Hola a todos.
Espero que estén teniendo una buena semana, muy a pesar del coronavirus. Tenía pensado publicar este cap el lunes, pues lunes fue 27 de abril, pero tuve complicaciones ese día. En fin, espero que este capítulo sea de su agrado y les traiga algunos recuerdos del capítulo original.
Cap 27: El amor duele
No podía decir a ciencia cierta cuanto tiempo pasó, el tiempo era relativo cuando estabas enamorado. Lo sabía, pues era lo que muchas veces había visto en las películas de romance. Había visto varias. En las películas había aprendido que para el amor no hay edad, que todo es posible y que todo vale en la guerra del amor. Lo había aprendido de Romeo y Julieta. Claro, le faltaba madurez en dicho pensamiento, pero qué se podría esperar de un adolescente. Ser agente y pertenecer a un grupo élite lo habían formado en el campo de batalla -a pesar de que aún tenía mucho que aprender; su rango aún seguía siendo menor al de los demás-; sin embargo, en la vida misma, y en este caso hablamos de las relaciones sentimentales, aún era un niño que, si bien había sido testigo del enamoramiento de su líder hacia una chica de ondeados cabellos color chocolate, seguía siendo inexperto y nuevo en este nuevo campo de batalla. Cabo sabía que, si quería estar con Shawna, la asistente de tópico de la academia, debía darse a conocer. Así que, durante las últimas semanas, el joven agente se accidentaba para poder verla. Sabía que estaba actuando como torpe, incluso parecía un idiota, Mikayla se lo había dicho varias veces, pero al ver a Shawna sentía que todo valía la pena.
Mikayla, por otro lado, no podía soportar el comportamiento de Cabo. Todos los días, al culminar las clases, le hablaba de su momento con la enfermera de tópico. Ella no lo entendía. No es que no conociera las historias de amor en los libros y películas, además era consciente de que Cabo era el más sentimental del grupo de agentes.
Mikayla: Tienes que estar bromeando.
La hija del general acababa de encontrar a Cabo en el granero tratando de herirse con la puerta otra vez.
Cabo: No lo entiendes.
Mikayla: Sí lo entiendo. Te lavaron el cerebro. Estas bien idiota y haces cosas estúpidas. Eres un estúpido idiota. Eso es lo que eres, por no decir tarado.
Cabo: Deja de insultarme.
Mikayla: No te insulto, te digo tus verdades. Que eres un idiota.
Cabo: Quieres hablar de verdades? Aquí va. Eres anormal, una anormal niña dark sin amigos
Mikayla: Oh, ahora quieres pelear.
Cabo: Tú comenzaste!
Mikayla: Ah si?!
Cabo: Sí! Y sabes qué más?!
Mikayla: Qué?!
Cabo: Eres… una malcriada.
Mikayla: Bravo! Dime más!
Cabo: Eres frívola, no eres normal! Te aíslas de la gente! Qué sucede contigo?! Eres loca! La loca Usher!
Mikayla: Vamos! Sé que puedes más que eso! Vamos!
Cabo: Ocultas algo, loca! Y te quedarás así, así de loca por no buscar ayuda!
Mikayla: Ja! Crees que yo necesito ayuda?!
Cabo: Eres una psicópata!
Mikayla: Ay sí, claro!
Cabo: Debieron haberte metido en el manicomio!
Mikayla: (ríe) Ok, sí, muy bueno. Ahora, ya basta.
Cabo: Eres una antisocial! Alejas a todo aquel que se quiere acercar a ti!
Mikayla: Sí, eso dije cuando te conocí, ahora basta. La gente comienza a escuchar.
Los gritos de Cabo eran tan fuertes que varios compañeros de clases fueron a donde estaban ellos para escuchar su pelea. Entre ellos estaban Hunter, Max y Frankie.
Cabo: Apuesto a que lo que dicen de ti es cierto, que escapaste de la clínica mental!
Mikayla: James, ya estuvo, bájale a tu ira.
Cabo: Estas loca y apuesto a que por tus problemas mentales causas daño a por doquier!
Mikayla: En serio, James, ya basta.
Cabo: Como el incendio.
Mikayla: James!
Cabo: Apuesto a que iniciaste el incendio con tus poderes paranormales de bruja! Apartaste a todos. A Hunter en San Francisco… a Pacífica aquí… a quién más fue víctima de tus brujerías?! Tal vez por eso tu madre ya no está!
CLAP!
El joven agente se había pasado de la raya y Mikayla no soportó más y le tiró una cachetada.
Marlene: Mikayla!
