Disclaimer: Twilight le pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de assilem33, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from assilem33, I'm just translating with the permission of the author.
Can't thank you enough Assilem33 for allowing me to translate this beautiful story into Spanish!
Capítulo beteado por Yanina Barboza
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"Cuando te vi me enamoré, y sonreíste porque lo supiste." —William Shakespeare
...
Capítulo 1: Soy el que buscas
Presiono mi cara contra la ventana de vidrio mirando hacia el asfalto, deseando poder cambiar de opinión sobre volar a Florida.
He vivido diecinueve años y he llegado hasta aquí sin poner un pie en un avión y morir, ¿por qué querría arriesgarme ahora?
Mamá y papá se fueron a principios de semana y dijeron que sería una pérdida de días de nuestras vacaciones esperar y conducir, pero, sinceramente, no me importa. ¿Qué importa si nos perdemos unos días de bodyboard*? Al menos estaré viva para hacerlo.
Siento que alguien toma asiento a mi lado, su brazo golpeando el mío, pero estoy demasiado concentrada en el hombre que agita la bandera naranja como para preocuparme por quién está sentado a mi lado.
Creo que me voy a enfermar.
Debería bajarme, decirles que algo anda mal con la falange izquierda y perderme las vacaciones de este año.
Y de todos modos, ¿qué hay de malo con unas vacaciones en casa?
Washington tiene una gran cantidad de cosas que hacer: pescar, nadar, acampar. No hay ninguna razón por la que tengamos que viajar a playas de arena, océanos azules y pantanos. No me gusta la idea de nadar con tiburones y caimanes de todos modos.
La azafata se coloca al altavoz preparándonos para la salida. Ya estoy abrochada, abroché a ese bebé tan pronto como me senté, pero todavía no me siento segura.
Siento que empiezo a hiperventilar: mi pecho palpita y siento que la transpiración me moja el labio superior y la nuca.
Dios, ¿por qué no puse más resistencia?
El avión comienza a moverse lentamente y mi corazón se atasca en mi garganta. Aprieto el apoyabrazos con un agarre mortal y cierro los ojos solo esperando y rezando llegar al aire de manera segura.
—No estás respirando. —Dejo escapar una ráfaga de aire y abro los ojos para encontrar nubes blancas y cielo azul—. Por un momento pensé que te ibas a desmayar ahí.
No reconozco esa voz profunda, pero ¿por qué lo haría?
Al girar la cabeza, me encuentro cara a cara con un rostro desaliñado y ojos verde esmeralda. Me está mirando con una sonrisa en su hermoso rostro, como si estuviera esperando la oportunidad de realizarme RCP, y yo niego con la cabeza y digo:
—Estoy bien.
Su sonrisa se convierte en una mueca, y se quita el sombrero de la cabeza, revelando mechones marrones desordenados.
—¿Tienes miedo de volar o qué?
Me enderezo en mi asiento e intento aflojar el agarre que tengo en el apoyabrazos, pero mis dedos no quieren soltarse.
—Nunca antes he volado.
—¿En serio? —Se ríe, el sonido profundo me pone la piel de gallina por los brazos.
Niego con la cabeza, un poco sorprendida de que este tipo no tenga problemas para hablar con un extraño.
—Un coche puede llevarte a cualquier lugar al que pueda llegar un avión.
—Eso no es necesariamente cierto. No se puede cruzar el océano en un coche —señala, sus perfectos dientes blancos me ciegan.
—Dado que no planeo salir del país, entonces no necesito cruzar ningún océano.
Él asiente, admitiendo pensativamente mi punto.
—¿A dónde te diriges?
—Florida, unas vacaciones familiares. ¿Tú?
—De vuelta a casa en Arizona. Vine a visitar a mi mamá.
—Sí, noté que hay una escala en Phoenix. No estoy segura de cómo me siento sobre dos despegues y dos aterrizajes.
—Estarás bien —dice, golpeándome con el hombro—. No te preocupes.
Sonrío y él sonríe.
Él es lindo.
Me doy la vuelta y saco mi computadora portátil y mis auriculares, sin querer ser grosera pero sin saber si puedo tener una conversación completa con este chico lindo durante todo el vuelo. Parece agradable, mayor que yo, pero no soy muy conversadora.
