Capítulo 10: Revolución
Dos depredadores entraron al despacho del fallecido anciano, era Breaker, acompañado por Targeter, ambos eran los fieles compañeros de caza de Berserker.
A Breaker le sorprendió un poco lo repentino del plan de Berserker, pero así era él.
Si bien él y Targeter no compartían la fijación de Berserker con la ley y el código de honor, igual estaban hartos de tener que cumplirlo ciegamente; las reglas yautjas no tenían criterio ni piedad contra el que infringiera al código de honor, siempre fue así; pero no con el Anciano Líder del Clan.
El viejo no era justo en sus sentencias, no era imparcial.
A pesar de aquello nunca mostraron su desagrado por temor a ser expulsados. Parece que ese puesto le correspondía a Berserker, su popularidad en el clan aseguraba su estancia permanente en él. Él era el alma de la cacería: fuerte, feroz, cruel y duro, incluso con sus compañeros. Era su fuerza y su dominio sobre los demás lo que lo hacía, si bien no el de mayor autoridad, el yautja más importante del clan.
Y pensar que todo iría bien..., de no ser por el Anciano.
En las últimas veces, y como sucede cada cierto tiempo cuando un yautja comete un error y viola el código de honor, es juzgado, juzgado frente al Consejo de honor del clan, con algunos miembros invitados de otros clanes para vigilar que el proceso se lleve a cabo en orden y que la sentencia sea la adecuada (aunque casi siempre es la muerte).
O solía serlo, ya que el Anciano buscó evadir la justicia imparcial de la ley, siempre enviando al culpable de muerte a algún bonito planeta lejano o directamente otorgando un indulto. Olvidándose de ser imparcial. Todo comenzó con su hijo, quien cometió una falta grave durante la cacería, y fue simplemente perdonado porque ¿"no hubo suficientes pruebas"? ¡Pero si él mismo vio la infracción! Juró por su honor frente a todo el clan una y otra vez, maldijo mil veces en su cama la causa perdida, y un tiempo después, el bastardo desertó del clan en una nave que todos sabían que le dio su padre. ¡Un maldito bastardo!
Luego fue la hija cazadora de un amigo suyo, la imbécil pensó que era fácil yacer con un cazador joven del clan, por suerte Berserker logró ver quién sabe cómo las señales, y los dos fueron sorprendidos en pleno acto durante la noche. El tonto niño sin honor fue ejecutado frente a todos, pero la infeliz hija bastarda que planeó todo solo fue desterrada a un planeta, un planeta que ellos no eran yautjas si eso no era un verdadero paraíso.
Y luego fue otro caso más, y otro..., y otro..., Y OTRO. Cuando se trataba de un miembro del clan desconocido no había problema, pero cuando el sentenciado tenía algo que el Anciano quería, o cuando el Anciano decidía tener sentimientos por el infractor, entonces hacía mal su labor. ¿Entonces dónde estaba la imparcialidad de la ley? ¿Dónde estaba la igualdad? (porque todos los yautjas son iguales ante la ley y el código de honor) O hay ley para todos o para ninguno, cualquier opción era buena para él, mientras exista una igualdad de condiciones.
Y luego el Anciano portaba con orgullo esa capa tan... gloriosa, brillante y hermosa. Una vez la tocó, tela muy suave, sin embargo resistente.
Él no merecía esa capa.
Y aquí estaban, matando a su Líder, tal vez las consecuencias valdrían la pena.
Berserker les daba la espalda mirando hacia el ventanal con vista al espacio, sentado en la preciosa silla del Líder Anciano, una silla hecha de columnas vertebrales cuidadosamente escogidas y colocadas.
El cadáver del Anciano yacía bajo sus pies de Berserker, con el rostro lleno de sangre, mientras el yautja trabajaba con algo en sus manos.
"~Ya estamos listos~" anunció Breaker.
Berserker tomó un pañuelo y limpió su creación, luego tomó un envase de pegamento, un objeto color negro y cilíndrico; retiró la tapa y accionó el artefacto presionando la parte posterior, un abanico de luz roja brotó de la máquina, luz roja que usó para barrer la pieza en sus manos, cubriéndola con una película invisible. Luego tomó su biomáscara de feroces ojos, y accionó la máquina de pegamento, pero ésta vez salió una luz azul, con ella recorrió toda la zona de la máscara que corresponde a la boca.
