Hola a todos y si, ya sé que están pensando "¿Rumble-Sama publicando tan pronto?", la verdad es que desde que ya me encuentro de vacaciones he podido dedicar más tiempo a mis historias así que estarán viendo publicaciones un poco más seguido, pero eso sí, seguirán poseyendo la misma calidad de siempre los capítulos además, no es como si todos los hiciera de la noche a la mañana, tengo un cuaderno de apuntes con todas las ideas, sus bases, como van, que quiero desarrollar, etc, pero bueno, a disfrutad del capítulo y nos leemos más abajo.


Comando Megling

¿Cuánto tiempo había pasado?, de eso nadie estaba realmente seguro, solamente sabían que apenas la luna se encontraba en lo más alto del cielo, brillando de manera débil cubriendo a todo Valoran, en cuanto habían arribado a las cercanías del lugar donde se presentaba la anomalía, el escuadrón se dedico a poner el campamento como debía, no les tomo ni diez minutos para cuando habían terminado de acomodar todo, las armas, la munición y desde luego las armas más pesadas montadas sobre pedestales de metal para que soportaran el peso.

El tiempo pasaba lentamente mientras solo se escuchaba el sonido del viento moviendo las hojas, alguno que otro animal nocturno como los búhos o incluso los grillos se escuchaba en la lejanía dando la impresión de que era una sonata la que se escuchaba, desde que el escuadrón formado por la elite de la elite llegó, todos se encontraban comiendo silenciosamente unas simples frutas, degustando su alimento frente al único fuego que habían creado para evitar levemente el frio que los acompañaba, debían estar despiertos en todo momento para la acción, pero dos de las integrantes no parecían poder mantenerse por más tiempo despiertas.

—¿Todo bien Rixash? —Pregunto Miloy viendo a su compañera que parecía cabecear de manera constante y sus ojos estaban levemente cerrados, parecía estar peleando por seguir despierta pero su cuerpo no parecía ayudarla.

—Es solo el cansancio, tuve que venir despierta junto con Mrina todo el camino pero… —en ese momento se cubrió la boca por el bostezo que había salido— Estaré bien, aun puedo aguantar, no sabemos cuándo atacaran, con el vacio no hay que confiarse jamás.

—Pues deberías descansar —dijo Hiquer— Igual ya se te adelanto esta —dijo para acto seguido señalar a la yordle de pelo multicolor a su lado, la cual se encontraba en el suelo completamente dormida.

Todos voltearon a ver a su compañera sin una pisca de sorpresa, ya que era de esperarse, a fin de cuentas fue un viaje largo y necesitaba descanso, por eso Hiquer sacando unas mantas de una mochila grande, la puso encima de su compañera, protegiéndola así del frio viento que soplaba aquella noche, pero ya con aquella mochila afuera, todos se acercaron por igual y tomaron una manta propia.

Eran soldados, en aquellos momentos no existía la comodidad para ellos, debían acomodarse a lo que la madre naturaleza les brindara y es por eso que Rixash en cuanto tomo su manta, se acerco a una piedra algo grande y reposando su espalda sobre la esta, cayo rendida en un profundo sueño que su cuerpo ya estaba pidiendo

Ya solo quedaban tres soldados despiertos mirando únicamente a su fuente de calor, que aun ardía con una singular intensidad, todo volvió a un silencio profundo, el cual no resultaba incomodo ante ninguno de los aun consientes yordles del grupo Megling, simplemente estaba ahí, debían estar atentos por cualquier cosa que sucediera, ya habían peleado con anterioridad con aquellos entes, pero si era una alarma de veinticuatro horas, significaba que había algo más grande en esta ocasión, algo que no sabían que era y por ello debían estar atentos ante cualquier perturbación a su alrededor.

—Si quieren pueden dormir, yo me quedare despierto, estaré haciendo guardia —dijo Miloy tomando su arma en el hombro que no era otra que un lanzagranadas modificado, cuyo tambor parecía tener una forma un tanto alargada, tenía la capacidad de almacenar municiones explosivas.

En aquel momento Tristana estaba por decirle algo a su compañero acerca de aquello, pero se le adelanto alguien.

—Como digas —dijo Hiquer sin perder el tiempo y acostándose en el suelo quedo dormido al instante sin ningún problema, se notaba que ya tenía cierta experiencia con esto del dormir al aire libre.

—¿Y tu Tristana, no dormirás? —pregunto curioso el yordle de pelaje blanco con armadura metálica viendo a la artillera.

—Yo estoy bien, dormí bastante en el camino, así que no te preocupes, más bien eres tu quien debe dormir. —dijo la artillera mientras golpeaba repetidamente el suelo con su pierna derecha.

—Se nota que no estás contenta con la misión en ningún sentido —dijo su compañero que aun en la oscuridad portaba sus gafas oscuras— Eso es raro de ti, de entre todos los chicos, quien siempre se ve más entretenida con las misiones eres tú, ¿a qué se debe esta ocasión? —pregunto con interés mientras tomaba lugar cerca de su compañera.

—¿Y por qué tanto interés de repente? —dijo Tristana mientras giraba su vista a su compañero con cierto tono cortante.

—Solo busco platica, si vamos a quedarnos despiertos toda la noche, al menos debemos encontrar algo en que entretenernos. —dijo con simpleza mientras acomodaba su equipamiento— si no quieres responder está bien, aunque bueno, igual me fastidia a mi lo de esta misión si soy sincero —suspiro sin ganas, mostrando que estaba frustrado.

—¿Y eso? —pregunto esta vez más interesada la artillera de Bandle.

—Pues que quieres que diga… —en ese momento saco una foto de una de las bolsas que traía atada en la cintura y se la mostro a Tristana…

En aquella foto estaban dos yordles sonriendo, uno era su compañero en armas sin su armadura, con ropa de civil morada, y junto a él, se encontraba una yordle de piel azulada clara, similar a la de Lulu, la única diferencia es que la de aquella chica tenia leves manchas rojas y su cabello era largo de un bello color café oscuro.

