Nota del autor: La primera cacería del par de reptiles depredados
No me pertenece ningún personaje de AVP ni Land Before Time, pertenecen a Fox y Universal respectivamente.
Capítulo 6: El horror de la ira
De pronto, los reptiles sintieron cómo caían largamente, la cápsula en forma de flor se abrió y cayó al borde de un bosque, en un terreno fértil de tierra arenosa oscura.
"¡Hhjeehh, essso ssí dddolióh!" dijo Nallyt medio atarantada, Toa sólo dio un gemido en respuesta
La cápsula se abrió y los dos reptiles se arrastraron fuera. Entonces el comunicador de Toa brilló y mostró a Wolf.
El guerrero de élite alzó su lanza y rugió, luego mostró la punta de cola que le había dado a Toa.
"¡¿Cuándo la tomó?!" dijo Toa después de registrarse
Nallyt analizó la mímica y resolvió en su mente las instrucciones de Wolf "Creo que dice que le traigamos más puntas de colas"
Toa asintió al holograma y Wolf gruñó algo como "~ ¡Vayan!~" y luego el holograma se cerró
Nallyt se quedó pensativa, extrañada por la curiosa indicación hasta que se dio cuenta que Toa se estaba adentrando en el bosque
"¡Oye! ¡¿A dónde vas?!" dijo
"A cazar" dijo Toa tranquilamente
"¿En serio vas a cumplir esas ridículas instrucciones?"
"Creo que sí, además tengo hambre ¿tú no?"
Nallyt se quedó firme hasta que sintió su estómago gruñirle "Bueno…, pero solo porque tengo hambre" y comenzó a caminar tras Toa
Mientras más se adentraban en el bosque, se hacía más oscuro, los árboles eran cada vez más frondosos y el aire más frío, no escuchaban ningún sonido más que su caminar y el terreno era llano, con árboles hasta donde se alcanzaba ver, la suma de estos factores daba como resultado una tensa atmósfera de extrema incertidumbre.
Los cazadores ahora daban pasos más silenciosos, el miedo les hacía cosquillas en la piel, y de pronto…
¡CHICK!
Todos sus sentidos estallaron en alerta y voltearon hacia todas direcciones buscando el origen del sonido.
¡CHICK!
Voltearon frenéticamente pero lo único que lograron ver eran árboles y suelo
¡CHICK!
Se tranquilizaron para poder escuchar mejor de dónde provenía el sonido, en un momento intercambiaron miradas
¡CHICK!
El sonido estalló y Toa y Nallyt tomaron espalda con espalda, el aire era tan frío que podía verse el vapor al respirar.
¡CHICK!
"Creo que viene de allá" susurró Toa y señaló al frente a su izquierda
"¿Puedes ver algo?" preguntó Nallyt en voz baja
"no…"
¡CHICK!
"vamos" dijo Toa
Ambos dieron un paso y se detuvieron cuando recordaron cierta utilidad de sus armaduras, miraron el símbolo que brillaba a su lado dentro de su máscara y activaron su manto de camuflaje
"Buena idea" dijo Nallyt
"sí"
¡CHICK!
Siguieron caminando silenciosamente, Toa cambió varios filtros de su visión pero no logró ver nada alrededor
¡CHICK!
El sonido vino de detrás de un árbol, Toa se adelantó para ver y no encontró nada hasta que…
¡CHICK!
Una gota de agua cayó en la tierra causando ese pequeño ruido, Toa desactivó su camuflaje y suspiró con alivio, después se permitió una risa, (debido a la cómica paranoia de los dos) y puso su mano en la trayectoria del goteo.
¡TCK! Sonó la gota cayendo en las escamas de Toa
Nallyt se hizo visible también y golpeó su pata con la cara mientras sonrió
"de todas formas hace frío" dijo Toa
"Sí y aquí no hay comida… ¡vaya!, ¡aquí no hay nada!"
¡TCK!
Toa miró a ambos lados y suspiró "bueno, por lo menos tomaré un sorbo de agua"
"Bien, solo date prisa"
¡TCK!
