3. Martes. De las nociones básicas del "Lo siento"
Holly Morris sonaba en la radio cuando Kelly Cooper había perdido la esperanza de firmar con la CGS records y una empresa publicitaria que delegaría millones de dolares por su actuación del viernes por la noche, después de un horrible atentado terrorista que tuvo lugar en Manhattan. Jackie estaba sentada en la cama a horcajadas de la almohada mientras se columpiaba hacia adelante y hacia atrás sobre el relleno de la almohadilla y respiraba con frecuencias extrañas, rozando su entrepierna. Un sonido agudo salía gimoteando desde su garganta y hacia un eco grave entre sus labios ligeramente separados. Pero Jackie no alcanzó a llegar al climax de su aventura matutina, porque el sonido de repetidos golpes contra la puerta, de franca e innecesaria fuerza, la interrumpió de pronto.
- Ya voy – se aventuró a anunciar y se dio cuenta de cómo se frustraba su ánimo - ¿Quién es? – preguntó caminando
Nadie respondió cómo debe ser, pero Jackie abrió la puerta de todas maneras porque no era costumbre suya hacer esperar a la gente, no a la gente desconocida. Aunque aquel no era un desconocido o por lo menos eso pensaba ella, y la sorpresa pronto lo sabría, le vendría de mal gusto.
- ¿Quién es? – insistió parándose en la entrada y aunque se levantó de puntillas no alcanzó el ovillo de vidrio sobre la puerta
Un hombre de cabellos rubios entró por la fuerza aprovechándose de la ranura que había en la puerta cuando la mujer abrió. A pesar de que Jackie reaccionó muy rápido y a penas lo hubo reconocido, se apresuró a cerrarla. Éste logró colarse por el espacio y la chica se vio obligada a ceder con una cara de fastidio.
- Jackie por favor – dijo Cave – necesitamos hablar sobre…
- ¿sobre cómo me abandonaste en medio de un ataque terrorista para salvar tu pellejo?
- Jaqueline, mi amor, eso no fue así – se excusó él – había mucha gente, te busque por todas partes antes de…
- Antes de irte para salvar tu pellejo – Jackie terminó su oración y se disponía hacia la cocina cuando Cave la detuvo por el antebrazo
- Jaqueline, de verdad te busque, no fue mi intención dejarte allí no sabía si seguías con vida, había mucha gente corriendo por todas partes
- Yo también pensé que habías muerto, pero por lo menos busqué tu cadáver ¿tú que hiciste? ¿te fuiste a casa y te preparaste un sándwich para comértelo acostado en el sofá mientras mirabas el incidente por las noticias?
- Jackie, tienes que comprender que…
- ¿esta vez quien se murió Cave? ¿fue tu abuela? ¿tu perro? ¿tú?
- Jackie… déjame explicarte
Las voces de ambos chicos hacían un eco en la habitación y Glenn, el casero, se despertó tras escucharlos. Aunque por supuesto no fue el único ya que el edificio entero estaba prestando especial atención, la señora de los 6 hijos y el señor con el gato esponjado, el oficial de tránsito y en general, todos los inquilinos que descansaban allí. Sin embrago Glenn era el casero y participar en los disturbios domésticos era su pan de cada día.
- Jackie… te juro que la próxima vez me quedaré contigo, si pudieras darme otra oportunidad, esta vez yo…
- Sería muy mala suerte tener una próxima vez ¿no lo crees?
- Bueno no quise decir…
- ¿Por qué deberías disculparte por abandonarme en el concierto? ni siquiera somos una pareja
- Jacqueline, para mi eres lo más importante, créeme…
- Lo siento Cave, no. – dijo ella
- Vamos, hombre. Tendría que ser muy estúpido para quedarse – se escuchó decir a una tercera voz
Cave se sobresaltó cuando sus oídos le informaron de una presencia masculina en la habitación y giró vacilante sobre sus hombros para encontrar al intruso responsable.
- Solo un estúpido hubiera corrido entre los pedazos de concreto de un edificio que se está cayendo – continuo diciendo Steven Hyde mientras asomaba por fin, medio cuerpo por la puerta del cuarto de baño, bostezando y de esta forma, también, saciando la curiosidad de Cave – ¿No es cierto, maestro?
