Capítulo 5.

Caminaba de un lado a otro Pilika por el enojo que le causo ese discurso caprichoso de parte de su hermano - Está loco, habla como si deseara a esa maestra ¿yo deseando a la maestra?, ¡bah, es una estupidez! – detuvo su agitado caminar porque sabía que se mentía - Eh.., en cierto modo no es una estupidez, siendo sincera tiene algo de razón pero en mi defensa no soy la única chica de la escuela que siente deseo por esa mujer - era cierto lo que se decía, muchas chicas de la escuela también quedaban embobada con la hermosura de Anna pero aun teniendo ese dato de gran relevancia no le daba tranquilidad a esa Usui porque sabía instintivamente que su deseo hacia esa mujer es de otro nivel, ese tipo de nivel que no sabía de qué trataba - ¿Por qué pensara que quiero su amor? - tenía tan fuerte el ceño fruncido que le dolía el rostro, se acercó a la ventana para tratar que la hermosa vista del cielo nocturno la aliviara su indignación - Estas advertida, así que aléjate de lo que es mío – imito la voz de su hermano en un tono burdo - Idiota inmaduro – se alejó de la ventana para acostarse sobre su cama, cruzo las manos atrás de su cabeza, veía el techo con mucho detenimiento - ¿Por qué piensa que quiero el amor de esa problemática mujer que me hace ser buena?, Solamente siento atracción y admiración por ella – como un rayo la imagen de esa sensual rubia le invadió, la hizo sonreír bobamente pero que inmediatamente hizo desaparecer - ¿Por qué me hace sentir tan bien cuando tiene puesta su mirada en mí?, ¿Por qué me enloquece sus labios y esa mirada?, ¿Por qué se me va el aliento cuando me regala esa pequeña sonrisa picara cuando la obedezco? – soltó un largo suspiro de derrota ante esas cuestiones tan detallistas - Sé que algo está cambiando en mi pero no sé que es – se levanto de la cama para caminar al tocador y verse en el espejo.

- Hija, ¿Por qué sigues despierta? – la voz de su padre la saco de su detallada atención en su reflejo.

- Estaba entretenida en mis pensamientos –

El señor observo a su hija hasta que dijo - ¿Qué tienes? ¿Qué te preocupa?–

- ¿Por qué esas preguntas? – se puso automáticamente a la defensiva, a ella no le gustaba reaccionar así pero es un instinto de sobrevivencia ante el ataque paterna.

- Te siento muy cambiada al igual que tu hermano - Pilika arrugo la frente que hizo que su padre agregara rápidamente junto con su amable sonrisa - Hablo de un buen cambio –

Ese comentario no se lo esperaba porque no sabía que era muy evidente ese cambio - Ohhhh… - soltó simplemente Pilika mientras se acercaba a la puerta donde él estaba recargado, se acerco para ver mejor las expresiones de su padre y escucharlo con más atención.

- ¿Quién es el afortunado que tiene la atención de mi hija? – cuestiono de modo juguetón que solamente hizo que Pilika se sonrojara para que después se empezara a irritar.

- ¿Afortunado? –ella se cruzo de brazos y miro quisquillosamente a su padre.

- Sí, estas actuando como cuando Horo descubrió que se estaba enamorando de Damuko –

- Cuando él… con Damuko – Pilika acortaba las palabras porque su cerebro estaba registrando lentamente la palabra "enamoramiento" y en cuestión de menos de dos segundos recordó un angelical rostro que hizo que se le acelere su tierno corazón; apretó los puños para detener esa emoción que le trajo esa visualización – No hay ningún afortunado, ni ando enamorada ¡Estas equivocado, padre! – lo señalo.

