Mientras no estabas.
A la vuelta de la esquina
Era una agradable tarde. Bulma y Yamcha compartían junto a la piscina, después de nadar. Ambos recostados sobre sus respectivas reposeras, bebiendo refrescos y charlando de cosas que para el caso a nadie le importa. Eso, hasta que Bulma decidió preguntarle algo que tenía en mente. Lo miró sonriente y le dijo, al tiempo que ladeada un poco su cabeza - Yam, mañana podríamos salir a algún lugar... Es que he estado con mucho trabajo y creo que me merezco unas mini vacaciones siquiera…
-Pero amor, ahora mismo estamos descansando… - le respondió él, con algo de pereza.
Bulma hizo un mohín con sus labios y le reclamó - No es lo mismo. Quiero salir, pasear, ver otros lugares... es decir, distraerme lejos… - se enderezó y agregó - Oye ¿qué te parece arrancarnos a alguna playa? - terminó su pregunta dejando su refresco en una mesa cercana, a la espera de que la respuesta de su novio fuese positiva. Era sincera al solicitarle aquello, ya que necesitaba alejarse de su casa para poder concentrarse solo en su novio y terminar de convencerse de que realmente Yamcha era el hombre destinado a ella.
El ex ladrón alzó sus cejas y lo pensó un momento para enseguida responderle con algo de desánimo -No lo sé… Puar me comentó que Oolong vendrá a la Capital a renovar su permiso de transformación mañana y es seguro que vendrá a contarnos como le fue con eso, pero estoy seguro de que reprobará…
-No seas así, Yamcha… Sé que Oolong es un cerdo, literalmente, pero sus transformaciones más de una vez me salvaron de situaciones bastante incómodas…
-Como sea… - la dio por su lado él - mañana va a pasar a visitarnos.
-Bueno, siempre es agradable volver a ver a los amigos… - Bulma respondió con algo de melancolía, a lo que su novio la miró extrañado. Extendió su mano hasta tomar la de ella y le preguntó - ¿Qué te pasa, Bulma?
-No es nada, es solo que…- ella dudó un segundo en responder. Al pensar en amigos no pensó precisamente en sus amigos de siempre, sino que en su desaparecido amigo saiyajin. Finalmente prefirió no sacar el tema, ya que sabía que a su novio le irritaba que ella hablara de Vegeta y no estaba de ánimos para una discusión, así que solo le preguntó - ¿No extrañas a Gokú?
-¡Así que era eso! Claro que lo extraño, pero él debe estar bien… Recuerda que dijo que volvería por sus propios medios y eso es lo que hará. Deja de preocuparte… - le recomendó él, comprensivo, pero no se pudo aguantar de agregar, con un tono relajado -Además, es imposible que Vegeta lo haya encontrado y si ese fuera el caso, seguro Gokú lo hizo trizas o lo dejó agonizando en algún lugar olvidado del universo…
Bulma frunció el ceño un momento ante la imagen que se le vino a la mente. No había caso con Yamcha, aunque ella tratara de no sacar el tema de Vegeta para no pelear, él siempre la hacía molestarse por sus deseos de ver muerto al saiyajin – Yamcha ¡Sabes que Gokú no haría eso!… - le respondió algo molesta. Pero enseguida cerró sus ojos y se cruzó de brazos para agregar - Pero sinceramente espero que Vegeta esté bien, después de todo, no se portó mal cuando estuvo viviendo en la Tierra…
Yamcha la miró con algo de fastidio. Vez que salía el saiyajin a la conversación había alguna discusión y Bulma insistía en defenderlo. Así que le dijo, con algo de condescendencia - Bulma, eres demasiado confiada e ingenua. Ese bárbaro en miniatura solo está interesado en matar y destruir… No me salgas de nuevo con eso de que está cambiado y de que eran buenos amigos ¡por favor!… Mejor hablemos de otra cosa, no quiero volver a hablar de ese sujeto y mucho menos que nos peleemos por su culpa… - cambió su tono a uno suave, tratando de sonar romántico - Si quieres ir a la playa, podemos ir mañana luego de que se vaya Oolong o tal vez podríamos ir con él y Puar...
Bulma se enojo aún más por lo último dicho por él, ya que si iban con más gente ya no sería una escapada romántica. Así que lo miró a los ojos y le dijo, poniéndose de pie -¿Sabes qué? Me voy… No estoy de humor para soportar tus idioteces... - cogió su toalla y agregó, dirigiéndose enseguida hacia la propiedad - ya tomamos suficiente sol y no quiero tostarme… te veo después – caminó dando zancadas, cosa que su novio no pasó por alto, por lo que la miró estupefacto, al tiempo que se preguntaba a sí mismo - ¿Y ahora qué dije?
