Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.

Hola, un lunes más de actualización, bueno, pues espero que les siga gustando la historia, muchas gracias por sus lecturas y los reviews, significan mucho para mí, en fin, nos leeremos pronto.

Gracias por el apoyo; cualquier error, no duden en hacérmelo saber. 💖


Lo abrazó una vez que estuvo dentro del apartamento, su hermano recargó su cabeza en la parte superior de la cabeza de su hermana y no hizo nada, la pelirroja sonrió encantada cuando James se quedó dormido abrazándola, lo único que le faltaba era que comenzara a babear.

—Tal parece que alguien no se quitó el uniforme –soltó Audrey divertida.

—Está muerto –bromeó Lily.

—Hugo me contó que tiene otro empleo de medio tiempo, así que haciendo cuentas, solo debe dormir al menos cuatro horas.

—Todo por no querer la ayuda de papá –se encogió de hombros Lily –Jamie –lo movió –ve a dormir, no vas a descansar mucho estando de pie, vamos –le palmeó la espalda.

—Sí, sí –se quejó y se alejó de ella.

La pelirroja sonrió divertida y se giró a su mejor amiga, que tenía la vista en James, no dijo nada, pero la sensación de que la convivencia había hecho que a la rubia comenzara a llamarle la atención el castaño.

A decir verdad, aunque James era su hermano, admitía que era un hombre bastante atractivo, y le agradaba la idea de que estuviese con su amiga, posiblemente él era lo que ella necesitaba para dejar de sentirse tan poco merecedora del cariño de una pareja.

—Bueno, ya que se fue a dormir, necesito tu ayuda y la de Victoire –informó Lily sonriendo –te dije que Ted me invitó de vacaciones con él ¿no? –sonrió emocionada.

—Tengo vagos recuerdos –se alejó de ella –pero cuéntame.

—Sabes que mis padres no me dejarán poner un pie fuera de casa si sospechan que voy a salir del país con un hombre.

—Con un hombre con el que sales y que aparte te lleva diez años, quisiste decir.

—Sí –puso los ojos en blanco –pero en serio, quiero ir a Alemania con él, Audrey –dio unos brincos emocionada.

Audrey ladeó la cabeza, era obvio que Lily estaba viendo todo eso desde el lado más ingenuo que podía tener una mujer, pero ella tenía demasiada experiencia de vida en ese aspecto como para verlo de la manera pura y santa que su amiga frente a ella lo veía, pero no dijo nada, esperaría a Victoire, ella conocía mejor a Edward Lupin, así que ella pondría otra perspectiva.

—Bueno, esperemos a que llegue tu prima y veremos qué podemos hacer –le sonrió fingiendo emoción.

—X—

James salió de su habitación recién bañado y vestido de forma casual, les sonrió, besó la frente de su hermana y besó la mejilla de la rubia, a percepción de Lily, duró un poco más de tiempo de lo normal en aquel contacto, lo vio sujetarla de la mano un instante, Audrey le sonrió amable y él se estiró, desperezándose.

—Te veré en unas horas –le dijo a Audrey –y a ti, te veré después –abrazó a Lily y salió apresurado para que no se le hiciera tarde.

—Te vas, guapo –soltó Victoire cuando James abrió la puerta.

—Tengo que llegar al trabajo, no puedo dar una mala impresión, te veré luego, Vic –la besó en la mejilla y se marchó.

Las dos rubias se sentaron a la pequeña isla, esperando a que Lily comenzara a hablar, pero en lo que se animaba, comenzaron a ponerse al día en lo que había pasado en sus vidas desde que se habían visto por última vez.

—Así que ¿por qué tanta urgencia porque viniera? –Sonrió Vic.

—Necesito tu ayuda y la de Audrey, por, bueno, Ted me invitó de vacaciones, quiere que vaya con él a Alemania, y realmente quiero ir –puso cara de emoción.

Victoire y Audrey se observaron, y por la reacción de la prima de la rubia, supuso que su primera impresión al respecto había sido idéntica a la suya.

—Ya vi sus caras ¿es una mala idea? –Elevó las cejas.

—Bueno, no tienen mucho tiempo saliendo y bueno… ya te invitó de vacaciones con él, en un país extranjero.

—Lo sé, pero… ¿tengo que decirle que no?

—Dime ¿para qué nos dices esto?