Una vez terminado el proceso, tomó la pieza y la aseguró firmemente en su biomáscara.
Esperó unos segundos en silencio, contemplando el resultado final de su trabajo y a continuación, dio vuelta a su biomáscara y la colocó sobre su rostro.
Breaker se acercó a un metro de él y echó un vistazo al Anciano R´kon que yacía muerto a sus pies, la quijada inferior había sido arrancada con brutalidad y su pecho revelaba su herida de muerte. El símbolo de mala sangre había sido pintado en su pecho, con su propia sangre.
Decidió preguntar con cautela "~ ¿Todo en orden?~"
Pero el yautja no respondió..., se mantuvo en silencio. El silencio reinó en la habitación, claramente Berserker había escuchado la pregunta, pero decidió callarse descaradamente, como lo haría un poderoso guerrero cuya ira no sería prudente despertar. En cambio sólo dio media vuelta y reveló que bajo su biomáscara furiosa lucía la mandíbula inferior del caído Anciano.
"~¿Están todos preparados?~" dijo Berserker con voz de muerte. Llegó la hora.
"~Todos estamos listos~" confirmó Breaker.
El temible monstruo desencadenado salió del despacho seguido por Targeter.
Breaker regresó su mirada al Anciano muerto. No tenía su capa roja. Eso es lo que pasa por dar muchos pasos malos. Pensó burlonamente antes de dirigirse a la salida. Y los tres yautjas salieron del salón, dejando abandonado el cadáver del viejo.
Afuera del aposento estaba Falconer, quien los estuvo esperando pacientemente.
"~ ¿Reuniremos al clan para tomar el control?~" preguntó el joven yautja.
"~No, joven amigo~" dijo Berserker "~alertaríamos a los demás. Primero..., tenemos que eliminar un obstáculo muy importante... entonces reuniremos al clan~".
Y los cuatro yautjas partieron, dentro de la oscuridad de la nave, en dirección a su próxima víctima.
En la habitación de Wolf, todos dormían pacíficamente.
Durante su tiempo con Wolf, los alumnos: Nallyt y Toa aprendieron como dormir sin hacer el más mínimo ruido, por lo que la habitación estaba sumergida en el más completo silencio, la clase de silencio que llegado a un punto parece silbar el los oídos.
Excepto cierto reptil verde-amarillo, que no emitía gemidos de incomodidad, dado que aprendió a mantenerse callado, pero sus movimientos delataban que no dormía tranquilo, pero tampoco podía salir del trance nocturno.
Dentro del sueño, Toa se encontraba en un lugar verde, con césped bajo sus pies desnudos; de repente el aire se llenó de polvo, Toa luchó por respirar, pero sentía que el polvo lo ahogaba. Tampoco podía abrir los ojos, porque el polvo lo picaba.
Se escucharon gritos de horror pero no se lograba ver de quién. La nube de polvo estaba en todo, por lo que no podía abrir los ojos, e incluso abriéndolos, todo era un caos ciego. Los gritos se acercaron a él pero se fueron convirtiendo en un chirrido inconfundible:
Serpientes
Sintió su mochila en la espalda, así que estiró su mano y sacó su lanza, solo para descubrir que su mano estaba vacía. Los chirridos se acercaron, y pudo asegurar que uno se dirigía justo hacia él. Buscó otra arma secundaria, pero cayó de espaldas por un peso en su espalda, y descubrió que todo su armamento y su mochila habían desaparecido.
Trató de levantarse y el chirrido se intensificó como un grito furioso, el enemigo sabía dónde estaba Toa, estaba indefenso, acorralado. Los chirridos eran ensordecedores, y pudo descubrir que lo rodearon.
Toa despegó corriendo lejos de aquél ensordecedor ruido. A pesar de que corría con todas sus fuerzas, sentía como si corriera en el aire, como si una fuerza lo atrajera. En un instante pudo sentir el suelo bajo sus pies; ahí estuvo siempre, pero solo ahora pudo sentirlo en sus pies justo antes de tropezar. Tratando de huir ya en desesperación, se movilizó a cuatro patas, de nuevo no sentía el suelo, pero al menos avanzaba más rápido. De repente tropezó con una piedra y se raspó la barbilla y la cara contra el suelo. No sintió un dolor completamente real, puesto que era todo un sueño.