Nallyt también se quedó esperando a que caiga la próxima gota
Pero entonces… una gota de cálida sangre roja cayó en la palma de Toa, devolviendo el miedo a los reptiles.
E inmediatamente después, se oyó un grito de horror en algún punto sobre el follaje
Ambos escalaron velozmente el árbol para ver sobre la gruesa capa de follaje y vieron un pterodáctilo ámbar alzándose al vuelo y alejándose de ellos mientras una enorme bandada se acercaba tras ellos.
Sintieron una fuerte ráfaga de viento junto con los chirridos ensordecedores de la bandada y se agacharon en el follaje; muchas garras rasguñaron sus espaldas hasta que dos pares los tomaron por los hombros y los llevaron en su persecución.
Al enfocar su visión, pudieron ver como el sol brillaba sobre un follaje de media altura, lo suficientemente grueso para soportar el peso de un volador adulto.
Toda la bandada perseguía al primer volador entre los árboles a toda velocidad.
Después de rasguñarle su espalda y llevárselo en el aire, Toa estaba furioso, debajo de la máscara, sus pupilas se dilataron hasta abarcar la totalidad de sus ojos y gruñó de enojo cuando su instinto monstruoso lo hizo pensar Vine a cazar…, y encontré a mi presa
Rasguñó las piernas del pterodáctilo hasta sacar sangre, luego trepó sobre él, sacó sus cuchillas y le cortó la cabeza cuando este todavía gritaba; estos voladores no tenían una cresta en la nuca, en vez de eso, los bordes de sus picos se alargaban hacia atrás formando dos crestas a los lados de su nuca; otro volador intentó ensartarlo con su pico pero Toa le cortó la garganta para trepar sobre él; otro más se acercó desde su costado e intentó atraparlo, pero Toa trepó sobre su cola, y le dio un fuerte golpe en la cabeza haciendo que se muerda la lengua, después miró tres voladores en línea frente a él, ellos lo miraron, sabiendo lo que pasaría cuando Toa le cortó la cabeza al volador sobre el que viajaba.
Toa saltó hacia los otros voladores, haciéndose invisible en el aire, para sorpresa de los voladores, saltó en la espalda del volador de en medio y el de la derecha intentó golpearlo con el ala, Toa le cortó la mano y cayó sobre otro volador debajo.
A éste lo tomó por las dos crestas y lo dirigió contra otro volador, luego pateó sus cabezas y saltó hacia los demás.
Nallyt aprovechó esta distracción y también mordió a su captor, luego corrió por su panza y saltó hacia la espalda de otro volador más abajo, un volador trató de agarrarla con su pico pero Nallyt le pateó la cabeza antes de caer y hacerse invisible.
El volador trató de morderla, pero Nallyt saltó hacia otro volador y se aferró a su cuello, otro volador trató de morderla, pero Nallyt lo esquivó y acabó mordiendo a su compañero, luego Nallyt saltó sobre los dos hacia la espalda de otro volador.
Wolf, desde su nave observaba la lucha en un holograma, le sorprendió el estallido de violencia de los dos; los mismos niños que lloraron de alegría cuando escaparon del complejo donde estaban atrapados estaban allí, cortando cabezas y derribando enemigos.
Por supuesto, conocía la especie de Nallyt, eran agresivos por naturaleza, pero la especie de Toa era un misterio, al parecer, solo se necesitó un poco de maltrato sin razón para activar su lado asesino, el lado que aprendió a manejar las cuchillas que descubrió hace solo un día, el lado que cortaba cabezas y miembros sin pensarlo dos veces, y que vio a un oportuno grupo de cincuenta perseguidores como sus nuevos enemigos.
El volador fugitivo, al ver la matanza detrás de él, también decidió pelear, se dejó alcanzar un poco y pateó la cara del volador más cercano, otro más se acercó, pero el fugitivo lo sujetó de la cabeza y lo estrelló contra un árbol.
Los voladores fueron cayendo uno a uno sobre el espeso follaje debajo, casi todos estaban muertos y unos pocos malheridos, Toa y Nallyt siguieron matando a los voladores hasta que solo quedaron diez voladores, además del líder del grupo, cuyas crestas eran de un color rojo brillante.
