Titulo: I know what you did last Fuckin Summer

Rating: probablemente M, no sé.

Disclaimers: Naruto no me pertenece. Solo uso sus personajes fuera de su papel en el manga/anime para ponerlos en mi historia. Son como actores pero sin sueldo. A mi tampoco nadie me paga por esto.


Epilogo

-¡No! Esta no era nuestra salida era la siguiente-grito Kiba desde el lugar de copiloto.

Las llantas del carro de Iroha chirriaron con el repentino y corto giro en una calle llena de autos. La pelinegra voltea los ojos al cielo pidiéndole a la diosa Kaguya paciencia y sentido de la orientación para Kiba. Aún no comprendía porque lo dejaba tomar las riendas de las excursiones que tenían o el GPS para ir a Boston. Era normal que se perdieran.

-Sabes, tal vez deberíamos de haber tomado un uber o un taxi-comentó Hinata en tono de burla.

-Ellos ya saben que siempre llegamos tarde- dijo despreocupado el Inuzuka.

Hinata subió el volumen para escuchar a donde los redireccionaba el GPS, la idea de ir a una fiesta de universitarios lo sugirió Tokuma. Kiba fue el primero en apuntarse después de escuchar la cantidad de mujeres que irían a la fiesta. Shino se había ido ese fin de semana de viaje con su primo Torune, y se sentían extremadamente raro salir sin él. Como si leyera la mente, Kiba la miró y le respondió.

-Extraño a Shino ¿que estará haciendo el imbécil en este momento?

-Tenían planeado ese viaje a las montañas, a la próxima deberíamos ir con ellos.

La Hyuga sonrió para sí misma. Después de muchos años, podía considerar al Inuzuka como uno de sus mejores amigos. Continuó manejando por las calles mientras escuchaba a Kiba contándole su última reunión con su padre. Continuaron sobre la avenida principal hasta detenerse en una señal de alto, giro a la derecha y el GPS les informaba que estaban llegando a su destino. Se detuvieron en un semáforo en rojo cuando escucho su celular vibrar, no tenia que ver la pantalla para saber que era Neji el que estaba marcando. Kiba gruño y tomo el teléfono.

-Hinata esta manejando por eso estoy tomando el teléfono- dijo rápidamente Kiba, se escucho la voz grave de Neji del otro lado de la linea molesto- escucha, ya vamos a llegar. Estamos a unas cuadras, toma una cerveza y espera en la puerta.

Cuelga Kiba su teléfono y la voltea a ver con el ceño fruncido.

-Neji necesita una novia.

Hinata solo se echó a reír. Estaciono el carro a unas cuadras donde se veía la multitud de la gente, se podía escuchar el ritmo palpitante de la música en la distancia. Toda la calle estaba llena de coche tras coche, mostrando la magnitud de la fiesta.

-Kiba, quiero regresar temprano. Sabes que Iroha y Hoheto se ponen como locos cuando no estoy en casa-informó la pelinegra que se bajaba del carro.

-Aburrido, pero no te preocupes estaras con Tokuma y Neji. Es más con Neji es más que suficiente para que estes bien-lo dijo con un tono tranquilo.

Que siendo sincera no hizo nada para aliviar la opresión de su pecho.

El alboroto de la fiesta se amplificaba cuanto más se acercaban a la casa. Una figura alta con un cabello recogido en una coleta los estaba esperando. La mirada dura y atemorizante del Hyuga se disminuyó al verlos acercarse hacia la entrada. Los brazos de Neji se apoderaron de la cintura de Hinata y la acerco hacia a él.

Y sus latidos del corazón se tranquilizaron, estaba segura con él.

-Ojala me vieras con tanta emoción como ves a tu prima-dijo Kiba.

La mirada del castaño pasaba de un lado a otro, observando a las mujeres de su alrededor. Tanta hormona femenina en un lugar estaba emocionando a Kiba.

-Tus celos salen a relucir Inuzuka- dijo Neji mientras se separaba de Hinata.

Neji la toma de la mano con fuerza mientras se abre paso entre la gente. En la casa había una multitud de personas mientras caminaban por el pasillo de la entrada vio a mas de una pareja besándose. Kiba estaba caminando atrás de ella con el celular en mano probablemente enviando un mensaje de texto a Shino para hablar de su primera fiesta de universidad. Una vez que llegaron a una esquina, se dio cuenta que estaban Mutua, Hana y Tokuma cada uno con una cerveza en mano.

-¿Qué haces aquí, hermana?-preguntó enojado el Inuzuka.

-¿Yo? La pregunta correcta es ¿qué haces tú aquí?

