Aquí con el siguiente capítulo del fic

Saludos:

Maxigiampieri2012: pues no sé qué te parezca :v.

Victor0606: jajaja está bueno XD.

Blamasu: sabrá xD.

Darckrizer: :v disfruta del capítulo.

Blackgokurose: he aquí la mencionada reunión de Dioses.

Nomura fudou: :v disfruta el capítulo.

Danilo8joaquinortiz: y que lo digas xD.

Richard78zamo: tú y tus spoilers :'v xD.

Kenshiro64hokuto no ken: no lo sé me parece muy trillado lo de las mujeres chorreándose por el Ssj, aunque talvez alguna vez podría usarlo para entretener :v XD.

Fernandi11chiki: jajaja es una Diosa como tal duerme en el cielo sobre las nubes :v jajaja me encanta hacerla avariciosa con todo el dinero xD.

Nuevos saluditos:

Victor0606: aquí nomás respondiendo tu like.

Nahuel durandal: más vale tarde que nunca :v.

El guerrero Goku: esa riveria toda celosa, incapaz de compartir :v.

Son goku – xeno: espero seguir poniendo humorsito en momentos.

S murd3rfac3: las tropas de orgullo no son geniales, no tienen una pose de batalla y una de victoria.

Rayku-san: en eso estoy.

Guest: pues lamento tardarme tanto, no fueron buenos años, desde que lo dejé abandonado.

Arckangel01 y kirito15297: en eso ando.

Krillin god selfdestruction: pues ay veremos que pasa, ya veremos.

Yuliosabe1: ya lo sé maricón, ya lo sé .

Guest: 50/50.

Bueno, como algunos pueden ver, este capítulo está modificado, y si vieron los anteriores capítulos, también fueron editados para que se comprenda mejor. En caso de que sea traducido al inglés, también he mejorado la redacción para los lectores que no hablan español y puedan entender mejor si lo traducen.

Mensajes del autor y subtítulos: ej. "flashback"*

Narración y diálogos*

Pensamientos de los personajes*

Capítulo 7 reunión

Mansión de Ganesha

Es la reunión de los Dioses y bastantes de ellos llegan a disfrutar del banquete, barra de alcohol y charlar con otros dioses.

Ganesha: Gracias a todos por venir ¡Soy Ganesha! Me alegra ver que tantos compañeros hayan podido venir al banquete de esta velada.

La Diosa Loki que llegó en un carruaje, se encuentra apreciando el sitio de aquella reunión, desde el segundo piso de la sala.

Loki: Que ambientazo, pero no veo al renacuajo, ¡se habrá rajado!

¿?: Pero si es Loki.

Loki: Vaya Dyonisius y Demeter, han venido.

Demeter: Sí, cuánto tiempo, Loki.

Dyonisius: Siendo un banquete de Dioses… ¿Qué tal le va a tu familia últimamente? ¡Bueno, aunque no hay día en que no me lleguen noticias sobre las hazañas de tus niños!

Loki: ¡Bueno, diría que estamos bastante bien! ¿Qué me dicen ustedes?

Dyonisius: Somos más débiles, los dejo aventurarse para que se fortalezcan.

Loki: Este vino está fantástico.

Démeter: ¿Sí? Está hecho con las uvas de los viñedos de mi Familia.

Loki: ¡eh, en serio? No lo sabía, es fabuloso.

Dyonisius: La comida y el vino son excelentes, le han puesto empeño a esto.

Loki: Cierto, ¡ya llegó la fecha del año del evento de los Ganesha!

Dyonisius: El banquete se ha organizado como una negociación entre bambalinas para que la feria se lleve a cabo sin contratiempos, ¡aunque se trate del Gremio y los Ganesha, la excentricidad de hacer un espectáculo con monstruos traídos a la superficie, no se podría hacer si las demás familias no hicieran de la vista gorda!

Loki: ¡Pues, tienes razón!

Dyonisius: Por cierto, Loki, ¿asistirás al monsterphilia?

