Titulo: I know what you did last Fucking Summer
Rating:T(?)
Disclaimers: Naruto no me pertenece. Solo uso sus personajes fuera de su papel en el manga/anime para ponerlos en mi historia. Son como actores pero sin sueldo. A mi tampoco nadie me paga por esto.
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Capítulo 7
-¿Y si se despiertan?- preguntó preocupado Tokuma que veía los cuerpos de los tres rehenes. Neji frunció su ceño, a lo lejos Hinata pudo reconocer ese gesto. Se había ofendido.
-¿Dudas de mis conocimientos del puño suave? No se despertarán.
-Sería más rápido matarlos- dijo Hoheto que estaba fumando un cigarro, con sus ojos grises insistentes viendo a los cuerpos tirados en el piso de la habitación oscura.
Los cuerpos de los rehenes los habían dejado en la entrada principal, era triste ver esa escena enfrente de ellos. Eran bastante jóvenes y habían sido torturados en la casa mas alejada de los suburbios. Hinata sintio un escalofrio recorrer su cuerpo, era logico para ella que las veces que corrio por el bosque o cerca del área siempre fue vigilada por alguien.
-Puedo hacerlo, sirve que practicó- dijo Tokuma alejándose de los cuerpos, pero cuando Hoheto empezó a protestar, levantó sus manos-es una opción.
-Era sarcasmo-dijo Hoheto.
-¿Quieres ser un asesino?-preguntó Neji, al ver que Tokuma hacia una mueca obtuvo su respuesta.
La noche parecía no acabar, lo que seguía del plan era hacer la llamada al 911 y eso lo haría Ko desde un teléfono público a las afueras de otro suburbio. Hoheto podría ser un mandón y flojo, pero inteligente si era. Neji que era el que tenía los guantes estaba poniendo los zapatos de lo que creían que eran secuestradores. Ninguno sabía que era lo que había pasado realmente. Iroha se volvió a quejar desde la camioneta y lo único que hizo Hoheto fue encender su vehículo. La luna se asomaba entre el cielo nublado. Hinata pensó que sería una ventaja si llueve después de que corrieran, se perderían las pisadas y el rastro de las llantas de la camioneta.
-Parece que la diosa Kaguya nos acomodo todo a nuestro favor-susurro Tokuma.
-Corran por sus vidas- comenzó a decir Hoheto desde el asiento piloto de la camioneta- corran por el bosque, que nadie los vea. Se avecina una tormenta, que será una ventaja para borrar sus pisadas. Llegando a casa Natsu les dará la siguiente orden.
Con esa frase, Hinata sintió un estallido de adrenalina que atravesaba su cuerpo y apenas pudo contenerlo cuando Neji y Tokuma la voltearon a ver. Hoheto cierra la puerta y se dirige a Boston, con una última mirada ve como es que el vehículo se va reduciendo de tamaño conforme avanza. Sin cruzar ninguna palabra rodearon la casa de los Mitarashi y comenzaron a correr. Estaban corriendo por el bosque iluminados por la luna y con las ramas rasgando la ropa.
Corriendo por su vida.
Corren tan fuerte como podían, desesperados y sin esperanza a la vez. Corren y corren, sabiendo que están huyendo, sabiendo que no había sangre derramada pero sí daños a órganos, sabiendo que habían hecho algo que quedará en sus recuerdos. El miedo irradiaba en Hinata en oleadas que eran tan fuertes que la cosa detrás de ella podría encontrarla sin importar qué tan rápido corriera o qué tan bien se escondiera.
Neji tenía mejor condición y era el que marcaba el ritmo, Hinata cada kilómetro que corrían cada vez era más desesperante. En su mente solo escuchaba retumbar las palabras de Hoheto.
Corran por el bosque.
Es una sola frase grabada en su cerebro. No importaba que habían tropezando con troncos caídos. El corazón parecía un tambor en su no pudo esquivar una rama afilada por lo cual le atravesaron una cuantas ramas la cara pero continuó corriendo. Los tres seguían corriendo empezando a sentir los músculos de su cuerpo arder, Tokuma grito que corrieron más rápido.
Corran por sus vidas.