-Tranquilo Kiba, tu hermana sabe cuidarse y no se meterá con tus prospectos-dijo Mutua sonriendo maliciosamente.

La gente entraba y salía de la casa, vio por los ventanales que había gente en la alberca solo con ropa interior. Otra multitud de gente tenía en sus manos vasos llenos de alcohol mientras caminaban y derramaban bebida en el proceso.

-Es la única forma que puedo hacer que Neji salga de los dormitorios y que salga a socializar-la voz de Tokuma llego a sus oídos.

Parecía que ella no era la única preocupada por Neji. Tokuma también estaba preocupado por su poca interacción con la sociedad.

-Ire por una cerveza, ¿alguien quiere algo?-pregunto Neji.

Todos le dieron la orden a Neji y este se alejo del grupo. Una vez que él regresara con las bebidas de todos continuaron hablando. Hinata estaba apoyada contra la pared escuchando mientras sus amigos charlaban a su alrededor, se sentía bastante contenta por primera vez en un mes de no pensar en nada en absoluto.

Todos en el grupo estaban disfrutando la compañía de todos, le dio gusto ver que Neji conversaba con Mutua y con Hana. Dio un sorbo a su cerveza mientras veía a Neji, ella sabía que había pasado sus primeros exámenes con una excelente puntuación.

Neji siendo Neji, no les había avisado.

Pero Hinata, siendo curiosa, le pidió a Shino que entrara al sistema de Harvard para ver sus promedios.

Aburame Shino, había hackeado la página de una de las mejores universidades de Estados Unidos.

Alguien le dio un codazo en el codo, interrumpiendo su ensoñación.

-¿Hola? ¿Alguien ahí?

-Perdón, creo que me sorprendí al ver la cantidad de personas en la piscina- mintió Hinata viendo sonreír a Hana.

-Pensar que puede haber orines me causa conflicto.

-Yo estoy pensando en otros líquidos corporales-dijo con asco Tokuma.

Una voz masculina que venía del otro lado de la mesa interrumpió su conversación.

-Hyuga, primera vez que te veo socializar con alguien que no esté en el salon.

-Profesor Hoshigaki, no es un poco desconcertante que este aquí en una fiesta de universitarios.

-Lo sería, si es que no fuera invitado-contestó el hombre con una sonrisa peculiar al de un tiburón.

El hombre de un metro ochenta tenía una copa en la mano y un brillo de buen humor a su alrededor.

-La flor de la juventud reunidos en un solo lugar solo causa mas brillo y futuro para todos los presentes. Tanta jovialidad e inteligencia en ti Hyuga me da mucha alegría.

Escucharon la voz detrás de ellos, Hinata solo pudo ver la mirada de odio en el rostro de Neji y los labios apretados de Tokuma controlando su risa. El hombre que estaba parado enfrente de ellos tenia una sonrisa blanca y perfecta, su cabello corto de color negro con un estilo noventero y muy pasado de moda, era el centro de atencion de la pelinegra.

¿Que clase de maestros tenía Neji?

-Profesor Guy, ¿qué hace usted aquí?-preguntó el cabello largo sin esconder su enojo.

-No veo el problema de estar conviviendo con algunos de mis alumnos. Kisame estaba discutiendo conmigo los nuevos programas de valores cuando nos percatamos de tu distinguida cabellera.

-Ese hombre le dijo caballo a Neji-dijo entre risas Kiba.

-Dijo cabellera-lo corrigió Hinata.

-Ninguno de ustedes son mis alumnos- dijo el hombre de metro ochenta.

-Lo siento, vamos a otra universidad-dijo Tokuma tomando un sorbo a su cerveza-pero me gustaria escuchar un poco más de la flor de la juventud de mi primo.

-Tokuma…-advirtió Neji alzando la ceja.

El hombre de cabello negro en forma de hongo sonrio en grande causando escalofrios en su cuerpo, era la primera vez que ver a alguien tan feliz la hacia sentir así.

-Otro Hyuga, tienen cierta semblanza- dijo el de sonrisa de tiburón.

-Hinata ¿estás pensando en intentar conseguir una beca deportiva?-le pregunto Hana directamente a la pelinegra.

-Realmente no. Me gusta correr, pero no estoy segura de querer hacer ese tipo de compromiso mientras estoy en la universidad - respondió quitando la mirada de los personajes nuevos y luego le dio un sorbo a su cerveza.

-Deberías aplicar a la misma universidad que el cachorro-dijo Hana abrazando a su hermano. Kiba solo gruñó ante su gesto.

