Disclaimer: Twilight le pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de assilem33, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.

Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from assilem33, I'm just translating with the permission of the author.

Capítulo beteado por Yanina Barboza

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Primer año

"Cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien, quieres que el resto de tu vida comience lo antes posible". Harry en "Cuando Harry conoció a Sally".

...

Bella está dormida, mi chico Chip se acurruca en sus pies y aunque siempre me burlo de ella por roncar, ella realmente ronca. Es ligero y jodidamente adorable, hace que mi corazón se sienta bien.

Hoy ha pasado un año desde que me casé con mi Swanie, y no quiero imaginar un momento en el que no la conociera.

Se siente como si la conociera de toda la vida. Es como si estuviera hecha para ser mía.

Ya que es domingo, no trabajo hoy, y Bella no tiene clases, así que tengo planes de pasar todo el día en la cama, acurrucándome con mi Swanie, amándola y viendo las dos mejores películas jamás hechas con ella.

Dirty Dancing y Tombstone.

Sorprendentemente, no las hemos visto desde que viajamos juntos en avión. Hemos visto un montón de películas. Es la cosa favorita de Bella para hacer aparte de hacer el amor conmigo. Si pudiera, viviría dentro de ella para siempre.

Agachándome, beso la dulce cara de Bella antes de dejar a Chip para hacerle compañía. Me dirijo por el pasillo, mis ojos siempre escanean las fotos que Bella enmarca allí, cada foto de nuestro viaje juntos. Imprimió todas y cada una, y me hacen sonreír cada vez que camino por el pasillo.

Colgó una foto gigante de nosotros el día de nuestra boda sobre la chimenea, y me encanta esa foto. La pillo mirándola todo el tiempo. Ella solo se encoge de hombros, diciendo lo hermosos que somos juntos. Tiene razón, excepto que es ella la que es hermosa.

Llego a la cocina y empiezo a hacer café, abriendo la caja de donas que Bella compró ayer en la ciudad. Dijo que eran para desayunar en la cama. Ha estado hablando sobre este día por semanas, sobre cómo va a ser el mejor día de mi vida.

Cada día con ella es el mejor día de mi vida.

Siempre me dice que está obsesionada conmigo, pero yo también estoy obsesionado con ella, probablemente más. Cuando estoy trabajando estoy pensando en ella, solo quiero llevarla conmigo para que pueda ver su cara bonita durante todo el día.

Es jodido y necesitado, pero ella tiene la culpa por ser tan adorable.

Cuando el café está listo, sirvo una taza y le llevo un Dr. Pepper, llevándome la caja entera de donas a nuestra habitación.

Nuestra habitación es su parte favorita de la casa. Cuando la traje a casa el año pasado, ella le dio un abrazo a Chip antes de arrastrarme por el pasillo y rogarme que le hiciera el amor en nuestra cama. No iba a discutir porque le haría el amor todo el día si ella quisiera.

Puedo compartir la habitación con un chico —dijo hace todos esos meses, sonriendo con todos sus bonitos dientes. ¿Qué tan dulce es eso, vaquero? Nunca quiero dejar esta cama. Ven aquí, esposo, ven a hacerme el amor.

Mi Swanie ama la vida y hace que valga la pena vivirla. Se despierta sonriendo, y se va a la cama sonriendo, y nunca deja de hablar. Eso es lo que más me gusta de ella.

Dejo las cosas en mis manos sobre la cómoda y empujo a Chip fuera de la cama. Gime un poco antes de dejarme a solas con mi esposa.

—¿Qué estás haciendo todo el camino hasta allí, vaquero? —dice ella, rodando, sonriendo malditamente linda—. Ven aquí, necesito un beso. —Extiende los brazos y yo me arrastro por la cama hasta ellos.

—Buenos días, Swanie.

—Buenos días, esposo. Hoy es mi día favorito en todo el mundo —me cuenta, besando mis labios con demasiada suavidad—. Estoy más obsesionada contigo hoy que entonces. —Me besa de nuevo, y deslizo mi lengua en su boca, haciéndola gemir y envolver sus brazos alrededor de mis hombros.

Nos besamos un poco, hasta que estoy tan jodidamente duro por ella, que no puedo evitar arrancarle las bragas y deslizarme completamente dentro de ella.

