Titulo: I know what you did last Fucking Summer

Rating:T(?)

Disclaimers: Naruto no me pertenece. Solo uso sus personajes fuera de su papel en el manga/anime para ponerlos en mi historia. Son como actores pero sin sueldo. A mi tampoco nadie me paga por esto.


Capítulo 5

Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.

Pasó corriendo junto a Kiba, la primera mañana que se unía a correr con él. La ciudad estaba despertando y las calles olían a pan horneado. Corrió silenciosa y después de un tiempo se pudo ver uno de los lugares más conocidos por todos, la casa de los Mitarashi.

Los Mitarashi eran una familia poderosa en Boston, tenían muchos terrenos y entre ellos una casa de buen tamaño con su granja había estado desierta durante diez años dejando atrás una colección de estructuras en descomposición. Un edificio de almacenamiento en forma de arco que alguna vez había alojado tractores y balas de heno permaneció intacto. Anko, una de las bisnietas de los dueños de esa casa, era la propietaria de ese lugar abandonado, varias veces intentó venderlo pero nadie le llegaba al precio. Siendo gente poderosa, los Mitarashi también eran propietarios de un gran área del bosque de los suburbios.

Mientras corrían vieron que había un par de hombres parados cerca de la entrada, Hinata los vio de reojo y sus rostros no se le hacían familiares. Siguieron corriendo, Hinata trataba de mantener el mismo ritmo que Kiba. Ese hombre tenía suficiente energía para correr unos cuarenta kilómetros.

-No bajes el ritmo Hina…

-Es más fácil decirlo que hacerlo-murmuró Hinata.

Continuaron corriendo media hora más, cuando comenzaron los árboles, Kiba redujo la velocidad. Hinata lo miró tratando de controlar sus latidos del corazón.

-Nada mal, Hyuga.

-Me duele todo mi cuerpo-se quejó Hinata.

-Te acostumbrarás, espero que el próximo año ahora si entrenes para el equipo de atletismo-dijo sonriéndole-estaríamos entrenando juntos.

-Algo debo de hacer el próximo año que no esté Neji.

-Escuche que se irá a Boston- Kiba saludó a una mujer que paseaba a un perro.

-Ese es el plan, se irá rentar un departamento con Tokuma y probablemente el próximo año yo viva con ellos.

-¿Aún no sabes a qué vas aplicar?

La pregunta del millón. Miró el semblante sonriente de Kiba y ella solo se limitó a regresarle la sonrisa. Por su mente pasó sus posibles carreras, la idea de estudiar arte si le había interesado pero considerar tener un trabajo de eso necesitaba un buen golpe de suerte y de talento. Mucha gente tenía talento pero no la suerte que se vendiera algún cuadro. La última llamada telefónica que había tenido con su padre había sido sincero con ella y le recomendó que estudiara otra cosa. Suspiro y volteo a ver a su amigo.

-Tengo una idea.

-¿No vas a preguntar a que aplicare?

Hinata sonrió antes de preguntarle a su amigo.

-¿A qué aplicaras Kiba?

-Ingeniería en sistemas, tanto juntarme con Shino me ha gustado lo que hace- volteo alrededor luego se acercó a la pelinegra para decir en voz baja- el hacktivism es demasiado interesante.

-Prometiste no hablar de eso…

-Deberías aplicar también Hina, hacemos muy buen equipo.

Se despidio de Kiba y se dirigio a su casa.


Ubicación: Boston, Massachusetts.
Casa de los Hyugas

-¡Hanabi, sal!- Tokuma le grita desde el otro lado de la puerta del baño y antes de que la menor de las Hyugas tenga la oportunidad de gritar, comienza a golpear la puerta haciéndolo sonar en sus bisagras.

Hinata cerró los ojos, contando hasta el diez, con la esperanza de recuperar su tranquilidad. Todas las mañanas era lo mismo, parecía que era un cuento de nunca acabar y la frustración la empezaba a invadir.

-Tardaré unos minutos - le dice Hinata que se encontraba en el otro baño mientras toma una toalla, literalmente saliendo de la ducha. Su cabello aún estaba húmedo y las gotas recorrían todo su cuerpo.

