Disclaimer: La trama es de mi propiedad, todo lo relacionado a Crepúsculo le pertenece a la señora Meyer, desgraciadamente, aunque tenemos un acuerdo donde me presta a Jasper por las noches, ¿cierto, Steph?


Forks Ink: tatuajes y perforaciones.

Summary: "Forks Ink: tatuajes y perforaciones. Grizzly es un maestro con los retratos y tatuajes en 3D. Tink es la mejor cuando se trata de frases, nombres y/o textos. Y luego estoy yo, me llaman B, y prometo que puedo perforar tu verga sin que sueltes una lágrima… pero si eres el padre de mi bebé, mejor te lo piensas dos veces" OoC. TH. AU. Bella&Edward


Capítulo 14: No sabes lo que él significa para mí.


The White Stripes – Jolene*


— ¡Ese es mío, má!

— ¿Desde cuándo comes tocino, enano?, ¡nunca te ha gustado!

— Me gusta como tía Reneswe lo hace, mami.

— ¿Qué hay de malo cuando yo lo hago? —Floyd desvió la mirada y siguió desayunando tranquilamente en silencio, ignorando mi pregunta por fines prácticos. Jodido niño. Tomé la trenza que había hecho en su largo cabello para que no lo ensuciara, y la jalé suavemente—, ¿Floyd?, ¿qué tiene de malo?

— ¿No te duele tu cabeza, mami?, dijiste que te dolía tu cabeza, dijiste que a Eward le dolía también y que por eso era mejor que no gritáramos tanto con Grace. Mejor no hablemos más para que no te duela tu cabeza, ¿si, mami?

— Floyd D…

— ¡No lo digas, mami! —gimió escondiendo su rostro entre sus manitas—, prometo no decir que tu comida es mala, ¡si quieres le digo a tooodo el mundo que cocinas súper, súper yummy! pero no lo digas, ¿sí?.

Sonreí divertida por su insistencia.

— ¿Qué no diga, qué?, ¿qué es lo que le hiciste a mi pobre sobrino?

Renesmee me observaba con una de sus rubias cejas alzada, esperando a que respondiera su pregunta. Que conste que yo no le había hecho y una mierda a Floyd, y que él no quisiera que yo dejara al descubierto su segundo nombre era todo culpa de Emmett. Cuando Simba y yo estuvimos listos, luego de la llamada del viejo Swan, bajamos a la cocina donde se encontraban nuestros pequeños sentados a la mesa junto a su tía Ness que había preparado un desayuno de puta madre. La nena tenía unas manos de oro a la hora de cocinar, ojalá yo hubiera sacado ese jodido don, pero ya ven, incluso mi hijo odia ser honesto conmigo sobre mis artes culinarias. Bueno, no es mi culpa que la cocina parezca odiarme, porque ella es la que se comporta como una perra aquí conmigo.

— Pobre, pobre sobrino —sonreí y pellizqué suavemente las mejillas de mi bebé. Floyd me sacó la lengua y siguió comiendo—. Tu sobrino no tiene nada de pobre, él solo se pone así porque no quiere que diga su segundo nombre.

— Y mami no lo dirá porque me quiere mucho mucho, ¿cierto, mami?, ¿cierto que me quieres mucho, mucho porque soy tu único hijo? —Floyd hizo un falso puchero para dar lástima, Tink le había entrenado bien, ah—, yo te quiero mucho, mami, te quiero de aquí a la vía láctea, te quiero tanto que te presté a Grace, ¿ves, má?

— Eres un demonio adulador, ¡yo no te crié así!, esto debe ser culpa de tus tíos.

— Mi nombre es Grace Ann Cullen —la pequeña Weasley que comía sus huevos revueltos con delicadeza, comentó como si nada—, papi me puso Grace porque significa gracia, y se refiere a la gracia de Dios. Me gusta mi nombre, creo que es muy bonito, ¿no, papi? —Edward le sonrió a su pequeña y besó su mejilla dulcemente— ¿por qué no te gusta tu nombre, Floyd?

— ¡Sí me gusta mi nombre! —chilló el renacuajo, cruzándose de brazos completamente indignado por las palabras de la pequeña Weasley— Mami me puso Floyd por Pink Floyd, que es esa banda que a ella le gusta mucho, mucho —mi bebé sonrió—, ¡mi nombre es el más cool de todos los nombres! —sonrió con socarronería observando a la pequeña Grace.

— ¿Cuál es tu nombre completo Floyd?

— Floyd Swan.

Grace negó con su cabecita y frunció el ceño.

— ¿Y no tienes un segundo nombre?

— ¡No me gusta!

— ¡Pero yo quiero saber!, ¡mamá Bella, quiero saber! —infló sus regordetes cachetes para enfatizar su punto.

— Deberías estar orgulloso, hijo mío, llevas dos grandes nombres y un apellido que está de más decir su tan noble y sofisticada procedencia —Simba sonrió a mis palabras y negó levemente con su cabeza. ¿Qué era ese gesto?, los Swan somos únicos y él lo sabe muy bien, eh.

— ¡Es nombre de niña!

— ¡Oye, no insultes a Dee Dee Ramone, mocoso!, no existe hijo de puta en este mundo que toque el bajo como ese cabrón, ya te lo digo yo hijo mío, a veces pienso en agradecerle a tu tío Grizz por haberte puesto ese segundo nombre cuando fue a inscribir tu acta de nacimiento.