Bulma llegó a su habitación y azotó su puerta, mientras daba un chillido – ¡Aaahhhh! - se recostó en la puerta y pensó "A veces Yamcha se comporta como un verdadero imbécil. Yo no soy una ingenua… es solo que me preocupo por todos mis amigos. Y le disguste a quien le disguste, ese malagradecido saiyajin es mi amigo" dio un suspiró y decidió que no sacaba nada con molestarse, después de todo, los demás nunca podrían comprender la relación que tenían ella y Vegeta. "Fue la única compañía que tuve durante esos meses… Discutíamos, sí… pero con él las discusiones eran tan emocionantes y nunca sabía con que argumento atacaría… Ahora que lo pienso, con Yamcha siempre las discusiones son sobre sus admiradoras o de que se le queda la billetera en casa o sobre Vegeta" - Maldición, Gokú, vuelve pronto para saber que pasó. Me está matando la incertidumbre… Siempre te ha gustado tenernos en suspenso y ¡Ya no lo soportó!– dijo en voz alta, con rabia.
Se metió a la ducha y luego se vistió cómoda, pensando que lo mejor sería ir a su laboratorio a tranquilizarse.
Bajó las escaleras, no sin antes de mirar a todas partes por si estaba Yamcha por allí. No tenía ganas de encontrárselo después de sus comentarios en la piscina. Al ver el camino libre, dio un brinco por sobre el barandal hasta el pasillo que daba a los subterráneos. Con esta maniobra muchas veces había evitado a su madre, cuando pequeña, pero lamentablemente para ella, ya no era una niña. Cayó mal y se golpeó el costado contra el muro.
-¿Querida, que estás haciendo?... ¿acaso hiciste alguna travesura? – dijo Bunny, apareciendo por la puerta del fondo.
No se sabe cómo, pero de un brinco estuvo al lado de su madre haciéndole con un gesto que bajara la voz - Shhhh, mamá. No hables tan fuerte…
Su madre asintió y le dijo en secreto - Oh, estás jugando a las escondidas… con tu padre hacíamos lo mismo… y cuando me encontraba…
Bulma se puso de todos colores, no pudo evitar la imagen mental. La interrumpió para no escuchar los detalles - Ay, mamá. No quiero saber el final de la anécdota… Es solo que quiero llegar a los laboratorios sin que Yamcha me vea…
-Entonces solo pierdes tu tiempo, cariño…
-¿Por qué dices eso? – le preguntó entre adolorida y extrañada.
-Porque el joven Yamcha se fue a buscarte a la calle… Hace nada que lo vi salir volando hacia la ciudad…
Bulma se sintió tonta por no partir preguntándole a su madre por el paradero de su novio. Ella siempre sabía dónde estaban todos los de la casa, por lo que se preguntó si su progenitora sabría de cierta forma leer el ki.
-Hija en media hora estará la cena… - la interrumpió la señora - así que no tardes mucho en tu juego…
Ella la miró y solo le sonrió fingidamente. Retomó su camino y cuando llegó a su laboratorio, sacó el antiguo rastreador de Raditz y con un destornillador comenzó a abrirlo, mientras decía - Voy a hacerle unos ajustes a esto. Así podré ocultarme de mi novio cuando no quiera hablar con él… Lástima que no pueda darle un radio más amplio de alcance… así podría saber dónde están Gokú… y Vegeta.
Trabajo varios minutos en el aparato, hasta que por fin exclamó - EUREKA, LO HE CONSEGUIDO… No por nada soy la mujer más inteligente de la tierra… bueno, del Universo también, jajajajajajaja…. Ahora, probémoslo… Con los arreglos que le hice puedo ubicar cualquier ki alto y con esta nueva función que le agregué podré registrar a todos mis amigos y saber exactamente dónde están.
Iba a hacer la primera prueba con su novio. Sabía que Yamcha había ido al centro, así que sería sencillo ubicarlo. Estaba por activar la función de grabado, cuando su madre le habló por el comunicador
-Hija, la cena se enfría… date prisa.
Bulma dejó lo que estaba por hacer y subió a cenar. Después de todo ya habría tiempo de poner a prueba su nuevo invento.
...
Durante la comida Yamcha no apareció para acompañarlos, pero ella pensó que se habría enojado por su desplante de la tarde, por lo que lo más probable sería que estuviera en su departamento.
-Hija… ¿Volvieron a pelearse? - le preguntó su madre, preocupada.
-No eso, mamá… Es solo que Yamcha no soporta que Vegeta sea mi amigo.
-¡Oh! Así que es eso… Seguramente está celoso… ya se le pasará… - agregó el profesor – Supongo que es normal, considerando que ese joven estuvo viviendo con nosotros un tiempo.
-Yamcha es un tonto… ¿Como puede pensar que siquiera me gusta ese tonto de Vegeta?
