Bueno aquí el capítulo 6 del fic, nadie dijo nada de mi broma de las fuerzas gyniuu T.T bueno no importa lo demás si les gusto sobre todo les gusto lo de Loki molestando a Riveria.

Saludos:

victor0606: gracias bro.

Maxigiampieri2012: jajaaja seh esa Loki sabe de diversión a lo grande, alcohol y molestar a su familia :v.

Blamasu: pues dejo record sin ser aventurero :v jajaja eso es algo más nuevo aun.

Nomura fudou: jajaja gracias.

Danilo8joaquinortiz: jajaja ya quiero ver si seguirá siendo igual Bete xD.

Richard78zamo: pues sí que se la gano XD.

Darkcrizer: na pues no sé qué decir.

Blackgokurose: jajaja esa parte me encanto XD.

Kenshiro64hokuto no ken: es información clasificada joven, ni siquiera yo la sé, bueno si la sé pero es secreta.

Fernando11chiki: gracias bro tú siempre dejas comentarios alentadores.

Saluditos nuevos:

Nahuel durandal: jajja sorry amigo, de hecho han sido más de dos meses :v y todavía no están listas :v por eso estoy volviendo a ver danmachi y sword oratoria, también estoy leyendo la nl de danmachi, aunque apenas voy terminando el primer volumen :'v y el de sword oratoria no lo he empezado, el manga no lo he checado aun :v, pero como estoy revisando mis partes ya hechas me toma más tiempo.

Maxigiampieri1012: quien es tatsumi? :v jajaja pues no se simplemente la vez que lo escribí me llego a la mente la voz de freezer ordenando eso XD.

CYRACK: bueno técnicamente si es fuerte Bete, pero si lo comparamos con Gohan… bueno es bastante obvio XD.

Mensajes del autor y subtítulos: ej. "flashback"*

Narración y diálogos*

Pensamientos de los personajes*

Capítulo 6 gustos

Iglesia

Gohan y Bell se dirigían de regreso a su casa, con Hestia.

Bell: Es tal y como dijo mi abuelo, bueno, aunque fue al revés – en su mente pensaba el recuerdo de su abuelo.

"Abuelo: Bell, un aventurero debe conocer chicas en un calabozo, un aventurero debe salvar a una chica de un monstruo, ella te lo agradece y forman una amistad; eso es la mejor parte de ser un aventurero".

Gohan: ¡Pareces contento, Bell! ¿Será que te gusta la idea de que me uniré a tu Familia? ¿O es por otra razón? – preguntaba alegre, al ver a su amigo contento.

Bell: ¡Bueno, hay dos razones! Una de ellas, sí, efectivamente, es porque serás parte de la Familia de mi Diosa Hestia y la otra es por… ¡es un secreto! – contestó apenado, sin decirle que el otro motivo era haber hablado con su heroína.

Gohan: Bueno, está bien… ya llegamos, ¡entremos!

Justo cuando Gohan y Bell entraron, Hestia se lanzó sobre Bell, recibiéndolo gratamente.

Hestia: ¡Bell-kun, hoy sí cenaremos juntos! ¿Verdad? – preguntaba ilusionada por la respuesta.

Bell: Ahh… jajaja… ¡Lo siento Diosa! Otra vez cené con Gohan-san en el restaurante – respondió apenado.

Hestia: ¡No! Otra vez, Gohan-kun ¿Por qué me haces esto? – preguntó, cayendo al piso, emulando su muerte.

Bell: ¡Pero hay una buena noticia, Diosa!

Hestia: ¿hmmm? – Exclamó curiosa - ¿De qué se trata? ¿Me trajeron comida que no sean patatas? – preguntó, algo cansada de siempre cenar patatas que le regalaban.

Gohan: ¡No, lo siento por eso, Diosa Hestia! – Respondió apenado con una gota de sudor en su nuca - ¡Lo que pasa es que, decidí que me uniría a su Familia! – anunció con una sonrisa a su nueva Diosa.

Hestia: Waaaaaaah – gritó emocionada - ¿Enserio? ¿No me mientes? ¡wajuuu Gohan-kun será parte de mi familia! – exclamaba sonoramente, brincando por el cuarto totalmente feliz por aquella noticia.

Gohan: ¡Sí, desde ahora, yo le juro mi lealtad, Diosa Hestia! – proclamó, arrodillándose con una mano en su pecho ante la Diosa, como señal de respeto y devoción.

Hestia: ¡Yeeeei, que bueno que te decidiste rápido, Gohan-kun! Y no te uniste a esa tabla de planchar de Loki – decía, orgullosa y feliz.

Gohan: jaja ¡De hecho, gracias a ella, me decidí al fin! – comentó con risa al ver a la Diosa tan contenta.

Hestia: ¿Enserio? ¡Bueno, no importa! Ahora eres parte de mi familia Gohan-kun, como primera tarea que te asignaré, será conseguirnos una casa mejor que ésta, mucho más espaciosa y cómoda – indicó contenta, aprovechando lo que conocía de Gohan, su tesoro de cristales, claro está – fufu la Familia Hestia ahora vivirá como se lo merece – manifestó pretenciosa y con orgullo.

Bell: ¡Diosa! ¿No cree que eso sería un abuso? Además, todavía no ha hecho el contrato con Gohan-san.

Gohan: ¡Está bien, no importa, Bell; de cualquier manera yo no necesito tanto dinero, solamente necesito cien mil (100,000) valis de comida por día, o mejor dicho, para comida jeje, así que, no hay problema; aquí todavía me quedan novecientos noventa y nueve millones novecientos mil (999,900,000) valis después de nuestra comida! – informó, totalmente tranquilo.