Loki: ¿Es un festival, cierto? – comentó mientras pensaba, pero al ver algo, decidió ir a ese lugar – lo siento Dyonisius, Demeter, los veo luego – anunció, retirándose de la presencia de los Dioses mencionados.

Dyonisius: Vale, hasta la próxima.

Démeter: Adiós, Loki – respondió, mientras observaban a la mencionada corriendo - ¿estás tramando otra maldad?

Dyonisius: ¿De qué hablas?

Démeter: Es que siempre que pones esa cara, siempre ocurre algo.

Mansión Ganesha entrada

Muchos de los dioses seguían entrando a la reunión.

Cuando todos escucharon un extraño sonido llegando a ese lugar.

En la entrada estaba un joven con un traje de gala color vino, mirando al cielo, cuando el ruido cada vez se acercaba más hacia aquel chico.

Cuando el ruido se detuvo frente al chico, mostraba una bella mujer encima de una nube dorada.

Hestia: ¡Por favor, ayúdame a bajar, joven caballero Gohan! – esbozó con total calma y glamour.

Gohan: ¡Por favor, Diosa! – decía con muchos modales, ayudándola a bajar.

Todos los dioses se quedaron observando en su dirección, intrigados por saber quién era aquella belleza que descendía de una nube como una doncella celestial. Bajando de la nube y tomada del brazo del joven, se mostraba la Diosa Hestia en un vestido azul rey, con encajes y estrellado con cristales blancos; todos estaban con las bocas abiertas al ver la entrada que hizo aquella Diosa.

Hestia: ¡Caballero, Gohan! Sería tan amable de escoltar a esta dama hacía la fiesta – decía lo mejor posible y con mucha calma.

Gohan: ¡Enseguida, madame! – respondió afablemente, llevando a la diosa como todo un caballero.

Así, la pareja fue caminando calmadamente al interior mientras llamaba la atención de todos en la entrada.

Hestia: O jo jo ya quiero ver a esa tabla para presumirle que yo tengo a Gohan-kun – pensaba maliciosa por hacer eso, cosa que no creyó antes de conocer a Gohan.

Tras esto, Hestia y Gohan se adentraron en el salón para disfrutar de la reunión, llamando la atención de todos los varones presentes; pero de un momento a otro, alguien comenzó a bajar por unas escaleras, haciendo que los varones voltearan automáticamente a ver a dicha persona.

Dioses: Freyaa…

Freya la diosa del amor, la belleza y la guerra, era la Diosa que bajaba, elegantemente con un aura refinado a su alrededor, escoltada por dos guardias de su familia.

Dioses: ¡Increíble, Hestia se ve totalmente diferente! ¡Freya, se dirige hacia ella!

Freya: ¡Buenas noches, Hestia! – dijo, dirigiéndole la palabra cordialmente, una diosa conocida por todos como La diosa de la belleza, con un cuerpo perfectamente desarrollado, de pelo blanco y ojos violetas que hipnotizarían a quien sea.

Hestia: ¡Freya!

Freya: ¿Te interrumpo?

Hestia: La verdad no me gusta mucho tratar contigo.

Freya: fufu ¡eso es lo que me gusta de ti!

Hestia: ¡Aunque me caes mejor que otras! – comentó, volteando su mirada a la espalda de Freya.

Loki: ¡Oye, Freya! Renacuajo – gritaba corriendo y apareciendo en un instante con las ya mencionadas.

Freya: ¡Hola, Loki!

Hestia: ¿Qué haces aquí?

Loki: ¿Qué? ¿No puedo venir sin ninguna razón?

Hestia: Gahhg – exclamó en desagrado - ¡Claro! Pero eres oportuna, Loki tengo 2 cosas que quiero preguntarte.

Loki: ¿Y qué me tendría que preguntar un renacuajo? – preguntó, haciendo que una ligera vena se marcara en la frente de Hestia.

Hestia: La Princesa de la Espada de tu familia, Wallen.. o como se llame, ¿está saliendo con alguien?

Loki: ¡Idiota, Aiz es mi favorita! Si alguien fuera tras ella ¡lo despedazaría!

Hestia: Tch.