Marlene había escuchado los griteríos. Se había sorprendido de ver a Cabo y Mikayla pelear, y más por la bofetada. Mikayla se del lugar molesta. Marlene no la detuvo, estaba en su derecho.
Luego de dar la orden de que todos se vayan del granero, habló con Cabo. El joven agente también estaba molesto, había perdido la oportunidad de hacerse daño e ir a la enfermería para ver a Shawna. Gracias, Mikayla, pensó.
Cabo: Voy a estar bien, solo es una bofetada.
Marlene: Las chicas no golpean a nadie sin alguna razón.
Cabo: Ah sí? Pues hablamos de una chica que no es normal.
Marlene: Mikayla es normal… el el fondo… pero lo es. Sé que es muy distinta y, conociéndote, estoy segura que tu actitud hacia ella hoy fue porque ella lo inició. Pero eso no significa que puedas descargarte con ella. Que tomarás el tema de su mamá fue ir muy lejos, Cabo.
Cabo: Eso lo sé. Creo que me pasé.
Marlene: Crees?
Cabo: Ok, está bien, sé que me pasé, es un hecho.
Marlene: No eres un niño de kinder para que te esté diciendo que ahora tienes que pedirle perdón, por más que ella haya iniciado el pleito. Tocaste una fibra muy sensible.
Cabo: Hablaré con ella.
Marlene: Genial. Oh! Y una cosa más, no deben de estar en este lugar. Es peligroso, puedes lastimarte.
Cabo: Lo sé.
Marlene: Vamos, te invito un winky.
Cabo: Oh, gracias, Marlene… pero… ahm, creo que prefiero quedarme un rato a solas.
Marlene: Ah? Estás seguro?
Cabo: Sí, ya sabes, quiero pensar un rato.
Marlene: De acuerdo. Si necesitas hablar con alguien, cuentas conmigo, ya sabes.
Cabo: Sí, gracias, Marlene.
Marlene se da media vuelta para ir a la cafetería.
Acaso Cabo rechazó un whinky?, pensó extrañada.
Acabo de rechazar un whinky, pensó Cabo, Es por amor. Es por ti, Shawna. Y acto seguido, cuando ya estaba completamente solo, se lastimó.
Becky caminaba por las calles de Nueva York, había sido un buen día para las compras. A pesar de que Priscilla no quiso acompañarla, lo había disfrutado. Y no iba a terminar su primer paseo por las calles de Manhattan sin ver el Zoológico de Central Park. Así que allí se encontraba la rubia de ojos verdes, mirando el hábitat de los tejones con quien sabe cuantas bolsas llenas de ropa y maquillaje. Al ver a esas dos tejones hembras, una rubia y otra rojiza, no pudo evitar pensar en su hermana gemela. Sabía que ambas tenían distintas personalidades y era consciente que su comportamiento medio rebelde e inmaduro incomodaba a Stacy. Trataba de portarse bien, solo que no podía evitarlo. Sus padres se habían separado y cada una afrontó la situación de forma diferente. Stacy se refugió en los estudios, era más que obvio, necesitaba la beca -ahora lo sabía, después de tanto tiempo-; y ella se refugió en las compras. Típica niña consentida de papá.
Soy una tonta, pensó, mi vida sería como la chica de Ni idea, solo que sin novio.
Volvió su atención a las tejones, tan tiernas correteando por todo el habitat. Suspiró otra vez pensando en que tal vez venir a Nueva York había sido mala idea. Stacy paraba medio día en el trabajo y preparando sus clases, no tenía tiempo para juegos, con las justas y pasaba tiempo con Kowalski, quien la ayudaba en preparar alguna clase o se encerraba en su laboratorio pues tenía que presentar un proyecto para una agencia muy importante cuyo nombre era clasificado. Ya comenzaba a odiar esa palabra. Todo era clasificado en esa casa. "Hola, Skipper, a donde van?", clasificado. "En qué proyecto estas trabajando, Kowalski?", clasificado. "Hey, Cabo, amiguito, y ese moretón?", clasificado. "Rico, no hablas mucho por tu problema del habla. Hay alguna palabra que puedas decir correctamente?", clasificado. Estaba harta. No podía entender cómo es que Marlene y Stacy lo toleraban.
El amor es ciego y sordo, recordó esa frase. Una buena amiga se lo había dicho.
Flashback
Sabannah: Ya llegará el día en que sientas ese ardor en el pecho.
Becky: De qué estás hablando? Tengo novio.
Sabannah: Cariño… El amor es en el pecho, no bajo las bragas.
Becky: Para tu información, Clemson y yo no lo hemos hecho.
