Rumores:

DISCLAIMER: Los personajes de Ranma ½ son propiedad de Rumiko yo solo los tome prestados para realizar esta historia que si es de mi pertenencia.

SUMARY: Ser adolescente y poseer cierta popularidad tiene sus ventajas, pero no todo es color de rosas todos tienen un secreto, ciertos comportamientos producen que varios "Rumores" circulen. Tal vez no seas reales o tal vez solo sean verdades a medias.

Capitulo Uno: "El chico nuevo"

Por más que llevaba un mes con la misma rutina, no podía dejar de sentirse incomodo al recorrer los pasillos del instituto, y esa mañana no era la excepción. A cada paso que avanzaba podía sentir como las miradas se posaban en su persona, obligándose a mantener un gesto impasible, aunque eso no lograba evitar que varios murmullos fueran interceptados por su sentido auditivo.

Evito la tentación de reírse por reflejo a causa de cada estupidez que escuchaba, cada día le agregaban ciertas cualidades demasiadas descabelladas. Las mujeres suspiraban a causa de su presencia, halagando su masculinidad y porte, en cambio los de su mismo sexo lo juzgaban con recelo a causa de destacar en la rama de educación física con las cuales era bien recibido por los profesores, envueltos por una envidia sus compañeros quien de mala manera alegaban y hasta aseguraban su andanza en malos pasos. Involucrándolo en drogas y alcohol en el camino.

Si supieran— pensó con gracia, negando con la cabeza ante tan ridículas suposiciones.

Con tranquilidad abrió la puerta de su salón de clases, notando que solo había compañeros hombres en él. Rememoró que ese día las féminas tenían su clase de educación física y que gracias a eso se debía su ausencia.

— Miren, su Eminencia hace su acto de presencia. — elevo la voz su compañero de banco.

El solo rodo sus iris azules ante el apelativo que usaban para referirse a él. No tenía la culpa de ser bueno es deportes, gracias a la agilidad y flexibilidad que poseía había logrado destacar en esas clases.

Con paso lento, siguió avanzando hasta su lugar, apenas pudo reaccionar al sentir como una mano se ubicaba con confianza sobre su hombro.

— Saotome, me das envidia— Admitió con una mueca Daisuke, su corta cabellera castaña se movió con gracia al sacudir su cabeza en negación.

— Déjalo en paz. — murmuró Hiroshi a su lado – Odio estos días al ser solo hombres, hay demasiada testosterona en el ambiente.

— Ni que lo digas. — concedió Daisuke con pesadez. — A este paso terminare leyendo los mangas de Junjō Romantica que posee Sayuri.

Ranma abrió los ojos con sorpresa, ante tal declaración. No conocía a la novia de su compañero más que de simple vista, pero el escuchar algo asi lo perturbo no es que juzgara a la gente u odiara el género, al contrario, solo que era extraño que la gente se expresara asi con tanta libertad.

— Fuertes palabras querido amigo— acotó divertido Hiroshi con una risa nerviosa. — Esperó no vayas a terminar saliendo del closet.

Las mejillas de Daisuke, se colorearon por la insinuación, comenzando a boquear tratando de buscar alguna respuesta que lo librara del vergonzoso momento, lamentablemente en ese momento el ingresó de la profesora Hinako, cortando cualquier comentario.

— Hoy estoy de buen humor, asi que solo aprovecharemos esta hora para que lean un rato. Yo tengo algo importante que hacer asi que quiero que se mantengan en silencio. — indicó al sacar un libro y comenzar a leer.

Desde su lugar alcanzo a ver el título de la portada: "Romeo y Julieta", un escalofrió lo recorrió al rememorar las palabras de sus compañeros. Hinako impartía las mayorías de las asignaturas, pero la de Literatura era en la que más destacaba gracias a que poseía cierta adicción a diversas obras románticas y cuentos infantiles, estos gustos iban acorde a la apariencia que la mujer poseía. Su intelecto, contrarrestaba con su físico.

Por más que debía estar acostumbrado por el tiempo que llevaba allí, todavía algo en él se rehusaba a aceptarlo del todo, no era que pusiera en duda el intelecto de esta, sino el problema por asi llamarlo era por su contextura física, resaltando donde estuviera ya que fácilmente se la podría confundir con una niña de pre escolar.

