Pareja: Castiel/Amber

Canción: Shunjou Romantic, lily white


Uno de los recuerdos de los que Ámber guarda más cariño ocurrió cuando ella tenía once años.

Ese día, justo después de clases, Castiel la acompañó hasta la puerta de su casa, a solas.

Esa vez su hermano faltó a la escuela, ella se sentía algo enferma y como nadie contestó el teléfono en casa cuando de la dirección llamaron, su maestra le ordenó a Castiel que la acompañara hasta allá— aprovechando que en ese tiempo ambos vivían cerca.

Él no protestó, y Ámber pensó que era lindo.

Salieron juntos del salón inclusive. Su corazón palpitaba rápido, las manos le temblaban, la emoción de estar enamorada la mantenía a raya de decir cualquier cosa embarazosa, las que, honestamente, estaban rogando por salir de su boca para dejarle en claro a Castiel y al mundo lo que estaba sintiendo por él.

Apasionada por la emoción de ser toda una romántica.

Porque por supuesto, toda aquella sensación soñadora era causada definitivamente por el romance y no por la fiebre.

No obstante ellos no hablaron ni una palabra durante todo el trayecto— y si bien Ámber no estaba acostumbrada a hacer del silencio algo cómodo, el tener a Castiel caminando a su lado lograba hacer que todo de algún modo se sintiera bien.

"Ya llegamos."

Ella reaccionó.

El regreso a casa de esa tarde duró muchísimo menos que cualquier otro del que ella tuviera recuerdo.

"Tú tienes llaves, ¿cierto?"

Ámber asintió. De pronto había olvidado cómo llevar a cabo cualquier proceso mental relacionado con el habla, se sintió estúpida por eso y decidió salir de ahí lo más rápido posible antes de ponerse en vergüenza, y en el peor de los casos quedar como rara y hacer que Castiel no quisiera verla nunca más en la vida.

Sólo que, antes de que se pudiera alejar del niño ella escuchó que este la llamó. Al voltearse vio a Castiel, quien con la misma expresión difícil de leer que cargaba casi todo el tiempo, estaba sacando una botella de agua de su mochila y se la ofreció a ella.

"Hoy andabas demasiado callada. Debes beber líquidos si quieres sanar pronto."

No lo pensó mucho y la recibió sin decir nada más.

La emoción del primer amor.

Vamos, que una vez que te enamoras no queda otra que intentarlo y volar.