Hestia: ¿Quéeee? ¡Tanto dinero, novecientos noventa y nueve millones de valis! Con eso podríamos comprar lo que quisiéramos – expresó, con la cara de cuadritos, asombrada por la exorbitante cantidad que decía Gohan – sinceramente, yo solo estaba pensando en un departamento, o un casa pequeña, pero es más de lo que imaginé.

Gohan: ¡Tenga Diosa! Yo no necesito todo ese dinero – indicó, entregándole las bolsas de dinero.

Hestia: ¡Esto es demasiado, Gohan-kun! ¿Estás seguro? - preguntó, apunto de desmayarse.

Gohan: ¡Claro, pero ahora no podemos salir a conseguir otro lugar para vivir! Así que, lo mejor será dormir por hoy en este lugar – contestó tranquilamente - ¡Por cierto, Diosa! ¿A qué contrato se refiere Bell? – preguntó curioso.

Hestia: ¡Se refiere al que tenemos que hacer para que oficialmente seas parte de mi Familia y te conviertas en mi siervo! Pero, por ahora, tengo que pensar en algún modo de poder hacerlo, ya que ni usando todo mi poder tendría lo requerido para completarlo, dada tu fuerza – explicaba tranquilamente, mientras ocultaba todas las bolsas de dinero que le entregó Gohan.

Gohan: ahh ¡Ya veo! Bueno, cuando encuentre la forma yo estaré ahí, mientras tanto yo seré su familiar, aún sin el contrato.

Hestia: ¡Sí, muchas gracias, Gohan-kun! – respondió, feliz de tener la suerte de encontrar a Gohan y que decidiera unirse a ella.

Gohan: Bueno, por ahora veré las cosas que mis amigos me enviaron de mi mundo – anunció tranquilamente, mientras se dirigía a la parte más amplia de la iglesia.

Hestia: ¿Qué te enviaron? – preguntó muy curiosa, corriendo a donde se dirigía Gohan.

Bell: ¿Podemos ver también?

Gohan: ¡Claro! Recuerdo haberles contado de Las esferas del Dragón, ¿Recuerdan? Pues, gracias a ellas es que me enviaron obsequios desde mi mundo – explicaba caminando y mostrando sus cápsulas.

Hestia: ¡Entiendo! Aunque me parece fascinante que exista un Dragón que te cumpla cualquier deseo, pero bueno, vamos a ver esas cosas que dices Gohan-kun – manifestó ansiosa, apresurando a Gohan.

Gohan aventó la cápsula que contenía todos sus regalos, apareciendo la nube voladora con el maletín encima y la carta que le enviaron.

Hestia: ¿Una carta? ¿Puedo leerla, Gohan-kun? – preguntó emocionada.

Gohan: ¡Claro, ya la leí! – contestó, dándole permiso a su diosa de que leyera su contenido.

Hestia comenzó a leer la carta (me valen los idiomas diferentes, se haría más complicado que aprendan los idiomas de cada uno así que todos hablan el mismo o algo así; claro a excepción del idioma divino de los Dioses, el cual solo pueden leer unos cuantos mortales).

Hestia: ¿Qué son las semillas del ermitaño? ¿Esa nube es la nube que mencionan aquí? ¿Y qué es el báculo sagrado? – preguntó muy curiosa la Diosa, a su nuevo familiar.

Gohan: ¡Sí, esa es la nube voladora, permite a quien la monte volar arriba de ella! Pero la única condición para poder subir en ella es que, la persona sea de un corazón puro – expresó tranquilamente.

Hestia: ¿Corazón puro? Entonces ¿Crees que podría subirme en esa nube? – preguntó curiosa y esperanzada.

Gohan: ¡Claro, puede intentarlo! – Tras esto, quitó el maletín de la nube voladora y ayudó a Hestia a subir en la nube.

Hestia: Waaah que blandita, ¡es genial, Gohan-kun! ¿Dices que con ella puedo volar en los aires? – Preguntó súper alegre y emocionada, dando saltitos y abrazando a la nube voladora.

Gohan: ¡Sí, así es! Y éste es el báculo sagrado – exclamó, tomando el bastón mágico de color rojo y mostrándolo a la cara de a su Diosa.

Hestia: ¿Qué tiene de especial el bastón, ? – preguntaba mirando con curiosidad el bastón rojo.

Gohan: ¡El báculo sagrado es un arma y objeto muy especial! Ya que no solo sirve para combatir y es muy duro, sino que también se puede expandir hasta donde uno quiera – comentó, explicando el truco del arma favorita de su padre.

Hestia: ¿Se expande? ¿Cómo? – preguntó curiosa, mientras imaginaba varias maneras posibles en que éste podría hacerlo.

Gohan: ¡Crece báculo sagrado! – ordenó al báculo y este se expandió increíblemente hasta superar la altura de Babel.

Hestia: Wuuhaaa ¡increíble! Este bastón es único sin duda, es un objeto muy útil – decía estando arriba de la nube, rodando encima de ella muy contenta.

Gohan: Y las semillas del ermitaño, son unas semillas mágicas capaces de curar cualquier herida, restaurar las energías de quien las come y si las ingiere alguien normal y sin tener ninguna herida, servirían para que no necesite comer por 1 mes, o bueno, eso dijo mi Papá - decía orgulloso, feliz y siempre con respeto por las semillas que en innumerables ocasiones le salvaron la vida a él y a sus amigos; prestándole a Hestia el saco que las contiene.

Hestia: ¡Increíble! Estas semillas son asombrosas, todas éstas cosas son asombrosas, Gohan-kun – decía mientras veía las semillas del saco que le prestó Gohan – de haber tenido antes éstas semillas, Bell-kun podría haber ahorrado más dinero al curarse y no necesitar comer – comentó, sin pensar que lo que decía, sería malinterpretado por el chico de pelo blanco.

