Capítulo 16.
Desde que vio que regresaron Anna no perdió de vista como Pilika y el hermanito de Chorme platicaban, parecían que estaban teniendo ese tipo de conversación de corazón a corazón, lo deducía así por el modo que Pilika tenía el semblante relajado – Acércate rápido – le desesperaba el movimiento lento de esa jovencita.
- ¿Qué… qué sucede? – con tartamudez pregunto la peli celeste que en esos momentos estaba sintiendo una gota de sudor recorriendo la espina dorsal.
Anna se aguantó las ganas de ser burlona ante el estado de miedo de su alumna - Yo hago las preguntas – dijo con voz suave pero con firmeza – ¿En serio ibas a fumar, siendo menor de edad? ¿No te basto el beber y bailar con un hombre que te dobla la edad ahora querías fumar? ¿Qué te ocurre en la cabeza?, te consideraba una jovencita inteligente - hizo una pausa para que la Usui respondiera pero Pilika solamente gesticulaba intentando responder ante el regaño de esa mujer pero nada se le ocurría y eso era sorprendente porque ella es conocida en tener argumentos rápidos ante tales ataques. – Ahora solo falta que me salgas con la sorpresa que también fumes cannabis – con esas últimas palabras Pilika dejo de gesticular, miro al cielo, se pasó ambas manos al rostro y soltó un largo suspiro que después fue seguido de una risita.
- ¿Cómo cree? ¿Yo fumando marihuana? ¡Suena absurdo! - Pilika empezó a reír forzado – ¡Mi locura es natural!, Tiene ideas tan absurdas, profesora, debería tomarse unas vacaciones – miro a sus acompañantes, noto como Manta empezó a silbar también como Horo se estiraba como estuviera a punto de correr y este Nichrom discretamente se alejaba de su hermano y Manta.
Anna tanto Tamao y Jeanne se sorprendieron de tan atrevidos son ese grupo de jóvenes - Fumas también esa porquería – la rubia se masajeo la frente por el dolor de cabeza que se estaba iniciando.
- Claro que… – protesto rápidamente la peli celeste pero se detuvo ante la fiera mirada de su profesora, algo de esa mirada que también tenía destellos de decepción hizo que no le mintiera o era el alcohol que todavía le estaba haciendo efecto, o tal vez sea ambos - Sí, pero yo no lo hago sola también mi ex, mi hermano y Chocolove – soltó la confesión completa porque si ella caía ellos también, pues necesitaba compañía cuando estuviera en el infierno de castigo que seguramente su sexy profesora ya le tiene preparado para ella - ¡Y Manta me lo consigue! - dijo rápidamente al ver como su amigo empezó a correr al estacionamiento.
- ¡Pilika! – Reprocho su mejor amigo que ahora se acercaba a ella y la tomaba del cuello de la blusa, - Vas arruinar el inicio de mi negocio – la agito rápidamente como queriendo retroceder el tiempo con solamente sacudirla, Pilika que aún no se recuperaba bien del golpe de su frente se estaba empezando a marear.
- Manta, deja de sacudirla o harás que te vomite encima - le ordeno Anna que estaba observando el rostro pálido de su alumna, una vez que Manta la soltó coloco las manos en los bolsillos del pantalón; la rubia sostuvo por los hombros a la joven Usui que rápidamente se inclinó ante su agarre.
- Gracias, profe –susurro la joven que ahora daba fuerte respiro.
Anna giro el rostro para encontrarse con la mirada aburrida de Tamao - Es hora de llevarlos a sus casas –
- ¡No! – gritaron los chicos y se acercaron rápidamente a esa rubia.
Pilika con mucho dolor del cálido cuerpo de Anna - Tenemos que ir a la fiesta de Peyote – lo dijo como si su vida dependiera de esa fiesta – Si no vamos él lo tomara como una ofensa a nuestra amistad –
- Es cierto – apoyo Horo horo a su hermanita.
