¡Hola nuevamente! Aquí les dejo otro capítulo para que disfruten la lectura. Trataré de actualizar uno o dos capítulos cada fin de semana que es cuando no trabajo y tengo tiempo (la vida de adulta independiente no es fácil). Sin más, espero que disfruten y siempre agradezco sus reviews, los cuales estaré leyendo…
CAPÍTULO III
RUPTURAS
En la Corporación Cápsula
Bulma se encontraba en su oficina, preparando los documentos y revisando la presentación para cuando llegaran los representantes de las empresas al comité. Preparó carpetas para que fueran entregadas a cada uno de los presentes y tenía una presentación interactiva donde explicaban los avances tecnológicos que hacían. La idea era convencer a esas empresas el porque es buena idea adquirir los servicios de la empresa y cuáles son los beneficios para ambas partes, ya que, si había algo a lo que ella aspiraba, era que la empresa fundada por su padre, fuera conocida fuera de Japón y con la ayuda de estas empresas transnacionales, ese objetivo se podía cumplir. Salió con las carpetas de su oficina y se dirigió a la secretaria:
- Sally, ¿podrías por favor llevar estas carpetas a la sala de juntas? Luego en aproximadamente 20 minutos puedes llamar a mi padre y al jefe de Proyectos para que estén presentes – le dijo Bulma de forma amable, ya que, aunque muchos sabían que ella es la hija del dueño de la compañía y la heredera de la empresa, no le gustaban las formalidades y cuando entró a trabajar, pidió que la tratasen como si fuera otra colega más - ¡Muchas gracias!
- Claro que si, Srta. Briefs – le contestó la secretaria tomando las carpetas que le había dado Bulma
Luego se dirigió a la oficina de su padre, tocó la puerta a la espera que la dejara pasar
- ¡Adelante! – indicó el Sr. Briefs y ella abrió la puerta
- ¡Buenos días papá! – saludó alegremente Bulma
- ¡Princesa! ¡Estás muy linda! – le dijo su papá cariñosamente mientras se acercaba para abrazarla y es que, para él, ella siempre sería su pequeña princesa consentida, no importaba que ya fuera toda una mujer
- ¡Gracias papá! – le respondió Bulma correspondiéndole el abrazo, el cual la reconfortó – La verdad estoy un poco nerviosa, he soñado con esto siempre, que quiero que todo salga muy bien, creo que ya es hora que tú esfuerzo sea reconocido en el extranjero
- Nuestro esfuerzo hija – le dijo el Sr. Briefs dándole una palmadita cariñosa en el hombro a su hija – te recuerdo que tu también has contribuido mucho con tus ideas brillantes y a tu corta edad ya tienes varios proyectos en mente que pueden dar óptimos resultados, estoy muy orgulloso de ti princesa
- ¡Aww! No me digas esas cosas ahora papá, que luego me pongo a llorar y no puedo ahora jajaja, por lo menos no antes del comité – le dijo Bulma sonriendo y sintiéndose muy halagada por las bellas palabras expresadas por su padre – ya le di a Sally las carpetas, en 20 minutos ya debemos estar presente en la sala de juntas, ya deben ir llegando los presentes. ¡Ah! Y papá…yo también estoy muy orgullosa de ti, a tu edad espero tener por lo menos la mitad de tu inteligencia
- Seguro serás 3 veces más inteligente que yo – le dijo su padre – todo va a salir bien querida, no te preocupes. En 20 minutos nos vemos allá
- ¡Si papá! Hasta luego – se despidió Bulma lanzándole un beso a su padre y saliendo de su oficina.
Luego entró a la suya y se miró nuevamente al espejo para saber si no había nada que retocar en su maquillaje o si tenía buena cara después de la mala noche que había pasado. Justamente, escuchó una notificación de mensaje proveniente de su celular y cuando miró, era Yamcha:
Y: Hola muñeca 💕 se que ayer discutimos, pero no me gusta que estemos peleados por tonterías, quiero arreglar las cosas. ¿Te parece si nos vemos hoy en aquel restaurante italiano cerca de la Corporación? Besos mi cielo
Bulma estaba en shock, no podía creer el descaro con el que le escribía luego de haberle gritado cosas y llamarla "insoportable" y "niña rica mimada" entre otros adjetivos. La peli azul sentía que ya no podía más y que todo tenía un límite y que ella rebasó el suyo. Definitivamente, no quería saber más nada de Yamcha y quería cerrar ese ciclo de una vez y por todas, pero para eso, debía hacerle frente al susodicho, así que agarró valor y le envió un mensaje.
B: Hola Yamcha. Si, me parece perfecto, quiero hablar contigo seriamente. Nos vemos ahí a las 13 pm. Hasta luego.