Dejé dos dólares sobre la mesa por las palabrotas que había soltado.

— Entonces, ¿tu hijo…

— Floyd Dee Dee Swan.

El enano resopló, sus mejillas estaban arreboladas.

La mesa se sumió en un pequeño silencio. Renesmee negó con su cabeza y evito cualquier tipo de comentarios acerca de la elección de nombres de mi hijo. Floyd me ignoraba, creo que me había ganado su odio, ¡fue culpa del tío Grizz no mía!, siempre soy yo la que paga por los cagazos de esos dos. Minino mordía su labio inferior, tratando de ocultar su risa, Grace estaba por las mismas. Eran como un calco ambos con esos grandes ojos verdes y la maraña de pelo naranja, las pecas en el puente de la nariz y esa mueca en sus labios. Se notaba a leguas el parecido entre padre e hija, por todo lo santo, ni Floyd se parece tanto a mi como Grace se parece a su padre.

— ¿Y quién es ese pobre hombre que tiene ese nombre? —preguntó Renesmee.

— Para tu información enana, de pobre no tenía nada. Dee Dee era su apodo, su nombre real era Douglas y una mierda más que no recuerdo. Era el bajista de The Ramones, una de las mejores bandas en esta puta historia —dejé otro dólar sobre la mesa, joder. Ness me miraba con confusión… Simba estaba igual.

Abrí mis ojos de dos en dos.

Santa mierda.

¡El dolor de cabeza volvía con más fuerza!

— ¿Quiénes son esos?

— No puedo creer que esté escuchando esa pregunta, Dios mío, llévatelos esta noche —suspiré.

— Yo tampoco tengo una idea de quienes son, ilumínanos —dijo Ness, entrelazando sus dedos por sobre la mesa.

— ¿Hey, ho, let's go? —canté esa parte de la canción a modo de pregunta. Nada, mierda—, ¿I wanna be sedated? —negaron nuevamente con sus cabezas—, ¿en qué jugosa piedra han vivido toda su vida?, ¿cómo popó no conocen a The Ramones?

— ¡Te dije que nadie los conocía mami!, tú eres la única que los conoce con tío Grizz.

— ¡¿Saben cuánto hubiera pagado yo por ir a uno de sus conciertos?! —chillé con desesperación—, ¡y ustedes no saben quiénes son!, ¿qué clase de música escuchan por todo lo santo?

— Taylor Swift, Selena Gómez, Justin... —murmuró Ness, encogiéndose de hombros.

¡Alguien cállela antes de que mi corazón y mis oídos sigan sufriendo!

Ella no iba a decir Justin Bieber.

Ella no iba a decirlo.

Entorné mis ojos y bufé exasperada, alcé mi mano frente al rostro de minino cuando este iba a hablar para detener cualquier cosa que quisiera salir de su boca. Ya me había llevado muchas desilusiones esta mañana como para sumarle una más, así que minino, será mejor que cierres tu linda boquita y la uses solo para besar, eso sería excelente.

— No hables, corazón, no hables. Algo me dice que soltarás un Bon Jovi o Bryan Adamas y estoy bastante hasta arriba con la cursilería, ambos dos, ¿les gusta cortarse las venas o qué?, ¿es que tú has escuchado a esa Swift? —le pregunté a Simba, incrédula—, ¡solo habla de rupturas, amores no correspondidos y mierdas así!, al menos tú escuchas cursilerías con estilo, al menos… Tendremos clases de buena música esta semana, nada de esa jodida radio cristiana, juro que si la escucho una mañana más tendrán que exorcizarme…

— Mamá…

— Son dos dólares más, ¡ya lo sé! —gruñí, dejando dos billetes más sobre la mesa.

— Yo solo iba a decir que te amo —murmuró mi pequeño, haciéndose el inocente.

— Lamentablemente yo también te amo, enano —suspiré desordenando su cabello.

— ¡Hey!, ¿por qué lamentablemente?

— Porque soy tu madre, si no te amo yo, ¿quién va a amarte renacuajo?

— Tía Reneswe, los abuelitos, mis tíos Tink y Grizz… Eward… Grace…

— ¿No es mi obligación amarte entonces? —negó con su cabeza, su ceño fruncido— Entonces no te amo.

— Sí me amas —rodó sus ojos sonriente—, no puedes no amarme, mami —y rió divertido por mis palabras.

— ¿Se puede saber por qué?

— ¡Porque yo soy muy amable mami! —chilló, como si fuera lo más obvio del mundo y que tonta yo por no saberlo—, y como soy muy amable tienes que amarme, mami, por eso todos me aman, Castiel también me ama y a mí no me gusta él, pero a él yo le gusto entonces le dejo que me ame.

Y para enfatizar el punto, el jodido perro ladró en algún lugar de la casa.

— No sé qué hice para merecer esta mierda.

Nacer —susurró Ness entre dientes, haciendo una mueca como si fuera obvio y luego carraspeó. Se hizo la desentendida, como si ella nunca hubiera soltado una palabra. Tan santa mi hermanita—. Uh, creo que… Eso fue un dólar más, ¿o me equivoco, hermana?

Simba rió divertido a sus palabras, ella le dio una mirada de soslayo y sonrió suavemente

Con el ceño fruncido dejé otro billete sobre la mesa, sin quitar la vista de esos dos.

