Hola, amigos Fanfictioners! Atomik27 reportándose c:

Espero que hayan tenido una buena semana. Estoy feliz por este capítulo. He pensado en una escena de este cap por años. Años! Espero que les guste tanto como a mí. Este cap va a tener señalado los días en que ocurren los hechos.


Cap. 36: Lola vs Marlene

|Miércoles

Era miércoles y Rhonda había citado a Marlene y Stacy a una reunión importante. Había exigido puntualidad, pero al parecer alguien más faltaba. A parte del asiento de Rhonda, al otro lado del escritorio había tres sillas, de las cuales dos eran ocupadas por ambas amigas. Durante todo su tiempo trabajando con Rhonda, habían aprendido que era una mujer maniática de la puntualidad. Podrían haber demorado un minuto, pero para ella era como haber quebrantado los diez mandamientos. Las tenía bien vigiladas a ambas. Es por eso que se encontraban allí, puntuales, mirando con curiosidad la tercera silla. Sin embargo, a Rhonda parecía no importarle.

Marlene: Ah… nos llamó para algo?

Rhonda: Soy su jefa, si las llamo obvio será por algo importante.

Marlene: Disculpe, pero no me refería a eso. Solo que hemos estado aquí un buen tiempo y no nos ha dicho nada.

Rhonda: No tienes idea de cuánto me molesta tu actitud linda y dulce. Eres como una tonta nutria.

"Y tú como una morsa. Una gorda y muy apestosa", pensó Marlene a sus adentros.

Rhonda: (mira a Stacy) Y tú, tejona escurridiza. Ni creas que no me he dado cuenta que sales antes de la cuenta. Hay un horario de salida.

Stacy: ¿Podría decirnos para qué nos citó hoy?

Rhonda: El evento del viernes tendrá gran asistencia. Se ha confirmado la participación de muchos alumnos que quieren mostrar sus talentos en el escenario.

Stacy: Genial, pero eso era algo que ya se había previsto. Incluso usted lo aceptó.

Rhonda: No estoy diciendo lo contrario, Sta. Harris. A lo contrario de usted, que aprovecha cada instante para escaparse a quien sabe dónde, yo si estoy informada de todo lo que ocurre aquí. Algo que ambas deberían de hacer. Pero son pasantes, no debería esperar mucho de ustedes, o sí?

Stacy: ¿Cuál es el punto?

Rhonda: Son profesoras y tienen que dar el ejemplo. El director aprobó esto. Van a realizar una presentación en el escenario.

Marlene: (emocionada) ¿En serio?

Rhonda: Yo no bromeo. Cantarán en grupo… las tres.

Marlene y Stacy: ¿Las tres?

Rhonda: Ustedes y la otra pasante. (miró hacia la puerta) Ya era hora que viniera.

Marlene y Stacy voltearon a ver a la famosa tercera pasante, aquella que había sido un misterio por mucho tiempo. Grande fue su sorpresa al ver quién estaba en la puerta de la oficina. Marlene deseaba que todo fuera un mal sueño, mientras que Stacy trataba de armar el rompecabezas y nada, ni una pieza. Estaban confundidas, no podían creer lo que estaban viendo. La tercera pasante era Lola.

Lola: Estoy segura de que haremos un buen trabajo. Verán que compartimos más cosas en común de lo que piensan. No es así, Marlene?

"Trágame tierra", pensó la de cabellos chocolate.


Hunter: Mikayla?

Mikayla despertó de sus pensamientos. Había estado sumida en sus pensamientos y emociones durante un buen tiempo. Prácticamente se había transportado en un lugar que no era el salón de clases. Pero ahora ya despierta de sus pensamientos, podía ver que se encontraba en clases.

Mikayla: ¿Qué pasa? No ves que estoy ocupada. Zona de lectura.

Hunter: Ana Frank? No lo habías terminado de leer?

Mikayla: No tiene nada de malo re-leerlo.

Hunter: Pero el libro está cerrado.

Mikayla: Deja de interrogarme, no eres mi padre. ¿Qué quieres?

Hunter: ¿Sabes si la profesora Amanda va a venir a clases?

Mikayla: (mira el pupitre vacío de la maestra) Tal vez solo se atrasó unos minutos.

Hunter: Ah… ya pasó una hora.

Mikayla: Que?!

La joven miró su reloj. "No puedo creer que estuviera soñando dormida por una hora entera", pensó avergonzada.

Hunter: ¿Estás bien?

Mikayla: Sí, solo… No me di cuenta de la hora. No me ha dicho nada. Tal vez tuvo un percance.

Hunter: Hubiera mandado un reemplazo, no lo crees?

Mikayla: Supongo que sí.

Hunter: ¿Te parece si aprovechamos este tiempo para ensayar o coordinar lo del viernes?

Mikayla: Sí, creo que no habría problemas con eso.

Hunter le hace una seña a James, Max y Randy para que se acerquen y puedan hablar sobre lo que sería el evento tan esperado.

Luego de la noche del viernes pasado, James y Mikayla habían acordado no hablar con nadie sobre el beso. No hablar de eso… pero no dijeron otros términos en el "contrato".

El timbre sonó y todos salieron del salón.

Max: Oigan, ¿han visto a James?

Randy: No salió hace un buen rato?

Hunter: Tal vez haya ido a acompañar a Mikayla a secretaría, para recuperar esta clase perdida.

Lo que los tres amigos no sabían era que, sí, James estaba con Mikayla, pero no precisamente en la secretaría de la academia. Ambos se encontraban en el armario del conserje, disfrutando de su sesión de besos. Ellos habían acordado que no hablarían con nadie sobre lo que ocurrió hace unos tres días en el jardín de la casa del agente. Pero jamás habían dicho que iban a dejar de hacerlo. Compartir un beso con la persona correcta no tenía palabras. Ahora entendía a sus amigos: Rico, Skipper, Kowalski… Este último había vivido un amor oculto con Stacy a inicios de su relación. Ahora lo entendía a la perfección. Y no le importaba que estuviera mal, que Skipper se molestara, que sus amigos se molestaran, que el Grl. Buck se molestara. Los labios de Mikayla eran, por mucho, mejor que miles de winkis. Cambiaría todos sus winkis escondidos por besar a Mikayla toda su vida. Suponía que Skipper haría lo mismo con el chocolate suizo con respecto a Marlene, que Kowalski dejaría la ciencia por Stacy, y Rico dejaría sus explosivos, incluyendo su colección medieval de armas, por Miss Perky.

Estuvieron así por un buen tiempo hasta que decidieron que era momento de dar por terminada la sesión de besos para no levantar sospechas y disfrutar del tiempo libre, ya sea para comer o simplemente avanzar alguna tarea.

