Hola mis amados lectores, si no comentas, vota.
Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.
Disfrútenlo
YYY
Capítulo 23. Deberías detenerte
Tras aquel episodio, Katsuki se fue de ahí sintiéndose pleno. Como que de nuevo, las cosas volvían a normalidad como deberían de ser siempre. Izuku había sido regresado a ese punto donde le quedaba claro su lugar en la vida, sobretodo la jerarquía que Bakugo imponía. El rubio cenizo se sintió tan bien con aquello. Las cosas se sentían mejor. Seguía sin ser exactamente igual pues ese brócoli ahora trabajaba para alguien más, pero eso de era algo que no permitiría que arruinara este momento tan significativo, pues con esto cualquiera que lo viera se daría cuenta de que le había marcado la piel de cierta forma, que aunque estuviera con otra persona; de cierto modo seguía siendo suyo. Era su momento de disfrutar el resultado de aquello. Le daba paz el agradable hormigueo que aun sentía en sus puños y aun mas, le causaba cierto interesante escalofrió el recordar la escena.
Una extraña parte de él, quería quedarse a saborear la sangre y calor de la piel de Deku directamente con su lengua, pues la piel estaría especialmente sensible. Apenas si pusiera la punta de la lengua, el pecoso estaría gimiendo con esos ruiditos que solía hacer. Bakugo entonces, sintió como se le aceleraba el pulso ante la idea y no solo por la adrenalina de la situación, era por el placer morboso que aquella imagen mental le estaba causando. Esta satisfacción no se lo lograría quitar nadie por un buen rato.
YYY
Katsuki se fue de ahí, dejando a un pobre Izuku quien estaba llorando en silencio en las duchas de agua caliente, intentando calmarse y limpiarse los restos de todo lo que había pasado. Incluido el frio de su cuerpo por hacer sido sometido contra algo tan frio como el azulejo y la poca sangre que aun salía de sus heridas. Se podía mover porque no fue precisamente muy golpeado pero esa tortura en específico lo dejo sensible, al punto de que quitarse y ponerse la ropa fue un suplicio. Cualquier roce, por insignificante era para él un ardor indescriptible.
Midoriya por fin llegó a su casa, para intentar curar su lamentable estado. Se vio en el espejo y tuvo miedo. Pues era demasiado evidente que algo malo le había ocurrido. Uraraka y Todoroki iban a poner el grito en el cielo. Aunque no ir a trabajar no era una opcion, primera porque no le gustaba faltar así como así, en segunda porque no tardaría en decir que esta "enfermo" en lo que ya los tendría a ambos en su departamento, lo que terminaría con el mismo resultado. Por lo que, aunque ya no quisiera seguir mintiéndoles, le tocaría hacerlo de nuevo. Lo que dudaba que funcionara pero no tenía alternativas tampoco.
YYY
─ ¡Buenos días, Todoroki-san!
Fue el alegre saludo que Shoto recibía diariamente, del mismo chico que día con día, se esforzaba por darle una cálida sonrisa rodeada de pecas. Ella mencionó que Izuku era un niño muy tierno y encantador, por eso le había agradado. Lo cual ahora que lo conocía mejor, y trabajaban juntos; el heterocromático se había percatado de que era verdad. Mas sin en cambio, en el momento en que el más alto se dio cuenta de las precarias condiciones de Izuku, se acercó a él.
─ Volvió a herirte ¿O no?
El chico se puso nervioso, y lucia bastante preocupado. Exudaba miedo. Su intento de ser normal paso a segundo plano cuando el pánico lo domino y volvió a hacerse pequeño, e intentaba que su moretón y cortada en el labio no fuera tan visible.
─ N-no…To-Todoroki-san… est-esto no es…así…
Susurraba rápidamente, aunque Izuku se había puesto algo de maquillaje, la verdad era que aún era muy muy visible su moretón. Además de que su ojo estaba algo rojo. Era obvia la mentira, pese a serlo Shoto no era muy bueno en eso de saber cuándo le mentían por lo que solo lo observo fijamente con su expresión inmutable usual.
─Bien, sino es lo que creo, Bakugo no se enfadara si le pregunto ¿o no?
El heterocromático avanzó siendo perseguido por Izuku quien aunque lo agarró de su brazo, no logró detenerlo.
─ ¡No comenta una locura por favor, no lo haga!
─ Ya te dije que no lo hare solo le preguntare.
─ Sabe bien que Bakugo-san se enfadara por eso.
─ Siempre se enoja por todo, entonces no veo porque no hacerlo enojar por algo que valga la pena.
─ ¡Por favor, deténgase!
Aun así, pese a sus suplicas Todoroki al final, encontró a Bakugo.
YYY
¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 24. Inútiles reclamos
