Cada vez que pensaba en Hinata Hyuga sentía un enorme malestar en su cuerpo, ella era la culpable de que Sasuke no estuviera a su lado, y ahora que por fin parecía que estaba a punto de conseguir que el Uchiha se comprometiera con ella, nuevamente aparecía Hinata para arruinarlo.
La odiaba…
Sasuke le había llamado para darle una trágica, horrible y dolorosa noticia. Según palabras del Uchiha, Hinata le había buscado para informarle que estaba embarazada y que por lo tanto tenían que casarse. Le aseguró que no tenía otra opción más que aceptar aquel compromiso, se haría cargo de su bebé y le daría una familia casándose con Hinata, porque sencillamente él no podría negarse cuando un niño estaba de por medio.
La aborrecía…
Sobre todo porque había intentado por todos los medios tener un hijo de Sasuke y no lo había conseguido. Incluso se había hecho estudios de fertilidad al notar que pasaba el tiempo y no podía conseguirlo, todo parecía indicar que ella estaba perfectamente bien, por lo que era evidente que era él quien tenía un problema. Y eso era precisamente lo que la llevaba a creer que Hinata estaba mintiendo, seguramente para poder enganchar al Uchiha y casarse con él.
No se lo permitiría.
No permitiría que se quedará con el único hombre al que en su vida había amado, y no se conformaría solo con sexo, que era lo único que Sasuke le había ofrecido desde que empezó a salir con él, lo cual realmente la ponía de malas, porque ella le había apoyado durante tantos años, estaba dispuesta a sacrificarlo todo con tal de tenerlo a su lado, haría cosas que dudaba Hinata quisiera hacer por él; saltaba a la vista que la pelinegra no lo amaba, eso era más que obvio para cualquier persona que la conociera. Por tanto tendría que hacer algo para evitar que estuvieran juntos, y realmente estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para lograrlo, Sasuke sería suyo y ese era el principal objetivo de su vida.
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Saber que Hinata podría estar embarazada del Uchiha le hizo sentir jodidamente mal, en un principio no supo cómo actuar y por lo mismo prefirió irse del restaurante. Siempre la quiso, de eso estaba seguro, la amaba con todo su corazón y siempre creyó que podría soportar cualquier adversidad, pero sencillamente esa situación lo superaba por completo.
Caminó sin rumbo fijo, algo aturdido y tratando de poner su cabeza en frío. Estaba seguro que de cualquier otra mujer no pensaría mucho la situación, seguramente se alejaría hasta esperar a que la prueba de embarazo se hiciera, pero tratándose de Hinata, absolutamente todo sería diferente. Se sentó en una banquita de un pequeño parque donde varios niños corrían por aquel lugar, pudo presenciar varias escenas, una donde un niño era cuidado seguramente por su madre, otra donde ambos padres jugaban con sus hijos, incluso otra donde se trataba de los abuelos quienes estaban ahí. Por un momento los observo entretenido, y sus pensamientos comenzaron a invadirlo.
La amaba demasiado y entendía que aquella situación no era como si ella lo hubiera planeado, simplemente había sido una mala broma de la vida, se veía desesperada, angustiada, honestamente él sentía lo mismo, y por ello trato de pensar fríamente las cosas. Hinata no tenía la culpa, en todo caso tanto ella como él habían sido culpables al ser tan calientes que no esperaron nada para tener sexo después de terminar sus respectivas relaciones, y él no podría juzgarla cuando el también propicio aquella situación.
Debió quedarse un par de horas en aquel parque hasta que finalmente su corazón le dio la respuesta, él sería el padre de ese niño aunque no fuera quien la embarazó. La amaba quizá a niveles anormales y por lo mismo no sería capaz de alejarse de ella, aun cuando le costara un tiempo asimilar aquella situación. Era consciente que lo que más le molestaba era que el médico pudiera involucrarse y eso sencillamente lo ponía de malas, así que le pediría a Hinata que no le dijera nada del embarazo, él sería el padre en cualquier situación, la solución parecía más sencilla si pensaba que el médico estaría bien alejado de Hinata.
Decidió ir al hospital para expresarle su decisión, pedirle perdón por alejarse tan abruptamente horas atrás, tranquilizarla y decirle que siempre estaría a su lado y que sería el padre sin necesidad de hacer un test de paternidad, en realidad no quería ningún proceso para revelar la paternidad de ese niño, no era necesario pues él estaría con ella y asumiría la responsabilidad completa.
Antes de salir del parque revisó su teléfono y se dio cuenta que tenía varias llamadas pérdidas de Sakura, por lo que sin pensarlo demasiado le devolvió la llamada, una que rápidamente fue atendida, su amiga estaba eufórica y se escuchaba realmente molesta.