Envió el mensaje y no esperó respuesta de su parte, de hecho, si la había, no le interesaba, ahora lo que importaba era el comité de empresas que estaba a punto de dar lugar. Entró a la sala de juntas y reparó que ya la secretaría tenía todo listo y organizado encima de la mesa, en la cual había 15 sillas ya que estarían presente 15 personas. Sintió su corazón latir fuertemente, ya que aún no podía creer que la propuesta que hizo, fue aprobada por los jefes de departamento para ser presentada como "la estrella" a otras compañías. Si bien, su padre comenzó con ideas de empaquetamiento y encapsulamiento a objetos minúsculos, así como fabricación de micro moldes de plásticos, Bulma pensó que esto se podía realizar incluso a gran escala y para otras industrias. Se realizaron prototipos, se hicieron las pruebas y cuando todo dio resultado, decidieron que el proyecto de Bulma debía ser presentado, así de esta forma, tendrían como clientes, compañías de la industria del target pensado por ella y a su vez, estas compañías recomendarían sus servicios a otras empresas extranjeras, especialmente en Estados Unidos y Europa. Miró el reloj. Faltaban 10 minutos para que las personas comenzaran a llegar. Inhaló y exhaló…
En la empresa Vegetasei
Vegeta se encontraba en su oficina, sentado en su computador trabajado concentrado haciendo un plan financiero en base a la situación actual de la empresa. La empresa iba de maravilla, pero quería trazar un plan en caso de que su padre decidiera aprobar las inversiones en aquella empresa en la cual se realizaría el comité y que, por cierto, había olvidado el nombre. Se sentía un estúpido porque no podía recordar el nombre de aquella dichosa compañía y no le quería preguntar a su padre directamente, ya que sabía que éste lo regañaría y luego comenzaría con sus sermones sobre la responsabilidad y el odiaba todo aquello. Pensó en comunicarse con Nappa y preguntarle. Marcó la extensión que comunicaba con la oficina de su primo y le contestó la secretaria:
- Buenos días, Sr. Vegeta, ¿en qué le puedo ayudar?
- Buenos días, ¿se encuentra Nappa? – contestó tajante Vegeta
- No, señor. El salió con el Sr. Zorn a un comité, ¿quiere dejarle algún recado? – contestó la secretaria de Nappa
- No, ninguno. Por cierto, ¿sabes el nombre de la compañía a la cual van a asistir? – preguntó Vegeta para finalmente tener la información que le faltaba
- Es la Corporación Cápsula, Sr. Vegeta – dijo la secretaría, haciendo énfasis en su nombre
- Muchas gracias – le dijo Vegeta y cerró sin más
Ya había escuchado hablar de esa compañía y que fabricaban moldes y aplicaciones en plástico, pero pensaba que ese tipo de servicio no le favorecían en nada a Vegetasei, a menos que su padre ya hubiese hablado con algunos de los representantes de la empresa y existiera algún tipo de trato llamativo que pudiera beneficiar a la compañía. Definitivamente, se arrepentía no tener más información respecto a aquello; se sentía un estúpido y eso le lastimaba su orgullo. No quería defraudar a su padre y darle razones para que desconfiara de su desempeño; definitivamente, tenía que priorizar aun más su trabajo y olvidarse de Mai y aquellos encuentros candentes que si bien, lo dejaban satisfecho, también lo dejaban agotado. Esperaría a Nappa y ya él le informaría de todo, igual que Zorn haría con su padre y esta vez estaría presente y atento a todos los detalles para saber si lo que sea que tuviera su padre en mente, les beneficiaría.
Toshiba
Chi-Chi trabajaba en la programación de unos componentes informáticos junto a su colega Apule. Estaba concentrada y trabajaba en silencio, pero su colega la sacó de sus pensamientos:
- Chi-Chi, ¿supiste que el jefe del departamento de Programación y el CEO fueron a un comité a la Corporación Cápsula? – le dijo Apule en plan vieja chismosa, para llamar la atención de su colega, ya que se aburría
- ¡Ah si! Ya sabía de ese comité, ¿se te olvida que la hija del dueño es mi mejor amiga? Tengo información de primera mano – le dijo Chi-Chi, sintiéndose orgullosa y al mismo tiempo divertida al ver la cara de su colega de desilusión porque pensaba que el le iba a dar la primicia.
- ¡Ay pero que aburrida! Yo quería ser el primero – le dijo Apule fingiendo tristeza
- Jajaja – rio Chi-Chi – no te preocupes Apule, yo no estoy enterada de muchas otras cosas, así que me puedes decir alguna novedad que no sepa…
En ese momento Chi-Chi sintió su celular vibrar y aunque no le gustaba recibir llamadas mientras estuviera trabajando, cuando vio que se trataba de su novio, sintió su corazón latir de la alegría. Le pidió permiso a su colega y se alejó para contestar la llamada y no incomodar
- Hola amorcito, te hacía descansando, cuéntame, ¿cómo estás? – le decía Chi-Chi emocionada, pero tratando de hablar lo más bajito posible
- Hola amor, no pude dormir, estuve mucho pensando en ti, en nosotros. Necesito verte y hablar. ¿Te parece si almorzamos hoy? Tú escoge el sitio, yo invito – le contestó Upa
- Está bien amorcito, te voy a esperar afuera. Nos vemos entonces, Besos. ¡Muaaa! – le respondió Chi-Chi emocionada, ya que aprovecharía la oportunidad para decirle a su novio que hizo reserva en un hotel espectacular para irse de fin de semana romántico.
- ¡Ay el amor! ¡Mira cómo te cambia la cara! Envidia me das – le decía Apule en tono pícaro
- ¡Apule! ¡A trabajar! – le dijo Chi-Chi sonrojándose – Jajaja. Además, seguro pronto aparece alguien especial para ti
Lo que no sabía Chi-Chi, es que ese almuerzo iba a ser de todo, menos lo que ella esperaba.
En el mercado
- ¡Muchas gracias Sr. Gokú! La calidad de los alimentos nunca decepciona. Es un placer hacer siempre negocios con usted – le decía un señor dueño de la abarrotería más grande del mercado y que siempre le compraba los alimentos a la familia de Gokú.
