Capitulo 2

Había pasado dos semanas desde que la conocieron y no sabían cómo lidiar con sus alteradas hormonas que ella les alborotaba y no solamente eso le causaba problemas también hacía que actuaran de modo estúpidos despistados, en otras palabras más suaves, actuaban como bobos hormonales por culpa de la sexy maestra de física.

- Creo que me enamore – dijo en tono soñador el lindo moreno.

- No lo eres – él giro a ver a ese peli verde - Son las hormonas -

- ¿Lo crees, Lyserg? – regreso su atención a esa hermosa rubia que platicaba con la profesora Tamamura en medio del patio escolar como si fueran las dueñas del lugar - ¿Entonces crees que solamente son las hormonas? ¿Y por eso no dejo de pensar en querer hacerle cosas pervertidas a la profesora de física?- su amigo cerro su libro mientras analizaba a esa hermosa rubia.

- Así es, son las hormonas por lo que te sientes así por ella - su voz salió seguro como un científico explicando la fotosíntesis - Es simple atracción, y no te culpo, también quiero hacer cosas indecentes a ese cuerpo – Chocolove sonrió ante las palabras de su amigo porque era gracioso debió a que él es gay.

- Entonces tu también sientes atracción por la esa maestra – tanto Chocolove y Lyserg giraron a ver a quien soltó ese comentario.

- Así es – Horo sonrió ante la respuesta del moreno.

- Tienes buen gusto – Horo horo no pudo evitar codear a su sonrojado amigo. - Sabía que por algo somos amigos

- Estar embobados por una simple y fría rubia es de estúpidos, por favor maduren chicos –esas pero nada ambles palabras eran dichas por Ren que mantenía el ceño fruncido.

- No te hagas "que no la deseas como nosotros" - contraataco Horo fieramente - Bien que mojas el piso con tu baba cuando la ves con sus faldas apretadas –

- No es cierto – Ren con mucha discreción se paso la mano sobre la barbilla y efectivamente tenia saliva – Que horror –pensó con mucha vergüenza. Horo como Lyserg y Chocolove se rieron de ese chinito pero tiempo después se dedicaron en observar ese ángel caído del cielo o será…

– Un demonio, ella es un demonio – Pilika señalo acusatoriamente a su sexy profesora que estaba en el patio.

- ¿Por qué lo dices?

- Porque creo que me hizo algo para querer siempre obedecerla - lloriqueo la joven mientras se sentaba en la banquita que tenía al lado - Me detesto mucho –

- Eres una exagerada –

- No exagero, es verdad, me detesto por dejarme controlar por un par de largas y seductoras piernas, y no olvidemos el modo en que arquea su ceja izquierda para ordenarme a limpiar el pizarrón cuando termina la clase – la Usui se llevo las manos entre el cabello mientras dejaba fluir sus lamentos a su amigo Manta - ¡Ella me controla con tanta facilidad que es algo sobrenatural! –

-No te culpo por dejarte controlar, ella es… uff… - Pilika frunció el ceño ante la actitud deseosa de su amigo que justamente estaba viendo a esa profesora que platicaba con la subdirectora Tamamura - Tan atrayente – no le debatió porque era tan cierto.

- Eres consciente que nuestros alumnos te comen con la mirada – le comento jovialmente Tamao que llevaba días queriendo decirle eso a su amiga.

- Lo sé - Anna no tenía que ver como sus alumnos la miraban de modo soñador al igual que depredador.

- Y lo estas disfrutando ¿verdad? – Anna simplemente sonrió como respuesta - Sabias que solamente contigo se comportan como alumnos de primera mis alumnos más problemáticos, hacen la tarea, asisten más a la escuela, no son groseros y no alteran el orden de sus respectivos grupos – Tamao vio como su amiga se sorprendía sobre esos datos - Es el lado bueno que le gustes, tratan de llegar a ti por el lado académico para agradarte de esa manera –

- No te creo eso -

- No importa si me crees o no, ellos de modo consciente o inconsciente quiere llegar a ti, les inspiras ser mejores - hablo seriamente Tamao - Debes estar orgullosa que aun tienes el toque de mover personas, eres una diabla –

- Que ridícula eres, yo no los ins… - se interrumpió debido a que un alumno se acerco a ellas, se le notaba sonrojado y tímido pero aun así le comenzó a hablar.

