Nota del autor: Hola de nuevo, espero hayan captado todas las referencias al universo de alien en el capítulo anterior, ¡Este capítulo será más largo y estará cargado de acción!
Capítulo 2: Un nuevo nombre y el escape
Apenas llegó la mañana, los dos reptiles se despertaron. Antes de que el cara de arcoíris se presentara en su laboratorio con las dos criaturas, estas se volvieron a ver desde el fondo de sus contenedores, ambos con una ansiedad por lo que intentarían hacer.
"Bien, hoy es el día" comenzó Nallyt "antes que nada, necesito que hagas tu mayor esfuerzo por lucir completamente relajado, si no lo haces, todo este plan estará muerto, así que piensa en algo relajante".
"Después de lo que vi ayer, no sé cómo relajarme" Dijo su compañero tocándose la frente y sintiendo todavía un ligero dolor de cabeza.
"Entonces piensa que el día de ayer no pasó"
El reptil verde- amarillo se concentró en ignorar los eventos del día anterior… respiró tranquilamente y se relajó "Bien, ya está"
"Excelente, ahora, te mostraré lo más preciado que guardo desde hace quince años" Dijo ladeando un poco la cabeza y sonriendo maliciosamente
Dicho esto, el reptil rosa tragó un poco de tierra de su terreno e intentó vomitar a propósito, cosa que logró después de tres intentos, de entre su saliva color verde pálido, sacó una roca color gris que brillaba con puntos rojos.
"¡Blleeww! ¡Qué asco!" Dijo el reptil sin nombre.
"Esto, es nuestro escape" Respondió Nallyt ignorando el comentario.
"! ¿Qué cosa es eso, y por qué lo tenías dentro de ti?!"
"¿Acaso no es obvio?, la estaba escondiendo. Esta roca controla todo este lugar donde están nuestras cajas, si lo estiro de cierta manera, toda la zona se sacudirá y los caras brillantes entrarán en pánico, pero de nada servirá ni no salimos primero de nuestras cajas"
El hecho de que mencionara "El lugar donde están sus cajas" abrumó más al reptil y se sintió todavía más encerrado en su contenedor.
"Ahora" prosiguió Nallyt "Los cara brillantes" como llamaba Nallyt a los caras de arcoíris "tratarán de enseñarte su lenguaje, empezando con sus símbolos, después yo haré unos ejercicios y me darán un delicioso premio que usaré para que salgamos de aquí"
"¿Cómo vas a hacer eso?" Preguntó el otro reptil, extrañado de que puedan usar un bocadillo para escapar de sus duras cajas.
"Es que este bocadillo es muy especial, lo verás después; pero creo que deberías hacer el intento de aprender los símbolos de los caras brillantes, tal vez logres darte un nombre"
Posteriormente, el reptil cuadrúpedo tomó la roca con su pata, y estiró el otro extremo con sus mandíbulas hasta que hizo un "clic" y brilló más intensamente en rojo.
"Listo, eso es todo" Dijo antes de enterrar la roca brillante en el suelo oscuro. "Ahora solo hay que esperar la señal"
Unas horas más tarde, los reptiles estaban sentados al frente de sus contenedores a la mitad de su clase, una cara de arcoíris hembra dibujaba letras en un pizarrón hasta formar en su lenguaje la palabra: saltar, después pronunció cada letra, luego dijo "saltar", y saltó lo más alto que pudo; después señaló a los especímenes y dijo "saltar".
Nallateria ya había realizado este ejercicio varias veces antes de conocer a su nuevo compañero, y saltó siguiendo las instrucciones, Toa hacía lo mismo que Nallyt y la clase avanzaba.
Al finalizar la clase, la cara de arcoíris se retiró, y soltó una pequeña presa dentro de cada jaula, el reptil #407 persiguió otro roedor, mientras que Nallyt persiguió un rompepechos, que dejó atrapado bajo una roca.
El reptil, después de mirar por horas los símbolos que constan el lenguaje de los caras de arcoíris, miró la inscripción de su jaula: 407, que desde su punto de vista los números estaban al revés.