-Sigo yo despues de ti, Hina- escucha que Ko dice del otro lado de la puerta.

-Fuuuuck!

El día no pintaba para estar bien.


Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
Desconocido.

Llevó las cajas al granero, las apiló en la esquina para que los Inuzuka pudieran volver a llenarlas al día siguiente, luego agarró el cubo de alimento para pollos. Hinata caminaba arrojando grandes puñados de restos de comida mientras las gallinas corrían alrededor de sus tobillos. Kiba le estaba hablando y ella no escuchaba. Ella se sacudió.

-¿Qué dijiste?

-Dije, señora soñadora, que creo que el cielo se está despejando. Podemos pasear con Akamaru, si quieres.

El cubo se le resbaló de los dedos. Las gallinas chillaron y se alejaron del susto, antes de agruparse alrededor de la comida derramada.

-Deja le digo a Neji.

Kiba volteo los ojos y luego chasqueo con la lengua. Hinata lo volteo a ver apretando sus labios, sabía que el castaño no le agradaba como era que tenían su relación los dos Hyugas. El Inuzuka cruzó los brazos.

-Neji parece mas tu novio que tu primo, no necesitas pedirle permiso.

-Le diré a Hoheto.

Kiba la miró para luego sacudir la cabeza, la pelinegra se despidió de él para ir a su casa. Corrió por las calles de los suburbios de Boston, vio a la gente pasar a su lado. Algunos todavía evitaban verla a los ojos, otros solo susurraban su apellido, el hecho de ser parientes de Hoheto e Iroha causaba en algunos todavía miedo. Una vez que llegó a su casa entró por la puerta principal para luego dirigirse a la oficina.

-¿Puedo salir con Kiba y con Shino al bosque?

-No te vayas más del área, sal y diviértete- dijo Hoheto que estaba fumando un cigarro sin quitar la vista a los documentos que tenía enfrente de él.

-¿Seguro?

-Es lo más normal que me has preguntado-levantó la vista de los documentos para verla directamente a los ojos.

-¿No quieres que Neji me acompañe?-pregunto Hinata voluntariamente.

-Acabo de verlo dormido en su cuarto-continuó diciendo su tío haciendo una pausa para reevaluar la situación- En serio, quiero que lo hagas. Solo eres joven una vez.

No hubo discusión.

Pasó por el cuarto de sus primos, para observar a Neji que dormía plácidamente. Por una fracción de segundo, pensó en despertarlo, decirle a dónde iría, pero desistió.


Ubicación: Suburbios de Boston, Massachusetts.
: 8:00 pm

-¿Qué estamos haciendo en un cementerio?- preguntó mirando a Kiba con incertidumbre mientras atravesaban las lápidas.

-Sabes que Akamaru toma caminos extraños-contestó Kiba que sacaba de su mochila un mapa.

-¿Estamos perdidos?-pregunto Shino que estaba observando a varios insectos postrados en la corteza de un árbol.

-No lo estamos, solo quiero saber donde estamos exactamente.

-Cuando se viaja en dirección a un objetivo-empezó a decir Shino- es muy importante prestar atención al camino.

-Y al mapa-añadió Hinata.

En otras palabras, estaban perdidos. Shino y Hinata se voltearon a ver mutuamente. Sabían que su amigo era el que amaba la aventura y acampar pero no deben de darle la opción de ser el guía. Siguieron caminando a paso lento dejando espacio entre cada uno.

-Esto parece un cementerio de mascotas-murmuró Hinata que se detenía a ver una lápida.

-¿Como el de Stephen King?-pregunto Kiba parándose en seco- Espero que no sea como el libro.

-Este cementerio parece bastante viejo- volvió hablar la pelinegra, levantándose de su lugar para continuar la caminata.

-Si lo es, dicen que eran de los anteriores habitantes de este pueblo. Lo que sí es bien sabido es que es un cementerio de niños-les explicó Shino.

