Hola! Atomik27 reportándose.
Espero que cada uno de ustedes se encuentre bien. Este capítulo es especial porque resuelve el misterio del código del capítulo anterior que era: Cabo no es el único que canta ese día. Este cap es un reprise según el punto de vista de Amanda. Claro, no está escrito en primera persona como se suele hacer, pero a lo que me refiero es que en el capítulo anterior terminamos con un día viernes, correcto? Bien, vamos a retroceder en el tiempo y vamos a regresar al día Miércoles. Recordemos que ese día, Rhonda citó a Marlene y Stacy a su oficina y descubrieron que la tercera pasante era Lola. Aquí también vamos a ver un poco de lo que ocurrió ese día, pero enfocando más a Amanda.
También mostrará el día jueves. Recuerden que el jueves, según los capítulos anteriores, fue que descubrieron a Lola y hubo un enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre ella y Marlene. El viernes, fue el show del programa de Internet, donde Mikayla terminó cantando en vez de Hunter. Además, que ese viernes en la noche, todas volvieron a recibir un mensaje de E y descubrieron que Mikayla y Hunter también recibían mensajes. Hubo una pelea verbal entre Marlene y Stacy y entre Stacy y Becky.
Les hago un recordatorio, porque van a tener que juntar las piezas. El viernes fue el día más largo de todos y ya sabrán por qué.
En serio espero que les guste este cap. Es la primera vez que hago un reprise. Me comentan que tal les pareció. No se olviden que los links de las canciones -sí, este cap tiene tres canciones- están en mi perfil. De esa forma, pueden disfrutar de la canción mientras leen.
Bueno, sin más que decir, disfruten del cap.
Cap. 39: El show (Reprise)
|Miércoles
Maurice estacionó la limusina cerca al Zoológico de Central Park tal como Julien King le había indicado. Habían ido a darle el encuentro a Amanda, pero ella volvió a llamar por una emergencia.
Julien: Entonces, te descubrieron?
Amanda: No. Bueno… es complicado. Pero digamos que sí. No van a tardar mucho hasta que me descubran. La verdad pensé que Stacy sería la primera. Y le ganó Lola. Una ensalada tiene más cerebro que ella.
Julien: ¿Qué planeas hacer?
Amanda: Nada
Julien: Qué?
Amanda: El escuadrón pingüino se encargará. Harán el trabajo por mí como hasta ahora lo han hecho. Lo harán bien. Hicieron un buen trabajo con las chicas durante este tiempo. Lola no será un inconveniente para ellos. La conocen mejor que yo y, lo mejor de todo, es que la presencia de Lola a Nueva York puede traer algo bueno.
Julien: Qué?
Amanda: Desviaran la atención de mí.
Julien: En serio no piensas hacer nada?
Amanda: Si hago algo, ellos me encontrarán. No puedo arriesgarme. Además, ellos conocen más a Lola que yo. Es la ex esposa de Skipper. Un pasado turbio que desconozco. Pero estoy segura de que alguien sí.
Julien: Quién?
Amanda: Hans. Fue archienemigo de Skipper por muchos años. No creo que no sepa de Lola.
Julien: Yo creo que es mejor que termines con todo. En serio.
Amanda: Es demasiado pronto.
Julien: Entonces… en serio no vas a hacer nada?
Amanda: Solo saldré del juego por un momento y recurriré a quien recurrí hace mucho tiempo.
Esa mancha no salía. No sabía cómo es que esa mancha había llegado allí. Pero allí estaba. Por suerte había comprado un limpiador por recomendación de la señora de la bodega. Así que ahora era el momento de la verdad. Roció un poco del limpiador y pasó el trapo. Magia. La mancha ya no estaba. "Ay, las doñas amas de casa, parecen brujas con esta clase de cosas", pensó.
Hans: Hey, Bada. La mancha salió.
Bada: Te lo dije, mi sangre.
Hans: Parece brujería. Mira, quedó como nuevo. A partir de ahora compraremos esta marca.
Bing: También quita la grasa.
Hans: (sonrió) Estás bromeando.
Bing: La señora de la bodega lo dijo.
Bada: Lavé las ollas con eso. Parecen nuevas.
Hans: (rió) No puedo creerlo. Bueno, tampoco puedo creer que me emocione por algo como esto, pero está genial. Trae a esa señora. Le daré una cena gratis.
Los tres amigos se rieron.
Becky: Es bueno verte feliz.
La joven rubia había entrado al bar. Por primera vez lo hacía temprano. Había decidido ir de compras para el gran día, pero había decidido ir a ver a Hans. Había estado viéndolo cada dos noches, pero esta semana no iba a ser posible darle una visita, dado a que tenía ensayos para el evento. Siempre le había gustado ensayar con sus amigas, pero tener a Lola como la diva arruinaba todo. No quería ni imaginarse cómo se sentía Marlene con dicha situación.
Bada: Hola, Becky.
Becky: Hola, chicos.
Bing: Eh, creo que dejé algo en la cocina. ¿Me ayudas, hermano?
Bada: Claro.
Hans: No hay nada en la cocina.
Bada: Si, ah… Iremos a la cocina.
Los dos hermanos se fueron dejando a Hans y Becky a solas.
Becky: Eso fue extraño.
Hans: Solo espero que no se coman todos los cupcakes de banana que hice.
Becky: Oh, ahora eres cocinero también? Me impresionas.
Hans: Solo soy dedicado a mi negocio.
Becky: Por lo que veo es cierto. Y dime, hombre de negocios, ¿estarás libre este viernes en la noche?
Hans: Bromeas? Es uno de los días más atareados. La gente sale de la oficina con ganas de divertirse. El bar estará lleno.
Becky: Cierto. Pero este viernes será diferente.
Hans: Por qué?
