Yōsei (Hadas)

Cansado… Dolido… Hambriento… con la visión borrosa por el agotamiento y las ganas de llorar…

"Cariño… ve a Fairy Tail, ellos te cuidaran..."- empezó a recordar las palabras de su madre.

El niño pequeño negó rápidamente con la cabeza "¡No!... ¡Yo me quedo contigo!... ¡No te dejaré sola!"

"Tranquilo mi amor… yo estaré bien, recuerda que siempre estaré en tu corazón..."- tras esas palabras la madre desaparece dejando al niño solo sin nadie que pueda acompañarlo en su angustia.

Tras recordar esa lamentable conversación, junto toda la fuerza de voluntad que le quedaba olvidándose del cansancio, el dolor y el sufrimiento, siguió adelante hasta poder llegar al destino que le señaló su madre.

Detiene sus pequeños pies delante de una puerta enorme de madera en donde arriba estaba ocupado el nombre de Fairy Tail "por fin...".

Se queda en silencio intentando escuchar algo dentro del gremio sin ningún éxito, "a lo mejor es por el cansancio". Se acerca a la puerta y la empuja con dificultad ya que no tenía ni fuerzas para mantenerse en pie. Al entrar todas las miradas se detienen en él, todos ven lo malherido que se encontraba el mocoso.

Antes de que pronunciara siquiera una palabra, cae al suelo desmayado a costa del sueño y las heridas. Wendy se levanta sorprendida al igual que Erza que la sigue por detrás hasta donde está el niño.

Mirajane preocupada también se acerca -¿Que le ha pasado?

Wendy lo revisa de arriba abajo -Parece que se ha desmayado por el cansancio y las heridas, lo bueno es que ninguna herida es grave- suspira aliviada.

Erza estudia al niño completamente, un gorro que le tapaba su pelo, piel un poco pálida y sucia, cuerpo pequeño como de 13-14 años, ¿está perdido? ¿tendrá familia?

-Erza ¿podrías cargarlo hasta la enfermería? le curare las heridas allí y esperaremos hasta que despierte para preguntarle lo que le ha ocurrido.

Asiente y carga al niño en brazos.

-Mira, ¿Puedes buscar ropa para cambiar las suyas rotas?- la peliblanca asiente y se retira.

… Unos minutos atrás…

Pov Erza.

Miro por la ventana del gremio apreciando el dia soleado de hoy, aunque para mi el dia de hoy lo veo tan negro como la oscuridad… Vuelvo mi mirada de nuevo hacia el gremio y solo puedo apreciar caras relajadas sin nada de emoción. Gray, Juvia y sus hijos se encuentran sentados en una mesas lejana charlando tranquilamente "puede que les esté contando alguna historia de cuando estábamos en equipo" pensé al ver la pequeña sonrisa de Gray. Igualmente observó a Wendy y Romeo, como a Levy y Gajeel que también hablan con sus hijos entretenidamente.

Siento que me tocan el hombro, giró a ver a la persona que es mi esposo desde hace 14 años -Erza ¿deberías comer algo?- le sonrio a mi esposo y niego con la cabeza.

-Tengo el estómago cerrado…- me apoyo en su hombro relajando mi cuerpo y miro a mi hijo que está comiendo un pastel de fresas.

De repente se abre la puerta del gremio y todo el mundo ve a Happy entrando con un serio Natsu. Me levanto de donde estaba sentada con mi familia y me acerco a él.

Le tocó el hombro llamando su atención. Mueve esos ojos jades hacia mi persona, vacíos… eso es lo único que se puede ver en su mirada desde hace ya varios años… -¿Cómo te ha ido?- me mira fijamente y vuelve a tomar el mismo rumbo que tomó al principio, sin responderme.

Igualmente yo no necesitaba respuestas, sabía cual era con solo estudiar su mirada. Decepcionada me volví a sentar junto a Jellal observando como gray, wendy y levy también giran sus cabezas desesperanzados.

Natsu se sienta en uno de los bancos de la barra pidiendo a mira una cerveza mientras happy empezaba a comer un pescado.

Todo volvió a la penumbra, cuando se volvieron a deslizar de nuevo las puertas del gremio. Miramos hacia la puerta extrañados, todos los miembros estaban en el gremio por lo que no faltaba nadie. Cuando las puertas fueron abiertas se dejó distinguir a un niño rubio que podría no pasar de los 14 años. Estaba a punto de hablar cuando se desploma en el suelo sorprendiendonos.

Pov Narrador.

Hace ya unos cuantos minutos que Wendy se había adentrado en la enfermería con el mocoso, mira le había llevado ropa limpia para cuando despertara y ahora estaban esperando los resultados.

