El paso Texas, hace 5 años

Torneo amateur de Box

—¿Estas nervioso cierto?— Decía un hombre poniendo una mano sobre su hombro

—Sí entrenador, pero ansío terminar con esto al mismo tiempo— Respondió con determinación

—Esta bien niño, si ganas esta lo siguiente que te espera es el mundo profesional— Le dijo con una gran sonrisa

En una pequeña habitación, dos personas reían y conversaban, un pequeño niño de caracterisco cabello blanco y aquel hombre latino que fungía como su entrenador, persona a la cual el niño admiraba e idolatraba.

A lo lejos se escucha una voz llamándolo, era el momento para salir al cuadrilátero.

—Pará nuestro siguiente combate en la categoría juvenil, tenemos a un joven proveniente de Queens, Nueva York, con un récord de 15 peleas, 12 ganadas y 3 empates peleando en la esquina azul ¡Bryan Walker!— Anunciaba el Maestro de Ceremonia

Pará dar paso al chico que se veía entre 16 a 17 años de edad, subiendo al ring esperando a su contrincante.

A lo cual el MC, empezaba con la presentación del otro joven, el cual estaba con su entrenador conversando hasta que escucho su nombre.

—En la otra esquina, proveniente de Zaragoza, México, con un récord de 35 peleas y 0 derrotas, peleando en la esquina roja, ¡Lincoln M. Loud!— Dijo el MC, para dar paso a un joven peliblanco de unos 15 años de edad.

Mientras todo esto pasaba, una joven de apariencia rockera y cabellos rubios con un mechón azul, quedaba atónita ante lo que estaba viendo, o mejor dicho a quien estaba viendo, aquel niño de cabello blanco que todos daban por desaparecido, no podía creerlo tenía que hablar con él sobre lo que había pasado y ¿porque rayos estaba en Texas? Y más aún ¿como rayos es que venía de México?, tenía que saberlo después de lo que pasó entre ella y la hermana de él, sentía que él albino le debía una explicación.

La pelea pasó rápido al ser un combate de apenas 4 Rounds, el cual el peliblanco ganó fácilmente por puntaje y decisión unánime, al dar por finalizada la exhibición Lincoln se marchaba acompañado de su entrenador, hasta que una joven lo sujeto del brazo deteniendo su caminar, al girar para ver de quien se trataba grande fue su sorpresa al reconocer quién fue.

—¿Sam, eres tú?— Preguntó aún con sorpresa en su rostro, a lo cual su entrenador, al ver la situación se alejó lo suficiente para darles espacio

—Sí Lincoln soy yo, me alegro que al menos me recuerdes— Decía la rubia con un ligero tono de ironía —Porque yo no te he olvidado, nadie te ha olvidado— Había molestia en su voz, lo cual el albino pudo notar

—¿Ok? No entiendo muy bien cuál es tu molestia, o lo que necesites de mí pero— Antes de terminar de hablar fue interrumpido por Sam

—Lincoln Marie Loud, creo que me debes una explicación sobre todo esto ¡ahora!— Dijo mientras lo señalaba con el dedo

—Este no es el lugar apropiado para hablar sobre ello, si quieres hablar puedes esperar hasta que me cambie de ropa ¿puedes?— Le pregunto a la rockera, quien no se negó pues realmente necesitaba saber como terminó tan lejos de su hogar

—Esta bien Lincoln, te estaré esperando afuera— Respondió la rubia mirandolo seriamente

—Bien no dame unos minutos, te veo afuera— Y se dirigio hacía su entrenador para pedirle permiso y salir con aquella chica, le había prometido que tendrían una pequeña platica

—Es muy bonita ¿es una admiradora, una fan tuya o algo?— Le preguntaba entre risas su entrenador

—N-no para nada… te equivocas, más bien es una parte de mi pasado que quisiera olvidar— Respondió el peliblanco desviando la mirada con tristeza

—Entiendo Lincoln, se que eso aun te atormenta, pero debes avanzar hacia tu futuro soltando tu pasado hijo, y no lo lograrás si aun lo cargas en tus hombros— Le decía Marquéz, al albino para después darle un abrazo —¿Mejor?— Preguntó el Dinamita

—Sí mucho mejor, gracias siempre tienes las palabras correctas para hacerme sentir mejor, gracias— Después de esta conversación se dirigió a cambiarse de ropa y tomar su maleta con todas sus cosas, no sin antes preguntarle si podía salir

—Entrenador, quería preguntarle si ¿pudiera dejarme salir con aquella chica de antes? La cual me está esperando afuera desde hace unos 15 minutos jeje— Decía nerviosamente el peliblanco

—Mmm….esta bien me adelantare primero al hotel, ya sabes como llegar así que no tardes mucho, pediré algo de comer ¿quizá un poco de pizza?— esto último lo dijo para si mismo mientras caminaba en dirección al hotel

Y así Lincoln se fue hacía donde estaba Sam esperandolo, esta tenía una cara de fastidio por la espera, aunque sólo han pasado unos 25 minutos de espera.

—Bien ya estoy listo podemos irnos, y ¿a dónde exactamente, quieres ir?— preguntaba a la rockera

—Hay un pequeño parque a unas tres cuadras de aquí, vamos— Le dijo mientras se marchaban de ahí y se iban al donde la rubia había dicho

En el trayecto Sam no dejaba de mirarlo discretamente, al parecer se había vuelto ligeramente más alto que ella, y que decir de su bien trabajado cuerpo, que a sus 15 años era motivo de envidia para muchos otros chicos de su edad, y tampoco pudo evitar ver su rostro que no parecía de un boxeador si no mas bien el de un modelo, todo esto no lo había notado por la impresión que le causó verlo de nuevo y porque estaba molesta.