"Toa" pronunció, confundiendo los números de su jaula con letras.
"¿Qué?" preguntó su compañero rosado mientras salía de las profundidades de su caja.
"¡Toa, tal vez ese es mi nombre, por eso está escrito en el vidrio!" respondió asombrado y feliz por su descubrimiento.
Nallyt miró al vidrio y se dio cuenta del error de lectura de su compañero y no pudo evitar reírse con su escalofriante risa.
"¡jeeeh! ¡Ese no es tu nombre, es el número de tu caja!... Aunque… pensándolo dos veces, no es mal nombre, eh… Toa… ¡Toa!"
"¡Sí, Toa!... ¡Toa! ¡Soy Toa! ¡Whoooo!"
"¡¿Cómo estás Toa?!" dijo Nallyt
"¡Muy bien Nallyt!" respondió siguiendo su juego
Ambos reptiles estaban muy alegres del nuevo nombre, hasta que ¡BHOOOOM! se escuchó un estruendo enorme a la distancia, al mismo tiempo que se sacudió todo el lugar y las alarmas sonaron.
Rápidamente, Nallyt tomó al rompepechos de su jaula, que aún seguía con vida, y lo trajo al frente donde se unían las puntas de los cristales, lo bajó al suelo y le mordió el cuello, haciendo que suelte su sangre ácida y derritiendo el cristal con esta. Así, logró hacer una abertura que los permitiera salir a ambos de sus jaulas.
Mientras Toa se quedó totalmente en shock por lo que acaba de pasar, Nallyt se deslizó fácilmente por el agujero y se movió dentro del laboratorio; luego cerró los ojos con fuerza para no escuchar el sonido de su nuevo amigo derritiéndose con el ácido de los bordes de la abertura.
Sin embargo esto no sucedió, ya que Toa, aunque se asustó un poco al pisar el metal y vidrio derretido, sorprendentemente salió sin ninguna molestia.
Nallyt se quedó sorprendida pero alegre. "¿Cómo lo hiciste?"
"¿Cómo hice qué?"
"Nada, sigamos" dijo antes de correr fuera del laboratorio
Una vez fuera, Toa pudo contemplar el lugar donde vivió desde que tenía memoria: Un laboratorio en el borde de un enorme hangar de casi 6 km de largo y 500 metros de ancho, del otro lado también había decenas de cajas como la suya y laboratorios. Toa ni siquiera pensó que pudiera existir tanto espacio en toda su vida, pero luego recordó que tendrían que escapar de allí, si los caras brillantes los descubrían, los iban a encerrar de nuevo en las cajas.
"¿Sabes a donde ir, Nallyt?" dijo Toa siguiéndole el paso
"Eh, sí, algo así, me he escapado varias veces pero no he llegado más allá de una oficina"
"¿Entonces qué ventajas tenemos?" preguntó Toa preocupado
"Que una cabeza, dos ojos, y garras y dientes extra piensan, ven y pelean mejor, por eso te necesito" respondió sin dejar de correr. Toa lo pensó un instante, era obvio que necesitaba un cómplice, alguien con quien cubrirse las espaldas, ya que tendrían obstáculos en el camino. "Bueno si, tiene mucho sentido"
Al doblar en una esquina, se encontraron con un cara de arcoíris, armado con un rifle de balas de plasma, el cara de arcoíris disparó hacia Nallyt, pero ella se agachó y atacó sus piernas, luego Toa saltó y se sujetó del rifle con fuerza, el peso de ambos, logró tirar al cara de arcoíris al suelo y después Nallyt lo golpeó en la cabeza dejándolo inconsciente.
"Necesito un estilo de ataque" dijo Toa, luego recordó como su gran sigilo lo ayudó a cazar a los pequeños roedores de su jaula "Tal vez pueda atacar por sorpresa a los caras brillantes, lo he hecho muchas veces con pequeños bocadillos en mi territorio"
"Bueno, la sorpresa no es lo mío pero seguro que te será útil"
Siguiendo su camino, Nallyt y Toa se toparon con una intersección con dos guardias armados uno frente al otro, "Tengo una idea, pero necesito un señuelo" dijo Toa, el impulso por escapar lo estaba ayudando e incrementaba sus capacidades físicas y mentales.
