Disclaimer: La trama es de mi propiedad, todo lo relacionado a Crepúsculo le pertenece a la señora Meyer, desgraciadamente, aunque tenemos un acuerdo donde me presta a Jasper por las noches, ¿cierto, Steph?
Forks Ink: tatuajes y perforaciones.
Summary: "Forks Ink: tatuajes y perforaciones. Grizzly es un maestro con los retratos y tatuajes en 3D. Tink es la mejor cuando se trata de frases, nombres y/o textos. Y luego estoy yo, me llaman B, y prometo que puedo perforar tu verga sin que sueltes una lágrima… pero si eres el padre de mi bebé, mejor te lo piensas dos veces" Inkbella. OoC. TH. AU. Bella&Edward
Capítulo 30: No quiero pelear esta noche.
Merry Christmas (I Don't Want To Fight Tonight) – The Ramones.
—¿Era necesario que te quitaras la parte superior de tus vestimentas?
—¿Dónde estaría la diversión si no?
Edward entornó sus ojos y soltó un bajo bufido que me resultó de lo más gracioso.
Grizzly, que estaba a cargo de realizar mi tatuaje, rio burlescamente por la actitud de Minino.
—Eh, hombre, tampoco es como si nunca la hubiera visto en su ropa interior… o sin nada de ella.
—¿Se supone que eso debe tranquilizarme? —la voz de Minino sonó un poco más aguda, sonreí por lo exagerado que era con todo. Grizz se encogió de hombros y siguió trazando las líneas del tatuaje. Dios, había perdido la cuenta de cuantas veces me había paseado en prendas menores frente a él.
—Tómalo o déjalo, compañero.
Creo que ahí fue cuando Minino decidió que lo mejor era guardar silencio. Era gracioso que mencionara el que yo estuviera solo con mi sujetador dejando que Grizz hiciera maravillas con sus manos en mi cuando él aún no volvía a ponerse su camisa, estaba de pie observando minuciosamente como Emmett pasaba la máquina sobre mis costillas, ambos brazos cruzados sobre su pecho, el tatuaje cubierto con papel transparente. No es como si yo me quejara de todos modos, joder, tenía un momento para recrear la vista aquí mientras me rayaba el cuerpo, no hay nada mejor que esto, eh.
Estaba bastante entretenida observando como los músculos de su cuerpo se tensaban al flexionar los brazos. Luego de unos minutos prácticamente violándolo con la mirada él me descubrió. Sus verdes ojos hicieron contacto con los míos, arqueó ambas cejas y sonrió tímidamente.
—¿Algo que quieras decirme, Isabella?
Hice una mueca con mis labios y negué lentamente con mi cabeza.
—Nada importante, solo que te prepares.
—¿Prepararme? —su ceño se frunció tan inocentonamente que casi gemí llena de ternura por lo adorable que era. Jodido hombre del demonio— ¿Para qué?
—No para qué —hice una mueca cuando sentí la aguja adentrarse a mi piel con demasiada intensidad—, sino para quien.
—¿Debo prepararme para alguien?
—Sip, para mí.
—¿Por qué debo…
—¡Con un demonio! —Grizz alzó los brazos al aire, la máquina seguía sonando entre su mano, él detuvo el tatuado abruptamente para meterse en la conversación que yo tenía con mi inocente hombre— ¡Ella está tratando de decirte que te prepares para la follada de tu vida! —Emmett entornó sus ojos— Enserio, hombre, hay algunos trucos que debo enseñarte para que entiendas el idioma femenino…
La indignación en la voz de Grizz, y como movía su cabeza de un lado a otro sin creer que Edward no había entendido nada de nada, hizo que riera como una idiota, parecía una foca retrasada o algo así de extremo.
A Grizzly solo le bastaron unos cuantos retoques más para terminar mi tatuaje. Me levanté de un salto de la silla y me puse de pie frente al espejo de cuerpo completo que teníamos en la tienda. Observé con fascinación las letras, había quedado perfecto. "And every sinner has a future". Nunca una frase me había descrito tan al pie de la letra, era un secreto a voces que no había sido una blanca paloma en mis cortos años, pero que les jodan a los que les molesta como he llevado mi vida, porque el futuro que veo junto al hombre que me observa con amor por sobre mi hombre es malditamente brillante.
