Nunca te rindas,
aunque el exterior parezca desaparecer,
y sientas que la vida no da para más,
ponte de pie y continúa.
INUYASHA POV
¡Diablos !, lo de hoy ha dolido demasiado. Decía con mi mente pero ni loco lo exteriorizaría, si lo hiciera probablemente me estarían recriminando. El día de hoy fue… anormal.
Sabía que estaba en peligro, sabía que cosas que no entendía demasiado. Pero era hora de sentarme a pensarlo. Ella, Kagome sabía muchas cosas, así que probablemente estaba involucrada en la mafia, pero ahora no sé cómo. ¿Debería tener cuidado con ella? La verdad no lo sé. Sólo sé que ella me ha salvado el pellejo ya varias ocasiones y nunca le agradecí apropiadamente. ¿Qué si le tengo miedo? No es tanto miedo, es más algo de temor. Ella parece un volcán a punto de hacer erupción si responde algo mal, pero en verdad sentí algo de dolor en ella cuando notó mi mirada horrorizada. ¡Ella estaba realmente herida!
Desde el primer día que me salvó, pues puedo decir que nunca pensé verla herida, y en este caso era por mi culpa y solo pude recordar a Kikio. Es por ello que en ese momento estaba molesto, asustado, preocupado porque esa herida fuera grave. Pero ella interpretó que era miedo. Creo que he entendido que odia a la gente que tiene miedo, pero ¿qué puedo hacer? Ella realmente causa una impresión fuerte y no puedo hablar.
Llegué magullado y me lo dejaron pasar porque mi madre estaba ocupada, y pasé corriendo a mi habitación. Mi madre no parecía estar en contra de dejar que aquella joven esté cerca de mí. ¿Y si es otra guardaespaldas?
" ¡Eso sería demasiado!" pensé demasiado molesto. Cambié mi ropa por una de casa, pasé algo de crema a mis heridas y me miré al espejo. No se veía tan mal. Estos idiotas al menos hicieron algo bueno y no tocaron mi cara. Así que las heridas podrían ser tapadas fácilmente. En dónde me quedé…
Es verdad. Tengo que saber más sobre ella. Sé que mi padre aun no me deja saber sobre las personas, o como se maneja el negocio debido a que quiere evitar el momento lo más posible y me manda entrenar. Yo tampoco quiero llegar a ese momento de tomar las riendas, pero era necesario. Era mi destino hacerlo y aunque no quiera, debo empezar a aprender por mi propio bien. Quiero saber en quien puedo confiar y en quien no. Suspiro.
Decidí bajar a comer, y espero que mi madre no se de cuenta de la golpiza de esta ocasión. Entré al comedor. Por suerte el día de hoy Mioga no me entrenaría, pues se ausentó desde el almuerzo y con ello se canceló la sesión de esta tarde. Eso es tener demasiada suerte.
Me senté en la mesa, y vi a mi madre ya sentada en ella, sonriéndome.
¿Que tal tu dia? - Preguntó ella sonriéndome. Parecía algo preocupada, pero sabía ocultarlo bastante bien, ella era muy inteligente.
Bien madre, tuve una pequeña pelea pero todo salió bien - le expresé. Sabía que ella era rápida en darse cuenta de las cosas. Si no le decía siquiera una porción de la verdad, ella se enfadaría realmente y debería un castigo. No quiero eso.
Ya veo. - Dijo tomando un poco de té - Inuyasha hijo - dijo en un tono que conozco bien. Ella pedirme algo - Quiero que el día de mañana le digas a la señorita Kagome quería que espero su visita pronto.
Sí, madre - Respondí algo sorprendido. Es que acaso era ¿ "ella"?. Mis padres me dijeron que habíamos venido a este lugar para poder encontrar a alguien, a una joven. Quizá era ella, o era un método para llegar a la persona que estaban buscando. Mis padres no me dirían nada hasta que complete mi entrenamiento. Me dieron el límite de los 17 años para entrenar y me contarían sus secretos y la razón por la que estábamos aquí. Odiaba esto. ¿Cuánto faltaba? Solo 6 meses. Faltaban solo 6 meses para finalmente tener la edad que ellos quieren, pero yo quiero la información antes… me armo un poco de valor y lanzo una pregunta a mi callada madre.
¿Madre por qué quieres que ella venga a esta casa? - Solté en tono sereno, como normalmente no hacía. Mi madre levantó su mirada un momento y me sonrió. Detestaba esa sonrisa, pues sospecho qué dirá a continuación.