Hinata pudo adivinar el motivo de su gruñido, tenía treinta minutos viendo a unas jóvenes del otro extremo del cuarto y conociendo a Kiba solo era cuestión de tiempo para que él se acercara a hablar con ellas.

-No importa tanto la universidad si no que tan bien les vaya en el año y que lo disfruten- dijo Hana.

Inuzuka Hana sabía que Hinata pensaba aplicar en Harvard solo para estar a lado de Neji. Hinata recordó las pláticas que había tenido en esos últimos días. Iroha había hablado con ella, le había dicho que la apoyaban pero que considerara el pago de la universidad.

Estudiar era caro.

Había hablado con su padre y de su futuro, la apoyaba en la decisión que tomara solo que le pedía que hiciera números. Tendría que tomar trabajos de medio tiempo y era consciente de eso. Aplicar a la misma Universidad que iban Kiba y Shino, era su segundo plan. Y aunque le agradara estar con ellos, el único defecto que veía era que no estaría a lado de Neji.

-Estoy pensando en mandar mi solicitud a la misma Universidad que él- susurro mientras se acomodaba un mechón detrás de su oreja.

-Pense que era un secreto-comentó Kiba sorprendido viendo directo a los ojos grises de Hinata.

-Le pienso decir a Neji en estos días-confesó.

- Mi madre y yo hablamos que nos sentiriamos mas agusto sabiendo que estás en la misma universidad que el cachorro. Quieras o no, te hace caso.

-¿Hola? Te puedo escuchar hermana.

-Estaré pendiente de él- dijo Hinata ignorando a Kiba.

-Bien dicho-Hana se rió, chocando los cinco con ella.

-¿Cómo estuvo la escuela hoy?-Mutua le preguntó a Kiba.

-Apesta como siempre. Todos los profesores piensan que soy tonto.

-Me parece difícil de creer-dijo Tokuma soltando una risilla.

Hinata le dio un codazo a Tokuma tratando de controlarlo.

-Neji es un joven con un brillante futuro, pero sin contactos no podrá brillar tan alto como las estrellas en la noche. Será opacado por todos sus compañeros, pero me da esperanza verlo socializando con tanta juventud.

Los Inuzuka y la pelinegra voltearon a ver con atención al hombre que estaba hablando y al mismo tiempo moviendo los brazos haciendo que más de una persona en el cuarto los miraran como fenómenos. Hinata miró a Neji, que este tenía reflejado en su rostro odio, escuchaba la conversación de su superiores. Sonrió al ver que sus miradas se cruzaban, ella deseaba que se terminara el semestre para que regresara a casa.

Después de un sonido de carraspeo, los maestros voltearon a ver a otro hombre. Hinata miró al hombre calvo, con los ojos de un color opaco, con rasgos orientales. Su apariencia le recordaba a Buda, pero en feo.

-Hyuga Neji, te presento a uno de nuestros ex compañero Amegakure Daibutsu.

- Quien iba a pensar que Hoshigaki Kisame podría ser educado, un placer de conocerte Hyuga pero me llevaré a este par a nuestra siguiente cita que es en un bar a unas cuadras de aquí.

Una vez que los tres maestros se alejaran, un silencio incomodo llegó a todos del grupo.

-Iré a la barra ¿quieren algo?-pregunto Hinata al aire.

Todos le pidieron una bebida diferente, una vez que llego al mini bar que tenían en la casa, un joven guapo se inclina sobre el mostrador y le sonrió.

-No eres de por aquí ¿qué puedo ofrecer, hermosa dama?

La Hyuga se sonroja al ver al joven frente a ella. Un par de años mas grande estaba segura.

-Cuatro Amstel Light, dos vodka, dos coronas y un tequila.

El joven le da un tequila sunrise a lo cual Hinata se sorprende.

-Va por la casa, alguien debe darte una bebida hermosa.

Hinata estaba apunto de beber su tequila cuando otro joven le quita el vaso enfrente de ella y se lo entrega al barman.

-¿Estás seguro que le quieres dar eso a una menor de edad?-preguntó el desconocido.

-Ugh no-no es lo que pare-rece.

-Sirvele lo que te pidió-dijo el joven frunciendo su ceño.

El joven era mayor que ella, no existían tipos como el que estaba apoyado en la barra junto a ella. En realidad, los tipos como el que estaba junto a ella no existían en ningún lugar que Hinata conociera. Era atractivo el hombre.

Su cabello oscuro era espeso y largo igual que el de Neji. Era alto, con penetrantes ojos oscuros y una mandíbula angular masculino, tenía un cuerpo delgado y musculoso. Sin duda, ella no fue la primera mujer en parpadear dos veces al verlo, ni sería la última. Y parecía estar plenamente consciente de este hecho. Sus ojos oscuros brillaron con diversión mientras descansaba un codo contra la barra, con toda confianza mientras la veía.