Cuando se dio cuenta de todo esto era solo un sueño, procedió por lo menos a ubicar en dónde se encontraba, ya que si bien recordaba lo que le dijo Wolf en una ocasión, los sueños pueden ser algo como una visión a medias del futuro.
El polvo que hace unos segundos lo asfixiaba ya no le hacía ningún daño, excepto que no podía ver a dos metros enfrente. ¡Presagio! Esa era la palabra que utilizó Wolf. El suelo era rocoso, el aire era medio fresco, aunque no estaba seguro porque estaba lleno de polvo, ya no podía oler el polvo en el aire, a pesar de que aún no se había dispersado
¡¿Y qué había de las serpientes?! Podrían llegar desde cualquier flanco. Toa adoptó una posición de defensa, listo para esquivar cualquier ataque de las bestias.
De repente una fuerza lo jaló al suelo sobre su espalda, Toa trató de levantarse pero al instante se sintió muy fatigado. ¡¿Qué clase de presagio era este?! Escuchó un leve gemido frente a él, y repentinamente una serpiente se abalanzó sobre él...
Toa se despertó de golpe hiperventilando, sintiendo su cuerpo helado; pero unos segundos después, la temperatura subió y su lengua comenzó a jadear. Estaba en la habitación, con Wolf durmiendo en la cama y Nallyt era un montón de pieles a su izquierda. La oscuridad era casi total, pero sus ojos se estaban acostumbrando a ella.
Las preguntas comenzaron a llegar a su mente ¡¿Qué clase de presagio fue ese?! ¿Ser comido por serpientes? ¿Por qué caí de espaldas dos veces? Y además ¿por qué había un entorno con vegetación y luego ésta desapareció con el polvo? ¿El polvo de dónde vino? ¡Ah, vaya dolor de cabeza!
Pero una vez despierto se le dificultaba dormir, mucho más si comenzaba a sentir una ligera presión en la entrepierna, indicándole que debía vaciar la vejiga. Tomó su cuchillo de cola de serpiente y su biomáscara para poder ver mejor en la oscuridad de la nave.
Pero antes de dirigirse a la puerta, tuvo curiosidad por lo que vió en su sueño ¿de verdad puedo correr en cuatro patas? Pensó para sí mismo. Nunca lo había intentado, y por una buena razón, porque apenas dio un par de saltos cuando sus brazos se quedaron atrás y su cara se estrelló de lleno contra el piso.
Muy bien, no puedo correr a cuatro patas. Supongo que no hay que tomarse los sueños de forma literal.
Toa caminó silencioso hasta la puerta y se detuvo cuando creyó escuchar algo del otro lado. Cerrando los ojos para prestar más atención logró identificar… ¡pasos acercándose!
Su sistema entró en alerta y rápido pero silenciosamente trató de llegar a su cama, pero la puerta se abrió antes.
Berserker entró pensando que todos estarían dormidos, pero al ver al niño reptil frente a él, corrió y lo atrapó con gran facilidad.
Wolf se despertó de inmediato pero Breaker y Targeter lo sujetaron apuntándole con sus cañones de plasma y Falconer puso una cuchilla de mano sobre su cuello.
Berserker sostuvo a Toa de espaldas contra su pecho para cortarle la garganta con su cuchilla. Toa estaba molestísimo, ya tenía suficiente de este yautja, ¿es que ni siquiera podía esperar al siguiente día?
Le dio una punzada en la cadera con su cuchillo. Berserker se tambaleó y cayó pero no soltó a Toa, deslizó su cuchilla por el cuello del niño, pero en un rápido movimiento, Toa uso su cuchillo para protegerse del filo
El 'mala sangre' no se rindió fácilmente e intentó cortar por la nuca, Toa intentó volver a picarlo con su cuchillo pero éste se le cayó; trató de rasguñarlo pero los brazaletes de Berserker lo protegían del daño.
Entonces… lanzó su boca al brazo de Berserker y mordió con todas sus fuerzas.
Pero se topó con un problema, y es que su biomáscara de yautja obstruía su boca.