—Vaquero —respira, envolviéndome con fuerza en sus brazos—. Nunca me cansaré de esto. —Estoy pensando que ella todavía no comprende lo que su dulce voz me causa, sobre todo cuando estoy dentro de ella—. Siempre se siente como la primera vez. —Ella besa mi mejilla, sus manos encuentran su camino en mi cabello, rascándome el cuero cabelludo, haciéndome sentir tan malditamente bien.

Empujo mi cara en su cuello, besando su piel y tratando de ser amable con ella a pesar de que ama cuando soy travieso. Mi boca se estira en una sonrisa pensando en lo mucho que lo ama, y me muevo un poco más rápido, un poco más fuerte, hasta que su respiración se vuelve rápida y fuerte en mi oído.

—Quiero estar arriba, vaquero —jadea en mi oído.

—Tenemos todo el día, nena —le digo, embistiendo más profundamente, mis ojos se cierran cuando ella se aprieta a mi alrededor. Jodidamente amo estar con ella de esta manera—. No vamos a dejar esta cama.

—¿Ni siquiera para comer? —pregunta ella, mordiendo mi oreja, dándome escalofríos.

—Comeremos en la cama —afirmo, levantando la cabeza y besando sus labios carnosos.

—Está bien —respira—. Voy a correrme.

—Está bien. —Empujo mis manos hacia arriba y miro nuestros cuerpos mientras ella desliza su pequeña mano entre nosotros, su bonito dedo pintado tocándose.

Ella jadea y se arquea, y levanto mis ojos hacia su rostro, observando cómo se aprieta y se corre alrededor de mi polla. Se siente tan jodidamente bien. Cuando termina, sus ojos se abren lentamente, luciendo satisfecha mientras sonríe y tira de mí completamente encima de ella.

Sigo moviéndome, no queriendo terminar todavía, pero cuando sus uñas arañan por mi espalda y sus susurros se escuchan en mi oído, no puedo evitarlo. Muerdo su hombro y gimo mientras termino dentro de ella, sus manos frotan mi espalda arriba y abajo mientras recupero el aliento.

—Un año después, y todavía eres un dios, vaquero. Tengo mucha suerte —declara, riendo como la chica linda que es. Saca mi cabeza de su hombro y me besa—. Feliz aniversario, esposo. —Su sonrisa hace que mi pecho se sienta caliente.

—Feliz aniversario, esposa —le digo, me gusta la forma en que sus ojos se iluminan.

Salgo y caigo en la cama junto a ella, pero no está allí por mucho tiempo. Se arrastra desde la cama y se pone las bragas, agarra las rosquillas y las arroja sobre la cama antes de traerme mi café.

No lleva nada más que sus bragas, y es jodidamente sexy, especialmente cuando se sube a mi regazo y acerca las rosquillas.

—Compré un paquete de variedad. ¿Quieres una en específico?

—No, Swanie. Comeré lo que quieras.

Se muerde el labio, mira la caja abierta y luego saca una cubierta de caramelo, sosteniéndola para mí. Tomo un bocado, masticando y observándola mientras ella me mira.

—Esa está buena, nena.

Ella da un mordisco y asiente, tragando y lamiendo sus labios antes de alimentarme un poco más.

—Un año después, y todavía me encanta alimentarte, vaquero. Probablemente sea mi cosa favorita. Ni siquiera sé por qué, pero me hace sentir cálida y feliz. —Empuja el resto en mi boca y besa mis labios cerrados, sonriendo mientras se aleja y deja mi regazo.

—¿A dónde vas?

—Tengo sed y necesito orinar. Probablemente debería lavarme la cara y ponerme ropa.

—Tengo planes para ti y no necesitas ropa para ellos —le grito.

—¿Qué pensaría Chip de verme desnuda todo el día? —grita ella, haciéndome reír.

Está loca por Chip y él está loco por ella. Estoy pensando que la elegiría a ella antes que a mí si fuera necesario.

Sale usando mi camisa de la noche anterior, y me gusta cuando hace cosas así.

Agarrando el control remoto de la mesita de noche, enciendo la televisión y tiro de Bella contra mí.

—¿Vamos a ver una película?

—Primero estaba pensando en Dirty Dancing —le digo, y ella rebota en la cama emocionada.

—¡Oh, Dios mío! No la hemos visto desde el día en que nos conocimos. Aww, eres tan lindo, vaquero. —Me da un beso en la mejilla y agarra otra rosquilla—. Te amo con locura.