Nallyt se dirigió hacia los guardias y les gruñó para después correr de vuelta por el pasillo; al pasar debajo de un respiradero donde Toa estaba escondido, el reptil cayó sobre las cabezas de los guardias y empezó a golpear a uno en la cabeza, el otro guardia intentó dispararle a Toa, pero justo antes de jalar el gatillo, Nallyt saltó sobre él, haciéndolo errar y dispararle al otro guardia, luego, Toa saltó de la cabeza del primer cara de arcoíris y noqueó al otro de un puñetazo.
Luego ambos compartieron un suspiro leve al final de toda la acción y siguieron su ruta.
Dos minutos y cuatro guardias después, los dos prófugos llegaron a la afueras de la oficina, parecía estar vacía pero cuando entraron, un guardia más fuerte que los anteriores los esperaba detrás de la puerta. El guardia los golpeó a los dos con su rifle aventándolos del otro lado de un escritorio, luego el guardia les apuntó, pero Toa pateó el rifle hacia arriba y Nallyt aprovechó esto para pasar entre las piernas del guardia, subir a su espalda y morder la correa del rifle. Luego el cara de arcoíris trató de quitarse el reptil rosa de la espalda y Toa le quitó su rifle cayendo al suelo y accidentalmente disparando al cara de arcoíris, que quedó solo aturdido.
"¡Hazlo otra vez, dispara, dispara!" Dijo Nallyt aún sobre la espalda del cara de arcoíris.
"¡No sé cómo lo hice, no sé cómo se hace!" Respondió Toa. El cara de arcoíris se comenzaba a recuperar del disparo y, haciendo lo primero que le vino a la mente, Toa tomó el rifle por el cañón y asestó un duro golpe en la cara del guardia, dejándolo inconsciente.
"¡Huuff! ¡Ya está!, ¿Qué más sigue?" dijo Toa
"Bueno, no podemos quedarnos aquí para siempre, así que supongo que hay que ir a algún otro lado" respondió Nallyt
"¡¿Qué, entonces no sabes a dónde escapar?!"
"Bueno, casi siempre me atrapaban hasta este punto"
Toa cerró la puerta de la oficina "Bien, eso nos dará algo de tiempo" luego comenzó a buscar a su alrededor una ruta de escape, en eso vio un monitor de una grabación de seguridad y vio un cara de arcoíris ser golpeado por aparentemente… nada, no se veía qué lo golpeó. Nallyt que estaba a su lado miró a través del cristal de la oficina, que dejaba ver un hangar, donde se movían camiones de carga; con varios andenes arriba.
"¡Ahí!" señaló Nallyt, ubicando el andén que mostraba la pantalla, a treinta metros sobre el hangar de abajo.
Lo siguiente llamó más su atención, el cara de arcoíris apuntó para disparar y otra vez se vió atacado por una fuerza invisible, después se levantó con el cuello en alto hasta que quedó… ¡flotando! ¡Suspendido en el aire¡ y tenía dificultades para respirar. Los dos reptiles miraban la escena con los ojos abiertos, incluso Nallyt parpadeó un poco, sin poder creer lo que estaban viendo.
A continuación, llegaron cuatro guardias armados a ambos lados del andén para ayudar a su compañero, que de repente, los cuatro guardias fueron golpeados con fuerza y cayeron hacia el hangar de abajo.
Después, el cara de arcoíris cayó al suelo sobre sus talones, y se desplomó hacia adelante, muerto.
Los dos reptiles miraron con atención y lograron ver una silueta de pie en el andén y la extraña fuerza invisible que acabó con la vida de cinco guardias, se dejó ver. La silueta se volvió cada vez más visible, hasta convertirse en una criatura bípeda de piel lisa plateada, ojos negros y sin aparente pupila y lo más sorprendente para los dos espectadores, ¡no tenía cola!