Caminaron otros diez minutos, esta vez revisando el mapa. Había una pequeña elevación, sólo cuando llegaron a la cima y contemplaron el paisaje allá abajo, advirtieron que tan alto estaban. Habían pasado el tiempo sin darse cuenta. El camino se estrechó de nuevo y se volvió más silencioso. Pasaron por un camino lleno de piedras y rocas; que después de un tiempo la brecha los llevaría a un río.

-No sabía que había un río por aquí.

-Estamos muy metidos en el bosque Hinata, tardaremos otra hora y media en que lleguemos a casa-le dijo Shino que tenía su mirada puesta en el mapa.

-Sería un buen lugar para acampar-menciono Hinata que veía a sus alrededores. Podía ser un buen lugar para entrenar con Ko sin interrupciones.

-Podríamos considerarlo-dijo felizmente Kiba.

Akamaru corrió a la orilla del río mientras ladraba cada vez más fuerte. Era imposible detenerlo, se escuchaba nervioso. Los tres amigos se voltearon a ver. Esa actitud era extraña en el animal. Seguía ladrando sin parar hasta que los tres se acercaron a ver más de cerca la razón por lo cual lo hacía.

-¿Hueles eso? -pregunto Hinata mientras se acercaban.

La nariz se movió, recogiendo el olor en la brisa.

Las fosas nasales de Kiba se dilataron. Olió la brisa con impaciencia, como si no esperara encontrar nada. Luego parpadeó. Esa reacción más pequeña y benigna fue suficiente.

Shino levantó su rostro e intentó buscar el olor. A medida que se acercaban, algo más dominó el olor.

-Eso es…

-Es una mujer-dijo Shino, había una calma en su voz que ciertamente no debería estar presente en ese momento.

Pero Shino, a pesar de su actitud serena, había presenciado la muerte de su madre hace unos años. No fue tan trágica como lo que estaban viendo, había sido en un hospital y habían recibido pláticas por parte de un tanatólogo. Se había podido despedir de ella. En cambio esa mujer de unos veinticinco años, su rostro era de miedo. Su mirada estaba perdida, como si sus ojos hubieran dejado de funcionar.

Había un cuerpo de una mujer en descomposición enfrente de ellos.

-Hablaré el 911.

Hinata sacó su teléfono de su bolsillo y suspiro. Sentía que su voz debería ser temblorosa o entrecortada. Se sentía algo avergonzado por su falta de reacción en ese momento. Después de dar las coordenadas exactas voltea a ver a sus amigos, Kiba estaba en el teléfono hablando y Shino se encontraba observando el cuerpo de la mujer.

-Está un poco hinchada.

-¿Crees que fue suicido?-preguntó Hinata a uno de sus mejores amigos.

-Es un pueblo chico-decía Shino que notaba que lo observaba-ella no es de los alrededores, puede ser que sea de otro Estado.

-Pero ¿porque elegir esta parte de los suburbios?-pregunto Kiba que se unía a la plática.

-Hn.

Por unos segundos los tres contemplaron el cuerpo de la mujer que yacía en el río, intentando comprender que era lo que estaba sucediendo. Kiba, que tenía los ojos grandes como plato, abrió su boca para hablar.

Era la primera vez que presenciaba la muerte. Kiba cubrió con sus manos sus narinas.

-Este cuerpo tiene unas cuantas horas por el olor que emana.

Si Hinata tenía un buen sentido del olfato, Kiba tenía uno mucho más potente que el de ella.

Pasaron horas hasta que el área estuviera llena de policías y de noticieros. Se escuchaban las sirenas, las luces de las patrullas iluminaban el área. Los tres observaron aturdidos mientras sacaban en una camilla el cuerpo de la mujer cubierta con una sábana blanca.

-¿Puedes explicarnos como tomaron este camino?-uno de los dos policías cuestionaba a Kiba, el otro solo estaba parado observando a Hinata.

-Seguimos a Akamaru- dijo con voz ronca Kiba.

-Fueron al bosque-empezó a decir uno de los policías-tomaron un camino que jamas habian tomado y luego llegaron a la escena del crimen.