- De nada Sr. Recoome – le dijo Gokú entusiasta mientras se sobaba la parte trasera de su cabeza – la próxima semana traigo las fresas
- Estaré esperando, que ya es temporada. Saludos a sus padres, tengo ya mucho tiempo que no sé de ellos – le dijo el Sr. Recoome estrechando la mano de Gokú
- ¡Claro que sí! Cuídese mucho – le dijo Gokú sonriéndole ampliamente. Cuando caminaba rumbo de vuelta a su camión, sintió su celular sonar y lo sacó de su bolsillo. Se alegró al ver que era su amigo Krillin
- ¡Krillin! Amigo, ¿cómo estás? ¡Tanto tiempo! – contestó Gokú con evidente entusiasmo
- ¡Gokú! Fueron muchos meses amigo. ¿Tú cómo estás? – hablaba Krillin intentando ocultar su tristeza
- Bien, aquí trabajando. Justo salgo del mercado, luego debo entregar otros pedidos y termino por hoy. Debemos vernos – le dijo Gokú, ya que después de varios meses, le apetecía ver a su amigo de hace años y con el cual perdió contacto debido a las peticiones de Suno
- Si Gokú. Digamos que estoy pasando por un mal momento y necesito del apoyo moral de un amigo – le soltó Krillin finalmente
- ¡Ay Krillin! – expresó Gokú con una voz acongojada al darse cuenta de la tristeza de su amigo - ¿Te parece si nos vemos hoy mismo? Justamente el sitio donde debo entregar el último pedido está bastante cerca de la Academia. A las 15 h estoy allá – le dijo mientras miraba su reloj
- ¡Perfecto! Yo termino a las 14:30. Entonces nos vemos acá amigo. Hasta ahora – dijo Krillin más emocionado
- ¡Hasta luego Krillin! – cerró la llamada – Genial. Menos mal falta poco para terminar. Luego de estos pedidos voy a buscar un buen sitio para almorzar que tengo hambre. ¡Qué lástima que no le dije a mamá que me mandara más comida! – dijo mientras nuevamente encendía el motor del vehículo y sintonizaba las noticias en la radio.
En la Embajada de Italia
Launch hacía su trabajo como era habitual; organizaba la agenda del embajador, realizaba los informes y atendía a las personas que necesitaban algún trámite especial o a requerir información. Era de esos días bastante tranquilos, así que estaba un poco relajada. Luego de regreso a su escritorio, abrió un cajón para sacar su agenda y vio su celular vibrar, cuando lo tomó, se dio cuenta que era Ten. Abrió el mensaje:
T: De hecho, llegué hace media hora a Tokio. Voy a pasar a tu trabajo a la hora de tu almuerzo.
Launch sintió emoción al leer ese mensaje, ya que el hecho que Ten fuera hasta su trabajo, demostraba que estaba dispuesto a arreglar las cosas y quería reconciliarse con él. Le hacía falta y también el pequeño Chaoz echaba de menos a su hermano mayor.
L: Ok cariño. Acá te espero, ya quiero verte ❤️
T: Entonces nos vemos 😁
Después de eso miró el reloj y vio que faltaban 2 horas para que fueran las 13. Frotó sus manos de emoción como una niña pequeña, porque después de días de ausencia de su novio, finalmente las cosas iban a volver a la normalidad. O eso creía, pero nada más lejos de la realidad.
En la Corporación Cápsula
Ya el comité había dado inicio y estaban viendo el vídeo de presentación interactivo donde se explicaba las funciones de la Corporación Cápsula y se mostraba cada una de las instalaciones y laboratorios, así como también el proyecto revolucionario. En el comité había representantes de altos cargos de las compañías multinacionales más importantes del país, como la Farmacéutica Daiichi Sankyo que llevó a 3 representantes, la Mitsubishi Plastics que llevó a otros 3 representantes entre ellos el Dr. Maki Gero, la Canon Medical llevó a 2 representantes, Toshiba a otros 2 y por último Vegetasei llevó a 2 representantes que se trataban nada más y nada menos que Nappa y Zorn. A Bulma le llamó la atención que éstos fueran los representantes ya que a diferencia de los otros presentes, eran hombres relativamente jóvenes que no pasaban de los 31 años como mucho; la peli azul no pudo evitar mirar sus rostros con atención y detallar los rasgos: se notaban serios, muy analíticos y calculadores: Nappa el Chief Operations Officer, era bastante alto y corpulento, le recordó a los luchadores de la WWE, en cambio Zorn el Chief Information Officer, a pesar de estar serio, parecía más sereno que el anterior, tenía rasgos finos y era bastante atractivo. Justamente cuando lo miraba, el susodicho volteó su rostro en su dirección, luego le dedicó una media sonrisa. Bulma avergonzada, le sonrió tímidamente y volvió a mirar la pantalla
- ¡Qué estúpida Bulma Briefs! ¡Ahora va a pensar mal! Ojalá esto no lo arruine – pensó, mientras todavía sentía la mirada analítica de Zorn. Finalmente, la presentación terminó y se encendieron las luces, fueron 2 minutos, pero para ella se sintió una eternidad, ya que no estaba acostumbrada a que la miraran de forma escudriñadora.
- Señores, si alguno de ustedes tiene alguna pregunta, está en toda libertad - dijo el Sr. Briefs.
Nappa alzó la mano para realizar la primera pregunta:
- Este sistema de encapsulamiento nuevo, ¿en qué beneficiará a nuestra empresa? – mientras miraba a cada uno de los presentes.