Dos criaturas iguales se dejaron ver de la misma manera a ambos lados del primero. La primer criatura, presiono varias veces su muñeca y esta brilló en rojo, después, hizo unos extraños gruñidos y después todos desaparecieron mientras miraban el hangar abajo.
Los dos reptiles se miraron, confundidos de lo que pasó.
"¿T-t-tenemos… que… escapar, no?" dijo Toa rompiendo el silencio
"C-creo que sí" respondió Nallyt.
Los dos prófugos dejaron su trance nervioso e intentaron concentrarse en escapar. Toa observó el hangar debajo de ellos y vio que los camiones venían de una gran compuerta abierta, que daba a otro lugar. "Hmm, Las cosas grandes vienen de otro lugar, yo digo que vayamos a ese lugar de donde vienen" sugirió.
"Pero nos mandarían de regreso a nuestras cajas si nos ven, nos VAN a ver" dijo Nallyt
"Nos PODRÍAN ver, además es mejor que quedarnos aquí hasta que nos encuentren" dijo Toa
"Sí, y que quieres que hagamos, volar sobre sus cabezas" esto le dio una idea a Nallyt "¡Eso es!, los ductos de ventilación"
"¿Los qué?" dijo su compañero
Nallyt decidió explicarle mejor a Toa y señaló los ductos que pasaban por encima del hangar, a cinco metros del suelo "Esos túneles sirven para mantener frescas todas las áreas del lugar, podemos movernos por dentro y nunca nos verán"
"¡Genial!, ¿Cómo entramos?"
"Por aquí" dijo Nallyt señalando una entrada a la izquierda de la oficina
Después de abrir la entrada, Nallyt entró, pero Toa se quedó en la ventana, viendo la ruta que tendrían que seguir. El ducto seguía en vertical, ventilando dos oficinas más abajo de la oficina donde estaban, de allí, se dividía e iba al hangar frente a ellos con divisiones a los lados.
"¿Qué esperas?" dijo Nallyt
"Necesito ver qué camino seguir" Dos abajo, tres adelante y a la derecha "Ya está"
Aliviada, Nallyt se iba a adentrar al ducto y se detuvo en cuanto vio la enorme tiniebla del túnel "Bien pero tenemos un problema, ¡está muy oscuro!"
De repente, los dos tuvieron un golpe de ingenio y voltearon sus cabezas al mismo tiempo hacia el guardia inconsciente, que tenía una linterna desmontable en su traje, que consistía en un chaleco con una mochila también desmontable.
Inteligentemente, o tal vez no mucho, Toa y Nallyt le quitaron el traje entero, Toa lo tomó con el hocico y se adentró en el ducto.
Como el ducto era de tela gruesa, no fue difícil ni ruidoso bajar. Cuando llegaron a la primera oficina, se escucharon gritos de los caras de arcoíris. En la segunda oficina solo se oyó un cara de arcoíris que hablaba por una grabadora. "¡No me interesa lo que esté sucediendo, quiero que descarguen mis especímenes, manden más guardias y sabuesos, que terminen cuanto antes y sellen todos los módulos!" dijo la voz en la grabadora. "Sí señor, enseguida" respondió el cara de arcoíris.
Cuando llegaron al fondo del túnel, Toa se dirigió hacia el hangar, seguido por Nallyt.
"¿Seguro que es un buen plan?" dijo Nallyt
"Sí, además, si nos encuentran, lo peor que nos pueden hacer es enviarnos a nuestras cajas, y además, ¡esto también fue tu idea!"
"No es lo peor que nos puede suceder, lo peor es que nos morderán los sabuesos" dijo Nallyt con miedo
Otra vez con conceptos que no conozco Pensó Toa rodando los ojos "¿Qué son los sabuesos?"