Freya: ¡Veo que se llevan muy bien! – Dijo, mirando cómo se mataban con la mirada.

Hestia/Loki: ¡Claro que no!

Freya: Por cierto, Loki, es algo tarde, pero te ves muy diferente hoy, hace mucho que no te veía con vestido.

Loki: Bueno sí, escuché que cierto renacuajo vendría y quería venir a burlarme de la diosa miserable que no puede comprarse ni un vestido – comentó sin haberse fijado hasta ahora que Hestia tenía un vestido muy elegante y fino.

Hestia: hmm veo que eres tan tonta como siempre, y además ciega, ¡Mira, este hermoso y rimbombante cuerpo luciéndose con un hermoso y elegante vestido, y muere de envidia! – anunció, comenzando a contonearse.

Loki: ¿Ehhhh? ¿Pero cómo fue que pudiste comprar un vestido? ¡tú, la diosa pobretona que siempre ha mendigado por comida! – preguntó desconcertada y molesta.

Hestia: hmp, no es de tu incumbencia – contestó, sin ganas de decirle la razón.

Loki: ¿Qué? – preguntó, tratando de pasar su enojo.

Hestia: ¡Bueno, regresando al tema principal, aún tengo otra pregunta! – comentó, retomando la compostura.

Loki: ¿De qué se trata Renacuajo?

Hestia: ¡¿Qué se siente que yo tenga a Gohan-kun en mi familia y tú no?! – preguntó completamente feliz y con un enorme tono de superioridad.

Loki: ¡Maldito Renacuajo! Solo porque tienes a Gohan fuiste capaz de comprar ese vestido, Diosa pobretona – gritó enojada, porque habían picado su orgullo.

Hestia: Oh jo jo eso no es todo, ¡ésta mañana acabo de comprar una gran mansión! jojojo.

Loki: ¡Cállate! Gohan no sabe lo que quiere, por eso fue con una Diosa pobretona como tú, si fuera conmigo tendría muchas mejores cosas que las que tú le podrías ofrecer.

Hestia: Ojojojo ¿entonces por qué no te eligió a ti? – preguntaba con superioridad a la otra Diosa.

Hefesto: ¿Otra vez peleando? – acercándose con una copa de vino en su mano, una Diosa de cabello ondulado y ojos rojos como la sangre, con un cuerpo voluptuoso y bellas curvas, con un parche que cubría su ojo derecho, la cual llevaba un vestido de color Rojo como su cabello y guantes largos de color blanco; les preguntó a las Diosas que peleaban.

Hestia: ¡Hefesto! ¡Qué bueno que viniste! Justo a ti quería verte.

Hefesto: ¿A mí? Te aviso, no te prestaré ni un solo valis más, aunque por tu vestido, puedo pensar que no es así ¿verdad?

Hestia: ¡Qué grosera! ¿Parezco la clase de Diosa que utilizaría a sus amigos como un banco?

Hefesto: Como digas, viviste mantenida por nuestra familia durante años, y cuando te echamos, viniste llorando diciendo que no tenías dinero, casa ni trabajo; ¡es lógico que piense eso de ti!

Hestia: Ci... cierto, así eran las cosas antes, ¡pero ahora todo es distinto! ¡Ahora también tengo una familia! – decía con pose de victoria.

Hefesto: Cierto, se llama "Bell" ¿cierto? ¡El humano de pelo blanco y ojos rojos! Bueno, muchos Dioses cambian cuando consiguen una familia, pero…

Hestia: De hecho, Hefesto, ¡También tengo otro integrante en mí familia! Y gracias a él, es que me he podido dar el lujo de comprar este bello vestido, una mansión y aun sobrar dinero para comprar cualquier cosa.

Loki: ¡Ese familiar debería pertenecerme a mí! – anunció enojada

Hefesto: ¿Tantas cosas con un solo familiar más?

Hestia: ¡Sí, Hefesto, se llama Gohan!

Freya: Hefesto, Hestia, Loki, me tengo que retirar – anunció, justo después de que se acercó uno de sus sirvientes a decirle algo.

Hefesto: ¿Ya te vas?