¡Cinco dólares perdidos en una sola mañana!, y eso que algunas palabrotas pasaron inadvertidas, gracia Señor.

— ¿No tienes clases hoy o algo en la iglesia?

— ¿La explosión en el laboratorio de química?, ¿recuerdas? —entorné mis ojos, alguien tenía que jubilar al profesor Banner por todo lo santo, el viejo decrepito ese iba a terminar matando a todos los chiquillos cuando se las da de loco Einstein.

— Vale —asentí, comiendo lo último que quedaba de mis huevos y poniéndome de pie—, el desayuno estuvo delicioso, Ness, muchas gracias por esto. Es hora de que mamá se marche, enanos, vengan aquí y denme un beso —ambos mocosos se bajaron de su asiento y corrieron a mí para besar mi mejilla—. Nos vemos a la salida, paso por ustedes hoy —me acerqué a Ness—. Nosotras necesitamos hablar de algo, si pudieras pasarte a la tienda más tarde…

— Veré que puedo hacer.

Suspiré y asentí a regañadientes a sus escuetas palabras.

— Nos vemos —besé los labios de minino antes de inclinarme a su oído—, te quiero —murmuré.

Él lucía confundido, como si yo no le dijera esas palabras seguido. Ah, me estaba haciendo quedar mal, ¡siempre se las digo cuando él lo dice!, ¿por qué le resulta tan extraño ahora? Además, se lo había prometido, iba a decirle "te quiero" hasta el final de mis hermosos días. Alcé una de mis cejas, inquisidora, los ojos de Simba se iluminaron en comprensión y soltó una pequeña risita antes de negar lentamente con su cabeza.

— La promesa, la había olvidado...

— Siempre las cumplo —le guiñé un ojo.

Grizz y yo estábamos recargados contra la vitrina que estaba en la entrada de la tienda, mirando a Tink sin soltar palabra alguna. Desde que habíamos llegado esta mañana ella había estado actuando extraño, realmente extraño. Si bien mi adorada Alice tenía una jodida boca de camionero y, agreguémosle a eso su agresividad y su hiperactividad… Bueno, díganme si no encontrarían extraño un silencio enorme por su parte siendo ella una persona tan putamente efusiva que a veces te ponía de los nervios. Pero ahí estaba, estirada sobre la silla reclinable, mirando el techo y jugando con su largo cabello caoba. Estaba como en un jodido estado de "ser o no ser", una mierda así. Era un tanto fascinante verla, joder, había estado callada por más de una hora, era un puto récord. Y lo más extraño y que nos daba un poco de miedito, era que Tink suspiraba. Ella suspiraba por todo lo santo. ¡Suspiraba como una nena enamorada!, ¿qué carajos estaba pasando? Oh, yo tenía tantas ganas de husmear y preguntarle qué coño era lo que la tenía así, pero tal vez y recibía un puto puño en la cara por metiche.

— Pregúntale.

— Ni de coña, es capaz de sacarme los dientes de un jodido golpe, y yo amo mi dentadura como para sacrificarme, púdrete, pregúntale tú —Grizz se estremeció levemente y negó con su cabeza repetidas veces—, ¿ves?, eres un marica, Grizzly.

— Piedra, papel o tijera… Es la única maldita solución.

La puta madre, era horrible en esa mierda de juego.

Asentí, empuñando mi mano y escondiéndola tras mi espalda. Grizz copió mi gesto, luego de eso ambos murmuramos en un bajo volumen –para no perturbar la paz de la asesina ahí– "piedra, papel o tijera". ¡Coño!, ¡odiaba cuando era un empate!, uno se ponía más nervioso, joder. Repetimos lo mismo nuevamente, antes habíamos empatado con piedra, algo me decía que Grizz haría papel, así que tuve la genial idea de hacer tijera…

— ¡A la puta!, ¡te odio!

— Fue un justo juego, mi querida B —le regalé mi dedo medio con todo el amor que tenía—, pregúntale.

Carraspeé, volviendo mi mirada a Tink.

— ¡Eh, Tink! —oh joder, ella giró su cabeza luciendo totalmente ida, como esa vez que le dio la pálida al fumarse tres porros de un hilo—, muñeca, ¿quieres decirnos a tía B y tío Grizz lo que te pasa?, carajo, llevas en ese estado desde que llegaste y realmente, realmente queremos saber qué coño te pasa, porque, nena, tus amigos aquí son unos jodidos metiches y si no nos dices nuestro cerebro explotará especulando… Y no queremos eso, prefiero que mis neuronas mueran por cusas mucho mejores que pensar, como con un porro, por ejemplo…

— ¿Ah?

Carajo.

Luego de ese hermoso discurso que lancé, recibía eso como respuesta.

— ¡Tink! —chillé exasperada—, ¡cuéntanos!

— ¿Por qué me dejaron sola en la puta playa?, joder, joder, ¿por qué?

— ¿Sola? —Grizz frunció el ceño—, eh, que conste que yo había tirado mi playera a la mierda y estaba saltando esa jodida fogata que había, gracias al cielo no me quité los pantalones como Cobain, jodido idiota, tendría los huevos fritos a esta altura… —la cara de Alice se crispó cuando Emmett mencionó a Jasper.

Oh santa mierda.