"Son unas criaturas horribles que obedecen a los caras brillantes, tienen picos en todo el cuerpo y unos horribles dientes afilados, y solo atacan a los que se escapan de sus cajas"
"¿Y a ti te han mordido?, tú puedes asustarlos fácilmente"
"Pero ellos NO tienen miedo, solo se lanzan a ti, incluso creo que no sienten dolor, y he tenido historias de sueño de ellos"
"Shh, creo que estamos sobre los caras brillantes" dijo Toa en un susurro
Efectivamente, estaban justo sobre el hangar, donde los camiones de carga se movían apresurados por guardias armados y oficiales con sabuesos (como los que podemos ver en Depredadores). Mientras los fugitivos se movían, uno de los feroces perros detectó el ligero movimiento del ducto de ventilación, y gruñó llamando la atención de su amo, quien después apuntó su arma al cable que sostenía el ducto de ventilación.
"Ya casi llegamos" dijo Toa comenzando a sentirse aliviado de que nadie los viera
"¿Estás seguro de que nadie nos ha notado?" dijo Nallyt
"¡Sí!, si nos hubieran notado ya nos habrían disparado"
De repente, se escuchó un disparo y el ducto se rasgó, haciendo caer cinco metros a los dos reptiles, que cayeron con un gran ruido sordo. Una vez abajo, las armas apuntaban a ellos y los sabuesos estaban listos para atacar.
Estúpido plan Fue todo lo que Toa pudo pensar antes de oír la voz de Nallyt "¡Te dije que nos verían!" "¡Y yo te dije que nos podrían ver!" respondió Toa en su única defensa.
Pero después, se oyeron gritos desde el pasillo de donde los camiones venían, y la enorme compuerta se cerró. Después de que los gritos de horror cesaron, la compuerta de siete por quince metros recibió un potente golpe, que dirigió todas las armas y miradas de los guardias a la compuerta.
Después de tres segundos, la compuerta recibió un golpe de igual magnitud que el primero, esto se repitió varias veces mientras la compuerta se abollaba notablemente hasta que, de repente, en un estruendoso golpe el centro de la compuerta se desprendió y voló hacia enfrente hiriendo a dos guardias y aplastando un sabueso y revelando un grupo de siete depredadores que rugieron antes de lanzarse al ataque.
Los disparos de los soldados comenzaron, el depredador líder del grupo, que fue quien rompió la compuerta se acercó caminando a uno de los soldados que le seguía disparando con su ametralladora, el depredador se le acercó imponente y de un fuerte golpe lo noqueó. Los otros depredadores usaron sus otras armas para combatir a los soldados.
Toa y Nallyt, aprovechando esta enorme e inesperada distracción corrieron a ocultarse detrás de unas cajas de acero para cubrirse del fuego cruzado. "¡¿Quiénes son ellos?!" dijo Nallyt en pánico
"¡No lo sé, pero nos sacarán de aquí!" dijo Toa
"¿A qué te refieres?"
"Tal vez podamos escapar con ellos, ¿alguna vez escuchaste la frase: "El enemigo de mi enemigo es mi amigo"?"
"Si, pero ellos no parecen nuestros amigos"
Toa pensó en un plan para escapar, y tenía una fuerte motivación: había estado en esa caja desde que tenía memoria y decidió que no iba a regresar, no ahora que vio el tamaño del mundo exterior del que fue aislado.
Arriesgándose a ser disparado, Toa cruzó el hangar hacia el otro lado, donde había una serie de pasillos interconectados.
"¡Espera!" dijo Nallyt, pero justo cuando iba a correr tras Toa, un disparo de plasma de uno de los depredadores pasó frente a ella haciéndola retroceder. La bola de plasma impactó en un camión de carga, que tenía una caja cerrada de metal del tamaño de una habitación. La caja fue perforada por el disparo del depredador y de ella salieron unas criaturas bien conocidas por ella como: `diente afilados sin ojos´.
¡SSHHRREEEEEEE!, el primer xenomorfo abrió su boca en un rugido feroz antes de lanzarse al ataque hacia toda cosa viva, estos xenomorfos tenían garras afiladas más largas de lo común, y su boca era un poco más larga y podía abrirse más.