Minino colocó sus manos sobre mis desnudos hombros suavemente.
Él miró directo al espejo donde nos reflejábamos ambos.
—Tu cuerpo tiene una nueva marca —murmuró sobre mi cabello, recorriendo la piel que no estaba tintada con sus dedos suavemente—, te ves hermosa, eres hermosa. —Sonrió y besó la cima de mi cabeza— Eres mi hermosa.
Si, un futuro jodidamente brillante.
…
—¡Estamos en ca… sa?
Cuando llegamos a casa todo estaba en silencio. Me parecía extraño ya que aún no era tan tarde para que los mocosos estuvieran durmiendo. Aunque, bueno, bajo el cuidado de Ness todo podía cambiar. Los niños buenos van a la cama temprano, ¿no? Y Renesmee era demasiado buena para su propio bien. Edward entró tras de mí y cerró la puerta suavemente, la casa estaba a oscuras, así que ambos caminamos en puntillas hacia la sala de estar. La televisión proyectaba la única luz visible y en el sofá se identificaban dos sombras. Puse mi dedo índice sobre los labios de Minino cuando este iba a hablar, y con mímicas le indiqué que se quedara en su lugar. Caminé hacia el sofá tratando de no hacer ruido y me encontré con una imagen putamente adorable.
¡Vamos!
¡Ella no podía tener al nene en la friendzone cuando se veían así de monos!
—Qué carajos es lo que necesita esta niña para tirársele encima, si yo tuviera sus años…
—Te estoy escuchando —murmuró Edward en apenas un susurro tras mi espalda, di un pequeño respingo y negué con mi cabeza, sonriente— Y son los sentimientos de tu hermana pequeña, no deberías inmiscuirte en eso.
—Ugh, yo solo quiero lo mejor para ella —murmuré, soltando un bajo bufido— Nau es lo mejor para ella.
Renesmee y Nahuel estaban durmiendo plácidamente sobre el sofá. Ness recargaba su cabeza delicadamente sobre el hombro del chico, quien tenía una pequeña y dulce sonrisa dibujada en sus labios. Santísima mierda, si esto no era amor adolescente no sabía qué demonios era. ¿Y él tiene miedo de que Lobo aparezca a arruinar todo? Por favor, mi hermana no era tan estúpida como yo.
Tomé la mano de Edward y lo jalé lejos de la sala de estar.
—Ahora… Estos son los peores niñeros de la puta vida, ¿dónde demonios están nuestros enanos?
Minino desordenó su cabellera y le dio una mirada a la escalera.
—Esperemos que estén arriba.
Subimos la escalera rápidamente. Cuando llegamos al segundo piso todo estaba en silencio de igual manera, hasta que, al acercarnos a nuestra alcoba, escuchamos unos pequeños murmullos y risitas amortiguadas por la puerta cerrada. Fruncí el ceño y abrí la puerta de la habitación lentamente, ambos mocosos estaban sentados en el suelo dándonos la espalda. Ellos reían en un bajo volumen de voz, no sabía que carajos estaban haciendo que los tenía tan jodidamente divertidos.
—¿Qué están haciendo?
Sus menudos cuerpecitos dieron un respingo cuando hice la pregunta.
—Nada, mami —Floyd me miró por sobre su hombro y me dio esa sonrisa angelical de "no rompo ni un huevo" que nadie le creía. Él claramente estaba haciendo algo y eso no era bueno. Entrecerré mis ojos y me crucé de brazos sin dejar de mirarlo. Mi hijo era de temer cuando se lo proponía— Grace, dile a mami que no estamos haciendo nada malo.
—¡No estamos haciendo nada malo, mami!
—Princesa, no te dejes influenciar por el demonio aquí —apunté a mi bebé con mi barbilla y él rio hermosamente— ¿De qué se reían tanto? ¿Qué es lo que tienen ahí frente a ustedes? —Me alcé sobre las puntas de mis pies para mirar por sobre sus cabezas pero ellos se tiraron de panza sobre lo que sea que había allí— ¡Edward diles algo!
—¿Dónde encontraron esos álbumes?
¿Eh?
¿Es que el tipo tenía visión de rayos x o qué?
—Estaban en tu cajón, papi —respondió Grace luciendo inocente, aun de panza sobre el suelo.