La rubia había estado saliendo con Clemson un buen tiempo, ya habían cumplido un año y en su aniversario decidieron celebrar a lo grande. Habían más sorpresas preparadas, solo que Becky decidió no desenvolver todos los obsequios. Clemson lo tomó bien, pero había exparsido el rumor de que ambos lo habían hecho y Becky no lo negó, y prácticamente lo afirmó cuando sus amigas le preguntaron.
Sabannah: Si no lo han hecho, por qué es que Clemson aún sigue vivo? Debe estar muerto después de haber exparsido semejante mentira en toda la universidad.
Becky: Descuida, dejalo. En algún momento lo vamos a hacer. No hay diferencia.
Sabannah: Qué asco. Te mereces alguien mejor.
Becky: Amo a Clemson.
Sabannah: Si lo haces tienes que estar dispuesta a pagar las consecuencias. Estas lista para hacer dicho sacrificio, Becky?
Becky no dijo nada.
Sabannah: El amor es ciego y sordo, Becky. Usa lentes con montura de calidad.
Dicho esto, Sabannah se puso los lentes de sol del mostrador y se fue seguida de Becky. Había sido un buen día de "compras" en el centro comercial.
Fin del flashback
Los tejones ahora estaban comiendo y Becky solo los miraba. "El amor es ciego y sordo", las palabras de Sabannah, palabras que nada tenían que ver con Clemson, sino con Stacy. Becky había estado enamorada de Clemson sin considerar que Stacy también lo estaba de él. Había sido tan ciega y sorda que no se había dado cuenta que Stacy coquetaba, en ocasiones literalmente a sus espaldas, con Clemson. Sabannah se había dado cuenta, pero hasta ella sabía que estaba mal. Había chantajeado miles de veces a Stacy para que le dijera la verdad. Fue un tiempo no muy lindo de recordar. Stacy había logrado su cometido, Clemson se había deshecho de Becky para estar con Stacy. Fue un caos. Stacy no aceptó estar con Clemson al final. No luego de haberse enterado de que su verdadero objetivo era Sabannah y que sólo usó a Becky para estar cerca a ella, pero ahora se había encaprichado por Stacy. Si no hubiera sido por Sabannah, ambas hermanas seguirían peleadas hasta el día de hoy.
Terminó su recorrido por el zoológico, ya estaba en la puerta principal, cuando la vio. Una chica de ondeados cabellos chocolate, con una blusa blanca y leggins negras…
Becky: Marlene?
Sin dudarlo, la siguió, tal vez podían conversar o tomar un café.
Rico y Kowalski estaban jugando videojuegos, mientras que Skipper, Marlene y Stacy observaban. Habían estado jugando y en todas Rico había ganado.
Skipper: Vamos! Usa patada voladora o el cañonazo.
Kowalski: Rso estoy usando.
Skipper: Cómo está que no funsiona?
Rico: Jejeje
Stacy: Hay alguna lógica en eso?
Kowalski: Matemáticamente hablando, sí, pero no funciona contra Rico.
Stacy: En serio? Quiero probar.
Skipper: Ya grugiste, Stacy. Qué dices, Marlene, te animas?
Marlene: Llámenme aguafiestas, pero no. No he podido ni vencer te a ti, Skipper, menos voy a poder con Rico.
Rico: Jejeje
Skipper: Vamos, Kowalski. Lo tienes acorralado.
Kowalski: Eres mío, Rico. (Ríe) No hay salida esta vez.
Skipper: El tirabuzon!
Kowalski: JAJA! Gané!
Rico: Na-ah!
En la pantalla se veía como el avatar de Rico se había protegido del ataque del avatar de Kowalski.
Skipper y Kowalski: Qué rayos!
Rico: Jejeje
Rico había ganado… Otra vez.
Stacy: Ok, voy yo.
Kowalski se para y le sede el asiento y el control a su novia. Justo en ese momento, llega Cabo. Se le notaba muy feliz. El motivo: Shawna. Hasta ahora no le había dicho a nadie sobre su enamoramiento con la enfermera de la academia. Creía que tal vez no lo ente dieran. "Un agente siempre tiene que estar enfocado", lo había dicha Skipper y lo seguía diciendo. Más aún cuando el joven agente había llegado con un golpe. "Me distraje y me caí", esa había sido su respuesta.
Skipper: Cabo, justo llegaste. Stacy jugará contra Rico.
Se escuchó una explosión en la TV.
Stacy: Nooo!
Skipper: Bueno, acaba de perder.
Cabo: Todos pierden contra Rico.
Marlene: Qué tal el día?
No era necesario preguntar, Marlene sabía del suceso en el granero y quería saber si Cabo había logrado hacer las paces con Mikayla.