Freya: Sí, solo quería comprobar algo – respondió con una sonrisa ligera - ¡Y ya lo hice! – Susurró, mirando de reojo a Hestia – y ya me cansé de jugar con todos los tipos de aquí – anunció, dejando helados a los hombres y con gotas de sudor nervioso a las mujeres – nos vemos – dijo, retirándose con su guardia.

Hestia: ¡Increíble! – pensó asombrada por lo que hizo la Diosa.

Hefesto: Bueno, ¿Qué es lo que querías hablar conmigo? Supongo que no era para presumirme que tienes otro familiar, ¡dependiendo de lo que sea, talvez no vuelva a hablarte! – dijo seriamente a su amiga Diosa.

Hestia: Lo sé, de hecho, quiero que fabriques un arma para Bell-kun – dijo seriamente a su amiga.

Hefesto: Debe ser una broma, no es por presumir, pero sabes cuánto cuesta una de nuestras armas por pedido ¿verdad?

Hestia: Lo sé Hefesto, sé que son caras pero aun así… jo jo jo de hecho podría pagarla ahora mismo gracias a mi Gohan-kun.

Hefesto: ¿Enserio? ¿Cómo es que tu nuevo familiar te ha dado tantas ganancias?

Hestia: ¡Eso no importa! ¡Pero en vez de eso te tengo una propuesta en lugar del dinero!

Hefesto: ahh sabía que podía ser un engaño.

Hestia: Espera Hefesto, no es ningún engaño ¡es algo que nos convendría a las dos!

Hefesto: ¿Y de qué se trata?

Hestia: ¡Vamos a un lugar donde no haya tablas con oídos escuchando! – dijo, refiriéndose a la Diosa Loki que aún estaba presente.

Hefesto: ¡Dímela aquí! O de lo contrario no consideraré tu propuesta.

Hestia: Buuu ¡está bien, Hefesto! Quisiera que forjaras el arma de Bell-kun, y compartir a Gohan-kun en un contrato de vínculo compartido.

Hefesto: ¿Qué? ¿Por qué me convendría eso?

Hestia: ¡A decir verdad, Gohan-kun es tan poderoso que no podría hacer el contrato con él yo sola! Y si tú me ayudas podríamos compartir a Gohan-kun para que sea de ambas familias, después de todo, ¡es más fuerte que toda la familia de esa tabla de planchar junta!

Hefesto: ¿Más fuerte que la familia de Loki? ¿Y me dices que tu sola no podrías completar el ritual por falta de poder?

Loki: ohhhh ¡acabo de escuchar algo interesante! Aunque debo admitir que Gohan si es bastante fuerte y Finn me contó que los derrotó, yo misma presencié como venció fácilmente a Bete; Bien, Renacuajo, ¡me tragaré mi orgullo y compartiré a Gohan para que sea de nuestras dos familias! – manifestó, aprovechando que Hefesto no estaba convencida.

Hestia: ¡Ni hablar, tabla! Ésta oferta es para Hefesto, y Gohan me juró lealtad, así que, yo decidiré con que otro Dios estará vinculado Gohan-kun.

Hefesto: ¡Esto es algo extraño, Hestia! Aunque si pudiste conseguir tantas cosas y Loki está confirmando la veracidad de la fuerza de Gohan-kun, mínimo podría conocerlo para pensarlo detenidamente y decidir si acepto o no – decía objetivamente.

Hestia: ¡Genial, Hefesto! Ahora mismo lo traigo, vino como mi acompañante y vine sobre una de sus pertenencias asombrosas – decía alegre.

Loki: ¿Pertenencias asombrosas? ¿Te refieres a cosas similares a la espada negra de Gohan, que pudo romper la Desesperada de mi Aiz?

Hestia: ¿Espada negra? ¡Gohan-kun no me mostró otra espada aparte de la que tiene!

Loki: ¡Sí, la tiene Aiz desde que se conocieron, y por su culpa, Aiz se quedó sin su espada indestructible! Y quisiera que me la pague.

Hestia: ¿Ah sí? – Preguntó – Seguro ella se lo buscó por buscar pelea con mi Gohan-kun.