Esos pensamientos seguían pasando por la cabeza de Hinata mientras sus pies golpeaban el suelo. Corrían y luego corrieron un poco más. El sudor empezaba a gotear por la frente de los Hyugas. Cuando le empezaron a doler las piernas a la pelinegra comenzó a reconocer el alrededor, estaban cerca de su casa. Neji paró en seco, con su cuerpo lleno de lodo y de sudor, los volteo a ver para ver su condición.
-Recuerdenme dejar el cigarro-dijo Tokuma mientras tomaba aliento-y correr con ustedes en este año.
-Tenemos que tomar otra vía, si vamos a dejar huellas que sea por otro camino-sugirió Neji que se sentaba en una piedra.
-Podemos llegar brincando entre árboles-comento Hinata.
-¿Como en las antiguas civilizaciones?-pregunto Tokuma que estaba de pie recargado en el tronco del árbol, apoyado en su espada.
- Todo sea por dormir hoy en mi cama.
Cuando abrieron la puerta de la parte trasera de la casa, el mundo estaba en calma de nuevo. El aire de la noche era denso y tranquilo. Caliente, incluso a esa hora. El corazón le estaba latiendo tan rápido que pensaba que se podría salir de su pecho. Miro con detalle los rostros de los otros Hyugas, y en efecto tenían plasmado el miedo y el horror en ellos.
-¿Natsu?-gritó Hinata, mirando hacia la oscuridad del cuarto.
-¿Están bien?
-Si.
-Hoheto me dijo que se quitaran todas las prendas y las quemaramos.
Natsu bajo las escaleras con un cesto de ropa, Tokuma y Neji se empezaron a desvestir sin pena alguna. Hinata se sonrojo al ver como era que estaban en solo ropa interior.
-Hina, no tengo todo tu tiempo. Es como si estuvieran en traje de baño-insistió Natsu.
-Me meteré a bañar, después de que salga se puede desvestir-le dijo Tokuma que subía por las escaleras para ir al baño.
Neji solo asiente con la cabeza y lo imita en dirección al otro baño. Natsu solo maldijo en voz baja y se fue directo al patio. La pelinegra se abrazó a sí misma tratando de controlar su respiración, después de unos segundos camino a la cocina y se preparó un té de manzanilla. Estaba terminando su té cuando escucho los pasos de Natsu que se dirigen ahora al segundo piso. Cuando salió al patio, Hanabi estaba acomodando la leña para encender el fuego. Hinata se acerco ayudarle en silencio, ninguna sabia como iniciar la conversación.
-Era lo mínimo que podía hacer- dijo la menor de las Hyugas secamente. Encendió un cerillo y lo aventó sobre la madera.
-Necesitaremos más leña.
El fuego era débil, así que lo alimento con los leños reunidos. Las llamas arrojaron luz naranja sobre sus cuerpos. Hinata exhalaba sobre sus frías y temblorosas manos. Se sentó en silencio mientras las nubes de una tormenta se acercaban y observó cómo la ropa se consumía sobre el fuego. Lo escuchó chisporrotear cuando golpeó las llamas. Se levantó y se quitó su camiseta aventándola sobre el fuego, quedando solo en brasier.
-Hinata.
Ella buscó la mirada de la castaña, pero estaba perdida en el fuego que estaba enfrente de ellos. Las llamas bailaban en sus ojos grises. Su rostro reflejaba amargura y angustia.
-Dime- empezó a decir Hanabi con melancolía-¿Tendremos que irnos de aquí?
La misma pregunta la tenia Hinata en su mente. Aún no se escuchaba las sirenas o los policías cerca, Ko había marcado que se quedaría con un amigo del otro suburbio para no levantar sospechas. La gente del pueblo habían aceptado a los Hyugas, pero aun asi tendrian sus dudas sobre ellos.
-No dejamos rastro, así que espero que no.
Observó cómo se seguían las prendas alimentando el fuego. Se desabrocho sus pantalones y se los deslizó entre sus piernas. Con fuerza tiró de ellos para dejarlos en el olvido y hacer crecer el fuego. Volvió a levantar los ojos Hanabi hacia Hinata, para ver unos ojos grises similares a los suyos llenos de lágrimas. Hinata se acercó a su hermana para abrazarla.
-Estaremos bien-susurro no sin antes darle un beso en la frente.
-No le digas a Natsu que me viste llorar.
