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YYY

Capítulo 31. Iniciando este camino difícil.

Tras aquella respuesta, el rubio ojiazul sonrió enormemente.

─ Entonces, Joven Midoriya espero esté listo para lo que se viene; porque usted se ira conmigo unos meses para un entrenamiento exhaustivo pues este que inicia será un camino largo pero no debe dejarse amedrentar.

─ ¡No lo hare, no le fallare!

Aseguró Midoriya Izuku cerrando sus puños, con una real determinación en la mirada que le dejó claro al mayor que este chico por fin se estaba tomando en serio todo aquello. Sonrió orgulloso por la imagen delante de él.

─ Pues, mañana temprano lo quiero aquí, a las 6am con unas maletas listas, viajaremos por unos meses a un sitio especial para entrenar, yo arreglaré todo lo relacionado al viaje, así que usted debe dejar todo listo.

Midoriya asentía a todo lo dicho por su mentor, obedientemente.

─ ¿Pero que pasara con nuestro trabajo, aquí? ¿No debería avisarle a Todoroki-san?

─Dentro de los preparativos de viaje, me encargare de que el joven Todoroki tenga quien lo asista, además de dejar un aviso con Aizawa para que les diga que nos iremos unos meses por asuntos urgentes.

El pecoso inclinó su rostro un poco, para dejar en claro la confusión que tenía.

─ ¿N-no les dirá que ocurre?

─La verdad es que, los medios van a querer la exclusiva y todos querrán asediarlo. No van a dejarnos en paz, por lo que irnos a entrenar va a ser casi imposible. Entonces me gustaría no dar explicaciones más allá de las necesarias, cuando regresemos convocaremos a una rueda de prensa para aclarar la situación ¿Le parece bien?

El peli verde asintió con la cabeza.

─ ¡De acuerdo!

El hombre mayor sonrió cálido.

─Bien, ahora vaya a prepararse para irnos, yo me encargo de todo aquí. Lo veo mañana temprano, aquí en mi oficina.

Izuku volvió a asentir frenéticamente.

─ ¡S-sí señor, nos vemos mañana! ¡Pase buena noche!

Se despidió mientras movía enérgico su mano.

─Hasta mañana, Joven Midoriya.

Correspondió el mayor, igualmente con el movimiento de la mano.

Ya cuando el menor desapareció de su vista el mayor se puso totalmente nervioso al tiempo que observaba fijamente el teléfono fijo de su oficina que estaba delante de él, había llegado la hora de hacer lo más difícil de todo.

/Voy a morir/

Fue el pensamiento que cruzó por su mente cuando descolgó el aparato y marcó el número que se sabía de memoria. Mientras sonaba el timbre, el rubio sudaba horrores.

[─ Más te vale no haberme llamado por una estupidez]

─Buenas noches, pues te llame porque realmente quiero avisarte de algo muy importante.

Se escuchó un suspiro cansado desde la otra línea.

[─Dime que no hiciste algo tonto de nuevo, por favor]

─ ¡Claro que no! Yo no llamé para avisarte que metí en problemas al gimnasio.

[─De acuerdo, entonces ¿Para qué me llamaste?]

Esa temida pregunta dejó aterrado al pobre Yagi, era el momento de la verdad.

─ Te llamaba para avisarte que saldré de la cuidad por varios meses, por mucho un año.

¡Bum! La bomba había sido lanzada y con esta el silencio sepulcral de la otra línea. Toshinori estaba aterrado.

[─ ¡¿Se puede saber por qué demonios haces algo así de la nada?!]

Ese poderoso grito casi dejó sordo al ojiazul, que comenzaba a asustarse.

─Bueno la versión oficial será que me fui a arreglar unos asuntos personales.

[─ Aja esa es la versión al público, quiero la versión real sino quieres que te deje morir solo]

─ Encontré a mi sucesor y me iré a entrenarlo exhaustivamente.

[─ Bien, de acuerdo digamos que por fin lo encontraste ¿Quién es?]

─ El Joven Midoriya Izuku.

De nueva cuenta, un sepulcral silencio erizó la piel de Yagi.

[─ ¡El muchacho es solo un asistente que nunca ha entrenado box!]

─ Sin embargo, tiene un talento como ninguno. Una capacidad para aprender velozmente, analizar todo y adquirir lo mejor de cada uno mezclándolo con su propio estilo para progresar enormemente. Te prometo que no me equivoco con él, dale una oportunidad.

Toshinori sonó confiado, al punto de que trasmitió esa seguridad desde el teléfono para que su interlocutor tuviera clara la situación. Un suspiro de resignación se escuchó.

[─Bien, lárgate a entrenar al chico pero si ves que en 3 meses no logras nada de progreso, regresaras inmediatamente ¿De acuerdo?]

Yagi Toshinori sonrió enormemente.

─ Te lo prometo.

YYY

¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 32. Aviso inusual