- Naruto, necesito que alejes a Hinata de Sasuke, necesito que te lleves a esa zorra muy lejos de mi vista, porque te juro que si la veo la voy a matar.
Sintió una enorme molestia en su pecho al escuchar que se expresaba así de Hinata. No deseaba volver a escuchar tales palabras y se lo haría saber.
- Sakura, no vuelvas a llamarla así.
- Escúchame Naruto…
- No, escúchame tu Sakura, no quiero que vuelvas a expresarte de ese modo de Hinata. Si no la respetas no quiero saber nada de ti.
- Bien, escúchame, no la ofenderé pero escúchame.
- ¿Qué pasa Sakura? – estaba seguro que nada bueno tendría para decirle, estaba realmente tentado en cortar la llamada cuando escuchó la primera frase de su amiga.
- Hinata quiere hacerle creer a Sasuke que está esperando un hijo de él para que se case con ella – le parecía ilógico y estúpido que su novia le hubiese avisado al médico de su condición sin antes arreglar las cosas con él, y aunque deseara que Sakura se equivocara no había otro modo de que pudieran saber de su embarazo, ella debió contárselo al médico ese.
- ¿Ella lo buscó?
- ¡Obviamente!, a toda costa quiere que Sasuke le pida matrimonio, te lo digo porque esa estúpida…
- No la insultes.
- ¿Por qué la defiendes si ella está tratando de regresar con Sasuke?, tu no le importas Naruto, hazme caso, Hinata siempre ha querido a Sasuke a su lado y ahora que ha tenido la oportunidad de embarazarse quiere hacerle creer a Sasuke que es de él. Se la ha pasado buscándolo para poder convencerle, esa zorra…
- Basta Sakura, no me gusta que la llames así.
- ¿Enserio te importa más el insulto que lo que está haciendo?, es obvio que está tratando de hacernos creer que Sasuke es el padre, seguramente porque es el médico más codiciado, el más inteligente, ¡ay Naruto!, claro que Hinata quiere atraparlo aunque no le quiera, Sasuke tiene un excelente futuro, es el mejor en su área, tiene dinero, claro que esa estúpida quiere atraparlo…
Colgó la llamada al sentirse lastimado por las palabras de Sakura, además que no podría ser su amigo mientras siguiera expresándose así de Hinata, no estaba dispuesto a escuchar un solo insulto, aunque se tratara de la que fue su mejor amiga durante tantos años.
Tendría que reconocer que lo que más le dolía era pensar en Hinata buscando a Sasuke, lo cual indicaba que quizá ella aun tendría sentimientos por él, trato de quitarse esa idea de la cabeza… Ella le había elegido, aunque tampoco sabía exactamente como fue la relación entre Hinata y el médico, y aquello en gran parte había sido su culpa al no querer indagar demasiado en el pasado de Hinata. No podría asegurar que el rompimiento que tuvieron fuera completamente insignificante para ella, lo cual tenía sentido si era verdad que Hinata le había buscado para informarle de su embarazo. Y aunque no tendría que hacerse ideas antes de hablar con ella, era imposible no hacerlo, ya podía sentirse enfadado por imaginar aquella situación… Hinata buscando a Sasuke…
Para calmar su ansiedad intento comunicarse varias veces con Hinata, sin embargo todas sus llamadas se iban directo al buzón, supuso que estaría ocupada en el hospital por lo que tendría que esperar para hablar con ella cuando su turno laboral terminara, de ese modo regresarían juntos a casa donde podrían hablar tranquilamente, esperaba que pudiera explicarle todo lo que Sakura le había dicho, porque aun creía que él y Hinata estaban destinos a estar juntos, no había manera de pensar en que pudieran separarse, eso era algo que no podría asimilar con facilidad.
Como todavía faltaban un par de horas para que Hinata saliera del trabajo decidió vagar un poco antes de pasar al hospital por ella. Inconscientemente condujo hasta el edificio donde Sasuke vivía y se quedó ahí un largo momento observando el lugar, pensando que ciertamente aquel hombre estaba laboralmente mejor posicionado que él y que probablemente tendría una mejor economía. Sabía que no tendría que estar pensando en esas tonterías, pero es que era imposible no hacerlo después de que Sakura le hablara como si aquel tipo fuera tan maravilloso.
Aquello no podría ir peor cuando sorpresivamente observó a Hinata salir de un vehículo, y aquello empeoró al darse cuenta que iba en compañía del médico, sintió un enorme malestar en su pecho, tomo el volante y trato con todas sus fuerzas de no actuar impulsivamente, estaba seguro que de acercarse a ellos la escena terminaría en golpes. Sin embargo, al darse cuenta que Hinata caminaba a su lado con tanta naturalidad sintió su corazón estrujarse, seguramente Sakura tenía razón en que Hinata le había buscado para contarle de su posible paternidad, y eso para él no tenía ningún sentido, ella no tendría por qué reunirse con ese tipo si ni siquiera estaba segura de quien era el responsable de su embarazo.