A continuación, todos miraron a Bulma, para que ella explicara. Esto la tomó de sorpresa, ya que ella esperaba que fuera el jefe del laboratorio, el Dr. Murasaki quien explicara, luego ella alternó su mirada entre su padre y su jefe y ambos asintieron en señal de que hablara. Bulma respiró y a continuación, llenándose de seguridad respondió:
- Verá Sr. Nappa, su empresa, lleva años produciendo distintas formas de energía alternativa, especialmente las células fotovoltaicas, sin embargo, la lluvia y otros mecanismos pueden causar estrés. Por ello, nuestro sistema de encapsulado les sería muy útil para la protección de las células mientras que las mismas continúan a recibir la luz solar, ya que el material de acetato de vinilo al ser transparente, recibe la luz, pero aísla el agua y el viento. En resumen, los materiales no comprometen el funcionamiento de los paneles y como beneficio adicional, el material absorbe el doble de la luz solar – le contestó Bulma con esa naturalidad que la caracteriza cuando sabe de lo que está hablando. Le sonrió a Nappa, para de esta forma, romper la barrera y que éste se decidiera – además, hay otros materiales como teflón y PVB.
Todos los presentes quedaron boquiabiertos con la explicación de Bulma, incluyendo a Zorn y a Nappa, éste último le sonrió y no pudo evitar tomar detalle de ella
- ¡Tiene cerebro y encima está buenísima la condenada! – pensó el grandulón
- ¿Alguien más tiene alguna otra pregunta? – volvió a añadir el Dr. Briefs, a la vez que miraba con orgullo a su pequeña princesa y viendo lo bien que se desenvolvía en su primer comité. Esta vez fue el Dr. Gero quien intervino:
- ¡Oh querida Bulma! Me sorprende lo genio que eres para tu corta edad. Definitivamente, creo que mis colegas aquí presentes y yo estamos de acuerdo en que este proyecto parece muy interesante, sin embargo, nos preocupa el tema de las burbujas de aire en las máquinas de termo inyección de plástico con las que trabajamos – le expresó el Dr. Gero mientras que sus colegas asentían
- ¡Muchas gracias por el cumplido Dr. Gero! Verá, generalmente en un proceso de encapsulamiento se corre el riesgo de tener burbujas de aire, pero el sistema que usamos es totalmente al vacío, para evitar rigidez dieléctrica o corrosiones en los cables y componentes. Esto también va a evitar el sobrecalentamiento y averías de las piezas, así no tienen luego que desecharlas o tener altos costos de reparación – le respondió Bulma sonriente y el doctor le regresó la sonrisa. El Dr. Murasaki también le sonreía y discretamente le hizo seña de pulgares arriba.
- Una última pregunta – expresó el CEO de la Canon Medical, que se responde al nombre de Toshio Takiguchi – ¿en qué consiste el proceso de encapsulamiento?
- Excelente pregunta Dr. Takiguchi – respondió Bulma emocionada, ya que finalmente podría exponer el proceso de su idea del método mejorado de encapsulamiento, se puso de pie y explicó – El proceso de encapsulamiento en sí consta, por regla general, de dos o tres pasos. En un primer paso la pieza se rellena de material en la cámara de encapsulamiento evacuada previamente. Gracias al vacío ahí aplicado, los bobinados de cable son impregnados homogéneamente con el material de encapsulado. Durante la ventilación posterior aumenta la presión y el material es presionado, en contra de la tensión superficial, aún más en las pequeñas cavidades de los bobinados. Sigue un encapsulado final que garantiza que la pieza quede revestida uniformemente con material de encapsulado y, a la vez, obtenga un acabado mejorado. Este proceso es útil para diversas industrias: electrónica, robótica, electromovilidad, aeronáutica e incluso aparatos médicos que es lo que a usted le concierne – finalizó Bulma con una sonrisa. Se sentó, hubo un silencio.
- De mi parte puedo decir que me parece muy interesante todo. Me parece que estamos dispuestos a cerrar el trato con la Corporación Cápsula para que sea nuestro proveedor de encapsulamientos – dijo el CEO Sunao Manabe de la Farmacéutica Daiichi Sankyo – aunque antes, nos gustaría conocer sus instalaciones.
Cuando escuchó estas palabras, Bulma sentía que le venía el alma al cuerpo y quería saltar de alegría. Miró a su padre y al Dr. Murasaki, como para comprobar si ellos también habían escuchado lo mismo
- Me parece que también vamos a tener que cerrar el trato – dijo el Dr. Takiguchi
- Nosotros igual – expresó el CEO de Toshiba Nobuaki Kurumatani mientras miraba al Director de Programación y jefe de Chi-Chi y éste asentía
- Nada más que añadir. Es un honor comenzar esta parcería con ustedes – dijo el Dr. Gero
El Dr. Briefs, el Dr. Murasaki y Bulma estaban que no cabían de la felicidad que sentían, ya que estaban cerrando tratos con las multinacionales más importantes. Solo faltaban que los representantes de Vegetasei dijeran alguna cosa, por primera vez, habló Zorn:
- Nos ha parecido bastante interesante y prometedor el proyecto del sistema de encapsulamiento; si fuera por nosotros, diríamos que si, pero me gustaría primero consultarlo con el presidente, para explicarle todo mejor, que el analice y luego si es posible, realizar una segunda reunión con él – dijo con un tono sereno y con una desenvoltura innata - ¿No es así, Nappa?
- En efecto. Pero les puedo asegurar, que, muy pronto van a oír de nosotros – dijo Nappa sonriente, a diferencia de Zorn que solía ser más serio
- Bueno, agradezco a todos su presencia, se levanta la junta y los invito a un pequeño recorrido conmigo y el Dr. Murasaki por nuestras instalaciones y laboratorios – dijo el Dr. Briefs mientras se ponía en pie.