Ambos salieron tratando de no ser vistos. Para su suerte, el pasillo estaba vacío. Pero no habían dado el tercer paso cuando alguien los llamó.

Marlene: Chicos?

"Oh, oh", pensaron ambos adolescentes.

Cabo: Hola, Marlene

Mikayla solo sonrió.

Marlene: Hola. Cabo, puedo hablar contigo un momento. Es importante.

Cabo: Cla-claro

Mikayla: Iré a la biblioteca. Nos vemos en clase (se va)

Marlene: Veo que son amigos otra vez. Me alegra mucho.

Cabo: S-si. A mí también me gusta, di-digo, me alegra que las cosas hayan salido bien.

Marlene: Si. Mira, tenemos un problema y creo que debes avisarle a Skipper.


En la oficina de Rhonda, Lola se encontraba algo preocupada.

Rhonda: Entonces, estas diciendo que en todo este tiempo no eras tú quien daba la clase?

Lola: No era yo. Me mandaste un correo diciendo que no habías podido ponerme como pasante.

Rhonda: No te mandé nada.

Lola: Nos tendieron una trampa.

Rhonda: No fueron ellas. Creeme, las tengo bien vigiladas. Sé el horario del curso de arte, por eso las tenía encerradas aquí haciendo papeleo para que no te descubrieran.

Lola: Tú crees que él…

Rhonda: No. O sea, estoy super segura de que sabe que estás aquí, pero no haría nada para detenerte. Lo que planeabas aquí no va en contra de sus planes. Posiblemente te esté viendo como peón. Te está usando gratis.

Lola: Él sabe que me puede usar en todo lo que quiera.

Rhonda: Pero no lo hace, eh?

Lola: ¡Cállate! Esas mocosas me las van a pagar bien caro. Ya me encargué de una, solo falta la otra. Será fácil.

Rhonda: ¿Está con tu ex esposo, verdad? Algo debe tener el agua que las chicas Parks.

Lola: Pronto estarán bebiendo el agua de los peces. De los peces muertos. Pero por ahora el misterio es quién me estuvo reemplazando.

Rhonda: Sea quien sea, se esconde mejor que tú. Ni E sabe de su existencia.

Lola: Es mejor que no. Me encargaré de eso.


En la casa de los agentes, todos se encontraban en la sala junto con el equipo Ráfaga Polar. Los habían llamado para que les ayudarán con una pequeña pero importante tarea. Ellos habían aceptado ayudar, a cambio de que Los Pingüinos los ayudarán con una misión. Sería un perfecto trueque.

Para Stacy, este no era un buen momento. Eva hablaba mucho con Kowalski. Sabía que sólo era sobre trabajo, después de todo ambos eran los científicos de su equipo, pero no le agradaba verlos juntos. Tenía celos. Unos celos muy fuertes desde la primera vez que la vio. Y, como toda novia celosa, había caído en investigarla. Una cuenta falsa por Facebook y Twitter. Eva no tenía Instagram ni Snapchat. Hasta la había buscado por Hi-5. Al parecer ella y Kowalski compartían algo más en común: no usaban redes sociales. Lo más íntimo que había podido averiguar era su teléfono, el cual consiguió tras fisgonear en el celular de su novio. Sí, había caído en lo más bajo y no estaba orgullosa de eso. Solo quería saber algo de Eva, pero nada. La hermosa científica ni siquiera tenía un estado en Whatsapp. Ahora que lo pensaba, ninguno de los agentes tenía uno.

Clasificado: Entonces, ¿quieres que vayamos a California a ver si encontramos alguna pista que conecte a Lola con Sabannah o Doris?

Skipper: Sí. Confío en ustedes. Por eso los llamé y les estoy contando esto.

Montaña: Pero no podemos salir sin autorización de la agencia. ¿Cómo vamos a sustentar nuestra salida a California?

Skipper: Ya nos hemos ocupado de eso. Sabemos que tienen una misión. Les ayudaremos en eso. En lo que necesite. Carnada si quieren.

Clasificado: No lo sé. Nunca nos hemos salido del protocolo.

Skipper: Lo sé. Pero el hecho de que te lo pida indica la urgencia. Nosotros no podemos salir. Se supone que estamos de vacaciones. Será más sospechoso.

Mecha Corta: Me gusta el riesgo, pero no tanto como para poner en riesgo mi trabajo.

Skipper: Kowalski, opciones.

Kowalski: Desde ayer, Eva y yo hemos investigado ambos casos: la misión que actualmente tienen asignada y nuestra misión que al parecer está inconclusa. Les he dado acceso a la información que tenemos.

Eva: Y yo le he dado acceso a la info que nosotros tenemos.

Clasificado: Aún no lo he aprobado.

Eva: Tendrás que hacerlo. Dave acaba de hacer una compra algo sospechosa desde California.

Clasificado: No creo que…

Eva: Fue muy astuto, pero no lo suficiente. Su compra es de una tienda de armas en California, pero el distribuidor principal está en Nueva York. Es la tienda de antigüedades de Phil y Mason.

Clasificado: ¿Por qué querría Dave comprar algo de esa tienda?

Eva: Dudo que sea por colección. Podríamos usar eso como excusa para poder ir a California e investigar el caso de las chicas.

Kowalski: Phil y Mason nos conocen, podrán decirnos más cosas. Creeme, hay confianza con ellos. Además que les conviene. Si van ustedes, Dave sabrá que le siguieron la pista.

Skipper: Dejemos que piense que está ganando. Se confiará.

Montaña: Es una buena idea.

Mecha Corta: Suena bien para mí.

Clasificado: No lo sé…

Kowalski: No hay probabilidad de fallar ni que el Grl. Buck se dé cuenta, si eso es lo que te preocupa.

Clasificado: Hmm…

Eva: Creo que deberíamos hacerlo.

Clasificado: Sí, hagámoslo.

Skipper: Bien. Entonces, tenemos un trato.

Los agentes celebraron dándose los cinco, mientras que Clasificado y Skipper se estrechan la mano como símbolo de cerrar el trato.

Montaña: Le mandaré un correo a Miss Perky solicitando el viaje.

Stacy: Bueno, es un problema menos.

Eva: Sería bueno que nos tengan informados si algo llega a pasar. Ya sea en nuestra misión o en la suya.

Clasificado: Exacto. Después de todo, Dave sigue siendo una misión asignada a La Ráfaga Polar.

Skipper: Los mantendremos al tanto.

Marlene: Gracias, chicos, por su ayuda.


Esa mancha no salía. No sabía cómo es que esa mancha había llegado allí. Pero allí estaba. Por suerte había comprado un limpiador por recomendación de la señora de la bodega. Así que ahora era el momento de la verdad. Roció un poco del limpiador y pasó el trapo. Magia. La mancha ya no estaba. "Ay, las doñas amas de casa, parecen brujas con esta clase de cosas", pensó.