— ¡No-puede-ser! —chillé—, ¡tú, perra! —solté una enorme carcajada al haber entendido toda la mierda—, ¡te tiraste a Cobain otra vez!, es tan gracioso todo esto, ¡tú que tanto lo "odias" —me dio una asesina mirada cuando enmarqué el "odias", haciendo cremillas en el aire con mis dedos— ya te lo has follado dos veces!, ya sabes lo que dicen, nena, del odio al amor…

— ¡Amor y una mierda! —gritó, poniéndose de pie y apuntándome con su dedo índice—, ¡si no te hubieras violado a minino en las rocas nada de esto habría pasado!, ¡el hijo de puta quería ir a cagarles la onda para avergonzar a su hermanito!

— ¿Y me salvaste?, ¡aws!

— ¡Que conste que lo hice por el primor! —entornó sus ojos y se cruzó de brazos—, además, idiota —murmuró entre dientes—, ¿cómo coño se le ocurre mostrar su verga?, ¿es que no le da vergüenza o algo? —negó con su cabeza y luego susurró—, no saben cómo de incómodo es tener arena en la vagina, hijos de puta.

Grizz y yo nos largamos a reír sin poder evitarlo.

¡He ahí por qué estaba irritable la pobre mujer!, no tenía nada que ver con la follada, ¡era la puta arena!

La campanita de la tienda sonó indicando que teníamos compañía. Por cómo se enervó Tink al ver al nuevo cliente, supe que… Bueno, en realidad no era un cliente y era un rubio jodido que no temía por su vida. Grizz alzó sus cejas y soltó un silbido por lo bajo, reí entre dientes, observando a esos dos que tenían expresiones totalmente distintas en su rostro. Tink estaba completamente tensa y, enserio, si esa mierda de "las miradas matasen" fuera verdad, Cobain no estaría solo muerto, estaría bien jodidamente enterrado a ocho mil metros bajo tierra. Y aquí estaba el contraste, en el brillante rostro de Cobain. Él resplandecía, joder, realmente lo hacía, estaba radiante y tenía una puta sonrisa de complacencia en sus labios. Se recargó contra la vitrina y alzó sus cejas, desviando su mirada de Alice y observándome a mí esta vez.

— Qué onda, B.

— Qué onda, Cobain —sonreí divertida por la situación y apoyé mi cadera en la vitrina—, ¿qué te trae por aquí?

— Necesito hablar contigo —comentó, sin quitar sus ojos de mi pero apuntando a Alice esta vez.

— No tengo nada que hablar contigo, cabrón.

— Oh, hadita, yo creo que tenemos mucho, mucho que hablar. A no ser que no quieras hablar precisamente, si sabes a lo que me refiero… —movió sus cejas con sugestión, y eso fue todo lo que Tink necesitó.

Mi adorada amiga se acercó a Cobain y, agarrando el cuello de su playera en su puño, lo acercó a su rostro. Solo escasos milímetros los separaban, la diferencia de estaturas entre los dos ni siquiera se notaba, de hecho, con lo intimidante que lucía Alice se veía incluso más grande que Jasper. Y él solo sonreía abiertamente, ¿cómo carajos?, yo me hubiera meado encima, enserio, le tengo un respeto enrome a mi enana porque ella sí que es una mujer de armas tomar, digo, si yo, B, soy una jodida matona, Tink lo es tres veces más.

— Escúchame bien, sucio cabrón, no tengo nada que hablar contigo, ni nada que hacer contigo. Tu verga no volverá a tocarme en lo que te resta de vida, ¿me has escuchado?, no lo hará, y si lo hace, oh cariño, juro por el todopoderoso que haré que te la comas…

— ¿Te la comerías conmigo al menos? —y él todavía tenía la fuerza para bromear, santa mierda.

— Mira, tú… —tensó su mandíbula y suspiró, luego siguió hablando— Follamos, fue solo eso…

— Follamos, sí, en la playa, con el amanecer de fondo, las olas…

—… Idiota —murmuró Tink entre dientes—, como si no hiciera esas cosas de una noche, ¿qué esperas?, ¿qué sea como esas estúpidas que no pueden con la mierda de una noche? Por favor, Cobain, ¿es enserio?, ¡se trata de mí!

— Sé que se trata de ti, y por eso estoy aquí... Sabes perfectamente que eso no fue lo que dijiste hace unas horas atrás, nena, lo sabes —sonrió nuevamente, sin temor alguno. Tomó la mano de Tink que aun sostenía su playera entre las suyas y la retiró lentamente. Alice se había quedado en silencio, más bien parecía shock…

Oh, oh, algo bueno había pasado, ¡y yo no sabía que era, joder!

— ¡Estaba borracha, estúpido!, ¡borracha y un poco colocada!, ¡no recuerdo y una mierda de lo que hablé!

— ¿Quieres que te repita entonces lo que dijiste?, para que te hagas una idea…

— ¡Vete! —gritó Tink, empujándolo hacia la puerta—, ¡no eres bienvenido aquí!, ¡juro por Dios que si abres tu boca te mato! —golpeó el pecho de un sonriente Cobain con su puño—, te mato, Cobain, lo hago. Yo no dije eso, fue el alcohol hablando, ¡métetelo en tu cabeza y deja de joder!