Bell: ¡Lo siento por ser tan inútil, Diosa! – dijo cabizbajo, con un aura deprimente.

Hestia: No te pongas así, Bell-kun, solo me refería a que nos hubieran servido para ahorrar dinero en cosas indispensables – dijo, tratando de animar a su familiar.

Bell: Sí, Diosa, ¡Pero sigue siendo asombroso, Gohan-san! Con ellas, prácticamente no te tienes que preocupar por nada – comentó, asombrado por todos los objetos pertenecientes a Gohan.

Gohan: ¡Te equivocas, Bell! Las semillas no son un juguete, si fuera como tú lo dijiste, tendiendo la guardia baja, un monstruo te matará en un instante sin dudarlo – decía serio, mostrándole a Bell que no es buena idea depender solamente de las semillas - así que preferiría que no sean usadas regularmente.

Bell: ¡Bueno, pensándolo así… tienes razón, Gohan-san! Me disculpo por ese pensamiento tan egoísta y tonto – decía, apenado por querer tomar un camino fácil, pensando en su propia muerte con su comentario anterior.

Gohan: ¡Está bien! Pero ahora me pregunto, ¿Qué será este frasco con líquido que me entregó Dendé? – decía curioso, observando el frasco que le había regalado su amigo.

Hestia: ¿Dendé? ¿Hablas de ese Dios de la Tierra que es tu amigo? – preguntó con total curiosidad.

Gohan: ¡Sí, él es el Dios de la Tierra en mi mundo! Pero no sé qué sea este frasco, ¡Bueno, lo guardaré para averiguarlo después! – dijo guardando el frasco.

Gohan continuó tomando las cápsulas que tenía en la cajita, tomando de 1 en 1, cada una de ellas asombraba a los presentes, la de Milk les sacó una gota de sudor ya que eran muchos libros, cosa que por no decir inútil, casi inservible en ese mundo, debido a su avance tecnológico general; claro que a Gohan y Hestia no les molestaba tener que leerlos o revisarlos, Gohan por su parte porque ya había leído todos esos libros y no le molestaba volver a hacerlo, y Hestia por su parte, porque le intrigaba saber cosas del mundo de Gohan y no había una mejor manera de conocerlo que con su historia plasmada en libros, ya que a ella le fascinaba leer cualquier libro. La de Picoro dejó sonar un fuerte sonido de golpe en el piso al abrirla, e hizo retumbar el edificio.

Hestia: ¿Qué tienen esas ropas? cimbraron el lugar al salir de su capsulita.

Gohan: ¡Genial, el Señor Picoro me envió ropas para entrenar! – decía alegre al ver y saber qué era el regalo de su maestro.

Bell: ¿Ropas para entrenar? ¿Cómo que para entrenar? – preguntó intrigado.

Gohan: ¡Bueno, para que lo entiendas Bell! ¿Por qué no intentas levantar alguna de ellas? – indicó con una sonrisa en su rostro.

Bell: ¡Está bien! – Aceptó acercándose a la ropa, pero al intentar levantarla le costó demasiado moverla un poco - ¿Qué pasa con ésta ropa? No puedo moverla – decía esforzándose por mover alguna ropa.

Gohan: jajaja ¡A eso me refería Bell! Esas ropas tienen peso incluido en ellas para poder entrenar - dijo levantando la ropa que Bell no pudo – y por cierto ¡ahora que estoy aquí y soy tu maestro, tendrás que usar alguna de estas cuando entrenes conmigo! – dijo para su amigo.

Bell: ¿Qué? ¡Gohan-san eso es demasiado! – replicó algo asustado por esas palabras.

Gohan: Es para hacerte más fuerte físicamente, ¡después de todo, quieres ser más fuerte! ¿Verdad? – Comentó, incitando a su amigo – tranquilo, empezarás por la más liviana de todas – dijo para no desalentar a su amigo.

Bell: ¡Está bien, Gohan-san!

Gohan: ¡Bien! Pero eso será después, cuando estés listo, por ahora mantendré un cambio de ropa afuera y guardaré el resto para continuar viendo mis obsequios – dijo alegre y emocionado por saber que otros regalos le habían dado.

Gohan entonces guardó la ropa y sacó la cápsula de Bulma, al abrirla, de esta salió una montaña de monedas de oro, la cual dejó sorprendido a Gohan, a Bell impactado y a Hestia escurriendo saliva, con ojos llorando dinero al ver esa montaña de oro.

Hestia: ¡Gohan-kun! ¿No te cansas de darme esas impresiones? – Decía recuperándose de su trance financiero, limpiándose la saliva de su boca – cada vez me sorprendes con más y más dinero, ¡Dime que no tienes un mar de oro, porque de ser así ya no aguantaré otro sobresalto igual! – decía, tomándose el corazón de la impresión y suerte que tenía al tener a Gohan.

Gohan: ajajaja ¡La verdad no sabía que Bulma me enviaría algo así! Pero también tenga este dinero Diosa Hestia, como dije, no necesito tanto – dijo, mientras Hestia estaba en shock por la suerte que tenía.

Bell: jajaja ¡Gohan-san siempre nos sorprendes! Con todo el dinero que le has entregado a nuestra Diosa, estoy seguro que podremos tener una mejor vida; ya no tenemos que preocuparnos de la pobre vida que Diosa y yo teníamos con nuestras pocas ganancias – comentaba mientras lágrimas salían por sus ojos.

Gohan: ¡Descuida, después de todo, también es mi Diosa! Y si puedo hacer cualquier cosa para mejorar su vida, lo haré – decía alegremente a su amigo y Diosa.