—¿Quién es ella? —pregunto Tristana tratando de recordad si la había visto en alguna parte de Bandle, pero ningún recuerdo claro le llegaba a la mente de ella.

—Ella es mi novia —sonrió mientras sus vista estaba centrados en la foto, se le veía pensativo y a la par melancólico, Tristana guardo un poco de silencio hasta que volvió a hablar él— Ella y yo tenemos una relación de varios años, pero últimamente es… algo complicado.

—¿Qué pasa? —pregunto ella con cierta preocupación.

—Mi culpa, eso es lo que pasa constantemente —dijo simplemente, pero Tristana no entendió completamente la idea— Como parte de las tropas Megling sabes que debemos estar constantemente en la base listos para cualquier cosa y a veces, ser mandado lejos de Bandle por largos tiempo— Tristana asintió— yo la amo como no tienes idea, pero estoy complicando muchos las cosas, ella me pide quedarme pero no puedo por mi labor y ahora que le había prometido que estaría para el festival sucede esto… —suspiro con pesadez— Simplemente perfecto.

Tristana no dijo nada, sabía como era sentirse así, saber que fallaste a una promesa, saber que por hacer algo que tu, aunque amas hacer, puede interrumpir en tu vida personal de la peor manera, alejándote de tus seres queridos, haciendo que te pierdas momentos importantes y logrando que tus compromisos jamás sean estables.

—No sabes cuánto lamento eso. —dijo Tristana apoyando su mano en el hombro de su compañero Miloy, que acto seguido guardo la foto con sumo cuidado y sonrió.

—Aunque a veces me hace pone feliz el saber que por estar aquí, ella está a salvo —dijo mirando directamente a la luna— aunque no mentiré, ay veces que quisiera dejar esto de lado y concentrarme de verdad en lo que importa.

Todo volvió a estar en un leve silencio hasta que Tristana hablo.

—Sé cómo se siente eso, de verdad se cómo se siente —dijo con una vista perdida en el fuego que se estaba apagando hasta que finalmente el fuego se consumió completamente.

En aquel momento ninguno hablo y solo quedaron sentados mientras miraban a su alrededor sin interés, simplemente era para matar el tiempo debido a la falta de temas de conversación, los minutos pasaron transformándose en horas, tiempo en el que ninguno hacia nada, pero tras el largo silencio, Tristana iba a ser la primera en hablar, pero tras escuchar un ronquido volteo su mirada confirmando sus sospechas, su compañero finalmente había caído dormido, así que levantándose con cuidado, y dejando descansar a sus compañeros, ella se alejo levemente, para después treparse a un árbol alto y fijar su mirada hacia unas antiguas construcciones y templos.

La antigua ciudadela de Icathia, ese era el nombre de aquel lugar, una antigua ciudad que incluso en estos días, aun es símbolo de cosas malas para cualquiera que conociera del pasado de esta, aquel lugar cercano a la ciudad estado de Noxus y al vasto desierto de Shurima, tenía una fuerte conexión con el vacio, nadie sabe la razón de aquello, pero los yordles sabían que eso significaba problemas grandes.

Los entes del vacío solo se les conoce por algo, y esa es el hambre insaciable por acabar con las especies, al igual que corromper el mundo, aun a pesar de haber entes con cierta inteligencia como Vel'Koz o Cho'Gath, también existían especies guiadas únicamente por su instinto, siendo claramente el mayor ejemplo Rek'Sai, una bestia en el más puro sentido de la palabra.

En aquel momento Tristana saco unos binoculares especiales, por lo que observo el lugar varias veces tratando de encontrar algún rastro de energía con su equipo especializado, pero no había nada, y eso la empezó a desesperar un poco

—Vamos…, si vas a aparecer hazlo de una vez —dijo con cierta impaciencia mientras seguía observando desde lo alto del árbol con aquellos binoculares especiales.

Pero tal parecía que todo le estaba saliendo en contra a lo planeado, las horas siguieron su curso, hasta el punto en que la luna había desaparecido y el sol comenzaba a iluminar el horizonte con su cálida luz, anunciando con esto el comenzar de un nuevo día en las tierras de Valoran, cosa que no tomo para nada bien la cansada artillera, para cualquiera, ver el sol comenzar a salir a lo lejos seria como ver la más magnifica obre de arte, pero para ella era todo lo contrario, en el momento que vio al sol asomando por las lejanas montañas al este de donde se encontraba, anunciando consigo el empezar del nuevo día, ella empezó a maldecir entre dientes, y vaya que tuvo que contenerse mucho para no despertar a sus compañeros, pero además de sentirse enojada, se sentía devastada.

—Lo siento Rumble… soy lo peor que existe —tras decir eso, sus ojos empezaron a picar debido a las lagrimas que se empezaban a juntar en sus ojos— Lo siento… lo siento tanto —dijo de manera débil sentándose en la rama del árbol y cubriéndose la cara con sus manos.

Tras estar ahí un rato, y desahogar gran parte de su tristeza, empezó a descender con gran habilidad hasta que finalmente alcanzo el suelo y camino en dirección al pequeño campamento donde estaba todo montado, sus compañeros aun seguían dormidos, sin embargo de entre el grupo, una yordle de pelo multicolor empezó a despertar.

—Ay que flojera —dijo estirándose y bostezando un poco un poco la yordle de vestimenta roja y oscura— Pero al menos no me interrumpieron esta… —en ese momento guardo silencio ya que vio a su compañera Tristana con los ojos rojos y sus movimientos demostraban cansancio, así que acercándose a ella pregunto— ¿Todo bien Tristana?, no se te ve descansada.

La artillera de Bandle se sorprendió al escuchar una voz cerca a ella, estaba algo ida en su propio mundo de ideas, por aquella razón no había prestado atención a su alrededor, y mucho menos a su compañera que se había acercado, sin embargo, después del susto inicial propiciado por su compañera respiro tranquila y contesto de manera calmada.