Loki: ¡Bueno, no importa, ya que le dije a Aiz que no le devolviera su espada si no venía a mi familia! – sentenció la Diosa.

Hestia: ¡Ladrona, si esa espada tan poderosa es de mi Gohan-kun, entonces devuélvesela, tabla ladrona! – espetó, enfrentando a la Diosa.

Hefesto: ¡Bien, ahora tengo más intriga por conocer a Gohan! Así que, llámalo rápido Hestia o apagarás mi interés.

Hestia: ¡Nube voladora! – Gritó, apareciendo frente a ella el vehículo en el que llegó – desde arriba podré ver mejor donde se encuentra.

Hefesto: ¿Qué es esa cosa Hestia? ¿No me digas que usaste tus poderes para usar esa cosa? – decía enojada con su amiga, sabiendo que va contra las reglas usar el poder divino en el mundo terrenal.

Hestia: ¡Claro que no! Ésta nube es una de las pertenencias de Gohan-kun, y aún tiene más cosas igual de impresionantes fufu – dijo, subiendo a la nube y buscando a Gohan desde arriba – ya lo encontré – exclamó, viéndolo en una de las mesas de banquete, la cual, por cierto, casi no tenía comida debido a Gohan que se la estaba acabando, aunque de manera más refinada que de costumbre; y aunque ninguno de los dos lo notó, varias mujeres, Diosas incluidas, estaban rodeando a Gohan observándolo discretamente, y otras cuantas viéndolo sin pudor alguno - ¡Gohan-kun!

Gohan al escuchar que su Diosa lo llamaba, decidió dejar de comer y dirigirse hacia donde lo llamaba su Diosa.

Gohan: ¿Qué sucede Diosa?

Hestia: ¡Necesito que vengas conmigo! Hay algunas cosas que tenemos que hacer con mi amiga Hefesto.

Gohan: ¿A qué se refiere Diosa?

Hestia: ¡Ya lo verás!

Hefesto estaba esperando a que su amiga regresara con su familiar no oficial, y así poder pensar detenidamente si aceptar su propuesta o rechazarla, cuando vio a su amiga salir de entre la multitud.

Hefesto: ¿Ya lo encontraste Hestia?

Hestia: ¡Sí, lo veras salir de entre esas personas! Gohan-kun, ya puedes venir – anunció fuertemente, llamando al joven de traje vino.

Hefesto: ¡Espero que valga la pena, Hestia! o definitivamente recha… - no pudo continuar hablando, porque, cuando vio hacia donde le señaló su amiga, quedó estupefacta al ver al joven que salía de ahí - ¡pero qué hombre tan bello! Es el hombre que siempre he anhelado en el paraíso y desde que descendí al mundo Terrenal ¡He... Hestia! ¿Él es Gohan? – preguntó sin salir de su estupor al ver al joven familiar dirigiéndose hacia ellas.

Hestia: ¡Sí, él es Gohan-kun! Entonces, ¿Qué piensas Hefesto? ¿Aceptarás compartir el vínculo y forjarás un arma para Bell-kun? – Preguntó esperanzada - ¿Hefesto? ¿Estás bien? – preguntaba, tratando de llamar su atención, pero la Diosa no le respondía.

Loki: ¡Gohan, al fin vienes! Tenemos que irnos, yo seré tu Diosa, ahora dile al Renacuajo que no serás parte de su familia – le ordenaba al pelinegro.

Gohan: ¿Qué? ¡Diosa Loki! Yo dije que pertenecería a la familia de mi Diosa Hestia, aunque dice que aún no es oficial porque no hemos hecho el contrato – respondió, nervioso por las palabras de la Diosa Loki.

Loki: ¡Exacto, tu formarás el contrato conmigo, ya que ese Renacuajo debilucho no puede completar el contrato contigo! – manifestó, tratando de llevarse a Gohan.

Hefesto: ¡ACEPTO, Hestia! Vamos ahora mismo a formar el contrato con Gohan-kun y forjar el arma para tu niño – dijo rápidamente, saliendo de su trance al escuchar lo del vínculo por parte de Loki.