Becky: Tú, mi amigo, te darás un día libre para esto (le da una invitación)
Hans: (leyendo) Concierto y fiesta en la Academia de Teatro y Baile… Suena interesante, pero tengo trabajo.
Becky: No seas aguafiestas. Mereces divertirte un poco. Además, no puedes faltar.
Hans: Así? ¿Por qué?
Becky: Simple. Yo estaré allí y cantaré. Sería genial que estuvieras allí. Podría presentarte a mis amigas y a mi hermana.
Hans: Hey, gracias por invitarme. En serio me gustaría ir. Pero tengo que ver las cosas por aquí. Prometo tratar de estar allí aunque sea un rato. Sin embargo, no quiero que te desilusiones si no voy. Sabes que aquí es bien concurrido.
Becky: Bien, supongo que podemos quedar en sí no vas, me debes una cena. ¿Qué tal?
Hans: Ahm… claro. Dime qué te gustaría comer y te lo prepararé.
Becky: Por mucho que me encante este lugar, pensaba en sacarte de la rutina y llevarte a otro restaurante.
Hans: Oh, bueno… es que no puedo estar comiendo donde la competencia. Ya sabes.
Bing: Tal vez podrían pasear por el Zoológico de Central Park.
Hans volteo a ver a su amigo entrometido. Se supone que no podía estar con Becky. Tenía que alejarla. No solo por Amanda, sino porque Skipper y los demás estarían allí. No podía arriesgarse. Por qué rayos querían que fuera con ella a una cita. "Espera. Cita?", pensó en sus adentros. No pudo evitar sentirse nervioso.
Becky: Un paseo por el zoológico no está mal. Entonces, queda.
Hans: C-Claro jejeje…
Becky: (sonríe) Genial. Nos vemos luego (se va)
Hans: Qué es lo que acaba de pasar?
Bada: Tenés una cita, mi sangre.
Hans: No puede ser.
-Por supuesto que no!
Todos voltearon. Allí estaba Amanda. Estaba molesta, señal de que había escuchado todo. "Ay, no", pensó Hans. Bada y Bing regresaron a la cocina. Sabían que habría pelea.
Amanda: Te dije que la apartaras y ahora la invitas a una cita?!
Hans: Cálmate. Eso es asunto mío. No podré ir a su presentación y…
Amanda: ¡Por supuesto que no irás!
Hans: No necesito tu permiso. Tú no me das órdenes.
Amanda: ¡Yo soy la maldita reina aquí!
Hans: Este es mi bar! Yo soy el jefe, yo mando aquí!
Amanda: Y gracias a quién?! Es por mí que tienes tu famoso bar.
Hans: Ayudaste y estoy agradecido, pero legalmente es mío. Al igual que mi vida. Nadie me dice qué hacer y con quien o no salir! Que salga con Becky no debería ni de importarte!
Amanda: No vas a salir con ella. Que yo me enteré de que tuvieron una cita o que fuiste a su presentación, yo-
Hans: Tú qué? ¿Me vas a hacer algo?
Amanda: O te deshaces de ella… o yo lo hago. Tu eliges.
Amanda salió molesta del bar y fue nuevamente a la limosina.
Julien: Y bien?
Amanda: Callate
Maurice encendió el motor del auto y los llevó directo al penthouse. No sabía por qué Amanda estaba molesta, pero sabía que no era buena señal. Amanda no le daba buena espina desde que la conoció.
|Jueves
Se volvió a mirar al espejo. La perfección la tenía de modelo. Se puso los lentes de sol, tomó sus cosas y salió para la zona de la piscina. Vivir en un lujoso hotel era lo que en definitiva necesitaba. Piscina, sombreado, coctel de fruta y chicos lindos y musculosos que le servían dichos batidos. La vida de millonarios le sentaba tan bien.
Julien: La reserva está lista. Todos están allá en la piscina.
Amanda: Excelente.
Julien: Entonces, ¿qué celebramos?
Amanda: Lo de siempre. Que soy fabulosa y que todo me sale como quiero. Bueno… al menos lo que planeo. Hoy convenceré a Hans de dejarme cantar. Le haré saber que soy mucho mejor que cualquier rubia con ojos azules. Yo soy la que tiene el control de todo esto. Es mi juego.
"Sí, claro", pensó Julien.
Julien: Vas a regresar a la academia? No, verdad?
Amanda: Tengo que hacerlo. Es arriesgado, lo sé. Pero tengo que hacer algo importante y solo lo podré hacer allí. Pero dejemos el trabajo a un lado. Hay que divertirnos hoy.
Amanda sonrió y salió con Julien. El joven heredero de la familia King había adquirido un nuevo transporte, un auto para que él pudiera conducirlo cuando quisiera. Maurice, su mayordomo sentía que en parte era un regalo para él, podría descansar al menos unas horas de estar con el joven y soportar sus órdenes absurdas. Aunque, a pesar de todo el trabajo que le daba, tenía un cierto aprecio por el heredero. Muy a diferencia de Amanda, que había sido como la colada en el mundo de los millonarios. Sin embargo, parecía que se había adaptado muy bien.
Julien estacionó el auto frente a la zona de la piscina. Allí lo esperaba Maurice para asegurarse de que su estancia fuera segura.
Maurice: Buenos días, joven Julien. (Entrega un bolso donde está Mort a Julien) Señorita Amanda… se ve muy bien.
Amanda: Gracias.
Julien: Maurice, podrías buscar sombra para mi auto? (le da el bolso donde está Mort a Amanda)
Maurice: Plantaría un árbol solo para usted.
Julien: Ohh me alagas, Maurice. Y los volantes para mi fiesta de disfraces?
Maurice: Están listos para ser repartidos por toda la ciudad como lo ordenó, y ser enviados como invitación a cada uno de los integrantes de su lista de invitados. Solo falta confirmar el local.