- Él nos está esperando – Manta se cruzó de brazos como dando entender que dará pelea para ir a esa fiesta y por eso empezó a sacar un buen argumento de porque ir a esa fiesta - Nos espera con la música, los tacos, el baile, las mujeres strippers…
- Y hombres strippers – agrego emocionada la joven Usui que rápidamente se arrepintió al sentir como su linda profesora la miraba juiciosamente. – Solamente decía –
- La pista de baile también nos espera, las luces, la cerveza, el tequila y la marihuana – Manta dejo de cruzarse los brazos para extenderlos pero lentamente los bajo ante la mirada de regaño de esa rubia y peli rosa – Cierto, olviden la marihuana, la marihuana es mala –
Nichrom como buen compañero de parrandas salir ayudar al enano – Él hace excelentes fiestas, hasta ustedes pueden ir a divertirse – junto con un seductora sonrisa les comento pero desvaneció la sonrisa ante el ceño fruncido de esas mujeres. – O no vayan, solamente déjenos en la fiesta -
- Ninguna fiesta – hablo Tamao duro y directo, apunto a cada uno - Se escaparon de del regaño de Anna y ahora merecen castigo -
En ese momento llego una limosina negra que era del tamaño mediano y no se veía de la mejor condiciones, el grupo protestaba en seguir las órdenes de esas dos mujeres – Dejen de estar lloriqueando, es tan patético – comento Jeanne que durante todo ese tiempo se mantuvo alejada. – Admitan que perdieron ante mis amigas y obedezcan –
- Aborden la limosina – ordeno Tamao que en esos instantes le urgía terminar con el drama juvenil que es envuelta, pero lejos de terminar aumento gracias a su pedido.
- ¡Yo no obedezco a nadie! – dijo impetuoso Manta que caminaba de un lado a otro.
- ¡Ni son mis maestras, ni nada para mí! ¡Ni a mi hermano mayor obedezco! – Nichrom expuso con tanta soberbia.
Chrome veía solamente la interacción, se reía silenciosamente como ese grupo de adolescentes ahora está protestando furiosamente y todo gracias al alcohol.
Horo horo miro a cada adulto con rabia pura -¡Yo hago lo que mi perra consciencia me dice no ustedes! - alzo la barbilla como símbolo de altanería - No estamos en la escuela como para obedecerlas –
- Es cierto – Pilika que a pesar de estar al lado de su temible y sexy profesora contesto - Te apoyo y además están… -
Kyoyama obligo a la Usui a girar su cuerpo para verla detenidamente, la agarro de la barbilla para inclinarle el rostro y lentamente acerco sus labios al oído de esa joven hizo que las protestas terminaran para poner atención a la interacción que se estaba formando - Atrévete a terminar tu frase, Pilika, solamente atrévete y te juro que te haré llorar con el castigo que estoy preparando para ti – le susurro tan peligrosamente como también seductor que hizo que Pilika le temblara las rodillas pero lo que la hizo casi desmayarse fue como Anna le atrapo entre los labios el lóbulo de la oreja para estirarlo y tiempos después succionarlo con un beso húmedo, sin tentarse lo soltó como también el agarre a la barbilla de esa jovencita. Anna rio suavemente ante la mirada atónica de los chicos y decidió actuar como si no hubiera pasado, en cambio, Pilika tuvo que agarrarse de alguien para no caer por el estado de shock en que esta y ese alguien era la sonriente Jeanne - Ahora, ustedes... ¡Son unos niños malcriados! – Se cruzó de brazos – Obedezcan y suban a la maldita limosina o me verán realmente furiosa –
Sin mucha resistencia Horo fue el primero en entrar al transporte a diferencia del enano rubio que se quedó en su lugar.
- No podemos ir – se atrevió a decir Manta con timidez - Mi chofer vendrá por nosotros y… -
- Cállate Oyamada y entra a la limosina – pidió Tamao a su joven estudiante.
Manta metió la cabeza y examino el interior, lo primero que no le gusto fue el repugnante olor, vio la cara de asqueado de Horo, observo como las vestiduras de los asientos están con manchas blancas – Dudo que sean manchas de salsa bechamel – susurro para sí, además de las manchas no estaban completos los asientos y lo estaban tenían partes rotas - Y si mejor esperamos a mi chofer, es más amplia mi camioneta e higiénica que esta porquería de limosina barata que parece que el ultimo que lo utilizo hizo una orgía y lo digo porque hay muchas manchas blancas – Tamao por la descripción estaba aterrada, Anna fue a verificar para saber que no mentía, Jeanne miro juguetonamente a Chrome que estaba avergonzado por la calidad de la limosina.
- Gracias por tu opinión – dijo serenamente el dueño de la limosina - Pero es la única limosina disponible que tenía. - Manta sonrió de modo de disculpa por la crítica que hizo.
- Cambios de planes, nos iremos en el auto de Jeanne – cuando anuncio Anna, en ese momento la francesa dejo de sonreír. – Síganme – la Usui que aún no reaccionaba se dejaba guiar por la rubia que la tomo de la mano.