—Si descuida, solo me… —se trabo un poco tratando de dar una explicación que satisficiera a su compañera ya que si le daba sospechas, empezaría todo un interrogatorio, el cual no estaba de ánimo para contestar— Me quede despierta toda la noche haciendo guardia y aun nada.

Su compañera la miro unos instantes más, había detectado que su forma de expresarse era muy cansada y casi sin ánimo, pero decidió no darle muchas vueltas al asunto, a fin de cuentas era su compañera y cualquiera podría estar de malas al no dormir casi nada, así que complacida de cierta manera con la respuesta, le dijo con un tono más relajado…

—Entonces descansa, yo ya tome mi descanso, y los demás también de seguro, así que duerme, te despertaremos en cuanto sea necesario, ¿ok? —dijo con tranquilidad y una leve sonrisa, a lo que su compañera asintió y acomodándose en el suelo y usando una sabana como almohada empezó a cerrar sus ojos lista para dormir, pero antes de caer en un profundo sueño escucho un poco alejada de ella.

—¡DESPIERTA PULGOSO! —escucho la voz de su compañera Mrina y después un grito.

—¡¿Y ESA MANIA DE DESPERTARME A GOLPES LOCA?! —escucho la voz de Hiquer que se le escuchaba molesto.

Aunque hubieran seguido peleando aquellos dos, Tristana no se hubiera enterado, estaba tan cansada que solo un par de segundos antes de que comenzara la típica discusión matutina, ella ya se encontraba completamente dormida, distante de lo que la rodeaba.

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El trinar de las aves se escuchaba tan alegre como siempre, el viento soplaba delicadamente una brisa fría que resultaba totalmente agradable al tacto, todo esto mientras una paz inmensa reinaba en aquel lugar, se sentía tranquila y observaba el lugar con una gran admiración, deleitándose de la belleza de aquel lugar.

Tristana…

Una voz se escucho a la distancia, sabia de quién era y giro su mirada por todas partes tratando de buscar a quien había pronunciado su nombre, sin embargo al voltear así atrás se topo con un bosque casi tenebroso, al mirar en aquella dirección solo podía ver una profunda oscuridad.

Tristana…

Volvió a escuchar y logro distinguir la dirección de dónde provino el sonido, el único problema es que aquella dirección apuntaba únicamente hacia el corazón de aquel oscuro bosque, pero sin pensárselo dos veces, corrió en dirección al espeso bosque de arboles grandes, el interior de aquel bosque estaba muy oscuro, los arboles con sus ramas gruesas y llenas de hojas apenas dejaban pasar luz, por lo que la chica debía tener cuidado con su caminar y evitar tropezarse con algo en el camino.

¡TRISTANAAAA!

Esta vez fue un grito casi desgarrador el que se logro escuchar, aquello solo preocupo a la joven que empezó a correr sin importarle nada, su camino se volvía más difícil hasta el punto en que se estaba lastimando con las ramas que la arañaban constantemente, sin embargo eso no le preocupo, solo tenía una cosa en su mente.

—¡RUMBLE! —grito mientras aun corría desesperada y repitiendo en su mente constantemente que él se encontrara bien.

Aquello ya no era simple preocupación, ya era una necesidad de que se encontrara bien el yordle de pelaje azul, por lo cual, cuando logro ver un destello de luz delante de ella, corrió hasta aquel final de la oscuridad con todo lo que podían sus piernas sin preocuparle nada más que el estado de aquel yordle mecánico.

En cuanto su cuerpo fue tocado por la luz, sus ojos se cerraron por el fuerte destello que estaba delante de ella, sin embargo, ya no sentía molestias en su cuerpo, aquello le resultaba algo raro, así que abriendo lentamente sus ojos, logro ver a su alrededor el cual resultaba ser un lago junto a una cascada, pero su mirada se dirigió a su cuerpo y se sorprendió, cualquier daño que hubiera sentido en aquel bosque oscuro había sanado o simplemente desaparecido, como si jamás hubiera ocurrido, se sentía revitalizada y llena de paz.

Tristana…

Esta vez el sonido fue una especie de susurro, pero un susurro muy débil, casi sin fuerza y con un tono carente de aquella energética personalidad característica de aquel yordle.

Tristana giro su mirada por todas partes preocupada, pero no logro encontrar a quien buscaba, hasta que parpadeo, en aquel momento frente a ella se encontraba el yordle de pelaje azul con una sonrisa en la cara mientras trabajaba en algo que estaba sobre la mesa, estaba portando su ropa de trabajo característica de él, el lugar también había cambiado, ya no era aquel lago hermosa de agua cristalina, era un pequeño taller lleno de maquinas y planos, los cuales estaban esparcidos por todas partes.

—¿Ru-Rumble? —tartamudeo un poco viendo a su compañero que se le veía concentrado en su trabajo

—¿En qué puedo ayudarte Tristana?, aunque debe ser rápido, aun sigo trabajando en los proyectos para entrar al ministerio de ciencias, jeje, mi prueba es la próxima semana. —dijo con total tranquilidad mientras seguía dibujando.

En aquel momento Tristana no pareció procesar lo que le habían dicho, sin embargo su cabeza miro al suelo avergonzada y lagrimas empezaron a caer por su rostro, sabia en donde estaba o mejor dicho en qué momento.

—Rumble… yo… yo tengo algo…. Algo que decir —logro apenas decir con una voz quebradiza, sin embargo, nadie contesto— Yo… yo…

Sin embargo en cuanto estaba a punto de decirle algo, el joven ya no se encontraba en el taller, parecía haber sido dejada hace algún tiempo, y el clima no se veía favorable, parecía que estaba por llover…

—Nonononononononono, esto no puede ser —dijo repetidamente recordando todo aquello, así que corriendo fue en dirección al ministerio de ciencias de la ciudad de Bandle, aunque estaba corriendo con toda su velocidad parecía que era una eternidad lo que corría, con cada paso sentía que su alma se congelaba y su respiración se entrecortaba, no pensaba en algo más que saber de su ser más preciado.

