Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Por el contrario la historia si es mía.


Fragmento del capitulo 1

Casi una hora después las dos mujeres zarparon hacia tierras germanas sin decir nada, aunque la expresión de "Te lo dije" de Z23 hablaba más de la cuenta. Al regresar Bismark estaba anclada esperándolas. Noto la resaca de su segunda al mano y solo dijo.

- Si no tiene nada que decir, no tengo nada que objetar.

La respuesta fue un saludo militar y fue a sus aposentos, en cuanto a la más joven solo hablo una vez que su compañera se alejo.

- Soy muy joven para muchas cosas o simplemente no entiendo my Her.

- Ya lo hará Fräulein, ya lo entenderá. Ve a descansar. – Responde Bismark acomodándose su cabellera sin su tradicional gorro.

Sin decir nada más la mejor también fue a descansar después de mantener velocidad constante por varias horas estaba agotada.


CAPITULO 2

SOSPECHAS Y COMPLICACIONES

La semana siguiente de que Prinz Eugen descubriera el secreto de la líder de Iron Blood, la pequeña Z23 zarpo nuevamente a la base de Azur Lane a los fines de ponerse al tanto de los incidentes de su vecino Iris Libre. Que pesar de enterarse de la confrontación no quisieron involucrarse hasta que sea estrictamente necesario. Aun así estuvieron en alerta ante cualquier eventualidad sumado a que los reportes de Siren eran un poco más frecuentes, ella no dejaba de pensar en su posición y en que tan involucrados estaban los lideres supremos de las facciones de Red Axis con respecto al incidente del Orochi. Y si pensaba en el Orochi inevitablemente pensaba en ella. Una tarde en la que estaba en sus aposentos se dispuso a tomar el té. Y fiel a su estilo había traído un par de cosas de su último viaje de contrabando. Mientras lo preparaba como la integrante de la Primera División de Portaaviones le había enseñado, alguien golpeo a su puerta y se dispuso a pasar sin esperar respuestas.

- Mi señora. – Dice rápidamente Prinz Eugen al verla entrar.

- Tranquila, solo vengo a charlar. – Responde Bismark quitándose su chaqueta para dejarla sobre una silla cercana a la puerta.

- ¿Quiere un Té? – Ofrece nerviosa al ver que miraba atentamente los implementos del Imperio Sakura que estaban sobre la mesa.

- Mientras no sea con leche lo acepto. – Responde sin mostrarse interesada a pesar de llamarle mucho la atención.

- No soy de la Royal Marine para hacerlo. – Responde sin pensar y al darse cuenta levanto la vista preocupada.

- En otra época de mi vida te habría salido caro el chiste… pero no soy la única que extraña el té extranjero. ¿No?

- En efecto y lo siento mi Her. – Responde más tranquila.

- Solo vengo a charlar de Mujer a acorazado o viceversa o sea lo que sea que seamos Prinz.

- Hay ocasiones que me pregunto lo mismo. – Responde preparando el Té. – ¿Piensa que alguna vez nuestro destino pueda ser otro?

- Se que una parte de mi se hundió en lugar de ella en aquella noche. Tú guardaste mi secreto durante años, tampoco me cuestionaste nada y lo aprecio.

- Era muy joven para entender las cosas. Cosas que ahora entiendo y a la vez no.

- Seria más sencillo si fuera de nuestra facción, al menos en tu caso es una aliada y no estuviste a punto de hundirla.

- Pero me doy cuenta que las cosas entre ustedes van mejor que las mías Bismark.

- ¿Porque lo dices?

- Zarpo sin marcas, regreso con algunas. – Responde tocándose el cuello y ganando se sonrojo de su interlocutora. – No tiene que avergonzarse, de hecho ciento algo de envidia. Tome. – Agrega entregando la primera taza.

- Sabes es gracioso, en una noche de tormenta tuvimos nuestro primer encuentro armado y en otra un encuentro intimo… – Dice antes de probar el té.

- Yo diría… – Se coloca el dedo índice en los labios. – Que tienen una relación tormentosa.

- Es ridículo pero si… Mandare a comprar algo de este té, me agrada y creo que a Hood también le gustara, incluso sin leche.

- Robe algo extra del imperio si le apetece.

- Mmmm de hecho es mejor que viajes y traigas algo de este Té.

- ¿Señora?

- Si, ve y realiza un intercambio, lleva algo y trae té, Sake y algunas otras cosas, según me dijeron te gusto mucho.

- De seguro fue mi hermana la "plana" que me delato.

- De hecho no, pero sabía que caerías. Además lo probé cuando fui a ver los portaaviones para modificar a Zippi. Por cierto, me voy a retirar unos días. ¿Comprendes?

- Mi señora. Haga su voluntad, será un placer cubrirla.

- Se que lo harás. – Responde caminando a la puerta.

