Capitulo 4
No le gustaba huir de los problemas pero no tenía alternativa porque si seguía enfrente de esa rubia no sabía que haría, y eso era el problema, el no saber su propio reaccionar.
No le importo dejar atrás a Manta que le estaba pidiendo que se quedara para platicar, pero conocía a su mejor amigo y sabía que vendría mañana para ver como amanecía.
Ella no podía dejar de pensar en esas dos caricias suaves, la primera caricia fue juguetona porque era un premio por ser buena chica y la segunda caricia fue solamente para alzarle la mirada pero aunque fue breve significo mucho para ese joven corazón.
Que fue algo dolorosa pero esa sonrisa que le dio fue la que casi la hizo querer hincarse ante esa mujer, el rendirse ante esos sentimientos que le genera.
El estar sentada en el columpio mientras la tarde llega a su fin la tranquilizo, el juguetón viento le desordeno el cabello, la luz pública empezó a surgir y ese era su señal para ir a casa.
Se levanto del columpio para salir de ese parque infantil y que ha sido su refugio desde que se mudo hace 5 años.
Camino a paso lento por la calle, siempre procurando estar atenta de los extraños porque en su barrio es algo peligroso; al girar en la esquina vio salir de la tienda de comestible a cierto moreno con afro junto con cinco personas altas que tenía el mismo tono de piel de su conocido.
- Chocolove – el chico giro a ver quien lo llamaba, quien era nada más y nada menos que Pilika Usui.
- Hola, chica linda – Pilika levemente se sonrojo por ese tierno apodo – Llevaba tiempo sin verte, ¿Cómo estás? –
Pilika se estaba debatiendo en decir solamente un rotundo "bien" o ser sincera y decirle "me estaba llevando prácticamente el demonio porque no me siento como yo últimamente, ese yo que siempre está bajo control, me siento atrapada ante el magnetismo de la profesora de Física, que me hace actuar tímida y que me hace sentir mil emociones en mi interior"; la joven soltó un profundo suspiro para que al final dijera – He tenido días mejores – rio sin emoción.
- Ohhh…vaya – Chocolove no sabía que responder ante esas palabras que demuestra algo de irritación e incomodidad.
Pasaron los minutos hasta que uno de los acompañantes de Chocolove hablo -Compramos paletas de dulce – ese chico alto saco de su bolsa de papel de color café una paleta y se la dio a Pilika – Para que te alegre lo que queda del resto del día –
- Gracias – la Usui tomo con mucho justo el dulce, a veces ella no entendía como las personas comentaban de mala manera sobre la banda de Chocolove, comentarios como que: son unos matones sin sentimientos y muy groseros; cuando en realidad son tan dulces y generoso con los demás.
Nunca entenderá como las personas encasillan a las personas solamente por su aspecto, bueno, Pilika los conoce porque fue parte del grupo por dos años antes que se aburriera y por eso sabe que también tienen sus defectos como cualquier grupo social como: ellos beben alcohol ¿Quién no?, intimidan a las bandas rivales que quieren quitarles el territorio y que ocasionan tiroteos que hace que venga la policía como las ambulancias, realizan apuestas ilegales, el pedir comisión a las tiendas y etc., pero no hay que olvidar que hacen trabajo de caridad como vender esa planta verde que hace que las personas se sientan feliz y sin dolor, a veces las personas ven el vaso medio vacío.
- ¿Y cómo va el negocio? – ella pregunto cortésmente mientras que Lulu, Ibu, Ben y Lynn se observaban para quien se atrevía a responderle.
- Ya sabes, golpizas innecesarias, el renovar los grafitis en los límites de nuestro territorio y la policía molestando –respondió Ben que tenía un collar de oro - Apenas le estábamos dándole nuestro informe a nuestro jefe Choco pero… - titubeo si seguir o no, miro a sus compañeros que le dieron la aprobación de que continuara, también a su jefe que andaba peleándose con una expendedora de refresco y al último miro a Pilika - Anda como distraído y no solamente el día de hoy, él ha esta así por semanas, nos está preocupando –
- Sabes si algo relevante le paso en la escuela o algo por el estilo – el turno en hablar fue Lynn que tenía un enorme afro con un paliacate y camisa a cuadro.
Pilika se quedo pensativa y observo a Chocolove que andaba hojeando sin mucho ánimo esa revista hentai mientras soltaba suspiros – No ha pasado nada relevante en la escue… - se acorto porque recordó que si había algo de verdad muy relevante y es justamente esa mujer que la había olvidado por unos minutos – Ohhh… si hay algo relevante – los cinco chicos la miraron con mucha atención, ella trago el nudo que se le formo en la garganta - Tenemos una nueva profesora –
- ¿Esta distraído por una mujer? – dijo incrédulo el musculoso Ibu - Eso no puede ser, él ha estado con mujeres muy hermosas y mayores que él, y nunca actuó así –
- Oh, gracias por esa grandiosa revelación –ella no sabía cómo sentirse por ese comentario por eso respondió con sarcasmo.