Jeanne caminando a lado de Anna – Debes estar bromeando, ellos arruinaran mi auto – hablo tan rápidamente que algunas palabras las pronunció en francés - No todos entraran al menos que uno vaya en la cajuela –
- Todos entraran, ya lo veras – ahora le tocaba sonreí de la diversión a la rubia al ver el estado de pánico de su amiga que tanto adora el auto que tiene. – Abre el auto, Jeanne – ante esa ceja levantada por parte de la rubia no pudo objetar y de mala gana quito la alarma del auto, abrió la puerta de la parte trasera. - Suban al Auto –
Pilika al ver ese hermoso mercedes gris plateado dejo su estado de shock para emocionarse ante la belleza que veía – Wow, que hermoso y sexy auto –
- Gracias – dijo Jeanne y después siguió su atención con Anna – No, Anna, no tortures a mi hermoso bebe con esos salvajes alumnos tuyos, vas a traumar a mi auto – la rubia a veces se exasperaba por el amor que su amiga le profesaba a ese auto y a veces también le divertía.
- Jeanne, no le pasara nada a tu "bebe" –
- Van a vomitar y dudo que tengan dinero para la limpieza – frunció el ceño al ver como Horo horo se subía sin nada de suavidad a su "bebe" – Eres un bruto, no te enseñaron a cuidar de los autos ajenos –
- Lo siento, señora – respondió burlonamente el chico.
Jeanne estaba a punto de ir a darle unas cuantas bofetadas por decirle señora y por ensuciar su lindo mercedes con los zapatos de ese muchacho pero Anna la detuvo - No seas quisquillosa –
- Pídemelo lo que quieras, seré tu esclava si eso evita que mi hermoso auto tenga como pasajeros a esos salvajes – señalo a Manta que ahora estaba sentado al lado de Horo.
Anna le encanta ver sufrir a su amiga – Lo que te pida nunca me lo pagas –
- Bueno, entonces te ofrezco sexo a cambio de evitarme este trauma –Maiden subía sugestivamente las cejas haciendo que Anna sonría ante esa tal descaro que le recordó candentes tardes.
- Ya pasamos esa etapa que me ofreces sexo por cambio de cosas que te desagrada hacer – dijo sin mucho interés la rubia.
- Me estás diciendo que ya no te interesa obtener favores sexuales como antes – Jeanne se interesó en este cambio de tema importante, se recargo en el auto.
- Las personas cambian –
- Te recuerdo lo que te dije, las personas no cambian solamente controlamos mejor esos aspectos – Maiden noto como Pilika se acercaba a la parte trasera del auto y lo tocaba con delicadeza, ella no era la única que miraba a la chica y sonrío al ver el interés de Anna sobre la joven - Creo que ya tienes a la vista quien te dará favores sexuales y esa no soy yo –
- ¿De qué hablas? –
- Anna, por favor, la forma que estas encima de ella, regañándola - Jeanne meneaba la cabeza y dejo de recargarse del cofre, se acercó a su amiga - A mí no me engañas con tu actuar de "profesora preocupada", quieres jugar con ella, es más, ya estás jugando rudo con ella al utilizar tus sutilezas tan seductoras para hacerle entender que la tienes entre tus manos - la rubia bufo ante las palabras que no están tan alejadas a la verdad - Deseas enseñarle ciertas estrategias y como consecuencia gozar de esas enseñanzas ¿verdad, picara? – murmuro con júbilo de saber que su amiga está de nuevo en acción en realizar travesuras prohibidas - Te gusto como ella te respondió cuando te pregunto ¿cuál será su recompensa al obedecer tu orden?, algo paso en ese instante que te hizo verla diferente ¿verdad? – Anna no afirmar nada ante la notoria felicidad de Jeanne - Apuesto que hizo hervir a tu alma dominante ese destello de desafío, quieres saber hasta donde ella te puede desafiar -
- Jeanne, deja de alucinar - amplio más la sonrisa la rubia.
- Solamente dime una señal si estoy mal o no con mi idea -
Anna iba responder pero Pilika se acercaba – Es fabuloso su auto, señora – sonrío sutilmente ante la rebeldía de su alumna que aún sigue llamando así a Jeanne – Tiene excelentes gustos –
- Dejare pasar que me llamaste "señora" por tu halago, ahora sube al auto para que dejes a los adultos platicar - señalo a Anna y a ella misma – Obedece – empujo a Pilika para que retrocediera.
