Pareja: Armin/Amber
Canción: Midnight City, M83
Advertencia: Spoilers episodio 39
El gran espejo frente a ella no es el único testigo con el que Amber cuenta durante los segundos que ocupa retocando su maquillaje.
Armin, por su parte, se encuentra impresionado por la precisión con la que ella logra llevar a cabo tal tarea. Más, si se consideran los varios sorbos de alcohol ingresado al baile casi en categoría de tráfico ilegal que ambos bebieron sólo unos momentos atrás—a escondidas del mundo, ahí mismo, en los vestuarios.
Porque el recuerdo de sus besos se niegan a abandonarlo, y su boca continúa con ese gusto cálido que se siente al mismo tiempo como ayuda y desventaja. Y es que Armin la sigue viendo sin entender del todo bien cómo es que se supone que las relaciones humanas debieran funcionar, así que lo único que se le ocurre decirle es cuan hermosa ella luce, porque de verdad que luce hermosa, tanto que ninguna ciudad de medianoche bellamente iluminada podría hacerle justicia.
Desde luego que Amber nada más se limita a reírse con sequedad en un tono que no da mayor crédito a ninguna de sus palabras, o nada más allá del egocentrismo superficial de costumbre, al menos, y Armin no puede—no se siente capaz de culparla. No cuando es esa hora perdida de la madrugada en que el final de todo se siente más cerca que nunca y, con cada minuto que pasa, resulta imposible que la noche se vuelva joven.
Pero también es la misma hora en que las últimas oportunidades están a la vuelta de la esquina.
"¿Quieres salir a tomar un poco de aire?"
"¿No te bastaron todas esas clases en el laboratorio?"
Se oye sarcástica, y probablemente una parte de ella lo está siendo, pero los ojos le brillan mientras habla y a Armin la derrota nunca le ha sentado tan bien.
"Supongo que no."
