Capítulo 18.
La música resonó en esa enorme casa gracias a ese gran Dj, los invitados coreaban cada canción, esa explosión musical hizo enloquecer esa fiesta, la música hacia vibrar las paredes de la casa y que está a su máxima capacidad, tan llena que se encuentra que hay un buen número de personas en el patio delantero que invadían parte de la calle.
La hermosa noche era la adecuada para este evento, la frescura de la noche que contrastaba los cuerpos acalorados, la vibración de las personas bailando y el ritmo de la música hacían creer que la casa estaba a unos segundos de derrumbarse; las luces cambiantes de color cada 2 segundos también estaba esa espesa humo del tabaco mezclado con la hierba.
Había todo tipo de bebidas desde el agua, refrescos hasta llegar al muy variado alcohol, la sencilla cerveza de barril o de lata también tenía el alcohol de excelente calidad y sabor potente. Habían mezclado un poco de ron en el ponche para quienes gustan de endulzar el sabor del alcohol, y para más audaces hay alcohol sin mezclar.
Tan fuerte es la música que llevaban como tres patrullas que había llegado a la casa en diferente horas para ordenar que le bajaran el volumen pero nunca fueron escuchados e hicieron el efecto contrario, hicieron que el dueño de la casa aumentara el volumen como la llegada del alcohol.
Dentro de la casa no se puede ver, las escaleras estaban llenas y había personas bailando y otras besándose.
Cerca de la entrada de la cocina se encontraba un eufórico moreno bailando lentamente.
- ¡Estupenda fiesta, peyote! - Grito a todo pulmón Chocolove mientras se mueve en un lado a otro.
- ¿Qué dices? - Cuestionamiento con el ceño fruncido, ese tipo con peinado punk y cabello rojo mientras se apunta al oído - ¡No te escuché! -
- ¡¿QUÉ?! - Respondió a Chocolove sin entender lo que dijo su amigo, se miraron detenidamente y luego se encogieron de hombros para luego continuar bailando después se abrazaron hombro con hombro y se movieron coordinadamente de izquierda a derecha al compás de la música.
Lyserg bailaba arriba de una mesa con dos mujeres a su lado, mientras que Ren se limita a recargarse en la pared y mover la cabeza al ritmo de la música mientras que en la cocina se ve un Nichrom participando en una competencia de tequila y por cierto, va ganando.
Mientras que esos jóvenes adolescentes se divierten sin temor a nada, en el auto de la señora, digo, de la hermosa Jeanne, un discreto Manta se inclina hacia a Horo - ¿De qué hablaste con ellos?
Horo horo sonrío ampliamente - Les pedí información sobre… ya sabes - Manta asintió comprendiendo - Y que nos escolten -
- ¿Qué hiciste qué? - la voz de su hermanita le quito la sonrisa, el joven Usui veo de reojo a esa rubia que estaba en ese momento entretenida viendo por la ventana.
- A esta hora el barrio es peligroso, necesitamos protección extra de los pandillas rivales - dijo sabiamente Horo horo mientras se cruzaba de brazos.
- Cierto - Pilika con esfuerzo volteo y noto que un auto venían atrás de ellos - ¿Son ellos? - preguntaba porque no reconocía ese auto verde.
- Así es -
- Mm... Nuevo auto, me gusta - sentencio ella.
- Me conto Lynn que lo robaron antes de encontrarse con nosotros - Horo horo lo dijo con tanta diversión.
- Es muy encantador tener esa información - hablo con tanto sarcasmo ella.
- Les ha mencionado nuestro verdadero… destino– le susurro Manta.
- Por supuesto, ellos saben que… - Se detuvo y se acercó al oído de Manta - Que en realidad vamos a la fiesta de Peyote - se lamio los labios - Les dije que nos sigan para que también se divirtieran junto con nosotros en la fiesta – Manta asintió demostrando estar de acuerdo con la idea - Me contaron que Chocolove les aviso que Nichrom llego a la fiesta -
A pesar de que su hermano lo comento en tono bajo ella lo alcanzo a escuchar -¿Cómo que Nichrom ya está ahí antes que nosotros? - Murmuró con tanta indignación Pilika - Si nos salimos antes que él del antro - se lleven las manos al rostro, no se creía lo tan atrasada que estaban - Entonces, la señora conduce como anciana - esta última frase lo dijo fuerte e hizo que la conductora se giraba para verla.
- ¡Ahora si te pasaste de idiota! - Jeanne intentaba alcanzar a la chiquilla, Pilika intentaba alejarse de esas manos y mientras se realizaba esa acción, Tamao que sin inmutarse en la escena de la violencia pero automáticamente dirigió una mano al volante para mantenerlo fijo y así mantener el rumbo - A mí no me dices anciana, chiquilla insolente - Maiden dejo por la paz el querer ahorcarla y se acomodó correctamente en el asiento, agarro el volante.