Nallyt saltó en la espalda de un volador, otro volador logró ver su silueta y la atrapó con sus garras, pero Toa saltó y le cortó las piernas, ambos cayeron sobre el primer volador y Nallyt le mordió un brazo alentando su vuelo.
Toa corrió sobre su cabeza y saltó hacia el resto de voladores pero el volador lo atrapó con su pico.
Toa entonces sintió un destello de miedo, pero al ver el rostro de su captor, se llenó de aún más enojo, recogió sus cuchillas y se lanzó salvajemente a su cara, rasguñándolo sin piedad.
El volador gritó de dolor y sacudió la cabeza desesperadamente, pero Toa no se movió ni cesó sus rasguños, sus ojos se alimentaban de la violencia, e inyectaban adrenalina en su cerebro.
Un volador atrapó las piernas del fugitivo, pero este lo estrelló con fuerza contra un árbol.
Otro volador atrapó a Toa por la espalda, inmovilizándolo en su agarre y alejándolo de su compañero, este tenía el rostro agrietado y lleno de sangre, el ataque lo debilitó y cayó por el cansancio.
Su compañero se enfureció contra Toa y comenzó a elevarlo, pero Nallyt saltó y le mordió los pies liberando a Toa. Los dos cayeron pero Toa logró atrapar la cola de otro volador y se columpiaron hacia la espalda de otro más abajo.
El volador con la pata mordida y el volador con la cola jalada mantuvieron su distancia mientras pensaban en un plan para detenerlos, Toa lo notó, entonces sacó sus cuchillas y le cortó la cabeza al volador en que viajaba.
Esto enfureció más a los dos voladores y se lanzaron sin pensar a los dos niños, Toa le dio a uno en el corazón y Nallyt le rompió el cuello de un mordisco al otro.
Hubo un precioso momento en el que Toa, Nallyt y el volador fugitivo se miraron entre sí, todos ellos tenían un mismo enemigo común, los tres asintieron y una vez establecida esta confianza, continuaron su pelea, solo quedaban el líder y otros cuatro voladores más fuertes.
Un volador, al sentir a los reptiles en su espalda hizo una coz y Nallyt fue lanzada en el aire, pero el volador se apartó para dejarla caer. Toa rápidamente se deslizó por el ala del volador, se sujetó de la punta y logró atrapar a Nallyt.
El volador hizo un fuerte golpe con su ala y se liberó de los reptiles, pero en un segundo, Toa estiró su mano y logró tomar su cola. Después empujó a Nallyt sobre la espalda del volador, este volvió a hacer una coz pero Nallyt aprovechó esto para ser lanzada a otro volador adelante. Nallyt le mordió la yugular, pero el volador cerró sus alas sobre ella y los dos cayeron y se estrellaron contra un árbol.
Toa se enojó todavía más, su corazón latía al mismo ritmo, pero bajo un aire distinto. Toa trepó por la espalda del volador y le cortó la cabeza, luego, saltó con todas sus fuerzas hacia el otro volador, alcanzó su cola pero era todo lo que necesitaba, se columpió y le apuñaló el corazón.
El fugitivo otra vez fue alcanzado y tomó al volador por la cabeza, accidentalmente le picó los ojos y el volador cayó, alentando al fugitivo; el volador líder aprovechó esto y lo tacleó.
Toa cayó en el follaje pero usó al volador muerto para amortiguar su caída.
Los rivales se contemplaron un momento, el líder miró a Toa con gran furia, había destruido toda su bandada de cincuenta voladores excepto por uno de los más fuertes y un volador ahora sin ojos.
Toa entonces vio que la panza del fugitivo se sacudió y después se asomó una cría de volador
"¡Escóndete pequeña!" Susurró el fugitivo, que al parecer era un macho y metió a la cría en su bolsa
"¡Esa cría no es tuya, yo la empollé!" gritó el líder, que al parecer era una hembra. Al escuchar esto el enojo de Toa se dirigió hacia el fugitivo, y sintió mucha culpa por haber matado a toda la manada que quería detener a este secuestrador (aunque sabía que nunca lo perdonarían).