- Con la edad se vuelven más insoportables las señoras –
- ¡Te escuche maldita mocosa! –
- Lo hice con ese propósito, imbécil – la Usui le saco la lengua - Me alegra que todavía le funcione bien el oído – fue lo último antes de subir al auto.
- Muy maduro el replicarle a una joven que es menor que tú – dijo burlonamente Anna.
- Anna – el tono exigente de Jeanne la hizo volver a su anterior plática.
La rubia soltó un suspiro - Solamente diré que tú me conoces muy bien, así que ya sabes mi respuesta – le guiño.
- ¡Por los grandes espíritus, es un gran desafío! – ese estadillo de felicidad asusto a los jóvenes que estaban dentro del auto - Corrígele sus modales – Anna rodó los ojos.
Ahora fue el turno de Nichrom en subir en la parte trasera, el estar cuatro personas en la parte trasera no es muy cómodo – Parecemos una lata de sardina – comento con disgusto el norteamericano. – Maldita sea, necesito espacio – empujo a Pilika hacia Manta y éste hizo lo mismo con Horo.
- Ten cuidado, te recuerdo que aún me duele mi maldita frente – con voz realmente irritada hablo la Ainu, volteo el rosto para ver a Manta - ¿Qué paso con "Hare que nos dejen en la fiesta de Peyote, ustedes solamente déjemelo a mí"? – lo último lo dijo con una vaga imitación de la voz de Manta.
- Se arruino por culpa de la limosina de mala calidad – se defendió Oyamada - Le iba dar dinero al chofer para que nos dejara en la casa de Peyote pero tenía que abrir mi bocota para criticar ese infierno de limosina –
- Felicitaciones, Manta – dijo con desdén Horo horo mientras intentaba aplaudir con ironía pero ni eso podía por el poco espacio – Ahora piense en un plan para ir a esa fiesta –
- ¿Y sí insistimos en esperar a mi chofer? – Cuestiono dudoso Manta – Tal vez si hacemos presión nos hagan caso –
- Manta, mi querido y hermoso amigo Manta… te recuerdo que hicieron presión para no obedecerlas pero todo valió una mierda ante la autoridad de la profesora Kyoyama – comento furiosa Pilika que en estos momentos estaba de mala humor por culpa del pulsante dolor de la cabeza.
- Su mirada da miedo – susurro temblando Nicrhom.
- Comparto el mismo miedo – pronuncio Horo con tono lastimoso, vio por la ventana como el antro seguía tan animado - ¿Y si escapamos?, podríamos aprovechar que están algo distraídas – señalo a la profesora Kyoyama platicando con Jeanne y se estaban riendo, con esfuerzo miro hacia atrás para ver como la subdirectora platicaba con Chrome.
- Eso sería apretar la soga que ya tenemos en nuestro cuello desde que huimos de ellas del antro – se tragó el nudo que se le formo en la garganta Pilika y siguió diciendo - La profesora Kyoyama me amenazo que mi castigo me hará llorar – todos suspiraron con resignación porque solamente podían esperar a esas tres mujeres se dignaran en subir al auto.
Horo horo silbaba, Nichrom empezó a hablar en voz alta lo que debería comprar en la tienda de comestibles el día de mañana; Pilika y Manta platicaron de lo que harán en la semana de clases, si ir al cine a la hora que les toque la clase de Matemáticas.
- No hay espacio – la voz angelical de Anna los volvió a su cruel y aburrida realidad que serán dejados a sus respectivas casas. Pilika y Manta rápidamente estuvieron de acuerdo en seguir con su plan en dormir en la casa de él para seguir con la mentira del proyecto.
- Por eso digo que hay que esperar mi camioneta – seguía Manta terco con su idea pero no le hicieron caso.
- Nichrom, bájate –
- ¿Por qué, hermano? –
- Tú te quedas –
- ¿Por qué?, quiero que me dejen en la casa –
- Nuestra casa está en esa calle – ese hombre señalo ese callejón muy bien iluminado - No hay necesidad que te dejen porque puedes caminar hacia la casa - Nichrom avergonzado bajo del auto.
- ¡Otra vez nos separa el destino! ¡No me dejes, amor mío! – Dijo en tono exagerada Pilika, agarro la mano de su ex con tanta dulzura - ¿Qué va ser mi vida sin ti?, los ríos se secaran si no estás conmigo, moriré de amor lentamente –
Vio cómo su ex apretaba los labios para no reírse, se puso serio y le tomo el rostro-Aguanta, amor mío, que esto no es un adiós sino un hasta pronto – le dio un beso en la mejilla, los espectadores estaba boca abierta ante tal dulzura teatral, Pilika y Nichrom estallaron de risas.