Pilika estaba sudando por miedo, sin embargo, no la hizo detener para decir - Me gustaría llegar rápido a la fie… casa - casi se le escapa - Y quiero dormir, ando muy cansada ¿verdad, hermano? – giro para ver a su hermano que estaba abrazando a Manta, ambos estaban con una cara de miedo como resultado de esa escena violenta por parte de esa francesa.
- ¡Tú no me mandas, niña! - Jeanne se arreglaba el cabello y fruncía el ceño.
- Jeanne - la tonalidad mandona en que pronunciaba su nombre su amiga Anna le produjo escalofríos, porque sabía que esa rubia le iba a decir algo que no le agradara.
- Anna, no lo digas -
- Tienes razón ella, manejas muy lento - Anna soltó un suspiro, se cruzó de brazos, volvió a prestar atención a la ventana - A este paso llegaremos cuando el sol este en el cielo -
- De acuerdo - Jeanne sonrió diabólicamente para después acelerar a todo lo que daba el motor.
- Soy muy joven para morir en un accidente de auto - grito dramáticamente Horo Horo.
Mientras tanto en la fiesta se escuchaba el típico...
- ¡Fondo, fondo, fondo, fondo… FONDO! - que canturreaba Peyote al ser el juez de esa nueva competencia de las bebidas en donde ahora participaban Chocolove contra Ren, el chino andaba ganando y se notaba entero, a diferencia de ese moreno que parecía que en cualquier momento se desmayaría por tanto alcohol.
- ¡Tú puedes, Choco! - Grito eufórico Nichrom, esa actitud es una demostración de su estado de embriaguez.
Mientras se desarrollaba la contienda Lyserg se mantiene bailando alrededor de la mesa al ritmo de Armin Van Buuren - Mirage.
- Ese Dj tiene un excelente gusto musical - el inglés alabo el gran trabajo del Dj que contrato Peyote para la fiesta, sabía poco del Dj como por ejemplo que su nombre artístico es: Dj SA, y que conoce a Peyote desde años, prácticamente lo apoyo en sus inicios.
- Aquí tienes tu bebida - una sexy rubia que se ve increíble con ese peinado de dos coletas que la hace ver también adorable tener un vestido negro y gótico, le entrego un vaso rojo que contiene vodka.
- Gracias, Marion - le guiño al momento de sostener el vaso, esta famosa chica se llama Marion Phauna también va a su misma escuela y lo curioso del asunto es que si Lyserg y ella estuvieran en otro lugar no le hablaría debido a que ella es parte de la banda rival de su grupo.
No era extraño el tener que convivir en fiestas de Peyote con rivales debido a que es como un terreno neutral cuando está en la casa de este mexicano, había una especie de ley que indicaba el comportarse de manera civilizada en estos terrenos, todos debe cumplir pero siempre hay una persona necia para cumplir cierta ley y esa persona Pilika Usui, esa Usui no podía soportar el comportarse - Es bueno que Pilika no se encuentre - se alegró mucho porque siempre que Pilika se cruzaba con Marion se armaría una batalla de insultos a causa de la rivalidad.
- ¿Seguimos divirtiéndonos juntos? - una voz de Kanna lo alejo de sus reflexiones.
- Di que sí - la insistencia de parte de Matilde lo derritió y lo convención.
- Por supuesto, Matilde - por poco se olvida que Marion no está sola porque siempre tiene un lado a lado de sus amigas Matilde y Kanna. - Hay que bailar hasta el amanecer - si su mejor amiga Pilika lo viera bailando con el trío Hana-Gumi recibirá una bofetada pero lo bueno que ella no está.
Chocolove estaba en su límite de resistencia - Ríndete, amigo - le dijo Ren con sutileza.
- Nunca - Peyote admiraba la determinación de Chocolove.
- Si sigues bebiendo vas a morir, así que haznos un favor y ríndete con dignidad - el chino le dio un gran trago al tequila para después cruzarse de brazos.
- Dije que… - en esos momento la náuseas obligaron a Chocolove a levantarse y salir corriendo hasta pasar la puerta de la entrada de la casa, fue un milagro que la gente lo dejaran salir hasta llegar a un bote de basura para empezar a vomitar – No volveré a concursar - murmuro entre su lloriqueo.
- Siempre dices eso - Choco medio sonrío al ver al único, su buen amigo Nichrom.
A una distancia se veía ese hermoso auto que se acercaba lentamente a esa fiesta - ¿Qué? – soltó Jeanne a la vez que fruncía el ceño al ver el cel donde su aplicación de transito le indicaba que el final del trayecto es precisamente en esa casa enorme y le hacía cuestionarse ¿De verdad esa es la casa de esos hermanos molestos?, para Jeanne algo realmente no cuadra, miro a Tamao que inmediatamente hizo contacto con su mirada
- ¿Qué demonios? - Susurro la pelirrosa con cierto tono de desconcertante mientras intercambiaba mirada con Jeanne.