Hans: Hey, Bada. La mancha salió.

Bada: Te lo dije, mi sangre.

Hans: Parece brujería. Mira, quedó como nuevo. A partir de ahora compraremos esta marca.

Bing: También quita la grasa.

Hans: (sonrió) Estás bromeando.

Bing: La señora de la bodega lo dijo.

Bada: Lavé las ollas con eso. Parecen nuevas.

Hans: (rió) No puedo creerlo. Bueno, tampoco puedo creer que me emocione por algo como esto, pero está genial. Trae a esa señora. Le daré una cena gratis.

Los tres amigos se rieron.

Becky: Es bueno verte feliz.

La joven rubia había entrado al bar. Por primera vez lo hacía temprano. Había decidido ir de compras para el gran día, pero había decidido ir a ver a Hans. Había estado viéndolo cada dos noches, pero esta semana no iba a ser posible darle una visita, dado a que tenía ensayos para el evento. Siempre le había gustado ensayar con sus amigas, pero tener a Lola como la diva arruinaba todo. No quería ni imaginarse cómo se sentía Marlene con dicha situación.

Bada: Hola, Becky.

Becky: Hola, chicos.

Bing: Eh, creo que dejé algo en la cocina. ¿Me ayudas, hermano?

Bada: Claro.

Hans: No hay nada en la cocina.

Bada: Si, ah… Iremos a la cocina.

Los dos hermanos se fueron dejando a Hans y Becky a solas.

Becky: Eso fue extraño.

Hans: Solo espero que no se coman todos los cupcakes de banana que hice.

Becky: Oh, ahora eres cocinero también? Me impresionas.

Hans: Solo soy dedicado a mi negocio.

Becky: Por lo que veo es cierto. Y dime, hombre de negocios, ¿estarás libre este viernes en la noche?

Hans: Bromeas? Es uno de los días más atareados. La gente sale de la oficina con ganas de divertirse. El bar estará lleno.

Becky: Cierto. Pero este viernes será diferente.

Hans: Por qué?

Becky: Tú, mi amigo, te darás un día libre para esto (le da una invitación)

Hans: (leyendo) Concierto y fiesta en la Academia de Teatro y Baile… Suena interesante, pero tengo trabajo.

Becky: No seas aguafiestas. Mereces divertirte un poco. Además, no puedes faltar.

Hans: Así? ¿Por qué?

Becky: Simple. Yo estaré allí y cantaré. Sería genial que estuvieras allí. Podría presentarte a mis amigas y a mi hermana.

Hans: Hey, gracias por invitarme. En serio me gustaría ir. Pero tengo que ver las cosas por aquí. Prometo tratar de estar allí aunque sea un rato. Sin embargo, no quiero que te desilusiones si no voy. Sabes que aquí es bien concurrido.

Becky: Bien, supongo que podemos quedar en sí no vas, me debes una cena. ¿Qué tal?

Hans: Ahm… claro. Dime qué te gustaría comer y te lo prepararé.

Becky: Por mucho que me encante este lugar, pensaba en sacarte de la rutina y llevarte a otro restaurante.

Hans: Oh, bueno… es que no puedo estar comiendo donde la competencia. Ya sabes.

Bing: Tal vez podrían pasear por el Zoológico de Central Park.

Hans volteo a ver a su amigo entrometido. Se supone que no podía estar con Becky. Tenía que alejarla. No solo por Amanda, sino porque Skipper y los demás estarían allí. No podía arriesgarse. Por qué rayos querían que fuera con ella a una cita. "Espera. Cita?", pensó en sus adentros. No pudo evitar sentirse nervioso.

Becky: Un paseo por el zoológico no está mal. Entonces, queda.

Hans: C-Claro jejeje…

Becky: (sonríe) Genial. Nos vemos luego (se va)

Hans: Qué es lo que acaba de pasar?

Bada: Tenés una cita, mi sangre.

Hans: No puede ser.

-Por supuesto que no!

Todos voltearon. Allí estaba Amanda. Estaba molesta, señal de que había escuchado todo. "Ay, no", pensó Hans. Bada y Bing regresaron a la cocina. Sabían que habría pelea.

Amanda: Te dije que la apartarás y ahora la invitas a una cita?!

Hans: Cálmate. Eso es asunto mío. No podré ir a su presentación y…

Amanda: ¡Por supuesto que no irás!

Hans: No necesito tu permiso. Tú no me das órdenes.

Amanda: ¡Yo soy la maldita reina aquí!

Hans: Este es mi bar! Yo soy el jefe, yo mando aquí!

Amanda: Y gracias a quién?! Es por mí que tienes tu famoso bar.

Hans: Ayudaste y estoy agradecido, pero legalmente es mío. Al igual que mi vida. Nadie me dice qué hacer y con quien o no salir! Que salga con Becky no te debería ni de importarte!

Amanda: No vas a salir con ella. Que yo me enteré de que tuvieron una cita o que fuiste a su presentación, yo-

Hans: Tú qué? ¿Me vas a hacer algo?

Amanda: O te deshaces de ella… o yo lo hago. Tu eliges.

Amanda salió molesta del bar. Hans no podía creer que ella hubiera amenazado a Becky. Sabía que si Amanda hacía algo, no sería algo que dañara físicamente a Becky (al menos esperaba que no), pero no podía dejar que la lastimara en ninguna forma. Le importaba. Sí, le importaba Becky. Prácticamente era la primera chica que se le acercaba con buenas intenciones. Sí, no llegó a pagarle nunca las bebidas, pero era alguien que la hacía sentir muy bien. "Solo es una amiga", pensó.


|Jueves

Ya era jueves. Habían pasado solo un par de días, pero se sentía como más. Los ensayos para la presentación eran pesados, sobre todo para las cuatro amigas fashionistas. Tratar con Lola no era sencillo. Era toda una diva, queriendo ser el centro de atención. Era ella la estrella y las demás sus coristas. Eso no le agradó a nadie. Pero qué iban a hacer? Rhonda la apoyaba en todo diciendo que ella tenía más experiencia haciendo shows. Algo muy extraño porque su instrumento vocal no era muy bueno. A parte de eso, tenían que soportar que ella siempre le sacaba en cara a Marlene el hecho de haberse casado con Skipper. Daban gracias a que ese día era el último día de ensayo. Pero pensar que la volverían a ver en la academia las tenía sin cuidado.