Amanda: Pensé que lo harías en el penthouse. (Le devuelve el bolso a Julien)
Julien: La gentuza en mi casa? Amanda, por favor, sé más consciente. (Le da el bolso donde está Mort a Maurice)
Maurice: Es más por cuidado de que nadie vaya a hurtar algo. (Le regresa el bolso a Amanda)
Amanda: Entiendo, aunque la verdad tienen tantas cosas que dudo que se den cuenta si falta algo. ¿No tienes miedo de que te roben?
Julien: Bormeas? Para eso tenemos a Lemmy.
Lemmy era un robot réplica de Julien King. Su padre lo había recibido como regalo después de su contribución para un proyecto de robótica. Como cambio había exigido un robot. Algunos padres le regalan un robot de juguete a sus hijos, el padre de Julien le regaló un robot de verdad para que fuera su guardaespaldas en caso de que corriera algún peligro.
Amanda: Por cierto, aun no entiendo porqué estás cobrando la entrada. Hasta donde sé nunca habías cobrado. Necesitas dinero, bailarín?
Julien: (rió) Claro que no. Cada año hacemos estos eventos de caridad. Lo recaudado se va a una de las organizaciones benéficas de mi padre.
Amanda: No me acuerdo haber ido a una. (Le da el bolso donde está Mort a Julien)
Julien: Sí, bueno, en ocasiones prefiero simplemente dar el cheque de uno de mis premios. Organizar fiestas para caridad es agotador. (Le regresa el bolso a Amanda)
Maurice: (murmura) No tienes idea.
Julien: Por cierto, Maurice, sería mejor mudar algunos de los trofeos que están en California para aquí. En casa el armario de premios está lleno.
Maurice: Me encargaré de eso, joven Julien.
El joven heredero y Amanda entran al área de la piscina y en seguida un cuarteto de chicas se les acercan. Entre ellas estaba una chica rubia de ojos verdes. Era Zoe Ferret, hija de una familia millonaria en Nueva York. Su familia era conocida por ser dueña de hoteles cinco estrellas de toda la ciudad.
Zoe: Hola, cariño. (le da un beso a Julien)
Julien: Mi hermosa reina, que bella estás hoy.
Zoe: Gracias. Llegas tarde.
Julien: Lo sé, pechocha, solo que alguien (mirando a Amanda) se demoró en alistarse.
Amanda: Pero lo valió, verdad?
Las tres chicas: Claro que sí.
Zoe: Hola, Amanda. Espero que disfrutes el día.
Amanda: Gracias, Zoe. Es lo que espero.
Zoe: (mira a Julien) Tengo reunión de negocio con mis padres en una hora. Me hubiera gustado estar más tiempo contigo.
Julien: Descuida, mi reina. Ve a atender los deberes reales, yo me encargo de recuperar el tiempo perdido y remendar mi tardanza. Maurice.
El mayordomo de Julien se acercó y le dio una caja de regalo al joven millonario y este se lo entregó a Zoe. Ella abrió el regalo y vio un lindo peluche de un lemur gris con cola anillada y dos entradas para la noche de cine que habría en el zoológico. La joven Zoe, muy a pesar de pertenecer a una familia casi tan millonaria como la de Julien, disfrutaba más de los pequeños detalles como persona "normal". Los lujos no le llamaban la atención. Sus gustos eran más sencillos. Incluso Maurice daba fe de que Zoe había sembrado no sólo la semilla del amor en el joven King, sino también más sencibilidad con las demás personas. Maurice se había sorprendido de que Julien hubiera escuchado a su novia y cumplido su deseo de asistir a ese evento en el zoológico.
Zoe: Oww cariño, mi lemur bailarín, eres el mejor. Que lindo detalle, te acordaste.
Julien: Para eso estoy. Para cumplir con los deseos de mi reina.
Zoe: Oww… Que tierno. Gracias.
Julien: Igual, vamos a sentarnos en una zona VIP.
Bueno, el cambio es lento y Maurice lo sabía.
Zoe: Le diré a Gladys que cancele mis clases de piano para estar contigo. Ella ya debe estar en el auto esperándome. Nos vemos en la noche.
Julien: Estaré contando los segundos.
Zoe besa a su novio y se despide de todos para luego retirarse.
Amanda: Vaya… me alegra que encontrarás a alguien.
Julien: Zoe es la mejor.
Las tres chicas: Owww…
Amanda: Así que hay cine al aire libre en el zoológico, eh? Puedes conseguirme un par de entradas?
Julien: Claro.
Amanda: Perfecto. (le da el bolso donde está Mort a Julien)
Un joven trabajador se les acerca.
Javier: Buen día, señor King. Sus sillas están en el mismo lugar reservado de siempre.
Amanda: Gracias, Javier.
Julien: Javier, llévate a Mort lo más lejos posible de mí. (le entrega el bolso donde está Mort)
Javier: Como ordene.
Julien: Oh, y sería genial que movieras las sillas cada hora cuando el sol se mueve.
Javier: Pues gracias a la generosidad de su padre y el de Zoe, hace un año me promovieron. Pero igual haré que su estadía aquí sea de la mejor.
Julien: Es lo que exijo.
Todos llegaron a su lugar reservado para tomar el sol. Desde que había llegado allí, se había convertido en la abeja reina de ese lugar. Bueno, al menos lo era para el trío de chicas que estaban atentas y de acuerdo con todo lo que ella decía. ¿Sus nombres? Estaba a punto de ser como Channel Oberly y ponerlas Amanda 1, Amanda 2 y Amanda 3. Sus nombres eran irrelevantes.
Julien: Y a quien invitaras a la noche de cine?
Amanda: Tengo en mente a alguien.
Julien: Hans? Pero no le gustas.
Amanda: Claro que sí. Me desea. Solo que le cuesta admitirlo. Si yo quiero algo, lo obtengo, de acuerdo.
