Titulo: I know what you did last Fucking Summer

Rating:T(?)

Disclaimers: Naruto no me pertenece. Solo uso sus personajes fuera de su papel en el manga/anime para ponerlos en mi historia. Son como actores pero sin sueldo. A mi tampoco nadie me paga por esto.


Capítulo 1


Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.

Hora:12:58 AM

Era más tarde de lo que acostumbraba estar despierta. Solo tenía que terminar un par de capítulos más y podría descansar. Volteo a ver a su hermana menor que se encontraba dormida en su cama gemela.

-Deberías dormir.

Escucho una voz desde la puerta de su cuarto, parado en la puerta estaba su tío Iroha observándola con los mismos ojos grises que los de ella. Frustrado la miraba que aún estaba en su escritorio.

- Eso haré en unos minutos.

Le deseó las buenas noches antes de retirarse de la puerta. Hinata decidió acostarse en su cama, intentando desviar la atención a los temas que tenía que leer. Empezó a cerrar los ojos hasta que por fin pudo caer en un sueño profundo. Habrían pasado unas cuantas horas cuando el ruido de un relámpago fue lo que levantó a Hinata, se movió de su cama para ver por la ventana como iba la tormenta.

Los escalofríos empezaron a llegar a su cuerpo. Se acomodo en una posición más cómoda y calmó su respiración, esforzándome por escuchar la lluvia y el viento que golpeaba su casa. Otro relámpago volvió a iluminar todo su cuarto para después de unos segundos escuchar el sonido de este. El sonido vibra hasta sus dientes, en sus huesos, haciendo pensar que algo podría romperse.

-Hinata…

No todos los héroes usan capa.

-Aquí estoy.

-¿Estás bien?-escuchó que pregunto Neji en voz baja.

-No.

-¿Tienes tu lámpara?

La luz se había ido, estaba tan oscuro que no podía ver sus dedos cuando los acercó a su cara. Podía escuchar su respiración hacerse más fuerte por segundo, sintió que su pecho comenzaba a hincharse en respiraciones rápidas e inquietas que no había experimentado en mucho tiempo. Hinata tenía su lámpara debajo de su colchón de la cama, lo tomo y apuntó en dirección al techo para dejar ver la luz en forma de círculo.

-Estás hiperventilando-dijo su primo preocupado, lo escuchaba en dirección hacia donde estaba la puerta de su cuarto. Escuchó un suspiro por parte de él.

-¿N-no?-contestó tartamudeando.

-Haste a un lado- su voz parecía retumbar a través de las sábanas, Neji se metió entre las sábanas de su cama como lo hacía cuando tenía diez años.

El miedo que había estado tratando de ignorar se apoderó de ella al escuchar otro trueno. Sintió el cuerpo grande y varonil de su primo a lado de ella, con más calma se giró para estar en los brazos de él.

-Estás bien-ordenó Neji al mismo tiempo la abrazaba con fuerza.

-Aun tengo pesadillas-confesó acercando más su cara en el pecho de su primo.

-Yo aun las tengo.

Su cuerpo no seguía sus órdenes y comenzó a temblar.

¿Algún día podrá superar ese trauma?¿Sería perdonada por Neji? Su respiración empezaba a regularse y llevar el mismo ritmo que el de su primo.

-Calma, vas muy bien.

Neji sabía lo que iba a decir, siempre sabía. Era su mejor amigo, su alma gemela y su familia. En un mundo horrible con lo que se vive cada día, él era esperanza. La llenaba de vida y se sentía segura. Los dedos de Hinata se empezaron a mover, primero recorrieron los brazos de este y luego llego a su espalda.

-Tranquila, estoy aquí.

Los abrazos de Neji eran los mejores. Pasaron unos minutos más hasta que el miedo se había ido de su cuerpo y comenzaba a relajarse. Cerró sus ojos y su último pensamiento fue guardar la ropa de la esquina de su cuarto.

Antes de que sonara el despertador, ella se levantó sin hacer ruido. Miro hacia afuera: todavía estaba oscuro y la tormenta había terminado. Neji dormía a su lado, con un sueño agitado. Lo más probable es que tenía pesadillas de aquella noche. Le dio un beso en su frente y observó como es que se tranquilizaba. Se necesitaban el uno al otro.