La Ráfaga Polar ya había regresado de su viaje a California. Nada. Eso era lo que habían conseguido. Nada. No había evidencia alguna de que Lola hubiera tenido contacto con Kitka o Doris, incluso averiguaron si lo tuvo con Antonio o Clemson. Estaba invicta. Esto le preocupaba a Skipper. Lola había trabajado en la agencia, y por más de que las cosas en la agencia hubieran cambiado -sobre todo las contraseñas- con el tiempo, aún tenía experiencia para infiltrarse. Sin embargo, era consciente de que si lo hacía, necesitaba un ayudante. Pero no había pruebas. Temía por Marlene, Priscilla, Stacy y Becky. Durante todos esos días había acompañado a las chicas en los ensayos. No había podido entrar a las instalaciones de la academia, pero sí las había esperado y hecho guardia desde el auto junto a Kowalski. No habían visto nada sospechoso tampoco.

Hoy las cosas eran diferentes. Skipper y su equipo ayudarían a La Ráfaga Polar en una misión. Así que había pedido la ayuda de alguien más en la agencia para que cuidara de las chicas durante su ausencia.

Priscilla: Primo, en serio, no necesitamos que nos estén vigilando a cada momento. Tomaremos un taxi y estaremos en contacto con ustedes todo el tiempo.

Skipper: Negatorio. Necesitan estar en cuidado. E o Lola puede atacar en cualquier momento.

Priscilla: Lo dudo. Por si no lo sabes, Lola ya está atacando. Es una molestia en cada ensayo.

Marlene: Y que lo digas… Me dan ganas de ahorcarla en cada ensayo.

Stacy: Solo a ti?

Priscilla: (mira a su primo) ¿Ves?

Skipper: Eso no explica su visita a la clínica mental. Marcus es un buen agente. Cuidó de Marlene cuando estuvo en Hawai.

Marlene: Es muy sutil. Ni siquiera me di cuenta de que era un agente.

Becky: Si, incluso le coqueteaste.

Skipper le echó una mirada de celos a Marlene.

Marlene: Yo jamás hice eso.

Becky: Dijiste que te pareció un chico muy lindo.

Marlene: Claro que no.

Becky: Lo dijiste en la miniband cuando nos conocimos. Todos estuvimos allí.

Marlene: Ok, Becky, de qué lado estás?

Becky: Lo siento.

Marlene: (mira a Skipper) Te amo a ti.

Skipper: Lo sé. Pero igual (mira a su prima), Priscilla te encargas de vigilar.

Marlene: ¿Es en serio?

Priscilla: O sea que aparte de tener que soportar a Lola y de ser vigilada, tengo yo que vigilar. Primo, ¿por qué no simplemente me pones a cargo? Solo me das un arma y listo. Nos fue bien la última vez.

Skipper: Te capturaron.

Priscilla: Pero gané experiencia y… estamos vivos, no?

Skipper: No se hablará más del tema. Tendrán un guardaespaldas y punto final.

El timbre suena.

Priscilla: (yendo a abrir la puerta) No me importa lo que digas ni quien sea ese tal Marcus. Cuidó bien de Marlene, pero yo puedo cuidarme sola. No necesito que un chico me esté vigilando todo el tiempo (Abre la puerta y ve a Marcus) Oh… oh hello. Me llamo Priscilla. (pestañea coqueta)

Marcus: (sonríe) Hola. Soy Marcus. Busco a Skipper.

Priscilla: Soy su muy hermosa prima. 21 años, soltera y no tengo planes para este fin de semana. ¿Y tú?

Marcus: Ah, compañero de Skipper, 23 años, soltero y mi tiempo depende de la agencia. ¿Me dejas pasar?

Priscilla: Puedes venir cuando quieras, guapo, quise decir, Marcus.

El agente entró a la casa y vió a los demás. Las chicas no dejaban de sonreír ante la actitud de Priscilla, los chicos solo la miraban extrañados, a excepción de Skipper que se le notaba celoso.

Skipper: Marcus. Te llamé para que pudieras apoyarnos cuidando de las chicas.

Marcus: El correo que recibí fue claro. Pero estoy cuidando a Mikayla, vigilancia nocturna.

Skipper: Lo sé, pero descuida, nuestra ausencia no tomará mucho tiempo. Solo tienes que llevarlas a la academia, esperarlas a que salgan y regresarlas a casa. Súper sencillo.

Marcus: Ok. Después de eso iré a vigilar a Mikayla.

Skipper: Bien. Espero que puedas guardar total discreción.

Marcus: Claro. Solo la quieren tener seguras. Solo que no me dijeron el por qué.

Skipper: Eso no importa.

Marcus levantó una ceja.

Kowalski: Lo que Skipper trata de decir es que las cuides de Lola. Ya sabes, está molesta con todo este asunto de que Marlene ahora es la actual novia de Skipper.

Skipper: Sí, gracias por contar mi vida privada.

Kowalski: Media agencia lo sabe.

Marcus: Es cierto.

Skipper: Cómo sea. Debemos partir ya. Espero que las puedas cuidar, Marcus.

Marcus: Lo haré.

Priscilla: Estoy segura que sí.

Skipper: (aparta a su prima del agente) Confiamos en ti.

Marlene, Stacy y Becky no hacían más que sonreír. Al parecer Priscilla estaba más que feliz con que Marcus la vigilará.


Durante toda la semana había querido tener una conversación con ella. La había visto un poco más extraña de lo común. Bueno, más extraña. Suponía que Cabo seguía vigilandola. Cada vez que perdía de vista a Mikayla, la volvía a encontrar junto al joven agente. Le alegraba que las cosas entre ellos hubieran mejorado. Pero aún necesitaba hablar con Mikayla. Había querido hacerlo mucho antes pero siempre se le escapaba. Ahora era el momento perfecto, Lola había cancelado el ensayo, así que tenía tiempo libre. Sí, tenía que avanzar corrigiendo tareas, pero Mikayla era más importante. Además, ya mañana sería el show y, bueno, tampoco quería que algo como la vez pasada se volviera a repetir.

Marcus la trajo en su auto junto con Priscilla, después de todo Skipper le había dado la orden de estar pendiente de él. Sabía que su amiga estaba feliz con esa tarea.

Mikayla se encontraba en su cuarto. Había estado intentando llamar y llamar a alguien, pero al parecer esta persona no le contestaba. No obstante, si se había dignado mandar un mensaje de voz.

Grl Buck: En estos momentos no puedo contestarte, hija. Estoy ocupado con un asunto de suma importancia y confidencialidad. Cualquier cosa está Miss Perky o los chicos. Cuidate y no te involucres en nada que pueda causarte problemas.

Ese había sido todo el mensaje de su padre. No podía evitar sentirse molesta. Tomó su celular y le contestó el mensaje en audio, a pesar de que sabía que ni lo iba a escuchar. El Grl. Buck tenía asuntos más importantes.

