Una noche de recuerdos.
La comunidad Yordle es quizás una de las más unidas en todo Runaterra, una civilización que podrían pasar por simples criaturas adorables de baja estatura, pero que ese pensamiento podría costar la batalla a cualquiera que osara cuestionar su increíble habilidad, ya sean las místicas artes de la magia, la alquimia o la mecánica, eran genios en sus respectivas áreas.
Claro que desde luego, era fácil identificar a quienes destacaban con notable facilidad, puesto que no era mera coincidencia su puesto bien ganado en la liga de los campeones, pero dejando a sus estrellas de lado, los ciudadanos eran yordles con un basto conocimiento, una gran sociedad y una fuerte economía, si bien para el resto de las otras capitales como Demacia o incluso Piltover algunos datos no son del todo claro, solo saben que ellos pueden llegar a ser grandes líderes a pesar de su tamaño.
Sin mencionar que para ellos, la comunicación es lo más importante, uno de sus fuertes pilares que mantiene a todos los Yordles cuerdos, razón por la cual la noticia del retraso del gran evento de Bandle city se hizo esparcir en cuestión de minutos.
Noticia que arribó a los oídos de todos con esperanza, para otros con leve molestia pero con comprensión, pero para una yordle de ojos lila, esa noticia cayó como una cubeta de agua helada sobre su cuerpo, ponía su cuerpo tenso y su mente ansiosa, causando que no disfrutara de aquel momento que compartía con su pareja del todo, cosa que realmente noto el joven ingeniero de pelaje azulado con ojos cual fuego, que ahora miraban con algo de preocupación a la guardiana.
—¿Pasa algo poppy?— preguntó con una voz suave que llevaba consigo un gran amor mientras aquellos orbes no reflejaban un fuego intenso, aquellos ojos ámbar, de un brillante dorado con leves toques naranjas miraban a su pareja con preocupación reflejando lo cálido de sus más puros pensamientos.
La joven lo miró unos momentos no del todo segura si debía compartir sus inseguridades, sus miedos, la razón por la que se sentía tan tensa y nerviosa junto a Tristana desde que escucho como abría su corazón a las demás chicas aquella noche, revelando un amor que ella anhelaba, pero que Poppy miraba con miedo.
Antes de que siquiera pudiese continuar atacando con sus pensamientos, sintió una mano en su barbilla moviendo su vista para encontrarse con esa flama en aquellos orbes.
—Todo estará bien Poppy, cualquier miedo o duda que invada tu mente no debería llevarte a esta forma, no es la guerrera de gran corazón que yo conozco, que se levanta, una, dos, tres…las veces que sea necesario hasta derrotar el obstáculo que la aqueja.— dice con su dulce voz acariciando su mejilla con su mano libre, sintiendo el suave pelaje del ingeniero tratándola como si fuera el objeto más preciado y delicado del mundo.
Cosa que puso una sonrisa en la guardiana del martillo sonriendo suavemente mientras sus pensamientos negativos se alejaban, fragmentándose hasta no ser nada.
—Gracias Rumble.— contesta con una voz suave mientras abraza a su pareja lo más cercano a ella, sintiendo su cuerpo, respirando su roma, dejándose abrazar por la sensación cálida
Rumble miro a su pareja con una sonrisa manteniéndola cerca de su corazón mientras su orejas largas se agitaban suavemente, el sabia que usualmente Poppy si tenia algún pesar lo contaba, pero el tiempo también le había enseñado que muchas veces uno no debe saber que pasa por la cabeza del otro en ese mismo momento, que con solo estar a su lado es más que suficiente muchas veces, y pese a que no puede ser lo mejor, cuando uno este preparado siempre lo compartió con su pareja, así que eso hizo Rumble, con un movimiento lento parecía acurrucar la cabeza de Poppy dejándola descansar y que sus pensamientos no se acercaran, porque el sabia que ella se lo contraria cuando estuviera preparada.
Así como muchas noches atrás, el se guardaba sus pensamientos pero poco a poco dejo entrar a aquella Yordle de ojos lilas, y ella era la única que sin siquiera usar su fuerza, podría destruirlo en seguida, no era cuestión de que ella fuese más fuerte físicamente, era cuestión de que ella conocía todo su pasado, sus emociones, sus pensamientos que lo hacia sufrir, si ella quisiera podría romperlo en ese momento, pero el sabía que eso jamás pasaría, porque confiaba en ella con cada molécula de su ser, así como Poppy confiaba en Rumble con la fuerza de un batallón completo.
Capitulo de relleno quizás, pero algo antes de un capitulo más pesado