Todos los asistentes también se levantaban de sus asientos y se dirigían a Bulma para agradecerle y estrechar su mano. Ella les sonreía y les agradecía su presencia y el voto de confianza en la Corporación, prometiendo una vez más, que no se arrepentirían de su decisión, muchos incluso le daban sus tarjetas de presentación. El Dr. Gero como ya la conocía hace muchos años por tratarse de una de las mejores amigas de su hija e incluso la consideraba como una sobrina, se despidió de ella con un abrazo:
- Felicidades por tus logros querida Bulma, definitivamente, tu padre debe estar muy orgulloso de tener una hija tan brillante como tú – le expresó – después debemos reunirnos todos
- ¡Muchas gracias! ¡Claro que si Dr. Gero! Ya quiero contarle todo a Lázuli cuando la vea hoy – le dijo Bulma sonriente al padre de su mejor amiga
- Dile que no llegue tarde a casa – y luego caminó hacia la puerta donde estaban los demás
- Un placer Dra. Briefs – le dijo Zorn mientras estrechaba su mano y le daba su tarjeta – quizás nos volvamos a ver, le sonrió y le guiñó un ojo. Todo pasó tan rápido que a Bulma no le dio tiempo a reaccionar
- Mucho gusto Dra. Briefs, felicidades por su idea tan brillante – le dijo Nappa sonriente mientras disimuladamente la escaneaba con la mirada
- Oh, nada de formalidades Sr. Nappa, puede llamarme Bulma – le dijo mientras estrechaba su mano
- Entonces mucho gusto Bulma – y luego besó su mano. Bulma se sorprendió ante este gesto, ya que no era un gesto de formalidad. Cuando finalmente, todos se fueron y quedó sola, comenzó a dar brincos de alegría y se sintió orgullosa de ella misma, claro, después de todo, ella era Bulma Briefs. Sintió un peso menos encima, luego vio su reloj. Eran ya las 12:30 del mediodía. En media hora se vería con Yamcha, dispuesta a terminar la relación de una vez y por todas. Por primera vez sentía, que todo estaba de acuerdo a lo planeado y que el universo estaba a darle la plenitud que tanto anhelaba desde hace ya muchos años.
Nappa, se disculpó con los presentes, ya que dijo que debía retirarse por unas diligencias que debía hacer antes de ir a Vegetasei y que, por ende, no estaría presente en el recorrido. Se despidió estrechando la mano de todos y agradeció al Dr. Briefs y al Dr. Murasaki por el comité. Tomó el ascensor hasta el estacionamiento y le marcó a Raditz:
- Rapunzel, Rapunzel baja tu cabello – le dijo Nappa con tono burlón cuando su amigo respondió el celular
- Jajaja ¡qué bueno que llamas! Hace tiempo que no se te ve el pelo – le contestó Raditz también burlón, ya que siempre entre ellos se hacían esa clase de bromas
- Estoy saliendo de un comité de multinacionales, así que estoy cerca de tu trabajo, ¿quieres ir a almorzar? – le preguntó Nappa mientras encendía el motor de su vehículo
- No voy a poder. Hoy traje almuerzo de casa, mi madre preparó mi comida favorita y si no la como, me mata – dijo Raditz
- Ni modo, voy a tener que almorzar solo con Vegeta. Por cierto, ya le dije de la salida el fin de semana y concordó, así que vamos a divertirnos como se debe. Verás como nos van a llover mujeres – le expresó Nappa con un tono alegre, ya que es un mujeriego por naturaleza – Y esta vez vas a tener mujeres de verdad, no como la víbora de tu ex novia
- Jajaja, espero que tengamos éxito. Por cierto, invité a mi hermano, así que te va a tocar menos esta vez, vas a tener que compartir – le dijo Raditz
- Esta vez yo me quedaré con lo mejor, ustedes son demasiado niños jajaja – le dijo Nappa burlón – Bueno amigo, nos vemos el viernes. No se te olvide pasarme la ubicación del lugar. Chao Rapunzel
- Está bien, después te la paso. Chao Dr. Evil.
Nappa no podía esperar a encontrarse con Vegeta para contarle de la "muñeca preciosa" que conoció en la Corporación Cápsula.
TOSHIBA
Chi-Chi ya se encontraba en la parte de afuera del edificio, esperando por Upa y estaba ansiosa por contarle de su plan de irse de fin de semana romántico. Apule se despidió de ella, deseándole suerte en su encuentro. Chi-Chi se sentía nerviosa, pero tenía la esperanza de que su novio se iba a emocionar con la idea de pasar un tiempo a solas. De hecho, ya algún tiempo que no salían y generalmente él hacía las visitas a casa de ella, donde se encontraba siempre su padre y así no podían tener intimidad; esto era la causa de molestia de Upa, así que pensaba ella, que el problema estaría solucionado momentáneamente. Justamente, en eso apareció Upa y ella emocionada, como niña pequeña corrió a sus brazos.
- ¡Amor! Te extrañé tanto – le dijo Chi-Chi mientras lo abrazaba aferrándose a él. El correspondió el abrazo y le dio un corto beso en los labios.