"¡Si te refieres a poner el huevo tienes razón, pero tú nunca la amaste!" respondió el fugitivo con ira y dolor en su voz
"¡Yo puse ese huevo, yo tengo la decisión sobre ella!"
"¡Nunca te sentaste sobre su huevo hasta que naciera, ni la recibiste en el mundo!, ¡desde que supiste la responsabilidad que sería, quisiste matarla y tuve que esconderla!"
Los ojos grises de la hembra ahora ardían mucho más, ya que la verdad había salido a la luz. Toa tras escuchar esto redirigió todo su enojo hacia la malvada madre, su alivio por haber matado a casi toda la bandada regresó, de lo contrario, no habría escuchado este asunto, y no sabría si al matarlos estaba haciendo algo bueno o algo malo
"¡Lo hice por el bien de la manada, tú sabes que la comida no era suficiente!"
"¡Suficiente para una cría sí!, ¡si fueras una buena madre habrías sacrificado cosas por ella!, ¡ni siquiera sacrificaste un poco de tu alimento y tu tiempo, ni de tu tan preciado y falso honor!"
"¡Necesito conservar mi honor para tener conmigo a la bandada, ¿qué hubieran pensado de mí si a mi edad ya hubiera tenido una cría?!"
"¡Intentar matarla no hace mejor tu honor!, ¡antes te amaba!, ¡ahora eres una cruel y venenosa asesina, ya no te amo!" esto quebró algo en el corazón frío de la líder, y mostró sus afilados dientes, si ya no había amor,… había odio
"Entonces…" ¡RRRAAAAHHHHGGGG!
La voladora malvada se lanzó hacia su cónyuge con las garras al frente, dispuesta a matarlo a él y a la cría, que no reconocía como suya. Logró estrellarlo contra un árbol y le iba a morder el cuello
Toa se hizo invisible y se lanzó al ataque hacia la espalda, la voladora lo vio y lo pateó con fuerza sacándole el aire. Después de la matanza allá atrás, Toa estaba cubierto de sangre, haciendo inefectivo su camuflaje.
El padre fugitivo aprovechó la distracción y pateó el pecho de la hembra apartándola de él, sacó a la cría de su bolsa y la empujó hacia el bosque "¡Corre, corre!"
La líder cayó junto a Toa y trató de encajarle las garras al asesino de su bandada, pero la armadura de Toa no lo permitió, entonces ella lo tomó del costado para morderle la cara, Toa fue rápido y con sus cuchillas le rasguñó el pico liberándose, pero la hembra lo tomó con su pie y lo arrojó hacia un árbol
En eso llegó el último volador que sobrevivió a la matanza, tuvo que matar a su amigo para que no sufra más, la líder se estaba recuperando del rasguño y vio a la cría correr en el bosque
"¡Síguela, síguela, MÁTALA!"
Y rápidamente, ella se lanzó a su esposo para evitar que salve a su cría.
Los dos cónyuges voladores intercambiaron rasguños, golpes y patadas, mientras peleaban se elevaban en el aire una y otra y otra vez los miembros que una vez se amaron ahora peleaban con total odio e ira. La hembra tacleó a su esposo al suelo con tal fuerza que atravesó el grueso follaje y cayeron en la fría tierra debajo.
El volador sobreviviente perseguía a la cría entre los árboles, la cría era muy pequeña y aún no podía volar, por lo que correteaba a cuatro patas como un murciélago.
El volador adulto saltó frente a la cría, asustándola y acorralándola contra un árbol.
Estaba a punto de matarla pero vio una distorsión en el aire que pasó frente a su cara distrayéndolo; Nallyt se hizo visible trepada en el tronco del árbol y le rompió el cráneo de un mordisco.
"¡Vaya!, esta cosa invisible es muy útil" pensó sonriente
Mientras tanto, la hembra estaba totalmente de pie sobre su esposo, lista para dar el golpe final.