-Como le dijimos en un principio, solo estábamos caminando por el bosque cuando Akamaru se altero-continuó explicando el moreno.

-¿Vieron algo sospechoso?

El otro policía preguntó directo a Hinata, la mirada penetrante del uniformado la ponía nerviosa. Hinata le devolvió la mirada al mismo tiempo que se esforzaba por pensar con claridad.

-No.

-Estamos tratando de entender qué estaban haciendo ustedes en el bosque cerca del río sin supervisión de un adulto.

-Suficiente preguntas -escucho una voz familiar que le causó escalofríos- son menores de edad, Morino.

Curiosamente él había llegado junto con los policías, se había acercado a los tres para cuestionarlos. Después de eso les pidieron la versión de los hechos a lo cual accedieron a relatarla.

-Son testigos de un crimen, Umino. Tengo el derecho de hablar con ellos.

-Ellos tienen derecho de tener un abogado antes de hablar contigo-le discutió Iruka con una mirada sombría.

Después de un silencio incómodo y una riña de miradas el policía con muchas cicatrices en su rostro volteo a ver a los tres jóvenes con una mirada letal.

-Les mandare notificación en estos días para que vayan a la comisaría.

Los dos policías se alejaron, solo quedando con Iruka. Él los vio detenidamente pero se enfocó más en la pelinegra.

-No vuelvan a ir al bosque de noche-dijo el maestro Iruka-¿sus padres sabían que estaban en esa área?

-Si

-La noche es la hora más peligrosa-continuó el hombre-Salen coyotes,serpientes y dicen que lobos.

-Deberíamos de venir más seguido- se acercó Shino al oído causándole una sonrisa a la de ojos grises.

-¿Cómo llegaron hasta aquí?-preguntó Iruka.

-Estábamos paseando a Akamaru y él fue el que nos trajo-contestó Kiba harto de repetir la misma respuesta.

-Me están diciendo que un perro los guió a una escena del crimen.

-Así es.

Shino le dio a Hinata una mirada de complicidad antes de devolver su mirada acusadora a Kiba.

Iruka estaba mirando a Hinata sin esconder el hecho de hacerlo, abrió la boca pero fue interrumpido por la voz de otro hombre.

-Umino, es un poco extraño verte por aquí.

-Hatake…

El hombre de cabello plateado que había visto hace unos días en la oficina del director se acercó a ellos, la mirada café del maestro Umino estaba posada en él y al mismo tiempo arrugaba la nariz. Como había dicho su apellido fue con desprecio.

-Necesito hablar con la señorita Hyuga, si me permites-dijo sonriendo.

-No hay ningún adulto que pueda acceder a eso.

-No es policial, así que si me permites.

La pelinegra camino junto a él para separarse del grupo. Su cuerpo estaba temblando del miedo, sabía que el día estaría mal pero que podía hacer al respecto.

-¿Puedo ayudarlo?-preguntó la pelinegra tratando de sonreírle a pesar de la mirada gélida.

Sentía la mirada de la otra persona que los había interrogado no parecía feliz de ver al hombre de cabello plateado en absoluto, y no pudo evitar notar que Umino los veía desde lo lejos.

-Me puedes más que ayudar Hyuga, hace unos días escuche que había alguien traspasado la propiedad privada de los Mitarashi y que el señor Hyuga Iroha los mandó al área de permisos.

El otro día, cuando estaban enfrente de los susodichos cazadores en la propiedad, Iroha se puso furioso. Los Hyugas, habían podido controlar su enojo y su temor porque no hubo daños. Estaban tranquilos todos porque sabían que la gente que no era local no les daban permiso para entrar al bosque y más porque si se metían en el bosque sin conocer nadie sabría de sus cuerpos.

-Así es-contestó Hinata.

-Aun así decidiste entrar al bosque sabiendo que había personas fuera del área.

-Era una simple excursión que terminó mal- se defendió la pelinegra.

-Lo que el señor Hyuga quería evitar-agregó el hombre de cabello plateado.