Al verse completamente indefenso, el enojo dentro de él fue reemplazado por un profundo miedo en todo su ser: el miedo a la muerte. Comenzó a empujar y desesperarse al no poder liberarse. Wolf rugió furioso mientras era obligado a ver como mataban a su alumno, que ahora forcejeaba violentamente y berreaba de desesperación, viéndose como un animal luchando por escapar de la muerte. Berserker decidió esperar a que la desesperación drene sus fuerzas, saboreando cada segundo del miedo de su víctima, deleitándose con su victoria sobre la mente de Toa.
Toa continuó sacudiéndose con todas sus fuerzas pero no era suficiente, y eso le dolía. No importaba lo mucho que se esforzara, no podía superar el agarre casi metálico de Berserker. Las lágrimas comenzaron a fluir por su rostro mientras berreaba como loco, se dio cuenta de que su ejecución había sido demorada a propósito sólo para que sufriera más tiempo y en cuanto dejara de moverse, su cuello sería partido por la mitad.
Al haber esperado demasiado, Berserker propinó al reptil un duro golpe en la cabeza para aturdirlo. Comenzó a hundir su cuchilla en Toa cuando una bola de plasma lo derribó y soltó a Toa.
Nallyt tenía la armadura puesta y había disparado a Berserker con el cañón de plasma de Wolf, apoyando la hombrera contra el suelo. Falconer trató de atraparla, pero al descuidar el cuello de Wolf, éste pudo liberarse de los otros dos yautjas. Nallyt recogió el cuchillo de xenomorfo, se lo lanzó a Wolf y él lo usó para abrirle el vientre a Targeter, matándolo.
Después encaró a los 'mala sangre' restantes. Breaker y Falconer dispararon pero Wolf logró esquivar los disparos y herirlos no gravemente con el cuchillo. Ellos reconocieron que la pelea estaba perdida, pues ya no contaban con el factor sorpresa y no podrían cuerpo a cuerpo contra un guerrero de élite, por lo que huyeron de la habitación por poco siendo alcanzados por las armas de Wolf, pero él decidió dejarlos escapar, después de todo, ya tenía al pez más grande.
Wolf se acercó a un Berserker inmóvil y aparentemente inconsciente, para ver que Toa ya estaba más estable y ayudó a Nallyt a quitarle al yautja sus cuchillas de mano
"~ ¡No, no se acerquen!~" regañó a sus alumnos, puesto que conocía la peligrosidad del cazador "~ ¡Busquen una cuerda en mi mochila; Toa, tráeme mis cuchillas!~" indicó.
Mientras ellos buscaban las cosas, Wolf puso el cuchillo de Toa sobre el cuello del yautja. Notó el adorno de hueso en la biomáscara de Berserker, puesto que hace unas horas no lo traía. No tardó nada en darse cuenta de que aquella mandíbula era de yautja, y solo había una mandíbula de yautja que era así de grande, asi que realmente no había duda.
R´kon había muerto.
Toa le dio a Wolf sus cuchillas correspondientes y él se puso el brazalete, momento que Berserker aprovechó para patear las piernas de Wolf y hacerlo caer. Le disparó pero Wolf rodó y esquivó el disparo, Wolf trató de herirlo con sus cuchillas pero Berserker retrocedió, luego salió de la habitación (cerrando la puerta en las narices de Wolf) y pronunció un comando especial que cerraba desde afuera la puerta de la habitación, con lo que encerró a Wolf y sus alumnos adentro.
Luego, al ver que le habían quitado el brazalete que carga su computadora sonrió victorioso.
Wolf rugió y golpeó la puerta con frustración cuando se vio burlado por el nuevo mala sangre.
"~Wolf…~" titubeó Toa. Wolf se dio la vuelta para ver a Toa señalando el brazalete en el suelo, sonando en la cuenta regresiva de destrucción.
Berserker con su biomáscara, había activado remotamente el dispositivo de autodestrucción de su brazalete.
Ésta modificación la había hecho en secreto desde hace tiempo, para el caso en que el enemigo le cortara un brazo o lo dejara muy gravemente herido, él sería el último en reír.
Berserker se alejó tranquilamente de la habitación, dobló una esquina, se recargó en la pared y esperó, se escucharon unos golpes contra la puerta, lo que intensificó aún más la sonrisa en su rostro, era cuestión de segundos para que explote la bomba.