"Y ninguna Becky me lo va a quitar", pensó.
Julien: Amanda… tenemos la piscina, todo el club y hay Julien para todas.
Chica 1: Sí, y el spa está bien decorado.
Chica 2: Hay máscaras faciales y baño corporal de algas en el menú.
Chica 3: No hay nada más fabuloso.
Maurice se acerca a los jóvenes junto a unos mozos que le sirven a cada uno un refresco de frutas.
Amanda: (algo molesta) Más hielo.
Mozo: Cómo ordene, señorita.
El grupo de mozos se va junto con Maurice que también se encontraba molesto por la actitud de Amanda. Julien era una cosa, pero Amanda…
Amanda:
Its out with the old and in with the new,
Goodbye clouds of Gray, hello skies of blue
A dip in the pool, a trip to the spa
Endless days in my chaise
The whole world according to moi
Uno de los clientes del club se para un lugar de tal forma que le tapa el sol a Amanda.
Amanda: Excuse Me.
El cliente se da cuenta y se va.
Amanda: Thank You
Amanda:
Iced tea imported from England,
Lifeguards imported from Spain,
Towels imported from Turkey,
Turkey imported from Maine,
Julien:
We're gonna relax and renew,
Amanda:
You, go, do!
I want fabulous,
That is my simple request,
All things fabulous,
Bigger and better and best,
I need something inspiring to help me get along,
I need a little fabulous, is that so wrong?
Todos se paran de sus sillas y Amanda se dirige a cada uno para darle órdenes:
(a Julien) Fetch me my jimmy choo flip flops,
(a Chica 1) Where is my pink Prada tote?
(a Chica 2) I need my Tiffany hair band,
(a Chica 3) And then I can go for a float.
Julien y las chicas:
A summer like never before
Amanda:
Quiero… más. Más!
Julien y las chicas:
She wants fabulous,
That is her simple request,
All things fabulous,
Bigger and better and best,
She needs something inspiring to help her get along,
She needs a little fabulous, is that so wrong?
Todos:
Fabulous pool,
fabulous splash,
Fabulous parties even fabulous trash,
Fabulous fashion,
fabulous bling,
Amanda: Yeah!
Todos:
She's got to have fabulous everything.
Amanda y Julien:
Nothing to Discuss
Everything's got to be perfect.
Amanda: For me
Maurice conduce el convertible de Julien, mientras este se encontraba con las chicas en la parte de atrás del auto cantando.
Todos:
She wants fabulous,
That is her simple request,
All things fabulous,
Bigger and better and best,
She needs something inspiring to help her get along,
She needs a little fabulous is that so wrong?
El auto se estaciona cerca al Zoológico de Nueva York.
Chica 1 le muestra una revista a Amanda.
Amanda: This won't do,
Chica 2 le muestra otra revista a Amanda.
Amanda: that's a bore,
Julien le muestra otra revista a Amanda.
Amanda: That's insulting,
Chica 2 le muestra otra revista a Amanda.
Amanda: I need more!
Amanda:
I need, I need,
I need, I need,
I need, I need
I Need FABULOUS!
Todos:
Fabulous Hair,
fabulous style,
Fabulous eyes
and that fabulous smile.
Desde donde está puede ver que Hans entra a su bar junto con Bada y Bing. Allí está su objetivo. Se alegra tanto que este haya volteado a verla. Se le nota contento y la saluda.
Amanda:
I like what I see,
I like it a lot
Is this absolutely fabulous?
Todos:
Fabulous, Fabulous, Fabulous?
Amanda: Absolutamente…
Pero en eso ve que Becky se acerca a Hans. Este no había visto a Amanda, había visto a Becky, y ahora, con una gran sonrisa en su rostro, la deja entrar al bar.
Amanda: ... ¡No!
"Esto no puede estar pasando", pensó.
Becky recibió el zumo de frutas que Hans le había preparado.
Hans: No sabía que vendrías. Pensé que te… bueno… hoy por la noche.
Becky: (Suspiró) Sí… No vas a venir, verdad?
Hans: Ahh… Becky, yo… En serio quisiera ir, pero…
Becky: El trabajo es primero.
Hans: (Suspiró) No lo malinterpretes. No quiero que pienses que sobre pongo el trabajo por encima de todo. Aunque la verdad sí parece.
Becky: Claro que no. Solo eres muy responsable. Me agrada verte trabajando. Solo que también es bueno un tiempo de descanso.
Hans: Sí, es lo que los chicos me han dicho muchas veces. Escucha, si fuera en otras circunstancias, creeme que iría a verte hoy. Hasta te recogería para llevarte.
"¿Qué acabo de decir?", se cuestionó Hans en sus adentros.
Becky: No te sientas culpable si no vienes, aunque me gustaría mucho. Pero lo comprendo. Es más, cuando quieras… si necesitas algo, para sirvienta, portera, mesera o lo que sea... Cuentas conmigo cuando quieras.
Hans sonrió. Había querido pedirle tantas veces que la ayudara con el show de los viernes, pero sabía que si lo hacía Amanda lo mataría. Conocía la faceta de abeja reina de Amanda, y esa faceta aún estaba activa. Las abejas reinas humanas salen del panal y pican fuerte, como víboras. Tampoco quería exponer a Becky a ser víctima de Amanda.
Hans: Eres… una buena amiga.
Becky solo sonrió.
Becky: Bueno, supongo que tu buena amiga tiene que retirarse para dejarte trabajar. Y ya sabes, si necesitas algo, solo dímelo.
La joven rubia iba a salir del lugar, pero, con la ayuda de las señas que Bada y Bing le hacían, Hans la detuvo.
Hans: Ahm… Escuché… ahmm... que... habrá noche de cine en el zoológico el fin de semana… No sé si, bueno… ahm… ¿Quieres ir… conmigo?