-Me llevaré el secreto a la tumba- le prometió Hinata para luego soltarla- ve a la cama, termine de quemar la ropa. Creo que ya hiciste tu trabajo que correspondía, en unas horas no tarda en que el clima cambie.
-Prepare ungüento con analgesico que debería ayudar con el dolor - dijo Hanabi.
-Todo está bien. No te preocupes por mí.
Caminaron por su casa oscura. El eco de sus pasos se hacía presente, Hinata entro al baño para tomar una ducha. Dejo que las gotas recorrieran todo su cuerpo y al mismo tiempo sentandola en la realidad. Salió de la regadera y se puso pijamas. Una vez que salió de ahí, no tenia ánimos de dormir. Bajo las escaleras en silencio y volvió al patio. Entonces se inclinó hacia el fuego y añadió otra rama a las llamas.
-¿Tampoco podías dormir?
-Nunca puedo dormir Neji, tu lo sabes.
Se giró y ahí estaba, su cabello castaño largo sobre sus hombros. La mirada gris de él estaba puesta en ella. Reconocía esa mirada perdida, la misma mirada de hace unos años. Se acercó a él y con sus manos tomó ese bello rostro. Con sus dedos los pasos por sus facciones tratando de memorizarlos. Puso sus labios en su frente, luego besó su nariz y de ahí a sus mejillas.
-Lo siento.
Desde lo más profundo de su ser, Hinata lamentaba lastimarlo. Odiaba tener que verlo derrumbarse y preocuparse. Neji tomó con sus manos el rostro de la pelinegra dejando descansar su frente con la de ella.
-Estamos en esto y estamos a salvo.
Se tomaron de la mano en silencio, acurrucados en la luz que emanaba el fuego, rodeados de oscuridad. Habían matado una vez por accidente, un recuerdo que tenía cerca de su conciencia. Ella era una niña, apenas tenía nueve años. Esa noche no lo había hecho, pero por algún momento en su mente cruzó esa idea. Le empezaba a llegar el dolor en todo su cuerpo como si me hubiera esforzado demasiado. Se levantaron del lugar una vez que habían quemado todas las prendas.
Ambos Hyugas caminaron a su cuarto, una vez que estaba Hinata en la cama no podía dormir. Estaba observando el techo y no podía dejar de pensar en lo que había sucedido aquella noche. Por la periferia de ojo pudo ver como la cama que estaba en el otra esquina del cuarto se levantaba una sombra. Sin decir alguna palabra, Hanabi se mete entre las sábanas de su cama y la abraza. Su abrazo fue cálido. Se sentía bien estando con ella. Cerrando los ojos con fuerza, tratando de conciliar el sueño trato de dormir con su hermana. Por primera vez en años, escuchó a Hanabi llorar hasta quedarse dormida.
Al día siguiente todos se habían levantado tarde, aun así presentaban sus ojeras marcadas. Natsu se ofreció en hacer la comida y la cena. Una lluvia ligera estaba por todo los suburbios tranquilizando a todos los Hyugas.
-¿Cómo te sientes hoy?- pregunto Natsu, al aire.
-Mucho mejor-contestó Hinata que tomaba su segunda taza de café.
-Todo duele. La luz en mis ojos y tengo dolor de cabeza.
-¿Pudieron dormir bien?-volvió a preguntar Natsu omitiendo la respuesta que daba Tokuma.
-Dormí en mi cama y bajo un techo-contesto Neji serio.
-Eso suena la descripción de un convicto- dijo Tokuma.
-No debí de haber golpeado al sujeto que me mordió-empezó a decir Hinata-temo de haberlo lastimado.
La culpa le estaba ganando. Un momento durante la madrugada soñó como era que el joven estaba acostado en una cama de hospital sin recuperar la consciencia. Se sentía culpable y su mente jugaba con esa idea. Finalmente, después de lo que pareció una eternidad alguien la calmó.
-Lo más probable es que se levante con un dolor de cabeza y un dolor en su costado-dijo Neji.
Hinata lo observó y notó sus ojeras oscuras. No había podido dormir. Un momento en la madrugada escuchó que alguien entró al cuarto y levantó sus sábanas. Esas ojeras confirmaban que había sido Neji y al ver a Hanabi a lado de ella no había espacio para otra persona más. Neji y ella tenían esa mala costumbre de dormir juntos.
-No se que pensé al golpearlo, estaba indefenso.
-No te debió morder.