- Sí, si, tal vez estoy equivocado, el trabajo me agota pero… - El señor Usui sabía por experiencia que debería por ahora darle la razón porque sabía que su hija estaba en esa dura etapa de negar el enamoramiento, esa dura etapa que andas analizando mucho ese nuevo sentimiento que está naciendo en ti, por eso la confusión que se muestra en el rostro de ella pero que al mismo tiempo hay una chispa en esos ojos que es la emoción que te provoca esa persona que se está volviendo especial para ti, sí, él sabía quién sea que está robando la atención de su hija también estaba haciéndose un lugar fijo en ese joven corazón. Él se sentía feliz y orgulloso de saber que su pequeña está creciendo en ese tipo de terreno y sinceramente esperaba ser de gran apoyo como lo fue cuando tuvo sus dos anteriores novios que obviamente era solamente para experimentar y que se juntaron porque solamente se gustaban, no había sido realmente enamoramientos como ahora – Hija, si quieres hablar de cualquier cosa puedes venir a mi –

- Lo tomare en cuenta, papá – agarro la manija de la puerta al ver como su padre se alejaba - Y gracias –

- Descansa, mi princesa –ella simplemente asintió avergonzada ahora por ese apodo cursi y después cerró la puerta.

Pilika comenzó a moverse en modo automático, fue al armario a sacar su pijama e inicio a colocársela; ella estaba impactada con la palabra: enamoramiento; eso no estaba en su ecuación sobre la profesora de física, solamente tenía en la ecuación: atracción y admiración pero nunca ENAMORAMIENTO, bueno, tal vez: el gustar pero no ENAMORAMIENTO, esa palabra no entraba.

Esa palabra la puso en alerta roja porque nunca ha sentido eso, lo creyó sentir con su primer novio pero solamente era simpatía y admiración lo que sentía entre ellos; con su segundo novio que era Chocolove, solamente sintió una similitud de química en tema de poder y pasión, esa pasión que le enseño diversos modos de besarse; curiosamente en estos instantes en que Pilika andaba en modo de analizar todo se dio cuenta que esa mujer rubia también la hacía sentir pasión al igual que admiración

Cuando apago la luz algo ya saben que a veces el cerebro se divierte en realizar bromas a la hora que quieres negarlo todo, eso es lo que le pasaba ahora, mientras ella con sus palabras lo negaba su cerebro estaba disfrutando en contradecirla haciendo imaginar el estar besando a la profesora Kyoyama, esa rubia sentada sobre el escritorio mientras la Usui la besaba y tocaba esas piernas de modo perverso que sería digno para una película porno.

- ¡Basta, cerebro basta! – se agarro la cabeza, se sacudía para alejar esa imaginación tan hentai.

Se lanzo a la cama, agarro la almohada para ocultar el rostro como para poder detener esa línea de imaginación tan caliente que la hacía sonrojar debido que era la primera vez que le pasaba, fue una primera vez desgarrador porque eran muchos escenarios - ¡Demonios, creo que estoy poseída por el fantasma de las perversiones! -

...-…-…..-…..

Era un hermoso amanecer a pesar de estar durmiendo en una casa abandonada, ese lugar era el escondite secreto de la banda de Chocolove, había botellas vacías de refresco, residuos de botanas y colchonetas en mal estado pero que aun así les funcionaba bien a esas cuatro personas que actualmente los estaban utilizando. Nuestro lindo moreno estaba sentado en ese viejo sillón, no había dormido por el simple placer de estar recordando el rostro de su sexy profesora, y que por cierto, ella le dejo mucha tarea, sin tardar fue hacia la mesa que estaba en la esquina para sacar la libreta como el libro de Física volumen III.

Empezó a leer cada problema y busco las formulas en el libro, no pudo evitar pensar en sus interacciones con su profesora que siempre era corregirlo en cada problema, ese era su momento favorito porque la tenía inclinada a su lado y así podía oler su deliciosa fragancia como también ver esos labios que le susurraba como debía corregir la formula.

Se reprochaba en no seguir siendo tan atrevido como cuando la conoció, se volvió un poco más callado y muy concentrado en la clase, tenía ese instinto de no fallarle a su profesora favorita y gracias a ese instinto ha sacado excelente calificaciones no solamente en la materia de Física sino que también en la demás asignaturas.

A Chocolove no le gusto que poco a poco se estuviera volviendo nerd por causa de esa profesora pero se aguantaba ese disgusto al ver que le regalaba una sonrisa de aprobación y eso valía más que su reputación de chico malo.

Suspiro soñadoramente ante el recuerdo de esa sonrisa que le hacía sentir mariposa en el estomago y que recorría todo su sistema nervioso.