- Deja que se quede en mi casa –propuso Manta a Chrome que se limitaba a sonreír y negar.
- Si, déjalo, yo estoy durmiendo en la casa de Manta, así haremos nuestra propia fiesta privada – explico rápidamente mientras veía como la subdirectora Tamamura se sentó en lado del copiloto - Haremos espacio – giro a ver a su enano amigo - Manta se sienta en las piernas de Horo horo – su hermano asintió gustosamente. – Y yo me siento en tus piernas y así tenemos… -
- Nichrom no vendrá – Anna corto abruptamente la idea de Pilika.
- Pero él quiere ir a la fiesta – la Usui se cruzó de brazos como niña berrinchuda. – Todos deseamos ir a la fiesta de Peyote -
- No vamos a ninguna fiesta – la rubia miro a esa jovencita - Deberías pensar en tu salud, se nota que aún no te recuperas del golpe – volteo con Chrome - Fue un gusto verte –
- Igualmente, Anna, ya no desaparezcas mucho –
- Lo intentare – Anna de mala gana se sentó en la parte trasera, Jeanne puso en marcha el auto.
- Si alguno tiene esas ganas de vomitar me avisa y así lo saco a patadas de mi auto –
- Jeanne – la regaño Tamao ante tal agresividad.
Sin ningún ruido dentro del auto marcharon, como a Pilika le toco estar al lado de la profesora no podía ver hacia esa ventana e intentaba tener las manos sobre las piernas para no tocar demás a esa hermosa mujer; Horo apretaba la mandíbula por los celos que sentía que su hermanita está sentada al lado de esa sexy mujer, en cambio, Manta tarareaba una canción.
Pilika cerró los ojos para así tratar de alejarse de su realidad tan tortuosa de tener a lado a esa sensual rubia a su lado; Manta se sobresaltó debido a que de pronto se le ocurrió una idea que los llevaría a la fiesta de Peyote – Saben que no nos han preguntado por donde vivimos y quiero aclarar que no todos vivimos en el mismo rumbo – sonrío astutamente.
- Sabía que algo me faltaba por preguntar – Jeanne se detuvo en la luz roja - ¿Por dónde viven? -
- Yo vivo por la zona central de comercio – se le ampliaron los ojos a las tres mujeres debido que esa zona es de los que viven los ricos como ellas, Manta se lamio lentamente los labios – Horo y Pilika viven por el barrio oeste – Horo hizo una mueca e iba a protestar porque en realidad ellos viven en el barrio sur, la única persona que vive en el barrio oeste es cierto compañero de fiestas, en ese instante el Usui sonrío ante la astucia de Manta – Sin embargo, en esta ocasión Pilika va dormir en mi casa –
- No imaginaba que fueran tan precoces – Jeanne continuo manejando y platicando -Quien viera a esa chiquilla – miro por el espejo retrovisor a Pilika pero se desanimó al ver que la chiquilla estaba durmiendo.
- No voy a dejar a Pilika en tu casa Manta – dijo Anna.
- ¿Por qué no?, su papá nos dio su permiso – protesto Manta inocentemente.
- Muy moderno el papá – con burla comento Jeanne mientras Tamao se reía.
- Somos amigos de la infancia así que por eso deja que duerma en mi casa – Manta tenía el ceño fruncido.
- ¿Manta, crees que primero nos dejen a mi hermana y a mí a en nuestra "casa" o a ti? – susurrando cuestiono dudoso Horo.
- Por donde estamos ubicados – miro por la ventana - Primero nos llevaran a tu "casa" – sonrío arrogantemente ese enano.
Ese par de amigos no notaron como Anna los miraba detenidamente y sonreía ante su gran jugada. – Estos mocosos son astutos –susurro y estaba en un dilema en qué consistía: si dejar que ellos se salieran con la suya o arruinarles el plan pero al final decidió que se saliera con la suya porque está cansada de corregirlos, se dejaría llevar.
- Creo que será mejor dejar a los hermanos Usui – concluyo Tamao, vio como Horo asentía felizmente y como Pilika estaba dormida – Dame tu dirección - Manta les dio el celular que tenía encendido la aplicación de GPS y que ya tenía la dirección inscrita.
Entre risas de Manta y Horo horo se ambiento el auto, el Usui le envió un mensaje a Nichrom y que le respondió un "Ok, vamos", vio por la ventana durante ese largo trayecto.