Becky: En serio? No tienes que trabajar?
Hans: Ahh… bueno… los domingos no hay mucha gente en la noche, así que…
Becky: (sonríe) Sí… Me encantaría.
Hans: Genial, entonces… así queda.
Becky: Sí. Hasta pronto, Hans. (se fue)
Hans: Hasta pronto...
Amanda: (entrando al bar) Tienes que estar bromeando.
Hans: ¿Qué haces aquí? Becky pudo haberte visto.
Amanda: Entonces, ¡¿por qué la dejaste entrar?! ¡Te dije que te deshicieras de ella, no que le siguieras dando alas!
Hans: Di lo que quieras, Amanda.
Julien: Un cóctel de mango para el rey aquí presente.
Hans: El bar no está abierto.
Amanda: Oh, pero sí lo está para tu querida Becky, verdad?
Hans: Por qué no te vas por allí a molestar a otros? Veo que te conseguiste nuevas muñecas con quienes jugar (mirando a las tres amigas de Amanda) No sé qué rayos haces aquí.
Amanda: No necesito tu permiso para estar aquí. Me debes muchas cosas. Y es momento de pagar.
Hans: ¿Qué?
Amanda: Quiero cantar en tu escenario. Soy la chica perfecta para ti.
Hans: En serio lo dudo.
Hans se iba a retirar a su oficina, pero Amanda lo detuvo y lo llevó junto al escenario.
Hans: ¿Qué estás haciendo?
Amanda: Five, Six, Seven, Eight!
Amanda:
Na, na, na, na
Na, na, na, na
Na, na, na
You are the music in
Na, na, na, na
Na, na, na, na
Na, na, na
You are the music in, are the music in
You know the words
Once upon a time
Make you listen
There's the reason
And when you dream there's a chance you'll find
A little laughter
Or happy ever after
Como Hans se negaba a cantar, Julien tomó el micrófono y cantó junto a Amanda en el escenario.
Amanda y Julien:
Your harmony to the melody
That's echoing inside my head
Amanda:
Our single voice
Julien:
Above the noise
Amanda:
Like in common threat
You singing to me
Julien:
When I hear my favorite song
I know that we belong
Cause you are the music in me
Amanda:
Its living in all of us
Its here because
You are the music in me
(Na, na, na, na)
Na, na, na, na
Na, na, na
You are the music in
Na, na, na, na
Na, na, na, na
Na, na, na
You are the music in
Are the music in
Chicas:
Harmony to the melody
Echoing inside
My head
Ooaaa
Julien:
When I hear my favorite song
I know that we belong
Cause you are the music in me
Amanda:
Its living in all of us
It's here because
You are the music in
Me, me, me, me, me, me, me, me, me, me, me, me, me, me
Na, na, na
You are the music in
Na, na, na, na
Na, na, na, na
Na, na, na
You are the music in
Meeeee...
Yeah yeah yeah
Julien:
Oh yeah
Amanda: El mejor show, ¿verdad?
Hans: … Como ya había dicho, el bar está cerrado. Salgan ahora.
Amanda: Claro, tengo cosas por hacer. Pero no te libras de mí, ¿oíste? Más te vale que Becky ni se acerque a este lugar.
Hans: (molesto) ¡Dije que largo!
Amanda salió como si nada. Lo que había dicho no era mentira. Tenía cosas por hacer. No iba a perder el tiempo y gastando palabras que ya no eran necesarias. Estaba segura de que Hans había captado el mensaje, y para asegurarse de que no se le olvidara, dejó sus partituras en el piano que estaba en el escenario.
Hans: ¡Esa mujer es un hígado!
Bing: Esa niña necesita que alguien la ponga en su sitio.
Bada: Creo que va siendo hora de que llames a ya sabes quién.
Hans: No puedo. Por más que quiera, y creeme que quiero… Puede ser arriesgado.
¿Hace cuánto que estaba allí? Ya había perdido la cuenta, al igual que la cantidad de sangre. Pero ahora se encontraba mejor. Claro que hubiera estado mejor si no hubiera recibido cierta visita. Hace una hora había entrado y se encontraba haciendole la manicura. "Qué hace ella aquí?", se preguntaba.
Amanda: Doris, tienes uñas perfectas, ¿lo sabías?
Doris: …
Amanda: Bueno, tampoco es que quieras impresionar a alguien aquí. Aunque… ¿qué hay con el doctor del turno noche? Un cuero como él debería estar muy ocupado a esas horas.
Doris: …
Amanda: La otra amiga de tu mejor amiga ha llegado. Espero que hayas cumplido la parte del trato en no decir nada. Supe que te visitó una vez.
Doris: …
Amanda: Fue una visita inoportuna, lo sé. No lo vi venir.
Doris: …
Amanda: Debo de admitirlo. Su baile hawaiano de Lola no solo es de forma literal. Sabe mover bien sus piezas…
Doris: ...
Amanda: Kowalski descubrió que Stacy te visitaba y que aún recibe mensajes.
Doris: Era cuestión de tiempo.
Amanda: Tiempo que no tenemos. Lola hará su movimiento en cualquier momento. Eso podría ser riesgoso.
Doris: Qué vas a hacer?
Amanda: ¿Por qué todos me preguntan eso?
Doris volvió a guardar silencio. Viendo como Amanda le ponía la última capa de esmalte en sus uñas.
Doris: ¿Pelearon?
Amanda: Solo un poco. Siguen juntos. ¿O creías tener una oportunidad?
Doris: No.
Amanda: No vine a pintarte las uñas, Doris. Vengo a pedirte que obedezcas pase lo que pase.
Doris: ¿Haciendo qué? ¿No crees que ya he pedido bastante sangre?
Amanda: No fue suficiente.
Doris: Casi muero.