Tenía razón pero esta situación era diferente. El cuerpo de la mujer estaba casi en descomposición y no tenía daño de armas. Los intrusos tenían armas que no escondían debajo de sus prendas y pensaban usarlas. La mirada del hombre ya no estaba en Hinata si no en el maestro Umino que los veía a lo lejos.

-¿Escuchaste algo estos últimos días por el bosque?

-No-mintió.

-¿Has estado en el bosque la última semana?

-Solamente con Iroha y hoy con mis amigos-volvió a mentir Hinata.

Se le estaba haciendo costumbre agrandar la mentira.

-Si te dijera que estaban buscando personas en vez de lobos ¿evitarias entrar el bosque?-preguntó el hombre aun sin mirarla.

-Ellos dijeron que buscaban lobos.

-Responde mi pregunta Hyuga.

A lo lejos pudo escuchar un aullido. Probablemente un perro. La pelinegra miro a Shino y a Kiba. Ambos estaban escuchando, tratando de precisar la dirección del ruido y distinguirlo. Escucho otro aullido y pudo confirmar que era un perro. Dio un paso hacia atrás y de la nada un perro pug salió del bosque con un pedazo de tela en su boca, detrás de este siguieron otros perros con diferentes cosas en su boca. El hombre cabello plateado se agacho y tomo uno de los pedazos de tela, y ahí Hinata volvió a sentir miedo.

Era un pedazo de prenda de su ropa.

El perro se dirigió directamente hacia ella, se acercó a olerla y volvió a aullar.

-Creo que no me ha dicho la verdad, señorita Hyuga.

En ese momento llegó Umino interrumpiendo la plática alegando que había llegado el señor Shibi por ellos. Nunca estuvo más agradecida que Umino estuviera cerca. El camino de regreso fue en silencio, ninguno quería hablar al respecto. Abrió la puerta de su cara y solo se encontró con la casa fría y en sombras. Subió las escaleras cuando sale al pasillo escucha varias pisadas corriendo a su dirección, ve que se asoman el tío Iroha, Hoheto y su primo Ko.

-¿Hinata? - escucha que Iroha le habla.

-Estaré en mi habitación el resto del día-continúa caminando, se sentía cansada y estresada-Prefiero que no me molesten; me voy a la cama.

Voltea a ver a Iroha, la imagen que éste daba parecía no haber podido conciliar el sueño en toda la noche. Hoheto tenía su rostro pálido enfermizo y Ko se veía como si hubiera envejecido diez años. Se veían terribles. Una sensación de inquietud recorrió la columna de Hinata. Estaba empezando a tener un mal presentimiento sobre lo que tenía a su familia tan alborotada.

-Me has tenido en vela-le dice Ko mientras la abraza-¿Estas bien? ¿Tuviste algún ataque ?

-No-le dice entre sus brazos. Se empezaba a sentir débil pero humana al mismo tiempo.

-Neji está muy preocupado-le dijo Hoheto.

-Lo se y eso me hace sentir peor- se separó de Ko, se volvió hacia Iroha para sonreírle, pero antes de que pudiera hacerlo la tomó en sus brazos, abrazándola con fuerza.

-Gracias a la diosa Kaguya estas bien.

Tuvo que admitir que reforzó su valor porque al estar entre ellos, sabía que nunca sufriría ningún daño.


Neji entró a su cuarto en un momento de la noche, se metió en su cama para dormir a lado de ella. La abrazó por la espalda con tanta fuerza que sintió que su vida dependía de ellos.

-¿Estás despierta?

Hinata cerró los ojos y se quedó acurrucada a su lado sin contestarle. Su nariz detecta el humo de cigarrillo yal bosque. Las manos de Neji tocan su abdomen causando en ella morder su labio inferior,intentó dormir con tranquilidad, cerró los ojos y se dejó llevar por el sonido de la suave respiración de su primo, quitando de su mente la idea del tipo de chica que era: que causa problemas simplemente por existir, y luego se asegura de causar más.

A la mañana siguiente, lo primero que hizo fue pararse directamente frente a la cafetera, con los ojos nublados e impaciente mientras esperaba que la pura felicidad dejara de filtrarse. Todo lo que había logrado hacer hasta ese momento era recoger su cabello y tirarlo hacia arriba en un giro desordenado, pero ya, los mechones más cortos se deslizaban libremente o sobresalía en todas direcciones. Neji bajó rápidamente buscándola.