Se odio por paralizarse de esa manera, odiaba sentirse inseguro y temer que Hinata pudiera decidirse por aquel médico, las dudas y miedos del pasado aparecieron de golpe y de pronto se creyó que ella podría preferir que su embarazo fuera por Sasuke, al final de cuentas él todavía tenía un largo camino profesional y laboral que recorrer, y el médico seguramente ya estaría mejor posicionado, algo que a muchas personas podría interesarles. Se repitió que no tendría que tener dudas, pero las tenía y por lo mismo fue incapaz de acercarse a ellos. Les vio caminar e inconscientemente se grabó bien esa escena que le lastimaría por mucho tiempo.
No necesitaba verla más, se sentía dolido y con un gran malestar en su pecho, podría buscarla y pedirle que le explicara lo que estaba pasando, ¿pero de que serviría?, era obvio que ella prefería a ese médico, y siendo honesto no quería pelear con Hinata, no estaba preparado para tener una discusión con ella y que pudiera volver a lastimarle si lo alejaba injustamente de nuevo.
No, lo mejor era alejarse de ella sin necesidad de pasar por discusiones para las que no se sentía preparado, seguramente cuando ese niño naciera, y si es que era suyo, Hinata le buscaría para hacérselo saber, mientras tanto era bastante obvio que ella deseaba estar con ese médico, a quien obviamente no tardo en buscarle apenas tuvo la oportunidad.
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Tendría que reconocer que la suerte estaba de su lado, parecía que el mundo confabulaba para beneficiarlo. Él todavía ni siquiera había intentado separar a Hinata de su noviecito cuando descubrió que ya no estaban juntos. Lo más lógico era creer que el idiota no pudo soportar una situación así, y era bastante razonable entenderlo, él tampoco aceptaría que una mujer viniera a decirle que esta embarazada sin estar segura de quien es el padre, hasta no saberlo no podría andar repartiendo obligaciones. Y él estaba más que dispuesto de hacerse cargo de un hijo que no era suyo con tal de posicionarse de los bienes Hyuga.
Reconocía que tenía un plan bien elaborado para alejar al tal Naruto Uzumaki, y eso fue pidiéndole a un amigo de confianza que lo incomunicará de Hinata, en primer lugar de su línea telefónica y en segundo, evitando que pudiera poner un pie en casa de la Hyuga, si tenían que romperle unos cuantos huesos lo harían. Su sorpresa fue grande cuando su amigo le aviso que el idiota no había aparecido de vuelta por la casa de Hinata, por lo que fácilmente dedujo que habían terminado su relación.
Respecto a Sakura, tuvo que manipularla para que se creyera una sarta de mentiras de porque no podrían volver a estar juntos, la conocía lo suficiente para saber que tenía un temperamento de los mil demonios y que finalmente podría arruinar sus planes si no la alejaba a tiempo. Y a él, aunque le gustara la pelirosa no estaba dispuesto a arriesgarse a perderlo todo, ahora mismo necesitaba mantener una imagen intachable.
Con lo que no contaba era que Sakura le terminaría ayudando inconscientemente al irle a contar sus propias mentiras al noviecito de Hinata, seguramente el pobre se había llevado una tremenda decepción al darse cuenta que Hinata andaba rogándole a otro tipo que se casara con ella, tendría que reconocer que al menos Sakura había servido de algo.
Ahora mismo necesitaba volver a mostrarle su mejor cara a Hinata, demostrarle que le importaba, que podría ser un buen padre y esposo, y que a diferencia del que fue su noviecito se quedaría con ella para brindarle todo el apoyo que pudiera necesitar, seguramente al final del embarazo Hinata terminaría por aceptarle como su esposo y con ello lograría finalmente su objetivo. La había visto tan vulnerable cuando hablaron que lo único que tendría que hacer es presionarla y orillarla a que ella misma se convenciera de que él sería su mejor opción, al final de cuentas Hinata seguía siendo una persona con emociones, y era seguro que eventualmente aceptaría el matrimonio para darle una vida feliz al hijo que esperaba.
Así fue como empezó a planear las maneras en que podría convivir con Hinata sin incumplir el acuerdo de no acercarse a ella, obviamente lo haría, pero haciéndole creer que todo era casualidad, usaría todas sus cartas, todo lo que tuviera a su alcance para lograr su objetivo que cada vez veía más cercano…
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¡Hola!
Espero que estén muy bien, que hayan pasado una feliz navidad, pero sobre todo que estén bien de salud. Deseo que tengan un feliz y próspero año nuevo, que sus metas y sueños se cumplan. ¡Un abrazo grande!