Amanda: Como si no te merecieras la muerte. Es sangre por sangre. Lo debes. Harás de tu parte quieras o no. Sabes de lo que soy capaz de hacer cuando alguien no hace lo que yo quiero. (se acerca al oído de Doris) Deje el corta uñas bajo el colchón…
Dicho esto, Amanda salió de la habitación de Doris. La rubia la vio irse. Tenía que pensar en algo. Tenía menos de 24 horas para pensar en algo efectivo.
|Viernes
Amanda salió de entre las plantas. Había visto a Hunter salir con sus amigos rumbo a la enfermería. Era obvio que estaba mintiendo. Algo había pasado.
Ella había ido a la academia para asegurarse de que Lola no hiciera nada. Grande fue su sorpresa al enterarse de que Lola había sido descubierta un día anterior. Ahora ya no tenía que preocuparse por nada. Sin embargo, la escena que había presenciado era muy sospechosa.
Miró por la pequeña ventana del salón y pudo ver a Mikayla sacándose el saco que tenía puesto. Al parecer la joven estaba lista para sustituir a Hunter en el show. Definitivamente había pasado algo. Quiso entrar al salón para hablar con ella, pero alguien se le adelantó. Era Rhonda.
Rhonda: Señorita, ya tiene que subir al escenario.
"Rayos!", se quejó a sus adentros.
Con sumo sigilo la siguió hasta el escenario.
La joven Mikayla estaba asustada. Algo no andaba bien.
Amanda: (llamó en voz baja) Lo harás bien.
Mikayla volteó y vio a la profesora Amanda tras bastidores.
Mikayla: Pro-...
Presentador: Ahora se viene un número más.
Amanda salió del lugar. Era todo lo que podía hacer. Ahora, necesitaba descansar. Tenía que ir a la fiesta de Julien King y después al Kabala. Hans no se iba a librar de ella.
En la noche...
La había visto desde hace un buen rato, pero no había podido acercarse a ella. De lejos se veía que no estaba pasando por un buen momento. Sentía que nunca se lo perdonaría si el estado de esa linda chica rubia de ojos azules fuera por causa suya, no había llegado a verla en su presentación. Los viernes siempre eran días agotadores con clientes que buscan diversión después de la oficina. Su bar lo tenía todo, menos entretenimiento. Solo eso faltaba para ser el top 1 en todo Nueva York. Había estado contestando dicha falta a los clientes que buscaban diversión. Nunca fue de mente creativa. Es decir, tenía una genialidad en planificar un negocio, le iba mejor que cualquier plan criminal que había tenido en el pasado. Pero en cuanto entretemiento era un cero a la izquierda.
Amanda se había ofrecido miles de veces en ser su estrella de la noche, pero a parte de que contratarla para eso sería muy arriesgado, no quería a Amanda allí. Y menos en el escenario. Tenía mentalidad de diva adolescente. Quería algo real en el escenario.
Pero Amanda era un asunto perdido y no merecía formar parte de sus pensamientos. Así que fue a hacer lo suyo. A impedir que cierta chica bebiera más.
Hans: (le quitó la copa a Becky) Ok, no más copas para ti.
Becky: Solo es mi segunda copa.
Hans: No soy ciego. Esta era la cuarta. Ahogar tus penas en alcohol no funciona. Creeme, este bar tenía varios de esos antes.
Becky no dijo nada.
Hans: En serio lamento no haber ido a verte.
Becky: (suspiró) Descuida. Sabía que estabas ocupado. Y no te preocupes, no estoy así por eso. Mi hermana… Peleamos.
Hans: Oh… Supongo que no salió nada bien.
Becky: Para nada… Mis mejores amigas pelearon. Se dijeron muchas cosas que habían tenido guardadas por mucho tiempo. Cosas muy fuertes. Para luego terminar también peleando con mi hermana... Fue un día que terminó muy mal.
Hans: Bueno, todos tenemos días malos.
Becky: No… En serio, no. Esto no es un día malo es… una maldición. Un maldito fantasma nos atormenta día y noche.
Hans: (preocupado) ¿Pasó algo?
Becky: Hace unos años… conocí a Sabannah, la líder de mi grupo de amigas. Ella… lo era todo. Bonita, popular, perfecta. A su lado yo era… era un desastre. Era su obra de caridad. Mi apariencia no era esta. Era muy diferente en aquel entonces. Con muchos kilos de más. Pero uno siente más la diferencia cuando alguien te la recalca todo el tiempo. Era lo que Sabannah hacía mejor. Recalcar tus imperfecciones. Llegué a tal punto de pensar que la única forma en que yo podría ser feliz era ser exactamente igual a ella.
Hans puso su mano sobre la de Becky. Un sentimiento de ira lo inundó. Odiaba a Sabannah por haberle hecho sentir mal a Becky. Lamentablemente, la historia se ponía peor.
Becky: Hubo un tiempo en que estaba pasando por momentos difíciles. Mis padres se separaron definitivamente y eso me chocó mucho. Sabannah me vio en uno de esos días. Ella me ayudó… a vomitar.
Hans: ¿Qué? Becky eso es peligroso.
Becky: Lo sé. Pero ella fue tan buena conmigo en ese momento… Pero también fue bastante cruel. Demasiado. Y no solo era así conmigo, sino con todas. Pero un día, ya no estaba… Murió. Y no sé, pero ese día tuve una cierta sensación de libertad. De poder hacer lo que me plazca. Ella ya no estaba para criticarme. Pero nadie puede sacar a la abeja reina del panal. Sea cual sea el pecado que cometió, ahora nos atormenta. Lamento el día en que conocí a Sabannah Parks. Fue la mejor amiga, pero también fue de las peores. En fin, pensaba que todo había terminado y que ahora estaba por fin libre, pero no es así. Y peor porque no tengo a mi hermana ahora. Me odia.
Hans: Claro que no. Seguro solo está airada por el calor del momento.