El silencio reino en el cuarto. De no ser por el perturbador recuerdo de lo que había ocurrido la noche anterior, habría sido un comienzo típico de los Hyugas. El día transcurrió casi normal, Ko llegó durante la tarde y lo primero que hizo fue abrazarlos con fuerza. Neji seguía nervioso y tenso, lo único que se le ocurrió Hinata en ese momento fue lavarle el cabello. Sabía que era un punto débil de él y lo podía hacer dormir solo pasando sus manos mientras jugaba con sus mechones largos. Durante la tarde, Hinata tomó una siesta en el sofá de la sala junto con Neji. Abrazados con una sábana sobre ellos. Se necesitaban y ese día Natsu no se quejó de que durmieran juntos.
Antes de que fuera la hora de la cena, la lluvia había aumentado llegado a los suburbios de Boston. Hoheto e Iroha habían llegado sanos y salvos. Iroha se acercó a Hinata en la cena y le beso su frente.
-Pondremos una nueva regla, puedes hacer cosas ilegales mientras no nos demos cuenta señorita.
-No se de que hablas-dijo Hinata sonrojándose.
-¿Demencia? Me agrada como piensas.
-Familia tenemos noticias interesantes, escuchamos en el hospital que trasladaron a tres de los secuestradores al hospital Senju- dijo Hoheto.
-¿Dijeron algo?
-Los que están despiertos no recuerdan completamente lo que sucedió. Los otros están con la bendición de dios.
Hinata miró el rostro de Hoheto y luego el de Iroha. Ambos tenían el aspecto de un gato que ha acorralado a un ratón. Neji levantó una ceja; no parecía conmovido ni aliviado. Confundido era lo más parecido, desconcertado. Natsu no perdió el tiempo preguntando.
- Bueno, ¿qué más saben al respecto?
-Me vendría bien otra taza de café-dijo Ko acercándose a la cafetera.
-¿Estamos siquiera a salvo aquí?-pregunto Hanabi sin tocar el plato que tenía frente a ella. Sus cabellos castaños y largos estaban revueltos en su rostro. Nadie estaba bien presentable en la mesa.
-Claro que lo estamos, somos Hyugas.
-Podrían dejar de sonreír como maníacos-dijo Natsu desde su lugar y con el ceño fruncido-algunas personas si estábamos preocupados por ustedes.
-¿Saben quiénes eran?-preguntó Neji que tenía sus brazos cruzados.
-No tengo ni idea- dijo Hoheto.
-Dos eran agentes del FBI.
Tokuma contestó por primera vez en la cena causando en todos intriga. Escucho como suspiró y se reclinó en su silla, cruzando los brazos sobre el pecho. El estrés se notaba en su rostro, era de esperar que no todos tuvieran el placer de correr por el bosque en la madrugada evitando dejar huellas y escuchar por la mañana las sirenas.
Clásico de los Hyugas.
-¿Cómo lo sabes Tokuma?-pregunto Hinata sorprendida.
-Lo escuche en las noticias en la mañana-dijo mientras abría su lata de cerveza- lo que estoy un sesenta porciento seguro es que eran de alta sociedad.
-¿Quién dijo eso?
-Nadie lo ha dicho, solo tenían que ver su ropa ¿quien usa Ferragamo en su día normal?
-Solo snobs-murmullo Hanabi.
-No importa quiénes sean, lo importante es que están bien-dijo Iroha.
-Dos de los cuatro secuestradores están cuidados intensivos con poca posibilidad de sobrevivir, otro secuestrador perdieron horas interrogando a ese hombre. Pasaron unas horas y tenía un infarto agudo al miocardio, ya era demasiado tarde para pasarle medicamento.
-Osea que está muerto- agregó Hoheto que había encendido un cigarro.
Hinata se tapó los oídos con los puños. Trató de controlarse, cerró los ojos intentando hacer sus ejercicios de respiración. Sintió una mano en su rodilla que la sostenía con fuerza, no tenía que abrir los ojos para saber que esa mano era de su hermana. Pasaron unos minutos cuando pudo recuperar su ritmo respiratorio.
-El secuestro fue demasiado específico. Debe haber una razón para ello. Una razón horrible y equivocada, pero una razón al fin y al cabo.
