Hola mis amados lectores esto uuuuy dios ta bueno.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 11. Me gustaría saber qué pasa.

Todoroki Shoto no era un hombre metiche, ni mucho menos curioso. También, se caracterizaba por su forma tan directa de abordar las cosas. Como nunca se anduvo con tapujos y no era bueno interactuando o formando lazos, siempre se preguntó qué era lo que había visto ella en él. No era precisamente romántico, olvidaba fechas importantes, la relegaba mucho fuera de su vida por dedicarse al boxeo. Aun con toda esta lista de defectos, ella lo amaba mucho. Era sincera y cariñosa, nunca tuvo problemas en demostrarle lo mucho que significaba para ella. Él tal vez olvidó decirle todos los días, cuan perfecta era ante sus ojos. Cuan maravillosa era su presencia en su vida. Si ella le hubiera dado la oportunidad, se hubiera disculpado por esa cosa horrible que hizo, motivado por las razones equivocadas. Dejándose mal influenciar, fue que cometió ese fatal error. Por eso, asustado de perder más personas agradables en su vida, fue que decidió hacer algo que no estaba acostumbrado a hacer.

Midoriya estaba haciéndole un masaje especial que a veces se realizaba antes de los encuentros de boxeo. Era un experto en esas cosas. El de verde se movía de aquí para allá, cumpliendo a cabalidad sus funciones, de manera extraordinaria. Estaban a solas en los vestidores, por lo que el de cabello bicolor, se sintió con la confianza de adentrarse un poco más en terrenos peligrosos.

─ El trabajo que realizas es tan eficiente como lo esperaba.

Con esto al de cabello verde le brillaron los ojos y después se le aguadaron, estaba a punto de llorar.

─ ¿De verdad le gusta mi trabajo?

El único otro en la habitación, asintió. Dejando con una calidez inexplicable en su pecho al pecoso, quien sonrió, luciendo adorable.

─ No creo ser tan bueno pero gracias, Todoroki-san.

El heterocromático miro como analizando a su asistente.

─ ¿Por qué no puedes creer que eres así de bueno? ¿Es la primera vez que haces este masaje?

Izuku negó fervientemente con su cabeza.

─ Lo he hecho muchas veces, aprendí a hacerlo hace dos años y lo hice prácticamente todos los días del último año.

Eso dejó aún más confundido al más alto.

─ ¿Entonces? ¿Bakugo no solía decirte cosas así?

El de pecas inconscientemente al escuchar el nombre, apretó el botecito de crema entre sus manos con demasiada fuerza, haciéndolo hacer un sonido extraño y sacar gran parte de su contenido.

─ ¡¿C-como sabe que trabajaba para Bakugo-san?!

Todoroki pareció confundido ante su pregunta.

─ ¿No llevabas siendo el asistente de Bakugo desde hacía un año? Yo he tenido competiciones contra Bakugo en más de una ocasión a lo largo de ese año, te he visto antes; de hecho le tenía envidia a Bakugo, por tener un asistente tan eficiente y leal. Por eso, en cuanto fuimos formalmente presentados, quise pedirte que trabajaras para mí.

Midoriya Izuku estuvo a punto de morir, jamás le habían dicho algo tan lindo en su vida. Las lágrimas salían sin control por sus ojos, por más que las limpiaba torpemente con su manga, estas no dejaban de brotar. Shoto solo lo observaba.

─Una persona que conocí, habló una vez contigo. Dijo que le pareciste un chico encantador y que Bakugo tenía suerte de tenerte a su lado, aunque ella pensó que tenías un semblante demacrado y triste. Al igual que algunas marcas y cicatrices...

El de cabello revoltoso detuvo todo llanto y sensación cálida, para darle paso a un escalofrió helado; sintió toda la sangre se le fue al piso. Sobre todo porque su jefe le miraba atento, como esperando una explicación. Una cosa había sido abandonar a Katsuki y otra enormemente diferente, era tirarle su carrera a la basura. Nunca le haría algo como eso.

Al no notar que su asistente fuese a hablar, Todoroki decidió continuar.

─...Ella también mencionó que Bakugo no era precisamente muy amable contigo y que, parecías tenerle miedo.

Izuku optó por apartar la vista, intentando ocultarse de la intensidad de la mirada que estaba clavada en su persona, analizando todas sus reacciones. Involuntariamente, comenzó a temblar.

─ ¿A qué quiere llegar, Todoroki-san?

Preguntó en tartamudeos y un tono tan sutil, que de no haber estado en un silencio sepulcral; no hubiese oído.

─ Creo que tú ya lo sabes, pero te preguntare de todos modos. Porque fue curioso lo que dijeron Kirishima y tú amiga Uraraka, sin mencionar lo que ella notó ese día. Me gustaría saber que pasa, que tengas la confianza de decírmelo a la cara...

En ese vestidor, el ambiente era tan tenso que podía cortarse con un cuchillo, mientras Izuku parecía al borde de un ataque de pánico, estaba sudando, temblaba, su pulso acelerado, estaba mareado y pálido. Todoroki puso una expresión determinada por primera vez mirando a Deku cara a cara, parecía querer desarmar a Izuku.

─...Midoriya ¿a ti te golpeaba Bakugo?

YYY

¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 12. Encrucijada