-Buenos días Neji.

En silencio empezó a preparar el desayuno cuando escuchan que alguien toca la puerta. Neji se acercó a la puerta y la abrió, después cruzó los brazos sobre su pecho, él reprimió el impulso de levantar una ceja.

-He decidido que puedes llegar a la casa a desayunar. La condición es que no hables.

-Fue mi encanto irresistible lo que te convenció, ¿no es así?

Neji gruño. Ignorando el comentario de Kiba, Hinata le entrega el plato del desayuno a su primo. Después tomó su primer y glorioso sorbo de café, regresando a la vida.

-El estará de mejor humor una vez que haya tomado su dosis de cafeína-explicó Tokuma que bajaba las escaleras en ese momento. Se acercó a Hinata y le dio un beso en su mejilla.

-No me vuelvas asustar así-susurro.

Luego Tokuma le dio un beso en su frente para pasarse a la cocina a tomar su taza de café.

-La próxima vez, trae donas- dijo Neji bruscamente.

-Me gustan los que tienen glaseado de chocolate- dijo Hinata sonriendo.

-Recién salidas del horno Inuzuka, si vas estar entrando a nuestra casa en la mañana deben ser buenas.


La casa de los Aburame era de dos pisos y con una cochera amplia. Hinata se subió la cremallera de la sudadera, temblando. Sacó de su bolsillo una cajetilla de Lucky Strike,la empezó a agitar mientras veía a sus dos amigos. Estaban en el patio trasero en silencio, una actitud poco característica de Kiba. Hinata observó a lo lejos el bosque,el clima era impredecible en esa época del año. Algunos días eran cálidos, pero la mayoría eran fríos.

-Anoche solo cerraba los ojos y veía el cuerpo de la mujer.

Hinata y Shino se encogieron de hombros. Los tres se miraron a los ojos y cayeron en un silencio inusual.

-Es triste-dijo finalmente Hinata.

Los dos hombres asintieron con su cabeza. No había ni una pizca de mentiras de lo que había dicho. Hinata estaba abriendo la cajetilla de cigarros cuando Kiba le pidió uno.

-Quiero decir, ¿qué clase de mujer era?- preguntó el Inuzuka que se ponía el cigarro en sus labios.

-No sabemos qué pasaba en su vida. Hay demasiadas preguntas que tenemos en nuestra mente-dijo Shino.

Era el más serio de los tres, cuando hablaba lo hacía con sinceridad y sin miedo.

-Tal vez fue un asesino en serie- dijo Kiba que intentaba prender cigarro.

Hinata se acercó para ayudarle a prender el cigarro. Tomo de la cajetilla uno de los cigarros para colocarlo en sus labios, sería su segunda ocasión que fumaría y sería la primera sin Neji. Una ola de vergüenza recorrió el cuerpo de Hinata al pensar que ese pudo haber sido su destino cuando era niña.

No es lo mismo, se recordó a sí misma.

-Van haber muchos rumores- dijo Hinata después de darle una calada a su cigarro.

-Esto es un pueblo Hinata, rumores siempre hay.

Shino se acercó a ella para tomar uno de los cigarros. Hinata vio como daban sus amigos sus primeras caladas a los cigarros. Los dos jóvenes tosieron al no poder sostener bien el humo. Definitivamente era una mala influencia para ellos.

-Cuando llegaste había rumores de los Hyugas. Un cuerpo encontrado en el río, es una noticia que se esparcirá como pan caliente- dijo Kiba dando otra calada al cigarro.

Hinata recordó lo molesta que estaba cuando escuchó los rumores de su familia, a pesar de comprender que los rumores eran exactamente eso: fabricaciones creadas para distraerlos de lo desconocido. Lo desconocido era demasiado aterrador. Pero en el fondo sabía muy bien que Hoheto e Iroha no eran las personas mas amigables del planeta.