- Disculpa, Pilika, y para que lo sepas tú has sido nuestra favorita a la hora de elegir a la mejor ex novia de nuestro jefe – Lulu trato de arreglarlo.
- Nadie se compara contigo – agrego Lynn.
Pilika movió las manos para detener la futura guerra de comentarios sobre "porque ella es la mejor ex de Chocolove" - Gracias, chicos, gracias, ustedes sí saben alzar el ego de las mujeres – los cinco muchachos sacaron el pecho por el orgullo que sintieron al escuchar tales palabras - Sí conocí las mujeres que haces referencia pero la nueva maestra es muy diferente, es… es… una gran tentación – retomo el tema principal. –Ella es… - se lamio los labios – Ella es todo lo prohibido y a la vez todo lo celestial que quieres tener siempre contigo, es muy adictiva – ellos miraron asombrados a su ex jefa por esas palabras tan llenas de pasión porque era la primera vez que la escuchaban hablar de ese modo poético, querían curiosear ante esa actitud tan lleno de lujuria que Pilika les transmitió pero no era conveniente.
- Suena que es peligrosa –comento con miedo Ibu.
- Te dire que sí lo es –Pilika sonrío divertidamente al recordar como esa mujer con un guiño o con esa sonrisa burlona le obliga a realizar cosas que nunca paso por su mente para obedecer - Te hace actuar como estúpida y si no me creen miren al jefe – señalo a Chocolove que ahora estaba viendo hacia la nada y que de repente estaba ayudando a una anciana en llevar sus compras hasta donde ella vivía – Y para colmo nos hace actuar como niños buenos – le dio escalofríos al ser consciente ante tal efecto secundario.
- ¡Chicos, vengan, estas bolsas no se cargan solas! – les grito esa orden Chocolove desde la esquina. - No se preocupe señora, se las llevaremos – alcanzaron a escuchar su voz suave y considerada - ¡Pilika, fue un gusto verte, espero que algún otro día platiquemos con más soltura y preferible en la escuela! -
Los chicos se despidieron de Pilika hasta llegar a cargar las bolsas del mandado de la dulce anciana - ¡Adiós! – dijo fuertemente la Usui mientras sonreía forzadamente mientras sacudía la mano lentamente hasta que la bajo de golpe y desvaneció la sonrisa - Pobre diablo - murmuro con mucha burla.
Emprendió su regreso a casa, cuando caminaba vio como a un hombre se le cayó la cartera, Pilika inmediatamente la alzo y fue alcanzar al hombre, le agradeció su buena acción y le iba a dar un par de yens pero ella se negó, después cada uno retomo su camino, la chica iba feliz por su buena acción hasta que se detuvo enfrente de su casa, amplio los ojos porque se dio cuenta lo que hizo porque en general en situaciones como la anterior se quedaría con la cartera - Diablos, ¡¿Qué me está haciendo la profesora Kyoyama?!, si siguo así me voy a ir al cielo - se agarro el rostro por el horror de convertirse en una chica con buena voluntad - Debo de luchar contra ella, no quiero ser buena –
Camino rápidamente hasta llegar a la puerta y al pasarla se encontró sentado en el inicio de las escaleras a su hermano, su mirada era fría y muy calculadora - ¿Dónde has estado? –
Pilika dejo sus llaves en la mesita y se quito los zapatos, dio un par de pasos para quedar enfrente de su hermano – Estuve por ahí – se cruzo de brazos para imponerse.
Horo no se intimido ante ella, se levanto y al igual que ella se cruzo de brazos – Debes tener cuidado, no es una zona segura –
- Dime algo nuevo – simplemente dijo ella mientras le sonreía, decidió que ha tenido suficiente por parte de él y se fue a la cocina.
A Horo no le gustaba que ella lo dejara cuando le está dando un sermón – Es increíble que seas inconsciente de los peligros que puedes tener en estas calles - vio como ella lo miraba con extrañeza pero que no la detuvo para sacar la comida que su gentil padre les preparo, eran tallarines y un poco de cerdo en salsa agridulce.
Mientras esperaba que se terminara de calentar, observo a su hermano con mucha seriedad – Es increíble que tu, mi querido hermano, no recuerdes que fui parte de ese peligro en la calle… – el timbre del microondas la hizo detenerse, saco su comida y fue a tomar asiento - Como estaba diciendo, soy consciente del peligro debido a que fui parte de ellos y tengo amigos inmerso en ello –
A veces se le olvidaba que su querida hermana estuvo en la pandilla de Chocolove y eso fue como la consecuencia de ser novia de ese moreno, aunque fue breve debido a que fue un experimento de saber cómo se sentía tener pareja. – Nunca olvidare cuando eras la reina de este barrio y de tu sutileza – Pilika sonrió por el orgullo que sentía por ese breve reinado que le genero buenas experiencias como buenos contactos.
Horo tomo asiento al lado contrario de su hermana, la vio comer tranquilamente hasta que terminara para así tocar el principal tema que desea tocar. No sabía cómo iniciarlo y su valentía se disminuyo conforme el tiempo paso.