- Por cierto mi señora ¿Que le paso a su gorra?

- La perdí en algún lugar del mar. – Responde guiñando un ojo antes de desaparecer tras la puerta.

Prinz Eugen se quedo tomando el té mientras la Luna salía por el horizonte anunciando la noche aunque la misma estaba terminando en el occidente y Kaga despertaba antes del amanecer para iniciar un ejercicio conjunto con su hermana y la Quinta División de Portaaviones.

La Suerte y la Zorra

Como había prometido la líder regreso días más tarde y con ella inicio los preparativos ante un eventual armisticio con Jean Bart quien intentaba llegar a un acuerdo con la Líder de Iron Blood por temas que no eran discutidos con sus subalternos, mucho menos con sus ahora aliadas de Azur Lane. Tras la charla y una despedida la castaña salía por la puerta donde Prinz Eugen aguardaba para entrar.

- Esa mujer no me agrada. – Sentencio de inmediato tras cerrar la puerta.

- Poca gente te agrada Prinz Eugen. – Responde Bismark terminando una copa de Whisky.

- Algo nos oculta, hay más que superchería de la cosa Ortodoxa esa.

- Solo hay que seguirle el juego, llegado el caso tengo un contacto en palacio para hundir el problema de raíz de ser necesario.

- ¿No ha pensado en dejar todo?

- Siempre lo hago… pero tú quedarías al mando y no creo que este en tus planes a largo plazo.

- ¿No confía en su hermana?

- Tirpitz es fuerte, pero tiene otra interpretación de nuestra política y créeme que no sería una gran idea que las ponga en práctica.

- Ya veo…

Bismark se acerca a la ventana y ve como su hermana comienza a hablar con Jean Bart de una manera muy amena, incluso intima.

- ¿Te das cuenta porque te dejó al mando? – Dice haciéndole seña que se acerque a la ventana. – Parece que mi hermana no perdió el tiempo en los últimos ejercicios conjuntos.

- ¿Piensa que tienen algo?

- Nunca vi su rostro tan iluminado como ahora… me resulta algo sospechoso.

- ¿Acaso detecto algo de celos?

- No pienso como hermana, pienso como la líder que soy. Mantenme al tanto si algo llega a pasar. Y ten cuidado con ella, es más despiadada de lo que yo era en mis inicios.

- Siempre lo tengo mi señora, por algo gane mi apodo.

- Lo sé, pero no te confíes… es mas creo que voy a dejar mi salida para otro momento. Sé que ella lo entenderá.

- No creo que a una dama como ella le guste eso.

- Tú sabes como yo que el incidente del Orochi tuvo sus aliados en ambos bandos. – Eugen la mira sorprendida. – Al igual que tu sospecho que hay gente que mueve los hilos desde la oscuridad y creo que también tiene algo que ver con Jean Bart… por ende mi hermana también puede estar involucrada.

- Mejor no levante sospechas, vaya a verla y hable con ella.

- Ya me siento como U-110… pero tienes razón. – Dice sacando una vieja máquina Enigma de primera generación.

- Esas cosas no son muy seguras en la actualidad.

- Pero es algo que ya nadie usa. Tengo una en mi nave, otra la tiene Hood y esta es para que te comuniques por cualquier eventualidad. Usa el numero de tu nave en las hendiduras y sabré que eres tú.

- Como guste. Y salude a esa entrometida mucama de mi parte.

- ¿La que no usa ropa interior? – Ella ríe al ver palidecer a Eugen. – Yo también tengo mis espías, no lo olvidas.

Pese a la idea de la líder, Eugen la convenció de que haga su salida. En esos días ella vigilo sutilmente a Tirpitz, incluso bebieron juntas y molestaron a Zippi por su estatura y el casi nulo pecho de Hippter, entre otras cosas. En su experiencia personal, la hermana menor de Bismark era simplemente una mujer enamorada de su vecina, pero no podía dejar de sospechar de ella. Con el regreso de Bismark ella realizo su viaje, nuevamente por el mar del norte donde tuvo un entredicho con su amiga por los recurrentes viajes y que se le complicaría seguir cubriéndola en cada travesía, pues las cosas entre Iron Blood y Northe Parlamentari no estaban en las mejores circunstancias. Aun así siguió su ruta hasta las costa del Imperio Sakura, pero al llegar sin ser anunciada, las cosas no fueron tan hospitalarias como pensaba, aun peor con la presencia de una integrante de Vichia Dominion.

- ¿Así que ahora viajas por tu cuenta?

- ¿No tienes queso rancio que comer? Apártate Gasolinera

- ¡Es La Galissonnièr Prinz Eugen!

- Como si me importara.

Responde intentando pasarla de lado, pero lejos de dejarla La Galissonnièr la amenazo con su hacha. Lejos de intimidarse la miro con algo de lastima mientras que las dos partes movieres de su exoarmadura naval reaccionaron y una de sus mandíbulas se fijo rápidamente al cuello de su oponente sin darle tiempo a nada.