Se levantó de la cama sin levantar a su primo, se acerco a la ventana y volvió a ver el cielo oscuro que se encontraba despejado. Suspiró profundamente. Hace tiempo había aceptado la muerte que habían provocado y los convirtió en parte de su vida; no podía ceder el arrepentimiento. Se negó a sentir lástima por ambos o sentir lástima por sus circunstancias. Tenía el apoyo y afecto de su familia. Además, tenía que concentrarse en el presente. Salió del cuarto y encendió la luz del baño.


Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.

Hora: 6:50 AM

-¡NEJI DEJA DE DORMIR EN LA CAMA DE HINATA!

El grito de su prima Natsu fue lo primero que escucho al salir del baño para ver la escena que tenía frente a ella..

-¡Qué demonios!-gritó el castaño, dándose la vuelta inmediatamente y mirando tan intensamente a Natsu.

-Levántate- reitero la mayor de las Hyugas.

-Podrías haber elegido un mejor método para levantarme - se quejó Neji.

Hinata se encogió por las molestias que le causaba a Neji. Natsu, su prima mayor, había empezado a prohibirles que durmieran juntos. Lo entendía, ya no eran niños. Pero sus interacciones eran inocentes y sobreprotectoras.

-Lo intenté, vago perezoso- contestó Natsu que se terminaba de arreglar mientras se veía en el espejo de su cuarto.

Esto necesitaba detenerse.

-Fue mi culpa Natsu-empezó a decir Hinata al mismo tiempo que entraba a su cuarto lista para ir a la escuela-no pude evitar llorar en la noche.

-Hinata, debes de afrontar tus miedos. Neji no puedes hacerle esto, la vas a mal acostumbrar.

-Los celos no te sientan bien, Natsu-le contestó Neji dándole palmaditas en la cabeza aprovechando que la había superado en altura. Las manos de Natsu vuelan hasta su perfecto y brillante cabello.

-Maldito bastardo. Saca tu trasero de este cuarto para que vayan a la escuela, así que date prisa.

Escucho que Natsu se iba de su cuarto furiosa. Admiro a través de la ventana el entorno, cuya familiaridad seguía causando seguridad. Por un momento Hinata pensó en faltar a la cita con la psicóloga, odiaba estar enfrente de la mujer, cada minuto que pasaba a su lado era sufrimiento.

-No vamos a faltar esta ocasión.

Escucho que Neji decía desde la puerta de su cuarto. Él siempre sabía lo que pensaba, Hinata cerró los ojos y le sonrió.

-No lo pensaba.

Abrió los ojos y vio como es que él le regresaba la sonrisa. Tal vez en su otra vida fueron hermanos o tal vez fueron amantes, porque su unión era más fuerte que la de otros.

-Eres la peor para mentir.

Neji se acerca a ella para luego rodearla con los brazos, abrazándola con seguridad y al mismo tiempo como si tuviera miedo de soltarla. Por un segundo, se siente bien, ingrávido y descontrolado. La pelinegra acomodó su cara en el pecho de él, su olor la llevaba a un lugar al que desearía poder volver: su infancia. Cuando las cosas no eran tan pesadas porque era demasiado inmaduro para comprender la realidad de la vida.

Ella era débil.


Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Secundaria Bishop
Hora: 2:30 pm

Hinata veía su maestra que estaba sentada en su escritorio, la opinión que tenía sobre ella, era que parecía ser una de esas maestras solteras que camina penosamente por su trabajo, mirando el reloj, esperando que termine el día para llegar a casa para echarle agua a sus plantas y alimentar a sus tres gatos. Sonó la campana indicando que era la hora de salida. Metió sus cosas en la mochila justo para entrar en los pasillos con casilleros azules que ahora estaban llenos de estudiantes que se apresuraban para salir de ese lugar. Camino con paso perezoso por los pasillos, observando a todos los grupos de amigos de la escuela. En su mente, esto parecía una escena barata de High School Musical 2.

-Llegas tarde.

-Tu eres muy puntual- le respondió Hinata a su primo que estaba esperándola en su casillero.

-¿Y tus amigos?-pregunto Neji levantando una ceja.

-Kiba tiene entrenamiento de atletismo hoy -empezó explicar la de pelinegra mientras sacaba un libro de su casillero- Shino tenía que ir a la sala de computación para hablar con el maestro.

-¡Hyugas!