Querido Inuyasha, ¿tan rápido te has interesando en aquella joven? - Dijo mirándome con un brillo travieso en los ojos que no había visto antes - Hijo eres joven. No te quedes esperando a Kikyo. Ella no volverá y lo sabes. Una buena joven que te ayude a olvidar es lo que necesitas, y si es Kagome sería maravilloso - Me dijo guiñándome el ojo.
Sentí un dolor inexplicablemente agudo en el pecho. Kikyo … ¿por qué tenía que mencionarla ahora? Aun no estaba listo para mencionar su nombre, porque aun me siento confundido sobre ella, su partida, su presencia en mi vida… si acaso realmente me amaba. No lo sabía, y no podría saberlo. Ellos dicen que sí, pero ¿si solo era la forma de estar conmigo sin que yo ponga trabas? Suspirar. No podría entrar más comida en mí.
Madre - espeté un poco enfadado - no deberías mencionarla de esa forma tan fría, ella ya no puede decir nada; ya no está aquí - comenté molesto. me tomé un momento y añadí - ella y será una persona que nunca podré olvidar, entiéndelo - dije parándome de la mesa dispuesto a irme - se me quitó el apetito - espeté de forma grosera.
Cariño, yo no quiero lastimarte - Expresó mi madre antes que me fuera - Pero es necesario endurecer un poco tu corazón. Lo que se viene es más duro que todo lo que ha enfrentado antes. Necesitarás de alguien a tu lado. Incluso si es un amigo, alguien de confianza. No puedes seguir con la idea de estar tú solo como lo hacías antes o sólo depende de una persona- ella terminó.
Más frustrado que antes, regresé a mi habitación. ¿Amigos? Nunca los había necesitado. Solía ser algo "rarito" en la primaria, ya los niños no les agradaba nada sobre mí. No les agradaba mi cabello, no les agradaban mis ojos. Siempre fui un debilucho para ellos. Nunca sentí la falta de un amigo, si tenía una buena familia y una hermana que era mi confidente. ¿Amigos? Es rara esa palabra en mi vocabulario. Pero bueno, es hora de descansar.
" ¿Qué hará Kagome a estas horas? ¿Qué clase de vida llevará?" Sé que estas preguntas no me llevarán a ningún lado; pero aún así, tengo que aprender algunas cosas de ella. Era demasiado extraña. No me trataba como un amigo, y realmente aparecía cada vez que estaba metido en un problema. No sé si ella podría ser parte de la mafia, si puede ser una nueva guardaespaldas ... no tenía ni idea de quién era ella. Quizá Miroku respondió algunas de mis preguntas.
" Nada puede ser peor de lo que ya está, si pones de tu parte para sobrellevarlo" recuerdo sus palabras exactas. ¿Habrá sufrido tanto o más que yo? No puedo saberlo. Pero he entendido algo. Es la primera vez que puedo estar de acuerdo con sus palabras. Debo sobrellevar el hecho de ser un Taisho. Debo sobrellevar el hecho que hay cosas que nunca podré cambiar si no pongo de mi parte para solucionarlo o cambiarlo. Así que ... pondré de mi parte, esta será mi nueva misión, no mas quejas, más empeño. Por ahora… es hora de dormir.
KAGOME POV
"¡Diablos!" - es lo primero que pensé. Me quedé totalmente de piedra al verlo delante de mí nuevamente después de casi 4 años. "! Reacciona!" me grito mentalmente a mí misma mientras veo como se acerca a mí.
"Hermanita, ¿Cómo diablos permitiste que te hirieran la cara de esta manera?" - Dijo mirándome desde su gran altura MIENTRAS limpiaba mi Cara - Maldición " CORRE " repetía mi mente, Pero No podia moverme. ¿Por qué él siempre lograba esto en mí?
No es nada - le espeté de forma fría. Mientras menos supiera sería mejor.
Mencionaste que por culpa de alguien te golpearon - Oh diablos. No puedo permitir que le haga daño, su familia es mi boleto de escape de este lugar. ¡ Maldición debo reaccionar!
Los bastardos de la pandilla se metieron con un nuevo en el barrio - dije fría, sin alterarme - hirieron a una persona indefensa, y por tratar de salvarlo, estos bastardos olvidaron su lugar - Dije mirando hacia otro lado. Él se puso de cuclillas frente a mí y me miró a los ojos. Quiero evadir su mirada, pero me obliga a mirarlo.