-Lo siento pero ese vaso tenía un Rohypnol-dijo el hombre desconocido. Al verlo de frente noto que tenia su nasoyugal marcado.

Oh. Un ruffie.

-Ugh, no sa-sabia.

-Señor Uchiha, no encontramos a su hermano-dijo un hombre de cabello castaño que se acerco a él.

-No me sorprende, pueden quedarse afuera del área no debe de tardar en llegar. Aún es temprano para él.

-Señor Uchiha, son las once de la noche.

Hinata miró intencionadamente su celular para que no se dieran cuenta que estaba escuchando la conversación de la persona que la acababa de salvar de una posible violacion.

-Es temprano para él, Sasuke no ha tenido sexo en unos meses y estoy seguro que no tarda en buscar compañia para esta noche.

Daba gracias a la diosa Kaguya que no tenía alguna bebida en la mano, porque estaba segura que se le habría caído de sus manos. Escucho una respuesta que no comprendio por parte del hombre de cabello castaño que estaba escuchando las ordenes del joven de cabello negro.

-Entendido señor Uchiha, estaremos en vigilancia.

Uchiha, el hombre era un Uchiha. Uno que no conocía. El barman le entregó su pedido y el desconocido le lanzó una mirada penetrante al joven. Antes de poder decirle algo el hombre se levanta de su lugar y se va.

La gente en esa fiesta eran demasiado raros.

Hinata tomó cuatro de sus bebidas para hacer su primer viaje de regreso a la mesa, cuando unas manos blancas toman las otras bebidas de la barra. Los ojos grises de Neji la ven directo a los ojos y luego le sonríe.

-¿Pensabas hacer dos vueltas? Te lo podrían robar.

-Es mi segunda fiesta universitaria, apenas estoy conociendo la vida.

Hizo un gesto con la mano, la bebida se derramó ligeramente. Hinata soltó una risilla al ver que el licor escurría por las manos de Neji. Caminaron hacia donde estaba su grupo con todo el alcohol de esa ronda.

-Yo también apenas conozco este mundo de Universidad, la gente esta metida en sus asuntos y a veces es grosera. Existen los bullys pero si no les haces caso no te molestan tanto.

-¿Mañana vamos a correr Hinata?-pregunto Kiba acercándose a la conversación de ambos.

-Depende que tanto tomes alcohol.

-Por favor. Como si una pequeña resaca se interpusiera en el entrenamiento.

La última vez había tenido la peor de las resacas del mundo. Tokuma soltó una risilla causando un sonrojo en todo su rostro. No quería volver a vivir ese episodio, las arcadas fueran igual de largas que la del exorcista.

La noche continuó pasando, en un momento tuvo que ir al baño. Camino entre la gente que estaba bailando al ritmo de la música, una vez que llego a donde podría hacer sus necesidades fisiológicas noto la fila de las personas y se formó detrás de una joven.

-Oh dios mío, es Uchiha Sasuke.

Escucha que dice una de las mujeres alcoholizadas que estaba enfrente de ella. La rubia estaba con las mejillas rosas, probablemente por el alcohol.

-Si, si es. Dime si se acerca.

Le contestó otra de las mujeres enfrente de ella. Hinata, curiosa porque el apellido era el mismo del que había escuchado hacía unos minutos, voltea a ver en dirección donde estaba el joven. Tenía las mismas características que el joven que la había salvado de tomar narcóticos esa noche, su cabello azabache estaba despeinado y tenía un arete en la oreja. La mirada oscura se fija en ella sintiendo el recorrido de un choque eléctrico en ella.

-Oh dios, me está viendo.

-Estás loca, me está viendo a mi. Se dirige hacia acá.

Hinata recordó porque se le hacía familiar. Lo había visto en su primera fiesta.

Fuck.

La vida le estaba haciendo una mala broma. Se tranquilizó y recordó que solo era un tipo en una fiesta, que lo había visto en una fiesta anterior. Y si recordaba la conversación de la persona que lo estaba buscando, su intención era buscar a una pareja para que le saciara sus necesidades. Puso su atención en la pantalla del celular cuando sintió que el joven se paro atrás de ella en la fila. Ella miro a la multitud que los rodeaba. Eran más de las doce y el lugar estaba repleto.

-Hace mucho que no te veía-dijo el joven.

Hinata sintió un escalofrío recorrer su espalda. Giró su cabeza y lo observo, tenía sus manos en su bolsillo del pantalón.