- Yo igual. Cuéntame, ¿cómo va tu día? – le preguntó Upa en un tono neutral
- Pues ya sabes, lo de siempre programando que es lo mío jajaja – le dijo Chi-Chi divertida – pero estoy feliz ahora que estás aquí, así podemos pasar un rato juntos
- ¡Claro que si! ¿Y ya sabes el sitio al que vamos? – preguntó Upa mientras miraba a el rostro de su novia: era hermosa y le encantaba como le lucía el broche perlado que llevaba en el lado izquierdo de su cabello, le daba un aire de princesa, le sonrió y se comenzaba a sentir culpable, por la conversación que iba a tener con ella una vez llegaran al restaurante…
- ¡Si! Hay un restaurante aquí a una calle, que tienen comida abundante, riquísima y atienden rápido – le contestó Chi-Chi mientras le tomaba la mano y apresuraba el paso guiando a su novio
Vegetasei
Vegeta se encontraba en una pequeña sala que era usada algunas veces como comedor por los altos mandos de la empresa, esperaba a Nappa ya que el susodicho lo llamó para avisarle que compró comida para almorzar los dos y además le informaría como fue el comité, aunque no lo demostró y fingió indiferencia, la verdad si le causaba curiosidad saber como les fue porque si era un trato beneficioso para la compañía, estaría más que contento. Notó que cuando Nappa lo llamó, éste estaba más emocionado que de costumbre y él solo se emocionaba de esa forma cuando se trataba de mujeres, por lo que sospechó que en parte tenía algo que ver. Como si el pensar en Nappa lo hubiese llamado telepáticamente, ya se encontraba su primo cruzando la puerta de la sala-comedor.
- ¡Ya llegó la alegría del pequeño Vegie! – dijo en un tono canturreado Nappa mientras se aguantaba la risa, ya que sabía que a su primo le disgustaba el diminutivo
- ¡Maldición Nappa! ¿Quieres morir? – le dijo Vegeta fastidiado
- Tranquilo pequeño, que hoy solo traigo buenas noticias – decía Nappa mientras dejaba en la mesa las bolsas con comida tailandesa que había traído para los dos y las abría. Si algo tenían ellos, era un apetito voraz, ya que como solían entrenar mucho en el gimnasio, necesitaban reponer el gasto calórico.
- ¡Habla de una buena vez y no me marees más! Además, tengo hambre – le dijo Vegeta con un tono altanero
- Verás Vegeta, la verdad debemos hacer ese trato. Cuando Zorn llegue, seguro le informará al tío Vegeta y al resto de altos mandos lo conveniente que va a ser para nuestra empresa. Mira esto – le dijo Nappa, sacando del maletín la carpeta que explicaba detalle a detalle el proyecto y entregándosela a su primo
- ¡Hmmmp!… - fue lo único que dijo Vegeta mientras leía el contenido en la carpeta. Después de analizarlo, preguntó - ¿Sistema de encapsulamiento?
- Si, sirve para proteger los paneles solares de los daños externos y que absorban más luz solar, así lo explicó la doctora, que ahora olvidé su nombre… - dijo Nappa mientras se rascaba la barba
- ¡Ah! Eso explica porque prestaste atención cabeza hueca, así que había una mujer ahí – le dijo Vegeta con una media sonrisa, ya sabía que sus sospechas si eran ciertas
- ¡Y estaba buenísima! No sabes de lo que te perdiste primo – le dijo Nappa mientras mordía su labio inferior
- ¡Pero que vulgar! – le dijo Vegeta mientras miraba estupefacto la cara de su primo, parecía que estuviera al borde de un aneurisma – Además, no confío en tus gustos, para ti hasta una escoba con falda es atractiva – le soltó Vegeta con sorna
- Bueno está bien, no me creas. Por lo visto, hasta Zorn le dio sus miraditas. Creo que será mejor que esperes por él para que explique mejor, sabes que yo solo me encargo del suministro y las operaciones, del resto no entiendo nada – le dijo Nappa encogiéndose de hombros y dándole un primer bocado a su comida.
- ¡JA! Nada raro. Tú nunca entiendes nada – le dijo Vegeta sarcástico, mientras también se disponía a comer
En un parque cerca de la Embajada de Italia
Launch estaba sentada en una banca esperando por Ten, quien le había marcado diciéndole que primero pasaría por Chaoz a la escuela, a ella se le hizo extraño, pero no indagó mucho. Pensó que tal vez el pequeño debía estar enfermo para ir por el temprano a la escuela. Revisó la hora en su celular y eran las 12:55, así que ya debían estar por llegar. Ya comenzaba a tener hambre y quería que Ten y Chaoz llegaran para ir a comer. Tarareaba una canción para relajarse, ya que la impacientaba esperar y no quería volver a estallar cuando llegaran y que se iniciara otra discusión. Fue sacada de sus pensamientos cuando el pequeño Chaoz la llamó entusiasmado y corrió hasta ella para abrazarla
- ¡Hola cariño! – le respondió ella abrazándolo de vuelta - ¿Tienes hambre? ¿Quieres ir a McDonald's? – le preguntó sabiendo que a él le encantaba ir a comer ahí y que el sundae era su helado favorito
- ¡Si, vamos! – dijo el niño saltando de la emoción
- Chaoz, Launch... – habló Ten con un tono neutral y con su rostro neutro sin ningún tipo de expresión. Luego Launch reparó que llevaba a su espalda 2 mochilas y traía una maleta
- ¡Cariño! ¿Por qué no dejaste las cosas en el apartamento antes de venir? – preguntó Launch curiosa y bastante inadvertida del drama que venía a continuación…
- Launch…no pienso volver al apartamento, de hecho, fui a recoger mis cosas y las de Chaoz antes de ir por él a la escuela. Vamos a vivir a la casa que nos dejó nuestro abuelo – expresó Ten impasiblemente
- ¿Qué? ¡¿Pero, por qué?! – preguntó alterada Launch, sintiendo el pulso en los oídos y su corazón palpitar tanto que casi parecía que se le iba a salir del pecho
- Estuve pensando las cosas y creo que lo mejor es que terminemos nuestra relación…ya no podemos vivir todo el tiempo de pelea, ya no nos soportamos y tú tienes un carácter demasiado explosivo. Lo siento, pero no puedo lidiar más con esto Launch, no fue fácil tomar esta decisión, pero creo que es lo mejor. Aquí te traje las llaves del apartamento – le dijo finalmente Ten, así sin, filtros, causando incluso una reacción de shock y sorpresa en su hermano pequeño.