Su padre la miró extrañado, pero prefirió no comentar nada más al respecto ya que conocía bastante el carácter cambiante de su hija, y si ella decía aquello, era claro que había tomado una decisión respecto a sus sentimientos.
...
Por la noche Yamcha volvió a la casa, luego de haber ido a su apartamento a esperar que a su novia se le pasara el enojo. Pensó en llamar a alguna de sus amigas, pero no se sentía de ánimos, solo quería ver a Bulma y arreglar las cosas. Por suerte para él, la encontró vagando por el jardín de su madre, ubicándola por un pequeño resplandor rojo que se veía de vez en cuando.
-¿Otra vez, Bulma? – la regañó al llegar a su lado - Te he dicho que no me gusta ese hábito tuyo…
-¡Yamcha! - exclamó y apagó con prisa su cigarrillo con su pie contra el pavimento - ¡creí que no te vería hasta mañana!
-¿Por qué lo dices, Bulma? Te he estuve esperando y luego no supe más de ti … ¿Por qué te molestaste ahora?
Bulma lo miró con sorpresa – Sabes perfectamente por qué me molesté… Oye, ¿cómo que me estuviste esperando? Mi madre me dijo que saliste….
- A buscarte…Pensé que te habías ido a pasear para que se pasara el enojo...
Ella lo miró a los ojos. Sintió algo extraño en la respuesta de su novio, pero comprendió que finalmente todo parecía ser no más que un malentendido. Supuso que no venía al caso estar de mal humor, por lo que se alejó un poco y le dijo, mientras observaba el jardín - No estoy enojada…
Yamcha se sonrió -Entonces que te parece pedir algo de comer y ver una película aquí en la casa…
Bulma recordó nuevamente a Vegeta "A él le gustaba comer frente al televisor..." Sacudió su cabeza y negó -No, mejor que no…- hizo una pausa y regresó donde su novio para colgársele al brazo y decirle - Yamcha, no estoy de ánimos de quedarme en casa. Salgamos… Vamos al cine, creo que alcanzamos la última función…
El guerrero se sonrojó un poco y le respondió -Está bien… ¿Que te parece ver una película romántica?
-Me encantaría…
…
Fueron al centro comercial, donde escogieron una película romántica de moda y entraron de la mano. Cuando estaban en lo mejor de la película, el teléfono de Yamcha comenzó a sonar, por lo que él, completamente avergonzado, se levantó y salió al vestíbulo, no sin antes disculparse. Una vez fuera contestó con nerviosismo -Hola, habla Yamcha…
-Hola, Yamcha… ¿por qué te fuiste sin despedirte?…
-E-En este momento estoy algo ocupado… te llamo después.
-Pero si no es necesario que me llames… Mira. Es que te estoy viendo justo ahora.
-¡¿Qué?!
- Estoy detrás de ti, mi semental...
El joven se volteó y vio con horror que su "amiga" estaba a solo unos metros, saludándolo desde los teléfonos públicos que estaban del lado de la puerta del baño de damas. Con su velocidad sobre humana corrió hasta ella, la agarró de la mano y se la llevó hasta detrás de donde vendían las golosinas.
-Yamcha, no tienes que ser tan efusivo… - le dijo la chica, colgándose a su cuello.
- ¡Escúchame! Ahora estoy con mi novia, no puede vernos juntos o me asesinará… - exclamó, zafándose del agarre - Te prometo que te veré mañana.
-Oh, eso es demasiado tiempo- le puso una mano sobre el pecho - … que te parece más tarde, en tu apartamento… Porque de lo contrario tendré que saludar a tu novia y tú no quieres eso ¿verdad?
Yamcha sudó frió al ver tanta decisión en esos ojos claros y no lo pensó ni un minuto antes de terminar aceptando las condiciones de la muchacha. Tras esto, ella le saltó a los brazos y le dio un apasionado beso, con pierna encimada inclusive, para luego soltarlo y sonreírse procediendo enseguida a meterse en la misma sala de cine donde estaba Bulma. Yamcha la miró incrédulo un segundo para enseguida exclamar mirando hacia el cielo raso -¡Ay, Kami! Por favor, dame un respiro…
Volvió a la sala, donde terminaron de ver la película con su novia, pero al salir, no pudo evitar mirar preocupado hacía todas partes. Bulma lo notó y soltó su brazo para ponerse delante de él y preguntar
-¿Y a ti qué te pasa? Desde que saliste de la sala que te has comportado raro…
- E-este… "piensa, piensa…" lo que sucede es que me habló un amigo del equipo y necesita que nos veamos para… para preparar una fiesta sorpresa a su novia… Sí, eso.
-¿? – Lo miró extrañada - ¿Y por qué diablos estás tan nervioso?
