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Disfrútenlo

YYY

Capítulo 27. Veamos lo que tienes

All Might.

Un símbolo del box. Todos aquellos que aspiraban a algo dentro de este mundo o se movían dentro de estos círculos eran conscientes de quien era el hombre. Una leyenda viviente quien desde hacía ya unos 5 años se había retirado, de manera oficial del deporte. Estaba bastante envejecido por una enfermedad que se llevó su salud y con esta, su época de esplendor. Dejándolo como un espectador, trabajando tras bambalinas para ayudar a mejorar a la siguiente generación. Su pasión era ver los nuevos talentos llegar para ser pulidos y convertirlos así, en pilares dignos de una tradición tan maravillosa como lo era el boxeo.

Quería un alumno digno de sus enseñanzas a quien convertirlo en su pupilo personal. Pues si bien entrenaba a muchos jóvenes, lo cierto era que ninguno lo necesitaba realmente demasiado. Todos venían con bases fuertes y crecían con un poco de orientación. Solo era darles un empujoncito cuando lo necesitasen y listo. No era como que tuviera que cobijar a alguien debajo de sus alas, para impulsarlo durante un arduo camino a la grandeza. Era un sueño personal que tenía, también quería a alguien que fuese más excepcional que los demás, no solo en habilidades sino en el cariño con el que cuidaría de su amado establecimiento. Para que pudiese orientar y ayudar a las nuevas generaciones a crecer y cuidarlos como él mismo había pasado haciendo gran parte de su carrera. Para que viese el sitio como una segunda familia y no solo como un establecimiento o negocio más. No solo bastaba con la fuerza, hacía falta corazón para esto.

De repente, esa noche se quedó ahí como era su costumbre. Sabía que generalmente el joven Bakugo, el joven Midoriya y muy de vez en cuando el joven Todoroki; se quedaban ahí bastante tarde. Había personas que entrenaban de noche por aquello de sus obligaciones que les impedían venir a otras horas. Solo que los que lo hacían por trabajo, a esas horas ya solían no estar. Por eso, se sorprendió cuando pasando a la cocina a la máquina expendedora a comprarse una botella con agua, los vio.

Ahí estaban, Midoriya y Todoroki. El primero llevaba relativamente poco tiempo trabajando de asistente y ya era considerado el mejor de los asistentes, siempre tan dedicado a su trabajo. Se lo había topado muy pocas veces y el chico era bastante parlanchín y todo un fan adorablemente enérgico pero no pasaba de eso. Todoroki fue un chico quien recurrió a él, por ayuda. El joven cometió un error que le costó una relación de noviazgo bastante larga, seria y muy real. Estaba tan enamorado de la que había sido su novia, que estaba ahí para redimirse para poder demostrarle que ahora estaba haciendo las cosas bien y ella accediese a darle una segunda oportunidad. Porque ella tenía razón, él se estaba convirtiendo en aquello que decía odiar.

Los conocía lo suficiente pero tampoco se podría decir que fuesen sus íntimos. Se había dado cuenta que pese a que primero Izuku trabajó para Katsuki, ahora ya no y que de paso se había hecho muy amigo de Shoto. Los veía realmente hablar mucho, puesto que al menos Todoroki le respondía y Katsuki lo dejaba hablando solo.

Por eso, cuando los vio entrando ahí, arriba del ring y notó ese talento nato en Midoriya, se sintió extrañamente interesado. Como si fuese esto un momento del destino que lo había hecho estar ahí en ese preciso instante. Como si tuviera una misión importante que cumplir. Se pasó las más de dos horas que los jóvenes llevaban entrenando analizando al peli verde, fijamente con sus ojos azules viendo cualquier cosa que este tuviese. Era novato era obvio pero, vaya que con algo de ritmo se podía poner al corriente con las cosas.

Era un jovencito asombroso con una mirada decidida en sus ojos verdes, trabajaba el doble de duro para poder ponerse al corriente y alcanzar a los demás. Aun así, ahí estaba este viejo peleador queriendo ver lo mejor de este muchacho, a ver si era más de lo que aparentaba. Como el pobre Izuku no dijo otra cosa luego de aquel elogio sincero que le hizo el mayor y solo murmuro un "All Might", este último decidió seguir la conversación.

─ Bien, joven Midoriya realmente me deja sorprendido.

Dijo al tiempo que se acercaba a los chicos que estaban arriba del cuadrilátero.

─ ¡All Might! ¡Lamento si con nuestro entrenamiento lo estábamos molestando!

Se inclinó en una marcada reverencia el pobre pecoso, pensando que el mayor estaba molesto con ellos por algo.

─ Al contrario joven de hecho, realmente he quedado prendado de su práctica. Usted es un alumno muy bueno y aprende rápido.

En eso, el rubio ya se estaba subiendo al ring. Dejando algo intrigado a Midoriya.

─ Tan bueno ha sido este encuentro, que estoy emocionado. Quiero hacerle una petición tonta, joven.

─ ¡Ninguna petición de usted es tonta! Yo con gusto hare lo que me pida, pierda cuidado.

Esa mirada adorablemente decidida hizo al mayor sonreír.

─ Bien entonces me gustaría que me enfrentase.

Dijo, haciendo una postura de boxeo perfecta. Dejando pálido al pobre Izuku.

YYY

¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 28. ¿Demostrar mis habilidades?