-Nunca salgo-mintió Hinata.

La miró con ojos evaluadores y luego sonrió ladeadamente.

-No estás en esta Universidad.

Hinata nota que sus ojos oscuros tienen cierto brillo en él. Siempre había pensado que era muy inteligente, pero cuando su mirada se volvió hacia ella, los pelos de su cuello se erizaron y supo que no se lo tragaba. No tenía caso mentir, en cuestión de asistir a la misma universidad que él.

-Me descubriste, pero aun asi son los últimos días de parciales. Es una fiesta para todos.

Siendo la pésima persona para interactuar se queda en silencio, concentrándose en la pantalla de su celular. Después de un momento puede sentir el calor del cuerpo detrás de ella. Uno de los jóvenes que estaba formado aventó ligeramente al joven de ojos oscuros haciendo que se acercara más a ella.

Hinata levanta su cabeza y se da cuenta de su diferencia de estatura, por un momento ve como es que él cierra los ojos e inspira por la nariz. Vio en cámara lenta como era que su semblante en cierta manera se relajaba.

Se quedó inmóvil, había algo adictivo en verlo relajarse. Abrió los ojos y por un breve segundo le sonrió.

-¿Te gusta ir a fiestas de otra universidad?-preguntó.

-¿Qué puedo decir? Las fiestas de mi facultad son extremadamente aburridas-respondió, tratando de mantener la calma ante su proximidad.

El joven da un paso para alejarse de ella y pasa una de sus manos por su cabellera negra. Ladeó la cabeza para decir algo pero una de las jóvenes que estaba enfrente de ella le preguntó algo. El joven de cabello oscuro frunció el ceño y muy forzadamente les contestó. A lejos vio como se acercaba Tokuma a ella.

-Hinata, saldremos a fumar.

Ella solo asintió con la cabeza y le sonrió. Noto como el joven detrás de ella miraba la espalda de Tokuma.

Él apoyó la espalda en la pared antes de hablar.

-Entonces Hinata ¿tienes un apellido?

-No es necesario que lo conozcas.

Su respuesta pareció ofender. La puerta del baño se volvió a abrir y la muchacha que estaba enfrente de ella entró.

-Sabes que en algún momento conoceré tu apellido si sigues viniendo a estas fiestas, solo lo estás posponiendo.

No tenía que saber nada de ella. No era necesario. Era simple coincidencia. Deseaba con todo su ser que la joven terminara de usar el baño para detener esa platica. Era probable que no recordara con atención la voz de Tokuma, pero aun asi tenia miedo.

-Oh.

Él sonrió ante su poca falta de respuesta. Volvió a sentir que el joven se acercaba a ella y escuchó que su nariz hacia un sonido donde volvía inspirar.

-O tal vez quieres que lo descubra.

Di un paso tambaleándose, acortando su espacio. Por un segundo, no se movió. Podía escuchar su respiración, sentir su cuerpo y pudo sentir su virilidad. Ligeramente erecto.

Se hizo a un lado.

La puerta del baño se abrió y rápidamente entró al baño. Sus interacciones habían sido demasiado fuera de lo común y le causó un sonrojo demasiado amplio. Se sentó en la taza del baño cubriendo con sus manos su rostro. El joven traía una camisa floja y tal vez era la razón por la que no había notado ese detalle.

Término y rápidamente salió sin voltearlo a ver. Cuando su hombro rozó ligeramente su brazo volvió a sentir ese toque eléctrico.

Era raro.

Hinata estaba caminando entre la gente cuando noto a Kiba en la esquina, hablando con otro hombre. Tiene la boca cerca de la oreja del otro tipo, y lo que sea que esté diciendo tiene la mandíbula de este hombre en particular apretando con frustración o enojo.

Esa mirada solo significaba pelea.

Rápidamente Kiba soltó un golpe directamente en la mandíbula del joven, vio como era que Tokuma y Neji entraban a la casa. Con velocidad Neji sostiene de los brazos a Kiba para detenerlo; en cambio Tokuma estaba separando al joven. Tokuma estaba apunto de recibir un golpe pero con facilidad lo esquiva y toma los puños del joven para bloquearlo.

-Sea cual sea el problema, nos llevamos a nuestro amigo. No más golpes.

-Ese latino debería de regresar a su tierra-dijo el joven.

-No hables de mis raíces- amenazó Kiba desde los brazos de Neji.

Tokuma lo empujó hacia el piso, el joven soltó un grito de su boca y no se movió. Tomo uno de sus brazos y tiró de él en una llave.

La especialidad de Tokuma.