Bell: ¡Gohan-san! ¿Qué tiene esa espada? ¿Quién te la envió? – preguntó al notar la espada resplandeciente y enjoyada en el pomo, junto a todo lo demás.

Gohan: ahh esa espada… ¡Se llama "espada Z"! Es un regalo del Supremo Kaio-sama, es decir, el Dios supremo del universo en donde vivía.

Hestia: hmmm ¡Pues no importa que tan supremo sea! ¡Ahora Gohan-kun es parte de mí Familia! Hmp – exclamó con celos de que Gohan conociera a un Dios aparentemente más importante que ella y todos los Dioses de Orario.

Bell: ¿Qué pasa con ésta espada Gohan-san? ¡Ni siquiera puedo moverla! – expresó, mientras pujaba con todas sus fuerzas intentando levantar la espada.

Gohan: jajaja ¡Es igual a la ropa de entrenamiento, como es una espada legendaria, el Supremo Kaio-sama pensó que podría derrotar a Buu con ella, ya que nadie pudo lograr sacarla, y como pensó, solo la pude sacar yo! fue entonces cuando vi que era una espada absurdamente pesada que incluso a mí me costó levantarla, pero después entrené con ella y la pude dominar haciéndome más fuerte; así que mejor no intentes levantarla, solo te podrías lastimar si te esfuerzas en hacerlo – explicaba tranquilo, sabiendo que le sería imposible levantarla al chico de pelo blanco.

Bell: ¡Increíble! Debe ser una espada muy poderosa – respondió, asombrado por esa espada.

Gohan: jajaja ¡Bueno no tanto, después de todo, mi Padre y yo la rompimos en el Planeta Supremo! – exclamó divertido.

Bell: ¡¿Qué, la rompiste?! ¿Cómo? – preguntó estupefacto.

Gohan: Pues mi Padre y el Supremo Kaio-sama querían probar su filo, entonces tuve que cortar una gran roca, y la cortó fácilmente, pero el Supremo Kaio-sama quiso probarla contra el metal más duro del universo, y al intentar cortarlo la espada se rompió – explicó a su amigo.

Bell: ohhh entiendo, entonces ¿ésta espada es la misma? – preguntó curioso.

Gohan: Bueno, dice que no es la misma, pero que es exactamente igual a la original – respondió a la duda de Bell - Ahora la cápsula del Señor Vegeta – dijo, después de que Hestia guardara todo el oro en el mismo lugar que el dinero.

Cuando aventó la cápsula, de esta apareció una gran nave.

Gohan: ¡Estupendo! Con esto podré entrenar perfectamente y también a Bell.

Hestia: ¡Gohan-kun! ¿Qué es esa enorme esfera de metal?

Gohan: ¡Diosa Hestia! Esto es la tecnología que le mencioné, con ésta nave se pueden hacer muchas cosas, y también tiene varias cosas dentro de ella, por favor entren – proclamó invitando a su Familia.

Cuando Hestia y Bell entraron, quedaron asombrados por lo raro, brillante y aparentemente lujoso de ese lugar, claro que no sabían si era lujoso ya que nunca habían visto algo parecido antes, pero se veía tan maravilloso dentro que para ellos les parecía lujoso, y estaban asombrados por ello.

Hestia: ¡Es maravilloso, Gohan-kun!

Bell: ¿Cómo es que podemos entrenar en este sitio, Gohan-san? – preguntó embobado.

Gohan: ¡Diosa Hestia! ¿Podría salir un momento de aquí? Le voy a mostrar a Bell cómo se entrena aquí – Tras esto, Hestia salió y observó por una ventana lo que sucedía adentro.

Bell: ¿Por qué tenía de salir de aquí, Gohan-san? – preguntó, pero no pudo seguir ya que sintió un gran peso sobre él y cayó al suelo.

Gohan: ¡Por esto, Bell! Actualmente activé la máquina de gravedad y esta puesta a dos veces la gravedad de la Tierra, es decir, si afuera de aquí tu cuchillo pesa 1kg, aquí pesa 2kg, igual que tu cuerpo y todo lo que está dentro, aquí pesan el doble, supongo que ya entendiste el por qué le dije a nuestra Diosa que saliera – dijo acercándose a Bell.

Bell: Es asombroso Gohan-san, ésta cosa es increíble, con razón eres tan fuerte, ya quiero que me entrenes dentro de ella – decía emocionado a su amigo y ahora mentor – por cierto… ¿podrías desactivarla? Siento como si no pudiera respirar – le rogó mientras seguía tendido en el suelo.

Gohan: ¡Claro, Bell! – Respondió, desactivando la máquina y abriendo la puerta – Diosa Hestia, ya puede entrar, ya le mostré a Bell cómo es que se usa la máquina de gravedad.

Hestia: ¡No vi muy bien! Solo vi que tocaste algo y repentinamente Bell-kun cayó al suelo… pero después me puedes explicar cómo funciona ésta hermosa esfera metálica de lujo, por ahora ¿Qué tal si dormimos dentro de ella? Debe ser muy agradable dormir aquí.

Gohan: ¡Está bien, Diosa Hestia! Tenga, ésta es una cápsula en la cual puede guardar todo el dinero, para que no le sea complicado llevarlo de un lugar a otro.

Tras esto Hestia se dirigió junto a Gohan a guardar el tesoro que ahora tenían, mientras Gohan le explicaba cómo usar las cápsulas, una vez todo guardado, a excepción de la nube voladora, sobre la cual por cierto, Hestia quiso dormir, la Espada Z y el Báculo Sagrado, todos se dispusieron adormir dentro de la máquina de gravedad.

Castillo Loki

Loki: ¡Aiz, no le devuelvas la espada a ese Gohan! – ordenó enojada.