Launch se quedó en shock total, las palabras parecían tan lejanas ahora, no escuchaba nada más a su alrededor, solo el zumbido de sus oídos y el eco de las palabras de Ten. Inmediatamente, sin poderlo evitar, comenzó a llorar amargamente. Su llanto se intensificó aún más cuando vio que Ten ni siquiera se conmovió un poquito, seguía con su inexpresión de siempre y seguía con la mano extendida esperando a que ella tomara las llaves del apartamento, luego vio que el pequeño Chaoz también comenzaba a llorar amargamente y la abrazó
- ¡Launch, yo me quiero quedar contigo! – lloraba Chaoz mientras se aferraba a ella fuertemente
- ¡Chaoz no hagas esto más difícil, ven aquí! – reprendió severamente Ten a su hermano, ya que él sabía del vínculo que se había formado entre él y su ahora ex novia y ahora tendría que lidiar con la tristeza de su hermano menor. Se acercó a donde ella estaba, tomó una de sus manos y le entregó las llaves. – Lo siento Launch, créeme que lo intenté, entender tu mal genio y carácter explosivo, soportar esas agresiones verbales, esos reclamos, pero ya no puedo más. Simplemente no soporto más la convivencia contigo.
Chaoz volteó a mirar a Ten, primero con asombro y luego lo fulminó con la mirada; él era un niño y no entendía de relaciones de adultos, pero le parecía que su hermano mayor estaba siendo bastante insensible con la chica después de todo lo que ella hizo por ellos, en cambio Launch simplemente no decía nada, lloraba y cuando por fin se calmó, respiró, miro al pequeño, le acarició el rostro y le dijo lo siguiente:
- Cariño, no te preocupes, siempre me puedes llamar cuando quieras – mientras le sonreía – Perdóname por esto que voy a hacer – caminando en dirección a Ten y encarándolo con el ceño fruncido.
Él seguía impasible, como acostumbraba a estar, pero luego su expresión cambió a una de sorpresa cuando en sólo cuatro palabras, Launch expresó su furia contenida:
- ¡VETE AL CARAJO MALNACIDO! – gritó con toda su alma y luego le dio un puñetazo en la cara a Ten, logrando que el susodicho tambaleara y se llevara las manos a su nariz debido al dolor; por lo visto las clases de boxeo en el gimnasio le otorgaron un fuerte gancho. Luego se fue corriendo, sin mirar atrás mientras seguía llorando…
En un restaurante de comida japonesa
Chi-Chi estaba sentada, degustando los entrantes que había ordenado, tenía hambre y quería comer lo más rápido posible para revelarle a su novio la sorpresa que le tenía…
- Amor, come – le dijo Chi-Chi dulcemente - ¿en qué piensas?
- Ay amor, esto que te tengo que decir es demasiado difícil – le dijo Upa mientras la agarraba de las manos y suspiraba profundamente
- ¿Qué pasa amor? Me estás asustando – dijo Chi-Chi, sintiendo como su corazón se detenía y luego comenzaba a latir aún más fuerte que antes
- Verás… hoy mi padre me habló y sabes que las personas de mi tribu tenemos creencias y una cultura diferente – pausó para estudiar la expresión de Chi-Chi y vio que ésta asintió confundida a la espera que le dijera aquello que debía decirle – en nuestra cultura todavía existen los matrimonios arreglados y mi padre me informó que ya arregló un matrimonio entre la hija de un amigo de él y yo. Hoy en la noche será la ceremonia de compromiso y en 2 meses se realizará el matrimonio – en este punto ya Upa temblaba cuando vio a su novia palidecer
- ¿Q….qué quieres decir con que te vas a casar Upa? Dime que esto es una broma por favor – dijo Chi-Chi tartamudeando, sudando frio y sintiendo su presión bajar
- Créeme que quisiera que fuera así, mi amor, porque te quiero muchísimo y de verdad que quería hacerte mi esposa, pero lastimosamente no puede ser – dijo Upa apretando la mano de Chi-Chi – eres una chica dulce, linda e inteligente y sé que vas a encontrar una persona que logre hacerte feliz, amarte muchísimo y formar esa familia que nosotros no vamos a poder.