Mikayla: (molesta) Te pedí que me llamaras. Ni para eso eres capaz de hablarme! ¿Sabes una cosa? ¡Me cansaste! No te pienso llamar o decir más nada de lo que pasa, y no me llames tampoco porque no te voy a atender!

La joven corta el audio y se sienta en su cama. Aún está molesta… por todo.

El sonido de la puerta interrumpe sus sentimientos y pensamientos de enojo.

Mikayla: Sí? ¿Qué pasa?

La puerta se abre y Marlene entra a la habitación.

Marlene: Hola. ¿Puedo pasar?

Mikayla: Yo no te dije que pasaras.

Marlene: Sí, pero te escuché gritando por teléfono. ¿Está todo bien?

Mikayla: Perdón? Yo te pregunto con quien hablas? No te metas, Marlene.

Marlene: Bueno, en realidad vine porque quiero que hablemos un rato.

Mikayla: De que quieres hablar? Yo no tengo nada de que hablar contigo.

Marlene: Mikayla, por lo menos escúchame. Mira, estoy preocupada por ti. Creo que algo te está pasando. Te veo distraída, actuando un poco extraño. Tal vez no te conozco mucho, pero Skipper y los chicos nos hablaron mucho de ti. Y desde que llegaste los has tenido preocupados. Has cambiado y mucho. Me puedo sentar?

Mikayla: Haz lo que te dé la gana.

Marlene se sentó junto a Mikayla y ella se paró de su cama alejándose de la joven de cabellos chocolate. Mikayla no estaba de humor para una conversación. No es que no le agradara Marlene, es solo que sabía a qué iba la cosa. En esos momentos quería estar sola.

Marlene: Mikayla, mira. Yo estaba pensando, sabes? Y entiendo muy bien que es muy difícil venir aquí después de todo lo que has pasado.

Mikayla: Tú no me conoces.

Marlene: Lo sé, pero me gustaría. Perdí a alguien muy querida para mí también. Fue hace unos años. No fue fácil. Perdí a mi hermana así como tú perdiste a tu mamá. Así que entiendo por lo que estás pasando.

"No tienes ni idea", pensó Mikayla.

Marlene: Pero pienso que tal vez sería más fácil sobrellevar la situación para ti si pudieras abrirte a los demás.

Mikayla: No te pedí tu opinión.

Marlene: (acercándose a Mikayla) No, Mikayla, mira… No te estoy atacando. Solo quiero ayudarte.

Mikayla: (voltea a verla) Yo te pedí ayuda, acaso?

Marlene: No. Pero tu forma de comportarte es una forma de pedir ayuda. Y realmente pienso que necesitas a alguien con quien hablar. Últimamente te he visto más social y me alegra mucho. Pasas tiempo con Cabo, Hunter y los demás. Son buenos chicos y estoy segura de que valorarán tu amistad. Pero también hablo de un adulto. Un adulto te puede guiar de una manera diferente.

Mikayla: (con sarcasmo) Oh, bueno… Habló la voz de la experiencia. No, Marlene? Te agradezco, pero no lo necesito, así que puedes retirarte.

Marlene: Bueno. Solamente quiero que sepas que estoy aquí y que puedes hablar conmigo. Porque somos prácticamente una familia. Los chicos te quieren mucho como si fueras su hermana menor. Debemos estar uno para el otro.

Mikayla: (sonríe burlonamente) Ya entendí. Tú viniste acá, me hablaste y me dijiste todo esto porque en realidad, en el fondo, quieres que te considere como una tía. La tía Marlene (se ríe)

Marlene: Hmm… si, claro. Si quieres verme así, yo encantada.

Mikayla dejó de reírse. Al parecer Marlene hablaba en serio.

Marlene: Si sientes eso, puedes decirme tía Marlene. Digo, cuando lo sientas, ¿no? Solamente piénsalo. O sea, puedes hablar conmigo cuando tú quieras. De verdad.

Marlene se retiró de la habitación dejando a Mikayla sumida en sus pensamientos. Era todo un caos en su corazón.


Los cuatro agentes regresaban de la misión que habían tenido con La Ráfaga Polar. Se encontraban en el auto, a una cuadra de su casa.

Skipper: Bueno, chicos. No sé ustedes, pero yo estoy cansado.

Kowalski: No pensé que la misión resultará más trabajosa de lo normal.

Rico: Seeee…

Cabo: Pensé que teniendo la ayuda de Phil y Mason iba a aligerar las cosas.

Kowalski: Yo también. Pero hace tiempo que no he visto a esos dos. Ambos ya no están en edad para hacer ese tipo de cosas.

Skipper: Pero lo hicimos. Ahorita, Clasificado y los demás deben de estar festejando.

Kowalski: ¿Las chicas ya llegaron a casa?

Skipper: Sí. Marlene me mandó un mensaje. Dice que estará en casa de Mikayla pero que las chicas están en casa. ¿Por qué?

Kowalski señala la casa. Está a oscuras.

Cabo: Tal vez tuvieron un largo día de ensayo.

Skipper: Las que tienen que despertar temprano mañana son Marlene y Stacy. Priscilla y Becky siempre se amanecen y paran con la luz prendida de la sala. Algo no está bien. Rico, para el auto. Iremos a pie desde aquí.

Los cuatro agentes salieron del auto. Lo dejaron estacionado cerca a la casa. Fueron hacia la puerta de atrás. Entraron a la casa en sumo sigilo. Al parecer no había nadie, lo cual era imposible. Marlene había confirmado y según Kowalski, Stacy también le había mandado un mensaje diciendo que estaban en casa.

Registraron todo el lugar a excepción de uno: el sótano. Los cuatro agentes bajaron sigilosamente. Al parecer alguien estaba en el sótano y eso era imposible porque el sótano tenía contraseña. Era el lugar donde guardaban información y armas (y la colección de armas medievales de Rico).

Skipper: (murmura) Esperen. A mi señal… Ahora!

Los cuatro agentes irrumpen en la habitación y se llevan una gran sorpresa.


Marlene: Está muy rico, Gloria. En serio deberías darme lecciones de cocina.

Marlene se había quedado en casa de Mikayla. Gloria la había retenido con un gran pedazo de pastel. Además de que tenía unas ganas de escuchar cómo es que Skipper, siendo el agente paranoico y cabeza dura que es, se había enamorado de Marlene. La joven de ojos avellana no tuvo problemas para contar la historia. La versión corta de la historia. Mucho de eso era confidencial.

Gloria: Cuando quieras puedes venir. Eres bienvenida siempre que quieras. Le dices a Skipper que si viene le prepararé ese pastel selva negra que tanto le gusta. Aquí sobran postres. A Mikayla ya no le gusta comerlos. Antes, cuando era niña, se devoraba ella solita toda una torta de chocolate, pero con la adolescencia… Parece que está a dieta o algo así. Ahora toma Free Tea o agua mineral.