-Esto parece indicar que estaré otro tiempo más en terapia-confesó Hinata dando una calada al cigarro.

-Creo que tengo ansiedad-dijo Kiba viendo al cielo-¿necesito xanax?

-Ve a terapia Kiba, lo peor que puedes hacer es automedicarte-dijo Shino integrándose a la conversación.

-Corrección, lo peor que puedo hacer es drogarme.

Hinata les había confesado de su ingesta xanax por el tiempo que lo estuvo tomando, el psiquiatra había notado muy buena evolución y mejoría con la terapia. Todo gracias a Ko y su insistencia de entrenar y meditar. También que cada vez que tenía un ataque que no podía controlar solo salía a correr. Corria y corria hasta que su mente procesara que estaba cansada, a veces sus plantas de los pies sangraban de las horas que pasaba corriendo. Dio una calada más larga al cigarro y luego lo exhaló.

-Hinata no camines a casa si es tarde-dijo Shino.

-Siempre hemos caminado a casa solos todo el tiempo- le espetó Kiba.

-Eso es diferente, sin sonar machista pero eres un hombre-respondió Shino.

-No creo que a los asaltantes realmente les importe si es hombre o mujer- dijo Hinata.

-Creo que tiene razón Shino, no deberías de salir a correr sola en la mañana o en la noche-dijo el Inuzuka después de unos segundos.

-Kiba, ¿alguna vez has podido ver a tu padre?

El castaño sacudió la cabeza, y la pelinegra miró fascinada cómo su rostro de repente parecía mayor. Como si hubiera crecido frente a ella. El tema de su padre, era un tema tabú.

-No.

-¿Quieres visitarlo?

Por unos instantes Kiba solo se quedó en silencio pensando. Tiró la colilla del cigarro al piso y miró a sus amigos.

-No lo sé. A veces me asusto. Mi padre, no creo que sea un buen hombre-dijo en voz baja.

El Inuzuka sabía del maltrato por el cual pasó su madre en sus años de matrimonio. Aunque su padre les llamaba de vez en cuando por teléfono, aún sentía cierto enojo por como trato a su madre. Hinata tomó su mano, entrelazando los dedos y apretándose con fuerza. No es que su madre fuera tan amable tampoco. Aún había problemas entre ellos que estaban aprendiendo a lidiar con esto.

La señora Tsume, intentaba que sus hijos siguieran en comunicación con su padre. La única que contestaba las llamadas y estaba siempre de humor para hablar con él era Inuzuka Hana, la hermana mayor de Kiba.

-Tu hermana está con él ¿no?-preguntó Shino.

-Sí, solo que no confío en los hombres que tratan mal a su mujer-respondió Kiba.

Apretó la mano más fuerte y le sonrió a Hinata.

-Considera ir a visitarlo, se que Hana está de intercambio y lo ha estado viendo pero él siempre será tu padre.

Kiba escuchó atentamente cada palabra que salió de los labios de la pelinegra, le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.

-Deberíamos de pedir pizza.

Aburame Shino cuando tenía hambre lo expresaba sin miedo.


Las clases habían sido las más aburridas los últimos días. Estaba segura que la maestra de Historia no sabía que mas ponerles de trabajo para entretenerlos. La maestra no debía de tener más de cuarenta años y estaba segura que por la sombra que se dejaba ver en su dedo anular, era una mujer recién divorciada. Un golpe en la puerta detuvo la clase que ni uno de los alumnos prestaba atención. El director estaba en el salón, toda la clase se quedó quieta.

Hinata vio como la mirada del director se posó en ella. Eso solo podía indicar problemas.

Asustada y nerviosa, Hinata miró hacia la puerta mientras el director le murmuraba algo en voz baja a la maestra, y efectivamente, a través del hueco de la puerta, pudo ver a dos agentes esperando en el pasillo.

-Hyuga, puedes salir.

La voz de la maestra hizo que la mirada de la pelinegra volviera a mirarla con sorpresa. Sus ojos eran cautelosos y grandes. Ahí estaban las mismas dos personas que la habían cuestionado, Hatake y Morino.