En un giro brusco Pilika se balanceo hacia su profesora, sintió algo suave que la detiene – Es tan cálido y acolchonado – llevo una mano a esa "almohada" la estrujo y como respuesta escucho un jadeo después sintió un golpe en su mano que la alejo de esa suavidad.
- Amiga, ni llegan a una primera cita y ella ya fue a segunda base contigo- dijo entre risas Jeanne, Horo tenía el ceño fruncido y Manta una sonrisa - Ella sí que es precoz, es un buen momento para una… -
- Cállate –dijo con enojo, se lamenta de haber cambiado su postura que le dio acceso a que Pilika sin intención colocara su rostro en su seno.
- No me calles, deja que les tome fotos – aprovecho la luz roja para tomarles una foto.
- Ni te atrevas, Jeanne, porque yo te mat… - se acorto al sentir como su alumna movía su rostro de lado a lado sobre su seno que hizo que se deslizaba hasta estar en medio de sus senos, su restriego la hizo sentir algo acalorada – Malditas hormonas – susurro con desdén, la empujo lejos de ella hasta que se golpeó con la cabeza de Manta.
- ¡Ya desperté, no hay necesidad de violencia! – la usui se sobo la mejilla que obtuvo todo el impacto con la cabeza de su amigo, vio que Manta se encontraba bien, dio bostezo, se sorprendió que se quedó dormida. - ¿A dónde vamos? – Lanzo la pregunta pero nadie respondió, vio el rostro fastidiado de su linda profesora rubia que aun así la hace ver atractiva, bajo la mirada a ese par de tentaciones que tuvo la fortuna de sentirlas – Quiero estar entre ellas otra vez - fue su anhelo.
Jeanne no pierde detalle ni cuando está manejando, así que descubre como Pilika se come con la mirada a su amiga rubia - Respóndeme esto, chiquilla – la peli celeste frunció el ceño ante ese maldito apodo - ¿Has tenido alguna experiencia lésbica? – Anna casi se ahoga como los demás.
- No seas atrevida con mi alumna, no debemos saber sobre sus intimidades - comento rápidamente Tamao que empezó a darle golpes ligeros a Jeanne pero ésta no se inmutaba.
- A tu edad yo experimente y lo sigo haciendo de en vez en cuando – hablo con tanta fluidez como si se trataba un tema común - Anna también experimenta de vez en cuando – le guiño a Pilika
– La profesora Kyoyama… -
- Dile solamente Anna – interrumpió Jeanne – Como han dicho no andan en la escuela, fuera de ella son personas iguales. Y sí, fue excitante ver como Anna besaba a otras mujeres, chiquillos – los tres alumnos sentía arder las mejillas.
Anna no sabía si su amiga lo está haciendo para ayudar en el juego que quiere envolver a su alumna o fastidiarla, por esos motivos se inclinó a la parte delantera del auto y aprovechando que sus alumnos están en shock con tanta información - ¿Por qué les dices esa mentira? – tenía que fingir para no verse tan libertina respecto a su pasado enfrente de sus alumnos.
- No es mentira – lo susurro Jeanne, ella sabía que su amiga Anna le gusta jugar a ser misteriosa pero teniendo en cuenta que Pilika es novata era necesario exponer ese lado divertido de Anna para animar a esa chiquilla a que entre en el juego que va plantearle la rubia; continuo hablando sin ningún recato - Y se los cuento para que tengan sueños húmedos dignos, esta nueva generación solamente quiere ver y no le ponen imaginación a la hora de mastur… -
- No termines esa palabra - exigió Anna a la hora que se volvió a colocar en su asiento.
- Masturbarse - como buenos adolescentes que son hicieron sonido de repudio, los tres chicos solamente se sienten incómodos con la palabra correcta y no la acción, esa reacción hizo que las mujeres a pesar que dos de ellas están enojadas se rieran. - No me salgan que son puritanos niños si bien que gozan de esa experiencia tan normal -
Hola otra vez.
Otro capítulo… estoy considerando cambiarlo de categoría, por ciertas referencias.
Extraño escribir estas locuras, y saldrá Yoh, en el futuro veo mucha tensión sexual jajajaja.
Digan no a las drogas.
Gracias por los comentarios (Guest, Loli y Guest), me hacen el día.
Pasará un tiempo porque debo pensar el siguiente capítulo, una disculpa si ven errores ortográficos.
Saludos a todos.
Amor&paz