Marlene: (ríe) Sí, mi hermana también tomaba esa bebida. Según Stacy no era dietético ni natural. Siempre estaba pendiente de las calorías que consumía.

Gloria: Mikayla era igual. Aún le quedan estragos de esa época. Sobra más pastel, así que si quieres puedes llevarte. Estoy segura de que los chicos se pondrán felices.

Marlene: Estoy segura que sí.

Gloria: Te lo pondré en un taper para llevar.

Gloria se va a la cocina y deja a Marlene sola en el comedor. De allí la joven de ojos avellanas escucha a Mikayla hablar. Se le escuchaba molesta así que fue a verla.

Marlene: Mikayla, ¿estabas hablando con tu padre?

Mikayla: No te parece un poco desubicado estar escuchando conversaciones ajenas, Marlene?

Marlene: Sí, por supuesto, pero… Perdón. No era mi intención.

Mikayla: Si, me imagino.

Marlene: Estabas hablando con él, verdad?

Mikayla: … No. No, le estaba dejando un mensaje a su teléfono. Igual, no sé si está con su celular o no, o tal vez está muy ocupado para hablar.

Marlene: O sea… no has podido comunicarte con él.

Mikayla: No. No, desde el evento del granero, no sé absolutamente nada de él. Igual no sé para qué lo llamo. Le dejo mensajes y nunca los contesta. Tiene asuntos más importantes que hacer que atenderme. Y no me preguntes por qué no puedo evitar lo que siento.

La joven se molestó, se dio media vuelta y se dispuso a retirarse a su cuarto. Pero...

Marlene: ¿Y qué sientes?

Mikayla frenó en seco.

Marlene: Me quieres contar?

Mikayla volteó a ver a Marlene. No podía creer que estuviera por hacer lo que iba a hacer. Se sentó en el sofá.

Mikayla: No sé… A veces… No quiero saber nada de él… Ni lo quiero ver nunca más en mi vida, pero… en momentos como este, donde estoy haciendo algo tan importante como el proyecto de mañana… me gustaría tenerlo cerca, la verdad. Es eso.

Marlene: Pues sí, te entiendo. Te gustaría que tu padre viniera a ver el show de mañana.

Mikayla: Si. No va a venir… nunca viene. Y eso me duele. (suspira) Yo… no sé porqué sigo esperando cosas de él, cuando sé perfectamente que no puedo esperar nada, pero… es muy difícil. Es muy difícil porque… Ay, no sé. ¿Sabes lo que me pasa? A veces lo odio. Un odio así que lo detesto con todo mi ser… Y después, me enojo por extrañarlo. Entonces… (Suspira) No sé. No sé muy bien lo que me pasa.

Marlene: Lo que pasa es que es imposible controlar los sentimientos, no? Yo creo, Mikayla, que realmente no debes estar enojada porque lo extrañas. Porque, después de todo, él es tu papá. Tú lo quieres, ¿no?

Mikayla: … Si…

Marlene: ¿Sabes qué? Yo estaba pensando y ya sé que no es lo mismo, pero a mí me encantaría verte y apoyarte mañana. Y a Skipper y los demás también. Sé que no vas a cantar… pero nos encantaría estar allí para apoyarte. Nos encantaría mucho.

Mikayla: (extrañada) ¿En serio?

Marlene: Claro que sí. Si prácticamente todo lo organizaste tú. Eres una chica inteligente, responsable e increíble.

Mikayla: (sonrió) Gracias…

Marlene: Es la verdad. Y bueno… nosotros respetamos tu decisión. Lo que tú quieras. Pero, bueno, si cambias de opinión, pues aquí estamos.

Mikayla miró a Marlene. Era como la hermana mayor que al parecer necesitaba. Por años había querido que su padre fuera a alguna presentación o tuviera tiempo para ella, pero siempre la agencia estaba antes que ella. Sabía que el trabajo de su padre era importante, pero no toleraba que la dejara de lado. Tener a Marlene como amiga no estaba mal. ¡Esperen!

Mikayla se paró de su asiento.

Mikayla: Bueno, eh… Gracias, gracias… Eh… Tengo que hacer… Chau (se va)

Marlene ve como la joven se retira. Estaba feliz de que hubiera tenido ese avance con ella. Esperaba que hubieran más momentos así.

Gloria: Skipper no pudo haber conseguido una chica mejor que tú. Eres estupenda, Marlene.

Marlene: Gracias, Gloria.

Dicho esto, la joven de ojos avellana se fue a casa.


Apretado. Así estaba. Al igual que todos. Las cuerdas estaban bien amarradas al igual que la tela que amordazaba sus bocas. Los cuatro agentes y las dos hermanas gemelas estaban como rehenes, atados por una cuerda. Trataban de aflojar la cuerda, pero Lola sabía a tar bien las cuerdas. Skipper esperaba que Marlene se demorará en casa de Mikayla, por que al parecer Lola no había venido solo para reclamar a Skipper.

Lola: Las cosas no me salieron como esperaba. No creí que estuvieran aquí. Pensé que estarían ensayando en la academia. Que falta de compromiso. La verdad no entiendo cómo es que entraron a la Universidad de California. Ninguna de ustedes tiene talento.

Becky: ¡Hmm!

Lola: Nadie las va a escuchar y menos aquí. No deje pistas antes y no lo haré aquí. El crimen fue tan perfecto que estoy libre aun. Siempre me salgo con la mía. Soy una chica muy mala, ¿verdad, Skipper?

Skipper: Hksmmm…

Lola: Ay, cariño. Me deshice de la abeja reina de su hermana. Ella será pan comido. Prometo que si cooperan, el final de ustedes no será tan trágico.

Stacy había estado moviéndose por mucho tiempo, pero a diferencia de los agentes, no era para aflojar las cuerdas, sino para hacer una video llamada desde su celular. Llamaría a Eva.

Lola: Muy bien, dónde estarán los archivos del caso?

Marlene: Tal vez deberías buscar en la letra S de Sabannah.

Lola: Sí, tienes razón. Espera, qué?

Lola voltea y ve a Marlene en la puerta del sótano.

Lola: Oh, Marlene. Qué sigilosa eres.

Marlene hecha un vistazo a los chicos.

Lola: No pasa nada. E nos atacó. Gracias al cielo llegué (mintió)

Marlene: Interesante… ¿Sabes? Yo creí que habías venido a por Skipper, era lo más lógico de suponer, pero luego de verte en la academia... La única forma que sepas de E es que hayas conocido ya la situación desde antes. Por eso tu regreso, verdad, Lola? No viniste por Skipper, viniste porque conoces a E. Viniste a terminar su trabajo.