Escucharon como una puerta se abrió de golpe,era el maestro Umino Iruka , el maestro Yamato, y el director que estaban observandolos a ambos.

-Necesito hablar con ustedes.


Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
Consultorio
Hora: 5:00 pm

El cuarto olía a menta y a te verde. La mujer que estaba enfrente de ella se acomodaba sus lentes para empezar la sesión siempre había sido tímida, sentimental e insegura, pero nunca una cobarde. Tampoco expresaba sus emociones abiertamente. Era parte de una de las características de los Hyugas. La mujer enfrente de ella le sonrió y con todas sus fuerzas Hinata evitó poner sus ojos en blanco.

-¿Cómo vas en la escuela?

-Bien.

-¿Hiciste más amigos?

-No.

No quería hablar ese día.

-¿Por qué no lo intentas?

-Con los que tengo son suficientes. La mayoría de las personas no son buenas y son inútiles.

-Supongo que dices eso alrededor de las personas que conoces, para defenderte o más bien protegerte.

-Bueno, creo firmemente que solo interactuo por necesidad con las personas.

-Necesitas hablar con alguien- insiste la mujer con lentes que se encontraba frente a ella-estas en una de las mejores etapas de tu vida.

¿Esta era la mejor etapa? Fuck.

-Hablo con mis dos amigos y mi familia. Creo que son pocos pero de buena calidad y de confianza-respondió Hinata al mismo tiempo que cruzaba los brazos.

-¿Qué me dices de tu soledad?-se atrevió a preguntar la psicóloga.

-Sabes que la soledad es un término diferente a ser solitaria-se adelantó Hinata a lo que parecía ser su siguiente pregunta-Me gusta estar sola, no tener que sonreír ni poner buena cara porque es necesario.

Hinata vio como la mujer hacía sus apuntes en el cuaderno.

-¿Y tus pesadillas?¿Todavía las tienes?

-Ya no las tengo, creo que se calmaron con el tiempo y con terapia- mintió Hinata viendo los ojos de la mujer.

-¿Como fue el último que tuviste?

Claro que tenía que explicarle a esta nueva psicóloga, la anterior no sabia que hacer con Neji y con ella así que renunció. Los psicólogos son para personas con pequeños problemas. Cuando escuchan un poco de su vida, comienzan sus dolores de cabezas con ellos. Ninguno de ellos había platicado de su verano en San Francisco. Ley del hielo y aparte no eran tontos.

Nadie quería ir a la cárcel.

-Al principio fueron horribles y duros, cada pesadilla era diferente donde alguien me persigue. La última vez soñé con un lago lleno de sangre.

La mujer volvió a escribir en su bloc de notas. Solo veía como la pluma se movía con rapidez. Era un caso, si tenía suerte ella volvería a atenderla en un par de meses.

-¿Qué haces con tu estrés?

-Lo dejo ser.

-¿Cómo lo controlas?

Hablar nunca había sido su fuerte. Estaba confundida, tensa e irritada consigo misma. Pocas veces se había dejado llevar por provocaciones, normalmente las podía controlar por algo tenían meditación. Había aprendido a la mala que era mejor mantener el aspecto frío, distante, siempre que llegaba gente nueva. Tal como Neji.

-Corro, hasta cansarme-confesó.

Cuando llegaron a la casa ambos Hyugas dejan su mochila en el sofa de la habitación silenciosa, a lo lejos se podia escuchar las ruedas de la silla de la oficina de Hoheto y los gritos de Iroha. Los dos ex marinos tenian un par de años de haber decidido hacer su negocio de urban farm. Un invernadero donde podian plantar sus propios alimentos, el negocio estaba creciendo y su estres tambien.

-¿Neji? ¿Hinata?

-Llegamos.

En el segundo piso se escuchan los tacones altos caros de Natsu, todo el día los usaba, no importaba si va solamente iba a la tienda de la esquina. Natsu siempre buscaba la forma de verse elegante.

-Neji, te toca hacer la cena- grito Natsu desde el segundo piso- quiero sachimi.

-No somos ricos Natsu- grito Hoheto que salía desde la oficina. Tenía el ceño fruncido y un cigarro en sus labios.

Hinata miró la escena enfrente de ella con una sonrisa ladeada, no estarían viviendo en los suburbios de Boston si no fuera por aquel verano que sus manos se bañaron en sangre. El recuerdo le causo un nudo en su garganta y trato de respirar por la nariz.