Cave sabía que el muchacho se estaba dirigiendo a él, pero no podía dejar de ver su propio reflejo en las pupilas exageradamente azules del invasor. Además había notado de mala gana que el sujeto estaba terminando la siesta, con el cabello esponjado y los parpados pegados todavía. El cínico llevaba el torso desnudo y caminaba descalzo sobre la alfombra que él mismo había comprado para su novia. En menos tiempo del que pudo darse cuenta, ya estaba suficientemente enojado como para resoplar con una diligente pero agresiva calma.
- ¿Quién es él? – le preguntó a Jackie pero la chica se limitó a mirarlos a los dos y encogerse de hombros con poca creatividad
- Vamos hombre, estoy tratando de ayudarte aquí ¿sí? Compórtate – dijo Hyde
- Te hice una pregunta ¡contéstame! – gritó Cave ignorando al otro – ¡¿quién es el?!
- No te estas portando bien, blanquito – murmuró Hyde
- No estoy hablando contigo – le dijo Cave
- Steven es mi amigo, y no tengo que darte ninguna explicación – habló Jackie
- ¿Qué? ¿Solo porque creí que habías muerto te acostaras con otros?
- ¿"solo"? – bufó Jackie de modo sarcástico – escúchate
- Solo para aclarar esto – dijo Hyde interrumpiendo la discusión – yo no dormí con ella, y jamás lo volvería a hacer – se burló
- ¡¿Qué?! – exclamó Cave mirándolo con odio y Jackie también le dedicó una expresión furtiva
- ¡Steven! – lo regañó ella y Hyde se echó a reír divertidísimo con la idea
- ¡esto es increíble! – espetó Cave desilusionado
- Y no lo has visto todo… - se burló Hyde
Jackie enrojeció y le lanzó una pera que tenía a la mano. El joven le sonrió y luego actuó una cara de tristeza burlándose a las espaldas de Cave.
- Ya te dije que Steven es mi amigo, además no puedes venir aquí a reclamarme que…
- ¿Qué te portas como una zorra? – terminó diciendo Cave
En ese momento Hyde dejo de sonreír y se le dibujó una mueca de disgusto en el rostro
- Hay que ver – comenzó a decir mientras se le acercaba caminando a Cave – ¿tú vives aquí?
- Este no es tu asunto ¿sí?
- ¿vives aquí? – repitió Hyde y el otro se giró para verlo de frente
- No ¿tu si?
- Steven… por favor – interfirió Jackie
- Entonces vete de aquí – le ordenó
- Vamos a ver ¿Quién te crees tú? – lo confrontó Cave
- Vete de aquí – repitió Hyde, y esta vez había algo en su mirada que advertía su merecida obediencia inmediata
- Steven – sollozó Jackie – basta
- ¿me vas a obligar? – lo retó Cave
Hyde levantó una ceja sin cambiar la expresión de malicia en su cara.
- Ya basta los dos – regañó Jackie
- Aquí el único que se irá – le dijo Cave – eres tú
- El único que decide quien se ira soy yo – dijo Glenn parado en el umbral de la puerta – están causando un disturbio que no se puede tolerar
- ¿tú quién eres? – preguntó Hyde rompiendo el silencio
- El dueño del edificio – contestó Glenn
Los dos chicos se vieron reducidos por el intermediario y Jackie se le acercó al casero
- Lo siento mucho Glenn
- Agradecería mucho que tomaran en cuenta a los vecinos que aún están descansando
Cave miró su reloj de mano
- Son las 9:00 am – dijo él
- Algunos no trabajan – explicó Glenn
Hyde cogió su camisa y se la empezó a poner
- Como sea – dijo vistiéndose
- Gracias Glenn, lo siento mucho, de verdad, no se repetirá – se excusaba Jackie en la puerta
- Jaqueline – llamó Cave desde la sala - ¿entonces qué pasa?