Hestia: ¡Genial! Adiós, plana, disfruta tus últimos momentos como la familia más fuerte oh jo jojojojo oh jo jojojoojo - se burlaba de manera engreída, orgullosa de su nuevo familiar tan poderoso.

Loki: ¡No te dejaré! Ahora que sé que todavía no pertenece a tu familia, haré que Gohan se una a la mía.

Gohan: ¿Diosa, que pasa aquí?

Hestia: ¡Vámonos, Gohan-kun! Iremos con Hefesto para hacer el contrato, pero como yo sola no tengo el poder suficiente, pertenecerás a nuestras dos familias.

Gohan: ¿Pertenecer a dos familias? – preguntó con curiosidad por las palabras de su Diosa.

Hefesto: ¡Significa que serás "Mío", Gohan-kun! – dijo sensualmente a Gohan – y claro, también de Hestia, pertenecerás a las 2 familias – decía con palabras normales.

Gohan: ¿En serio? ¡Entonces para eso vino a ésta reunión Diosa! Para poder realizar el contrato – dijo sin notar nada extraño en la voz de La Diosa Hefesto, tratando de comprender el porqué de las acciones de su Diosa durante todo el día.

Hestia: ¡Así es, Gohan-kun! Y también le pedí a Hefesto que forjara un arma para Bell-kun – decía contenta.

Hefesto: Entonces, vamos a mi oficina, ahí podremos seguir con esto.

Gohan: ¡Diosa! ¿Va a ir sobre la nube voladora? ¡Si es así, creo que la Diosa Hefesto también podría subir con usted!

Hestia: ¡Tienes razón, Gohan-kun! Hefesto, sube conmigo a la nube – invitaba a su amiga – Gohan-kun puede volar él solo, así que nosotras iremos en su nube.

Hefesto: ¿Puedes volar, Gohan-kun? – preguntaba asombrada por lo dicho por Hestia.

Gohan: ¡Sí, no hay problema en que ustedes vayan en la nube, Diosa! – le contestó a su nueva Diosa.

Loki: ¿Y yo qué? Yo también quiero a Gohan en mi familia – reprochaba a los presentes.

Hestia: ¡Lo siento, Loki! Pero Gohan-kun ya es mío y pronto también de Hefesto oh jo jo jo jo– decía burlándose de la Diosa todo lo que podía.

Hefesto: ¡Pero, me da miedo ir en una nube, mejor llévame cargando Gohan-kun! – le pidió con voz tímida y seductora a Gohan.

Gohan: ¡E... Es... Está bien, Diosa! – tras esto, cargó a Hefesto en brazos y se dispuso a volar junto a su Diosa Hestia a la oficina de Hefesto.

Loki: Arrrgghh ¡que rabia, otra vez el renacuajo me ganó! Y cuando surgió ésta oportunidad de poder compartirlo, se lo da a Hefesto, maldito renacuajo – chillaba enfurecida por como la dejaron tirada.

Calabozo, piso 16

Se encontraban Aiz y Lefiya cazando algunos monstruos, ya que Aiz tenía en su mente algo que desahogar, y a petición de Lefiya, dejó que ésta la acompañara.

Lefiya: Excelente, Aiz-san – exclamó, tras que la mencionada cortara por la mitad a un monstruo de 2 metros de alto, combinación de oso y felino, solo escuchándose el sonido del metal y el de la piedra del monstruo al caer al suelo; acercándose y extendiéndole una toalla para limpiarse – No ha sido suficiente para sudar, ¿verdad? – preguntó, tras recibir una mirada atónita de la rubia.

Aiz: Gracias – comentó, volteando a ver su florete – aun no me acostumbro, y si la fuerzo mucho podría romperse.

Lefiya: Nada que ver con la Desesperada, tu espada irrompible… lo siento.

Aiz: Está bien.

Lefiya: Pero como te la han dejado, tendrás que pagarla si la rompes – comentó, desalentando a la rubia.