Aiz: Pero, ésta es su espada, se la tengo que devolver – decía apenada y reprochando.

Loki: ¡No importa, no tienes permitido acercarte a él!

Aiz: ¡Pero si no lo llevo con el forjador, no recuperaré mi espada! – decía, como único reproche válido.

Loki: ¡Entonces usa esa espada, Aiz! Después de todo, es tan fuerte que rompió la tuya.

Aiz: Pero… – quería volver a replicar, pero fue silenciada.

Loki: Sin peros, Aiz, no te acercarás a él, menos ahora que se unirá a la Familia de ese renacuajo.

Después de eso todos fueron a descansar, dejando al golpeado Bete en su recámara, descansando.

En el cuarto de Riveria, ella estaba pensando sobre las cosas que pasaron esa noche.

Riveria: ¡Gohan no se unirá a mi Familia! No sé cómo acercarme a él para saber más cosas, me gustaría saber acerca de su fuerza, y que perteneciera a la Familia Loki – pensaba triste, como si rompieran sus ilusiones – si pertenece a la Familia de la Diosa Hestia, Loki no me dejará estar con él – pensaba sin darse cuenta, pero cuando se dio cuenta de su pensamiento, se puso más roja que la sangre de un minotauro sobre Bell (jajaja demasiado, ok no, como un jitomate) y explotó en vergüenza por ello - ¿Por qué pensé eso? ¡No sé qué me pasa… dije que debía olvidar a Gohan y esa imagen… sobre todo ese sueño! – Pensó, recordando el sueño que tuvo con el pelinegro - ¿Por qué no puedo olvidar su rostro y esa sonrisa… ese cuerpo y el sueño que tuve con él? - pensaba, comenzando a rodar por su cama, nerviosa y sin poder controlar su propia mente y pensamientos como siempre hace - ¡Bueno, supongo que soñar un poco no le hace daño a nadie! – Pensaba, dejando de rodar sobre su cama, con un gran sonrojo en su cara y recordando su sueño de la noche pasada - ¡Imposible! Es muy vergonzoso el siquiera recordarlo, tengo que controlarme, después de todo, él ahora mismo ya debe ser parte de la Familia de la Diosa Hestia y Loki jamás nos permitiría… - pensaba sonrojándose, si se podía, más de lo que estaba, al razonar lo que estaba a punto de pensar – Suficiente, tengo que dormir, ésta noche tengo que descansar adecuadamente – pensó, recostándose lista para dormir, pero… - "Gohan: ¡Riveria! ¿Por qué no me aceptas? ¡Ambos nos queremos! Riveria: ¡Pero Gohan-kun! Nuestras Familias son distintas y nuestras Diosas nunca nos dejarían. Gohan: ¡Eso no me importa! Yo deseo estar contigo. Riveria: ¡Por favor, Gohan-kun, no hagas esto más difícil! Gohan: ¡Lo siento, Riveria! Pero si no hay otra alternativa, te voy robar y nos iremos lejos de aquí. Riveria: ¡Gohan-kun!"

En el cuarto de Aiz, ésta estaba poniendo la espada del pelinegro a un lado de su cama y se preparaba para descansar.

Aiz: ¡Tengo que devolverle su espada a Gohan! Quiero verlo y que después me acompañe con el Dios Goibniu.

Tiona: jaja ¡Entonces estás enamorada! ¿Después de todo, Aiz? – decía jugando la amazona que entró al cuarto de la rubia.

Aiz: ¡No es verdad! No es nada de eso, solo quiero verlo para entregarle su espada.

Tiona: ¿Quieres? Entonces es algo que no es obligatorio, sino que… ¡Tú lo deseas, Aiz! Jajaja – proclamó, revolviendo más a su amiga.

Aiz: ¡Que no es así, Tiona! Yo solo… – estaba a punto de decir algo, pero fue interrumpida por su amiga.

Tiona: ¡Sí, sí! Cuando al fin sepas que te gusta Gohan, me dices… ¡Yo te apoyo! – Anunció, retirándose del cuarto de la rubia – Después de todo, no creo que sea casualidad que no se haya llevado su espada consigo cuando se la entregaste en la "Señora de la Abundancia" – completó su frase cerrando la puerta del cuarto de su amiga.

Aiz: ¡No es eso! – decía al aire, sin nadie en su cuarto. Aiz comenzando a dormir, tuvo un pequeño sueño… "Gohan: jajaja Aiz ¿Por qué no te relajas un poco y comemos juntos? Aiz: ¡Pero, quiero alcanzarte y ayudarte si estás en peligro! Gohan: ¡Sabes que no hay nada aquí que me ponga en riesgo, lo único que me preocupa eres tú! Aiz: ¡Lo sé, Gohan, pero quiero que sepas que yo estaré ahí para apoyarte aunque no lo necesites! Gohan: ¡Está bien, Aiz, entonces, primero vamos a comer, después yo practicaré contigo! Aiz: ¡Sí, está bien, Gohan! Jeje".

Había amanecido en el castillo de Loki y todos se encontraban despertando.

Loki: ¡Buenos días a todos!

Familia Loki: ¡Buenos días!

Loki: ¡Riveria! ¿No dormiste bien? ¡Te ves con mucho sueño! Espera, ¿acaso no dormiste por pensar en Gohan? Jejeje – decía sin hartarse de molestar a su amiga.

Riveria: ¿Qué cosas dices? ¿Por qué soñaría con Gohan? – contestó, apartando la mirada de la Diosa.

Loki: ¡Está bien! Porque no te dejaré estar con él – decía molestando más a su amiga, con malicia, mirándola inquisitivamente.