- Cave, no lo sé, me dejaste ahí, creí que habías muerto, de verdad estaba asustada…
- Oh, por favor, que montón de basura – dijo Hyde amarrándose las agujetas
Luego se echó la chamarra al hombro y comenzó a caminar a la puerta
- Steven no te vayas, espera – lo persiguió Jackie
El chico se detuvo en la puerta junto a Glenn
- Está bien ¿sí? No quiero interrumpir tu reconciliación con tu novio
Glenn lo vio con intenciones de decir algo pero al final pareció acobardarse y sus intenciones fueron solo eso, intenciones. Hyde ni siquiera le tomó en cuenta y pasó de largo sin advertirle una seña con la mirada parecida a la que si le lanzó a Cave.
- Él no es mí… - explicó Jackie
- ¿Qué? – se ofendió Cave
- Me da igual – dijo Hyde sin girar para verla siquiera – nos vemos
- Steven espera… por favor
Steven se paró en seco como si se hubiera dado cuenta de que estaba olvidándose de algo y luego se giró para ver a Jackie
- Gracias por la noche – le dijo y todos los demás incluyendo a la chica, enrojecieron por diferentes motivos.
- Steven…
Pero el hombre del afro ya estaba bajando las escaleras para cuando comenzó a seguirlo. Entonces se dio cuenta de que su esfuerzo era inútil y decidió volver a la habitación, donde Cave la recibió con una mirada expectante
- ¿Steven "por favor"? – la imitó de mala gana y Glenn dejó escapar una carcajada minúscula
- ese tipo debe ser muy bueno en la cama – se burló el casero viendo la espalda de Hyde mientras éste se alejaba caminando
- Cállate – le dijo Jackie caminando para cerrar la puerta
- ¿Se te junto el ganado, Jaqueline? – insistió Glenn y Jackie puso cara de fastidio
Cave fue a cerrarle la puerta a Glenn en la cara y luego se dirigió a Jackie de nuevo
- ¿"Steven por favor"?
- Es mi amigo, Cave, por favor…
- ¿amigo? ¡Durmió contigo!
- Pero no pasó nada
- Claro que no ¿Cómo se me ocurre pensar que el amigo con el que pasaste la noche, también tuvo sexo contigo? ¿no soy estúpido?
- Vamos Cave ¿viniste a insultarme?
- No Jackie, pero tampoco vine para ser insultado, vine a disculparme y arreglar las cosas contigo porque me importas
- ¿entonces porque te fuiste?
- ¡quería vivir! Jaqueline, no es algo egoísta querer salvar la vida propia, tampoco significa que te abandoné a tu suerte, es solo que no te encontraba cuando todo comenzó y no tuve la oportunidad de buscarte porque estaban cayendo pedazos gigantes del edificio
- Me diste por muerta
- ¿Qué hubieras hecho tú?
Jackie vaciló por un momento y luego dejo un espacio para que cave siguiera hablando
- Te he estado buscando cómo loco desde entonces y estoy feliz de que hayas sobrevivido incluso si no quieres seguir conmigo
- ¿feliz?
- Sí, porque no me importa con quien estés, solo me preocupo por ti
Las siguientes horas, no dejaron de acariciarse en el sofá hasta que la contestadora interrumpió su reconciliación.
- Aquí cohete del amor, habla el rey ¿estás ahí muñeca? – decía la bocina del teléfono – repito, aquí cohete del amor, ¿me escuchas? Cambio
Jackie abrió mucho los ojos y liberó su labio inferior de la prisión de los dientes de su novio para levantarse con prisa
- ¿Qué pasa, nena? – dijo Cave pero ella ya estaba corriendo hacia el teléfono
- ¿Michael? – Respondió – ¿otra vez tú?
- ¿otra vez? – preguntó confundido Cave mientras se levantaba imitándola
- Ha estado llamando, nunca alcanzo a contestar… - explicó rápidamente – ¿Michael? – Jackie levantó el teléfono – ¿Michael?
- Chssssst – chistó Kelso – no soy Michael, soy el rey.
- ¿Qué?
- Escúchame bien, muñeca – dijo Kelso – ya no quedan palitos de regaliz en la tienda, la azúcar morena se perdió y pie grande volvió a los bosques, nos vemos en el sótano
Por un momento Jackie tuvo un rostro muy serio y Cave llegó a pensar que el mensaje estaba cifrado y que además ella sí que podía entenderlo, sin embargo segundos después la chica puso gesto ofuscado y se quejó con un puchero de insatisfacción.