En cuanto llego a divisar aquel lugar, corrió con todo lo que sus piernas podían dar, pero a cada paso, el lugar parecía que se alejaba más y más, su cuerpo empezó a pesar y el cansancio la empezó a invadir, pero no se estaba dando por vencida, continuo corriendo todavía un largo trayecto hasta que finalmente sus piernas tropezaron, todo por el cansancio que traía su cuerpo, apenas logro levantar la mirada cuando todo pareció consumirse en una oscuridad, solo dejando vista de un yordle de rodillas mientras sollozaba y se agarraba el brazo.

—¡Ru-RUMBLE! —logro gritar apenas con un gran esfuerzo la yordle, su cuerpo se sentía sumamente pesado, como si pesara toneladas, y en cuanto abrió la boca para tratar de llamar la atención del mecánico, ningún sonido salió de esta, pero ella si logro escuchar el sollozo del mecánico.

—¿Por qué?... ¿por qué? —se lamentaba con una voz opacada el mecánico que se encontraba dándole la espalda a la artillera, sin embargo, su ropa se notaba manchada de lodo y por su pelaje sobresalía un poco de sangre.

Ella no podía hacer nada más que ver todo, se sentía terrible, el corazón se le partía con cada sollozo que soltaba el joven yordle, intentaba todo para tratar de hacerle ver que estaba pare él, que no se preocupara más, que ahora mismo estaba para ser su fuerza, pero simplemente no podía,

En cierto momento, unas sombras empezaron a rodear al yordle que se encontraba de rodillas formando una especie de domo negro, el cual lentamente desapareció dejando solamente al joven yordle mecánico junto a una sombra que daba la imagen de una yordle, la cual tenía abrazado al yordle, y lentamente se acercaba a los labios del joven mecánico.

—No…¡NO! — este vez su voz si se había logrado escuchar, su cuerpo por fin reacciono, por lo cual se levanto del suelo junto a un sentimiento de odio, empezó a correr para arremeter con fuerza contra aquella sombra que acercaba sus labios a los de su amado— ¡ALEJATE! —grito con fuerza mientras se acercaba con un instinto asesino

Tristana…

Se escucho en la lejanía como si estuviera dentro del agua y el sonido apenas fuera audible.

—Ya voy Rumble —dijo con determinación mientras se acercaba más y más, pero con cada nuevo paso la imagen de ambos se alejaba, pero ella no se detenía.

TRISTANA

La voz sonó con mayor potencia a la par que se acercaba peligrosamente a ambos, lista para arremeter contra aquella sombra.

—Estoy aquí para ti Rumble —dijo con cierta desesperación viendo la distancia sumamente corta pero lista

¡TRISTANA!

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Y finalmente despertó.

Jadeante así como desconcertada, la artillera yordle abrió sus ojos de manera repentina a la par que se levantaba del suelo con gran agilidad solo para ver su entorno y toparse con sus compañeros quienes la observaban con confusión en sus ojos, a lo cual agito su cabeza un par de veces para poder activarse completamente, en cuanto logro recordar donde se encontraba en aquellos instantes, empezó a controlar su respiración entrecortada, y después de unos breves instantes se tranquilizo, adoptando una postura firme observo a sus compañeros en armas y suspiro.

—¿Todo bien Tristana? —dijo con cierta preocupación Rixash, quien se había acercado a la artillera mientras en una de sus manos poseía un plato de comida caliente— Empezaste a murmurar dormida

—Solo fue un mal sueño. —dijo con una voz neutra la artillera de Bandle mientras se frotaba los ojos acostumbrando su vista a la leve oscuridad, dándose cuenta de una cosa— ¿Ya es muy tarde verdad?

—Pues ya es hora de la cena, Mrina nos dijo que no dormiste nada ayer, que te quedaste a hacer guardia así que te dejamos dormir a ti —explico de manera tranquila mientras le ofrecía el plato de comida— Ten, de seguro debes tener hambre.

Tristana tomo el plato entre sus manos viendo el pedazo de carne que sería su alimento, sin embargo, aun a pesar de no haber comido durante un largo periodo, su apetito no estaba del todo presente, ella tenía hambre era cierto, pero con solo ver la hora, suspiro decepcionada y se sentó en el suelo sin decir nada.

—Si es por el festival, créenos, no eres la única —dijo acercándose un yordle de pelaje gris con traje de camuflaje, mientras sobre sus piernas reposaban dos escopetad de cañón corto, sin embargo tenían un espacio vacío en la mitad del ambas armas.

—En eso Hiquer tiene… —no pudo completar ya que algo lejos se escucho un grito potente.

—¡MALDICIOOOOON…! —resonó con fuerza cerca de donde se encontraba el trió de yordles.

Tristana supo que se trataba de su compañero Miloy, no le hacía falta ser un genio para identificar aquella voz, aunque después de la plática de anoche, sabia la razón de aquel enojo al perderse el festival, aunque ella misma se sentía así, enojada, frustrada, pero estaba triste, y ahora que estaba comiendo su alimento, se puso a reflexionar sobre su sueño o mejor dicho pesadilla que había tenido recientemente.

Las imágenes aun seguían frescas en su mente, fue un impacto emocional muy fuerte así que no los olvidaría fácilmente, pero aquellos sueños le estaban contando la verdad, durante su estado somnoliento, todo lo que vio solo le hacía pensar en aquellos momentos que ella hizo sufrir a Rumble, nunca fue realmente agradecida con lo que él le dio, y tomando en cuenta el tipo de yordle que era Rumble, no sería difícil pensar que llamaría la atención de alguien del sexo opuesto, era atento, ingenioso, brillante, inteligente, amigable, determinado, pero sobre todo, era su corazón lo más atrayente, tan puro y tan sincero, el mecánico era optimista con todo lo que decía y hacia, jamás le negó la mano a nadie, y su personalidad tan activa, tan llena de vida y chispa.

