Hola mis amados lectores, esto uuuuy dios, ta bueno.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo 15. Equipo Bakugo

─ ¿Por fin te dejaras de excusas y nos dirás que le ocurre a Bakugo?

Una chica hermosa de ojos miel, piel pálida, un peinado de cabello corto y rizado en las puntas, el cual tenía teñido de un lindo color rosa, unas lindas curvas llevaba puesta su típica mini falda rosa de estampado de cebras, botas altas negras y su camisa de tirantes rosa melón que solía usar después de salir del trabajo; agarró del brazo al semi desnudo Kirishima, quien acababa de salir del entrenamiento y se dirigía a las duchas cuando fue interceptado por la chica.

Este suspiró ante la demanda de la mujer.

─ No voy a hablar del tema, Mina.

Ella le sonrió coqueta, pegándose al pecho al atractivo y sudado hombre, paseándole la yema del dedo sobre el pecho desnudo del pelirrojo; quien terminó con un furioso sonrojo ante el descarado coqueteo de Ashido.

─ ¿Estás seguro, Eijirou?

Comenzó a pasear su bien dotada anatomía cerca del de dientes afilados, poniéndolo tenso.

─ No vas a obtener nada de mí, deja de insistir.

La detuvo firmemente del brazo, remarcando su punto; logrando que se detuviera en el acto. Sin embargo, ella sonrió satisfecha.

─Al menos logre volver a verte, hace mucho que no te veía. Te ves cada vez más guapo.

De verdad que la chica jugaba con el corazón del pobre pelirrojo, quien estaba profundamente perdido por ella. La peli rosa era una completa traviesa coqueta que jugaba con sus sentimientos y solo lo dejaba caliente pero ni tenían sexo y convencerla para tener una cita era muy complicado.

─Yo sé que solo me adulas para que te diga lo del Katsubro, si tanto te interesa saberlo ve y pregúntaselo tú misma.

Ella se cruzó de brazos, haciendo un infantil puchero.

─ Ese hombre rabioso y gruñón no me dirá nada. Tan de mal humor esta, que incluso podría intentar golpearme por siquiera mencionarlo.

El pelirrojo se rio de verdad, pues si creía a Bakugo capaz de golpear a una mujer; de hecho era consciente de que no había golpeado a Uraraka porque la chica se había logrado salir con la suya, pero no creía que Mina corriera con la misma suerte. Esos berrinches adorables de la chica de cabello teñido, de verdad tenían al de dientes afilados, totalmente rendido. De verdad le irritaba que ella lo tuviera en sus manos.

─Solo te diré que Todoroki hizo un comentario muy doloroso para Bakugo, quien se ofendió y terminó furioso.

Ella puso sus manos sobre sus caderas, a modo de jarra.

─ ¿Seguro eso es todo?

─Todo lo que te puedo decir. Ahora ve a decirle a ese par de cobardes de Sero y Kaminari, que no es nada masculino que te envíen a ti a sacarme información ¡Son unos insensibles!

Ella comenzó a carcajearse.

─Ya los descubrió chicos, salgan.

Con esto tanto el rubio entrenador de peinado lindo y una marca negra en el cabello, Kaminari Denki; como el joven delgado y pelinegro doctor asistente de tan solo 27 años, Sero Hanta; salieron de su escondite, se notaba que llevaban un buen rato ahí, además de que estuvieron escuchando toda la conversación. Aparecieron con sonrisas apenadas y las manos levantadas, a modo de rendición. Kirishima seguía mirándolos con una expresión realmente enfadada.

─ Vamos hermano, no nos mates.

─ Si, perdónanos.

─Enviar a Mina fue un golpe bajo.

Gruñó, de verdad dolido. Ellos eran conscientes de lo mucho que la personalidad y jugueteo de la chica le rompía el corazón al pelirrojo. La dueña del sueño de Kirishima comenzó a restregarse contra este de nuevo. Sonriendo dulcemente.

─Ya perdónalos, prometo que si los perdonas; dejaré que me invites a comprar helado, tú y yo solos.

Un guiño estuvo a punto de derretir al pobre Kirishima, quien si bien de verdad quería ponerse todo como el idiota enamorado que era; ya estaba un tanto cansado. Por lo que no pudo ponerse contento.

─ Supongo que cuando te diga que sí, me dejaras plantado. Está bien Mina, no debes obligarte a salir conmigo, soy consciente de que yo no te gusto. Ahora, iré a bañarme.

Salió de ahí, rendido y deprimido; dejando a Mina confundida. Ella era así, porque una parte de ella no quería confiar en que Kirishima la quería de verdad. La chica eternamente alegre, decidida, escandalosa y despreocupada; en realidad estaba aterrada de enamorarse perdidamente de Eijirou y que este le rompiese el corazón. Aunque verlo así, le dejaba dolida; sin embargo, volvió a fingir que aquello no le importaba. Por eso, sonrió hacia sus otros dos amigos, que miraban la espalda de su querido amigo, igualmente preocupados.

─Creo que ahora si nos pasamos.

Aseguró Denki.

─ Tal vez, le debemos una disculpa mejor y unas cervezas.

Dio su opinión Sero.

─ Genial ¡Tengo mucho sin tomar!

Gritó Ashido pero los otros dos negaron con la cabeza.

─ Tú eres por quien el pobre de Kirishima esta así, por lo que no te llevare para que te emborraches y coquetees con otros delante de él. No seas tan cruel, Ashido.

Regañó Hanta a la chica, mientras el entrenador asentía, de acuerdo con su amigo. Mina se sintió mal por ser excluida, pues eran sus amigos también pero solo hizo un puchero antes de irse. Ella también tenía el corazón roto, por sus propios miedos, estaba dejando que el amor se le escapara de las manos.

YYY

¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 16. Aliviar las penas