- ¿Qué? ¿Qué demonios significa eso Michael? Deja de decir estupideces, no te entiendo
- Jackie – se escuchó decir al otro con frustración – no soy Michael, es mi nombre secreto que… quiero decir, muñeca, no Jackie
Jackie rodo los ojos
- Michael, deja de jugar ¿Qué es lo que quieres? ¿Dónde estás? Brook está muy preocupada desde que te escapaste del hospital
- A Brook no le importa, escúchame Jackie. La azúcar morena se perdió.
- ¿Qué?
- ¡Maldición Jackie! ¡Es una clave secreta! ¡Fez está perdido!
- ¿Qué?
- Eso debiste entenderlo ¿no?
- Dame eso Kelso ¿Jackie estas ahí?
- ¿Donna?
- Jackie
- ¡Donna!
- Pie grande, ella es pie grande ¡Maldición Jackie! – se escuchó Kelso en el fondo
- Cállate Kelso , Jackie escucha – decía Donna – no hay tiempo para saludos de cortesía, algo malo está pasando, Fez está perdido y tenemos motivos para pensar que fue secuestrado del hospital
- ¿Qué? ¡no puede ser! – susurró Jackie
- ¿Qué no puede ser? – dijo Cave
- Así es, así que necesitamos que tú…
- Necesitamos decirle a la policía – interrumpió Jackie – Michael…
- Kelso ya no trabaja ahí, además creemos que la policía podría estar encubriendo a los responsables – le explicó Donna
- ¿cómo? ¿por qué? ¿por qué harían algo así?
- Tienes que venir a Point Place y te lo explicaremos todo aquí ¿sí? ¿Cuándo puedes venir?
- Pues, tengo que trabajar hoy, tal vez mañana pero llegaré por la noche
- Está bien, pero que sea lo más pronto que puedas, no es lo único que está mal, Eric y Hyde podrían estar…
- Oh, Eric… - dijo Jackie y se escuchó un suspiro por la bocina – Steven, él…
- Hablaremos cuando llegues, nos vemos en el Hub, me parece que ahora se llama Halland, como sea, mañana a las 8 ¿ok? – se despidió Donna
- Donna… Steven esta…
- Hablaremos de eso cuando llegues, hasta entonces – y el sonido de fondo anuncio un pitido
Donna había colgado el teléfono y Jackie se quedó petrificada en su lugar hasta que Cave la devolvió a la realidad
- ¿Quién era? – le preguntó Cave
- Creo que debo irme – dijo a chica
- ¿Qué? ¿Qué pasó?
- Debo ir a Wisconsin – se explicó Jackie
- ¿y el trabajo?
- No iré
- ¿Qué? – preguntó él, no entendía lo que estaba pasando
- Desde ese día, Vane me permite hacer lo que yo quiera – dijo Jackie tomando sus llaves y poniéndose un suéter – por cierto – se regresó – gracias por eso cariño, nos vemos – lo besó
- Pero Jackie…
- Cierras cuando te vayas – se despidió y Cave se quedó parado viéndola alejarse
Jackie subió al auto de Cave y condujo con prisa, el otro no se enfadaría por eso, pero sí que se quedaría desconcertado un buen rato, y eso era bueno para las circunstancias porque se encontraba camino a un funeral y no creía prudente llevar consigo al chico. Cave nunca entendería la reacción de su novia o la manera tan rápida con la que salió aquella vez por la puerta, pero Jackie tampoco lo sabía del todo. Quizá solo estaba buscando una buena excusa que sirviera de pretexto para ir en su encuentro. Como siempre, por pura desesperación.
- Si, así es – le decía Jackie a una mujer convaleciente - era un buen hombre, el mejor que he conocido de hecho – y la mujer asentía con dulzura sobreactuada
- Disculpe – se dirigió a otro hombre - ¿sabe dónde puedo encontrar a Jack R. Dawson?
- La banda está presentando sus condolencias en la carpa – le dijo el señor – Buz era como un padre para todos ellos
- Ah, sí, me lo imagino – dijo ella y luego quiso seguir caminando pero el hombre no dejo de hablar
- Él fue el que decidió formar la banda ¿sabía eso, señorita?
