Capitulo 3 .

- ¿Qué? – Horo estaba exaltado ante lo que veía en su cel – Mi hermana no es una buena niña - no se creía lo que dijo su linda profesora de su hermana ni se creía como le pellizco la mejilla, sentía un enojo amargo en la boca de estomago por ese simple gesto que fue objeta su hermanita - ¿El mundo se ha vuelto loco o qué? – le puso pausa al video para ver a detalle el rostro de su hermana que se podía ver sonrojada - ¿Desde cuándo eres tímida?, ¡ni te reconozco! – le gritaba a su cel sin importa que estaba interrumpiendo la clase de literatura.

- Horo-horo te puedes callar y tomar asiento –

- Profesor Silver es que… - a trompicones se acerco hasta estar con él para enseñarle el celular – Vea esto – reprodujo el video, una vez que termino le dijo – Ahora entiende mi exaltación, no me gusta que mi hermana se meta con mis cosas favoritas - y era cierto, Horo con Pilika ha tenido disputas respecto a respetar sus cosas como su tiempo en el baño, ya saben, las típicas disputas entre hermanos.

Silver lo vio como un loco celoso - Horo-horo será mejor que empieces a ver al psicólogo de la escuela –

Ignoro al profesor - ¡Ni loco dejare que mi hermana me quite la atención de mi linda profesora! - había mucha determinación en esas palabras y fuego en esa mirada que asustaba tanto a sus compañeros como a su profesor en turno.

- Si tú lo dices – fue lo único que dijo antes de escuchar el sonido del timbre que daba fin de la clase y de la jornada de estudio en la escuela. Silver guardo todo sus cosas y dejo el salón rápidamente para no seguir viendo a su loco alumno.

Horo guardo sus cosas para irse inmediatamente al aula donde se encuentra su hermanita, no le importo golpear a las personas en su camino, cada golpe y comentarios "fíjate por dónde vas, idiota" solamente era la leña de su enojo. Al llegar al salón se detuvo de golpe porque ahí estaba la mujer de sus perversas como también románticos sueños.

No pudo evitar mirar como venia vestida tan provocativamente que no dejaba de ser elegante, no pudo evitar sentir irritación al ver como todos esos alumnos aun seguían en la aula a pesar de que timbre había tocado aproximadamente hace 10 minutos.

La profesora tenía una sonrisa que podría decirse que era gentil, él rara vez veía ese tipo de sonrisa cuando le toca clases con ella.

- Que tengan un excelente fin de semana. – con eso la mayoría de sus alumnos gimieron decepcionados por el hecho que no verían por dos días a su prefería maestra, Horo compartía ese sentimiento.

Poco a poco los alumnos dejaron el aula, el ruido de las sillas no le quito su enfoque sobre su linda profesora. Para el chico se le está volviendo costumbre que ella era el centro de su universo, todo lo que importaba era ella y solamente ella.

- Pilika, puedo hablar contigo –

Ese nombre lo volvió a la realidad del porque estaba aquí, busco a su hermana que curiosamente estaba en un estado ensoñador en donde tenía el rostro recargado en ambas manos, sus ojos tenían una mirada suave que fue raro ver en ella, también tenía una sonrisa tonta pero que rápidamente desapareció para dar paso a un línea tensa, la capto suspirando para después sacudir la cabeza, ahora todo su rostro suave se volvió ceñudo.

Pilika agarro su maletín escolar y con torpeza se levanto del asiento para ir con esa mujer, camino lentamente como no queriendo llegar, su andar lo asimilaba como si fuera hacia su inminente ejecución y de cierta manera así lo era.

Esa mujer era su verdugo que la hacía sentir mil cosas que no podía controlar, llegando enfrente de ella dio un gran respiro y se arrepintió de hacerlo debió a que ahora todo su sistema estaba invadido ante ese refrescante y suave aroma a vainilla que desprendía esa mujer.

Su aroma acelero su corazón, y le genero tremendas ganas de enterrar su nariz en ese cuello, se mordió el labio inferior para ahogar ese grito que significaba "¿Qué demonios me pasa?"

Pilika sabía que tenía que distraerse de lo que pasaba en su interior por eso observo ese hermoso rostro y fue otro error porque esa mirada compresiva le quito el aliento.

- ¿Qué sucede contigo?, últimamente te he visto batallar contigo misma –esa voz, esa maldita y angelical voz llena de preocupación la estaba haciendo perder el control.

- No me pasa… nada – apretó su agarre sobre el maletín - Y no batallo conmigo – su voz salió recia.

Anna observo detenidamente a su alumna, no le creía porque aunque su voz decía una cosa su lenguaje corporal la contradecía - Note como intentabas detener tu mano con la otra –en ese punto la joven Usui bajo la mirada, estaba aguanto la vergüenza sobre el hecho que su maestra vio su actuar tan estúpido - Dime, ¿Qué pasa contigo?, ¿tienes algún problema? –

- Ehh… no sé de qué habla –la chica ya no quería seguir estando frente de esa mujer por más tiempo porque le era difícil seguir mintiendo, quería huir a pesar que le gusta estar cerca de la profesora Kyoyama y tener su atención.