—¿Álbumes?
—Álbumes de fotos, los tenía guardado en ese cajón de allí que está mágicamente abierto —apuntó el buró junto a la cama que efectivamente tenía uno de sus cajos abiertos. Edward sonrió y se sentó junto a los niños en el suelo— Venga niños, mostrémosle a mamá lo que hay ahí. —Ellos le hicieron caso inmediatamente, tomando la misma posición que tenían cuando entramos en la habitación. Minino tomó los álbumes de fotos y los apiló uno sobre otro, agarró el que estaba en la cima y lo abrió sobre sus piernas cruzadas— Ven aquí amor.
Le hice caso a mi hombre y tomé asiento junto a él.
—¿Es esa Grace?
—La misma —me mostró una fotografía donde aparecía una pequeña bebé sentada sobre una roca, luciendo un vestidito de color blanco y rosa fuerte. Era hermosa, su cabello naranja y sus ojos verdes resaltaban como nunca— Aquí era apenas un bebé —me apuntó dos fotografías más donde se la veía de más cerca. El impacto que causaban sus grandes ojos era asombroso.
—Dios, pequeña, eras una bebé muy hermosa —acaricié la sonrojada mejilla de nuestra princesa— ¡Mírala ahí! ¡Toda una muñequita de porcelana! —había otra fotografía luego donde estaba Grace junto a una muñeca, se veían casi idénticas— ¿Esta es más actual?
—Esa la tomé apenas unos días antes de que llegaran ustedes a Forks. Un domingo, íbamos a una de las misas de papá —Toda una pequeña señorita enfundada en un hermoso vestido negro. Grace era tan delicada como una flor, las fotografías la hacían ver como la angelical niña que era— ¿No tienes tú fotografías de Floyd?
—Bueno, no tenemos álbum… —hice una mueca con mis labios y saqué mi IPhone del bolsillo de mi pantalón— Pero está todo guardado aquí —sonreí y comencé a buscar las fotografías. Grizz, Tink y yo teníamos las mismas fotografías, éramos nuestros respaldos, si alguno tenía problemas con el aparato no había miedo de perder las fotos.
—¿Puedo suponer que esa fue Tink?
—Supones bien —reí viendo la fotografía de un Floyd bebé sosteniendo un micrófono en la mano y con un tatuaje en su pequeño bracito, sin contar el improvisado mohicano que salía dibujado. Tink haciendo de las suyas con esas putas aplicaciones de edición. Floyd ni siquiera tenía un mes en la fotografía esa— Este fue Grizz —la fotografía del trasero de mi pequeño fue la siguiente— Estábamos en Kentucky y él grandote había llegado sumamente emocionado cuando encontró una especie de calzoncillo que cubría los pañales con motivos de calaveras.
—Deberíamos llevarlas a revelar, ¿no crees?
Miré a Minino y luego las fotografías en mi celular.
—Supongo que sí, sería una magnífica idea —suspiré y guardé el teléfono en el bolsillo trasero de mi pantalón— Venga, mocosos, es hora de ir a la cama —ellos comenzaron a hacer ruiditos de disconformidad— Tsk, tsk, nada de eso, ¡arriba esos traseros y a la cama!
Se pusieron de pie entre risitas y corrieron hacia la habitación de la pequeña Grace. Di un suspiro mientras tomaba los álbumes entre mis manos, los volví a colocar en su lugar y salí tras Edward para acostar a nuestros pequeños. Ellos nos esperaban pacientemente sentados sobre la orilla de la cama de nuestra princesa, a veces me daba escalofrío ver lo bien que se complementaban estos dos mocosos, como si realmente fueran hermanos y hubieran estado toda una vida juntos.
—Ven aquí, princesa —Minino estiró sus brazos a Grace para tomarla, ella saltó eufóricamente hacia él, causando que su pequeño cuerpecito rozara con el reciente tatuaje de su padre. Edward hizo una pequeña mueca con sus labios que no pasó desapercibida para su hija. Le guiñó un ojo cuando vio la preocupación en sus inocentes ojos verdes— Esta bien, preciosa, papá acaba de conseguir uno de esos.
Los ojos de Grace se abrieron de dos en dos y Floyd se cubrió la boca con ambas manos.