Ella empezó a lavar sus trastes y de en vez en cuando miraba a su estúpido hermano que estaba como pensando – Como si él pensara – se rio ante su idea burlona y termino de lavar – Buenas noches – dijo apresuradamente cuando salía de la cocina.
Esa despedida hizo que reaccionara y fuera alcanzarla que estaba subiendo las escaleras, no sabía cómo detenerla hasta que hizo lo que siempre hace: hablar sin pensar – Ella es mía y no te le acerques – soltó fuertemente e hizo que su hermana se detuviera casi al final de las escaleras.
- ¿De qué hablas? ¿De quién "ella" hablas? ¿De Damuko? – cuestiono Pilika y giro, su hermano subió las escaleras hasta estar dos debajo de ella; el que no obtuviera una rápida respuesta la hizo irritarse – Si haces referencia de Damuko, no me importa lo que digas porque siempre estaré cerca de ella debido a que es mi amiga y claro que sé que es tuya pero exageras con esa actitud posesiva –
El joven Usui hasta este instante recordó a su dulce novia Damuko que desde hace tres semana (las mismas semanas que ha estado embobado por su maestra) no le ha hablado por teléfono o en las redes sociales – ¡Soy un mal novio! - se agarro del cabello, él sabía que su novia no merecía ese tipo de comportamiento de su parte.
- Eso siempre le he dicho – Pilika sonrío ante esa angustia – Pero aun así ella te quiere mucho -
Horo se tranquilizo y aun sabiendo que tiene novia va a continuar con la amenaza – No hablo de Damuko, hablo de la profesora Kyoyama – el tono serio hizo que Pilika también entrara en ese estado, una ligera tensión entre ellos se genero. – No te acerques a ella, ni la mires, ni la toque ni respires su mismo aire, ella la quiero para mí -
Pilika no se creía esa actitud caprichosa de su hermano sobre la profesora, como si fuera un juguete pero lo que le sorprendió es que ella iba entrar en esa misma actitud - Es una lástima porque ella me da clase y se acerca mucho a mi, como seguramente te has dado cuenta hoy - le guiño juguetonamente, la joven Usui no se explico porque tenía estas ganas de restregarle esos hechos únicos y especial con esa mujer a su hermano, el enseñarle que el estar cerca de esa mujer es su más preciado tesoro a pesar que le genera mucha confusión al final del día . – Yo no la toco es ella la que me da cariñitos – al ver el ceño fruncido lleno de enojo le genero satisfacción.
- No me querrás tener como tu rival porque a la hora de pelear por su amor soy muy cruel con mis rivales – si los ojos de Horo fueran capaces de lanzar rayos laser Pilika ya estuviera carbonizada – Olvídate de tener el amor de esa hermosa profesora porque ese corazón será mío – comenzó avanzar hasta estar al lado de ella.
- ¿Su amor? ¿Rival? ¿Estas escuchando tus estupideces? – le dijo de modo burlón - ¿Y de dónde has sacado la idea de que quiero su amor? ¡Alucinas, hermano! ¡Yo no quiero a esa mujer! –Horo solamente observaba ese rostro como cambio del burlón a uno entre furioso y confundido, esa confusión se expreso en palabras – Bueno, para ser sincera siento interés por ella ¿Quién no lo sentiría? Ella es tan inteligente, astuta, bella y con un fuerte carácter, y no olvidemos que sabe vestir muy bien… -ante sus palabras dichas apretó la mandíbula como los puños, dio rápidos respiros para calmarse - Tu locas hormonas y el exceso de jugar con tu… - hizo el famoso movimiento con la mano que hizo que se sonrojara su hermano - "amiguito" te ha quitado oxigeno al celebro -
- Lo que tu digas pero estas advertida, así que aléjate de lo que es mío - paso a su hermana, Pilika escucho el cierre de la puerta de la habitación.
Se sentó sobre las escaleras mientras recargaba la cabeza sobre sus manos, toda esa conversación hizo que otra vez despertara esas sensaciones fuerte que solamente las crea la profesora Kyoyama, rio sin mucha gracia al recordar sobre la rivalidad que ha mencionado su hermano - Si supieras que tienes otro rival – murmuro, se apoyo sobre la pared y se dirigió hacia su propia habitación - Tendré que platicar con Chocolove para advertirle sobre la locura de mi hermano pero más sobre la profesora -
Hola, chicos y chicas, disculpen la tardanza pero tuvo cosas que hacer y tuve un malestar pero que afortunadamente voy bien la recuperación.
Gracias por sus comentarios y recibir muy bien esta humilde historia. Y sí, me divierto mucho escribiendo esta historia porque me trae recuerdos cuando te atrae alguien cuando te enamoras y etc.
Hay que seguir divirtiéndonos, tratare de seguir actualizando cada dos o tres días, serán cortos capítulos pero avanzara la historia que es lo más importante.
Agradecimientos a los comentarios: Guilin, Khatal, Tuinevitableanto, Ann, RodrigoVAz y Lilo.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