-Hey Hina- escucha que alguien le dice a lo lejos.

Ko estaba apoyado en el marco de la puerta de la cocina mirándola.

-Voy a meditar en mi cuarto ¿quieres ir conmigo?

Se recordó que tenía que ser fuerte de mente, alma y cuerpo. Asintió con la cabeza y subió las escaleras para dirigirse al cuarto de Ko.


Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.
Hora: 6:45 AM

-¿Porque nos enteramos por el maestro Yamato que aceptaste que vayamos a la competencia de atletismo?-pregunto Neji enfadado en la mañana.

-Buenos días a ti también-contestó el tío Hoheto que leía el periodico-corren rápido, son atléticos y son Hyugas lo llevan en la sangre ¿cual es el problema?

-No quiero participar-volvió alegar Neji.

-Tómalo como un castigo por no hacer amigos este año-le contestó Hoheto.

-Ayer fui con la psicóloga contra mi voluntad-volvió a decir molesto el de cabello largo y castaño-¿porque debemos ir al psicólogo por nuestra poca actividad social?

-Es necesario.

-Aun así quiero saber porque debemos de ir-se unió a la plática Hinata. Comparación de Neji, no estaba molesta por ir al evento.

¿Inconforme?Claro que sí. Era muy temprano para iniciar una discusión y la única que tenía el poder de hacerlo era su hermana Hanabi.

-Necesita corredores que marquen la pauta-dijo Iroha tanto como a Neji como a Hinata que les daba un plato de desayuno a cada uno-alguien que haga que sus atletas piensen que tienen una oportunidad de ganar. Ustedes son lo que le faltan al equipo. Les dije que aplicaran al inicio del año.

-Es una broma, ¿cierto?-preguntó incrédulo levantando una ceja Neji mientras se servía su taza de café.

-¿Para qué gastar una broma en ti si no sabes ni reír, Neji?-preguntó Iroha.

Hinata apoyó sus codos en la mesa y vio a ambos tíos. Era demasiado obvio pero aun asi tenia que preguntar.

-Tio Hoheto…¿apostaron en el poker?

-Fuck!

-Lo sabía- dijo Neji dándole un golpe a la mesa-debieron de empezar por ahí.

-No haces nada para disipar tu reputación de ogro- dijo Iroha- No es de extrañar que no tengas amigos.


Ubicación: Suburbios de Boston,Massachusetts.
Secundaria Bishop.
Hora: 11:00 AM

Como todos los jueves por la mañana saliendo a su hora de almorzar, los pasillos estaban llenos de adolescentes. Hablaban tan fuerte que le dolían los oídos. Miro todo lo que tenía fuera de su mochila desesperada.

¿Que haria con todos esos cuaderno?

La maestra de arte le había entregado la mayoría de sus proyectos del semestre dando muy buenas críticas en que mejorar y en que debería practicar durante el verano. No podía pagar clases particulares de pintura, pero tendría tiempo con Tokuma que le explique el dibujo.

Ventajas de que regrese su primo que estudia arquitectura.

Se dirigió a su casillero, echando un vistazo a su alrededor para ver que todos los rostros eran familiares pero sin nombre. No le tomó mucho tiempo abrir su casillero y dejar su mochila para luego sacar su bolso con su almuerzo.

Se dirigió a la cafetería donde sabía que lo esperaría un impaciente Neji. Eran sus últimos días de escuela antes de iniciar las vacaciones de verano. Todos tenían más adrenalina y se encontraban más animados.

-Oye-Kiba le gritó al mismo tiempo que trotaba hacia su dirección-¿Estás bien? Estas muy callada esta mañana.

-Siempre estoy callada Kiba-respondió Hinata sonriéndole a su amigo mientras caminaban a la mesa donde se encontraba su primo. Lo vio y le sonrió, a lo cual él le devolvió la sonrisa hasta que vio a Kiba a lado de ella.

-Neji, escuche un rumor de que eras vampiro.

-No lo soy-dijo Neji mientras comía el almuerzo.

-Dijo esta muchacha que pensaba que eras demasiado atractivo como Edward Cullen-continuó diciendo Kiba que estaba sentándose en una de las sillas de la mesa de la cafetería.