—¿Un tuatuaje? —preguntó mi pequeño, a lo que Edward asintió— ¡súper!
—¿Te duele, papi?
Grace estaba sentada sobre las piernas de Minino ahora, ella miraba el tatuaje en el pecho de su papá fijamente. Edward negó con su cabeza, respondiendo a su pregunta. Mi princesita no le creyó y, con sus hermosos ojos verdes entrecerrados, le dio un suave toque al tatuaje que estaba cubierto con papel transparente de manera temporal.
—¿Tú también te hiciste uno mami?
—Uh-huh —me puse de pie bajo la atenta mirada de Floyd y le mostré el tatuaje que me había hecho justo bajo mi pecho izquierdo, por las costillas— Esta genial, ¿no? —él asintió fervientemente y con una enorme sonrisa en su rostro. Me giré hacia Grace para enseñárselo— ¿Qué dices, nena?
—¡Papi yo también quiero uno!
Reí burlescamente al escuchar el grito de Grace, ella se veía bastante empeñada a obtener su tatuaje.
Edward no dijo nada, simplemente sonrió y comenzó a ponerle el pijama. Hice lo mismo con Floyd. Cuando ambos estuvieron finalmente listos para ir al país de los sueños, depositamos unos besos en sus frentes y salimos de la habitación. Cuando la puerta estuvo cerrada me recargué contra esta de brazos cruzados y observé a Minino con una de mis cejas alzadas. Él rodó sus ojos.
—Si ella sigue queriendo un tatuaje cuando sea lo bastante grande para tomar sus propias decisiones, no me opondré a ello —reí por sus palabras. Él dio media vuelta, caminando en dirección a la escalera— Y con "bastante grande" me refiero a dentro de unos treinta o cuarenta años más.
Creo que la puta carcajada que solté después de eso fue la causante de que Renesmee y Nahuel despertaran.
…
Finalmente había llegado el oh-tan-esperado día.
¡El viejo panzón en traje rojo estaría aquí por la noche!
Realmente, desde que era una cría pensaba que toda la parafernalia de Papa Noel era un tanto bizarra. Digo, ¿por qué habría que alegrarse de que un viejo panzón en un traje rojo entrara a hurtadillas a tu casa por la chimenea en la media noche? Era inconsecuencia de las personas, te dicen que no confíes en extraños pero si es un anciano regordete de rojo pues abre las puertas de tu casa, ¡qué importa, trae regalos! Suspiré y recargué mi rostro entre mis manos. Esme parecía danzar en la cocina, la envidiaba un poco… Que va, la envidiaba completamente, era como si la cocina la amara y a mi quisiera mandarme bien lejos. Alice la miraba sonriente, robando de vez en cuando las cosas que Esme iba preparando para la cena de esta noche. No sabía que carajos estaba tratando de hacer pero el olor era maravilloso, se me hacía agua la boca, creo que Tink pensaba igual ya que si seguía comiendo a escondidas no tendríamos nada para la noche.
—Ness está molesta conmigo.
—B, cariño, Renesmee nació molesta contigo —Alice alzó sus cejas remarcando aquello como si fuera obvio. Esme rio suavemente por las palabras de mi amiga. Ella se acercó hacia nosotras y le dio un pequeño golpecito en la mano a Tink cuando esta intento robar otra porción de comida, Alice hizo un puchero que hizo reír nuevamente a mamá Cullen.
—¿Por qué tu hermana se molestó contigo? Esa pequeña niña carga mucha energías negativas, tendré que recomendarle alguna clase de terapia para que calme sus nervios y relaje su ser, Flores de Bach (1) sería una buena solución…
—Bueno… puede que yo haya dicho algo sobre ella y Nahuel durmiendo acaramelados en el living de nuestra casa —me encogí de hombros— Tampoco es como si hubiera hecho alusión a que estuvieron follando o algo, joder, esa nena es tan drama queen. Yo creo que incluso Nahuel se enojó conmigo por eso y me duele en el alma, ¿saben? Quiero al mocoso como un hermano pequeño, así que… —fruncí mis labios y luego sonreí con malicia— Les he hecho un regalo de puta madre.
—No.
—¿Eh?
