Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenecen a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, al igual que algunos personajes.
Hola de nuevo, aquí estoy con otro capítulo más, esperando que sea de su agrado, como siempre, muchas gracias por sus lecturas, significan mucho para mí.
Gracias por el apoyo; cualquier error, no duden en hacérmelo saber. 💖
La mirada de Lily observó dentro de la habitación de Ted, contrario a ella, él no había desempacado, así que frunció el cejo, observándolo de nuevo, no entendía porque estaba molesto.
— ¿Pasó algo con Ada? –Cuestionó preocupada.
—No, ella está muy bien, divirtiéndose con sus abuelos –respondió.
—Entonces ¿por qué estás así?
—Te dije que si no estabas segura podíamos regresar a Londres, eso es lo que haremos –comentó.
—Pero… pensé que podríamos ir a ver la casa más antigua de…
— ¿Estás segura de querer hacerlo?
—Ah, sí, por eso lo sugerí ¿qué pasa, Ted? –Se cuadró frente a él.
—Hablé con Victoire –informó –quince minutos muy interesantes.
—Pensé que tardé cinco en vestirme.
—Puedes revisar mi llamada –sugirió.
—Bien ¿y qué te dijo? –Preguntó.
—Más bien, deberías decirme ¿por qué realmente estás así? Pensé al inicio, que te asustaba volar, pero desde que salimos de mi casa en Londres, estás bastante… así –la señaló.
—Lo dices por mi ropa interior –soltó.
— ¿Qué? –Su mueca fue de confusión –pero ¿qué tiene que ver tu ropa interior con esto?
—Pues tal vez todo –se encogió de hombros –yo estaba muy emocionada por venir, pasar un tiempo juntos, porque cuando vuelva Ada, no sé cuánto podremos estar juntos –admitió ella, pero Vic y Audrey dijeron que era muy apresurado, que posiblemente tú tenías la esperanza de ya sabes, que pasara algo más, entre nosotros.
—Lily –soltó irritado –dime ¿en serio creíste que te traje a un país extranjero para forzarte a estar conmigo?
—No, no a forzar, quizás dijiste, oye, la chica se deslumbrará si la llevo en un jet privado, a un enorme castillo, se sentirá en deuda y… no lo sé, quizás tenga oportunidad de –se encogió de hombros.
—De Audrey no dudo que te diera esas ideas, no me conoce, pero ¿Victoire? –Negó.
—Según ella, ya sabes, te encanta el sexo y todo eso… y podrías dejarme si no pasara nada entre nosotros.
—Me gusta el sexo, sí ¿a quién que haya tenido no? –Se encogió de hombros –pero también me gusta que mi pareja esté de acuerdo en estar conmigo y no coaccionarla a estarlo.
—Perdón –se disculpó y avanzó hasta él –no es tu culpa, sino más bien la mía.
—La falta de comunicación es lo que nos lleva a esto –informó –así que por favor, la próxima vez que…
—Cuando te digo que es mi culpa, es porque la es –comentó ella –posiblemente fue su forma de detenerme, porque… en serio, Teddy, cuando te digo que me encantas, lo digo en serio.
—También me encantas, y te propuse que salieras conmigo, y acepté la condición de que entre nosotros no pasaría nada ¿recuerdas eso?
—Pues entonces, esfuérzate un poco, en no besarme tan bien –admitió ella.
La pelirroja se colgó del cuello del castaño para besarlo, las manos del hombre la sujetaron con firmeza y la alejaron de su cuerpo, ella sonrió divertida.
—Entonces, vayamos a esa vieja casa –comentó Ted.
—Primero quiero algo de comer, si no te molesta.
—De acuerdo.
Lily pensó que comerían algo ahí, pero no, la llevó a un restaurant, para haber iniciado ese día discutiendo, la estaban pasando muy bien, estaban charlando y riendo divertidos, aunque los locatarios los veían un poco extraños, posiblemente por la algarabía, a Lily no le importó.
—Basta –se estiró a quitarle el celular –suficientes fotos –comentó.
—En realidad, te estaba grabando –informó Ted.
Ella activó la cámara y le tomó un par de fotografías, para su sorpresa, posó para ella, se veía tan endemoniadamente atractivo.
—Espero que me las mandes –le guiñó un ojo.
—No tiene contraseña, puedes enviarlas –se encogió de hombros.
—Genial.
Lily ubicó su conversación, y soltó una risa divertida, ocasionando que él levantara la vista, con un gesto confundido, sacó su teléfono y le mostró su conversación, mientras ella lo tenía registrado con un emoticón de oso, él la había registrado con uno de una flor rosa.