—Lo mismo, nena.

Mientras comienza la película, ella arranca trozos de rosquilla y la comparte conmigo.

—Sabes, este ha sido el mejor año de mi vida. Nada lo supera. —Se acurruca a mi lado y besa mi brazo—. Eres tan especial, vaquero.

—Me estás haciendo sonrojar, Swanie —bromeo, y ella se ríe, dándome una palmada en el brazo.

—Oye, espera, tenemos que tomar una foto. —Ella se inclina hacia mí, agarrando su teléfono. Amplió su almacenamiento para que ahora pueda guardar miles de fotos en su teléfono, y tiene alrededor de tres mil de ellas. Siempre está tomando fotos, y normalmente yo soy la estrella del espectáculo. No me importa en absoluto. Ella se arrodilla a mi lado, presionando su rostro contra el mío—. Sonríe en grande.

Sonrío y ella la toma, luego toma otra mientras besa mi mejilla y luego otra conmigo besando su mejilla. Entonces tiene que tomar otra conmigo sosteniendo una maldita rosquilla. Lo hago porque, como dije, estoy jodidamente obsesionado con su lindo trasero.

—¿Puedo comer esto ahora? —pregunto, sonriendo cuando ella pone los ojos en blanco en broma. Me la como en tres bocados y luego pongo la caja en la mesita de noche—. Nos estamos perdiendo la película.

Baby lleva la sandía y Bella levanta la cabeza, riéndose tontamente.

—Qué línea tan clásica —dice, tomando una foto de la televisión antes de arrojar su teléfono en las mantas y gatear entre mis piernas, su espalda contra mi pecho.

La rodeo con un brazo, acercándola a mí.

—Recuerdo que casi citaste toda la película.

Ella asiente.

—Lo sé. Incluso llamé a Patrick Swayze un dios. —Se ríe y niega con la cabeza.

—¿Y no lo es?

—Oh, lo es —explica—. Pero tú eres el verdadero dios. Él no tiene nada contra mi vaquero.

—Cállate —le digo, apretando mi brazo alrededor de ella. A veces dice cosas que me hacen sentir tan bien que apenas puedo soportarlo.

Inclina la cabeza hacia atrás, sonriendo enormemente.

—Me encanta cuando te sonrojas —indica, frunciendo esos dulces labios, así que le doy un beso. Se endereza y se acurruca más profundamente en mi pecho—. Pero en serio, eres el número uno.

Me río y beso su cabeza. Comienza a citar la película, suspirando de vez en cuando ante las partes realmente cursis. Honestamente, podría prescindir de la película, pero por la forma en que ella la ve y la ama, es lo más lindo.

Ha pasado el último año mostrándome lo linda que es en realidad.

Es desordenada, no sucia, sino jodidamente desordenada. Le gusta desvestirse para irse a la cama y tirar la ropa al suelo, esperando hasta el día siguiente para recogerla. Siempre tiro la mía en la cesta, y la forma en que se ríe, rodando en la cama cuando me ve recogiendo la suya, bueno, es jodidamente adorable.

Lo siento, vaquero. Intentaré no dejarla tirada dice siempre, pero nunca lo hace. No me molesta, en realidad no. Me gusta un poco que ella siempre tenga tanta prisa por desnudarse para mí que simplemente tira su mierda por toda la habitación.

Cuando tengo que trabajar hasta tarde, se queda despierta, siempre segura de subirse a mi regazo sin importar cuán sucio esté o qué hora es y me da de comer. La primera vez que le pedí que me alimentara con uno de sus dulces agrios y lo hizo, me puso jodidamente duro. Puedo alimentarme solo, pero ¿por qué querría hacerlo cuando ella está tan emocionada de hacerlo por mí?

Pase lo que pase, nos duchamos juntos todas las noches. Otra cosa que ella espera, yo también. Estoy pensando que no me gustaría en absoluto si tuviera que ducharme solo. La forma en que usa esas manos pequeñas para lavarme hasta dejarme limpio, es demasiado jodidamente bueno.

Ella me mima, pero también es mimada.

Todo lo que quiere, lo obtiene y eso es porque se lo merece todo. Es agradecida y feliz y nunca es egoísta.