-Dije que no habrá más golpes.


-¡Kiba! ¿Te has vuelto loco?-chilló Hinata una vez que salían de la casa.

-¡El inicio primero!

Neji soltó de él una vez que estaban alejados de la multitud de la gente, el Inuzuka cayo al suelo. Escupió un charco de sangre en el suelo y se puso de pie con gran esfuerzo, enfrentándose a los intentos de Neji de empujarlo hacia abajo.

-¿Qué te pasa Neji?

-Debes de calmarte.

Mientras Kiba maldecía todos los demás se acercaban a ellos.

-Inuzuka Kiba, ¿cómo te atreves a pelear en una fiesta universitaria? Contra uno de los MMA.

La pelinegra salto al oír la voz de Hana. Apareció detrás de ella, corriendo hacia su hermano. Lo abrazó con fuerzas mientras todos veían la escena. Era conocido por todos que el Inuzuka se enojaba fácilmente, pero era la primera vez que perdía los estribos.

Neji estaba comenzando a desesperarse, empezó a frotarse la nuca.

La mirada gris de Tokuma se fijo en Neji y luego en la de Hinata. Sabían que esa escena que estaban viviendo pudo haberle pasado a ellos. La diferencia es que ellos si podrían ser considerados como arma blanca ante la ley. Y tenían los conocimientos de como noquear a cualquier persona.

La boca de Tokuma se aprieta en una línea dura.

-Llévate a Kiba.


Estaba en su cama y sentía unos brazos que ya conocía sobre su cintura. Se giró y observó el rostro tranquilo de Neji. Sonrió para sí misma.

No se había dado cuenta cuando él se escabullo en su cama, miro por la venta y noto que aun no salía el sol. Busco su celular y la pantalla tenía en grande el número cinco parpadeando.

Dormir a lado de él la hacía no tener pesadillas. Juega con su cabello largo y antes de despertalo decide besarle la frente. Neji abrió los ojos y una pequeña sonrisa asoma por las puntas de su boca. Hinata puede decir que él no quiere sonreír pero no puede evitarlo.

-Ve a tu cama, si no Natsu nos matara.

Le dice Hinata aun jugando con el cabello castaño de él. Aún semidormido Neji se levanta y camina a su cuarto. Hinata se dirige al baño para tomar su ducha de siempre.

Cuando sale empieza a escuchar ruido en los demás cuartos, era domingo de mercado y era día de trabajar para todos. Ella deja escapar un suspiro para poner fin a todos los suspiros. En el último escalón es cuando tropezó ligeramente, busco ciegamente el café. Bostezando mientras el café se filtraba, revolvió unos huevos revueltos con unos tomates, ajo, espinacas y un toque de crema fresca.

-¿Puedes abstenerte de ser molesto por sólo un minuto Tokuma, por favor, realmente no estoy de humor?

-¿Cuando estás de humor? Ya hemos hablado de esto Natsu, debes de controlar la bebida.

-Está bien entonces, sigue siendo un imbécil, pero por favor, no me dirijas la palabra hoy ¿quieres?

-Será un placer.

Hinata nunca deja de divertirse cuando Natsu y Tokuma pelean por cosas ridículas. El hecho de que Natsu estuviera bajo la influencia del alcohol fue beneficioso para Neji y para ella. Tal vez la razón por la que no se enteró de que durmieron juntos.

-¿Quieres un Tynelol y un gatorade?-pregunto Hinata.

-Por favor, me iré a recostar por si me dan ganas de vomitar.

Mientras saca algunos ingredientes y vegetales, escucha que las pisadas de Natsu por el segundo piso. Tokuma se arregla su camisa y empieza a preparar los vegetales para hacer tanto el desayuno como la comida, por un momento sus pensamientos se dirigen al joven de cabello oscuro. Había cierto parecido a alguien, que por mas que quisiera recordar no podía encajar las piezas del rompecabezas. Tokuma empieza a sazonar el pollo para la comida y lo deja en el horno.

Toma su taza de café y da un gran sorbo antes de volverla a ver a los ojos.

-¿Estás lista para trabajar?

-Creo que si, puedes ir a bañarte en lo que cuido el pollo.

Este se acerca a ella y le da un beso en la mejilla dejandola sola en la cocina. Rallo un poco de pecorino sobre el producto terminado, agarro un pedazo de pan jalá perfectamente tostado de la tostadora, luego tomo su café y volvió a la vida. Vestía unos vaqueros cómodos y uno de esa sudadera de Harvard de Neji y no tenía planes de cambiarse. Hoheto bajo las escaleras junto con Iroha, ambos con un cigarro en sus labios.