—Estamos muy sincronizados –comentó él.
El chico le devolvió el teléfono que ella dejó junto al de él, ya que aún se estaban mandando las imágenes.
—A la hora que quieras, podemos irnos –comentó él, pero Lily notó que no tenía ninguna prisa.
—De acuerdo –sonrió.
Ted se levantó rumbo al baño, la notificación en el teléfono de su novio le llamó la atención, era un número no registrado con lada de Inglaterra, era una imagen, así que frunció el ceño al ver la foto de perfil de una mujer bastante atractiva, le parecía conocida.
Abrió la conversación, bastante curiosa.
Hola Eddy
Llegué a la conclusión
De que me bloqueaste
No entiendo porqué
Y que no me hayas buscado
Desde ese evento en que
Peleamos por la mugrosa mesera
Pero tengo un recuerdo
Para que te acuerdes de lo bien
Que la pasamos cada que nos
Vemos
La imagen era de la mujer en lencería, no se le veía la cara, pero la piel mulata le recordó de quién se trataba, se removió incómoda, tenía un buen cuerpo, nada que ver con el de ella, podía entender porque era la mujer de Teddy.
Aquí esta otra
Por si una no te es suficiente
Espero poder verte pronto
No tengo que explicarte
Lo mucho que te extraño
¿O sí?
Lily rebuscó entre las demás conversaciones, la mayoría era sobre negocios, y los que no estaban revisados, tenía por lo regular imágenes de perfil de mujeres.
—Estás muy entretenida –sonrió Ted, sentándose a la mesa de nuevo.
Lily lo observó, ni siquiera se inmutó cuando notó que era su celular el que estaba revisando, las fotos contenían gran variedad, desde imágenes preliminares de su trabajo, hasta presupuestos, fotos de Ada o de algunas mujeres que le habían enviado, suponía que de las conversaciones que no había abierto.
—Eres muy solicitado –sonrió divertida.
—Sí, ni siquiera porque les dije que estaría de vacaciones han dejado de molestarme con trabajo.
—Sí, supongo –soltó una risa divertida.
Le mostró la conversación reciente, lo vio fruncir el cejo, puso los ojos en blanco y eliminó la conversación.
—Maya parece que jamás se cansará.
—Maya –repitió –no muestra su cara en ninguna de las fotos, y claramente no la tienes registrada.
—Bueno, fui con Maya a ese evento, nos viste ¿no? –se encogió de hombros.
—Sí, claro.
Lily lo vio cubrir la cuenta, pero no estaba de buen humor, más que nada, le molestaba el hecho de que hubiese reconocido a la mujer, podía jurar que ni siquiera hubiera necesitado leer la conversación para reconocerla, después de todo, se había acostado con ella ¿cuántas veces? No quería ni siquiera pensarlo.
Se dejó abrazar por él, pero solamente para que no supiera que estaba enfadada, quizás no enfadada, celosa, completamente celosa de que otras mujeres le enviaran fotos sensuales y provocadoras.
Hubiese disfrutado mucho ese día, pero la verdad, es que cada que sonaba su teléfono, no podía parar de pensar que era esa hermosa mujer mulata, enviándole más imágenes comprometedoras.
—Vuelves a comportarte rara –comentó él.
—Me estoy torturando –informó ella –esa mujer, dime la verdad ¿hubieses sabido que era ella sin leer los mensajes?
—Lily, tuve una relación sexual con ella por un tiempo y después se volvió casual, obviamente reconocería su cuerpo, vestido o desnudo, pero no he hablado con ella desde esa vez que te vi…
—Sí, ella lo dice, pero… en serio –soltó desesperada.
Estaba enfadada, completamente celosa, pero era su culpa, no debió revisar su teléfono, ni por curiosidad ni por nada, bien lo decía su padre, no hagas preguntas de las cuales no quieres saber la respuesta.
—Lily…
—Ni siquiera estás enfadado porque revisé tu teléfono, y por cierto, no es la única que te ha mandado imágenes así.
—No sabía que había imágenes así en mi teléfono –contestó frunciendo el ceño –dejé de revisar las conversaciones que no me interesan, sobretodo de mujeres –admitió –intenté pidiendo que no me mandaran ese tipo de contenido, pero no hicieron caso, cuando bloqueo, bueno, siempre un número nuevo aparece.
Lily lo observó, si su ex había buscado un nuevo número para enviarle esas fotos, suponía que no estaba mintiendo, el hecho de que él no pedía ese contenido era claro, otro nunca le hubiese dejado revisar el teléfono, si fuese culpable, claro.
—Me estoy comportando de forma tóxica ¿cierto? –Soltó desanimada.