—"Y sin mencionar que es tan lindo" —pensó sonriendo mientras masticaba su carne degustando del platillo.

Sin embargo, ¿qué podía hacer ella en aquellos momentos?, estaba en una misión por una supuesta alteración del vacío, la cual no se había presentado en las últimas 20 horas que ella había estado ahí.

—"20 malditas horas" —maldijo entre dientes para ella misma dejando el plato a un lado, su sangre hervía de coraje.

Solo pensaba en la injusticia que había sufrido por aquella alarma del vacío le hacía enfurecer, y es más, los mandaron solo por la "posibilidad", ni si quiera era un acierto que aparecería, solo era una posibilidad grande, pero que pasaría si fuera una de esas ocasiones donde el porcentaje menor es el que resulta acertar antes las probabilidades.

—¡HEY TODOS! —escucharon un grito encima de ellos a lo que el grupo de cuatro yordles voltearon su mirada hacia el cielo notando a su compañera Mrina en la copa del árbol más alto.

—¡¿Que pasa Mrina?! —pregunto Rixash alzando la voz para que su compañera la escuchara.

En aquel momento la yordle de piel claro con cabello multicolor empezó a descender del árbol con gran agilidad y dijo.

—Empiecen a preparar las cosas —dijo con un tono de voz serio y autoritario— Ya se está abriendo.

No necesitaron escuchar nada más, simplemente tomaron sus armas y formaron su alineación de escuadrón, cada uno tomaba una posición diferente de acuerdo a sus habilidades en el combate, Mrina estaba acomodando un rifle de francotirador en una posición medianamente elevada, el campo abierto que se presentaba frente a ella le permitía tener una mejor visibilidad del enemigo y no se le dificultaría apuntar, además de montar el francotirador sobre un trípode de metal para evitar tener un gran retroceso así que poniendo un pequeño saco al lado de ella con balas, solo esperaba tranquila con el dedo sobre el gatillo.

—Especialista en Francotirador, Mrina cargada y lista. —dijo sencillamente con su arma preparada, moviendo un poco su pelo multicolor de lado para evitar estorbarle en la lente.

Hiquer por su parte tomo ambas escopetas que se encontraban a los laterales de sus piernas y con un pulso firme las posiciono entre sus manos frente a él, las escopetas estaban diseñadas con un cañón corto, muchos al ver aquellas armas pensarían que eran pistolas normales, pero en sus piernas y sobre su pecho reposaban unos pequeños cubos de color negro, sin perder tiempo abrió sus escopetas por la mitad con un simple movimiento de muñeca con fuerza hacia abajo, luego paso ambas armas por los laterales de sus piernas, ambas escopetas pasaron por la posición de los cubos negros, los cuales al ver bien, ya estos se encontraban en la parte que antes estaba vacía, a lo que solamente basto de nuevo un movimiento de muñeca con fuerza hacia arriba.

—Especialista en cortas distancias Hiquer preparado —dijo con una leve sonrisa mientras ambas escopetas se encontraban frente a él en una posición firme.

En aquel momento el yordle de armadura metálica con pelaje blanco y gafas negras, tomo su posición junto a un arma montada sobre un trípode, se notaba que aquella era un arma de gran potencia con solo apreciar el tamaño, de cañón mediano con una boquilla levemente abierta, su cargador cuadrado de gran capacidad y una agarradera por la cual sobresalían dos botones rojos, en su espalda poseía aquel lanzagranadas cuyo tambor era algo extraño, pero en esta ocasión brillaba con un tono azulado, simplemente sonrió y con un movimiento del su mano, giro del cargador, haciendo resonar un leve golpe metálico con cierta fuerza, haciendo saber que estaba cargada el arma y lista para ser usada.

—Especialista en armas pesadas Miloy en posición. —dijo simplemente agarrando con firmeza el arma y apuntando hacia el centro.

La yordle de traje de cuero con cabello negro movía con gran agilidad entre sus dedos dos cuchillos y por su cintura colgaban varios tubos de metal largos parecidos a granadas, se le veía con una mirada totalmente neutra, carente de toda emoción mientras solo se posicionaba al frente de todos junto a Hiquer.

—Rixash lista para sembrar el caos en la batalla —dijo simplemente mientras guardaba uno de los cuchillos y sacaba una pistola de cañón ancho que sacaba muchas chispas.

Todos estaban en su posición y listos para recibir lo que sea que viniese, así que Tristana agarrando entre sus manos a su fiel compañero Boomer le puso algunas balas dentro de su cargador de rotación interna y con una mirada firme a la vez que levemente enojada dijo.

—Artillera Tristana lista para el combate, y Boomer dice hola —dijo con su fiel compañero cargado y listo para la batalla, debía de admitir, esto de cierta manera se había vuelto personal.

El silencio permaneció durante un rato, nadie emitía ningún sonido o realizaba algún movimiento, mantenían sus manos firmes en las empuñaduras de sus armas, con un dedo ya preparado en el gatillo, pero incluso ese silencio casi sepulcral casi infinito, llego a su final en el momento en que una explosión de energía se escucho, seguido de esta se logro escuchar como una especie de estampida, entes del vacío caminando de manera rápida y simultanea se presentaron frente a ellos y ellos con total tranquilidad permanecieron inmóviles en sus lugares, hasta que de repente con un simple chasquido se movieron.

Hiquer empezó a correr de manera rápida con las escopetas siempre frente a él, se dirigía directamente las criaturas acompañado de su compañera en armas Rixash, la cual poseía unos cuentos frascos en su mano izquierda y en su mano derecha poseía aquella arma de cañón ancho, que empezó a rotar en una especie de eje creando más chispas, para acto seguido disparar una especie de rayo letal que traspaso a varios entes del vacío, los cuales cayeron al suelo salpicando una especie de liquido verde viscoso, en cuento obtuvo una apertura considerable lanzo los frascos cerca del centro donde podría afectar a mas entes, los cuales al verse envueltos en una nube de colores violeta empezaron a moverse de manera menos controlada y atacarse entre ellos.