- A mi no me engañes, hermanita - dijo fríamente - No te relaciones con nadie, sabes lo que pasó la última vez. Pronto te sacaré de aquí y estaremos juntos. - Dijo acariciando mi rostro. Maldición lo odio. Cualquiera pensaría que era un hermano cariñoso, preocupado, etc. Pero a mí él no puede engañarme. Todo es una fachada. Si fuera genuino su interés, diría otras palabas. Pero debo calmarme. La última vez fue demasiado para mí. - debo marcharme. Fue un placer verte nuevamente. No vuelvas a ignorarme, como ese día. Sabes que alguien podría pagarlo muy caro - mencionó tirándome dos fotos y desapareció con la noche. Una foto era con Shippo, y la otra con Inuyasha. ¡Maldición!
"Debo volver a casa". Pensé asustada. Verlo me traía recuerdos que he luchado por enterrar.
"¿Por qué tengo pesadillas casi todas las noches? ¿Por qué no puedo tener amigos? ¿Por qué no ha vuelto a hacerme daño?"
Todas estas preguntas las tengo en mi mente. Sé que puedo darle su merecido, golpearlo, humillarlo. Físicamente soy más fuerte que nadie. Las horas que paso entrenando son demasiadas, y cambio de maestros rápidamente, aprendiendo siempre más.
Entonces… ¿Por qué? La respuesta es fácil.
" Sé feliz, libérate de las cadenas"
¡NO! ¡NO! no puedo pensar en eso ahora. No puedo pensar en él justo ahora. Pensaba mientras caminaba automáticamente a casa.
" Lo lamento. No estaré más aquí"
¡ No quiero recordar! ¿Por qué tiene que aparecer mi hermano de nuevo? Maldición. No puedo regresar a casa así. Desvié mi camino y me dirigí a otro lugar diferente. Un edificio viejo donde hay un único departamento vacío. Diablos, sé que soy una lunática por ir allí, pero no hay otro lugar al que pueda ir, estando en este estado. Nadie puede verme en este estado tan deplorable. Mi imagen ruda sería destruida rápidamente.
Llegué a los pocos minutos al edificio. Observo este viejo destartalado edificio. Había pasado más de 3 años desde que estuve aquí. Entro de manera suave, buscando hacer el mínimo ruido posible. Subo la escalera hasta el cuarto piso, y rápidamente me dirigí al departamento 405. Abrí la puerta y… regresé a ese momento.
Me desplomé en la puerta ni bien ingresé, pues no podía más. Me inundaron los recuerdos. No podía luchar contra ellos en este momento. Así que me dejé arrastrar por ellos.
" ! Hola Higurashi!" Me alegra verte tan activa. - dijo sonriéndome con una sonrisa encantadora y animosa. Su rostro parecía brillar resplandecientemente. Me miraba de una manera demasiado cálida, que me hacía soñar estar en otro momento y lugar.
Dios, ¿Debía recordar esto?
- ¿Cómo estás? - Dijo mirándome preocupado, al ver mi rostro herido. Yo no quería levantar la mirada, pues podía sentir su mirada aguda analizándome, hasta lo más profundo de mi ser.
No no…
- Puedes venir a visitarme, no tengo inconveniente. Sin embargo, sabes que debes ser cuidadosa, podrías traerme problemas pequeña jovencita - Dijo mirándome con ternura. Y algo serio a la vez. Yo lo miré y le regalé una pequeña sonrisa. "Gracias, sensei"
No debí hacerlo…
- ¡No te quiero aquí! ¿Por Dios has visto la hora? - Esto sucedió cuando comenzó a ignorarme.
No debí insistir…
" ¿Hay muchas cosas malas a tu alrededor de verdad?" - Suspiró de manera triste y luego dijo mirándome con lástima - "Te ayudaré pequeña. Te sacaré de aquí."
No debí sentir que era el ser más maravilloso…
"Pequeña te fallé ... no pude ayudarte. Solo te daré este consejo: Sé feliz, libérate de las cadenas" - Dijo suavemente, antes de dejar de respirar.
- ¡NOOOOOOOOOOOOO! - Comencé un gritar. No podía recordar esto ahora. Habían pasado 3 años desde esto. El primer amor que tuve, y que murió por mi culpa. A causa de lo que yo era y representaba, por mi familia… solo por intentarme. Después ... solo sentí oscuridad.