Riveria: ¿Qué? ¿Sigues molesta por que te rechazó Loki? – preguntó, tratando de desviar la atención de Loki y contraatacar en una misma oración.

Loki: ¡Vaya, entonces quieres que te deje estar con Gohan! O ¿Por qué tan preocupada si estoy molesta o no con Gohan? Jejeje – decía con total malicia y diversión en sus palabras.

Riveria: ¡Claro que no! Me voy a otra parte – respondió, escapando derrotada de la lucha verbal contra la Diosa.

Loki: jejeje ¡es tan divertido molestar a Riveria ahora que sé su punto débil! – Pensaba con regocijo al burlarse de su "siempre serena" familiar - ¡Buenos días, Aiz-tan! – gritó, saltando hacia ella para intentar manosearla.

Aiz: ¡Buenos días, Loki! – respondió, esquivando a la Diosa.

Loki: Aiz ¿a dónde vas a ir hoy? ¿Vas a practicar con esa espada, ya que no te hará otra el viejo Goibniu? – preguntaba curiosa, viendo la espada en la espalda de la rubia.

Tiona: Aiz, ¿Qué te pasa? ¡Pareces extraña! ¿Pasó algo? – preguntaba a su amiga.

Aiz: ¡Tuve un extraño sueño anoche! – respondió tranquila.

Tiona: ohh ¡espera! ¿Será que soñaste con Gohan? Jajaja ¿Enserio estás enamorada, Aiz? Jajaja – comentó, burlándose de su amiga.

Aiz: ¡No es lo que crees! Solo es un sueño, y nunca dije que soñé con Gohan – respondió, mintiéndole a su amiga, ya que sí soñó con Gohan.

Tiona: Bueno, no importa, ¿Qué dices si vamos de compras? – invitaba a su amiga.

Tione: ¡Sí, y sería muy bueno que tengas algo de ropa más femenina! ¿No crees?

Tiona: ¡Cierto, así podrías conquistar a Gohan! Jajaja – decía bromeando e invitándola a comprar entre amigas.

Loki: ¡Jamás, Aiz-tan no va a comprar ropa para lucírsela a ese desagradecido! Aiz-tan es mía, ¿verdad, Aiz? – exclamó, volviendo a lanzarse hacia la rubia.

Aiz: ¡Está bien! Vamos – respondió, aceptando la propuesta y esquivando a la Diosa otra vez.

Loki: ¡Aiz, te prohíbo comprar ropa para modelársela a Gohan! ¡Aiz-tan! – gritaba entre lágrimas a su favorita.

Las amigas se dirigían hacia las tiendas de ropa, pero cuando iban a salir del castillo, se toparon con Riveria.

Riveria: ¡Esperen! Yo también las acompañaré – afirmó tranquila.

Tione: ¡Qué raro que Mamá Hen nos quiera acompañar! Normalmente ni pensarías en comprar algo de ropa innecesaria.

Riveria: ¿Qué tiene de malo querer algo de ropa extra? ¡Después de todo, algunas de mis ropas ya están muy viejas! – comentó, dando una excusa.

Tiona: Espera, ¿no será que la fría Riveria se enamoró de Gohan y tiene celos de Aiz? – espetó pícaramente y volviendo a jugar.

Riveria: ¡Deja de decir tonterías y mejor vamos! Se puede hacer tarde – espetó, eludiendo la pregunta insinuativa de su amiga amazona - ¡Esa Tiona, si no tengo cuidado, podría descubrir la debilidad que me acongoja estos últimos días! Y también tiene razón, por un momento me sentí celosa de Aiz, ¡No sé por qué pasó eso! Pero sin darme cuenta, ya les había dicho que también iría – pensaba, ocultando el sonrojo que se quería formar en sus mejillas.

Lefiya: ¡Yo también voy! – proclamó la elfo de nivel 3

Tione: ¡Ya te habías tardado Lefiya!

Lefiya: Lo siento.

Así, todas las chicas se dirigieron hacia las tiendas de ropa.

Iglesia abandonada

Los integrantes de la Familia Hestia estaban despertando bastante relajados y muy cómodos por el lugar en donde durmieron, en especial la Diosa, que durmió literalmente sobre una nube.

Bell: ¡Diosa! ¿Podría actualizar mis estatus? – le pedía, ilusionado por ver las nuevas habilidades que obtuvo el día anterior.

Hestia: ¡Te haces muchas ilusiones con el calabozo, Bell-kun! Pero recuéstate para poder realizarlo.

Tras esto, Bell se recostó en un sillón y Hestia se puso encima, retirándose su guante, con un alfiler pinchó su dedo sacando una gota de sangre que cayó esparciéndose en la espalda del peliblanco, saliendo una esfera de luz de su espalda, con algunas letras estilo rúnicas, tras estar acomodando éstas, la Diosa se sorprendió al ver que los estados de su familiar habían aumentado bastante en un solo día.

Bell: ¿Pasa algo Diosa? – preguntaba confuso por la expresión de su Diosa.

Hestia: ¡Nada Bell-kun! ¡Está creciendo muy rápido! Sabía que tuvo una gran esperiencia, pero… eso no basta para explicar esto… ¡Esto debe ser por esa habilidad que obtuvo y no había visto antes… en otras palabras por esa Wallen-no-se-qué! "Realis Phrase", efecto de la habilidad: crecimiento rápido, seguirá funcionando mientras no cambien sus sentimientos y el efecto es afectado por la intensidad de los sentimientos, ¿¡Cómo que sus sentimientos!? ¡Eres un infiel, Bell-kun! ¡Eres un infiel! – pensaba mientras le daba golpes en la espalda a Bell – ¿pero estaría bien decirle sus verdaderas estadísticas? ¡los otros dioses podrían estar viendo, así que no puedo hablarle sobre su habilidad! Bell-kun, ¿puedo darte tus estadísticas habladas hoy?