- No, no sabía nada – decía Jackie mirando hacia la carpa y entonces alcanzó a ver como salían varios caminando, entre ellos el chico con el afro
- Un día eres joven – seguía diciendo el hombre – al otro estas en el lugar y la hora más desafortunados y …
- Es una pena ¿verdad? yo… tengo que irme
- Por cierto – la retuvo el señor – no te había visto antes, ¿de dónde lo conocías?
Jackie comenzó a ponerse nerviosa
- Yo era… yo era su fan número uno – explicó – su música era como…
El hombre la miraba sonriendo
- Cómo una música muy bella – dijo Jackie – si me disculpa tengo que…
- Ah, ese viejo Buz , tenía tantos talentos, tanto carisma – decía el señor y Jackie asentía nerviosa con una mirada impotente
Jackie no consiguió escaparse de inmediato del anciano, tanto porque el hombre no dejaba de hablar cómo porque de pronto encontró interesante el relato, pero fue a interrumpirse a medias cuando Chip se le acercó con una sonrisa.
- Burkhart – la reconoció y Jackie se giró para verlo
- Hola Chip – saludó ella y el anciano buscó una manera de abandonar la conversación y se fue - ¿Qué estás haciendo aquí?
- Bueno, Buz era como un padre para mí. Un genio musical, mi amigo. ¿tú que haces aquí?
- Bueno yo… buscaba a Jack R. Dawson ¿lo conoces?
- ¿Jack? ¿el cantinero, Jack? Es mi amigo – le dijo Chip – esta con Wendy, la viuda de Buz, ella no se siente nada bien
- Como lo siento yo… no sé qué decir, estuve ahí ese día
- ¿enserio?
- Si, fue algo… algo terrible
Un chico se apareció en silencio
- Tuvimos suerte ¿no? – habló Jack detrás de Jackie
- Ah, hola – saludo Jackie – no te había visto
- Chester me dijo que una linda chica me estaba buscando – explicó Jack – debes ser tú
- Oh, pues si, gracias, sí, soy yo – dijo Jackie – vine a presentar mis condolencias, también estuve allí y pienso que…
- Ya te recuerdo – la interrumpió Jack – eres la mujer bajita y gritona que le bajó los huevos a Hyde, debiste verla – le dijo a Chip
- Am… si – dijo ella – por cierto … ahora que lo mencionas
- ¿Hyde? ¿Estás aquí por él?
- No yo…
Los dos chicos se burlaron palmeándose el pecho el uno al otro
- No te preocupes – se rio Jack – vamos, te llevaré y chip se quedó parado ahí despidiéndola con la mano
Jackie siguió a Jack en medio de mucha gente, pues el lugar era tan pequeño que daba la impresión de encerrar todo una multitud aunque apenas había personas dentro.
- Hyde está muy enojado por lo que pasó – contaba Jack – ellos dos eran buenos amigos
Jackie escuchaba en silencio y dirigía la mirada al suelo
- Buz casi nunca fue muy apegado a nadie, pero nosotros lo conocimos bien ¿cerveza?
Le invitó Jack pero la chica negó con la cabeza
- Muchas gracias
- Hay muchas cosas que todavía no acabamos de procesar – le explicó él – pero lo que me tardare más en asimilar es que ya no esta
Jackie había sostenido una conversación de comparecencia hasta que llegaron adentro y tuvo que toparse con la esposa del difunto baterista. Entonces Jack la presentó y la mujer, que no paraba de llorar se puso a relatarle a Jackie, una completa desconocida cabe recalcar, cómo se conocieron ella y su esposo fallecido. Jackie no pudo atinar mejor gesto que darle un abrazo pero podía notar cómo se estaba haciendo tarde y un viaje planeado de paso terminó convirtiéndose en una estancia de tres horas. Afuera había comenzado una tormenta y Jackie odiaba las tormentas. Jack terminó la conversación cuando la mujer se fue a platicar con otros cuatro desconocidos sobre la misma cosa.
- Creo que debería irme – sugirió Jackie al borde de las lágrimas - no me gustan los funerales
- No belleza, espera – la detuvo Jack – Hyde está arriba ¿no quieres verlo?
- No yo, ¿puedes darle un recado?