—Sea lo que sea, Isabella, no lo hagas —Tink me apuntó con su dedo índice y negó con su cabeza— Como te conozco, vas a cagarla. Estoy segura de que piensas que es el mejor plan de la puta vida pero no, nena, lo joderás… Aunque, infiernos, sería malditamente divertido verte hacerlo.
—Cierra la jodida boca —le saqué la lengua y volví a recargar mi rostro contra mi mano, enfurruñada.
—Estoy siendo una buena amiga aquí, bebé.
Entorné mis ojos y la ignoré por completo.
Ella estaba claramente equivocada.
¡Mi regalo iba a ser la puta bomba!
—Como sea… —suspiré y miré a mamá Cullen— ¿Qué es lo que están haciendo los machos de casa? Edward tenía libre hoy y me extraña no ver al reverendo Cullen revoloteando por aquí para cuidar que no arruine el nacimiento de su oh-tan-amado Jesús.
—Tío Carlisle, Edward, Jasper y Emmett están ocupados.
Alcé una de mis cejas al observar a Rosalie que venía entrando en la cocina con un recipiente lleno de golosinas navideñas en una de sus manos, mientras que la otra la posaba suavemente sobre su diminuto y redondeado abdomen. No sé en qué momento nuestra casa se había llenado de gente, digo, nosotros estábamos durmiendo de lo mejor, que va, incluso habíamos pensado en un rapidito antes de levantarnos pero el puto timbre nos interrumpió a mitad de camino y como mi hombre es un tanto correctito… ¡No dejemos a los invitados esperando, pero dejemos a B con las ganas! ¡Sí, señor! Alguien había decidido que la cena de Navidad la haríamos aquí, toda la familia reunida. Cullen y Swan por igual, y claro, mis mosqueteros. Así que aquí estábamos, las mujeres en casa y los hombres vaya a saber Dios que carajos estaban haciendo.
Me aburría como la mierda, se me había prohibido completamente poner mis manos en la cena.
Bah, como si quisiera hacerlo.
—Necesito hacer algo, joder, me pondré histérica si me quedo un segundo más sentada… —cubrí mis oídos y cerré los ojos— Y Esme, mujer, yo te estimo por soportar al viejo Cullen, realmente, y por crear algo tan maravilloso como Minino pero por favor, por favor, ¿podrías apagar esos putos villancicos?
La radio había sonado toda la maldita mañana.
Campanitas, campanitas, suenan sin cesar…
¡Iba a explotar en cualquier maldito momento!
—Bella, cariño, ¿dónde están los niños?
—¡Los niños! —mi pasaje para salir de este infierno— Están jugando con la nieve fuera, creo que necesitan la supervisión de un adulto. Mujeres… —extendí mis manos y abarqué la cocina— Las dejo en su puerto seguro, la cocina es toda suya, mamá B irá a hacer cosas de grandes.
Eran la rededor de las cinco de la tarde ya, mientras que como almuerzo habíamos decidido realizar algo ligero –en realidad, ellas lo decidieron, como dije anteriormente, yo y la cocina éramos un tema aparte y las muy zorras ni siquiera me preguntaban cuando se trataba de decidí sobre la maldita comida–, para la cena estaban armando algo más elaborado. Un pavo relleno con mierdas raras, qué sé yo, ellas eran las Master Chef en todo esto. Me puse mi gorro de lana y una cazadora de cuero forrada de chiporro antes de salir al frío aire de Diciembre. Los niños parecían unos adorables esquimales con toda la ropa que traían encima, me sorprendía como es que podían moverse. A mi izquierda se diferenciaba claramente la parca rosa que llevaba Grace entre los montones blancos de nieve que había. Sonreí por inercia al ver a mi pequeña Weasley ensimismada en la tarea de crea, lo que supongo que es, un muñeco de nieve. Dio un paso hacia adelante para acercarme a ella pero fruncí el ceño al percatarme de que Floyd no estaba con ella. Digo, si había un jodido punto rosa entre el blanco del jardín, debía haber otro punto negro. ¡Mi punto negro no estaba junto al punto rosa!
Estaba a punto de gritar su nombre cuando lo vi en la dirección opuesta a Grace.
Y…
Oh, joder.
Oh, joder.
—Mamá dice que no debo hablar con estraños.