Los xenomorfos pasaron junto a las cajas y no notaron a Nallyt, en cambio atacaron a los guardias y depredadores. Los xenomorfos de los otros camiones escucharon la conmoción y despedazaron a uno de ellos para derretir el contenedor con su sangre ácida.
Toa vio que las criaturas plateadas de ojos negros atacaban a otras criaturas además de los guardias, estas criaturas eran de dientes afilados, delgados, grandes para su estatura de un metro y muy fuertes, ya que lograron derribar a uno de los musculosos reptiles sin cola, lo que más asustó a Toa fue que las extrañas criaturas ¡no tenían ojos!, pero parecían ver. Entonces, pensando en simpatizar con los misteriosos intrusos para demostrarles que estaba de su lado, empezó a pensar en cómo matar uno de estos `dientes afilados sin ojos´, sin morir obviamente.
Entonces vio que los "sin cola" se dejaron perseguir por los "dientes afilados sin ojos" y entraron a la serie de corredores.
Aquel lugar, era un pequeño almacén con cajas negras metálicas. Toa corrió a la par de un depredador y un xenomorfo. Lo que haré es lo siguiente: perseguir a esos dos, matar al "diente afilado sin ojos", demostrarle al "sin cola" que estoy con él y sus amigos, y después me iré con él pensó Toa, desde luego, esto era más fácil decir que hacer, luego pensó en Nallyt, que se había quedado atrás. Después buscaré a Nallyt, seguro que está bien. Toa pensó esto último un poco más, no tenía idea de si Nallyt había sobrevivido, pero pensándolo por segunda vez, de nada serviría que estén los dos juntos si no conseguían escapar con los "sin cola".
Toa vio que el "sin cola" había sido acorralado por el "diente afilado sin ojos", respiró un poco para calmarse, La mente funciona mejor cuando estás relajado… y concentrado pensó. Luego se lanzó al ataque.
El depredador se había acorralado a sí mismo, pero fue adrede, sacó sus cuchillas de mano y se dio la vuelta para enfrentarse a su letal enemigo. El xenomorfo detuvo su carrera y se levantó de su postura cuadrúpeda.
Ambos enemigos se quedaron quietos unos segundos, como si fuera una ceremonia,… una ceremonia de muerte.
Ambos enemigos estaban hechos el uno para el otro, la presa y el cazador, la noche y el día, las feroces garras de la naturaleza contra la inteligencia estratégica, el gran trofeo de todo buscador de honor y respeto contra el esforzado y valiente guerrero que ha venido a reclamarlo, el alien contra el depredador.
Los dos rivales eternos pusieron un pie detrás y se inclinaron hacia adelante para lanzarse al ataque, el depredador dio un leve suspiro, esta será una gloriosa pelea.
Pero antes de que cualquiera reaccionara, una criatura se abalanzó como rayo fugaz y embistió al xenomorfo en su costado izquierdo azotándolo contra la pared del pasillo. El xenomorfo intentó empalar a Toa con su cola, pero él se agachó y pasó bajo sus brazos rápidamente, el alien entonces trató de morderlo, pero él se mantuvo cerca de sus cuartos traseros. El depredador solo se ocultó para no interferir en la pelea que ya no era suya. Ambas criaturas se quedaron dando vueltas rápidamente, acumulando fuerza centrífuga, hasta que el alien lo sujetó contra la pared para perforarle el cráneo con su lengua, pero Toa se agachó y pateó el pecho del xenomorfo con todas sus fuerzas, lo que lo liberó del agarre y los dejó a los dos frente a frente.
El xenomorfo aprovechó la vulnerabilidad de su oponente, deslizó su cola por el suelo y golpeó las piernas de Toa, derribándolo en el suelo.
Toa quedó con el vientre al descubierto, mirando de frente a la aterradora criatura, que se acercaba lentamente, saboreando el momento.
Saboreando el miedo de su víctima.
Y de repente, si ninguna advertencia o provocación, el xenomorfo atacó a Toa, que cerró los ojos mientras sentía una descarga de energía tibia corriendo por todo su ser.
