- Robin corrió hasta su habitación y del cajón de su mesita de noche tomo su arma y corrió de regreso hasta la cubierta, al llegar se encontró con un baño de sangre del cual Zoro era el protagonista. Luchando codo a codo con Law, cuidándose las espaldas mientras Usopp y Franky protegían a las chicas y al barco.

- Allí está la arqueóloga. – grito un marino y salió disparado hasta ella con otros siguiéndole los pasos.

Robin comenzó a disparar su arma sin remordimientos, se lanzó hasta dónde venían los marines, quedando cerca de donde se encontraba el espadachín y el cirujano luchando.

Noqueo al que tenía enfrente haciendo la misma llave que le mostro a Zoro el primer día de entrenamiento y el cuello del marine rompiéndose resonó por todo el barco, en ese preciso instante cruzo miradas con el peliverde quien hasta ese momento estaba preocupado por ella, pero desapareció al instante al darse cuenta de que podía defenderse. Le sonrió de lado mientras lanzaba un corte limpio a quien lo atacaba.

La lucha duro unos diez minutos ya que ninguno está golpeando a matar, una vez lograron noquear y dejar inconsciente a todos sus atacantes comenzaron a lanzar los cuerpos al mar.

Vivi y Kaya suspiraron aliviadas, pero Zoro, Torao y Robin sabían que esto aun no terminaba, Zoro volvió a subir a la cabeza del león en la proa cuando diviso a Luffy y compañía correr hasta el barco, pero su asombro y sorpresa llego al fijarse lo que venía detrás de sus amigos.

- Franky ¿el barco está listo?

- Por supuesto

- Bien, ahí viene Luffy, en cuanto pongan un pie dentro nos vamos. – volvió a ordenar y se dirigió a los recién llegados. – suban rápido que esto aún no termina. – Luffy, Sanji, Law y Robin subieron junto a Zoro para ver lo que él veía.

Un grupo de unos 500 marinos corrían hasta ellos.

- FRANKYYYY ZARPEMOS! – grito Luffy

- Suuuuper. – fue la respuesta del hacker moviendo el timón del barco, partiendo enseguida. Mientras se alejaban Robin le enseño su dedo corazón al grupo de marinos que se acercaba.

- Wow es fue. – exclamo Chopper recostándose en cubierta.

- ¿Por qué mierda había tantos marinos en esta pequeña isla sin importancia? – Torao estaba exaltado y necesitaba una explicación.

- Lo mismo me pregunto yo. – lo secundo Nami, era la salida más segura para que Perona regresara.

- Ustedes… ¿ustedes creen que ella nos haya delatado? – Vivi pregunto temerosa, no quería ofender a los chicos.

- No. – respondieron todos. – Perona puede tener un carácter difícil y ser una chica caprichosa, pero jamás nos traicionaría. – continuo Zoro con seguridad y eso basto para que Robin creyera en la inocencia de la chica.

- Además, a ella tampoco le conviene que la relacionen a nosotros y si quisiera traicionarnos hubiese dado el aviso de que nos atacaran por mar, allí estamos en cierta desventaja. -acoto Nami

- ¿entonces qué? ¿Fue coincidencia? -pregunto Franky

- No lo creo, eran demasiados y sabían dónde estábamos. – volvió a decir el peliverde.

- Revisare los suuuuper sensores de seguridad del Sunny, llevara un par de días tener el análisis completo, pero al menos sabremos que sucede antes de llegar a la próxima isla. - les aseguro Franky.

- ¿están todos bien? – Luffy como buen capitán se preocupó por el bien estar de sus compañeros.

- Si. – afirmaron todos.

- Debieron ver a Robin, parecía Chuck Norris. – Usopp relataba la pelea que había tenido lugar en el barco. – derribo a unos cuantos con su arma y luego el cuello de un marine resonó por todo el barco al quebrarse. – el joven doctor escuchado asombrado y maravillado lo que su amigo les contaba y Zoro portaba una sonrisa llena de orgullo.

- Teníamos una vida entes de ustedes, por supuesto que Robin sabe defenderse, no cualquiera hace lo que ella, Indiana Jones no le llega ni a los talones. – aseguro Nami igual de orgullosa.

- Ya basta me harán sonrojar. – les pidió Robin con un leve sonrojo.