—Mamma te ha enseñado bien, mio bambino —Floyd frunció su pequeño ceño ante las palabras desconocidas y se cruzó de brazos firmemente, observando al extraño con intensidad. Alec estiró su mano hacia mi pequeño para desordenar su cabello, pero Floyd dio un paso atrás antes de que este pudiera tocarlo. Decidí que era momento de hacer acto de presencia.
—¿Se te perdió algo por acá, Russo? —al escuchar mi voz ambos siguieron con sus ojos la dirección donde me encontraba, mi bebé sonrió abiertamente y rodeando el cuerpo de Alec que estaba frente a él, corrió hacia mí, abrazándose fuertemente de mi pierna— ¿Todo bien renacuajo? —Él asintió fervientemente, le sonreí y bese la cima de su cabeza— Venga, ve a jugar con Grace, está armando un hombre nieve por sí sola, ¿Qué clase de caballerito he criado, eh? —Floyd rodó sus ojos y, dándole una última mirada de soslayo al hombre que nos miraba atentamente, dio media vuelta y corrió donde nuestra princesa.
—Cara…
—¿Qué parte de "no te quiero cerca de mi familia" no entendiste? Porque, si mal no recuerdo, te dejé malditamente claro que te quería lejos de todos nosotros Alec. ¿Es que estás sordo o qué carajos? ¿Tu cerebro no sabe procesar la información que recibe? Ilumíname.
—Vengo en son de paz, cara.
—Deja de llamarme así y dime de una vez que coño estás haciendo aquí.
—Yo… —suspiró y levantó una bolsa de regalo que había tenido en su mano derecha todo este tiempo y yo había obviado— Solo… Yo solo quería entregarle esto, nada más. No es una bomba si lo estás pensando —una pequeña sonrisa apareció en sus labios, la cual se esfumó al instante al ver que yo no la correspondía—. Isabella, por favor…
—Por favor, qué.
—No tengo malas intenciones, es Navidad y… Bueno, la Navidad es de los niños, ¿no? No podía dejar de pensar en el bambino y… ¡Ni siquiera me di cuenta cuando había comprado el stupido regalo! —pasó su mano derecha por su nuca, un claro gesto de nerviosismo. Era extraño ver al gran Alec Russo perder los estribos de esta manera— Así que pensé en traerlo y yo… Dios… Lo vi y es tan jodidamente parecido a Demetri cuando era un crío.
—No me hables de ese hijo de puta, yo…
—Lo sé, dolcezza, lo sé —Alec suspiró cansinamente— En fin, dejaré esto aquí, puedes simplemente ignorarlo si quieres —dejó la bolsa de regalo a sus pies sobre la nieve— Buon Natale (2), que tengas una maravillosa noche y una aún más maravillosa vida… Amerò sempre (3)
No respondí a sus palabras.
Simplemente me quedé observando cómo él se alejaba de casa y de mi vida.
Sus hombros decaídos y su caminar lento, de alguna manera sentía un poco de pena por todo. Tal vez es culpa de la fecha, la Navidad siempre me ha parecido una celebración un tanto nostálgica y frívola… Sí, debía ser por todo eso. Cuando su ancha espalda estuvo lo bastante lejos, con algo de vacilación tomé el regalo entre mis manos. Di un pequeño suspiro al ver los motivos navideños en el papel de regalo. Yo podía hacer esto por él al menos, tampoco era una perra tan mala, eh, tenía algo de corazón. Estaba por dar media vuelta cuando un silbido por lo bajo llamó mi atención. Joder, ¿es que todos habían elegido la Navidad para joder mis no existentes pelotas?
—¿Engañando a Edward? ¿Y en su propia casa?
Sonreí y entorné mis ojos.
—Creelo o no, ya estaba comenzando a extrañarte… —di un largo suspiro, sin poder evitar que la sonrisa en mis labios se acrecentara— Y dime, Tanya, ¿cómo fueron las compras en Colorado? Un pajarito me contó que estuviste en un viaje de sanación —la rubia sonrió con socarronería.
—Las compras fueron…productivas.
—No sabes cuánto me alegra saber eso, nena —le guiñé un ojo— Ya sabes que tienes una clienta fiel aquí —se cruzó de brazos, no sin antes retirar su cabello de sobre su hombro con un exagerado movimiento de su mano— Entonces, ¿qué es lo que te trae por aquí?