Neji odiaba esa comparación. Desde que Hinata se había hecho amiga de Kiba, él se había auto invitado a sentarse en la mesa donde estaban los Hyugas en la hora del almuerzo con otro amigo. Shino era serio a comparación de Kiba y para el agrado de Neji era muy aceptable. Misterioso y reservado, como cualquier perfil de un futuro asesino. Era delgado, con la barbilla puntiaguda y de ascendencia japonesa. Tal vez una de las razones por las cuales la gente temía de él.

¿Cómo eran amigos Kiba y Shino? Nadie lo sabía. Eran totalmente opuestos. Hinata les sonrió a ambos jóvenes que eran de su mismo grado y compartían algunas clases.

-Sinceramente-dice Neji quitando su atención del libro que leía-deberías de dejar de ser un acosador y tener el valor para hablarle.

-No-no soy ningún acosador-grito Kiba sonrojado.

-Seguirla en todas las clases si se puede decir que eres un acosador-dijo Shino que estaba comiendo su sándwich.

-Creo que necesitas una orden de restricción-hablo Neji mientras sonreía en modo burlón.

Su primo había sido muy claro con él. A pesar de que Neji le había dicho que quería comer sin él, Kiba era tenaz. Todos los días se sentaba en la mesa con los Hyugas sin importarle la cara de enojo que tenía Neji al verlo frente él.

-Las órdenes de restricción sólo se pueden emitir si existe la intención de hacer daño-bromea alegremente el Inuzuka.

-Kiba si te gusta deberías de invitarla a salir- le sugirió Hinata que comenzaba a comer su ensalada. Ese día habían cosechado espinaca y elote, lo cual estaba en su platillo en ese momento.

-No quiero salir con ella-dijo sonrojado evadiendo la mirada de sus amigos.

-Entonces ¿porque la acosas?-pregunto Shino con su tono de voz monótona-¿acaso le quieres hacer algo?

-Claro que no ¿que les pasa? ¿creen que soy un asesino?

-Depende a quien le preguntes-dijo Neji que le daba un sorbo a su bebida- yo si creo que lo seas, tienes en tu casa una maquina para moler carne.

-Deberias de preocuparte porque mi primera víctima podrias ser tu.

-Siempre puedo hacer una escena de crimen en algo accidental-contesto Neji riendo entre dientes.

A veces Hinata suponía que era un amor-odio entre su amigo y su primo. Se irritaban mutuamente, se burlaban de los defectos del otro pero siempre estaban el uno para el otro.

-No me vas a asustar, ¿sabes?

-¿Vas a seguir hablando mientras trato de leer?-exasperado pregunto el de ojos grises.

-Sí, y para tu información he lidiado con peores cosas que tú- dijo el Inuzuka para después darle una mordida grande a su rebanada de pizza.

-Nosotros también-contestó Neji que se levantaba de la mesa.

Hinata vio como se alejaba su primo dejándolo solos en la mesa. Estaba segura que se iba a ir al patio a fumarse un cigarro a escondidas pero su respuesta estaba en todo lo cierto. Movió con su tenedor la ensalada y escuchaba quejarse a Kiba de la actitud de Neji.

Nadie sabía lo que habían vivido.

Touche.

Después del almuerzo, seguía su clase de matemáticas avanzada con el maestro Umino Iruka. Era una persona demasiado rara. Su primo Tokuma le había explicado su teoría conspirativa que tenía sobre él y porque debían de tener cuidado.

Llegó unas semanas después de que llegaran de San Francisco. Cuando fue maestro de Tokuma le hacía preguntas directas sobre la historia de su familia, lo cual le parecía sospechoso. Neji simplemente lo odiaba por como lo barría con la mirada.

Dejó en el casillero de Neji unas mentas y unos chicles para que no se percataran de su aliento, aunque sabía que en su bolsillo siempre cargaba un cepillo de dientes. La gente seguía pasando por las pasillos, así que se encaminó hacia su aula.

Matemáticas también era la clase que compartía con Shino y Kiba. Este último le hacía señas del escritorio vacío junto al suyo, le sonrió por lo amable que era con ella a pesar de su poca comunicación, aunque comparado con Shino ella era demasiado social.

-Te ves perdida. ¿Has olvidado que clase seguía?

-Neji tenía que decirme un par de cosas- le mintió al mismo tiempo que tomaba su asiento.