Aiz: Lo siento, por traerte de apoyo – comentó, viendo que la elfa recogía el cristal del monstruo, al igual que el de todos los demás.

Lefiya: ¡Que va, no es nada! Es un placer acompañarte.

Adentrándose en los pasillos del mismo piso, caminaron en busca de más monstruos que cazar.

Lefiya: Si yo también pudiera dominar los ensalmos simultáneos, podría serte de ayuda.

Aiz: Son los que hace Riveria.

Lefiya: Sí, recitar un ensalmo mientras se combate contra un monstruo; no hace falta permanecer en un lugar, así que se puede pelear sin depender de la protección de otro; aunque ahora ya tengo bastante con concentrarme en la magia…

Aiz: Lefiya… - advirtió, mirando que de la pared salía otro monstruo del mismo tipo que el anterior, atacándolo y destruyéndolo de una estocada a su cabeza - ¿estás bien?

Lefiya: S..sí, muchas gracias.

Decidiendo que era suficiente por el momento, las dos emprendieron el regreso a la superficie, topándose con una caravana algo peculiar.

Aiz: Es la Familia Ganesha.

Lefiya: ¡Es para la feria de los monstruos! – afirmó, viendo que transportaban jaulas con monstruos en ellas – claro, es mañana; así es como capturan a los monstruos y los llevan a la superficie… oye… Aiz-san… ¿te gustaría que fuéramos juntas… a la feria?

Aiz: Está bien.

Lefiya: ¡Muchas gracias!

Calles de Orario, afuera de una tienda de la familia Hefesto

Mirando a través de la ventana, se encontraba el chico de cabello blanco, observando uno de los cuchillos que la tienda tenía en su estantería, a la vista del público. Observando el precio del arma y suspirando en decepción, al no poder darse el lujo de comprarla.

¿?: Pero si es Bell.

Bell: ¡Señor Miach! – exclamó con un atisbo de sorpresa, al voltear – Lo siento, sé que no puedo comprar nada – dijo, inclinando su cabeza.

Miach: No tienes que disculparte.

Bell: ¿No fue al banquete de los Dioses, Señor Miach?

Miach: No, me invitaron, ¡pero como mi familia es tan pequeña, estuve ocupado preparando mis productos! Bell, te daré esto… - anunció, metiendo su mano en su bolsillo, y sacando dos tubos de poción medicinal.

Bell: No puedo – respondió, observando las pociones.

Miach: No te preocupes, solo le hago un favor a un buen amigo, es un agradecimiento por apoyar a mi Familia.

Bell: Muchas gracias…

Miach: Nos vemos – dijo, colocando su mano en el hombro del chico y retirándose, recibiendo una reverencia del chico.

Casa de Hefesto

Estos estaban volando hacia la casa de Hefesto, cuando llegaron, Gohan bajó de sus brazos a la Diosa Hefesto.

Hefesto: ¡Gracias, Gohan-kun! – dijo, sin perder su tono de sensualidad, dándole un beso en la mejilla a Gohan.

Gohan: ¡De...de...de nada, Diosa! – respondió, tomándose la mejilla totalmente rojo, procediendo a ayudar a Hestia a bajar de la nube.

Una vez llegaron, Hefesto se cambió en su cuarto por una ropa más práctica para el trabajo, al igual que Hestia y Gohan, que en cuartos diferentes se cambiaron a sus ropas normales.

Hefesto: ¡Bien, Hestia! ¿Qué clase de arma usa Bell? – le preguntó, tomando un pequeño martillo en sus manos.

Hestia: ¡Un cuchillo! ¿No me digas que lo forjarás tú misma, Hefesto? – preguntaba muy contenta.

Hefesto: Claro, no meteré a mi familia en mis asuntos personales.

Hestia: ¡Genial, la mujer conocida en el Cielo como la herrera divina lo hará en persona!

Hefesto: ¿Lo olvidaste? Este no es el Cielo, no podemos usar nuestro poder divino.

Hestia: No importa, ¡lo que más me alegra es que o forjarás en persona!