Anna apretó los labios para no burlarse de sus amigas.
- Llegamos - dijo lentamente Jeanne, ella no podía creer que esta es la casa de los Usui, esta casa que está llena de adolescentes con hormonas alocadas y llenas de alcohol.
- Gracias por traernos - dijo apresuradamente Horo Horo, no espero que el auto se detuviera completamente, realmente salto del auto.
- Que tengan un buen viaje a sus respectivas casas - Manta con todo el respeto y cortesía hablo - Y por cierto, me quedare a dormir con ellos, así que no se preocupen por mí –vio a su amiga que al parecer no intentaba salir debido a que esta recargada nuevamente en la profesora - Vamos Pilika - en tono de mando le hablo y se atrevio agarrarla de la mano para jalarla fuera del auto.
- Gracias, señora, profesora y subdirectora - dijo Pilika una vez que dejo su cómoda posición para salir corriendo del auto junto con Manta.
- Esperen un… momento - comenzó a decir Tamao pero ese trío no escuchó, salió rápidamente del auto - ¡QUIETOS! - azoto la puerta del auto sin importar la reprimenda de Jeanne diciéndole "que fuera más cuidadosa con su precioso" - No creo que esta sea su casa - señalo a los hermanos Usui.
- Claro que lo es - digo con tono indignado Horo que tenía el ceño fruncido. - Usted puede preguntar a cualquiera -
- Tú, ven –Tamao llamo a un chico que se ve que no ha bebido nada o fumado.
- No, no, no él... - Horo lo empujo y observo a su alrededor y para atrapar a uno que le convenía - Mejor él -
Tamao rodo los ojos por fastidio pero al final le pregunto a ese chico con ojos rojos - ¿Esta es la casa de los Usui? -
Esperaron como 5 minutos hasta que ese muchacho respondió lentamente -Sí, es la casa de ellos-
- Ya ve - Horo tenía una sonrisa de un millón de dólares mientras abrazaba al tipo que olía chistoso, Pilika también sonreía pero por nervios al igual que Manta.
- ¡Y del magnífico Peyote! - agrego fuertemente el tipo que inmediatamente hizo desaparecer la sonrisa de ese trío de adolescentes.
- ¿Peyote? ¿Por qué siento que ya había escuchado ese nombre? - se preguntaba Jeanne al igual que Tamao, mientras que Anna se recargaba en el auto y esperaba que el cerebro de sus amigas reaccionara rápidamente pero no reaccionaban así que tuvo que intervenir.
- Se le hace conocido el nombre porque es la fiesta que tanto ellos quería ir que usted - comento Anna, tanto Tamao y Jeanne por fin lo comprendieron.
- Ok, tú ya te vas - Horo horo prácticamente empujo al tipo - No ayudas mucho - se cruzó de brazos - Maldito -
- ¡Es esta la fiesta que tanto mencionaban! - dijo con enojo Tamao.
- ¡Nos engañaron! –Jeanne a punto a ese trío de chicos que no estaban arrepentidos de engañarlas.
- No, no es cierto - decía febrilmente Manta.
- Es falso, nosotros no las engañamos - pronuncio Horo horo con seriedad.
- No las engañamos solamente no les dijimos nuestra información verdadera - detallo Pilika a la vez que miraba el rostro de cada una pero fue un error al momento de ver esa ceja arqueada de modo tan sensual de parte de Anna, definitivamente esa mujer era su perdición - Bueno, sí las engañamos - Horo y Manta se dieron un golpe en la frente por lo tan dócil que hablo Pilika.
- Son unos descarados, irresponsable y… - la risa de Anna detuvo el discurso enojado de Tamao - ¿Por qué te ríes, Anna? -
El tono rápido y brusco detuvo la risa dela rubia, se tranquilizó - Tan poco conoces a tus alumnos, Tamao -
- Sabías que nos engañaron y guardaste silencio ¿Por qué? - Tamamura tenía las manos en la cintura y miraba firmemente a Anna.
- Porque sería divertido ver sus reacciones - se atrevió a reír otra vez esa rubia pero se detuvo para ponerse seria – Y también porque quería conocer esta famosa fiesta -
- ¿Qué? - nadie podría creer esas palabras, Tamao y Jeanne estaban confundidas debido a que Anna fue la insistía en llevar a una casa a esos adolescentes como mujeres adultas responsable pero ahora resulta que tiene ganas de ir a esta fiesta; ese trio de chicos estaban sorprendidos antes este giro inesperado.
Hola, Cada canción o DJ que mencione no gano nada promocionándolas y no son mías, cada canción y DJ corresponde a sus propios autores.
Gracias por sus comentarios.
Nos vemos en el próximo capítulo.