—Quería que fueras mi coartada –hizo una cara de decepción –pero supongo que le diré que no.

—Solo dime algo ¿no crees que es muy rápido? –preguntó Audrey.

—Lo dices porque te cae mal –frunció el cejo.

—No es eso…

—Si te hubiese pedido este mismo favor, pero se tratara de Jarvis ¿cuál sería tu respuesta?

—Bueno, es diferente, sé que él te respetaba y…

—Así que dices que Ted no –observó a Victoire que se quedó callada.

—Bueno, yo también tengo mis dudas, sé que no se aprovecharía de ti, pero has estado muy entusiasmada, Lily, así que supongo que él cuenta que pase algo más en su estadía fuera.

—Haremos algo –comentó Audrey –seremos tu coartada –aceptó –pero si insinúa algo, o intenta algo llamarás y haremos hasta lo imposible por traerte de vuelta ¿de acuerdo?

—Tienes mi palabra –levantó la mano en señal de juramento.

—M—

Ted observó a su amigo, estaba contándole que había vuelto a ver a Lily, y que se veía más hermosa que nunca, que era una lástima que la hubiese despedido sin antes tener una aventura con ella, se quedó callado, por mucho que aquello lo enfadara, no podía decirle que él también la había estado viendo, y siempre lucía cada día más hermosa.

—Por cierto ¿Ada no te ha dicho nada sobre porque ya no la quiso de niñera? –Cuestionó curioso.

—No, solo me ha dicho que me consiga una novia, que no sea su niñera –se encogió de hombros.

—Es bastante raro, dime ¿piensas irte de vacaciones solo?

—No estoy seguro de ir, y de hacerlo, me encargaré de algunos pendientes, nada de placer.

—Qué lástima –se burló Sebastian –posiblemente yo le diga a Vic que invite a su prima a pasar unos días ¿no quieres venir?

—No, gracias, no quiero darle más motivos a Ada de comportarse extraña.

Ted sacó su teléfono móvil cuando lo sintió vibrar, el mensaje con el nombre de Lily apareció en la notificación más reciente, quiso sonreír, mostrarle el teléfono diciéndole que ella lo eligió a él para salir, pero se omitió aquello.

Hola

Te tengo buenas noticias

Dime

¿Quieres leerlas?

Teddy sonrió inmediatamente, negó divertido.

Hola, preciosa

Desde luego, dime

¿Qué buenas noticias me tienes?

Bueno, Vic ha aceptado

Ser mi celestina

Así que la respuesta es

Sí iré contigo de

Vacaciones.

Me parece maravilloso

¿Cuándo estás lista para irnos?

Cuando tú quieras

Soy materia dispuesta

Perfecto

¿Te parece pasado mañana?

Sí, me parece.

—M—

Lily observó el jet privado que estaba frente a ella, suponía que Ted tenía más dinero de lo que le había dicho Vic, y de lo que ella misma pensó, observó a su novio, que charlaba con el piloto, sintió un retortijón, sintiéndose de repente un poco nerviosa.

—Listo –sonrió encantado –estamos listos.

—Bien, bien ¿es tuyo?

—Técnicamente, sí.

—Técnicamente –repitió.

Ted la dejó subir primero, observó a su alrededor, era bastante lujoso, y parecía que no lo usaba demasiado, él se sentó frente a ella, de forma despreocupada y con una sonrisa.

— ¿Estás bien? –Preguntó.

—Sí, de maravilla –mintió, removiéndose en su asiento.

—Pareces nerviosa ¿has volado alguna vez? –Preguntó.

—Ah, claro –soltó en un tono nervioso –al menos veinte veces al año –hizo un mohín.

Ted sonrió por el sarcasmo de su novia, así que eso explicaba sus nervios, jamás había viajado en avión, menos un jet privado, se estiró para sujetarla de la mano.

—Hay una cama al fondo, si te hace sentir más segura, puedes dormir durante el vuelo –se encogió de hombros.

—Soy una debilucha –se burló de sí misma.

—Claro que no, una vez que despeguemos, puedes recostarte, tranquila, todo estará bien.

Lily observó por la ventana hasta que estuvieron en el aire, estaba demasiado nerviosa, más que por estar volando en un jet, porque estaba sola con Ted, y estaría sola con él, las ideas de Victoire y Audrey sobre que él podría estar esperando a que ocurriera algo más entre ellos estando en un país diferente y todo eso, la habían dejado demasiado insegura.