- No soy bueno en física pero por usted lo seré. – Tamao le daba esa mirada que dice "no que no los inspiras".

- Me alegra saberlo – y sin más el chico se fue dejándolas solas – No digas nada – arremetió rápidamente la rubia para después empezar a caminar directo a la sala de profesores.

Tamao la alcanzo para decirle – Creo que esto merece una noche de chicas el sábado que viene ¿Qué te parece eso? –

- Me parece perfecto –

-...-...-

Era el término del la tercera semana y el punto final de la paciencia de nuestra linda Usui - ¡¿Por qué? ¿Por qué?!, ¿Por qué no puedo dejar de verla y desearla? ¿Por qué no puedo desobedecerla? ¡¿Por qué me siento atraída por esa mujer que tiene un endiablado carácter?! – Pilika caminaba como león enjaulado, de un lado a otro en el pasillo. Ella no podía explicarse su deseo por su maestra que la tiene muy bien vigilada y exigiéndole al máximo.

- Lo sé, lo sé, yo tampoco lo entiendo –

- Es una mujer mayor – siguió con su parloteo en medio del pasillo que esta fuera del salón, sin importar que sus demás compañeros la estuvieran escuchando.

- Así es, muy mayor –

- Y que es mi maestra – se recargo en la pared cerca de la puerta y mantuvo la mirada sobre el piso.

- Cierto, muy cierto – decía Manta que estaba muy entretenido lamiendo el helado de chocolate que se compro en la tienda de la escuela.

- A mí me gustan los hombres no las mujeres, es… - alzo la mirada y exactamente en ese instante la dueña de su angustia, su deseo y confusión pasaba enfrente de ella, Pilika no pudo evitar mirar la vestimenta de esa mujer, llevaba una falda pegada color rojo sangre, una blusa blanca, sus atractivas piernas estaban utilizando medias negras y que estaba segura que llegaba hasta la mitad del muslo, y para complementar utilizaba zapatillas negras de un alto tacón pero lo que la mato fue ese labial rojo que tenía el efecto en hacer muy atractiva esa leve sonrisa que le dio al momento de pasar. Pilika se quedo conmocionada ante esa maravilla de mujer que debería ser prohibida - ¡Dios mío! ¡Estoy condenada! – dijo lentamente una vez saliendo de ese estado, no pudo dejar de ver como esas caderas se movía y no paso por alto como un grupo de chicos seguían a la maestra.

Manta se rio ante el estado bobo de su amiga y esa risa fue el detonante para que ella se diera leves bofetadas, se enojo con ella misma -No debería sentirme atraída a ella, es mandona y gruñona – ella recordó con cierto dolor como su profesora Kyoyama la ha regañado en clase últimamente - Siempre me regaña en clase cuando me distraigo por unos breves segundos –

- Te regaña porque es por tu bien –la voz santurrona de su Manta aumento su enojo.

- Deja de decir estupideces –se cruzo de brazos mientras caminaba para entrar al salón.

- Tú te ganas esos regaños por distraerte en clase –

- Es que ella me distrae –

- Eres una idiota por caer tan fácilmente en esas tentadoras curvas y esas piernas largas que te invitan el tocarlas –el jovencito rápidamente se arrepintió de soltar lo que piensa sobre su maestra por querer burlarse de su amiga.

- Vaya, no sabía que también te atrae – Pilika estaba sorprendida porque su amigo nunca ha tenido interés por una chica.

- Por supuesto que me atrae – Manta se aguanto el sonrojo que le generaba el reconocer que tan atraído estaba por esa mujer, la verdad él no había sentido atracción por su profesora hasta que la vio con una bata de laboratorio y lentes junto con ese look en que tenía el cabello enrollado, que la hizo ver muy hermosa - Huele tan deliciosa, tienes que admitir que es excitante cuando regaña –

- Tiene razón – sonrió con mucha diversión, el timbre toco y tuvieron que sentarse en sus lugares – Hoy tratare de desobedecerla – Manta simplemente asintió sin creerlo.

Las siguientes materias pasaron rápido hasta que toco Física que era la última hora de clase y como lo había dicho Pilika se puso como meta desobedecer a su profesora Kyoyama, ya saben, volver a su camino de rebeldía pero era fácil decirlo que hacerlo porque exactamente en esos momentos nuestra linda Usui intentaba rehusarse en seguir con su actitud de buena estudiante con su nueva profesora.