Hinata les entrega su plato de desayuno y su taza de café. En ese momento baja Neji vistiendo solo unos pantalones.

-Los efectos universitarios te hacen olvidar que tienes que usar una camiseta.

Neji solo gruñe ante las palabras de Iroha. Se acerca a Hinata y le da un beso en la mejilla, toma su taza de café para dar un sorbo.

-¿Cómo me puedes describir tus primeros meses?- preguntó Hoheto.

Neji tardó un segundo en darse cuenta de que le estaba hablando.

-La gente aun tiene faltas de ortografía a nivel profesional.

-Neji, no todos tienen una manía por escribir correctamente-dijo Iroha poniendo los ojos en blanco.

Hoheto todavía miraba a Neji, sin comprender su respuesta. Hinata solo apretó los labios controlando su risa.

-¿Encontraste todas tus clases?

-Si…

-¿Conociste gente?

-No intencionalmente- dijo.

Escuchó a Iroha resoplar

-¿Qué diablos haré contigo?


Se estaba acostumbrando a los domingos de mercado, Neji era el cerebro de todo lo que se necesitaba saber sobre negocios para mantener las cosas a flote. Cada domingo había más gente, parecía como si la gente de la ciudad estuviera visitando mas los suburbios. Se encontraba acomodando las cajas de los vegetales cuando vio las patrullas recorriendo las calles, los rayos del sol estaban pegando con toda su fuerza sobre su piel causando un leve enrojecimiento en sus brazos. Tokuma y Neji estaban con Iroha viendo las cargas de los pedidos de los vegetales que habían hecho. Natsu estaba con Ko en el área de las frutas donde había más gente que otros días.

-Tengo sueño Hoheto.

-Minimo dime tío, parece que no me tienes respeto.

-Nunca he escuchado que me digas sobrina, siempre nos llamas por nuestro nombre-dijo Hanabi que estaba sentada a lado de Hinata.

Mientras continuaba acomodando los vegetales la pelinegra escuchó a alguien murmurar. Se acercó sigilosamente hacia las dos señoras que estaban conversando, manteniéndose a una distancia respetable.

-Iré por una soda para que te dejes de quejar Hanabi. Hinata te quedas al mando-dijo Hoheto dejándolas solas y sin poder escuchar el chisme.

La pelinegra suspiro.

-Hinata, ¿ese no es tu amigo Kiba?

Ante el nombre del castaño Hinata voltea a ver hacia donde indicaba su hermana y en efecto se encontró al Inuzuka caminando en dirección donde estaban, parecía que iba apurado. Se acerca al puesto y les sonríe en grande. Como si la noche anterior no hubiera pasado y no existiera una gota de alcohol en su cuerpo.

-¿Tienes tiempo para platicar?

-Yo si tengo tiempo-bromeó Hanabi.

-Me refería a Hinata, pero seré amable y hablaré contigo. Me imagino que ya escucharon-les dijo mientras veía alrededor.

Las Hyugas negaron con la cabeza y esperaron pacientemente para que les contestaran. El Inuzuka alzó las cejas y se acercó a ellas para susurrar les.

El mercado había sido abandonado por un par de décadas. La gente de los suburbios empezó a dedicarse a la agricultura y en un proyecto de tres años se creó el espacio. La mayoría de las personas del mercado eran agricultores de diferentes suburbios de la redonda, con puestos de vendedores permanentes instalados. Solo la familia de los Mitarashi, decidieron no poner en venta su casa para algún puesto del mercado.

Cada puesto tenía el nombre de la granja exhibido con orgullo sobre su mesa, que mostraba lo que estaban produciendo. Hanabi estaba acomodando las lechugas que se acababan de terminar, Hinata vio como es que Ko atendia a una joven que le sonreía mucho.

Solo había algo en lo que había notado que su amigo Kiba era demasiado cauteloso para hablar. Esperaba que no lo mencionara.

-No ¿que paso?

-Han vuelto.

Lentamente se hizo más difícil respirar.

-¿A qué te refieres?

-Han visto a un par carros con vigilancia. Muchos creen que son los familiares de los secuestrados de la casa de los Mitarashi.

Hanabi se encontró con su mirada preocupada. Después de todo no era tan inconsciente como pensaba.

-Dicen que hay un par de agentes volviendo a preguntar, que la familia de los secuestrados están volviendo a buscar a los involucrados en la casa

Respirar. Se le estaba olvidando como era usar sus pulmones. Esa noche, Tokuma había sido claro expresando que no deberían volver a los suburbios pero entre tantas drogas no han de haber sabido que era realidad y que era fantasía. Inspiró profundamente controlando sus signos vitales. No era culpa de Kiba que la vida de la pelinegra fuera un desastre.