—Si ocurre algo, sabes que puedes decirme –comentó él, haciendo que lo observara –sino quieres ir, dime y le pediré que volvamos.

—No, estoy bien –sonrió nerviosa.

—Pues no parece que estés bien, dime ¿qué te ocurre?

La chica se puso de pie y se sentó sobre el regazo de Ted, que se sentó derecho, los labios de Lily se pegaron a los de él, que devolvió el gesto un poco apasionado.

—Ve a descansar, no te preocupes por nada –informó él.

—Te tomaré la palabra –sonrió.

—M—

Al llegar a Alemania, un auto bastante lujoso estaba esperando por ellos, por el comportamiento de Ted, estaba más que acostumbrado a eso, no estaba haciendo aquello para impresionarla y/o presionarla, se subió cuando el chofer le abrió la puerta.

—Bueno, hemos llegado ¿algún plan que tengas? –La cuestionó.

—No, pero ¿y tú? –Elevó las cejas.

—La verdad, tenía pensado en someterme a tu disposición –se acercó a ella y la besó.

Lily cerró los ojos ante el contacto con Ted, sintió su pulgar acariciando su mejilla, el contacto se suavizó y él se alejó con una sonrisa.

—Cuando dijiste Alemania, pensé que sería Berlín –comentó al ver el lugar.

—Conocedora –sonrió él.

—No mucho, en realidad –se encogió de hombros –pero creo que Berlín es bastante conocida, se estudia en clases de historia avanzada y…

—Olvidé que según Ada, eres súper lista –sonrió.

—Lo soy –admitió viendo por la ventana.

—Desde luego.

Lily respingó cuando la mano de Ted se puso en su muslo, y se quedó ahí, lo observó sobre su hombro, el hombre veía por la ventana, así que aquello era un gesto cariñoso, aun así se movió de forma que él quitó la mano, sin hacer cara o molestarse.

—Bien, hemos llegado a nuestro hogar por unos días –soltó Ted con una sonrisa –bienvenida al Castillo de Hohenzollern.

—Ah, un castillo –se burló ella –realmente estás tratando de impresionarme ¿no es así?

—Bueno, no creo que seas esa clase de chicas, y no, hice la reservación porque Sebastian sugirió a Ada que podríamos venir de vacaciones a un castillo.

—Entonces, está bien –sonrió y bajó del auto.

Avanzó por el lugar, sin duda era hermoso, a Ada le hubiese encantado correr por los pasillos mientras jugaba con ella, desgraciadamente, la niña había ido con sus abuelos a Norteamérica, y si hubiese ido ahí con su padre, ella no estaría tampoco.

—Puedes elegir la habitación más alejada de mí, si es lo que quieres –comentó Ted, besando su mejilla.

—No, está bien, si llega a pasar algo, no quiero estar tan alejada de ti –se encogió de hombros.

—Bien, entonces elige tu habitación.

—M—

Lily salió de la ducha al día siguiente, se había recostado solo un momento y no se dio cuenta que se quedó dormida hasta que despertó al día siguiente, se sobresaltó cuando vio a Ted.

—Lo lamento –comentó él –pero toqué y no… contestaste.

La mirada miel de Ted vagó por el cuerpo de Lily, no estaba desnuda, pero sí en ropa interior, ya la había visto en traje de baño, así que esto no era tan diferente, salvo porque llevaba unas calcetas bastante feas de color uva; sus bóxer le quedaban bastante flojos y estaban deshilachados de una de las piernas, eran de color naranja y su sostén de un rojo sangre.

—Ah, yo… yo, bueno, yo, estaba…

—Lo lamento, no era mi intención, te dejaré cambiarte.

—Gracias.

Se sentó sobre la cama, nerviosa, llevó su cabeza entre sus rodillas, había elegido ese tipo de ropa interior porque creía que sería perfecto para matar el entusiasmo de Ted, y eso evitaría cualquier intento, pero realmente nunca esperó que si la llegara a ver, sentirse así de incómoda, pero no porque su mirada en ella le hiciera sentir mal, sino por el maldito atuendo que llevaba puesto.

Salió después de cinco minutos, completamente vestida, tocó la puerta de Ted, y este abrió de inmediato, tenía una cara bastante seria.

—Ah ¿ocurre algo malo? –Cuestionó preocupada.