La lluvia seguía cayendo. Hinata bebió su café y luego dejó la taza sobre la mesa. La cena continuó, al terminar con los alimentos Hoheto se levantó de su lugar.
-Espero que me perdonen por decir lo obvio, pero es importante que ninguno de nosotros mencione una palabra de esto a un alma. Nadie, debe de saber esto.
Otro secreto más en el baúl de los Hyugas.
Era lo último en lo que quería pensar esa noche. Limpio Hinata el desorden antes de dirigirse a tomar una ducha. Esperaba con ansias el día de mañana, esperaba que solo fuera otra de sus pesadillas.
El día siguiente fue más difícil para ellos acoplarse al día. Hinata había recibido mensajes de Kiba preocupado por ella, solo le dijo que había estado ocupada porque Iroha se enfermo. No tenía que informarle de su herida en el pie y el uso de muletas. Le ayudó a Hoheto con lo que se habían atrasado durante esos dos días. Las cosechas se deben de levantar y las venta debían de seguir.
-¿Crees que sea el final?
Neji la miró y la esquina de sus labios se curvó lo suficiente para que sus ojos brillaran como lo hacían cuando estaba divertido o complacido.
-No ha terminado. Recién está comenzando. Nuestra vida será exactamente como la planeamos.
Alargando la mano, Hinata tomó el control remoto y encendió la televisión, manteniendo el volumen bajo, pero no hizo nada para detener el flujo constante de pensamientos.
-Estoy esperando a que lleguen las noticias locales- dijo.
-Quiero escuchar que tienen que decir sobre todo esto-dijo Neji mientras se acomodaba en el sofá de la sala.
-No nos descubrirán ¿verdad?
No dijo nada, pero no fue necesario. Ambos temían que encontraran todas las piezas del rompecabezas. Las noticias salieron, la foto de los tres rehenes estaba en las noticias locales y nacionales. Tres personas diferentes. Tres personas con las mismas características. Neji solo le tomó la mano con fuerza cuando la del noticiero informaba.
Tenían dos semanas desaparecidos después de un ataque en un bar en el centro de Boston, las fotos de las tres personas eran completamente diferentes a las personas que dejaron tirados en la entrada principal de la casa de los Mitarashi. Una palabra quedaría plasmada en el psique de ambos Hyugas.
-Uchihas.
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Notas de Autor.
Oigan me paso algo chistoso y triste. Había encontrado un super fanfic (Sasuhina obviamente) en inglés, llevaba todo el día leyendo y escribiendo reviews en cada capítulo (porque en lo personal yo me voy por reviews para leer algún fanfic o un libro, asi que si suelo dejar reviews). Estaba super bien redactado y todo muy bien, luegoooooo justo cuando voy en uno de los ultimos capítulo el fanfic desaparece….
Fuckin SUERTE. Ahora looooool viene el plot twist:
Resulta que es un libro, la autora a la cual yo le estaba escribiendo reviews solo lo copiaba y pegaba TAL CUAL. Osea no se baso en alguna historia o quizo hacer algo semejanta, lo copio y pego.
Eso que se oye en el fondo es mi corazón rompiéndose.
Pero ahora entiendo porque todo estaba super bien y padre. Awwwghhh, bueno ahora me pondré a leer el libro, porque quiero saber como termina la historia LOOOOL.
Bueno regresando al tema, se avecina el final de este estapa de su vida. Dentro de todo lo malo de la tragedia de hoy, me anime a subir el capitulo. Es corto este capítulo pero necesario. Ya con esto me podré enfocar en FRP. Asi que un capítulo más y el epílogo.
FUN FACT: EL EPÍLOGO LES GUSTARA MUCHO YO LO SE. Hay SASUHINA en los siguientes y son importantes para FRP.
Guests: Muchas gracias por tus reviews, si ya se medio me pase con algunas cosas.
Karen Juliet: Admito que me gusta mucho escribir de Kiba, se me hace un personaje super comico y pues si jajaja ya salieron los Uchihas. Prometo que subire el siguiente capítulo de FRP, creo que te gustara mucho el capitul de FRP. Y los siguientes capítulos de IKWUDLS.
notariana: No te preocupes suele pasar, jajaja por eso decía que ese fanfic que estaba leyendo estaba escribiendo miles de reviews para que desapareciera.
caradepapa: muchas gracias por tu review, si es un drama. Lo siento, pero es justo y necesario.