Wendy sale de la enfermería captando la atención de todos.

-Wendy, ¿Cómo está?- pregunta por primera vez Gray interesado.

Lo mira y suspira -por lo que he podido comprobar,. No ha tenido una buena alimentación y tampoco parece que haya dormido.

-¿Pero qué es lo que hacía un niño solo?- pregunta Levy sin respuestas.

-¿Cuando crees que despierte, wendy?- pregunta Erza.

-Por su estado creo que dentro de unos días.

Unos ojos jades miraban la puerta cerrada de la enfermería muy atentamente… Desde que el niño había abierto las puertas del gremio, no ha podido evitar que el olor de ese mocoso le desagradara. Creía conocer el olor del pequeño pero ahora mismo no llegaba a recordar cuando lo había olido.

...Dos días después…

Pov Nash.

…¿Donde estoy?...

Siento como mis ojos están cerrados ¿Por qué están cerrados?

Los abro y veo una pared blanca, giro mi cabeza a los lados y veo una silla en donde está depositada mi bolsa y creo que lo otro es ropa.

Me siento con dificultad, veo a mi alrededor ¿Una enfermeria? ¿Qué hago aquí? Creí que había llegado al gremio…Aguante mis ganas de llorar e intente escuchar más allá de la puerta de madera.

"¡¿Quieres pelea, cabeza de rayo?!"- … -"¡Haber si te atreves, maldito excibicionista!"

Dejo el jaleo a un lado y me levanto examinando mi ropa... "..está toda rota.." vuelvo a fijar mis ojos en la ropa que estaba encima de la silla. La recojo, me cambio y siento que me está perfecta. Sujeto la bolsa que tenía conmigo, examinó que estén todas las cosas que traía y me preparo para salir de este lugar para no perder más tiempo. ¿Cuanto llevo dormido?

Pov narrador.

Sale de la enfermería acercándose sigilosamente a las barras del piso de arriba quedando sorprendido ante las personas de dicho gremio.

"Fairy Tail..." "He llegado al gremio de mama..." se le escapa una lágrima mientras admiraba a todas las personas que su madre había nombrado y enseñado en la fotografía que siempre llevaba con él.

Todas esas personas que él ha admirado por años y ha aprendido todas las historias de su madre de cabeza... las tenía delante…

El dolor de estómago le incita a bajar las escaleras pero sin poder ocultar la timidez. Se sienta en el taburete que está más cerca de las escaleras sin que nadie lo vea y se acomoda observando a sus ídolos.

Clava su mirada encima de la barra donde está sentado un hombre de mediana edad y muy bajito "El maestro Makarov..." le brilla los como nunca le han brillado antes.

El maestro reposaba su vista en cada uno de sus hijos y nietos cuando sienten que alguien lo observaba muy fijamente. Lleva su mirada hacia atrás y se sorprende al ver que el niño de quien le habían hablado mientras estaba fuera se encontraba estudiandolo como si fuera lo mejor que ha visto en su vida.

Nash se da cuenta de su mirada y se sonroja violentamente.

Se ríe -Mocoso, ¿qué haces ahí atrás? ¡Ven aquí!

No puede evitar emocionarse y correr hasta sentarse al lado del maestro del gremio.

-¡jajajaja! ¿Qué te trae a Fairy Tail, mocoso? Me han contado que te desmayaste en la puesta de mi gremio. ¿estás mejor?- le pregunta con una sonrisa.

De tantas emociones se le habia olvidado a lo que realmente venia "¡idiota!" Estaba apunto de preguntar lo que quería saber, si no hubiera sido interrumpido.

-¡Vaya! Pequeño has despertado por fin, ¿cómo te encuentras?- Nash gira la cabeza y se encuentra a Wendy la cual llama la atención de todo el gremio.

-¡oh! usted debe ser la señorita Wendy marvell ¡un gusto conocerla!- los miembros se sorprenden al saber que sabe sus nombres.

-¿Me conoces?- pregunta sorprendida.

-¡No! pero he oído de usted muchas cosas. Así que debo suponer que ¿usted es la que ha curado mis heridas?

Sonríe -así es pequeño.

Nash se levanta de su asiento haciendo una pequeña reverencia -entonces, muchas gracias por su ayuda -levanta la cabeza sonriendo.

Los miembros antiguos, abren los ojos como si hubieran visto un fantasma.

Nash pestañeó confundido -¿ocurre algo?- la gente se despierta y niega.

Suenan las tripas, Nash se tapa el estómago avergonzado -¡jajaja! ¿por qué no comes algo primero y después hablas?- le sugiere una peli azul bajita.