Otra cosa linda de ella es que tiene un miedo mortal a montar a caballo, sola de todos modos. Monta conmigo, le encanta sentarse frente a mí, tomar mi mano.

¿Y si me tira? —Fue lo primero que dijo cuando quise que fuera a dar un paseo conmigo.

No lo hará —expliqué, sonriendo a su cara linda y asustada.

No lo sé —continuó, mordiéndose el labio. Creo que debería montar contigo. Podría caerme y romperme el cuello o algo así. Eso sería horrible y dolería. He visto películas. No todos los caballos son buenos.

Ven a montar conmigo, Swanie. Me gusta tu cuello tal como está —le dije, y ella ha cabalgado conmigo desde entonces.

Le teme a muchas cosas: caimanes, tiburones, caballos, desastres naturales, y siempre está pensando, sobre todo en voz alta, y siempre me dice lo que piensa.

Ni siquiera puedo recordar cómo era vivir solo.

Casi ha terminado con su segundo año de universidad. Le encanta estar en línea, dice que es más fácil hacerlo a su propio ritmo y me alegro porque no quiero que lo abandone, pero tampoco quiero que esté a cuatro horas de mí.

Papá la ama, piensa que es una auténtica alborotadora, y mamá y ella hablan por teléfono casi todos los días, incluso si son solo mensajes de texto algunos días.

Se muere porque mamá y papá vuelvan a estar juntos, siempre diciendo que van a ser esta historia de amor épica, separados por años hasta que se dan cuenta de que todavía se aman y no pueden vivir sin el otro. Entonces mamá vivirá en el rancho y ella y Bella podrán estar más cerca.

Me gustaría que los sueños de Bella se hicieran realidad.

Habla con su madre tanto como con su padre. Los extraña, pero dice que FaceTime es un salvavidas.

Llama a Granny una vez a la semana y se une a su club de lectura a pesar de que vivimos a miles de kilómetros de distancia. A veces me lee en voz alta, y se ríe de sí misma durante las escenas de sexo, sin creer que la abuela lea esa mierda. No me gusta pensar en eso.

Swanie, ella es el paquete completo.

—Dios, vaquero —comenta después del último baile de Johnny y Baby—. Esta película nunca pasa de moda. ¿Vamos a ver Tombstone ahora o tienes hambre? Tengo un poco de hambre. —Se gira en mis brazos y besa mis mejillas, ambas, antes de sacarme de la cama—. Olvidé que estabas desnudo. —Ella me abraza, presionándose sobre mí—. Eres tan caliente.

—¿Quieres que te vuelva a hacer el amor o quieres tu regalo?

Sus ojos se abren y rebota de puntillas.

—¿Me has traído un regalo? ¿Qué es?

Riendo, la agarro y la beso.

—Es una sorpresa, nena. ¿Lo quieres?

Se muerde el labio, pensando con verdadera fuerza.

—Bueno, ahora quiero que me hagas el amor primero...

—¿Sí? —pregunto, levantándola y tirándola en la cama.

—Quiero decir, sí, eres demasiado irresistible. —Agarra mi polla gruesa, haciéndome gruñir—. Quiero ponerlo en mi boca.

Joder, me está matando.

—Te dejaré, nena. —Ella sonríe y asiente, empujándome contra mi espalda. Su pequeña mano se envuelve alrededor de la base y levanto la cabeza, mirando sus bonitos labios envolverme.

—Joder, Swanie...

Ella sonríe y cierro los ojos, dejando que mi cabeza caiga hacia atrás sobre el colchón. Me chupa tan bien, volviéndome jodidamente loco, y cuando me deja terminar en su boca, casi me corro de nuevo mirándola tragarme.

—Eres tan buena en eso, nena.

Sonríe y besa mi estómago antes de agarrar mis manos y sacarme de la cama.

—¿Me compraste un cachorro? —pregunta, adivinando mal porque ese será su regalo de cumpleaños. Me lanza mi bóxer y me lo pongo—. Chip necesita un amigo. Quiero decir, somos sus amigos, pero necesita a alguien con quien pueda hablar de perrito. Estoy segura de que se aburre de nosotros.

Sacudiendo la cabeza, tomo su mano, mi sonrisa es más grande que la que ella me da a mí.

—Vamos. Te lo mostraré.

Ahora, me pregunto si se sentirá decepcionada. Papá la recogió para mí, dijo que era buena.