Me ocupo de encender el aparato y esperar a que arranque. Mi estómago gruñe vergonzosamente fuerte porque deliberadamente no desayuné, no quería vomitar sobre mí en el avión.
—¿Quieres que le pida unos maníes a la azafata?
Sonrojándome, porque por supuesto que él escuchó eso, niego con la cabeza.
—Estoy bien.
—¿Dices eso mucho?
—¿Eh?
—Estoy bien. Lo dijiste dos veces, y mentiste la primera vez. Si tienes hambre, no hay que avergonzarse en admitirlo.
¿Quién es este chico?
—Está bien, tengo hambre, pero soy alérgica al maní. —Me mira como si no me creyera, pero definitivamente es cierto—. Si no me crees, pídeme una bolsa, veamos qué pasa. —Me encojo de hombros, haciéndolo reír.
—No, te creo. No estoy tratando de matarte ni nada.
—Tengo mis propios bocadillos. —Levanto una bolsa enorme de galletas en forma de peces y él asiente con la cabeza.
—Buena elección, pero estas son mejores. —Sostiene una bolsa de la misma cosa, excepto que las suyas son las de pretzel, las mejores.
—Tienes razón. Esas son mejores. Debes haber agarrado la última bolsa. Se agotaron cuando fui a buscarlas.
—Si compartes, yo compartiré. —Él sonríe de nuevo, y no puedo evitar sonreírle. Tal vez todo esto de temer por mi muerte en los cielos no sea tan malo después de todo.
—Está bien. —Le ofrezco un auricular después de limpiarlo discretamente—. Estoy viendo Dirty Dancing*, si te animas.
—¿Habrá baile sucio*? —pregunta, quitando el auricular de mis dedos, las yemas de sus propios dedos un poco ásperas—. Podría animarme con eso.
Me río y asiento con la cabeza.
—Es un poco provocativa, pero Patrick Swayze es un dios.
—Espera —dice, tocando mi mano, la que está a punto de presionar reproducir—, no puedo ver una película sucia contigo...
—En realidad no es una película sucia…
—... sin saber tu nombre primero. No soy ese tipo de chico. —Él sonríe y me duelen las mejillas por lo fuerte que estoy sonriendo.
—Soy Bella —saludo, sintiendo el peso de su mano sobre la mía.
—Soy Edward. —Me suelta la mano y se sienta, metiéndose el auricular en la oreja izquierda—. Ahora podemos ver un baile sucio.
—Está bien —digo, metiendo el otro auricular en mi oreja derecha y presionando reproducir—. Prepárate para sorprenderte.
Él se ríe y yo me estremezco un poco porque eso fue totalmente tonto. En mi defensa, esta película es una de las mejores de todos los tiempos, así que me vuelve un poco loca.
Edward se ríe de "traje una sandía"*, una línea clásica tan vergonzosa, y apoya el codo en nuestro reposabrazos compartido.
—Entonces, déjame adivinar. ¿La dama de la sandía termina con el dios?
—Shhh —siseo, en broma—, sin preguntas.
—Lo siento —se disculpa, moviéndose en su asiento, su brazo presionado muy cerca del mío para ver la pequeña pantalla—. No eres de las que conversan y ven la película, ¿cierto?
Pauso la película y lo miro como si estuviera loco.
—Si hablo durante la película, entonces no estoy viendo nada, y para experimentar todas las escenas del dios Patrick Swayze, tienes que mirar, no hablar.
Necesita dejar de sonreírme... ¿es un hoyuelo?
—Bueno, dado que no soy realmente un fanático de Patrick Swayze, me gusta hablar y mirar. Vamos a hacer un trato. Ya que has visto esta película, qué... definitivamente más de una vez, asumo, hazme el favor y déjame hacerte preguntas que probablemente te mueres por responder de todos modos. ¿Está bien?
Tiene razón en eso.
—Está bien, puedo hacer eso.
—Después puedes ver mi película favorita, y te lo advierto ahora, no hay nada sucio en ella a menos que esté sucio, lo cual está bien, porque está un poco sucio.
Dios, es lindo.
—¿Qué película?
—Shhh... —me calla en voz baja, sonriendo todo el tiempo, luego susurra—... sin preguntas. —Pongo los ojos en blanco y él le da reproducir—. ¿Entonces ella lleva una sandía y él le enseña a bailar? ¿Baile sucio?
La forma en que dice sucio, diablos.