-¿Cuanto tiempo te quedarás después de la escuela? Me gustaría que se quedaran al entrenamiento de hoy-dijo al mismo tiempo que sonreía en grande- recuerden que estan las competencias de la ciudad y serán en grande

-Tengo un proyecto de computación-dijo Shino con su mismo tono de voz.

-¡Aburrido!-contestó Kiba haciendo muecas- nunca tienes tiempo para nosotros.

Hinata escuchó la plática de sus amigos, se agachó para abrir su mochila para sacar su libro de trigonometría cuando sintió el dolor.

-¿Te duele el brazo, Hinata?

No había necesidad de mentir, a lo cual ella solo asintió con la cabeza.

-Ayer tuvimos entrenamiento con Ko-le explico Hinata a Shino que la veía preocupada-estoy agotada por ayer, creo que excedí mi cuerpo de más.

-Escuche que Ko se está capacitando para ser maestro de artes marciales-dijo Kiba que se balanceaba de su asiento.

-¡Ustedes trio de nerds!- interrumpio un adolescente de cabello negro, corto, con un mechón cayéndole por su frente-¿hicieron la tarea que teniamos que entregar?

-¿A quién le estás diciendo nerds?-pregunto enojado Kiba.

-¡A ustedes!-le contestó el muchacho que descansó su mano en el hombro de Shino-Aburame ¿tú tienes la tarea?

Hinata ve con nervios al joven de cabello castaño que tocaba a su amigo. A Shino no le gustaba el contacto físico de gente que no estaba familiarizada. Les había confesado que en la primaria era casi expulsado porque los niños se burlaban de su problema. Simplemente no le gustaba el contacto físico de desconocidos. Había controlado ese problema pero persistía,

-Yo te puedo pasar la tarea Akaboshi- dijo Hinata mientras le daba su hoja de la tarea-puedes quitar tu mano de Shino.

Trato de alejarlo discretamente, pero él se dio cuenta y frunció el ceño, como si estuviera insultado, luego se movió hacia un lado, tirando de los codos.

-Cierto, se me olvidaba lo del contacto-dijo entre dientes el joven-por eso tipo de cosas ninguna mujer se te acercara.

-¿Sabes que tú también eres un nerd por estar aquí en este salón?- dijo Shino más calmado y cambiando de tema drásticamente.

El maestro entró a los minutos haciendo el ambiente menos tenso. Ese día noto como es que el maestro Umino la veía desde su escritorio. Cuando la lección finalmente terminó, Kiba salió corriendo al baño dejando solo atrás a ambos.

-No iba a entrar en crisis-comenzó a hablar Shino-Eso es lo que te preocupa, ¿verdad? Por qué no has dicho nada en toda la clase.

-Algo así.

-Estoy en terapia Hinata, no me ha ido tan mal.

-¿Tú también? Creo que tienes mejor psicóloga que la mía-Hinata vio de reojo que su amigo sonrió ligeramente.

-Pretendemos cambiar el mundo y no somos capaces de cambiar nosotros mismos, por algo hay que empezar.

Al menos a uno si le estaba yendo bien.


Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
Hogar de los Hyugas.
Hora: 6:25 AM

¡Bam! ¡Bam! ¡Bam!

Alguien estaba golpeando la puerta muy temprano un viernes por la mañana.

-¡Uh, sólo un minuto!

Gritó Hinata que estaba terminado de lavarse los dientes. Solo había una persona que podría hacer eso, tenía que apresurarse para evitar una discusión. Estaba bajando las escaleras cuando vio que Neji estaba más cerca de la puerta se acercó a abrirla, el buen humor de su primo después de su café había sido evaporado en menos de cinco segundos al ver quien era el que estaba detrás de la puerta.

-¿Qué deseas?-Exigió sin siquiera molestarse en ser cortés.

-¿No eres del tipo amigable?-Kiba preguntó sarcásticamente.

-Son las seis de la mañana y estás en nuestra casa-siguió hablando Neji.

-En realidad, vine a hablar con Hinata.

-¿Qué hace Inuzuka en la casa?-preguntó Hanabi que bajaba las escaleras.

-¿Aquí nadie amanece de buen humor?-hizo la pregunta Kiba en dirección a Hinata.

-No.

Contestaron todos los Hyugas que estaban en la mesa causándole sorpresa al joven Inuzuka.