- Tonterías – dijo Jack – mi amigo está deprimido, necesita una mujer esta noche – y la tomo por el brazo llevándola casi a rastras hasta el final de la escalera donde abrió la puerta como si estuviera en su propia casa
Aunque luego Jackie sabría que en realidad si era su casa. En aquel momento le pareció desconsiderado y hasta de mal gusto. Aunque si había algo que en realidad estaba fuera de lugar, eran los dos miembros restantes de la banda que se encontraban comiéndose la lengua del otro lado, dentro de la habitación que Jack acababa de abrir. Sony fue la primera en notar la presencia de su novio en el umbral y detuvo el movimiento pasional de su boca para erguirse y darle una explicación.
- Ya veo – susurró Jack y entonces Hyde se dio cuenta de lo que estaba ocurriendo
- Mierda – se levantó empujando a la chica – Jack, no es lo… - pero de inmediato reconoció a la pequeña chica junto a él y dedicó su atención a ella en lugar de seguir hablando - ¿Jackie?
- Jack por favor, puedo explicarlo – lloriqueo Sony, pero Hyde no dijo nada y Jack envileció de inmediato
- ¡Te voy a matar! – le dijo a Hyde. El chico comenzó a caminar detrás de un furioso vocalista que corría escaleras abajo
- ¡Jack! – gritaba Sony corriendo tras ellos
- ¡Steven! – gritó Jackie imitando a la otra
- ¡vamos hombre, déjame explicarte! – seguía diciendo Hyde detrás de él
Jackie tenía que correr cuando a todos los demás les bastaba con dar pasos largos pero al final pudo alcanzarlos. La gente se estaba enterando de todo y los seguían con la mirada sin que a Jack le importara un poco el efecto de su teatro. Jack llegó hasta el armario de la habitación de su madre y cogió una escopeta que había en el fondo. Hyde alcanzó a ver sus intenciones desde que entró por esa puerta porque sabía dónde la guardaba y apenas retrocedió cuando el arma estaba ya en las manos de su amigo.
- ¡No Jack, espera! – suplicó poniendo una mano enfrente como si fuera a detener una bala en caso de recibirla – ¡No lo hagas!
- ¡Jack! – grito Sony que había llegado corriendo y ahora estaba escondiéndose detrás de Hyde con muchas lágrimas por todo el rostro - ¡No!
Jackie, que fue la última en llegar, se abrazó a la columna de junto parándose detrás de Sony para utilizarla a manera de escudo en caso de ser necesario
- ¡Steven! – chilló Jackie – ¡Steven!
Por fin ganó el valor para aferrarse al brazo de su exnovio y lo jalaba en un intento por hacerlo retroceder
- Jack, no lo hagas, es el funeral de Buz – trataba de tranquilizarlo Hyde
- ¡También será el tuyo! – le gritó Jack cargando el arma
- ¡No por favor! – gritaba Sony y las personas que estaban cerca habían salido corriendo
- ¡Steven, muévete! – gritaba Jackie
- Jack, no lo hagas – seguía diciendo Hyde
- ¡Estás muerto, gusano! – le dijo Jack y apuntó hacia él
Quizá no hubiera disparado si Hyde no se hubiera movido, pero Jackie tenía otra impresión de la situación así que jaló a su amigo por el brazo y Jack jaló del gatillo al mismo tiempo. El estruendo del disparo superó la tormenta de afuera y los gritos horrorizados de la gente anunciaron la mala caña del acto. Cómo Jack se dio cuenta de que su enemigo había conseguido esquivarla, disparó una segunda vez, esta vez, Sony huyó despavorida lejos de los dos y Hyde tiró del brazo de Jackie arrastrándola fuera de la casa.
El segundo disparo pasó rozando la madera y clavándole las astillas a Hyde en el brazo pero el tercero voló la puerta en pedacitos y la gente empezó a correr para todas partes. Hyde y Jackie salieron y resbalaron con el lodo que se estaba formando con la lluvia aunque la chica que era más liviana, se levantó y alcanzó a patear a su exnovio para que pudiera huir con la marcha, Jack salió y Hyde se rodó a un lado levantándose con mucho esfuerzo y corriendo hacia el otro lado. Jack logró poner a Hyde en la mira y puso el dedo en el gatillo, Jack era bueno cazando sin mencionar su monstruosa y perfecta puntería y Hyde sabía que si llegaba a tenerlo en la mira, todo estaría jodido para él.