—En pocas palabras, sí, pero hay mucho más. Ya verás.
Él asiente con la cabeza y observa como Baby sacude torpemente sus caderas, sus ojos se mueven hacia mí de vez en cuando, sus labios se mueven nerviosamente, y maldita sea, es tan caliente.
Para cuando la película casi termina, estoy citando las mejores líneas, y Edward está tan metido en ese último baile épico que nada puede romper su concentración.
Sin ninguna sugerencia de mi parte, rebobina a "Nadie pone a Baby en un rincón" y mira de nuevo todo el épico baile.
Creo que es mi alma gemela.
—¿Y bien?
Él se encoge de hombros.
—No está mal. No está mal.
—¡Oh por favor! —exclamo, girándome en mi asiento para verlo mejor y a todas sus mentiras—. Admítelo, ¡es la mejor película que has visto!
Cruza los brazos sobre el pecho y me sonríe.
—Top 2. Te daré eso, una especie de película para chicas, pero servirá. Ahora, ¿estás lista para sorprenderte?
Asiento con la cabeza, emocionándome un poco por la conversación, y se inclina hacia adelante para buscar en su bolso. Se sienta y sostiene Tombstone. ¿Debo decirle que la he visto, que cuando tenía diez años la vi todas las noches durante todo un año?
—¿Qué? ¿Por qué estás sonriendo?
—No lo hago —digo, enderezándome en mi asiento y entregándole el portátil—. Veámosla.
Inserta la película y se sienta, ahora tiene la portátil en su regazo, y alcanza en mi regazo para tomar su auricular.
—La mejor película de todos los tiempos —afirma, presionando reproducir.
—Está bien, tísico*, veamos la película —bromeo, tratando de no sonreír.
Lentamente gira la cabeza en mi dirección, su hoyuelo tiene hoyuelos.
—¿Estás bromeando?
—¿Qué? —Finjo inocencia, esforzándome por no reírme.
—La has visto, ¿no?
Asiento con la cabeza y él sonríe.
—No eres divertida. —Va a detenerla, pero le agarro la muñeca.
—No. Amo esta película. Quiero verla.
Me mira, sus ojos escanean mi rostro durante demasiado tiempo, el tiempo suficiente para hacerme sentir mariposas en el estómago.
—¿Podemos hablar y mirar? —pregunta—. Esa es la única forma en que te dejaré verla.
—Es mi portátil —discuto.
—Es mi película.
—Eres un bebé —bromeo pero asiento con la cabeza—. Sí, hablemos y veamos.
—¿Vas a dejarme ir?
—¿Qué?
Se ríe y sacude su brazo.
—Me estás sosteniendo de la muñeca. Quiero decir, te dejaré abrazarme, pero primero tendré que presionar reproducir.
—¡Oh! Lo siento.
Presiona reproducir, y habla todo el tiempo, dándome un escena por escena como si nunca la hubiera visto antes, pero es tan lindo que escucho el sonido profundo de su voz que me arrulla hasta quedarme dormida.
Creo que mi cabeza termina en su hombro, estoy segura, pero mantengo los ojos cerrados y no muevo un músculo.
Lo último que escucho es que dice I'm your huckleberry (Soy el que buscas)*.
*Bodyboard: El bodyboarding es un deporte basado en deslizamiento sobre la superficie aun sin romper de una ola con una tabla de espuma sintética de alrededor de 1 metro de largo llamada boogie o tabla de bodyboard.
*Dirty Dancing es una película protagonizada por Patrick Swayze y Jennifer Grey. Traducido literal al español es baile sucio, de ahí la broma que hace Edward preguntando si habrá baile sucio.
*La escena de "traje una sandía" y "Nadie pone a Baby en un rincón" también son de la película Dirty Dancing.
*Básicamente "Soy tu huckleberry" significa "Nombre el lugar e iré contigo" o "Te complaceré" "Pídeme lo que quieras y lo haré" "Soy el que buscas", de una escena de la película Tombstone de 1993, la frase la dice Doc Holliday.
Bueno, comenzamos con nueva historia de humor para cambiar el ánimo de Cullen Hall. Tiene 28 capítulos y final feliz, es romántica y cursi, me encantó tanto que le pedí permiso a la autora para traducirla. Espero que les guste tanto como a mí.
No se olviden de decirme qué les pareció, nos leemos en la siguiente actualización.
Sarai