Lola: Vaya… La zorra de mi ex usa el cerebro. Sí! No estaría aquí si no fuera porque cierta persona se puso a investigar. Yo fui quien empujó a tu hermana. Lo volvería a hacer mil veces. ¡Esa desgraciada se merecía la muerte después de haberme quitado lo que más quería!

Marlene: Wow… Eso no me lo esperaba.

Clap!

Lola le da una fuerte bofetada a Marlene.

Lola: Y te esperabas esto?

Marlene: Vas a pagar eso

Lola: Será un placer matarte frente a tus amigos.

Ambas chicas se pusieron en posición de ataque. No hace falta decir que Skipper se encontraba preocupado por Marlene. Lola sabía cómo defenderse, había estado presente en varias misiones en el pasado. Tenía experiencia y, hasta donde tenía entendido, Marlene no la tenía. No creía que el patinaje y saber jugar tenis fuera de mucha ayuda. Sin embargo, grande fue la sorpresa de todos cuando vieron a Marlene defenderse

Ambas jóvenes se pusieron en guardia y saltaron una a la otra, evitándose entre sí. Lola dió una patada giratoria a la cual Marlene esquivó agachándose para luego imitar su movimiento. Lola también se agachó para evitar la patada. Nuevamente ambas se pusieron en guardia. Lola no quiso perder tiempo, así que estiró su brazo para darle un puñetazo a Marlene, pero ella lo esquivó y tomó de su brazo para luego voltearla para que callera al suelo. Con la mirada boca arriba, Lola trató de tirarle una patada a la de cabellos chocolate pero falló, pues Marlene había puesto sus brazos como escudo protector de su cara. Lola siguió dando patadas sin éxito mientras se ponía de pie, las cuales Marlene evitó. Aprovechando que su contrincante ya estaba de pie, Marlene comenzó a usar sus brazos para poder darle un golpe a Lola, pero no tuvo éxito. Lola tiró del brazo de Marlene para devolverle el movimiento que hace unos momentos ella le había hecho, pero no lo logró. La joven de ojos avellana era muy ágil. Había logrado elevar su cuerpo haciendo una perfecta aspa de molino para evitar caerse. Las prácticas de patinaje sobre hielo habían dado frutos. Sin embargo, no vió el siguiente golpe. Lola le dió una patada en el estómago tumbandola de espaldas al almario. La ex de Skipper iba a dar otra patada, pero Marlene la esquivó juntando fuerzas para ir hacia una de las esquinas del sótano. Lola la siguió, pero cuando estuvo a punto de alcanzarla, Marlene se colgó de uno de los fierros que estaban colgados en el techo para poder hacer una pirueta y esquivar a Lola, a parte de que ahora ya se encontraba no enfrente, sino detrás de ella.

Marlene corrió hacia una de las paredes, la cual tenía colgado una decoración de espada y escudo. Conocía lo suficientemente a Rico para saber de que no eran siempre adornos. Así que, para ganar tiempo, tomó un escudo y se lo lanzó a Lola que iba tras de ella. Lola lo esquivó, pero eso le dio tiempo a Marlene para apropiarse del escudo restante y de una espada. Nunca había usado esas armas (ni ninguna otra) pero haría lo que fuera para defenderse. Alzó la espada y corrió hacia Lola, pero esta logró esquivarla. La ex esposa de Skipper había recibido entrenamiento cuando trabajaba en la agencia. Claro que con el pasar de los años y la falta de práctica, eso podría ser un problema. No obstante, en cuanto a experiencia, Lola sabía más. Tomó el escudo que Marlene le había tirado y la espada restante y fue tras la que ahora era novia de su ex esposo.

Por increíble que parezca, ambas pelearon a espada limpia. Skipper estaba más que preocupado por si algo le llegara a suceder a Marlene. Sabía que su novia se encontraba en gran desventaja, aunque como iba la pelea, había estado muy sorprendido.

Ambas chocaron escudos y pusieron fuerza. Lola pudo más e hizo que Marlene retrocediera.

Lola: Te voy a matar al igual que hice con tu hermana.

Diciendo esto tomó la espada y comenzó a hacer lo suyo rompiendo todo lo que había a su paso. Marlene logró esquivar uno de sus golpes directos subiéndose a la mesa que estaba allí. Lola no se quedó atrás y también subió a esa mesa. Chocaron espadas un rato más, parecía que Marlene iba a ganar, pero Lola había guardado un movimiento para el final. Con un par de movimientos, había logrado quitarle la espada y el escudo a Marlene, quien ahora estando desprotegida, lo único que pudo hacer para esquivar el siguiente golpe fue bajar de la mesa de un salto.

"Oh, no", pensaron todos.

Ambas mujeres se miraron. Era el fin, solo una ganaría y Lola sabía muy bien que era ella la que cantaría victoria. Tiró su escudo y espada, no las iba a necesitar, y se abalanzó encima de Marlene inmovilizandola en el suelo frente a sus amigos y novio. Tomó la espada que había quedado en el suelo y le apuntó.

Skipper: Hmm-mm! ("Marlene!")

Lola: No creí que mi pelea contigo sería tan larga, pero vaya sorpresa, bonita. ¿Quieres decir tus últimas palabras?

Estaba asustada, no lo iba a negar. Pero el cielo se le iluminó cuando recordó algo importante. Levantó sus brazos para poder apretar un pequeño botón de su pulsera. La pulsera que Skipper les había dado a cada una de sus amigas. De esta salió un extraño gas que cuando Lola lo olió quedó desmayada.

Marlene: Ok (se quitó a Lola de encima y se levantó) Esas no serían tus últimas palabras, pero sí lo serán las últimas estando en libertad.

Rápidamente Marlene se acercó a sus amigos para ayudarlos a salir. Lo primero que hizo fue quitarle el pañuelo de la boca a su novio.

Skipper: Estoy doblemente enamorado. Estuviste increíble, Marlene.

Antes de que Marlene le contestara, la Ráfaga Polar entra al sótano junto a Priscilla.

Priscilla: ¿Qué pasó aquí?

Skipper: ¿Vas a ayudar?

Priscilla ayuda a Marlene a desamarrar a sus amigos, mientras que Clasificado se acerca a Lola que está en el suelo.

Clasificado: Mecha Corta, esposas.

Kowalski: Hay cámaras de seguridad en este lugar. Pueden usarlas como evidencia.

Becky: Lola sabía dónde estaban esas cámaras.

Skipper: Rayos!

Eva: Pero tengo todo grabado.

Kowalski: Menos mal que llegaron. Pero cómo?

Cabo: Pensé que iban a ir a festejar su victoria.

Montaña: Así fue hasta que llamaron a Eva.

