Capítulo 23
Nichrom que desde que vio a esa rubia en ese club supo que había algo malvado y perverso en ella, esa aura dominante que es muy atrayente al igual que peligroso. Sin duda, no cuestiona a su ex del por qué ese cambio de gusto, comprende muy bien porque siente una atracción hacia esa mujer pero esa atracción es muy bien alimentada por esa rubia con ese comportamiento seductora que haría que cualquier hombre se viniera. - No deja de dar rápidas miradas a donde estamos - dedujo por esa insistente mirada.
- Eso afirmar lo que he sospechado. Ella te quiere, corrijo, ella te desea – comento Damuko que aún estaba con el ceño fruncido – Esa maldita -
- ¿Para bien o para mal?– pregunto inocentemente Pilika a sus amigos.
- Confórmate que te desea - respondió Nicrhom - Solamente tiene la atención sobre ti –
Pilika le creería a su ex novio pero viendo el panorama en donde su hermano está muy pegado a la profesora y como esa mujer rubia lo disfruta - Eso dicen – señalo discretamente a ese par - Miren como está muy complacida con Horo horo –
- No te pongas celosa – dijo divertidamente el castaño mientras veía como su ex estaba irritada – Cambiando de tema, mi idea es que deberían bailar como ellas –retomo el tema que habían dejo de lado – Ustedes siempre bailan juntas en cada fiesta pero ahora pueden hacerlo descarado hasta cierto punto erótico –
Damuko como Pilika se miraron y asintieron al mismo tiempo – Que original, Nichrom – dijo con mucho sarcasmo la Usui – Dime algo nuevo -
- Es una buena idea – se defendió el castaño.
- Sí, lo es, hasta una niña de 5 años tendría esa idea - irritada explico Usui.
Damuko que era la más inteligente y estaba analizando otras opciones, al final acepto - Reflexionándolo bien, es la única opción que tenemos – Pili miro a su amiga tipo "no me jodas"
- ¿O qué les parece si Chocolove y yo bailamos con ustedes?, Eso sería diferente – propuso él.
- Ya veía venir esa propuesta –La Usui estaba cada vez más irritable debido a que ese par de ideas no la convencía.
- No me das crédito de nada y siempre criticas – dijo con voz enojada mientras se cruzaba de brazos Nicrhom - ¿Sabes?, por eso no funciono entre nosotros, no eres amable –
Pilika hizo todo lo posible para no rodar los ojos por lo dramático que se puso Nicrhom - Ok…, tranquilízate… y dejemos a un lado nuestro anteriores conflictos… y – en ese instante se dio cuenta que algo faltaba, o mejor dicho, alguien - Ahora que mencionaste a Chocolove, ¿Dónde está él? –
Damuko también apenas se dio cuenta de la ausencia de su amigo el moreno – Cierto, ¿Dónde lo dejaste? –
- En el patio – respondió entre dientes.
- ¿Solo? –cuestiono alarmada y preocupada Pilika.
- No, no soy un irresponsable – se defendió él – Lo deje con su pandilla –
- O eso… creo que es mucho mejor – contesto insegura Damuko.
Hubo varios minutos sin que ellos hablaran hasta que la Usui recordó la última broma que le hicieron los de la pandilla a Chocolove y que fue pintarlo con frases ofensivas en todo la piel del cuerpo, esas frases fueron escritas con tinta indeleble - Hay que ir por él – empezó a caminar hacia las escaleras, sus dos amigos la acompañaron, mientras bajaban las escaleras le cuestiono a Damuko - ¿Entonces crees que es buena idea copiar lo que ellas también se le ocurrió? –
- Te lo repito, es nuestra única opción – respondió ella con algo de dificultad debido a que no era fácil caminar entre tanta gente y menos en unas escaleras muy estrechas - Maldito, Usui –dijo una vez llegando a planta baja y viendo como Horo horo tenía una sonrisa embobado.
- Oye, yo también soy Usui – le recrimino Pilika - Te agradecería que mejor maldijera su nombre y no su apellido - retomo el ritmo hacia la puerta principal.
- Uy, me saliste muy sensible esta noche – se burló Damuko mientras era jalada por parte de Nichrom para que siguiera caminando tras de Pilika.
...-...
Jeanne agarro por la cintura a Anna y la obligo a que girara el cuerpo - Ya no tenemos tiempo para juegos –comento al odio de la rubia -Me estoy aburriendo de la fiesta y me estoy cansando- Anna se agarró del cuello de la francesa - Te agradecería que hicieras algo para atraer rápidamente a tu presa - rozo los labios con los de Anna - No es justo que tu solamente te diviertas –
- Ok, déjate de quejarte – la empujo juguetonamente - Ella vendrá conmigo y te doy permiso para divertirte –
- Como si necesitara tu permiso – dijo burlonamente pero se arrepintió al ver como Anna la miraba con dureza, se aclaró la garganta - Bueno, si lo necesito. Mmmm… Con quien sería bueno divertirme - observo a ese jovencito con cabello extraño - Tal vez con el hermano de Jun –
- No, no… ¡NO! – Tamao le grito prácticamente mientras la abrazaba posesivamente – Te dije que juegues conmigo seriamente – Jeanne miro a Anna que le asintió como afirmando que le daba permiso de jugar con Tamao.
