Disclaimer: Inuyasha y todos sus personajes originales son propiedad de su autora Rumiko Takahashi.

Maquillaje

Por: VanillaFeather

— Ya verás lo guapa que vas a quedar. En mi época las chicas lo utilizaban muchísimo. — Exclama una muy emocionada Kagome.

Rin como respuesta, sonríe avergonzada mientras cierra lo ojos, permitiéndole aplicar con un pequeño pincel pintura negra en el contorno de sus párpados.

La sacerdotisa del futuro llevaba toda la semana recolectando diversas cosas para poder crear "maquillaje". Kagome le había explicado brevemente que al procesar algunas flores, frutas y aceites iba a poder crear una réplica de productos que utilizaban las chicas de su época para verse más guapas.

Rin, al verla tan dedicada en su misión, se ofreció a ayudarla, y así fue como inevitablemente terminó siendo el sujeto de prueba de su experimento.

— ¡Ya estás lista! Ha quedado genial, te ves absolutamente encantadora. Por favor, tienes que verte. — Kagome notablemente satisfecha le entrega un espejo de mano.

Rin toma el espejo, observa su reflejo y se sorprende. Se ve muy bien, su amiga hizo un buen trabajo, pero ciertamente también se ve extraña. Es una Rin más adulta, más extravagante. Sus característicos rasgos de niña que aún posee a pesar de tener 16 años se ven bastante opacados. Con pesar admite para si misma que no le termina de agradar su apariencia, sin embargo, no se lo dice a Kagome, lo último que quiere es arruinar sus ilusiones.

— Es asombroso. ¡Eres toda una genio Kagome! Las chicas de la aldea van a estar muy felices con lo que has creado. — Rin le sonríe sincera y con gran ternura.

— ¡¿Verdad que quedaste guapísima?! No puedo esperar a que Sango lo vea, hay que ir con ella. —Kagome contenta, se levanta y la toma del brazo para salir de la cabaña.

Cuando van camino a la casa de Sango, divisan en el cielo la figura de Sesshomaru dirigiéndose a su lugar de encuentro. Una pequeña laguna rodeada de árboles muy cercana a la aldea, en la que ya es costumbre reunirse cada vez que él la visitaba. Rin inevitablemente sonríe en el acto.

— Kagome, de verdad lo siento, pero... — Avergonzada, intenta disculparse por marcharse y dejarla sola. Sin embargo, su amiga la detiene rápidamente.

— Ni lo digas, Rin. Sé cuánto quieres ir con él, por mi no te detengas. —Kagome le ofrece una sonrisa y un pequeño apretón en el hombro en señal de absoluta comprensión. —Ve, no quiero ser la razón de la ira de mi cuñado— Kagome ríe con gracia.

—Gracias por entender. — Rin se despide de forma breve y rápidamente corre al encuentro de Sesshomaru.

En sólo unos minutos llega a la laguna. Observa que levemente apoyado contra un árbol y observando en su dirección se encuentra el imponente demonio.

Rin no puede evitar que se le corte el aliento cada vez que lo ve. Siempre tan perfecto e imperturbable, tan superior a todo lo demás.

Ocultando todas las reacciones que le provoca el sólo hecho de verlo, lo saluda con entusiasmo. — ¡Señor Sesshomaru!— Llega a su lado, le ofrece una leve reverencia y una enorme sonrisa.

— Rin. — Sesshomaru la saluda mientras la observa detenidamente. Rin puede detectar cierta curiosidad en su rostro.

— No lo esperaba tan pronto. — Rin se sienta, se recuesta contra el árbol y lo invita con unas palmaditas en el piso a hacer lo mismo. Él capta sus intenciones y se sienta con elegancia a su lado.

— Estaba cerca. ¿Te resulta impertinente mi visita? — Le pregunta.

Rin se apresura a negar con la cabeza. — Por supuesto que no, sabe que me alegra enormemente verlo. Muchas gracias por venir.— Juguetea nerviosa con sus manos y se sonroja levemente.

— De todas formas esta vez sólo estoy de paso, tengo asuntos que atender. — Responde Sesshomaru, sin dejar de mirarla.

— Oh, entiendo. —Rin agacha la cabeza y de forma inconsciente realiza un pequeño puchero.

Al observar su reacción, Sesshomaru le responde rápidamente. — Volveré dentro de 14 días.

Rin levanta la mirada y le sonríe de forma tímida. — Me hace muy feliz escuchar eso. — Sesshomaru la sigue observando fijamente, y Rin se obliga a bajar la mirada para no sonrojarse aún más.

De inmediato, Sesshomaru la sujeta con suavidad de la barbilla y la obliga a levantar la cara. Rin ya no puede disimular lo roja que está.

— Estás diferente. — Afirma el demonio con curiosidad.

Rin se avergüenza al recordar que al ir rápidamente con él, no se había dado el tiempo de retirar el maquillaje que Kagome le había colocado. Con cierto nerviosismo, comienza a explicarse. —Oh, es cierto. Es que la señorita Kagome creó unos productos muy curiosos, es una especie de pintura para el rostro, maquillaje. Me dijo que lo utilizaban las chicas de su época para arreglarse. — Posterior a su explicación, comienza a jugar distraídamente con su cabello.

— ¿Arreglarse? — Sesshomaru pregunta con desconcierto.

— Si. Ya sabe, para verse mejor, más lindas. —

— Entiendo. — Sesshomaru asiente.

Rin se arma de valor y pregunta. — ¿No le gusta?

— No. — Él responde con toda sinceridad, como siempre.

— Oh. — Rin, bastante desilusionada, le pregunta. — ¿Me veo tan mal?.

— No podrías verte mal aunque así lo quisieras. — Le responde con firmeza.

Rin se ilusiona, escucharlo decir eso alborota fuertemente sus emociones. Y con un arrebato de seguridad se atreve a preguntar. — ¿Entonces cuál es el problema?

— Una cara así de bella no debería ser cubierta con nada. "Arreglarse", le queda al resto de las humanas.

Rin se queda muda por un momento, pero su cara habla por sí sola. Esta feliz, sabe que él no es como otros, Sesshomaru no la halagaría sólo por hacerlo, si le dice algo cómo eso es porque realmente así lo cree y eso la llena de alegría. —Yo... la verdad es que tampoco me gusta cómo se ve en mi. — Suelta una risita nerviosa mientras lo mira fijamente, tal como él lo estuvo haciendo desde que se reunieron.

Sesshomaru desvía su mirada, se levanta y le ofrece la mano a Rin para ayudarla también. Ella la acepta, y cuando ya está de pie, con gran pesar se obliga a soltar su mano.

— Debo irme.

— Lo sé. No lo detengo más. Muchas gracias por venir. —Rin le sonríe ampliamente y le hace una pequeña reverencia de despedida.

— Volveré pronto. —Le promete.

— Lo estaré esperando. — Con esa respuesta y una última sonrisa de la chica, un satisfecho Sesshomaru emprende el vuelo.

Rin, por su parte, no puede estar más ilusionada.

REVIEWS—

Hola! Espero que estén bien y que les haya gustado. Tenía la intención de subir esta historia en la semana #SesshRin, pero tristemente no me dio el tiempo. Aunque como dice el dicho, mejor tarde que nunca :D

Aprovecho de agradecer todo el apoyo que le dieron al fanfic anterior, eso me motivo un montón a escribir nuevamente. Tengo muchas ideas para próximas historias.

Me encantaría leer sus comentarios!

Muchos saludos, VF.