— Lo siento, hadita, pero yo no puedo olvidar algo así tan fácilmente —se inclinó y le robó un rápido beso a una pasmada Alice—. Tendremos esa charla algún día, quieras o no, vendré a joderte los ovarios hasta que aceptes tener la charla, sabes que no tengo mucho que hacer, así que atente a las consecuencias nena, por que no te salvarás de mi, no hasta que aclaremos todo —le guiñó un ojo—, ¡nos vemos en otro momento, chicos! —y como entró, salió de la tienda.

Tink seguía de pie frente a la puerta observando sin observar realmente, una de sus manos se alzó lentamente y con la yema de sus dedos recorrió su labio inferior. ¡Oh santa mierda!, ¡oh santa mierda!, ¡ella estaba tan perdida! Quería tanto reír por lo que estaba pasando, ¿quién iba a decirlo?, detrás de toda esa fachada de "te odio y tú me odias" hay una relación en potencia. Cabrones, añoro el día en que estén juntos para reírme en su puta cara de lo divertido que resultaba todo esto.

La campanilla sonó una vez más.

— E… ¡Ese amigo tuyo me agarró en la calle y me plantó un beso!

Renesmee lucía ofuscada, sus mejillas estaban arreboladas y sus ojos parecían dos putas llamas.

— Esta feliz, supongo —me encogí de hombros restándole importancia—, ¿necesitas algo enana?

— Tú me dijiste que viniera a la tienda… —alzó una de sus cejas.

Oh, cierto, cierto.

— Claro, lo había olvidado —entorné mis ojos—. Grizz, ¿podrías ir a buscar a los enanos por mí?, esto con Ness tomará algo de tiempo, creo… —Grizzly asintió y extendió su mano para que le entregara las llaves de la van— Te amo amigo, gracias.

— También te amo, enana —me guiñó un ojo—, ¡las amo a las dos, eh! —Tink sonrió suavemente y le lanzó un beso por el aire—, a ti también monstruo del lago Ness —Renesmee resopló por lo bajo y desvió la mirada.

— Entonces… ¿quedaré sola aquí?

— No, estaré en el cuarto —Tink asintió—, ya sabes, cualquier cliente me llamas, ¿sí? —volvió a asentir, tomando lugar tras la vitrina en la entrada. Le hice un gesto de mi cabeza a Renesmee para que me siguiera al cuarto de perforaciones.

Una vez dentro del pequeño espacio la invité a tomar asiento en la camilla. La enana se sentó, retorciendo el dobladillo de su blusa entre sus dedos, como lo había hecho en casa. Suspiré y acerqué mi mano a las suyas, deteniendo ese gesto. Me recordaba a Simba cuando íbamos en el colegio y tenía sus ataques nerviosos, él también tenía esa jodida manía de jugar con sus manos. Una vez incluso se hizo daño, por toda la presión que tenía encima. Hijos de puta, ¿cómo tan idiotas?, él era el ser más tímido de la tierra en esos tiempos y lo hicieron leer el puto discurso de su graduación. A veces la gente no piensa, y yo soy la loca aquí, ah.

— Entonces… ¿de qué quieres hablar? —ella retiró sus manos lentamente de las mías, luego carraspeó, un tanto incómoda.

¿Estaba ella incómoda?, que carajos queda para mi entonces.

— Papá me dijo una vez que si quería saber porque coño eres así conmigo, debía preguntarte… —rasqué la parte trasera de mi cabeza y proseguí— Y eso es lo que quiero hacer, ¿si te pregunto me responderías sin tu mierda de sarcasmo?, Dios sabe que no estoy de humor para eso, enana…

— Te fuiste —soltó, sin anestesia, ah, ella había sacado algo de mí, ¿ven?, le gustaba ir al meollo del asunto inmediatamente—, te fuiste cuando yo apenas tenía once años, tengo vagos recuerdos de mamá, ¡tenía solo cuatro cuando nos la arrebataron!

— Lo sé, yo estaba ahí, ¿recuerdas? —Renesmee tragó saliva silenciosamente y asintió.

— Yo te adoraba, Isabella —entornó sus ojos y soltó una seca risita—, eres mi hermana mayor, por todo lo santo, ¡yo te veía como la madre que no tenía y me dejaste!, tú también me dejaste… ¿Es que acaso ninguna de las dos pensó en mí?, ¡son unas egoístas! —chilló, poniéndose de pie y dándome la espalda— Estaba sola… Amo a papá, él fue y sigue siendo el mejor papá del mundo, ¡pero una niña necesita una figura materna!, papá trabajaba para poder mantenernos y…

— ¿Enserio me hubieras querido tener a mi como figura materna? —traté de sonreír para aligerar el ambiente. Ya ven, la había cagado bien grande con la enana, nunca pensé… Bueno, ella lo dijo, realmente nunca pienso las cosas hasta que ya está hecho.

Sus ojos verdes estaban abnegados en lágrimas, asintió suavemente.

— Luego llegó Edward… —fruncí el ceño al ver la pequeña sonrisa que se posó en sus labios— Cuando él llegó todo cambió —oh Dios mío, no—, tenía a la pequeña Grace, ¿sabías que fui su niñera por un periodo de tiempo? Edward era dulce, tierno, siempre se preocupaba por mí… Y yo le tengo un enorme cariño a Gracie, pasaba tanto tiempo con ella que… —sus mejillas se sonrojaron y volvió a carraspear— Le hablé a Edward sobre esto una vez y él me ayudó bastante —volvió a sonreír soñadoramente—, realmente, ha sido el único que se ha preocupado por mí de esa forma…

— Jodida mierda, Renesmee, dime que no estás…

— Pero luego apareciste, ¿para qué? —frunció el ceño y cuadró su mandíbula—, ¡te habías ido!, ¿qué necesidad había en que volvieras?, y volviste solo para arruinar todo una vez más —empuñó sus manos—, ¿es que no te bastó con romperle el corazón a tu hermanita que te necesitaba más que nunca?, ¡claro que no! —rió sin humor alguno. Yo estaba, uh, no sé, anonadada con todo esto—, ¡tenías que romperle el corazón nuevamente siendo una adolescente!