El resto de la tarde paso en un abrir y cerrar de ojos y la noche cayo cuando el Sunny ya volvía a navegar mar a dentro.

- Esta noche te toca el turno de guardia Zoro. – anuncio la pelinaranja.

- No te preocupes por Robin, nosotras la cuidaremos.anuncio Vivi ante la mirada vacilante del espadachín, aunque había aceptado su misión sin objetar.

- Puedes venir si quieres Kaya, haremos noche de chicas. exclamo Nami feliz

- Seria genial chicas, me encantaría.respondió Kaya con una sonrisa

- ¿Qué tramas? le susurro Robin a su mejor amiga quien solo le devolvió un guiño.

La noche estaba cálida y despejada, el peliverde se encontraba en el nido de cuervos aprovechando el tiempo para limpiar sus Katanas, la batalla de hoy las había dejado cubiertas de sangre y así también hacia algo útil para mantenerse despierto.

Al abrirse la puerta que daba a la entrada del nido Sanji asomo la cabeza.

- Así que aun estas despierto marimo. – dijo cuando termino de entrar por completo

- Que quieres cejas rizadas. – cuestiono el espadachín sin dejar la tarea en la que se encontraba y a penas alzo la mirada, el rubio le enseño dos botellas de saque que traía en sus manos.

- ¿tú no beberás? – volvió a cuestionar esta vez con una sonrisa y aceptando una de las botellas mientras terminaba de limpiar su katana.

Bebieron en silencio por unos minutos.

- Robin es una buena chica. – observo su amigo halagando a la chica.

- Es más, de lo que merezco. – respondió el peliverde sin despegar sus ojos de la katana entre sus manos.

- No eres tan malo cabeza de alga, algo has de tener si esa mujer puso sus ojos en ti. – ironizo su amigo

- Es una mujer inteligente, escogió bien. – su orgullo jamás le permitiría ser menos, y aunque una parte de él creía que su pasado no era merecedor del cariño de Robin, tenía suficiente amor propio para saber que no era un pedazo de mierda, mientras la chica lo quisiera con todo y sus demonios, no sería un problema.

- Eres afortunado Zoro. – el aludido giro su cabeza en dirección a Sanji, para verlo darle una calada a su cigarrillo justo en ese momento. El que su rubio amigo lo llamara por su nombre ya era algo extraño. –siempre me he considerado un caballero y todas las mujeres merecen mi amor, pero no negare que en momentos anhelo poder tener alguien a mi lado con quien despertar y poder prepararle el desayuno. – dijo pensativo

- ¿adónde quieres llegar? – cuestiono sinceramente.

- Solo quiero asegurarme que estás seguro, al fin y al cabo, somo compañeros y eres uno de mis mejores amigos, aunque discutamos cada media frase no me gustaría verte sufrir, el mal de amor es uno de los peores. – la honestidad en las palabras de Sanji derribaron algunos de los muros autoimpuestos.

- No sé si estoy enamorado en este momento, jamás lo he hecho para saber que se siente, pero sí sé que no quiero estar lejos de ella, mi corazón se acelera cuando la tengo cerca o escucho su nombre, pocas veces pienso en que sucederá mañana, pero sí sé que la quiero a ella a mi lado. – después de su confesión bebió un largo trago de sake.

- Entiendo. – respondió su compañero también bebiendo un trago de su botella. Ambos se encontraban sentados en el suelo Zoro aun continuaba con la limpieza de sus Katanas y en su otra mano sostenía la botella de licor.

- No aceptare la oferta de Smoker y Mihawk. – le dijo después de unos minutos de silencio, Sanji lo observo por unos segundos y le pregunto.

- ¿Qué harás entonces? – su amigo se terminó la botella de un solo trago antes de contestar.

- Si tenemos un mundo en cual vivir cuando termine esta mierda, me gustaría poner un gimnasio y un dojo de kendo. – Sanji le ofreció su botella mientras él encendía otro cigarro.

- A Tashigi no le gustara eso

- Ya tuvo su oportunidad

- ¿la tuvo realmente? – Zoro miro a su amigo sin entender lo que quería decir. –te conozco hace casi 10 años marimo, y es la primera vez que te planteas cambiar tu estilo de vida.