Kowalski: Yo no-

Stacy: Yo la llamé. Le mandé video de lo que estaba ocurriendo. Tal vez no se pudo ver mucho, pero pueden usar el audio. Allí está la confesión.

Priscilla: ¿Qué confesión?

Marlene: Al parecer Lola sí conocía a Sabannah. Reveló que fue ella quien la asesinó.

Priscilla: Wow. Pero cómo?

Kowalski: Estuve investigando. La razón por la que X fue despedido. Fue por su falta de juicio en Miami. Sabannah había logrado emborracharlo. Conociendo a X, no cayó en la trampa, pero al parecer tu hermana era muy astuta, Marlene.

Eva: Ella y Kitka nunca salieron de la habitación… al menos no por la entrada tradicional. Todo este tiempo estuvimos viendo la cámara que apuntaba a su habitación, pero no vimos que salieron y regresaron por la ventana. Sin embargo, no había pruebas de que tuviera contacto con Lola. Ambos hoteles estaban lejos.

Kowalski: Igual, no descartamos la posibilidad de que se conocieran esa noche.

Becky: Eso quiere decir que ya todo terminó? No hay más E?

Skipper: Es mejor investigar. Pero prácticamente, Lola lo dijo todo. E se acabó.

Las chicas suspiraron y se abrazaron en grupo. Luego de eso, Stacy se acercó a Eva.

Stacy: Gracias por venir y no rechazar mi llamada. La verdad pensé que me mandarías al buzón de voz.

Eva: Claro que no. Tengo tu número. Kowalski me lo pasó.

Stacy: Oh.

Eva: Es un buen chico. Me alegra mucho que haya encontrado a una bella chica que lo quiera tanto. Él y yo compartimos mucho, pero solo somos amigos. Es mi mejor amigo. Y sé que le encantaría que ambas fuéramos amigas. Y siendo sincera, a mí también.

Stacy: Lo sé… Es solo…

Eva: No tienes porqué sentirte celosa. Él y yo salimos un tiempo, pero descubrimos que lo que sentíamos solo era amistad y amor por la ciencia. No hay nada entre nosotros más que amistad. Además, para que te sientas segura… A mí me gusta otra persona.

Stacy: En serio? Wow… Quién?

Eva: Es clasificado.

Stacy: Oh, lo siento. No debí preguntar algo tan personal.

Eva sonrió y Stacy, luego de unos segundos, descubrió la respuesta.

Stacy: (en voz baja) Oh, te gusta Clasificado. Harían linda pareja.

Eva: Gracias.

Stacy: No sé si le gustas. No lo conozco.

Eva: (ríe) Descuida. No te estoy pidiendo consejos. No soy mucho de esa clase de chica. Pero si me preguntas… no sé. Parece que prefiere más estar en una misión que tener una cita con una amiga del trabajo.

Stacy: Hmm… eso se puede arreglar, nueva amiga. Chicas?

Todos voltearon.

Stacy: Estamos libres de E, pero no del show de mañana.

Marlene: Cierto. Ahora somos cuatro y la coreografía era para cinco.

Becky: No tenemos mucho tiempo para cambiar todo.

Stacy: Lo sé. Pero podemos buscar un reemplazo. Y tengo a la candidata perfecta. (mira a Eva)

Eva: ¿Qué?

Clasificado, Montaña y Mecha Corta: Eva?

Eva: Stacy, yo no canto.

Stacy: Somos profesionales, descuida. Además, no cantaras un solo, nos acompañaras en la coreografía y el coro.

Marlene: Qué buena idea. ¿Aceptas?

Stacy: Por favor, di que sí.

Eva: Ahmm… de acuerdo.

Priscilla: ¡Genial! Te enseñaré todos los pasos.

Marlene: Me encargaré de ayudarte con la técnica vocal.

Becky: Y no te preocupes por el vestuario. Tengo un vestido perfecto para ti.

Kowalski estaba sorprendido, había pensado que Stacy seguía celosa de Eva. Aunque, claro, también se cuestionó cómo es que consiguió su número.


Mikayla se fue a su cuarto a hacer su tarea. Esperaba que el evento de mañana saliera bien. Las cosas estaban bien últimamente. Su relación con Hunter había mejorado en cierto modo. Aún ella tenía rencores, pero compartir tiempo con ella le había hecho recordar el tiempo pasado. Sí, habían sido las mejores amigas en aquellos días. Su relación actual aún era neutral, pero con cierta chispa de esperanza. A excepción de…

Su corazón dio un salto al abrir su laptop. Este mostraba un video de hace dos años atrás, durante su presentación para la fiesta de disfraces.

Mikayla: Qué demonios…

Pin!

"Adivina quién dará el show mañana. Te doy una pista: no es Hunter. -E"

Su corazón se aceleró, no tanto por el hecho de estar siendo obligada nuevamente a hacer algo que no quería -en serio no quería quitarle el show a Hunter. Había ensayado mucho para esa presentación, pero había algo más grande y preocupante.

Mikayla: (sorprendida y asustada)... E estuvo aquí.

La joven miró su ventana. Estaba abierta. Ella siempre mantenía sus ventanas cerradas. Se asomó para ver por fuera. No logró ver a nadie, pero sí un panel publicitario de un jugo de frutas cuyo eslogan decía: "Frutoso y ultra delicioso"; y alguien había encerrado la letra E en un círculo.

Rápidamente cerró su ventana con llave y llamó a Skipper.


¡Guauu! E estuvo en casa de Mikayla! ¿Qué creen que pase? Mikaya le contará a Skipper lo que está pasando? ¿Qué habrá querido decir E con el mensaje que envió? Hans irá a ver a Becky en el show del viernes? Marcus y Priscilla ya son pareja?

Espero que este capítulo haya sido de su agrado. Aquí revelé la siguiente pareja MarcusxPriscilla (OCxOC) y la pareja sorpresa ClasificadoxEva (Podrán estar juntos? Respuestas y opiniones por fa)

Sinceramente , en todo el cap, la escena que más me gustó fue la de Bada y Bing dejando a solas a Hans y Becky jijiji ... Son unos pillines.

El código clave de este capítulo, el cuál será revelado en el próximo es:
(1-12-7-22-9-5-14) (5-14) (5-20-21-5) (3-1- 17-9-21-22-12-16) (22-20 -1) (17-5-12-22-3-1)

Esa pista es el boom que tal vez nadie sospechaba y supongo que volará la cabeza de muchos.

Espero que les haya gustado el capítulo de hoy. Ya estaba escrito desde hace un mes al igual que el cap que le sigue. Pero ese lo publicaré en otra fecha. Quisiera saber si lo quieren para el 31 de este mes. Me lo dejan en los comentarios.