Hola mis amados lectores, si no comentas, vota.

Como siempre los invito a leer mis demás trabajos, y a comentar siendo respetuosos.

Disfrútenlo

YYY

Capítulo personal

Katsuki se sentía ofendido como el infierno, quería ir y romperle los huesos a la maldita gorda esa que se había atrevido no solo a llevarse a Deku sino a golpearlo. La muy perra se creía con los huevos suficientes para plantarle cara, perfecto. Entonces que se dignara a regresar porque Bakugo Katsuki no era ningún idiota al que se le podía menospreciar ni dar semejante trato. Esa zorra acababa de firmar su sentencia. Porque esta iba a pagársela muy cara.

─ ¡Esa maldita zorra se atrevió a golpearme!

Antes de otra cosa, Kirishima lo agarró fuerte de la solapa de la ropa, acercó su rostro al de su amigo rubio cenizo.

─ ¡¿Qué mierda te pasa?!

─ Esos moretones y el labio roto de Midoriya… ¿fuiste tú, Katsubro? ¿Lo heriste de nuevo?

Eso, dejo helados a Denki, Ashido y Sero; quienes una vez que lo recordaron, en sus memorias llegaron todas las veces que habían visto al pobre pecosito lleno de moretones horribles y heridas extrañas. Los pleitos con Todoroki, el odio de Uraraka hacia Bakugo… todo parecía encajar ahora, con esto que escucharon.

─ Oh mierda ¿Es verdad que le hiciste esa porquería a ese pobre chico?

─ ¡¿Tú golpeabas a Midoriya, hermano?!

─ Dios amigo, yo sabía que eres un cabrón y es parte de tu encanto pero esto… es traspasar límites.

─ ¡¿Cómo fuiste capaz de golpearlo de nuevo, Katsubro?! ¡Te estás pasando, esto no es masculino!

El autoproclamado Bakuscuad estaban ahí mirando con desaprobación y molestos por aquello, realmente estaban sorprendidos de que Katsuki fuese capaz de tales bajezas. El ojirubí sintió de nuevo su sangre arder en ira, por eso se zafo de mala manera del agarre de Eijirou y les miro a todos con rencor.

─ ¡Mi mierda con ese inútil es mi jodido problema, no se entrometan en mis putos asuntos bola de extras imbéciles!

Tras decir aquello, salió de ahí completamente furioso, sin que ninguno lo pudiera detener pese a que no dejaron de hablarle para que se quedara. Dejándolos atrás, heridos, molestos y confundidos.

YYY

─ Uraraka-san ya no siento mi brazo.

Fue lo que dijo Izuku, luego de pasar un buen rato siendo prácticamente arrastrado por su amiga. Quien iba por lo demás furiosa al extremo, por eso ella no fue consciente de que de hecho, había apretado su agarre muy fuerte contra las muñecas de los otros dos chicos que sacó de ahí, por lo que además con la velocidad iba lastimándolos a ambos.

─ Ups, lo siento.

Fue lo que dijo cuando por fin soltó a sus acompañantes quienes en cuanto estuvieron libres comenzaron a sobarse la muñeca que tenían atrapada, pues incluso se les dejo algo rojas pero ella totalmente triste se acercó a ver el rostro de Midoriya y con cuidado tomó de las mejillas a su amigo, sorprendiéndolo.

─ ¿Uraraka-san?

Ella comenzó a llorar, preocupando y asustando a los otros dos presentes. Ella, soltó el rostro del chico para pasear la punta de sus dedos sutilmente sobre el moretón del rostro y la marca del labio partido.

─ Eso debió dolerte mucho…

Murmuro a duras penas.

─ S-se ve peor de lo que duele.

Fue la respuesta torpe y atropellada del peliverde. Ella seguía sin dejar de derramar silenciosas lágrimas.

─La-lamento tanto…no haberte acompañado…por haberte deja-dejado solo…

Mientras pronunciaba aquello, no dejaba de quebrarse su voz debido al llanto. Lo que puso nervioso a Izuku.

─ ¡No-no llores, Uraraka-san por favor no llores! Vamos, no es tu culpa que yo sea un inútil enfermo que no sabe ni defenderse solo…

─ Yo te enseñare.

Fueron las palabras determinantes de Todoroki quien hizo que ambos amigos dejaran de lado esa interacción rara para ponerle atención.

─ ¿Q-que me dijo, Todoroki-san?

─ Yo te enseñare a defenderte de Bakugo.

─ ¡¿Qué?!

─ Izuku-kun creo que Todoroki-san te está ofreciendo enseñarte defensa personal.

El heterocromático asintió.

─ ¿eh? ¿De verdad?

─ Si con mi ayuda, te prometo que podrás defenderte lo suficiente para ya no permitirle a ese hombre que se propase contigo y que siga abusando de ti.

─ ¡Eso sería genial ¿verdad que si, Izuku-kun?!

Pese a la emoción de los otros dos, Izuku aún no sabía que hacer o decir lo que fue notado por Todoroki.

─ ¿Qué te parece si entrenas conmigo un par de días y si no te parece lo dejamos?

Con esto Midoriya aun parecía tener sus dudas; sin embargo, aceptó.

YYY

¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 26. Primera clase