Skipper: Oye, no es que me queje, pero estos últimos días estas llegando más tarde de lo usual. Todo bien?
Cabo: Si, todo bien.
Marlene: Cómo está Mikayka? Omg! Que te pasó en el brazo?
El joven cadete tenía una gaza alrededor de su brazo izquierdo.
Kowalski: Dejame ver (Se acercó a Cabo para examinarlo)
Cabo: Estoy bien.
Kowalski: No ponen gazas por poner.
Skipper: Alguien te atacó?
Stacy: O con quien te peleaste?
Skipper: No, eso no. Cabo no pelearia por que sí. Lo atracaron. Dime, le diste su merecido?
Marlene: Skipper!
Skipper: Qué? Su atacante puede ser un espía.
Kowalski: A la vista, no es nada serio, pero tiene que haber explicación del por qué la gaza.
Cabo: Estoy bien. Tengo tarea. Por cierto, me dieron esto (sacó una carta) Me dijeron que se lo diera a mis padres, pero supongo que tengo que dársela a ustedes.
Kowalski toma la carta.
Skipper: Qué es?
Cabo: No sé. A Mikayla también le dieron uno. Tomaré una ducha y haré tarea.
Cabo subió las escaleras rumbo a su habitación, en las escaleras se encontró con Priscilla.
Priscilla: Hola, Cabo. Qué te pasó en el brazo?
Cabo: Hola, Pri. (siguió su camino)
Priscilla lo vio alejarse y volteo a ver a los demás.
Priscilla: Todo bien?
Skipper: Eso parece.
Kowalski: No tanto (leyendo la carta) Se nos cita a uno de nosotros para ir a la escuela y hablar con atención estudiantil.
Skipper: Qué?! Y eso por qué?
Kowalski: Según la carta, al parecer nuestro Cabo se ha metido en problemas.
Rico, Priscilla, Stacy y Skipper: Qué?!
Kowalski: Eso explica la gaza.
Marlene: Y los otros golpes.
Hans: Algo en lo que te pueda servir?
Hans se había acercado a una chica rubia con muchas bolsas de compras. Había ingresado a su elegante taberna desde ya unos minutos. Tenía una mirada media sospechosa. No era una ladrona, eso lo sabía por experiencia, pero había lago en su mirada. Estaba buscando a alguien.
Becky: Disculpe, es que creo que vi a alguien entrar… No importa. Ha sido un día largo. Me da un cóctel de fresa, por favor.
Hans: Necesito ver su identificación.
Becky: Tome (le muestra su carné de identidad)
La joven rubia se sentó en el bar y Hans se puso a preparar el cóctel.
Hans: Es nueva por aquí?
Becky: Se nota?
Hans: Una joven, con muchas compras en Manhattan… Sé que Nueva York es la ciudad que nunca duerme, pero las jovenes newyorkinas no son de hacer tantas compras.
Becky: En serio? No puede ser, que verguenza.
Hans: Descuide. Qué la trae a Nueva York?
Becky: La verdad… tenía pensado pasar tiempo con mi hermana pero… creo que ella tiene otros planes.
Hans: Problemas familiares?
Becky: Algo así. Es complicado.
Hans: Descuida, en todas las familias la situación es complicada. Lo crea o no. Nadie es perfecto. (le entrega el cóctel) Espero que sea de su agrado.
Becky: Gracias. Por cierto, lindo lugar.
Hans: Gracias. Aunque no lo termino de pagar. Dos cuotas más y el lugar será todo mío.
Becky: Entonces… (toma su cóctel) brindo por usted… ahmm…
Hans: Me llamo Hans.
Becky: (levanta su copa) Brindo por usted, Hans, para que todo le vaya bien en la vida. (toma el cóctel) Está muy rico, el mejor que he probado. (sonríe)
Hans: Gracias. Y bienvenida a Nueva York ahmm…
Becky: Soy Becky.
Ambos se estrechan la mano y continúan conversando por largo rato.
Tan! Tan! TAN!... Hans y Becky se conocieron. Quién será la chica que vió Becky? Qué pasará con Cabo y Mikayla por la carta que recibieron por parte de la academia?
Espero sus teorías en los comentarios.
Estoy también actualizando otro fic que es de otro fandom, pero, como ya saben, me gusta meter algunos personajes de mis otros fics. Por ejemplo Kowalski salió en el fic OnIce de La era de hielo, como el profesor de ciencias, y en ese mismo fic, Rico salió como un personaje extra siendo la cita de Shira (solo que habla más y con mejor fluidez). Por eso en el nuevo fic que estoy escribiendo del fandom Sing, uno de los personajes de Los pinguinos de Madagascar aparecerá. Lo podrán encontrar?
