- Lo cierto es que por más que lo pienso no tengo mucho para ti, Temari. Una alianza con la Arena no es igual de conveniente, pero no hay tantas mujeres solteras en la Hoja, y eso incluye a los kunoichi.

- Gaara no está impaciente por casarse, Lord Hokage, pero ha sido una imposición directa del consejo – le explicó Temari con expresión seria – si dependiera de mi no expondría a mi hermano a esto.

- Lo entiendo – Kakashi suspiró enfáticamente acomodando sus antebrazos sobre el escritorio – las peores tragedias para las Aldeas por lo general han salido de ideas formadas por los consejos, sin embargo, seguimos teniendo que atenernos a estos viejos y obsoletos acuerdos a causa de algún Señor Feudal.

El Hokage se levantó y caminó hasta Temari para depositar una mano en su hombro, la chica lo miró con una triste solemnidad.

- Ayudaré a Gaara lo mejor que pueda. Ahora tú y tu acompañante necesitan descansar.

- Lo agradezco.

Temari se retiró y Kakashi contempló la lista que había en su escritorio, la petición de la Aldea de la Arena en cuanto a cooperación era algo que se podía esperar desde el principio, pero no esperaba que un acuerdo matrimonial viniera en el paquete. Como le había dicho a Temari, había pocas mujeres solteras en edad de convertirse en una esposa, y aquellas que estaban presentes en esa lista eran en su mayoría kunoichis, muchas de la generación a la qué el mismo había contribuido en formación, aunque claro, había tenido que excluir a Sakura.

- Kakashi – la voz ahogada por una máscara lo sacó de su ensimismamiento.

El cazador Anbu lo llamaba desde la ventana, su cara estaba cubierta por una máscara de lobo lo que lo identificaba como la persona más cercana a él, Kakashi suspiró y tomó unos pergaminos de encima del escritorio para confiárselos.

- Sé que no es el tipo de trabajo que suelo encargarte – se disculpó – pero entre menos gente esté enterada de esto mejor, confío en que los entregarás y desaparecerás antes de que alguien pueda verte o preguntarte.

- Lo haré.

El cazador desapareció tan pronto como la última palabra fue pronunciada. Kakashi se quitó el molesto sombrero de Hokage y lo dejó junto a la resma de papeles por firmar que aún esperaban su atención, el día todavía no llegaba a su fin, pero en sus hombros había mucha tensión.

- ¿Sexto, puedo pasar? – se escuchó tras la puerta la voz de Shikamaru.

- Adelante, Shikamaru.

- ¿Ocurrió algo? – preguntó el chico entrando y cerrando la puerta tras de sí.

- Mira por ti mismo – le respondió el hombre señalando el mensaje que Temari le había entregado.

Shikamaru lo leyó en silencio, sorprendiéndose en algunas partes, pero analizando con detalle las otras, no necesitó de más explicaciones, comprobó rápidamente la hoja con nombres que descansaba en el escritorio y dejó el pergamino oficial de la Arena donde estaba.

- Esto sí va a ser problemático.

- ¿Qué opinas?

- ¿Sobre las candidatas? – Kakashi asintió – Lo mismo que estás pensando, no es lo ideal, pero es la mejor. El problema aquí es… Que siempre ha estado enamorada de Naruto.

- No es el único problema, en realidad – Shikamaru alzó una ceja – Hinata Hyuga ha sido hoy ascendida a legítima heredera de su clan.

- Ninguna de las otras mujeres en esa lista lo va a aceptar.

- Lo sé, ¿ahora entiendes por qué es que te llamé? Un trabajo en conjunto con la Arena sería muy beneficioso, poseen algunos recursos de los que nosotros carecemos, sin mencionar que están dispuestos a compartir el arte de sus marionetas, eso es algo a lo que Konoha nunca había siquiera llegado a aspirar.

- Hay algo que no me estás contando, ¿verdad?

- Si Gaara no se casa en el tiempo acordado, el consejo lo destituirá.

- ¿Qué? Pero no pueden hacerlo, eso es algo completamente injusto.

- Lo es. Temari piensa que Gaara poseyendo el poder de la Arena podría hacerlos cambiar de parecer si fuera su voluntad, pero al parecer el Kazekage quiere hacer las cosas de manera apropiada para el pueblo.