Pero Jack no alcanzó a disparar esta vez porque Jackie recogió una cubeta que estaba tirada junto a ella y se la puso en la cabeza al enfurecido vocalista, quien tuvo que sacudirse y hasta soltar la escopeta para quitársela. Jackie aprovechó esto para empujarlo hacia un lado y el otro se revolcó en el suelo dándole tiempo suficiente para correr detrás de Hyde en medio del bosque. Jack se levantó cuando Jackie llevaba un rato corriendo y por eso, aunque quiso atinarle una bala, ni siquiera se acercó. Los pájaros habían volado fuera de sus nidos cuando el disparo traspasó por los arboles del bosque, pero no fue el último que escucharon.
Hyde estaba parado detrás de un árbol cuando Jackie lo vio y alcanzó a jalarlo sacándolo del shock. "corre" fue lo que imaginó que quiso decir al ver que sus labios se estaban moviendo y sin dudarlo ni un solo segundo, siguió a Jackie entre las ramas y los arboles sin rumbo alguno. Desde el accidente solo escuchaba con claridad en uno de sus oídos y después del primer disparo ya no escuchaba nada y el sonido disperso de sus propios zapatos sobre el pasto hacia pequeñas ondas profundas que le añadían fondos bruscos con cada disparo nuevo de Jack.
Jackie estaba corriendo entre la lluvia, y los arboles le golpeaban la cara con las ramas sin dejarle la oportunidad para mirar atrás, lo único que podía pensar era que Hyde estaba corriendo detrás de ella y que si se detenía ambos morirían y por muy dramático que aquello pudiera sonar, era real. De repente sus tacones se hundieron en el lodo y no pudo sacar el pie para seguir corriendo, así que se cayó arrastrando con ella al chico con el afro y los dos se volcaron por unos metros sobre el lodo hasta caer en un enorme charco, donde pudieron escuchar el ultimo disparo muy alejado de ellos.
Jackie se irguió con el rostro empapado de tierra pantanosa, y buscó entre el lodo a su amigo que estaba levantándose también. Trató de quitarse el lodo de la nariz, pero era demasiado, aunque estuvo satisfecha cuando logró respirar. Por un momento los dos se quedaron callados, hincados en la lluvia con el cuerpo entero lleno de lodo y la sensación visceral de haber librado la muerte por los pelos, una vez más. El sonido de la lluvia cayendo sobre sus propios hombros se había convertido en un tranquilizante natural y cuando Jackie pudo regularizar su respiración se dio cuenta de lo que acababa de ocurrir. Ambos se miraron buscando consuelo en el otro pero al reparar en el rostro mugroso de su respectiva expareja, se echaron a reír.
Jackie paró varias veces intentando decir algo, pero al volver a verle a la cara y mirarlo con un gracioso semblante lleno de tierra, volvía a reírse. Hyde, que estaba tratando de parar se contagiaba de la risa de Jackie y se agarraba el estómago con la intención de parar el dolor que las carcajadas le estaban propiciando, pero la risa de los dos en medio del bosque deportaba más risa y uno se burlaba del otro y el otro de ambos hasta que Jackie se dio cuenta de que se estaba orinando encima. Aquella sensación debería haberla preocupado pero en lugar de eso solo le provocó más risa. Hyde no lo supo de inmediato pero cuando ella se estaba calmando se giró para levantarse, y ayudarle a ella a hacer lo mismo, entones comenzó a reírse de nuevo.
- Creo que mojaste tus pantalones – insinuó Hyde entre jadeos
Jackie trató de mantenerse seria pero solo pudo seguir riendo
- ¿Cómo… cómo… - balbuceaba entre carcajadas – cómo sabes?
Hyde se siguió riendo y no pudo contestare sino hasta después de un rato
- No lo sabía – dijo él
Entonces Jackie supo que él también lo había hecho y aquello le provocó tanta risa que su risa le dio gracia al otro y los dos volvieron a reírse a carcajadas.