—Oh, bueno, iba pasando por el lugar cuando vi a cierta guarra con un atractivo hombre, y me pregunté "Tanya, cariño, ¿por qué las perras como ella tienen tan buena suerte con los chicos?" Así que, como es Navidad, decidí probar mi suerte.
—¿Quieres algo de mí?
—¡Dame la puta receta para conseguir uno de esos! —apuntó en la dirección donde había desaparecido Alec.
No pude evitar soltar una sonora carcajada.
—Blondie, puedes ir tras él si quieres. Está soltero, sin compromiso alguno y estoy cien por ciento segura de que en estos momentos necesita una mano amiga… —moví mis cejas sugestivamente— Si sabes a que me refiero. —La sonrisa de la Tanya dominatriz apareció en sus rojos labios, juro que sentí escalofríos.
—Puedo darle más que una mano a ese amigo forastero —lamió sus labios y dio media vuelta, así sin más, para seguir su camino… Mejor dicho, para seguir el camino de Alec. Negué con mi cabeza, lista para finalmente ir donde mis renacuajos, cuando Tanya gritó mi nombre— ¡Perra! —bueno, no mi nombre exactamente. Me giré hacia ella y ahí fui que vi como lanzaba algo por los cielos, coloqué el paquete de regalo bajo mi brazo justo cuando la bolsita caía en mis manos. Santa madre de Dios. —¡Serás la primera en probar el producto, Feliz Navidad!
Mis ojos no podían creer lo que veían. Oh santa mierda. ¡Este debía ser uno de eso milagros de Navidad de los que tanto habla la gente! Cuando Tink y Grizzly supieran sobre esto iban a estar tan malditamente agradecidos de la vida como yo. Amigos, este era el regalo predilecto para Isabella Swan. ¡Quién en su jodida vida iba a saber que Tanya iba a ser el alma que me lo diera! Yo ya me había resignado, claramente Minino no iba a ser quien me lo regalara...
¡Ella me había dado una puta bolsita de marihuana!
Me despedí de ella con un exagerado movimiento de mano que igualaba la felicidad que sentía.
—¡Feliz jodida Navidad!
(1) La terapia con flores de Bach se encuadra como una variante de terapia médica alternativa pero su clasificación es difícil y generalmente es considerada como una variante de la homeopatía.
(2) "Feliz Navidad"
(3) "Siempre te amaré"
¡Bueeeeeeenas tardes!
Primero, aclarar que el capítulo no está beteado (Sarai si estás por algún lado lo siennnnnnto por lo perdida y por no avisarte, eh, nunca (?) de lo que ocurre con el fic D:), así que si ven errores es culpa de esta floja que escribe mal y cuando revisa ni siquiera eso hace bien (?) Lo prometido es deuda, después de eones me digno a aparecer. ¡Finalmente subí capítulo! /tira confeti/ si bien es cortito tiene su propósito, y es que estará dividido en dos partes, ¿sí? La próxima parte se las subiré en Año Nuevo, entiéndase como el 1 de Enero hehehe. Uh, bueno, espero haya sido de si agrado el capítulo, niñas, muchas, muchísimas gracias por la paciencia que aun me tienen. ¡Espero hayan tenido una bonita Navidad junto a sus seres queridos! (y que les hayan dado muchos regalos hahaha) Ah, en el grupo subiré en un rato el albúm con las fotos de los nenes,¿sí? para que se hagan una idea :) Y buenoo, como ya la mayoría sabe, me enfocaré en este fic mientras, de ahora en adelante trataré de actualizar aunque sea una vez al mes pero no les aseguro nada, las ganas están a media y simplemente me da pena dejarlo cuando ya no falta mucho para el final. Con los otros fics me tomará algo de tiempo, pero creo que podré terminarlos más adelante, es solo que... bueno, espero me entiendan, el bloqueo es horrible y pucha, no lo sé, el factor de que el fandom se haya convertido en una basura también afecta. (Y si, ya, lo sé, sé que esas que me siguen en twitter saben de mi nueva obsesión por los chinos XDDDDDD) Pero Forks Ink va si o si.
¡Nos estamos leyendo! (espero que pronto)
¡Muuuuuuuuuuchas gracias por sus alertas, reviews y favoritos! (L)