Hefesto: Tú también ayudarás, serás mi ayudante – indicó, moviendo un libro de un estante, dando entrada a una forja oculta - ¡también tú, Gohan-kun! – ordenó a éste último con su voz sensual.

Hestia: Claro, déjamelo a mí.

Gohan: S...S. Sí ¡Diosa! Por favor, permítame ayudarle – respondió rojo y dando una reverencia.

Adentrándose en su sala de trabajo en la cual comenzaría a forjar con sus dos ayudantes, comenzó a imaginar.

Hefesto: Un arma para un aventurero novato… bien, ¿Qué haré? - mencionó, pensando en cómo sería el cuchillo del familiar de Hestia.

Imaginando el fundir hierro, acero, durandal y adamantita, forjar, martillar y martillar hasta dar forma, templar y verificar, afilar, pulir y terminar. Todo el proceso lo haría la Diosa de la Forja junto a sus dos ayudantes.

Hefesto: ¡Se hace así, Gohan-kun! – decía sensualmente, mostrándole a Gohan como martillar el metal, pegando su cuerpo a la espalda del pelinegro y restregando su mano por todo el brazo de éste, acariciándolo para decirle como mover su brazo.

Gohan: S... ..sí ¡Diosa! – Gohan estaba a cada momento más nervioso, porque cada que su nueva Diosa Hefesto le mostraba algo, lo hacía restregando su cuerpo con el de él y explicándoselo con palabras muy suaves y un tono extrañamente delicado en el oído.

Así siguieron por toda la noche, mientras Hefesto seguía haciendo las partes más importantes, Hestia mantenía el fuego vivo y traía herramientas; y por su parte Gohan ayudaba más de cerca a la Diosa, siendo instruido íntimamente y de forma personal conforme forjaban; al terminar al día siguiente de forjar, el resultado fue que, quedó un perfecto cuchillo de hoja y cacha negros, con runas grabadas en la hoja y una pequeña guarda.

Hefesto: ¡Está listo, Hestia! El cuchillo de Bell está terminado, solo tienes que crear un vínculo entre Bell y el cuchillo, para que el filo del cuchillo cobre vida y pueda crecer en conjunto con su portador.

Hestia: ¡Bien, bien! Gracias, Hefesto – agradecía contenta y dando brincos de alegría.

Hefesto le entregó una funda para el cuchillo y lo envolvió en una tela amarrándoselo en el cuerpo a Hestia.

Hestia: ¿Puedo ir a entregarle su cuchillo a Bell-kun? – preguntó contenta.

Hefesto: ¡Claro! – le dijo con una sonrisa a su amiga.

Hestia: ¡Vamos, Gohan-kun! Hay que entregarle su cuchillo a Bell-kun y empezar con la mudanza de muebles, ¡aunque en realidad no los tenemos! Bueno, empezaremos a comprar muebles para adornar nuestra nueva casa.

Gohan: ¡Sí, Diosa!

Hefesto: Espera, ¡todavía no te puedes ir, Gohan-kun! – le indicó con una sonrisa, deteniéndolo de sus intenciones – tú y yo aún tenemos que hablar, Gohan-kun, ¡tienes que contarme todo sobre ti, ya que también seré tu Diosa! - le dijo pícaramente a su futuro Familiar, poniendo muy nervioso a Gohan.

Hestia: ¡Tienes razón, Hefesto! Bien, tienes que quedarte Gohan-kun, cuéntale todo sobre ti y tus objetos asombrosos y todo, yo iré a entregarle su cuchillo a Bell-kun.

Gohan: ¡E... eee... Es... Está bien D... Di... Diosa! – decía completamente nervioso.

Hefesto: ¡Bueno, Gohan-kun! ¿Por dónde empezamos? – preguntó sensual y con un toque de picardía en sus palabras, sentándose sobre su escritorio.

Hasta aquí el capítulo, la verdad me encantó escribir éste capítulo a partir de cuando aparece Hefesto, espero lo hayan disfrutado, sin más hasta el próximo capítulo.

PD: dinero de la familia Hestia: $710,000,000 valis, más tesoro de oro (costeo: desconocido)
gastos: $20,000,000 valis en materiales