- Ella lo merece, estoy seguro de eso. – bebió otro trago mientras Sanji daba otra calada a su cigarro.

- Me alegra sabes. – le dijo el rubio luego de unos segundos en silencio

- ¿el que?

- Que al fin te des cuenta que la vida es algo más que solo guerra y muerte

- Creo que lo empiezo a entender. – bebió otro trago el silencio cayo nuevamente entre ellos.

Mientras en la habitación de Robin, Nami dejaba una botella de vino y cuatro copas en la mesita de noche y sobre la cama una bandeja con diversos snacks que Sanji le ayudo a preparar.

- Lo ideal es que hubiésemos ido a algún bar y un chico lindo nos invitara unos tragos, pero ya que estamos de viaje y al parecer no volveremos a salir con algún chico fuera de los que están en este barco, nos conformaremos con esto. – dijo la pelinaranja sirviendo las copas de vino.

- ¿Me estás diciendo que soy la única que está sola? – reclamo Vivi recibiendo su copa

- Estás segura de eso pequeña ex princesa? – pregunto Nami moviendo las cejas mientras le entregaba su copa a Kaya

- No sé de qué hablas. – respondió sonrojada

- Sabes perfecto de que hablo. – entrego su copa a Robin y alzo la suya.

- Ya déjala en paz Nami, cuando Vivi nos quiera hablar de Sanji lo hará, no la presiones. – Nami hizo un mohín infantil mientras Vivi gesticulaba un silencioso gracias

- Bien, como sea. – Nami le restó importancia y alzo su copa. -Quiero brindar por nosotras y nuestra nueva amiga Kaya. - las otras tres mujeres la imitaron.

- Por qué tengamos un mundo al cual regresar cuando termine nuestro viaje. – brindo Robin causando un escalofrío en sus amigas.

- Puedo ver perfectamente porque lograste atravesar el frio corazón de Zoro. – bromeo Kaya.

- ¿hace cuánto lo conoces? – indago Nami y Robin supo en ese instante que aquella era la razón exacta de esta pequeña reunión. Su mejor amiga quería indagar acerca de su reciente novio de alguien un poco más neutro. Se preguntó que le habría dicho Luffy, y decidió que se lo preguntaría luego.

- Mmm, unos cuatro años, desde que comencé a salir con Usopp. - dijo mientras bebía un sorbo de su copa de vino.

- Wow, llevan saliendo bastante tiempo. – Nami era una mujer astuta y sabía perfectamente cómo sacarle información a alguien. Aunque Kaya era muy observadora e intuitiva debido a su profesión.

- Por eso nos casaremos en unos meses. – la radiante sonrisa de la rubia era suficiente para demostrar el amor que sentía por el tirador.

- ¿Y le has conocido alguna novia a los chicos? – Vivi estaba en complot con Nami y está la había instruido muy bien.

- Solo Sanji, estuvo saliendo en serio con una chica durante un tiempo, pero no soporto la presión del trabajo de los chicos, no le gustaba que Sanji viajará por tanto tiempo, además tenía rasgos de bipolaridad, pero no me dejo tratarla, le recomendé a alguien, no sé si lo habrá hecho. – Kaya les relato aquel hecho ya que no era ningún secreto y Sanji ya la había superado.

- Jamás creí a Sanji capas de estar solo con una chica. – acoto Nami asombrada. Pero luego miro a Vivi y se arrepintió.

- Ya me había hablado de Pudding, estuvo realmente mal, incluso peleo con Luffy y los chicos en una ocasión. – les aclaro la peliceleste. Luego Kaya continúo hablando

- Y a Luffy, Zoro y Torao nunca les conocido una chica, Usopp dice que no les falta, pero aún no han encontrado a la indicada…hasta ahora. – al decir las últimas palabras miro directamente a Nami y a Robin.

- Al parecer Vivi y yo no somos las únicas con algo para contar. – la morena miro a su amiga con una sonrisa cómplice y se aseguraría de que la chica les revelara todo lo que se traía con el capitán.

perdón la tardanza, la verdad no tengo excusa ...

me habia olvidado por completo que tambien estaba subiendo este fic aquí ...

pero lo subire por completo ahora ...

espero lo disfruten!

ps: recuerden que los personajes no me pertecen, son propiedad del magnifico Eiichiro Oda y su grandiosa obra One piece.