- No mientas –

Pilika se quedo quieta al sentir como su profesora le alzaba la barbilla, ese toque le genero cosquilleo en todo el cuerpo, el ritmo cardiaco se tranquilizo con ese toque, con esa mujer a Pilika le sucedía cosas extrañas y extremas que hacía que no comprendiera sus reacciones tan cambiantes porque al principio tenía el pulso acelerado por causa de esa rubia y a los minutos después esa misma rubia se lo tranquilizaba, todo era una locura como también lo era el cerrar los ojos para disfrutar de ese sencillo toque - Está bien, seré sincera – dijo con voz cansada, Anna al ver como su alumno a la hora de abrir los ojos le dedico una mirada tan serena - No sé qué me pasa, ese es mi maldito problema – sus palabras bruscas estaban lleno de irritación pero sobre todo pasión y a diferencia de ser brusca con las palabras su alumna retiro con suavidad su mano de esa barbilla - No sé qué me pasa y eso me frustra – y sin dar tiempo en escuchar a su maestra salió del salón, no le importo empujar en el proceso a su hermano que estaba justamente en la entrada – Estorbas - le dijo duramente junto con esa mirada llena de enojo.

Horo vio como su hermana huía y después sintió una ráfaga de viento pasar a su lado, no tardo en ver como Manta seguía a su hermanita así que no tenía que preocuparse en ir tras de ella.

- Creo que deberías ir con ella –

Horo dejo de ver el pasillo para prestar atención a su profesora – No creo, ella estará bien estando con su amigo – sonrió calmadamente a pesar de la mirada incrédula de esa rubia, como se dijo anteriormente cuando la rubia estaba en su visión solamente importaba ella - A veces ella prefiere a su amigo que a mí – eso era tan cierto que le dolía pero ya se ha acostumbrado a ese sentir.

- Pero aun así deberías ir – ese tono preocupado no le gusto porque ese sentimiento no era generado por él.

El Usui evito fruncir el ceño y mejor dio su mejor sonrisa – Tiene razón, iré a verla solo por usted me lo recomienda - Anna dudosamente le sonrió y con esa Horo lo hizo sentir tan fuerte, tan feliz por eso pequeño elogio – Nos vemos hasta el lunes -

Kyoyama se recargo sobre la puerta, se sorprendió de lo insensible que puede llegar a ser Horo, ese desapego total hacia su hermanita le sorprendió debió a que leyó sobre ese par de hermanos y sabia otros datos por parte de Tamao para que tuviera en cuenta sobre el comportamiento de ese par de Usui, había pensado que serían unidos por el dolor de perder a su madre pero al parecer es todo lo contrario.

Dejo de pensar en ellos y se dedico a guardar el material de trabajo para después ir la dirección para dar el punto final a la jornada laboral.

Camino a la dirección se encontró con su amiga – Por fin, se termino la semana, ¿Preparada para mañana en la noche? –

- No lo sé, Tamao, estoy tan agotada y estresada que solamente quiero descasar todo el fin de semana acostada en mi cama junto con una botella de vino –

Al ver la actitud picara de su amiga sabía que no la dejaría hacerlo - Para quitarte el estrés es mejor ir a un club a conseguir un buen hombre que te de deliciosos movimientos en la cama – le guiño al final.

- Tamao – Anna se dio masajes en la sien - Sabes que yo ya no puedo andar saliendo como si fuera soltera, tengo responsabilidades –

Ese tono serio disgusto a Tamao – Manda por una noche esas responsabilidades al demonio, somos jóvenes y por cierto aun sigues soltera –

- Sin embargo no por mucho tiempo –dijo con un tono estoico.

- Aun no se hace oficial así que aprovechemos - Tamao siguió avanzando muy rápido pero al segundo después se detuvo y giro – Le avise a Jeanne sobre la salida y realizo la reservación, mañana en el Club Red Soul a las 11:30pm -

Anna solamente rodó los ojos ante esa salida forzosa con sus amigas.

En otra parte, Horo siguió caminando lentamente, estaba sumido en sus pensamientos mientras iba a casa, para él todo fue tan extraño porque le hizo sentir algo amargo que lo siente familiar, ese sabor amargo le recuerda cuando quiere estar en los zapatos de otro como por ejemplo lo que paso en el aula de Pilika o cuando vio ese vídeo que le mando Manta, Horo quería ser el objeto de esa sencilla caricia que la maestra proporciono a su hermana como también esos halagos y ser el único dueño de sus preocupaciones. En sencillas palabras: él estaba celoso de su hermana.

Se detuvo enfrente de la puerta de la casa por tal hecho tan escabroso, aunque no era la primera vez que siente celos de su hermanita porque cuando eran pequeño sentía celos de ella por tener la atención de su difunta madre pero esto celos había algo distintos, era otro tipo de celos pero no sabía de qué tipo era.


Hola a todos, gracias por sus comentarios (en sus palabras se sienten sus emoción). Tuinevitableanto, Guest, Guest, y RodrigoVAz.

Veremos rivalidad entre hermanos en otro nivel XD, me he inclinando mas en Pilika porque hay confusión en donde me identifico yo, tratare no dejar de lado a mis chicos malos.

Me encanta esta historia, a mí también me recuerda a mis profesoras de física que me encantaban.

Saludos a todos y todas, comenten sus experiencias o lo que quieran.

Feliz día de reyes.