Me pongo las botas que están en la puerta y Bella se pone las sandalias.

—Quizás deberíamos ponernos más ropa si vamos a salir —sugiere—. Estás en ropa interior y botas. —Ella se ríe, pero creo que le gusta verme así—. Ojalá tuviera mi teléfono para tomarte una foto.

Besando su frente, le digo:

—Más tarde puedes tomar una.

—Está bien.

—Está bien —repito y abro la puerta.

—¡Qué! Oh Dios mío —chilla Bella, viendo a la pequeña yegua al otro lado del patio. Me mira con los ojos muy abiertos y hermosos—. ¿Me compraste un pony?

—No es un pony, Swanie —explico, riéndome un poco—. Es una yegua, una bebé. Creo que si la crías, no tendrás miedo de montarla cuando sea lo suficientemente grande.

Ella sonríe y me abraza.

—Me gusta montar contigo.

—A mí también me gusta. Aún puedes montar conmigo cuando quieras.

Besa mi corazón y camina lentamente hacia su yegua bebé. Se ve jodidamente adorable con nada más que mi camisa.

—Hola —saluda a la yegua, hablando suavemente y tocándola gentilmente, haciéndome sonreír como un idiota—. No sé cómo llamarla.

—Puedes llamarla como quieras.

Piensa por un segundo y luego sonríe enormemente.

—Creo que Frances, pero la llamaremos Baby. Eso es lindo, ¿eh? Me encanta, en realidad.

Ella es locamente linda.

Después de un par de minutos de acariciar a Baby, la deja en paz y corre a mis brazos.

—Apestas un poco, vaquero. ¡Mi regalo para ti no es tan bueno como un caballo!

—Eres todo lo que quiero —le confieso, besando su mejilla—. ¿Pero, qué es? —Ahora tengo mucha curiosidad.

—Solo finge que te encanta, ¿de acuerdo? Personalmente, creo que es la cosa más romántica de la historia, pero así soy yo. —Sonríe y agarra mi mano, jalándome hacia la casa, por el pasillo y luego se deja caer al suelo y desliza un regalo envuelto en un rectángulo de debajo de la cama—. He estado escondiendo esto durante semanas. Ven aquí. —Toma mi mano, queriendo que me siente en el suelo.

Me siento a su lado y la tiro entre mis piernas.

—Ayúdame a abrirlo, Swanie.

—Está bien —accede, arrancando la mayor parte del papel—. Pensé en colgarlo sobre la cama. Es realmente hermoso.

Es un marco con un mapa de Washington, un corazón en Seattle con la fecha en la que nos conocimos impresa.

Joder, ella realmente está jugando con mi corazón.

—Creo que esto es mejor que un caballo —susurro, realmente me gusta esta foto.

—Cállate —dice, riendo un poco, volviéndose para mirarme.

Beso su linda nariz.

—De verdad, Swanie. Eres tan romántica. —Sonrío y su sonrisa se extiende tanto a través de su bonito rostro que me mata un poco—. Dame un beso, así puedo levantarme y colgar esto.

—¿Ahora mismo? —pregunta.

—Sí.

—¿De verdad te gusta? —Me besa un par de veces, sonriendo todo el tiempo—. Nuestras madres dijeron que te gustaría. Ellas lo adoraron. Quería conseguir uno para cada estado en nuestro viaje, pero no quería excederme.

—Me gusta esa idea —concuerdo, levantándome y tirando de ella conmigo—. Te amé en todos esos estados, Swanie. Quiero ver un corazón en Siesta Keys.

—Santo cielo —murmura—. Iba a enmarcar el de nuestra boda, pero me enamoré de ti en Seattle.

Joder.

—Lo colgaré más tarde —le digo, quitando mi camisa de su cuerpo sexy—. Voy a necesitar que me muestres cuánto me amas, Swanie.

—Está bien —respira.

—Está bien —repito.

Mi Swanie es el paquete completo.


Bueno, ahora sí le decimos adiós a esta hermosa pareja. Gracias por apoyar la traducción, y quisiera pedirles que le dejen un review a la autora (el enlace está en mi perfil) para agradecerle por autorizar la traducción, voy a dejar unas opciones en el grupo para que copien y peguen solo agregando su país, así FF no se pone de diva negando el rr.

Nos leemos en la siguiente traducción ;)

Sarai