!Y explotó! Se escuchó un sonoro estruendo y el humo llenó la zona.
Berserker se asomó doblando la esquina y pudo ver la habitación completamente borrada de la nave, una explosión de un kilómetro de diámetro había sido detonada en una habitación de 60 metros cuadrados, e incluso había destruido los aposentos vecinos, matando probablemente a otros yautjas. Su visión termográfica le impedía ver los cuerpos debido al calor de la explosión, pero cambiando de filtro logró ver que efectivamente no había ningún cuerpo, debido a que la explosión los desintegró, si hubiera encontrado algún cuerpo significa que la explosión no resultó como esperaba, pero aquí no había nada vivo.
Wolf, Toa y Nallyt habían muerto, Berserker muy ~sonriente~ y satisfecho se marchó de la zona antes que alguien lo descubra.
(Por aquí queda bien el tema de "Berserker Predator vs Classic Predator")
El yautja se dirigió al círculo de reunión, donde pronto se reuniría todo el clan a la mitad de la noche. Aunque ya se había encargado de Wolf, para actuar con total libertad era necesario eliminar a la oposición del clan, aquellos que eran leales a R´kon el Anciano.
Habría una revolución
El nuevo y poderoso líder veía su ascenso. Después de que el Anciano tropezó en el cumplimiento de las leyes múltiples veces, se volvió cada vez menos respetable; mientras Berserker, tomó el liderazgo, y se ganó la confianza de los demás yautja, a pesar de que su sentido de honor ya era algo torcido. ¡Sí! ambos se fueron distanciando de las leyes, pero mientras uno caía en la vergüenza el otro se levantaba en rebeldía.
Durante décadas, Berserker vió como los cazadores de su clan iban cayendo uno a uno, derrotados por los débiles hombres y otras criaturas despreciables.
Sus patéticas muertes fueron conmemoradas, pero el solo podía sentir vergüenza por su derrota. Aquellos que toda su vida guardaron la ley y el código de honor, sufrieron muertes dolorosas y deshonrosas. Ante todo siempre decían que Cetanu estaba orgulloso de recibir a sus hijos.
¡Sus débiles hijos habían sido derrotados fácilmente, maldita sea!
Ahora no más, no más códigos, no más reglas, no más dioses, no más maldito honor. Si iban a cazar, lo harían donde quieran, cuando y como quisieran…
Media hora más tarde, Breaker y Falconer habían reunido a todos los miembros del Clan de Bronce con la excusa de la explosión, que señalaron como un intento de motín, poco sabrían los cazadores que los amotinados eran los que habían convocado la reunión.
Después de un muy breve discurso, Berserker levantó la revolución, puesto que todos los miembros del clan estaban allí reunidos, matar a la oposición fue más fácil. En tres ocasiones intentaron traicionarlo, pero el atacante era fulminado al instante por múltiples disparos.
Muchos yautjas murieron, asesinados por las armas de sus hermanos.
Tracker con suerte logró escapar del caos cuando apenas empezó la masacre. Corrió a través de los pasillos de la nave con la mayor fuerza que su edad le permitía, preguntándose si acaso este era el final del Clan de Bronce. Se detuvo cuando dejó de escuchar el alboroto y se dio cuenta de lo mucho que se había alejado, encontrándose totalmente solo.
Caminando, evaluaba qué debía hacer alguien de su rango en esta situación. Los mejores cazadores estaban con Berserker o muertos. Los sobrevivientes estaban dispersos y desorganizados; y por si fuera poco, estaban en pleno espacio, no había a donde huir. Toda la situación sólo podía ser resuelta desde adentro.
Y afortunadamente conocía a alguien que los podría ayudar. De inmediato retomó su carrera, sabiendo a dónde ir y a quién buscar.
Desde que se separó de su clan hace cuatrocientos años, Wolf prestó sus servicios a otros clanes, ya sea como un juez, un guía en las cacerías, o un limpiador de infestaciones. Había forjado amistad con varios clanes, por lo que juntos lograrían llegar al área de comunicaciones y contactar a otro clan exitosamente.