- Esta noche, tu y yo nos divertiremos – lo dijo en un tono seductor que hizo un efecto en Tamao en atraparla en un beso apasionado, Jeanne siempre le encanta esos labios tan suaves y adictivos, sintió como las manos de Tamao comenzaban a ponerse traviesas sobre su cuerpo, con un gemido tuvo que detener esas manos - Pero nos divertiremos cuando lleguemos a mi departamento – susurro jadeantemente, observo esos ojos llenos de lujuria y ternura, acaricio el rostro de Tamao para después abrazarla.
Anna observo con poco interés la interacción entre sus amigas.
Horo horo dejo de bailar - Voy a refrescarme, ¿quiere algo? –
La rubia lo observo por un brevemente momento - No, estoy bien –
El Usui le pregunto a las otras dos mujeres pero también se negaron - Vamos, Manta –
- Yo me quedo – dijo el enano.
- Dije que vamos – exigió Horo, no iba a permitir que su amigo tomara ventaja al estar solo con ese trio de mujeres.
Una vez que ellos se fueron Jeanne se aproximó a Anna - Dime, mujer inteligente ¿Ahora qué harás para que ella venga a ti?, no funciono el bailar con su hermano –
Anna estaba algo irritada porque no funciono su primera carnada del asunto de bailar con sus amigas, Manta y Horo, ese hecho no la vencía - Jeanne… - se detuvo al ver como cierto hombre se acercaba, en ese momento ideo otro plan - De hecho, la respuesta viene hacia nosotras - la francesa no comprendió hasta que lo vio.
- Anna –
- Hao – el hombre alzo la ceja ante esa sonrisa suave que esa rubia le daba, esa mujer desde que la conoció nunca pero nunca le ha sonreído de ese modo suave hasta un punto seductor.
Jeanne no se podía creer que Hao estuviera en esta fiesta – Hao, ¿tú cómo… por qué tú estás…? –
- ¿Aquí? – Completo él junto con una sonrisa tan galán que derrite a cualquiera – Jeanne, te recuerdo que Ramiro, digo Peyote… me cuesta llamarlo con su nuevo apodo – aclaro con una elegancia – Peyote es mi… es mi… ¿Cómo se dice? –
- ¿Amigo? – dijo una Tamao que abrazaba fuertemente a Jeanne.
- No – respondió con cierto tono de burla - Es mi súbdito –
- Ohm… que lindo – comento con mucho cuidado la pelirrosa.
- Señor Hao –
- Y hablando del diablo – Jeanne susurro, Tamao rio ante lo dicho.
Peyote se quedó quieto al ver a sus amigas con Hao -Wow, no pensé que se encontrarían –
- Ahora eres testigo que la vida no nos quiere mucho – comento ácidamente Anna-Encontrarnos dos veces en una noche es mucho para asimilar –
- O deberías aceptar que es una señal del destino en que deberías acostarte conmigo –
-Ni en tus sueños, Hao – dijo con tan mal humor.
- De hecho te equivocas, en mis sueños eres muy pero muy activa y me haces cada perversión – sonrío tan lujuriosamente que le genero escalofríos a la rubia.
Justamente en ese momento llego Horo horo con Manta – ¡Tu otra vez! – exclamo Manta con mucho horror.
- Los niños del club – dijo con mucha prepotencia.
- No somos niños – defendió Horo horo.
Hao ignoro lo dicho para reflexionar - Si ustedes están también debe estar esa hermosa chiquilla – sonrío con tanta perversión
- No te acercaras a mi hermana, pervertido – con esas palabras por parte de Horo horo, Anna comprendió que realmente sería muy arriesgado utilizar ahora a Hao para hacer caer a Pilika pero tiempos desesperados requiere medidas desesperadas.
...-...
Pilika tanto Tamao y Nicrhom se encontraban en la sala de billar que tiene la casa, ahí estaba Chocolove con su pandilla, se habían movido del patio a esa sala para jugar un poco de billar, el moreno estaba en buenas condiciones si no contamos ese dibujo de flor en la frente; al verlo en un estado semi sobrio le contaron lo que ha pasado con respecto a la rubia y acepto ayudar en todo lo que podía.