Hiquer en cuento estuvo considerablemente cerca empezó a abrirse camino entre los entes del vacío disparando ambas escopetas con gran eficacia, logrando matar instantáneamente a varios entes al mismo tiempo, intercalaba los disparos de ambas escopetas para evitar alguna abertura que le pudiera resultar fatal, además de evitar un retroceso del arma que no pudiera controlar, por su parte, mientras aquellos yordles estaban en el frente, detrás de ellos se encontraba sus demás compañeros, quienes les proveían fuego de cobertura, evitando así que alguno de los entes atacara sorpresivamente a sus compañeros.

La táctica era sencilla, aquellos entes quizás su mayor fortaleza era aquel instinto bestial desatado, pero gracia a ello, los que se encontraban al frente podían pelear seguros, ya que mientras atraía la atención, recibían fuego de apoyo que evitaba que se les acercara peligrosamente.

Los encargados de aquel fuego de cobertura eran Miloy y Tristana, quienes disparaban con gran precisión sus armas, evitando así herir a sus compañeros en armas, el yordle de armadura metálica disparaba algo más alejado de sus compañeros, su arma estaba diseñada para disparar una gran cantidad de munición en pocos minutos, el control de aquel arma era un poco más inestable, su retroceso era mayor así que quien la controlara debía poseer gran fuerza, cosa que no era difícil para Miloy, quien disparaba sin descanso alguno a los entes dejando solo un rastro de aquel liquido viscoso verde vital de los entes del vacío.

Por su parte Tristana se le veía concentrada, su arma disparaba con suma rapidez y sus manos se movían de manera habilidosa al recargar, cosa que no le tomaba más de un par de segundos para volver a disparar a su fiel compañero Boomer, el cual incluso lanzaba pequeñas llamas con cada disparo debido a la potencia.

Pero de repente el suelo tembló ligeramente para revelar a un ente ligeramente más alto que los otros, seguía siendo cuadrúpedo, sin embargo poseía una piel sumamente gruesa, se le veía listo para atacar con su gran poder al igual que resistencia, pero así como llego de forma casi espontanea, murió, un disparo potente resonó en todo el bosque, solo para dejar a aquel ente con una perforación en la cabeza la cual dejaba un pequeño lago de sangre verde viscoso alrededor de aquel ente caído.

—Odio a los acorazados —dijo sin ninguna emoción Mrina que enfoco de nuevo su francotirador y recargo con una velocidad magistral, digna de la mejor francotiradora de Bandle, para ponerse a disparar nuevamente con tiros tan certeros que mataba de tandas de diez entes al mismo tiempo de un solo tiro.

—¡Rixash, Hiquer, para atrás! —grito con fuerza Miloy dejando de disparar con su arma pesada, y tomando en sus manos el lanzagranadas que poseía en sus espalda, con un movimiento de su mano izquierda hizo girar el tambor de munición el cual empezó a brillar con una luz— ¡Bombardeo en camino!

Sus compañero al escuchar eso dejaron de disparar sus armas y se retiraron a una distancia segura, a lo que sin esperar un solo segundo más empezó a disparar el arma con una inclinación hacia arriba haciendo que las granadas agarraran impulso y cayeran con fuerza brutal explotando con gran intensidad, explosión tras explosión era lo que resonaba con gran potencia, dejando simplemente un rastro de partes de entes muertos y un gran desastre de aquel liquido verde brillante…

Aquella pelea parecía haber terminado, dando paso a la victoria del escuadrón

—Vaya decepción, a veces suponen un mayor reto, esta vez fue simplemente lamentable —dijo Miloy mientras su arma empezó a lanzar vapor caliente a la par que la puso en su espalda.

—Y que lo digas —dijo Hiquer poniendo sus escopetas en las fundas a los laterales de sus piernas, solo para revisar sus cananas donde reposaban solo dos cubos oscuros— Aunque si me lleve bastante munición, solo me quedan dos cargadores.

Todo el grupo estaba haciendo conteo de munición sin embargo, Tristana estaba levemente lejos del grupo, el comandante habían mandado a lo mejor de lo mejor para una supuesta amenaza de nivel alto y al final solo resulto ser un enjambre de entes de nivel bajo.

—Que maldita perdida del tiempo —chasque la lengua molesta y vio sus alrededores con un poco de molestia mientras revisaba la posición del sol, dándose cuenta de que no llegaría a tiempo al festival.

Tristana apretó sus manos con fuerza, mientras dentro de ella buscaba salir su ira, pero antes de que si quiera tuviera la oportunidad de desahogarse un repentino portal morado apareció del suelo, su tamaño era mayor al aparecido recientemente y con lentitud, empezó a emerger un ente de coraza grisácea, poseía unos ojos alejados del su cabeza y su cuerpo era sumamente robusto, poseía lo que parecerían ser unas tenazas gruesas y sus pies eran múltiples filamentos de piel que sostenían el cuerpo.

—¿Qué es eso? —dijo levemente sorprendida Rixash lanzando unos cuchillos que explotaron dejando una estela de humo blanco, pero no parecía haberle hecho efecto a la criatura la cual entero las tenazas en la tierra e hizo su cuerpo para atrás, solo para un segundo después lanzar con fuerza su cuerpo envistiendo con gran fuerza hacia el escudaron que aduras apenas esquivaron el ataque.

—¡Tengan cuidado, este es diferente a todo lo que hemos enfrentado! —dijo Miloy tomando la torreta entre sus brazos y caminando a paso lento mientras empezaba a disparar lo que quedaba del cargador.