Una de las puertas junto al pasillo se abrió, aquella puerta provenía del camino central de la nave, por lo que muchos yautjas pasaron en una estampida
Un yautja repentinamente atacó al alto rango del clan, pero él lo noqueó con un puñetazo en la mandíbula, a continuación desenfundó sus hojas gemelas y le atravesó el vientre; otro más trató de atacarlo pero igual lo atravesó con su otro par de cuchillas. Entonces un tercer mala sangre extendió una lanza frente a Tracker
Golpeó ambos brazos para liberarse de los cadáveres, los cuales cayeron a sus costados, y combatió al tercer guerrero, un cuarto mala sangre lo sujetó por detrás pero él se liberó con una patada y se las arregló para matarlos a ambos.
Se levantó, tenía unos cuantos cortes en el pecho pero estaba bien, rápidamente se orientó y se dirigió su carrera hacia el aposento de Wolf
A la mitad del pasillo, alguien salió de una puerta abierta y lo golpeó con un guantelete especial, arrojándolo contra la pared y rompiéndole el torso en pedazos; alguien que desde hace varios años codiciaba esa plateada biomáscara con ornamentos de hueso que él portaba orgullosamente como símbolo de sus cacerías.
Ya moribundo y ensangrentado, con sus últimas fuerzas, Tracker se quitó la biomáscara para enfrentar la muerte cara a cara y murió dando su última amenaza al yautja mala sangre cuando su caja torácica rota se quedó sin aire. El Breaker se quitó su biomáscara color bronce y la arrojó lejos, pues ya no la necesitaba. Había cazado al cazador, ahora las cacerías de éste serían suyas, y se había ganado por derecho la armadura que vestía su presa.
Miró la biomáscara plateada en la mano de su cacería y no pudo resistirse; la arrancó de la mano del viejo y la colocó sobre su rostro, luego soltó una escalofriante risa coronándose como el nuevo Tracker…
…
"~Wolf…~" lo miró Toa mientras señalaba la bomba que Berserker dejó en la habitación.
Wolf jadeó debajo de la máscara y rápidamente procedió a buscar las opciones de escape. No había forma de escapar; la habitación estaba bloqueada totalmente, los ductos de ventilación eran demasiado pequeños, tampoco había drenaje, no tenía un balcón y la única ventana daba al espacio; a ambos lados había gruesos muros de metal, según mencionó Tracker, lo suficientemente fuertes para ser inmunes incluso al corrosivo ácido de eliminación, NO había salida.
Pateó el brazalete bomba al otro lado de la habitación, después alcanzó su mochila y sacó un pequeño frasco que brillaba en color azul (cosa que solo podían ver los reptiles). Toa lanzó su shuriken hacia la puerta intentando romperla sin gran resultado. El guerrero de élite vertió un poco del líquido en las patas de la cama y con el uso de toda su fuerza logró arrancarla del suelo
"~ ¡Rápido traigan todas sus cosas!~" ordenó
Los reptiles hicieron caso y juntos los tres se refugiaron en una esquina cubriéndose con la gran cama metálica y esperando lo que sabían que llegaría, aún más cuando escucharon las chispas eléctricas.
Repentinamente llegó un enorme estruendo, Toa sintió que el estruendo perforaba sus tímpanos y el fuego quemaba sus escamas, se tapó los oídos mientras rugía de dolor, el fuego no se detenía, seguía calentando sin piedad y seguía rugiendo en sus oídos a todo volumen.
Cuando la explosión pasó, el trío cayó rendido ante el dolor y el cansancio. La explosión llegó, incluso el fuego, pero estaban vivos.
Luego de eso Berserker quiso asegurarse de que su plan hubiera resultado, pero por suerte, el aire aún estaba ionizado por la explosión, lo que engañaba a los distintos filtros de visión con los que contaba un cazador estándar.
Berserker se vió satisfecho y se marchó, dejando tres presas vivas casi de milagro.
Un rato después, los sirvientes de la nave llegaron para apagar el fuego en el área. Uno de ellos notó la cama puesta de lado sobre la esquina del cuarto, se acercó a ver y de inmediato llamó a los demás yautjas para que lo ayuden; movieron la cama y sacaron a los tres cazadores exhaustos pero vivos.
Nota del autor:
7/9/22 Por ahora estoy corrigiendo errores de ortografía y editando. Cuando haya terminado, espero anunciarlo junto con el siguiente capitulo y desenlace.