El sonido de su celular hizo que gruñera porque no le gustaba que lo interrumpiera mientras recordaba a su profesora, con mala gana contesto - ¿Quién es? – al escuchar la voz que le respondió cambia su actitud recia a una amable – Si, rápidamente voy a la casa, adiós – colgó, guardo sus cosas rápidamente, camino entre las colchonetas ocupadas por sus amigos. - Chicos, despierten – les dijo mientras le daba leves patadas, por ese tipo de agresión empezaron a despertar - Me tengo que ir –

- Si, jefe – dijo Lulu en medio de bostezar pero rápidamente entrecerró los ojos y después observo a sus amigos Ibu, Ben y Lynn que estaban muy despiertos a pesar de la hora, ese detalle alarmo al nuestro lindo Choco.

- ¿Qué sucede? – Chocolove se arreglo su mochila por el nerviosismo que le causo la actitud de sus amigos - ¿Por qué se miran sospechosamente entre ustedes? –

- Lo que sucede es… - empezó Ben para que después Lynn siguiera.

- ¿Es cierto que esta embobado por su nueva profesora? –

Choco no espera esa pregunta y que ellos supieran sobre esa profesora -…Oh… Eh… - se rasco tímidamente la mejilla, no había motivos para mentirles - Lamentablemente es cierto -

Esos cuatro hombres estaban boca abierto - ¡¿Cómo es eso posible?! - se encontraba ahora exaltado Ben - Entonces si es peligrosa esa profesora y ahora nuestro jefe y Pilika que ha sido atrapados por esa mujer –

- ¿Qué tiene que ver Pilika sobre lo que estamos hablando? ¿Y qué es eso que estamos atrapados? –

- Ella nos dijo sobre la nueva novedad que es su nueva profesora – le respondió Lynn a su querido jefe pero aun así se veía confundido.

- Nosotros le preguntamos sobre usted porque estamos preocupado – explico con más detalle Ibu - Anda distraído últimamente y algo diferente –

La palabra: Diferente, no lo esperaba Chocolove pero lo acepto – Cierto - miro al techo y sonrió, después miro a sus cuatro amigos - Discúlpenme por hacerlo preocuparse pero estoy bien, no es de otro mundo esa mujer y se me pasara en los siguientes días –

- Esperemos que sea cierto – murmuró Ben con recelo - Y también espero que a Pilika se le quite esa fascinación por esa profesora –

Esos comentarios sí que le llamaron la atención a nuestro lindo moreno - ¿Ella les dijo que también le fascina la profesora Kyoyama? - tenía una sonrisa entre burlona y curiosa.

- No nos dijo con palabras pero su actitud reflejaba eso –explico lentamente LuLu.- Hasta me atrevería a decir que le gusta y lo digo por el modo en que se expreso sobre esa nueva profesora –

- No la culpo, es muy atractiva – Chocolove tenía que platicar con su ex, automáticamente planeo hacer una parada en la casa Usui - En fin, me voy porque está esperando mi tutor – se encamino a la entrada, se tropezó con una caja de pizza - Limpien este sitio y también piensen que haremos esta noche para divertirnos –

- No se preocupe – Ben con tropezones se acerco a su jefe - Ayer mientras estaba en la escuela nos topamos con Nicrhom y nos invito al de su club hermano – le dio el panfletos y boletos que era 30, muchos para su reducida banda.

- Muy bien - agarro solamente cinco boletos porque decidió invitar a los hermanos Usui para una gran fiesta y tal vez también invitaría al gruñón de Ren como al tranquilo de Lyserg - ¿Te dijo porque nos invita? – su amigo negó moviendo la cabeza, a Chocolove no le daba buena sensación esa invitación pero aun así decidió que irían para ver que quería ese tipo, tal vez quería hacer negocios con ellos o solamente era amable para invitarlo, obviamente era más real lo primero – Bien, iremos a su club a la media noche, se preparan –

- Si, señor – y con esa respuesta salió de su guarida.


Otra actualización, dividí el capitulo porque soy muy lenta para corregir.

Espero que les guste, espero como en la noche subir la segunda parte. Gracias por sus comentarios Hifigenius, Khatal, Karla y Allie Mcclure.

Hay que seguir divirtiéndonos.

Amor&paz.