—Solo un poco, pero lo veré como celos, unos sanos, por esta ocasión –admitió divertido y se acercó a besarla.
Ted se separó de ella cuando volvió a sonar su teléfono, frunció el ceño enfadado y contestó, sujetando a Lily cerca de él, mientras hundía su nariz en el cabello pelirrojo, ella sonrió.
—Hola, señor Itō –soltó Teddy –por el momento no puedo ver ese asunto, estoy fuera del país –aguardó un momento –no, no, es por viaje por… -Lily negó –asuntos laborales, pero no me llevará mucho ¿ocurre algo? Victoire puede verlo y solucionarlo.
La llamada de trabajo de Ted se extendió bastante tiempo, Lily no se quejó porque él la mantuvo cerca, aquella clase de contacto y cercanía le gustaba demasiado a la joven, así que se limitó a olfatearlo.
—La verdad es que no había escuchado hablar de esa empresa, pero puedo solucionarlo, sí, puedo viajar allá, no, no hay problema, tranquilo, yo me encargaré de eso, señor Itō, estamos en contacto, descuide.
—Viajar ¿A dónde? –Preguntó Lily confundida.
—A ningún lado, al parecer estamos en el lugar correcto, bueno, en la ciudad equivocada, pero en el país correcto.
—Berlín –comentó.
—Sí –aceptó él sonriendo –dime ¿te molesta cambiar el castillo por un hotel normal?
—Desde luego que no –admitió.
—Bueno, reservaré las habitaciones rumbo al hangar, y pediré que nos lleven nuestras maletas al hotel –la besó –lamento esto –se disculpó.
—Eres un hombre ocupado, descuida –sonrió.
—M—
Lily observó por la ventana, la vista era una de las mejores, ese hombre realmente no escatimaba en gastos, negó, tomó su teléfono y le marcó a su mejor amiga, no estaba haciendo nada, por el contrario, estaba escondida, habían dicho que se habían ido a un retiro.
—Dime ¿quieres que te mande dinero para un vuelo a Londres? –Preguntó.
—No, no es eso, estoy aburrida y sola en el hotel –murmuró –le hablaron por algo del trabajo.
—Y eso te enfada ¿por?
—No me enfada eso, me enfada que hoy me enteré que su ex le envía fotos en lencería –comentó.
—Oh, qué moderno, para lo anciano que es –se burló.
—No es gracioso –bufó Lily.
—Envíale una –comentó como todo –una foto sexy –sugirió –nada de vulgaridades.
—Bueno, eso sería un problema –admitió.
— ¿Por qué? –Curioseo Audrey.
—Traje mi peor ropa interior.
—Válgame, te enviaré dinero, necesitas comprar algo decente, por favor, te enviaré fotos de qué podrías comprar ¿de acuerdo?
—Gracias –sonrió.
Las imágenes de lencería no tardaron en llegarle, la mayoría era demasiado provocadora, no se creía capaz de usarla, era más bien… de usar cosas cómodas, pero… realmente quería llamar la atención de él.
—X—
Ted estaba bastante aburrido, en ese momento podría estar tranquilo paseando por la ciudad con Lily, sin embargo estaba atorado en aquella junta, su teléfono vibró.
—Lo siento –se disculpó.
El hombre castaño sacó su teléfono, era un mensaje de Lily con algunos signos de urgente, así que lo abrió de inmediato, la sorpresa lo golpeó de inmediato, más imágenes fueron cargándose, secándole la boca, la última era la más "recatada" y venía con una pregunta, sencilla ¿te gusta mi collar?
Ted revisó las demás, sólo en la última se veía, compaginaba a la perfección con las pecas en su piel pálida, se quedó callado, sin duda aquello le sorprendía bastante.
—Se ve bastante bien –comentó una voz a su lado, así que Ted se giró a observar al joven a su lado –el collar, claro –sonrió socarrón.
Para su fortuna, en esa última no se le veía la cara, pero aquel comentario no evitó que se enfureciera, tenía que agradecer que estaba en aquella junta.
Guardó su teléfono y se disculpó de nuevo con el hombre al fondo, que había vuelto a quedarse callado, observó de reojo al hombre a su lado, que no ocultó su sonrisa burlona, como para provocarlo.
Ted tuvo tiempo de tranquilizarse, y aunque tuvo la tentación de volver a ver las imágenes que Lily le había enviado, prefería no hacerlo, no quería hacerse ideas equivocadas en la cabeza.
Llegó a su habitación de hotel, bastante inquieto, quería ir a verla, pero era bastante tarde, así que prefirió dejarla descansar.