—Aquí es Lincoln— Dijo al llegar al parque, se sentó en una banca y continuó — Ahora si dime ¿que haces aquí, como es que vienes de México? Explicame por favor— Esta vez se lo pidió más tranquila pero en su voz se notaba tristeza

—Ahhh….esta bien te diré todo, supongo que no te iras si no te lo digo, no espero que me creas pero si que entiendas mis razones— Lincoln tomó asiento junto a ella y procedió a hablar

Sam estaba atenta a todo lo que él albino le decía, cada palabra llenaban de lágrimas su rostro, no podía creer todo lo que había sufrido en tan sólo dos meses, y lo peor es que todo ese sufrimiento era causado por las personas que habían jurado protegerlo, su propia familia pero si había alguien que se había ganado el odio completo y total de la rockera, fue la que inició todo Lynn Loud Jr. Después le contó sobre el momento en que decidió huir de ahí y su travesía hasta llegar a México, y el momento en que encontró a la persona que se volvería su mentor, su mejor amigo, su ídolo y su padre.

—Y eso fue todo lo que pasó, el día en que encontré a Juan Manuel Márquez, mi vida cambió me hizo ver el potencial que yo creía que no tenía, y desde entonces amo el box y jamás dejare de hacerlo, tal vez no creas nada de lo que te dije pero es la verdad— Terminó de relatar el albino, sin desviar su mirada que estaba fija en el horizonte

Entonces fue interrumpido por Sam, quien le dijo las palabras que muchos otros le habían negado dejándolo atónito

—Te creo Lincoln— Decía Sam mientras voltea a verlo, y este hizo lo mismo mirándose a los ojos que por un instante brillaron como nunca lo habían hecho antes.

—¿Y-y ah.. t-tú que haces aquí Sam?— Pregunto nervioso el peliblanco

—Esa es una excelente pregunta, y te diré que estoy aquí por…….. — La voz de la chica rubia se alejaba haciéndose menos audible, así mismo la imagen de ellos dos sentados en aquella banca del parque, se alejaban en el atardecer y en el tiempo.

Actualidad

Nos encontramos nuevamente en el gimnasio del Dinamita Márquez, Lincoln continúa con su entrenamiento para defender por primera vez su título mundial, mientras está en su sesión de entrenamientos con su entrenador, una mujer de cabellos rubios y mechón turquesa, entra al gimnasio cargando una pequeña niña de unos 2 años de edad.

—¡Lincoln M* Loud! Creo que se te olvido algo muy importante el de día de hoy— Dijo Sam con molestia en su voz y casi gritando

El albino al escuchar a su amada dejó de hacer lo que estaba haciendo, y puso una cara de miedo que dejó confuso a su entrenador, y este solo pudo preguntarle.

—¿Qué dia es hoy entrenador?— Preguntó aún con miedo el peliblanco

—Dejame ver en mi calendario, según esto hoy es viernes 7 de junio ¿porque la pregunta Lincoln?— Respondió Su entrenador, hasta que recordó la razón de la pregunta —Oh olvidaste este día, hijo estas muerto y no puedo ayudarte, suerte la necesitas si sobre vives mañana vienes a entrenar nos vemos— Le decía su entrenador mientras dejaba solo al albino con cara de miedo

Entonces Lincoln solo pudo afrontar las consecuencias de su mala memoria, y volteo a ver a Sam quien se encontraba molesta y esperándolo cerca del ring de entrenamiento. Se acercó a ella y nervioso empezó a tartamudear tratando de no hacerla enojar más de lo que ya estaba

—Sa-sam que so-sorpresa ve-verte aquí— Tartamudeo el peliblanco aún nervioso

—No te hagas el listo conmigo Lincoln, sabes lo importante que es esta fecha para mí… bueno para nosotros, y no puedo creer que lo hayas olvidado— Dijo la rubia mientras su voz pasaba de molesta a estar triste, cosa que él albino noto

—De verdad lo siento Sam, prometo que te lo compensare sabes que las amo a las dos, mis dos grandes amores ustedes son mi mayor victoria— Decía para después abrazar a su amada y a su pequeña hija, Lincoln pudo notar los pequeños sollozos de Sam en su pecho —Ya está bien amor, en verdad lo siento no tengo excusas de mi parte ¿que te parece si te lo compenso llevándote a un buen restaurante, vemos una película y terminamos nuestra velada en casa solos tu y yo, que dices?— Le pregunto el albino tomándola del mentón y mirándola a los ojos tiernamente

—Esta bien amor, ¿pero con quien dejamos a nuestra hija?— Respondió la rubia ya un poco más calmada

—Descuida Sam, le diré a papá que cuide a Lina, ya sabes que a él le gusta mucho pasar tiempo con ella— Dijo para tomar a su pequeña en brazos y jugar un poco con ella

Y así los dos fueron con el entrenador a pedirle que cuidara a su hija, para que Lincoln y Sam pudieran tener su noche romántica, en honor a su aniversario.

¿Qué aniversario están celebrando estos dos? ¿Cuál es la historia de sam que no pudimos escuchar? ¿En qué momento tuvieron una hija?, bueno todo esto lo veremos conforme pase el tiempo, en el siguiente capítulo al fin tendremos su pelea en defensa de su título mundial

Espero que le este gustando esta historia, si es así voten por ella, comenten y compartanla, eso me inspira a escribir más. Sin más que decir se despide de ustedes su amigable vecino

DobleE.E

Psdta: Como dato curioso, Lincoln puede hablar español con fluides casi como un hablante nativo, aún así también conserva su lengua madre el inglés.