Becky: No, en serio me odia. Me quiere lejos. Lo dijo en mi cara. Y sé cuando miente. Se le escuchó tan sincera… Y todo es culpa mía.
Hans: Claro que no. Tú quieres mucho a tu hermana. No las he visto juntas, pero por lo que me has contado, la amas mucho.
Becky: Sí, pero ella no a mí.
Hans: Son hermanas. Son familia. Son gemelas, por favor. Han compartido desde que nacieron. No puede odiarte.
Becky: Pues lo hace… Igual, sé que no es el fin del mundo. Ya habrá momento para arreglar las cosas… algún día…
Hans: Lo dices como si fuera la última vez que-
Becky: Lo es. Compraré un boleto de regreso a California. Es por eso que vine. Quería despedirme. Gracias por mostrarte amigo conmigo. Me hubiera encantado ir a esa noche de cine en el zoológico contigo.
Hans: Lo mismo digo... Eres mi clienta favorita.
Ambos sonríen el uno al otro. Pero luego la sonrisa de Becky se apaga.
Becky: Ojalá te hubiera conocido antes, Hans.
El joven dueño del bar no podía creer lo que escuchaba. En parte le daba alegría, pero también tristeza. Si hubiera conocido a Becky antes, tal vez ni serían amigos.
Hans: No lo sé. Yo… El bar no era así antes.
Becky: El bar es lo de menos. Me refería a ti. Hubiera sido lindo haberte conocido antes. Eres el chico más sincero que he conocido. No veo nada malo en ti.
Hans: Bueno… No somos perfectos.
Becky: Cierto. Pero igual… te estimo y admiro mucho.
"Creeme, Becky. No dirás eso cuando sepas la verdad", pensó Hans. El ex criminal retrocedió y quitó su mano que posaba en la de Becky.
Hans: Ahm… supongo que… bueno, necesitas comer. Los viajes son muy largos y la comida del avión no es… Ahm… ¿Se te apetece algo? Te prepararé algo. La casa invita.
Becky: Okay… Gracias, Hans.
Hans: Sí… ahm… ahora vengo.
Hans entró a la cocina y se topó con Bada y Bing, quienes estaban muy molestos.
Bada: ¡¿Qué estás haciendo?!
Bing: Ve con ella.
Hans: ¿Qué acaso no entienden? Ella y yo… no. Simplemente no.
Bing: ¿Por qué?
Hans: Porque… (suspira) Becky es una chica estupenda y se merece a alguien que en serio la merezca. Yo… tengo muchos antecedentes. Es obvio que no le agradará. El pasado nunca había sido el problema hasta que…
Bada: ¿Hasta que Becky apareció?
Bing: Ánimos, mi amigo. Estoy seguro que a Becky no le importa tu pasado.
Hans: No sabes eso.
Banda: Eres ciego, mi'emano? Le gustas a esa chica. Y si en serio ella te quiere, te aceptará con pasado y antecedentes!
Bing: Exacto
Banda: Mira a Skipper.
Bing: Sí. Ese hombre es un testarudo y paranoico.
Bada: Tú mismo sabes el pasado que tiene. Le rompieron el corazón y estuvo cerrado a una nueva relación y ahora… ¡Tiene novia! Y ella lo acepta con su paranoia y los peligros de ser un agente secreto.
Bing: Exacto, mi'emano. ¿Qué esperas?
Bada: Jamás lo sabrás si no lo intentas.
Hans: No lo sé. Yo nunca he estado en esta situación. ¿Entienden? Esto nunca fue un problema y prefiero que eso se quede así.
Bing: Vamos, mi sangre. Te mereces ser feliz. No te decimos que la hagas tu novia ahorita, sino que te des una oportunidad a ti. ¿Qué te impide hacerlo?
Hans: Becky se va! ¿De acuerdo? Regresará a California… Y tal vez nunca la vuelva a ver.
Bing: Y?
Hans: Cómo que "Y"?
Bing: ¡Impídelo!
Bada: Dile que no se vaya, mi sangre! Ve y dile que se quede contigo. No has visto películas?
Bing: Tú la quieres… Eres Hans, el que renunció al mal, el que levantó un mugriento bar y lo convirtió en uno de los mejores lugares en todo Nueva York y es dueño de un gran negocio… ¿Te estás acobardando? ¿No vas a arriesgarte?
Hans: Yo-
Hans fue interrumpido por el sonido de las teclas del piano. Rápidamente, los tres amigos salieron de la cocina y se dieron con la sorpresa de que Becky había subido al escenario y estaba tocando el piano. Amanda había dejado las partituras, pero al parecer Becky había optado por cambiar el tono de la canción. Era más armónica que la que Amanda había hecho. Verla allí tocando el piano, con esa mirada brillante en cada nota del piano. Hans no podía resistirse a semejante imagen. Quedó más embobado cuando escuchó la armoniosa voz de Becky, quien había comenzado a cantar.
Na na na na
Na na na na na, yeah
You are the music in me
You know the words "once upon a time"
Make you listen, there's a reason
Bada y Bing empujaron a Hans para que subiera al escenario junto a Becky que estaba concentrada tocando el piano, sin saber que había llamado la atención de todo el bar.