Bell: Sí, no hay problema.

Hestia: ¡Decidido, voy a darle un empujón! – pensó, para después decirle sus estadísticas.

Bell: ¡Genial! Mis habilidades subieron mucho ¿sabe por qué fue eso Diosa?

Hestia: ¡Yo que sé! – Respondió enojada con claros celos en su voz – jah, estás creciendo a una velocidad increíble, diría que estás dando el estirón.

Bell: Sí.

Hestia: Esto es solo mi opinión personal, pero creo que tienes talento, sin duda serás más fuerte, y eso mismo es lo que deseas.

Bell: Sí.

Hestia: Respeto ese deseo, lo apoyo y te ayudaré, te daré mi poder, así que prométeme que no volverás a hacer nada imprudente, te lo ruego, no te mueras.

Bell: Sí, no volveré a hacer ninguna tontería, me esforzaré para ser más fuerte, pero nunca te dejaré sola, ¡No haré que te preocupes!

Hestia: ¡Estaré tranquila mientras pueda escuchar esas palabras!

Gohan: jajaja eso es bueno, Bell, ya verás que te entrenaré muy bien – exclamó, interrumpiendo la conversación.

Bell: ¡Sí, por favor, Gohan-san! – respondió, dando una reverencia.

Hestia: ¡Por cierto, Bell-kun! Saldré po días, ¿está bien?

Bell: ¿A donde va a ir Diosa? – preguntaba curioso.

Hestia: Huhuhu ¡Es un secreto! Y también quiero que Gohan-kun venga como mi acompañante y escolta – indicó a su nuevo familiar.

Gohan: ¡Está bien, Diosa! – respondió afirmativamente a las indicaciones de su Diosa.

Hestia: Entonces… ¡Regresaremos pronto, Bell-kun! Por favor cuida de la casa – anunció retirándose con Gohan, quien llevaba la máquina de gravedad en su respectiva cápsula y Hestia la cápsula con todo el dinero que le dio Gohan.

Bell: ¡Bueno, supongo que iré al calabozo yo solo! – decía alegre de que su Diosa no fuera sola al lugar que fuera.

Tiendas ciudad Orario

Aiz: ¿Qué tipo de ropa debería comprar? – se preguntaba al mirar tanta variedad de ropa, diferente a lo que ella acostumbra usar.

Tiona: ¡Yo te ayudaré a escogerla, Aiz! – decía con una mirada de diversión.

Tione: ¡Yo le ayudaré a Riveria! Me aseguraré de que se vea completamente diferente a la usual "seria Riveria" que conocemos – decía divertida y con malicia.

Riveria: ¡No te preocupes, yo puedo escoger mi ropa! No necesito que me ayudes, Tione - replicó, tratando de eludir a la amazona.

Tras esto todas las chicas comenzaron a probar todo tipo de ropa, desde trajes de baño, hasta ropa de hombre; Riveria por su parte, estaba tratando de comprar algo cómodo y no tan femenino, cosa que, al verla, Tione siempre se la quitaba y le entregaba ropas muy bonitas, femeninas y reveladoras.

Cuando terminaron de decidir qué cosa iban a comprar, Tiona decidió que Aiz compraría una blusa de color blanco con detalles dorados y una falda purpura con bordes blancos que hacía juego con la blusa y unas medias largas color blanco,

Aiz: ¿Cómo me veo? – preguntó observando la ropa.

Tiona: ¡Sí, te ves perfecta, seguro conquistas el corazón de Gohan! – decía divertida y gustosa al ver que su amiga rubia se veía muy bien, toda una damicela.

Lefiya: ¡Te ves perfecta, Aiz-san! – comentó fascinada por la rubia - Y es mentira que a Aiz-san le gusta Gohan-san, ¿Cierto Aiz-san? – preguntó, ilusionada porque lo negara ella misma.

Aiz: ¡Gohan me llama la atención! Quisiera saber más de él y por qué es tan fuerte – respondió sin vacilar, esto hizo que la elfo castaña empezara a soltar lágrimas.

Lefiya: buaaa A… Ai… ¡Aiz-san se enamoró de Gohan! – decía llorando.

Tiona: jajaja ¡Ya cálmate, Lefiya! Aún no aseguró que estuviera enamorada – decía divertida, por burlarse de Aiz y lo cómico de a escena que hacía la elfo.

Con Riveria y Tione, ellas también estaban probando la última ropa que decidió Tione para la elfa de pelo verde; siendo este, un vestido corto casual de color azul verdoso, con un cinturón marrón de hebilla dorada, que hacía resaltar más el cabello y ojos de Riveria.

Riveria: ¡Creo que este vestido es demasiado para mí! Mejor compraré algo menos llamativo – decía nerviosa al verse con él.

Tione: ¡Te ves fabulosa, Riveria! Nada que ver con esa vieja ropa de batalla, seguro que dejarás a todos impactados cuando te vean – exclamó, asegurándole que se veía hermosa.

Riveria: ¿En verdad? ¡Bueno, si ese es el caso! Supongo que tampoco tiene nada de malo verme bien alguna vez – respondió, tratando de no avergonzarse - ¿Me pregunto qué diría Gohan si me viera así? – pensaba al imaginarse con el mencionado, paseando por la ciudad.

Tione: ¡Bueno, está decidido Riveria! Compraremos ese.

Después de esto, las chicas decidieron regresar a su casa con sus ropas nuevas.

Orario

Gohan: ¿Qué vamos a hacer Diosa? – preguntaba curioso.