Hiquer por su parte puso sus últimos cubos de munición y aunque peligrosamente cerca, empezó a disparar de forma repetida, las balas parecían que tenían poco efecto en la criatura la cual perecía no mermar su ataque y empezó a mover sus tenazas de forma peligrosa buscando impactar con brutalidad al escuadrón, quienes se mantenían a una distancia prudente, pero incluso con eso la munición se acababa y no parecía haber un punto débil, sin embargo una bala de un francotirador basto para resquebrajar levemente la coraza de la criatura, la cual miro a donde se encontraba Mrina que apuntaba con el francotirador.

—Cuidado Mrina —dijo rápidamente Tristana pero la criatura ya había embestido con gran fuerza.

El tiempo pareció hacerse lento, la criatura se acercaba a la francotiradora, era un impacto inminente el que venía, aquello hubiera sido fatal para la yordle de pelo arcoíris...

De no haber sido por cierto yordle.

Milésimas de segundo fue la diferencia, Mrina había sido apartada de la envestida de la criatura gracias a alguien, aquel yordle de escopetas había quitado a la francotiradora del trayecto de aquel ataque, sin embargo, aquel yordle de traje militar no había corrido con la misma suerte que su compañera.

—¡Hiquer! —Grito con algo de desesperación la chica mientras se acercaba a su compañero, el cual había sido lanzado como si de un muñeco de trapo se tratase

Los demás chicos miraron impactados la escena pero no tenían tiempo para aquello, debían atraer la atención de la criatura, cosa que lograron con algunas explosiones.

—Hey feo, ven a por mí —dijo Tristana cargando un explosivo especial dentro de su cañón, al cual posiciono contra el suelo y disparo, provocando una gran explosión dentro del cañón, la cual la impulso por los aires, de esta manera logrando dos tiros limpios en la cabeza de la criatura desde la altura, aunque no parecía haber sido muy efecticos debido a la gruesa piel del ente.

El escuadrón disparaba sin cesar contra la criatura, la cual parecía no cansarse o siquiera ceder, continuaba con sus ataques potentes.

—¿Qué haremos Tristana? —pregunto Miloy viendo como la coraza de la criatura aun seguía sin un solo rasguño.

Sin embargo Tristana no sabía que contestar, haciendo uso de otro explosivo y su fiel compañero Boomer, sobrevoló a la criatura disparando otra vez, pero noto que esta vez la coraza pareció resquebrajarse un poco, solo para instantes después volverse a juntar como si nada, a lo que le vino una idea.

—Miloy, ¿Cuántos explosivos adheribles tienes? —pregunto Tristana corriendo hacia su compañero.

—Me quedan unos siete explosivos, ¿cuántos necesitas? —pregunto abriendo una bolsa que contenía dichos explosivos, aquellos explosivos redondos poseían pinchos a su alrededor, los cuales cierta parte parecía gotear alguna especie de liquido pegajoso.

—Los necesitare todos —dijo simplemente a lo que su compañero sin tardar le lanzo la bolsa entera, la cual recibió en el aire la artillera y poniéndosela en el hombro miro a la criatura con cierta furia— Hora de caer.

Con ayuda de Boomer y sus explosivos especiales, volvió a poner su arma contra el suelo, la cual disparo para acto seguido salir volando por encima de la criatura, mientras se encontraba en el aire, lanzaba los explosivos en la cabeza del ente, los cuales se pegaron sin problema alguno, tuvo que saltar unas dos veces más mientras sus compañeros distraían al ente del vacio para poder pegar todos los explosivos.

—¡FUEGO EN EL HOYO! —dijo la artillera yordle dando tiempo a sus compañeros de cubrirse, solo para acto seguido, disparar con gran precisión hacia los explosivos cerca de la cabeza del ente, aquello desencadeno una serie de explosiones sobre la cabeza de la criatura, creando una nube de humo negro alrededor de la criatura.

Los segundos pasaron y no se escucho nada, sin embargo el escuadrón seguía con las armas en alto, tras unos breves segundos de silencio, se empezó a escuchar una especie de tronido repetitivo, el cual dio paso a un grito bestial.

Con un movimiento de sus brazos, el ente disperso la nube de pólvora que se encontraba a su alrededor, de esta manera revelando a la criatura, la cual carecía de gran parte de su caparazón, revelando su cerebro gelatinoso y parte de su esqueleto y algunos órganos, mientras de esta salía un liquido viscoso azul.

Aquella criatura parecía ser más agresiva aun, con su cuerpo levanto sus tenazas, las cuales estaban a punto de hacer un golpe potente contra el suelo, sin embargo resonó un disparo potente el cual fue dirigido al cerebro de la criatura, dejando en el piso al ente, del cual empezó a salir mucha sangre azulada y varios liquidas viscosos.

En la distancia se podía observar a la mejor yordle francotiradora de Bandle, con una mirada que demostraba el más puro de los odios, así que tiro su arma a un lado y se acerco con dos escopetas a la criatura, llego al lado de la criatura y sin piedad alguna, empezó a disparar repetidamente ambas escopetas sacando aun más liquidas viscosos y destrozando los órganos internos de la criatura en un espectáculo sangriento y violento, hubiera seguido disparando de no ser porque la munición se había acabado, sin embargo no parecía satisfecha, pero en cuanto trato de continuar con su ataque violento, sus compañeros la retuvieron con gran fuerza.

—¡DEJADME ACABARLO, DEJADME ACABARLO! —grito repetidamente Mrina mientras se movía de manera violenta, tratando de debilitar el agarre que sus compañeras tenían sobre ella.

—Tranquila Mrina, ya acabo, ya acabo —dijo Rixash tratando de calmara su compañera, la cual no parecía cesar, sin embargo tras unos segundos su furia había cambiado a una respiración entre cortada y sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas.

—E-es… Hi-Hiquer… é-é-él… IDIOTA —Mrina había cedido al llanto mientras su fuerza se debilitaba y cayendo de rodillas en cuanto sus compañeros la soltaron, simplemente llorando en aquel campo.