Entonces Toa saltó hacia la espalda de la hembra con las dos cuchillas para perforarle los pulmones. Pero justo antes de eso, esquivó a Toa y éste casi empala al volador macho, en cambio solo perforó su ala contra el tronco y atoró sus cuchillas.
La hembra aprovechó esto, tomó una piedra y golpeó a Toa en la cara con fuerza, quitándole su biomáscara; el macho pateó los pies de la hembra, pero ella le pateó la cabeza dejándolo inconsciente. Los ojos de Toa ahora brillaban con miedo, pero luego recuperó su mirada depredadora.
Justo iba a dar el golpe final pero Toa abrió su brazalete, liberó su brazo, desatoró sus cuchillas y se las ensartó a la hembra justo en el corazón.
La hembra se quedó inmóvil cuando sintió un dolor inmenso en su pecho y luego cayó debilitada al suelo.
Toa se acercó a ella para ver una mirada de dolor y arrepentimiento, había perdido el amor de su esposo, perdió a toda su bandada y ahora perdió la vida, una lágrima cargada de emociones cayó por su rostro y fue absorbida por la tierra, luego cerró sus ojos llorosos y murió.
Esto tocó algo profundo en el corazón de Toa, había pasado toda su corta vida en una caja, por lo que no tenía mucha experiencia del mundo real; casi instintivamente, puso su mano en la frente de la voladora y dio un suspiro
La matanza había terminado.
Toa trepó sobre el follaje y vio a los cincuenta voladores muertos por su propia mano, apenas podía creerlo. Soltó un suspiro cargado de sorpresa, alivio y orgullo, mientras asentía levemente, tenía que aceptar que fue excepcionalmente bueno peleando, pero también le gustaba este estado de paz al saber que todo había acabado.
Detrás de él, llegó Nallyt llevando en su hocico a la cría de volador, Toa la tomó y bajó por el tronco de un árbol para entregársela a su padre. Su instinto paternal le dijo a su cuerpo que cargara a la cría contra su pecho, sujetándola con un brazo.
Toa llegó con el volador, lo sacudió un poco y se despertó con ira en sus ojos, pero esta se disipó completamente cuando Toa le entregó a su hija, demostrando así que todo había terminado.
Los dos familiares se abrazaron con amor familiar, Toa se sentía ajeno a este sentimiento, nunca conoció a sus padres ni a nadie como él, esto solo le daba un anhelo de tener alguna clase de familia.
Luego Nallyt llamó a Toa desde arriba del follaje
"¡Toa, ven a ver esto!"
Toa subió por el follaje, el Sol (o la estrella orbitada por ese planeta) ahora se estaba poniendo, tornándose de un color entre naranja y rosado y alumbrando el bosque con las víctimas de su primera cacería, los dos reptiles contemplaron su trabajo y sonrieron con orgullo decididos definitivamente a ser cazadores.
Como si estuvieran de acuerdo, los dos reptiles procedieron a cortar las colas de todos los voladores, Toa improvisó unas bolsas con sus alas y así recolectaron cincuenta colas amarillas de voladores. Después de esto se quedaron esperando a que el Sol se ponga.
"Olvidaste esto" dijo una voz detrás, los cazadores voltearon y vieron al padre volador con su cría en su bolsa marsupial y sosteniendo la biomáscara de Toa.
El rostro del volador cambió a uno de sorpresa al ver el rostro de Toa "Ust…ustedes… ¡son solo niños!"
Toa y Nallyt asintieron extrañados por la observación "¿Si?"
El volador se quedó perplejo, ¿en qué lugar los niños son educados así?, ¿de dónde vienen estos niños?, el aspecto de ambos era muy extraño, sin mencionar que los vio haciéndose invisibles, y las garras que a uno de ellos le salían de los brazos, su rostro cambio a uno de extrañez.
Luego su cría lo abrazó y balbuceó, el volador inhaló con tranquilidad, estos niños sea como fuera habían salvado su vida y la de su hija, tenía muchas preguntas pero lo único que pudo decir fue "gracias"
Toa tomó su biomáscara, ambos tomaron sus sacos con colas, junto con un volador para comer y caminaron en dirección al sol, donde estaba la cápsula en que cayeron
El volador no resistió la curiosidad y preguntó "¡esperen!, ¡¿quiénes son?!, ¡¿de dónde vienen?!"