- Si te metes conmigo no vivirás para comer otro Croissant. – Amenaza con un tono de voz que intimido a la integrante de Vichia Dominion.

- ¿Que esta sucediente aquí? – Cuestiona en malos términos una tercera persona.

- ¡Kaga querida! – Dice rápidamente Eugen soltando a La Galissonnièr que cae de rodillas tosiendo para recuperar el aire. – Que honor que vinieras a recibirme.

- Están en mi territorio y si no lo respetan… – De su brazo se desplego un fuego azul que se transformo en una pista con varios aviones listos para atacar. – no las tratare como aliadas.

- Tranquila solo jugábamos como las vecinas que somos. ¿No Gasolinera? – Pregunto mientras sus mandíbulas mecánicas mordían rápidamente casi como si disfrutaran lo que estaba pasando.

- Así es. No nos veíamos desde el incidente del…

- En efecto. – Interrumpe. – Por cierto te ves bien Kaga.

- Eres un fastidio.

- Si, yo también te extrañe.

Kaga las escolta hacia puerto donde las "vecinas" se separan en caminos diferentes.

- ¿Entonces qué es lo que quieres? – Escupe directamente una vez que estuvieron solas.

- ¿Una aliada no puede venir a saludar a sus camaradas?

- Tú no eres de ese tipo de "camaradas". – Responde.

- Vengo a hacer un intercambio. Algunas de cosas de mi pueblo por algunas del tuyo.

- ¿No te llevaste demasiadas la ultima vez?

- Veo que eres algo resentida. Pero la realidad que vengo a verte a ti. – Responde directamente sorprendiendo a Kaga que no movió ni un musculo.

- No tengo nada más que enseñarte, quizás modales, pero esos de seguro no te interesan. – Finaliza para girar y retirarse.

Pero lejos de dejarla ir Prinz Eugen le toma la mano y la gira para enfrentarla minándola directamente a los ojos.

- Es cierto que te vine a ver. Todo es una excusa barata. – Dice con una sinceridad que la zorra no esperaba.

- Ya lo hiciste. – intenta soltar su mano pero ella no se lo permite.

- Veo que nuevamente interrumpo algo. – Dice Akagi parándose al lado de ellas.

Kaga se soltó instantáneamente guardando su mano en su espalda mientras que la cara de Prinz Eugen lo decía todo.

- Akagi… ¿No tienes otra hermana que celar?

- Prinz Eugen, donde están mis modales. Permíteme acompañarte a tus aposentos. – Invita la hermana en discordia con una sonrisa muy forzada.

- Creo saber donde estaban. – Responde disimulando su molestia.

- Insisto.

Muy a su pesar Akagi la acompaña a su habitación para luego entrar detrás de ella.

- No me opongo a que mi hermana se divierta un poco, en verdad lo necesita… – Comienza una vez que estaban dentro de los aposentos asignados. – Pero no creas que me agrada.

- Creo que a ti no te agrada nadie más que tú hermana, aunque en realidad no lo es.

- No en ese sentido estricto Eugen, pero somos casi una.

- Ella es un acorazado antes que portaviones, no lo olvides.

- Y tu un crucero liviano con una gran boca. Si quieres jugar con alguien puedo llamar a alguna de las chicas que puede interesarle, pero no te acerques a Kaga.

- Dejemos que ella lo decida.

- Ya lo ha hecho. Y no te quiero cerca de Palacio o en verdad sabrás cual es la fuerza del Imperio Sakura.

- Créeme que te conviene seguir siendo mi aliada Akagi.

- Creo que aun no sabes con quien estas hablando. – Amenza mientras que de una de sus manos apareció una figura de papel roja a punto de transformarse en un bombardero.

El ambiente se podía cortar con un cuchillo hasta que una muy alegre Kumizake llego con algo para beber, aunque no dijo nada pudo dilatar esas miradas asesinas que había entre las dos. Al retirarse Prinz Eugen se paro en el balcón mirando el mar y se dijo.

- Esto se está complicando…

Continuara…

Sé que fue algo corto, pero si trataba de seguir se iba a demorar aun más! Espero que pueda sacarlo cuanto antes!

AaronVS3: Me alegra que te guste y espero no decepcionar! Muchas gracias por leer esta locura!

Kamisumi Shirohoshi: Eso no lo niego y te recomiento Azur Lane, seria como de Magiv Girl pero en ves de poderes se les acoplan barcos de guerra de la Segunda Guerra Mundial (Ademas son solo 12 Capitulos). En verdad me pone contento que le guste mi Lady!

Pato: Se que es corto, pero como te dije el otro dia, si no lo saco se traba aun mas!

Espero que disfruten de estas pequeñas locuras

Y como siempre digo

Nos leemos!