Hola mis amados lectores espero alguien me lea y comente.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 2. Pese a todo, un sitio cálido.

Kirishima Eijirou estaba preocupado, totalmente.

Un hombre para el que la masculinidad lo era todo. Había crecido para poder volverse tan genial como su tío, a quien admiró toda la vida. Lo único que Kirishima buscaba, era convertirse en un hombre en toda regla como él.

Por eso, pese a la renuencia de sus padres, se metió como boxeador. Dejo de martirizarse por su propio miedo y debilidad, para afrontarlo a la cara y madurar. Se sentía genial como el amateur que era. Justo por aquella razón, era que era muy capaz. Entrenaba duro y constantemente. Le era fiel a sus principios.

Cuando fue reclutado, lo reclutaron casi al mismo tiempo que a Katsuki Bakugo. Desde ese momento en adelante, Kirishima admiró al joven de cabello cenizo por su obvio talento innato. Era la definición de varonil. Tan rudo y esa apariencia intimidante, con ese espíritu de lucha que nadie podría frenar jamás. No dejándose aplastar, demostrando que no por nada sería el mejor algún día, superando a All Might.

El joven pelirrojo, se volvió un seguidor más y con el tiempo, el único amigo cercano porque era el único capaz de tolerar tan horrible personalidad. Con el tiempo, la superioridad obvia de su mejor amigo, lo volvió todavía más soberbio. Menospreciaba a todos y esos aires de grandeza. Ahora estaba preocupado, porque Bakugo se estaba convirtiendo en el tipo de persona que era capaz de herir a otros.

Kirishima, era plenamente consciente de las torturas a las que el rubio cenizo sometía a su pobre y adorable asistente ¡Parecía que le odiaba más que a otros porque sin duda alguna, era a uno de los que peor trataba! El chico era tan dulce y amable, le causaba pena al de dentadura afilada. Quien sin duda alguna, creía que había que tranquilizar a su amigo, para que dejara de comportarse de esa manera tan poco masculina.

Hoy el atractivo Kirishima entró al gimnasio, como era costumbre escuchó a Bakugo entrenar. Ese definitivamente era otro punto que tendrían que abordar tarde que temprano: ese hombre se sobre exigía. Era el último en irse y el primero en llegar. Todo el tiempo entrenando, no era normal. Ya era muy bueno, con el entrenamiento de forma responsable y saludable llegaría lejos ¿Para que sobre exigirse lastimándose en el proceso? Podría incluso, dejar el box por alguna lesión porque de verdad que se pasaba. Sin embargo, Katsuki no escuchaba a nadie. Su familia y Kirishima ya le habían advertido de aquello, pero este era más necio que otra cosa.

─ Buenos días, Kirishima-san.

Tan entretenido en sus pensamientos estaba el chico que mientras se cambiaba, no notó al pobre chico de pecas, quien para variar, tenía golpes nuevos en el rostro. Al verlo, sintió un retortijón en el estómago. Lucia deplorable, aunque conservaba su encantadora sonrisa al saludarle.

/A veces eres un real salvaje, hermano/

Eijirou sonrió con su linda sonrisa dejando sus algo aterradores dientes puntiagudos a la vista.

─ Hola Midoriya ¿Cómo estás?

─B-bien Kirishima-san ¿y usted?

─ Te he dicho que dejes de hablarme tan formal, somos de la misma edad.

─ ¡Usted definitivamente es mayor que yo, le debo respeto!

─ ¿Cuántos años tienes?

─ Yo tengo 23 años.

─Ahí está, yo tengo 26. No es tanta la diferencia. Deja de hablarme como si te llevara 40 años ¡No es masculino tratarme como si fuera un viejo!

─ ¡L-lo siento!

Tras su disculpa, el menor hizo una marcada reverencia a modo de disculpa. Lo que ciertamente volvió a herir a Kirishima, porque Bakugo era una bestia que había logrado convertir en esto al pobre chico. Ya algo incómodo, Eijirou lo alzó para que quitara esa pose lamentable.

─ Ya vamos, solo estaba jugando. Te juro que no es masculino que hagas eso. No te disculpes por todo.

Midoriya se sintió deprimido de nuevo, para él se sintió como que de nuevo, no podía hacer otra cosa más que causar lastima. Antes de que ambos pudieran decir algo, se escuchó a lo lejos un fuerte ruido, seguido de un grito enojado.

─ ¡¿Dónde mierda esta mi puta toalla, maldito Deku?!

Ante aquello, Izuku perdió el color para salir corriendo a tropezones directo a donde provenía la voz. Diciendo varios "Ya voy, Bakugo-san", dejando nuevamente a Kiri bastante preocupado. Esos dos, con esa relación rara que mantenían, podían salir heridos.

/ Solo espero que Katsuki recapacite y comience a tratarlo como se lo merece; el chico se esfuerza más que nadie por él/

El chico solitario suspiro de cansancio. A veces Eijirou se sentía mal, porque sentía que no se esforzaba demasiado a ayudar a otras personas, como a su mejor amigo y ese chico, para que mejoraran su relación. E igualmente se sentía menospreciado por ambos, sobre todo por el rubio quien nunca lo trataba bien (pero al menos no lo trataba tan del asco como al pobre chico peliverde), lo que Kirishima no sabía era que de hecho, su presencia hacia más llevaderos los días para Deku, porque Kiri era el único hombre tan joven que lo trataba tan bien. Mientras que para Katsuki, si bien el pelirrojo era una patada en el trasero, también era su mejor amigo y le decía cosas que no quería escuchar pero que necesitaba escuchar.

Lo que ninguno de los 3 sabia era que, Kirishima en cierto punto extrañará las épocas en las esos dos se llevaban, relativamente mal. Porque será él, quien accidentalmente propicie que la relación mute en algo más extraño y doloroso aun. Un juego con fuego que no podrán apagar.

Por el momento, aún siguen en un sitio que pese a todo, era cálido.

YYY

¿Qué tal si vemos un poco la interacción con otros miembros del gimnasio? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 3. Bakugo arrasa.