Estaba en una lucha en intentar detener su mano que anotaba lo que había en ese pizarrón pero parecía que su mano tenía vida propia por cumplir el deseo de esa sensual y fría maestra que la estaba volviéndola loca.

- Esto es ridículo – susurro Pilika, estaba cansada de siempre obedecerla, cansada de sonreír tontamente ante esa mujer que con un gesto la hacía querer estar de rodillas ante ella.

Manta no sentía pena respecto al "calvario" que según decía su amiga que estaba viviendo por culpa de esa profesora, ese calvario de tres semanas, en esas semanas que no ha faltado Pilika; él estaba feliz que por fin se comportara responsable a pesar de que es a consecuencia de su nueva profesora.

Dio un largo suspiro que anunciaba la derrota al saber que no podía detener su mano, así que no tuvo de otra que tratar de prestar atención a la clase.

Pilika sabía que hay ese tipo de persona que te genera muchas emociones, que te atrae como un magneto y que te vuelves adicta en querer verlo o hablarle todos los días, ella pensaba que el día que conociera ese tipo de persona sería cuando fuera adulto y así casarse con él pero nunca pensó que esa persona la conocería a la edad de 16 años y que esa persona fuera mayor que ella por 8 años, y que esa persona fuera uno de sus tantos profesores… pero eso era lo de menos porque lo que realmente la alteraba era el hecho que fuera en realidad una ella de en vez de un él, una ella muy sensual y de cabellera rubia, que tiene un infernal carácter que te vuelve de cierto modo adicto en ser la victima de ese carácter y que era inevitable dejarse controlar por esa mujer.

- ¿Por qué no apuntas? – con esa pregunta tipo regaño por parte de su maestra se dio cuenta que consiguió dejar de apuntar, sonrió levemente porque el cometido pero se le fue la alegría al ver a su profesora con el ceño fruncido y con los brazos cruzados que hacía que ese pecho se viera voluminoso.

Alzo la mirada de ese pecho y trago el nudo que se le formo, recordó que tenía que dar una respuesta, se aclaro la garganta - Porque… porque…- se reacomodo en su asiento y jugueteo con el bolígrafo - Porque me dio un calambre en la mano, no se preocupe una vez que me recupere rápidamente apuntare todo lo de la pizarra –

- Bien – lo siguiente solamente lo había soñado en sus más perversas fantasías, hasta se atrevió a pellizcarse porque el movimiento sensual en que se acercaba a su lugar su profesora le quito el aliento, la hipnotizo la cadencia de sus caderas y el repiqueo de esas zapatillas negra que hacía muy buen juego con esas media negras. La tenía enfrente de ella y recargada en su pupitre, esos fríos ojos la hacía sentir que estaban viendo su alma - Que buena niña eres - segundos después sintió como le apretaba la mejilla derecha son cierto tono de dulzura y le sonreía juguetonamente.

Con la posibilidad que una mosca entrara en su boca entreabierta no se atrevió a cerrarla porque andaba ocupada muriéndose del sonrojo y porque estaba muy entretenida viendo ese trasero.

- ¿Qué demonios? –susurro lentamente mientras se ocultaba su rostro con las manos hasta que dejo de sentir caliente las mejillas - Ella será mi perdición – se acaricio la área donde fue pellizcada por esa mujer, se sentía privilegiada hasta que escucho como Manta se reía de su actuar patético. – Ni se te ocurra en contarle a mi hermano – le advirtió.

- Demasiado tarde –sacudió el cel que tenía en la mano, aumento la sonrisa al ver la cara pálida de su amiga.

- Maldito, me grabaste – él simplemente asintió.


Hola a todos, así es otra actualización. Me divierte esta historia, tiene un poco de picardía y momento que me recuerda como estaba muy atenta a sus profesoras.

Espero actualizar mis otros fics lo más pronto posible, sé que muchos quieren leer mis otros fics porque lo siguen así que les pido más paciencia.

Gracias a los que dejaron comentarios (ligthangel, RodrigoVAz y Guest) y los que se atreven a leer esta humilde historia.

Otra capitulo divertido. Nos leemos aquí y que tengan un gran 2018.

Amor&paz.