Toa y Nallyt solo siguieron caminando sin mirar atrás desapareciendo bajo el brillo directo del Sol
"¡Ahh!, supongo que hay cosas que nunca sabremos" dijo él, la pequeña cría miró desde su marsupia a sus dos salvadores haciéndose las mismas preguntas y sintiéndose un poco triste porque no sabía si volvería a verlos.
Nallyt y Toa llegaron a su cápsula al anochecer, antes de sentarse a comer el volador bajo la luz de las estrellas
"Y cuando crees que venga por nosotros" dijo Nallyt
"No lo sé, pero creo que no tardará"
"¿crees que quiera más colas de otras criaturas?"
Toa pensó en esto, el sin cola les dijo que le trajeran colas de otras criaturas, pero nunca les dijo cuántas, fue una casualidad que se hayan topado con los voladores enfurecidos, pero... ¿Qué tal si no era todo?, ¿Qué tal si se quedaban aquí unos días más, o unos meses más, o unos años más?
Toda esta incertidumbre y el silencio, Toa miró su comunicador, no había brillado en mucho tiempo, no había ninguna respuesta de parte del sin cola en el infinito de los puntos brillantes...
¿Y cómo se supone que habría respuesta si no llamaban primero al sin cola? Toa se levantó, tomó uno de los sacos de colas y corrió a la cima de una colina ya lejos del bosque y gritó a todo pulmón.
"¡HEY! ¡OYE! ¡TU! ¡Aquí están las colas! ¡AQUÍ ESTÁN LAS COLAS! ¡Aquí está lo que pediste! ¡Aquí está! ¡VEN!"
Nallyt tomó otro saco y corrió con Toa para ayudarlo a llamar al sin cola
"¡VEN AQUIIIIII!"
Una fuerte luz blanca los iluminó y la nave de Wolf se hizo visible en el aire, la nave se mantuvo en el aire y se acercó a ellos con Wolf en la entrada para recibir a los reptiles, Toa le mostró los sacos de colas y se los dio a Wolf, él le devolvió a Toa su cola de xenomorfo y lo llevó a bordo.
Nallyt corrió por el cuerpo del volador que aún no terminaban, Toa corrió con ella para ayudarla y Wolf trajo un recipiente cuadrado para poner el cadáver.
Todos subieron a bordo y la nave despegó hacia el espacio lejano
El volador estaba viendo desde el bosque la partida de los héroes, miró a su cría durmiendo en su bolsa de piel, ella estaba viva, gracias a quien sea que fueran ellos, tenía la esperanza de volver a verlos, tal vez algún día, suspiró
"Supongo que hay cosas que nunca jamás sabremos…, pero tal vez algún día"
La nave de Wolf ahora salía de la órbita del planeta, Wolf quedó impresionado por la cacería de los reptiles, por supuesto se había hecho a un menor nivel, no los arrojó en el planeta de los xenomorfos; Wolf se llevó las colas de voladores pero les dio a Nallyt y Toa una a cada uno, los dos decidieron conservarlo como recuerdo de su primer gran cacería.
Luego Wolf le dio a Toa un objeto largo y delgado, del tamaño de un codo suyo, Toa lo examinó, accidentalmente presionó un botón y el objeto se alargó al triple de su tamaño terminando en dos afiladas puntas a cada lado, muy útil para cazar.
Toa lo observó un momento, luego volteó su mirada hacia el espacio, cientos de miles de criaturas que estén viendo el cielo desde algún planeta lo estaban viendo a él, criaturas que algún día conocería… y cazaría.
A Toa le gustó la cacería, como carnívoro le gustaba cazar, desde entonces, decidió que se dedicaría a cazar a todas las criaturas del infinito que logre encontrar, alzó la lanza en el aire mientras rugió en alta voz hacia todas las criaturas en el espacio profundo.