When you dream there's a chance you'll find
A little laugher, or happy ever after
Hans y Becky:
You're a harmony to the melody
That's echoing inside my head
Becky:
A single voice
Hans:
Single voice
Becky:
Above the noise
Hans y Becky:
And like a common thread
Hans:
Hmm, you're pulling me
Becky:
When I hear my favorite song
I know that we belong
Hans:
Oh, you are the music in me
Yeah, it's living in all of us
Becky:
And it's brought us here because
Hans y Becky:
Because you are the music in me
Na na na na (Hans: oh)
Na na na na (Hans: yeah yeah yeah)
Na na na na
You are the music in me
Becky:
It's like I knew you before we met (Hans: before we met)
Can't explain it (Hans: uh-huh)
There's no name for it (Hans: no name for it)
Hans y Becky:
I sang you words I've never said
Hans:
And it was easy (Becky: so easy)
Because you see the real me (Becky: I see)
Hans y Becky:
As I am you understand
And that's more than I've ever known
Becky:
To hear your voice
Hans:
Hear your voice
Becky:
Above the noise (Hans: oh)
Hans y Becky:
And I know that I'm alone
Becky:
Oh, you're singing to me
Hans:
Ooh, yeah
Hans y Becky:
When I hear my favorite song
I know that we belong (Hans: yeah, oh)
You are the music in me
It's living in all of us
And it's brought us here because
Because you are the music in me
Together we're gonna sing, yeah
We got the power to say
Hans:
what we feel (Becky: what we feel)
Connected and real
Becky:
Can't keep it all inside, oh yeah
Hans y Becky:
Ooh, yeah
Na na na na (oh yeah)
Na na na na (yeah yeah yeah)
Na na na na
You are the music in me
Na na na na (oh yeah)
Na na na na (oh yeah)
Na na na na
You are the music in me
When I hear my favorite song (Hans: favorite song)
I know that we belong (Becky: we belong)
Oh, you are the music in me
Yeah
It's living in all of us
It's brought us here because (Becky: here because)
You are the music in me
Na na na na (Becky: ohh yeah)
Na na na na (Becky: oh yeah) (Hans: oh yeah)
Na na na
You are the music in me
Hans:
Yeah (whoo)
Becky se acerca a Hans para darle un beso. Pero antes de que la distancia desaparezca, Hans la detiene.
Hans: Becky… No quiero que cometas un error conmigo. Tengo un pasado demasiado oscuro. El Hans del pasado no te va a agradar.
Becky: … Lo importante es el Hans que veo ahora.
Y sin más dudas, de un tirón, Hans eliminó la distancia entre ellos y la besó.
Amanda sale del bar. Lo había visto todo. "Maldito Hans. Me la vas a pagar", juró en sus adentros. Iría de regreso al penthouse de Julien, cuando a la mitad de la calle, cerca a un callejón, alguien la tomó del brazo.
Amanda: ¡Suéltame!
-Eres escurridiza. Pero te encontré.
Amanda: Savio?
Savio: El jefe se alegrará de verte. El juego se terminó.
Amanda estaba asustada. Había metido la pata. Nunca debió haber salido de la fiesta de Julien. Pero antes de que uno de los dos pudiera decir algo, algo le cayó en la cara a Savio. Era un pequeño perro chiguagua. "¿Mort?", pensó Amanda.
Julien: Hey! ¡Sube!
Julien, aun con el disfraz de su fiesta, había llegado con su camioneta de último año a rescatarla. Amanda subió al auto y este arrancó sin dar marcha atrás.
Amanda: Eso estuvo cerca…
Julien: No me agradezcas. O más bien sí. Elogia mi heroísmo.
Amanda: ¿Tiraste a Mort?
Julien: ¿Qué querías que le tirara? ¿Mi corona?
Amanda: Tenemos que escapar. Me descubrieron.
Julien: Eso está claro. Maurice! Llévanos a otro hotel de lujo.
Maurice: Sí, amo Julien.
Amanda: No. Sabio te vio. Obviamente sabe quién eres. Irá a buscarte. Tenemos que ocultarnos. Maurice, por favor, cambia el auto por uno más humilde y el hotel debe ser de los más pobres.
Julien: Qué?! Yo con esa gentuza?! ¡Soy un rey!
Amanda: Escucha, Julien! Metí la pata, ok! O es eso o la muerte! Tu decides hasta cuándo dura tu reinado, Rey Julien!
Julien: Eh… prefiero vivir. Maurice, has lo que la señorita dice. Y prepara el auto para mañana temprano. Iremos a la agencia.
Maurice: De acuerdo, amo Julien.
Amanda: Espera. ¿A la agencia?
Julien: Tú lo dijiste, metiste la pata! Tienes que ponerle fin. Creo que ya es tiempo de que dejes los jueguitos y aclares todo. Todo buen líder sabe cuándo necesita ayuda. Por eso tengo a Maurice, mi consejero real. No lo puedes hacer sola.
Amanda: ... De acuerdo
Julien: (toma su mano) Estaremos juntos.
Amanda sonríe. A pesar de saber cómo era Julien, él había probado ser de confianza. Era algo loco y muy orgulloso, pero había sido su apoyo durante todo este tiempo.
Wow! Qué creen que pasará? Sabio será E? Les gustó el momento HansxBecky? Qué tal el ZoexJulien? Cómo creen que reaccionarán los agentes cuando se enteren de que Hans está con Becky?
Quienes no recuerden a Zoe, en el programa de PoM, ella cumple es una hurón que vive en un departamento. Su dueña es Gladys, una señora que piensa que ella es un gato y adopta a Julien pensando que es un gato tbn. En esta historia, Gladys cumple la función de Maurice, pero para Zoe.
En serio espero que les haya gustado este capítulo. Dejen sus comentarios, por favor *w*
Antes de despedirme, que por cierto, esta semana no hay código, quería saber sus opiniones. He estado publicando capítulos cada dos semanas. Se acerca Navidad, entonces, quería saber si quieren que el próximo capítulo sea publicado en esa fecha y el siguiente en Año nuevo. O prefieren que sea como actualmente estoy haciendo (publicar cada dos semanas). Respondan en los comentarios, por fa.
Por cierto, en Navidad voy a estar publicando el primer cap de un futuro fic que será de IceAge y en Año Nuevo, uno de Gravity Falls. Así que si son parte de ese fandom, pueden ver en mi perfil una breve sinopsis de esos fics.