Chi-Chi sentía que todo le daba vueltas, sentía unas horribles náuseas y ganas de llorar, con lo poco de razón que le quedaba, se puso de pie como pudo, tomó su cartera y caminó hasta la salida del restaurante. Upa, al verla en ese estado, sacó unos billetes y los dejó en la mesa, luego se apresuró para ir tras ella, ya que sabía que acababa de romper su corazón y ella no se encontraba bien en este momento
- Chi-Chi, ¡amor espera! – gritó Upa mientras apresuraba el paso y logró alcanzarla, ella finalmente habló después de salir del shock:
- ¡No me digas amor! Tú y yo ya no somos nada, acabas de terminar conmigo, deberías llamar así a tu prometida – le dijo Chi-Chi con una calma fingida, cuando en realidad por dentro se contenía ganas de asesinarlo y gritarle todo lo que se le ocurriera
- De verdad lo siento muchísimo, la verdad me gustaría que… – iba a hablar Upa poniendo su mano en el hombro de Chi-Chi, pero fue interrumpido y ella bruscamente apartó su mano
- La verdad es que nada, Upa, no hay nada que decir. Solo me queda desearte que seas feliz con tu futura esposa y no te preocupes, te puedes ahorrar mi invitación, aunque seguro que tampoco pensabas invitarme – le dijo Chi-Chi fríamente – Adiós Upa, espero que en otra vida si podamos coincidir – le dijo y luego se fue corriendo sin mirar atrás, a pesar que escuchaba que su ex novio la llamaba.
Chi-Chi corrió desesperadamente, sentía que su pecho quería reventar de la tristeza y las lágrimas amenazaban con salir de su cara, pero quería esperar llegar hasta el edificio de Toshiba, para luego poder sollozar en el baño. Llegó a la entrada del edificio y vio que en la puerta estaba Apule, junto con otros colegas y cuando la vio llegar se le acercó y le preguntó:
- ¡Querida! ¿Cómo te fue en tu cita romántica con tu novio? – al no recibir ninguna respuesta, se acercó más y se dio cuenta de la palidez que ella tenía en su rostro y después vio como Chi-Chi se desvanecía, pero la tomó en brazos a tiempo para evitar que cayera al suelo - ¡¿Chi-Chi, querida?! – llamaba angustiado mientras tocaba su cara y notó el sudor frio de su frente - ¡Rápido, llevémosla a la enfermería! – le decía en voz alta a sus colegas mientras apresuraba el paso con la joven en brazos…
En un restaurante italiano
Yamcha se encontraba entretenido hablándole a Bulma respecto a su entrenamiento, le explicaba que en un par de meses su equipo a jugar un torneo de béisbol en Dubái y que estaba emocionado:
- ¡Lo mejor es el hotel donde nos vamos a hospedar! Es aquel en forma de vela, dicen que es el hotel más lujoso del mundo – dijo Yamcha con la emoción de un niño a quien le dicen que lo llevarán a la dulcería, estaba tan concentrado que ni siquiera se percató de la cara de fastidio con que lo miraba Bulma y es que ella no podía creer que después de la discusión de la noche anterior, él le hablara así tan tranquilo como si nada, asumiendo que todo estaba bien
- ¡Ah! Así te puedes portar mal, ¿verdad? – le dijo Bulma con sarcasmo, luego reparó que algunas personas miraban curiosas a la mesa donde estaban sentados y supuso que era porque reconocían a Yamcha
- Jajaja, pero ¡¿qué dices?! Yo siempre me porto bien, aquellos deslices quedaron en el pasado, muñeca – le dijo Yamcha relajado
- Claro, ¡te portas tan bien que subes una historia en el Snapchat donde se ve claramente que estás cenando con una mujer! Yamcha no me quieras ver la cara de estúpida, ¿acaso pensabas que no me iba a dar cuenta? – le dijo Bulma intentando no levantar la voz para no hacer un escándalo
- Ya te dije que es solo una amiga, muñeca linda – le dijo Yamcha sonriéndole y acariciando su mejilla. Justamente cuando expresó eso, como si su propia lengua lo castigara o el universo conspirara para que Bulma se diera cuenta de una vez por todas de la traición de su novio, se apareció la supuesta amiga de Yamcha, una pelirroja de ojos azules acompañada de una amiga:
- Amor, ¿qué haces aquí con ésta? ¿Quién es ella? – le preguntó mientras se le acercaba abrazándolo por detrás y fulminando con la mirada a Bulma
- Soy su novia – dijo Bulma, mientras sentía que la sangre le hervía y se ponía roja de la furia
- Esto debe ser una broma, porque nosotros somos novios hace 8 meses – decía la pelirroja con mucha naturalidad, sin soltar a Yamcha, quién estaba pálido al encontrarse en esa situación tan bochornosa
- ¡Pues no! No es ninguna broma, de hecho nosotros tenemos un noviazgo hace 8 años – dijo Bulma con toda la seguridad del mundo – Perdón, corrijo, teníamos, porque hoy se acabó, así que tenlo, es todo tuyo querida – terminó de decir Bulma mientras se ponía de pie, se ponía su blazer y tomaba su bolso, sacó su billetera y dejó unos billetes en la mesa – Aquí está mi parte del almuerzo, hasta luego – luego caminó hasta la puerta, pero después se devolvió, llegó a la mesa y tomó el vaso de refresco que tenía Yamcha y se lo vació encima, empapándolo todo. Después salió con una sonrisa del restaurante, pero cuando se alejó lo suficiente y entró por un callejón para tomar un atajo más rápido hasta la Corporación Cápsula, rompió en llanto. Una parte de ella se sentía liberada y pensó que esto era lo que debía haber hecho hace muchos años luego de la primera traición, pero también se sentía triste y humillada por la situación que tuvo que pasar y enterarse que su novio le había vuelto a ver la cara de estúpida por 8 meses y que nunca cumplió sus promesas…
¿Qué tal? Espero que les guste, ya aquí dejé una pequeña dosis de drama, ya que tampoco quiero que haya mucho. Como siempre, espero sus reviews, para saber su opinión. Un abrazo enorme y a cuidarse mucho en esta pandemia 💕