-Es que… la sorpresa es para mañana… y lo había olvidado y me está esperando fuera del edificio… y no sabía si te molestarías por eso… como sucede a veces… - terminó poniendo una mano sobre la nuca mientras una gota gigante aparecía en su cabeza "excelente, no puedo creer lo bien que me ha salido eso… por favor Bulma, no sigas preguntando…"
- Bueno, supongo que tendré que irme sola a casa…
-"Gracias, Kami-Sama"… me iré para allá apenas terminemos…- le dio un beso en los labios y se fue corriendo por la calle.
…
En el templo sagrado, un anciano dios miraba desde el borde, con una ENORME gota en su cabeza y decía
-Mister Popo…
-¿Si, Kamis-Samas?
- Usted es testigo de que yo no tuve nada que ver esto…
-Sí, Kamis-Samas… Ese Yamcha no cambias baras nadas…
-Mhgr…
…
En la entrada del centro comercial, Bulma buscaba en su bolso una cápsula de algún vehículo para volver a casa, mientras caminaba por la vereda buscando un lugar libre donde desencapsular - Vaya que extraño… ¿Las habré dejado en casa? Maldición, tendré que tomar un taxi – se dio media vuelta para cambiar de dirección, pero se estrelló con una muchacha – Oh, disculpa, no fue mi intención… estaba distraída… ¿estás bien?
-Pierde cuidado… Las cosas pasan… sobre todo cuando estamos distraídas… - le respondió la joven con una mirada que a Bulma le pareció más como de desafío que a disculpa.
Se quedó observando a la muchacha alejarse por la misma calle por donde había desaparecido su novio hace unos instantes y hacer parar un taxi. Se encogió de hombros y regresó a revisar su bolso, donde al fin encontró la caja, así que activó la cápsula de su automóvil y se marchó. Aunque, apenas encendió el vehículo, tuvo la imperiosa necesidad de marcarle a Yamcha, sin embargo, desechó la idea, no sin un sentimiento que no supo identificar en su pecho.
-No sé de qué me preocupo… Va a estar con sus compañeros de equipo y no creo que me haya mentido… No, él ha cambiado y está dispuesto a compartir su vida conmigo… "No como otros".
Aceleró y puso algo de música para acompañar su regreso a casa.
…
Mientras tanto, en el borde del sistema solar, un terco y orgulloso saiyajin practicaba dando golpes al aire.
Ponía todo su empeño en cada movimiento, haciendo que sus músculos se tensaran y que el sudor de su cuerpo goteara al suelo con cada golpe y giro. Lamentablemente, ese mismo sudor hizo que resbalara y casi cayera de bruces al suelo de no ser por sus rápidos reflejos. Miró las frías baldosas bajo su cuerpo, mientras más gotas caían de su frente, decidiendo en ese instante que ya era suficiente.
Se puso de pie y tomó una toalla que había dejado cerca mientras se dirigía a buscar algo de comer - Hmn, necesito reponer mis energías cuanto antes... Si no me equivoco en unas horas estaré llegando a la tierra y debo estar preparado para todo… - en ese momento se olfateó y arrugó su nariz – Argg, apesto y no me queda casi nada de agua en el tanque… Supongo que un baño es un lujo que no me puedo dar en este momento…
Luego de comer algo, como había dicho, subió al control de mando. Tecleó en la consola y no le gustó nada lo que vio - ¡Maldita sea! Según esto no alcanzaré a llegar cómodamente… - apretó un de sus puños con fuerza – Demonios, tendré que aprovechar la atracción de ese estúpido planeta para poder llegar… Humana tonta, te crees muy inteligente, pero no eres más que una imbécil… - diciendo esto se recostó en su asiento y cerró los ojos.
La "imbécil" apareció en su mente guiñándole un ojo a modo de burla.
"Pero ¿qué demonios?" volvió a abrir sus ojos y apretó con fuerza los apoya-brazos de su asiento - ¿Por qué sigue apareciendo en mi mente?… - se relajó y esbozó una sonrisa - definitivamente no estoy enfermo, debo estar volviéndome loco… como su madre, ja, ja, ja … - luego de su exabrupto retornó a la seriedad frunciendo su ceño - Tsk, ¡debo desechar todos estos pensamientos!… Mi único objetivo es derrotar a Kakaroto…- se acomodó en la silla - es mejor dormir lo que queda de viaje... Solo espero que no falle la alarma, porque me es imperioso despertar un poco antes para poder maniobrar esta porquería y no estrellarme… - entrecerró un poco sus ojos y sonrió de lado al decir - Ya estoy muy cerca… de nuestro encuentro.
…
Fin.
No se asusten, esa historia continúa en "Cuenta Regresiva: 26.280 horas"
Espero que les hayan gustado los cambios, trate de no modificar en nada la historia original, pero es difícil cuando de algunos capítulos solo tienes los apuntes... Bueno, les deseo lo mejor y nos leemos en alguna historia por ahí. Un abrazo.