— ¡Espera!, ¡espera! —chillé, alzando mis brazos y no entendiendo una mierda—, no es mi culpa que minino me quiera a mí, no lo es, tú no puedes culparme por eso enana… ¡Qué carajos!, ¡no puedes culparme por nada de esto!

— ¡Si puedo hacerlo!, ¡si no hubieras vuelto él todavía estaría disponible! —gritó tan fuerte que con el movimiento desordenó su larga cabellera, parecía loca, para ser honestas—, si no estuvieras aquí yo seguiría siendo la niñera de Grace, ¡ella no te llamaría madre!

— ¿Realmente tienes un enamoramiento por Edward?

Esto era tan… bizarro, por Dios.

— Tú no tienes ni idea de lo que él significa para mí, Isabella, ¿pero te importa?, claro que no —bufó y limpió las lágrimas que habían salido de sus ojos sin su permiso con brusquedad—. Solo espero que no le hagas daño, ni a él ni a Grace, eres una experta en ello, todo lo que tocas se pudre, realmente espero que no juegues con ellos…

— ¿Qué clase de absurda imagen tienes de mi jodida niña? —me puse de pie, harta de su mierda—, no tienes ningún derecho a tratarme de este puto modo. Vale, la niña no tenía una figura materna, boo-huh —fruncí el ceño y alcé mis brazos al aire—, ¡pues yo tampoco la tuve luego de la muerte de mamá y no me ves llorando como una jodida nena!

— ¡No es lo mismo! —gritó con impotencia—, tú me hiciste creer que me querías…

— ¿Pero qué mierda estás hablando ahora?, ¿qué pasa por esa cabecita tuya?, ¿realmente piensas eso, Nessie? —reí incrédula—, ¿te hice creer que te quería?, ¡pues claro que te quiero, enana idiota!, ¡eres mi hermanita, joder!, ¿cómo iba yo a no quererte?

— Entonces porqué... ¿Por qué Edward?, entre todos los hombres que has conocido, ¿por qué tenía que ser él?

Ella tenía una mirada desolada, santo Dios, supiera minino sobre esto se sentiría extremadamente mal, él era tan empático con la gente, ah, algo me dice que incluso se pondría del lado de la pobre Renesmee y diría que todo ha sido mi culpa… ¿Por qué tenía yo que tener la culpa de todo?, realmente no era mi jodida culpa que Simba me quisiera a mí, ¿lo era?, no señor, nunca lo engatusé, siempre fui yo misma y lamentablemente a él le gusto. Que le den con su culpa, yo no tengo la maldita culpa.

— Porque siempre lo fue, Ness, incluso antes de irme… Siempre fue minino, siempre lo va a ser… —me encogí de hombros y suspiré abatida— Si te sirve de algo, lo siento. Siento haber sido una mala hermana mayor, siento haberte dejado abandonada —me contuve de rodar mis ojos—, pero no siento lo que tengo con Simba, por eso no puedo pedirte disculpas.

— ¿Cómo puedo yo competir contigo? —murmuró, tirándose sobre la camilla como un saco de papas—, eres hermosa, incluso con todas esas cosas que llevas en tu cuerpo, eres hermosa, tu cabello, tus ojos… No puedo competir contigo, Isabella, no puedo…

— Yo no quiero que… Renesmee, Dios —me senté junto a ella y alcé su barbilla, obligándola a mirarme—. No quiero que compitas conmigo, enana, ¿de qué estás hablando? Tú también eres hermosa —sonreí—, joder, eres igual a mamá.

— Tú… Tú puedes elegir entre un mar de hombres, hermana, tienes elección, yo no… —sus ojos volvieron a aguarse— Edward es el único, yo no encontraré… Por favor, Bella, él es el único para mí, sé que será así siempre, por favor… —tragué saliva ante su súplica.

— Tienes solo dieciocho años, Ness, no puedes saber que…

Ah, pero si podía, ¿cómo minino lo había sabido cuando éramos unos púber?, ¿y qué hay de mí?

— ¡Tú no puedes saber lo que yo siento!, no tienes una idea…

— ¡Tienes un jodido enamoramiento, supéralo!, eres joven, joder, minino no es el amor de tu vida, ¡solo crees que lo es!

— ¡Por que lo es!, y tú me lo arrebataste… Te lo ruego, Isabella, no te lo dejes para ti…

— Lo siento, enana, yo…

Y me dejó con las palabras en la boca cuando se puso de pie de un salto y dejó el cuarto de perforaciones en un santiamén. Suspiré pesadamente y me estiré a lo largo de la camilla. Ah, y yo que me estaba burlando de Tink minutos atrás porque estaba muy pensativa y mierda. ¡Mírenme, igual que Alice, igualita! Suspiré nuevamente y acomodé mis brazos tras mi cabeza. ¿Qué quería ella?, ¿qué dejara a minino porque tenía un enamoramiento por él?, ¿realmente?, ¡me dice que quiere que cuide de ellos pero si hago lo que quiere los destrozaría!, aparte y no podría… Está loca, la amo, amo a esa enana aunque ella no quiera verlo, sí, cometí errores, ¿quién coño no lo hace?, pero no puedo cumplir con lo que quiere, puede pedir cualquier cosa más, la que sea, pero no esa, no que deje a Simba para su salud mental.