- Tsk, que fastidio. Entonces, ¿Temari vino a explicar todo eso hasta acá?

- Como una muestra de buena fe, aunque a estas alturas, algo innecesaria, quiero que hables con ella mañana, que te ayude a analizar quiénes serían mejor de la aldea para aprender venenos y a quién elegiremos para lo demás.

- ¿Cerraremos el trato antes de tener la respuesta de una posible esposa?

- No es una lista muy larga, pero las cosas siempre pueden mejorar.

Al día siguiente a la misma hora Kakashi lamentaba profundamente pensar que las cosas iban en serio a mejorar, como había presupuestado la mayoría de kunoichis se había negado, sólo quedaban un par de candidatas en la lista y para entonces también esta muy cansado de explicar de manera "amena" la situación.

- ¿Kakashi sensei? ¿Puedo pasar?

- ¡Hinata! Sí, sí, por favor pasa.

La chica entró a la oficina cerrando la puerta tras de sí, al no saber por qué se le citaba se había vestido con su atuendo de misión, una blusa sin mangas de tipo kimono color lavanda, un obi oscuro, pantalón corto y botas y medias largas, Kakashi observó el detalle de su cambio de vestuario comparado al que usaba antes de la guerra.

- Hinata, no voy a mentirte, estoy un poco desesperado.

- ¿Desesperado? ¿Ocurrió algo malo? – la joven se preocupó al instante dando dos pasos hacia adelante irreflexivamente.

- No, pero es algo complicado. Verás, he estado todo el día teniendo reuniones con otras ninjas, ese es uno de los motivos por los que estoy cansado de presentar esto como una misión y en su lugar a ti te hablaré directamente.

Kakashi hizo una pausa dramática para suspirar por el cansancio y cerrar los ojos un momento, cuando los abrió parecía más determinado.

- Necesito saber si existe la posibilidad de que te cases con el Kazekage.

- ¿Con el Kaze…kage…? ¿Gaara k…sama? – Hinata en lugar de sonrojarse se sorprendió en demasía.

- Así es. El consejo de la Aldea de la Arena ha advertido a Gaara que debe casarse si quiere seguir siendo el Kazekage, como la paz es un hecho, es obvio que quieren sacar el mayor provecho de la situación uniendo aún más nuestras aldeas, pero la cuestión es, Hinata, que no tengo idea de dónde vamos a sacar una esposa para Gaara.

- Yo… ¿Nadie más ha aceptado? Kakashi sensei… Mi clan me ha nombrado la heredera.

- Estoy al corriente de eso, pero esperaba que Hiashi pudiera hacer una excepción tratándose de quién se trata, Hinata, se qué es una enorme petición y no está en mis intereses presionarte, ¿pero podrías escuchar a Temari antes que decir que no? Debe estar esperando afuera ahora.

- Yo… Claro – Hinata se acercó a la puerta para indicarle a Temari que podía pasar.

- Temari san – saludó la chica mientras se apartaba para dejarla pasar.

- Hinata – la saludó la rubia con una expresión en el rostro que parecía de disculpa.

- Temari, me gustaría que le comentaras un poco de la situación de la Arena – indicó Kakashi.

- Hinata… Sé que no es una situación muy ideal, lo cierto es que yo preferiría que Gaara le hiciera frente al consejo, pero él está tan ansioso por demostrar que lo merece que prefiere acatar. Las cosas para él siempre han sido complicadas, pero tampoco voy a pedirte que te sacrifiques por su causa.

- Con Temari pensamos que debido a que tu caso es particular por ser la heredera de un Clan, el consejo de ancianos de la Arena no tendría más remedio que aceptar un matrimonio más… regular, ello implicaría un tiempo adecuado para que ustedes se conocieran, cortejaran y comprometieran.

- Sé que como mano derecha del Kazekage lo que te estoy pidiendo es demasiado – Temari tomó la mano de Hinata con una mirada suplicante – por eso te lo pido como la hermana mayor de Gaara.

- Temari san… - la chica vaciló un momento antes de volverse hacia el Hokage – Kakashi sensei, creo que usted debería llamar a mi padre.