-¿Qué es esto Natsu?-pregunto la menor de los Hyugas.

-Tu desayuno-contesto Natsu que le servía otro plato para dárselo a Kiba a lo cual se negó.

-No te culpo que no quieras comerlo, tus cerdos comen mejor que nosotros-dijo Tokuma que seguía viendo el plato enfrente de él. Su primo había llegado de Boston para iniciar sus vacaciones, ver el desayuno no fue lo más grato para el Hyuga.

-Tu compañía esta mañana es tan agradable como siempre,Tokuma- dijo Natsu.

En un juego de palabras, Natsu casi siempre tenía la ventaja, pero Hanabi podía matar con sus miradas.

-¿Vamos a la escuela juntos Hinata?-preguntó incómodo Kiba notando la tensión que había en la mesa.

Hinata sonrió y se levantó de su lugar. Neji la veía de reojo, sin decir ninguna palabra solo le asintió con la cabeza y Hinata comprendió que se podía adelantar. Salieron de casa para empezar a caminar juntos por el camino.

-Escuche que el profesor Umino les pidió que participaran en las competencias de mañana-comenzó a decir el castaño sonriendo-¿porque no me dijiste nada Hina?

-Ayer pasaron muchas cosas en muy pocas horas, no tuve tiempo de decírtelo-le explico.

-¡Oh!

Hizo una pausa para mirar el cielo que se estaba despejando para dejar aparecer el amanecer, la ventaja de vivir en los suburbios era que no había contaminación o tanto tráfico como se acostumbraba.

-Lo dices por lo de Shino -dijo aun caminando y con la mirada en el cielo.

-Anoche hablé con él, me dijo que estaba bien y que estaba tranquilo.

-Esta vida es demasiado difícil-empezó a decir el castaño- a veces me gustaría irme de aquí, parece la solución a todos mis problemas.

-¿Como que problemas?

-El de nosotros tres-le decía mientras la miraba- tengo una idea, deberíamos irnos de campamento este verano.

-No se si me dejen…-vacilar Hinata desviando su mirada.

-Algo diferente este verano-cada vez que hablaba mas subía la voz el castaño-¿No quieres ver lo que hay al otro lado de todas estas montañas?

- Claro que sí- murmuro la pelinegra.

-¡Está decidido que este verano será diferente para nosotros!- la abrazo tan fuerte que Hinata no podía respirar, después de unos segundos la liberó de sus brazos- Esta noche Call of Duty en mi casa.

Caminaron hacia la escuela, que se empezaba a llenar de adolescentes. Entraron por la puerta principal junto con la muchedumbre. La gente quería irse de vacaciones, solo unos días más y serían libres. Shino estaba parado a lado de su casillero leyendo el último cómic que había salido de venom.

-Shino, estábamos hablando Hinata y yo que deberíamos de juntarnos hoy para jugar Call of Duty.

-Me parece bien ¿puede ir Torune?

Aburame Torune, era el primo casi hermano de él. Shino era más platicador que su familiar, entonces iniciar una conversación con él era demasiado difícil. Era demasiado inteligente y un gamer reconocido en el mundo cibernético. El mundo de Shino.

-¿Quieres que nos aplaste jugando?

-Ustedes son unos perdedores- dice Akaboshi que pasaba a lado de ellos-¿También juegas a Dungeons and Dragons?

-Últimamente no-contestó Shino sin notar el sarcasmo de Akaboshi.

-No desde hace unos meses-dijo Kiba viendo a Shino- deberíamos jugarlo en vacaciones.

-Definitivamente son el significado de perdedores vírgenes, tienen suerte de tener una amiga mujer.

La que tenía suerte era ella de tenerlos como amigos.


Notas de Autor.

Había tenido inconcluso este capítulo, es una introducción de su vida. Si leyeron Fuckin Summer, sabrán de la relación con Shikamaru. Si leyeron el epilogo de Fuckin Summer sabran como inicio la amistad con Kiba y Shino. Me siento frustrada porque los Aburame se me hacia una familia interesante.

Si quieren leer un poco mas de romance, en este solo habrá un poco, pueden ir a leer Fuckin Rich People.

Aqui conoceran un poco mas de lo tan unidos que son Neji y Hinata.

Me divierto mucho escribiendo esta historia.

Gracias por leer me.