- Ohm… es un gran problema – comento Chocolove mientras se recargaba en la mesa de billar - Me alegra que me hice a un lado de esa batalla porque claramente tú la tienes ganada, Pilika -
- Por lo que veo, tenemos de tres opciones – comenzó explicar Damuko como si fuera un militar – Uno, peleamos con todo lo que tenemos, dos; nos rendimos ante ella o; tres, nos vamos de la fiesta como unos malditos cobardes - se cruzó de brazos - Debo ser sincera, siento que al final perdemos de todos modo - soltó un pesado suspiro -Ya para que peleamos, ella gano desde que el momento que la viste –
- Voto por el retirarnos como malditos cobardes – dijo Chocolove junto con una sonrisa borracha.
- No quiero irme - Pilika no quería alejarse de la fiesta como también de esa sexy rubia. – Y es cierto, ya perdí ante ella – por fin le hicieron entender lo tan mal que esta - Pero quiero perder con dignidad -
- Te gusta mucho ¿verdad?, por eso no te quieres ir – hablo burlonamente Nicrhom.
- ¡¿QUÉ?! ¡No me gusta! –
- No mientas, Pili, te conozco y se cuando alguien te gusta –explico Damuko en apoyo de lo que dijo Nicrhom - Lo deduje al igual cuando deduje que te gustaba Nichrom y Chocolove – hablo con mucha sabiduría - Pero este gusto es de otro nivel de intensidad como para quedarte como maniquí, sin defensa, sin ataque… pareces un pokemon sin nivel de pelea -
- No me gustas lo que dice – hablo con nerviosismo Pilika porque no quería que sus conjeturas hiciera que Damuka descubriera que tal vez, solo tal vez sienta algo más por su profesora - Y deja tus analogías de pokemon -
- Te gusta mucho– comento burlonamente Chocolove.
- ¡Basta con sus estupideces! – Pilika en un arrebato decidió salir de la habitación de billar e inconscientemente fue a la sala donde se encuentra sus amigos como esa mujer, atrás de ella venían Damuko, Chocolove y Nichrom.
- No son estupideces – dijo Nichrom en tono serio - Es claramente que esa mujer te gusta, te vuelves suave cuando esa mujer te habla o se aproxima a ti, es como si te atrapara de pies a cabeza – detuvo el andar de Pilika y la hizo girar para que lo viera - Hasta me atrevería decir que es más allá de gustar lo que ella te hace sentir -
- Está bien, tienen razón – hablo a regañadientes la Usui - No solamente me gusta, ella enloquece mis hormonas y me hace perder control de mi -
- Ciertamente, ella renueva rápidamente tu deseo sexual – comento Chocolove mientras abrazaba a Pilika, comenzaron a caminar hasta que se detuvieron al ver cierta escena.
- ¿Quién es él? – cuestiono Damuko que empezó acercarse, Pilika estiro el brazo para detenerla pero no consiguió así que fue tras de ella.
- Es un tipo que conocimos en el club de mi hermano - respondió Nicrhom - ¿Cómo se llamaba? –
- No importa cómo se llama, lo importante es saber ¿por qué esta aquí? - agrego rápidamente la Usui que estaban tan perdida en la conversación con sus amigos que no se dio cuenta que su profesora la miraba con suma atención al igual que Hao.
- Pilika – esa voz siempre la arranca suspiros, inevitablemente giro a verla - ¿Por fin te reunirás conmigo? – la Usui se cuestionaba ¿si era su imaginación que esa cuestión fue dicho con tanta sensualidad y coquetería? - Quiero, más bien, deseo que conozcas de modo formal a mi amigo Hao y aclarar ciertos comentario que él hizo – se lamio lentamente los labios eso hizo un efecto de prohibido negarse a ese rubia, Pilika camino lentamente hacia esa mujer.
Hubo una breve pizca de razón en Pilika en que le hizo darse cuenta que no debe ir sola con esa mujer, por ese motivo dijo lo siguiente - ¿No hay problema que mis amigos me acompañen? – señalo a Damuko, Nichrom y Chocolove que estaba muy quietos.
- Por supuesto que nos pueden acompañar – Anna dijo y con mucha confianza acaricio el rostro de la Usui - También lo harán el resto de tus amigos y mis amigas – abrazo con gentiliza a su joven estudiante – Vamos por unas bebidas a la cocina – Anna le dio una mirada de cómplice a Jeanne y Tamao, ellas comprendieron lo que pasaría y que sería el movimiento final para tener a la presa.
- Perfecto – dijo con poco entusiasmada Pilika, Damuko sigilosamente se acercó a su amiga, gracias a la proximidad - Mejor hay que realizar retirada –
- Demasiado tarde, aceptaste estar con ella -
Hola a todos, disculpen el atraso pero he estado muy ocupada leyendo varias cosas, y me estado también ocupada viendo una serie que me encanta donde sale un personaje llama Sara Lance. Uyyy… ella es muy ardiente y sabe pelear XD Ya no había seguido una serie de superhéroes ahora sigo dos.
Gracias a los que siguen este fic y lo siguen leyendo.
Una disculpa si ven fallas de ortografías.
Nos vemos hasta tal vez otros 4 meses, es broma, tratare de actualizar la próxima semana o el fin de semana.