Hestia: ¡Vamos a comprar muchas cosas, Gohan-kun! Y como tengo mucho dinero en ésta cápsula, sería peligroso que fuera sola.

Gohan: ¡Entiendo! ¿Qué es lo primero que vamos a comprar?

Hestia: ¡Una nueva casa, perfectamente a la medida de la riqueza que tenemos, Gohan-kun! Aparte, si alguien se une en un futuro a nuestra familia, quisiera que tenga un buen lugar donde dormir – respondió con una gran sonrisa, orgullosa y hogareña.

Gohan: ¡Vaya, eso es una gran idea, Diosa! Entonces, vamos a comprarla.

Tras esto, ambos se dirigieron hacia una inmobiliaria conocida por Hestia; en la cual uno de los trabajadores, le mostraría varios lugares donde se encontraban con grandes mansiones y pequeños castillos. Tras varias horas observando los lugares mostrados, al fin tomaron una decisión, decidiendo que comprarían una mansión, tras esto, el vendedor les pidió una cantidad exorbitante de dinero, que de no ser porque Hestia recibió mayores sorpresas de Gohan, caería desmayada; terminando por comprar la mansión de su elección con 8 bolsas repletas de dinero, con un valor de veinte millones de valis cada una ($20,000,000); una vez recibido el pago, el agente inmobiliario de la mansión quedó pasmado al ver el dinero que sacaron de un momento a otro (160,000,000 de valis).

Hestia: ¡Jo jo jo jo jo! Oh jojojojo – se reía potente y avariciosamente, orgullosa de poder realizar aquella compra, que en sus sueños podría haber logrado jamás.

Gohan: jajaja ¡Me alegra que este feliz, Diosa! ¿Ahora qué más compraremos?

Hestia: ¡Bueno, Gohan-kun, ahora me acompañaras a comprar ropa! Específicamente un vestido muy elegante y para ti un traje acorde, porque ésta noche es el "Banquete de Dios"; y al fin asistiré con un buen vestido, y tú serás mi acompañante, además, tengo planeado hacer unas cosas ahí – expresó feliz a su familiar no oficial.

Gohan: ¡Claro!

Ambos se dirigieron a las tiendas de ropa, guardando el título y llaves de su nueva propiedad.

En una de las tiendas de ropa de gala, Hestia estaba súper feliz que saltaba de un lado a otro, observando cuanto vestido pasara por sus ojos, Gohan solamente estaba divertido viendo a su Diosa tan feliz.

Hestia: ¡Bueno, Gohan-kun! ¿Has visto algún traje que te haya gustado? – preguntó a su familiar para, no demorarse tanto en escoger sus ropas.

Gohan: Sí, pero creo que sería mejor comprar el tuyo Diosa, después podemos comprar el mío.

Así, Hestia comenzó a probarse muchos vestidos diferentes, como en pasarela de modelaje privada para Gohan, él solo estaba divertido y pensando en el vestido que mejor se vería en su Diosa; cuando finalmente se decidió por uno.

Gohan: ¡Ese es perfecto! Le queda excelente – dijo contento al ver a su Diosa.

Hestia: ¿Me veo bien Gohan-kun? ¡No quiero que mi primer vestido me haga ver mal en esa fiesta! – preguntó nerviosa, esperando una respuesta halagadora.

Gohan: ¡Se ve preciosa, Diosa! Le aseguró que se ve fantástica – respondió observando a su Diosa.

Hestia: jeje ¡Perfecto, entonces compraremos éste! Y ahora compraremos el tuyo, Gohan-kun – afirmó, al recibir la respuesta halagadora que ella esperaba.

Sin necesidad de cambiarse nuevamente, compraron el vestido y fueron por el traje de Gohan, dispuestos a presentarse en la fiesta de los Dioses.

Castillo Loki

Todo el grupo de chicas estaban llegando a su casa, cuando vieron algo raro.

Aiz: ¿Un carruaje? – preguntó, viendo uno en la entrada de su hogar.

Tiona: ¿Para qué estará aquí?

Riveria: ¡Debe ser por el "Banquete de los Dioses" que celebra ésta noche el Dios Ganesha!

Tras esto, las puertas del castillo se abrieron, y salió corriendo la Diosa Loki que vestía un vestido color negro y algunas joyas pequeñas, lanzándose hacia las chicas.

Loki: ¡Bienvenidas! Ya quiero verte en tu nueva ropa Aiz – gritaba saltando hacia ellas.

Todas la esquivaron, a excepción de una elfa castaña que nunca lograba esquivarla.

Lefiya: Espera, no esperaba esto…

Tione: Nunca aprendes, ¿verdad Lefiya?

Tiona: Tal vez realmente estaba esperándolo.

Lefiya: ¡No estaba esperándolo!

Loki: ¡Tan suaves y blandas! ¿Cómo se siente, Lefiya? – decía manoseando los pechos de la elfa.

Lefiya: ¡Ayúdenme! Sálvame Aiz-san – rogaba, pidiendo auxilio.

Aiz: ¡Lo siento, Lefiya! – dijo, retirándose del lugar.

Lefiya: ¡No digas eso ahora, Aiz-san! – gritaba sin escapatoria.

Loki: No aguantaré más.

Lefiya: ¡Sálvenme!

Hasta aquí el capítulo, la verdad me fue difícil pensar en un vestido para Riveria ya que no sé de eso, para Aiz fue fácil ya que es el mismo que en el anime, sin más, hasta la próxima.

PD: El dinero actual de la Familia Hestia consta de 730,000,000 valis, más todo el tesoro en oro (costeo: desconocido). Ya que gastaron un total de $100,000,000 entre el vestido de Hestia y el traje de Gohan (no sé por qué tan caros, pero ya lo puse :v).