Sus compañeros solo se quedaron unos momentos callados dejando que ella se desahogara.

—¿A-acaso perdimos a-algo? —se escucho una voz burlana cerca de ellos, quizás el tono era débil, pero se sorprendieron de escuchar aquella voz.

Delante del escuadrón, pudieron ver la imagen del yordle tambaleándose y apenas con la capacidad de mover su cuerpo, con una gran cantidad de sangre que cubría parte de su pecho y boca.

Sin esperar ni un segundo más, todos se lanzaron a su compañero y en una combinación entre fuerza y cuidado, todo el equipo lo abrazo.

—Oigan, puede que me haya dado el ataque, pero ustedes no se libraran de mi fácilmente. —dijo burlonamente mientras sonreía levemente— Ahora necesito que me carguen, dudo poder caminar más de lo que ya hice.

El grupo asintió y fue Miloy que lo cargo, sin embargo había una yordle que se mantenía atrás del grupo y que no se unió ni siquiera al abrazo anterior, por lo que el yordle experto en ambas escopetas susurro algo a sus compañero Miloy y este lo dejo sentado al lado de la experta francotiradora.

Miloy regreso con su dos compañeras y en cuanto le preguntaron qué le dijo, este solo sonrió y respondió escasamente.

—Digamos que finalmente aceptaron lo que son —dijo y se fue en dirección al vehículo— Nos iremos en unos momentos más, solo denle privacidad a ellos dos.

Sin más que decir, ambas yordles asintieron, por lo cual empezaron a guardar el campamento y acomodarlo dentro del vehículo.

Tras algunos minutos, ambos yordles llegaron al vehículo, siendo Hiquer quien estaba siendo apoyado por Mrina para caminar, al llegar al vehículo y con todo preparado, quien se ofreció a conducir en esta ocasión fue Rixash, y ya con todo listo, y acomodados en sus asientos, finalmente emprendieron el viaje a su hogar, sin saber que una sorpresa grata los esperaba y más para aquellos que tenían planes para el festival que había sido aquel día de misión.

Llegarían de madrugada así que todos a excepción del piloto se durmieron y también Tristana que tenía una expresión levemente triste, decepcionada y furiosa, tantas emociones negativas juntas, pero ya tendría tiempo de descargarse después, lo primero era reponer energías, y lo siguiente era buscar una manera de recompensarle a quien más amaba su partida repentina.

—"El sueño que tuve esta mañana no debe ser verdad, quizás alguien se interese, pero quien quiera tener a Rumble, primero conocerá a Boomer" —pensó para si misma antes de caer en un profundo sueño.


Bien, con esto llegamos al final de otro capítulo más.

En esta ocasión no tengo mucho que decir más que gracias a todos por continuar con la historia y más a un después de lo que sucedió el ultimo capitulo, sé que no fue del agrado de todos pero tiene una explicación.

Ziggs no lo hice homo simplemente porque se me dio la gana, verán, yo quería poner un personaje que supiera dejar ir lo que amaba, que aunque sufriera por dentro, estuviera feliz por aquel que apreciaba, y como no quería poner otro OC después de los que ya puse en el comando Megling, el único que encajaba al menos con el lore de Rumble y parecía tener la actitud que buscaba era nuestro amado experto en hexplosivos, positivo explosivamente por fuera, pero melancólico y ciertamente triste por dentro (al menos así fue mi manera de desarrollarlo) e irónicamente, este Ziggs puede identificarse con quien sea, porque a fin de cuentas, estas historias las hago para que las sientan y vivan a los personajes y he de decirlo, es algo que comúnmente pasa, a veces amamos a alguien tanto, pero no podemos decirle lo que sentimos por miedo al rechazo, arruinar una amistad, o porque simplemente no nos pertenece, así que a veces es mejor dejarla o dejarlo ir, y buscar nuestra propia felicidad sin depender de otros.

Ya me puse algo quizás emotivo, pero quería justificar un poco el por qué del Ziggs de esta historia, espero puedan comprender la idea que trato de mandar con este personaje y no tanto su preferencia sexual.

Ahora es tiempo de contestar sus reviews:

Mademoiselle le Chat: Solo puedo decir que me disculpo de verdad y perdona por el capitulo anterior, espero este haya resultado más de tu agrado.

AngelX879: Es bueno saber que logre hacer que alguien se identificara con Ziggs, pudiste ver más allá de solo su sexualidad y ver que es un personaje que sufre por el amor, me agrada saber que disfrutas de la historia y sientes a los personajes, de verdad valoro mucho el que te haya gustado el capitulo anterior.

ShouriantheBerserk: Wow, ¿en serio te saque lagrimas?, yo jamás me espere ese tipo de reacciones, sé que he hecho toda clase de capítulos en lo que llevo de esta historia, pero de verdad wow, me gusto que vieras la difícil vida de Ziggs y pudieras sentir un poco de lo que él vive actualmente, de verdad aprecio el que te gustara este capítulo.

Gabito: Es un gusto verte por aquí amigo y bueno, si tienes dudas acerca de este mundo de LOL (Runaterra) puedo ayudarte un poco, así que no dudes en enviarme un PM si necesitas un poco de ayuda con algún personaje, Historia o lugar y muchas gracias por darle a Follow en mi historia, eres genial.

redynerf: Gracias por entender lo que me paso durante estos días locos que fue de depresión, pero regreso con más ganas y energía que nunca, si es un tanto gracioso lo que dices sobre que si tienes novia, todos te quieren, pero cuando no tienes a una novia, todos te ignoran, y qué bueno que no buscas mi cabeza, pero con lo de Veigar, este… si conoces a Galio con solo resistencia mágica o quizás Nasus con sus stack subidas, o Sion con su pasiva al máximo, pero bueno, en todo caso gracias por esperar la historia y que te gustara.

Sin nada más que decir nos vemos en el siguiente capítulo, cuídense y nos veremos a la próxima.

"No debes parar, y no vayas a parar"