— ¡Mami!

Me vi invadida por dos cuerpecitos pegados a mí.

Luego pensaría en Renesmee y toda su mierda, ahora tenía a mis dos mocosos conmigo.

— Enanos, mi beso —me bajé de la camilla para acomodarlos a ellos sentados sobre esta, me incliné hacia adelante, dándole una mejilla a cada uno. Los babosos besos no se hicieron esperar—, ¡yummy, que delicioso! —guiñé un ojo y sonreí a mis mocosos.

— ¡Hoy tuvimos un día fantabuloso, mami! —chilló Floyd, corriendo su flequillo con una de sus manos.

— Creo que tendremos que llevarte al peluquero, caracoles —Floyd tenía su cabella largo… Muy largo, bastante largo, Oh Dios mío, ¿cuándo le había crecido tanto?, él lo tenía un poco más debajo de los hombros hace como uno o dos meses atrás y ahora está por la mitad de su espalda.

— ¡Pero me gusta mi pelo mami!

— Lo sé, a mí también me gusta enano, pero necesitas un corte, al menos hasta los hombros, ¿eh?

— ¡Yo también quiero un corte de pelo mami! —mis ojos volaron a la pequeña Weasley.

Bueno, aquí teníamos un problema.

Grace llevaba su pelo más largo que el de Floyd, incluso, sus hebras naranjas se veían hermosas al sol, y algo me decía que papi no iba a estar tan contento si le cortábamos el cabello a la nena. Suspiré y acaricié el cabello de Grace, pensando. Floyd tenía que cortárselo si o si, estaba luciendo como una niña, ¡pero se veía tan hermoso!, solo hasta los hombros, solo hasta los hombros B.

— Muñeca, ¿hasta dónde quieres tu pelo?

— ¡Hasta aquí! —y ella se agarró su cabecita con ambas manos. Hice una mueca.

Definitivamente a papi le daría un ataque.

— Uh, amor, creo que será mejor que le pidas a papi… —y ella hizo la mueca infernal— O yo podría simplemente llevarte y llamar a papi una vez estemos ahí —la pequeña sonrió dulcemente—, harán que muera algún día.

Grace agarró mi brazo y tiró de él, me acerqué a ella y con sus cortos bracitos trató dar rodearme en un tierno abrazo. Rodeé su pequeño cuerpo con los míos y dejé un beso sobre su cabecita. Ella a veces era igual de tímida que su padre, incluso llegué a pensar que me tenía miedo porque le costaba hacer este tipo de cosas, aun siendo una niña. Floyd por ejemplo, es bastante efusivo –cuando no estamos frente a sus compañeritos porque recuerden que él es un chico rudo–, pero Grace no lo era tanto, a veces ella dudaba sobre si darme un abrazo o no, me pregunto por qué será eso…

— ¿Ahora sí que me dejarás sola? —Tink estaba inclinada sobre una chica de cabello fucsia, que tenía sus pechos al aire. ¿Cuándo había entrado un cliente a la tienda? Mis manos estaban ocupadas con las manos de los mocosos, me acerqué a Alice con ellos siguiendo mi paso.

— Corte de pelo —levanté ambas manos de los enanos.

— ¿La nena?

— Algún día ella aplicará su control mental sobre ti —suspiré a la vez que Tink reía—, minino me matará —me encogí de hombros— ¿Dónde quedó Grizz?, ¿por qué no está aquí trabajando como debe ese hombre bueno para nada?

— Él dejó a los chicos aquí y partió en su motocicleta con una rubia montada atrás.

— Me jodes las pelotas que no tengo, ¿con una rubia?, ¿qué rubia?

— ¿La de la iglesia?

— ¡Santa mierda!, ¿esa rubia? —Tink asintió— Oh, oh, qué día más épico ha sido este. Tú estás colada por Cobain pero no quieres aceptarlo, Renesmee tiene un enamoramiento por lo que es mío —Tink alzó sus cejas—, después te cuento —le quité importancia con un gesto de mi mano para que no hiciera preguntas, no con los chicos aquí—, y ahora Grizz anda de fugitivo con la directora, cuando el panzón se entere de que le ponen los cuernos…

— ¡Deberíamos decírselo nosotras para grabar la cara del cabrón!

Reímos ambas al tener la imagen mental de Royce King recibiendo la noticia non grata.

— Bonito tatuaje el que haces ahí, por cierto —sonreí a la muchacha que estaba sentada en la silla reclinable, me sonrió de vuelta— Soy B, te daría la mano pero… —le hice una mueca apuntando a mis enanos.

La chica rió y asintió con entendimiento.

— Kate —me guiñó un ojo—, el diseño lo hizo en apenas unos segundos, ¿qué hacen en un pueblo tan pequeño teniendo talento para grandes ciudades?