Antes de levantarse de su lugar, mandó un mensaje de texto a Neji.

Hay oficiales en la escuela, me mandaron hablar.

Una vez fuera del aula, la mirada tenebrosa de Morino estaba puesta en ella. Decidió no hablar durante el camino a la oficina del director, sabía que Neji le estaría hablando a Hoheto y en el mejor de los casos a Iroha.

-Toma asiento Hyuga-empezó a decir el director nervioso una vez que llegaron a la oficina- los agentes Morino y Hatake quieren hacerte un par de preguntas.

-¿Se puede saber respecto a que?-murmuró en voz baja.

-Como sabrás Hyuga, el cuerpo encontrado en el bosque tenía varios días desaparecida. Uno de nuestros sabuesos encontró una prenda que parece ser tuya.

La puerta se abrió de golpe y entró Iroha molesto con Hoheto atrás de él.

-Una menor de edad no puede ser cuestionada sin autoridad de un adulto y menos sin un abogado-dijo Iroha secamente.

-Señor Hyuga, llegó más rápido de lo que supuse- dijo alegremente el agente Hatake.

Hoheto puso su mano en el hombro de Hinata y ella solo lo miró directo a los ojos. En silencio asintió con la cabeza tranquilizando a ambos Hyugas.

-Como decía Kakashi, uno de los perros detectó una prenda que le pertenece a ella.

-Los Hyugas entrenamos en el bosque, en áreas donde nos es permitido estar-dijo Iroha cruzando los brazos.

-Si buscan mejor lo mas probable es que encuentren rastros también de nosotros-agregó Hoheto.

-¿Has visto algún joven de estos?-pregunto Morino enseñándole tres fotos.

Tres fotos.

Tres personas diferentes.

Mismas características.

Y uno era él que había ayudado a escapar de la persecución.

-No.

Volvió a mentir. Escuchó un suspiro por parte del agente Hatake, volteo a verlo y noto que se pasaba la mano por el cabello desesperado.

-¿Estás segura?-volvió a preguntar.

-Sí.

-Están perdiendo el tiempo, si eso es todo lo que tienes que cuestionar me gustaría que para la próxima fueran directamente a nuestra casa hacerle las preguntas-dijo con un gruñido Hoheto.

Hoheto la hizo levantarse de su lugar, la jalo hacia él y la sacaron de la dirección. Después de escuchar que la puerta se cerró , solo escucho un gruñido por parte de Iroha y una maldición por parte de él.


Notas de autor:

The Promised Neverland y AOT me estan volviendo a la vida, asi que me anime a subir antes el capitulo. Se que sufrire en estas proximas semanas con mi corazoncito por tantas cosas que pasaran, pero bueno MAPPA es MAPPA. Y Horimiya me recuerda a mi juventud...¿cuanto falta para que Fruit Basket salga? ¿Haikyuu?
Ahora regresando al capitulo se que es un poco corto pero traumático y admito que fue una de las primeras escenas que había creado. Algo que marcaria la juventud de Hinata.

No se si los pocos que lo leen ¿esperaban esto?

Sigo insistiendo que Fuckin Summer y I know what you did last fuckin Summer son de mis historias mas entretenidas que he hecho. Sé que la mayoría tiene su atención en Fuckin Rich People. Pero ambas historias de su pasado tienen un lugar muy importante en mi corazón.

Sí, las fotos si son de los Uchihas.

Ahora sabrán que paso con los Uchihas aquel verano.

Karen Juliet: muchas gracias por todos tus reviews, te he mandado mensaje directo :) espero los leyeras, pero el drama que estas buscando aquí inicio. Si habrá un poco de romance y si unas cuantas escenas con Neji. Aun estoy debatiendo si agregarle un poco mas. La historia esta terminada asi que creo que hare updates mas rapido.

Guests: Muchas gracias a todos, me es mas sencillo contestarles cuando tienen cuenta en via privado. The one that speaks in english, thank you so much, yes you will understand everything next chapter.

pd. dejen reviews los que entran solo a leer.
PD2. USEN CUBREBOCAS.