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YYY
Capítulo 33. Noticias desestabilizadoras
Ante semejante bomba, Katsuki estaba que se moría, le dio rabia y un desasosiego horrendo al mismo tiempo. Algo estaba ocurriendo, esa mierda había sido malditamente extraña; todos los presentes se quedaron en shock.
─ ¡¿Qué Izuku-kun se fue a dónde?!
La primera en gritar y sacar de su estupefacción a los presentes, fue Uraraka, su mejor amigo no le había dicho nada ¡Salió de viaje durante una buena temporada y no fue capaz de avisarle! Eso le había dolido horrible. Era verdad que eran adultos y podían hacer con su vida lo que quisiesen pero aquello la había herido. Como que de nuevo, su querido amigo pecoso la excluía de su vida.
Los murmullos y preguntas por montones comenzaron a escucharse por todo el lugar, otros más insistentes y más ruidosos que otros.
─ ¡Cierren la maldita boca, jodidos extras de mierda!
Fue el grito de Bakugo Katsuki quien cayó a las masas. Todos ahí, no querían estar padeciendo o tener que aguantar a ese rubio cenizo más enfadado de lo usual. Por ende, se quedaron callados. Incluso el Bakuscuad, Todoroki y Uraraka. Aunque estos últimos lo hacían para poder comprender lo que estaba ocurriendo, no porque le hicieran realmente mucho caso al boxeador explosivo. Quien haciendo gala de su nulo respeto a las figuras de autoridad, se volteó a ver a Aizawa, de manera amenazante y le señaló con el dedo.
─ Deberías darnos una explicación de mierda, porque esto es muy puto raro ¡No soy un imbécil de porquería que no se entera de nada, así que no me trates como tal!
Pese al tono empleado, Shota era alguien que no se amedrantaba con facilidad, sabia lidiar con este tipo de personas y no le tenía el mas mínimo miedo a Katsuki. Por eso, con fastidio más que con coraje, quitó el dedo de este lejos de su cara.
─ Toshinori tenía que irse por asuntos urgentes, que no son de su incumbencia. Ustedes vienen a trabajar y las decisiones PERSONALES, de sus superiores, sino les afectan en lo más mínimo en su trabajo o integridad; no deberían de impórtales. No se te olvide tu lugar, Bakugo.
Con esto el hombre de ojos rojos se fue de ahí, completamente furioso pero sin saber que más decir para obligar al hombre pelinegro para que le diese explicaciones. Tan ofuscado se fue, que de nuevo, su mejor amigo tuvo que ir a seguirlo. Shota estaba cansado, esperaba que esto valiera la pena o iba a matar al rubio ojiazul en cuanto lo viera.
─Bien, no he terminado de hablar. Como Toshinori no estará y estaré a cargo de los asuntos urgentes, la verdad no tengo tiempo para hacer entrevistas de trabajo, por lo tanto Hizashi me suplirá a mí y entraran dos personas a ayudarnos momentáneamente a suplir a Hizashi y Midoriya.
En eso, la puerta que estaba a las espaldas de Aizawa fue abierta, dejando pasar a dos figuras desconocidas para la mayoría, menos para Kaminari y Hanta, Kirishima igual los hubiera reconocido pero estaba con otro sitio, intentando calmar a su mejor amigo.
Ambos tenían el cabello morado azulado, solo que la chica era muy obscuro comparativamente al chico, ambos con un look metalero gótico. Entraron con el chico con los brazos alrededor de los hombros de ella, que lucía un poco seria, molesta e incómoda; se notaba que no le era muy grato estar ahí. Se veía tan perfecta como la primera vez que la vio el de un rayito en la cabeza.
Eran ellos, la pareja de músicos del día que los 3 amigos fueron a embriagarse.
Denki estaba que no se la creía, iba a explotar de la felicidad.
─ Ellos son Shinso Hitoshi y Jirou Kyouka, trabajaran con nosotros una temporada.
Ambos se inclinaron mediamente para presentarte ante sus nuevos compañeros de trabajo. Kaminari no podía despegar la mirada de la chica y menos ahora, que era consciente de que la tendría cerca y además, por fin sabia su nombre. Era el tiempo del destino de hacer su jugada.
YYY
¿Qué pasara? Lo comenzaremos a saber en el próximo capítulo 34. La mujer peli menta sonriente