— ¡Aw!, ¡mira, nos halagan! —chilló Tink, riendo, sin dejar de prestar atención al tatuaje que hacía a la chica en su pecho—, nos gustan los pueblos chicos, ¿cierto, B?, se pueden encontrar buenas cosas aquí, no vaya a saber esta…

— ¿Aun no terminas?, ¿cuánto puto tiempo tendré que esperarte?

Me giré al mismo tiempo que la campanilla sonaba bruscamente, al igual que esa odiosa voz que odié en el instante en que la escuché. Ni siquiera sabía quién carajos era ella y tampoco me importaba, pero su actitud me estaba dando una sensación de mierda. La recién llegada era una chica de largo cabello castaño que tenía sus puntas de un color más claro, sus ojos haciendo juego con su cabello eran fríos, totalmente, la diosa del hielo. Vestía como puta… Ah, no, vale, Tink viste así también, pero a Tink la amo, a esta… Esta vestía como puta, unos cortisimos shorts con unas largas botas negras y un top a juego con sus botas. No, retiro lo dicho, Tink no viste así, así que puedo llamarla puta cuantas veces quiera.

— ¿Y quién carajos eres tú?

Pregunté, alzando una de mis cejas.

— ¿Y por qué demonios debería decírtelo?

Se cruzó de brazos, alzando sus enormes pechos de paso. Ella tenía un tatuaje en su pecho que decía "Carpe Diem", también tenía algunos tatuajes en sus brazos y uno en el muslo, que se veía claramente ya que usaba pantalones cortos. ¿Quién diablos se creía esta zorra?

— Porque estas en mi puta tienda y si no cuidas tu tono te echare a patadas en el culo, nena.

— Kate, ¿podrías apurar esta mierda?, no estoy para juegos, te espero fuera…

— Chicos, sus oídos —murmuré, los niños se cubrieron los oídos—. ¡Hey, tú! —la mujerzuela se giró, mirándome por sobre su hombro como si fuera una cucaracha insignificante. Oh la muy hija de puta—, te hice una jodida pregunta y estoy esperando mi puta respuesta…

— ¡Charlotte! —gritó la chica que estaba haciéndose su tatuaje—, ¿puedes dejar de joder un rato?, eres exasperante mujer, ¡te dije que tomaría un tiempo!, demonios, ve a dar una vuelta por ahí, que se yo, ¡te llamo cuando este lista!, algo debe haber en este pueblo que te entretenga.

— ¿Cuántas putas veces te he dicho que no me llames así?, ¡Es Charlie!, ¡Charlie!, me haces recordar al imbécil bueno para nada que me tiré una vez, ¿lo recuerdas?, ugh, él me llamaba Charlotte, insistía en ello... Estúpido niño pijo... —movió su cabeza de un lado a otro y abrió la puerta—, ¡iré a ver la mercancía que hay en este pueblo!, alguna polla debe valer la pena…

Y salió dejándome completamente pasmada.

Pero…

Castaña, grosera, con tatuajes…

Charlotte, Charlie…

¿Podía…

No, joder, no, no, ¡no!


* Jolene es original de Dolly Parton, pero yo amo el cover de TWS, por eso elegí ese, aparte es más acorde a la música del fic.


¡Buenas tardes!

¡Nuevo capítulo arriba!, creí que no iba a poder subirlo como había prometido XD Bien, primero que todo les digo que mañana les traigo la otra actu ya que ahora me es imposible subir otro que no sea este porque es el único que tengo listillo listillo (tiene algunos errores igualmente porque soy un tanto floja con la edición, disculpas, disculpas) ¡Espero les haya gustado! sé que es mas corto de lo normal, incluso tenía pensado todo un final diferente (el corte de pelo de los nenes iba a ser en este cap) pero una zorra se cruzó en el camino y... Tenía que dejarlo ahí, algo me lo decía (?) wajajaja, pero las compensaré en el próximo, así que no se preocupen. Bien, respondiendo rr: Amanda-Cullen-Salvatore, con fuerza de voluntad se puede dormir tan poco y despertar con resaca, no vaya a saber yo en esos días de Universidad en que no podías perder clase, aunque tuvieras un perro dolor de cabeza, jajajaj. Nadiia16 sobre tu pregunta de si yo le había hecho a todas las cosas que nombraba en el fic... Omitiré comentarios XDDDDDD solo les diré que soy un tanto loca y excesiva y... Saquen sus conclusiones (?) También me pidieron el "Padre Nuestro de los Borrachos", valelunitaandedward te digo que es muy fácil encontrarlo, está en google, solo pones el nombre en la barrita y te saldrá enseguida, jijiji. Ah, por cierto, sobre lo de Renesmee/Edward, tengo que culpar a un review que plantó la idea en mi XDDD digo, lo había pensado antes, pero cuando alguien me preguntó por ahí si era por eso, me dije "Marina, hazlo, por favor" y bueno, tuve que, aunque no se me alteren, Ness es una nena, es solo un crush pero pronto lo verá, Nahuel y Jacob le harán ver eso, jijiji.

Y creo que eso vendría siendo todo, si tiene alguna duda o algo, pueden hacérmela saber por un rr o en el grupo de los fanfics :3

¡Nos estamos leyendo chicas!

PS: Para las chicas que me preguntas sobre el grupo de los fics, en mi perfil está el link si lo quieren :)

¡Muchísimas gracias por todos sus reviews, alertas y favoritos!

Lamb.