-Esas personas estaban tan drogadas que lo más probable es que soñaron que alguien los salvo-dijo Hanabi haciendo que Kiba no sospechara de ellos.

La pelinegra recordó sus ejercicios de respiración controlados para evitar hiperventilar, las clases de meditación con Ko debían de rendir frutos. Irónicamente, el hábito se desarrolló después del suceso de San Francisco y estaba volviendo a salir. Sintió la mirada gris de Hanabi en ella.

Estaba empezando a hiperventilar.

Después de tanto tratamiento ella se debería de sentir segura de controlarse por miedo, pero su cuerpo y mente la traicionaban. Siente la mano de Hanabi en su hombro y solo ve que los labios de ella se mueven.

No escuchaba lo que salía de su boca.

Después de unos segundos controló su respiración y miró hacia arriba para encontrarse a su lado frotando su espalda con su mano.

-Estoy bien.

Dijo Hinata notando como era que la estaba guiando a una silla para poderla sentar, Kiba la miraba preocupado y después de estar seguro de que estaba bien regresó al puesto con su madre.

-Tenemos que avisarle a Tokuma y a Neji- fue lo primero que dijo Hinata cuando sus signos vitales regresaron a la normalidad.

Hinata intento acomodar las zanahorias, trato de enfocar su atención en ellos y no solo en el color si no en la organización de cada uno. Veía a lo lejos como era que los clientes tomaban sus cestas y con las manos tomaban cada vegetal. Cerró los ojos y puso su mente en orden.

Estaba bien.

-Valio la pena que Ko te pusiera a meditar-dijo Natsu acercándose al puesto.

Hanabi se había encargado de avisarle a todos de las patrullas que estaban cerca, Natsu que era la mayor de los primos se había acercado a ella. La pelinegra solo le sonrió mientras la escuchaba hablar. De la nada Hinata miró al joven que estaba a dos metros de ella, no tenía resaca y su cabello estaba completamente desordenado. Se veía bastante alto. Ella reaccionó sin pensar.

Ella se escondió desde su puesto.

Hanabi jadeó.

Natsu se rió.

Y Hinata se cubrió la cara.

La mano de Natsu se posó en su hombro.

-Tal vez no sepas que esto porque eres de Los Ángeles y todo eso, pero esconderte de algún cliente se considera de mala educación en casi los cincuenta estados.

-No puede verme.

-Sí puede hacerlo cariño, la pregunta es porque te estás escondiendo.

-Lo golpeé por error anoche.

-Oh, entonces permanece escondida-dijo Natsu intentando que el humor aliviara el estado de ánimo.

Hinata miró hacia otro lado y comenzó a morderse el labio. El corazón latía rápido ahora, demasiado rápido. Su respiración estaba fuera de control de nuevo mientras esperaba que el joven se alejara. Cuando vio que se alejó del puesto, salió de su escondite. Tenía una idea pasando por su cabeza, usando el anonimato de la multitud, se escabulle entre ellos. Había más de un par de Uchihas, mismas características pero diferentes personas. Entonces su corazón se detuvo, inconscientemente se acercó para observar al hombre que había estado en la persecución mañanera, era de largo y delgado, alguien atlético y si no mal recordaba tenía muy buena condición para correr. Tenía una sonrisa fácil y rápida. Observo como interactuaba con la mujer que estaba a su lado, la veía como si fuera lo mas importante en su vida.

Vio como todos los Uchihas se alejaban del puesto y se sintió tranquila. Todo había sido una coincidencia. Esperaba no volverlos a topar en su vida.


Notas de autor.

Así termina IKWUDLFS, ahora si con esta información entenderán muchas cosas de lo que se refieren en FRP.

Han sido unos días muy pesados y tristes, estoy tratando de sobrellevar todo pero soy sincera como puse en mi perfil no se cuando vuelva actualizar. En FRP voy bastante avanzada y por el momento que viví volvi hacer cerezas agrias.

Cerezas agrias: será un fic que pienso hacerlo corto y no tan desarrollado como esta trilogía. Tengo una lluvia de ideas y un par de borradores que hacer. Será diferente a mi forma de escribir.

Gracias a los que se tomaron el tiempo de leer la segunda parte de este fic. Me divertí mucho.

¿Saben a quién cargo Neji el día del secuestro? Espero se entendiera implícitamente en el texto. Si tienen dudas, pueden revisar los siguientes capítulos de FRP ahí tendrán su respuesta.