Aunque esa situación lo mantenía confundido, no era la verdadera causa de su incomodidad, sino que poseía la manía de hacer que en los festivales sus alumnos actuaran representando una obra de teatro. El año anterior fue Ranpunzel y según las palabras de los implicados había resultado un desastre, pero ni eso lograba hacer desistir a la mujer de su terquedad en seguir intentándolo.

Cuando la campana sonó anunciando el recesó, lo tomó por sorpresa había perdido una hora completa en divagar en cosas sin sentido, antes de darse la mayoría habían salido con prisa dispuestos a disfrutar los minutos libres que tenían antes de que la siguiente clase comenzara. Solo dos personas además de él quedaron.

— Valoro, la insistencia de Hinako. — susurró Hiroshi antes de sentarse en el banco antes del suyo. — Lo del año pasado fue vergonzoso.

Ranma miraba con aburrimiento a su compañero, sinceramente sus anécdotas no eran algo que le llamara la atención, al ser "el nuevo" varias veces exageraban con sus relatos con la finalidad de acaparar su atención.

— Lo dices, por que fuiste el que salió perjudicado—acotó con burla Daisuke— Quedaste cubierto por varios metros de Soga.

— Ni me lo menciones. — musitó con pesadez. — Solo a Hinako se le puede ocurrir que, al no conseguir una peluca con ese largor, suplantarlo por cuerdas gruesas. Solo de recordar el rostro de Yuca me dan escalofríos.

Solo de imaginar aquella escena, le pareció bastante gracioso tuvo que morderse la lengua para evitar demostrarlo. A su lado Daisuke empezó a reír con fuerza.

—Todavía recuerdo la expresión de tu rostro. — comentó con voz ahogada a causa del esfuerzo por de mantenerse serio. Lo cual sus acompañantes lo miraban con seriedad — Son un par de amargados— gruñó al ver que era el único que lo encontraba divertido.

— Ya, hablando enserio— corto con brusquedad Hiroshi. — ¿Quién creen que podrían ser las próximas víctimas?

Todos guardaron un inquietante silencio, Ranma aprovecho para mirar por la ventana, pues no le interesaba, le daba igual de todas maneras, estaba seguro que él no se vería involucrado.

— Akane Tendo. — musitó avergonzado Hiroshi, obteniendo las miradas incrédulas de parte de sus compañeros. —¿Qué?,¿no creen que sería impactante verla representarlo?

—¿Crees que la Presidente se prestaría para hacer algo asi? —inquirió suspicaz Daisuke.

Ranma compartía la opinión del castaño, en lo poco que trato a la chica no demostraba que fuera una persona que quisiera formar parte de algo asi. No solo era la presidente de su clase, sino que era la que mantenía el primer promedio de todos, además era excelente en deportes, solo bastaba con ver la vitrina de trofeos en la entrada, el cuarenta por ciento de ellos habían sido obtenidos por ella.

— Si eso fuera a darse, no me quiero imaginar la cantidad de candidatos que adicionaría para ser su pareja. Sería una locura— admitió con timidez Hiroshi.

—Todos pierden su tiempo. A ella no le gustan los hombres. — aseguró con sabiduría.

— Mientes… solo estas resentido, porque te rechazo en la primaria— lo pico con diversión el castaño – Si Sayuri se llegara a enterar que babeabas por su amiga, te castraría. — acotó con ironía.

Las mejillas de Daisuke se colorearon de vergüenza, su amigo le había dado un golpe muy bajo.

El sonido de la campana, anuncio el fin del receso y en un par de segundos el aula empezó a llenarse, las féminas también lo hacían. Ranma miro con disimuló a cada una, hasta que nuevamente la profesora ingresó y cerró la puerta para dar comienzo a la clase.

Sus iris azules observaron el puesto vacío antes que el suyo, eran raras las ocasiones que se encontraba asi, seguramente habían necesitado de la presencia de la chica. Se regañó por pensar en eso, de todas formas, no era de su incumbencia.

Cuando faltaban diez minutos para que la campana sonara nuevamente, levantó la mano para solicitar permiso para ir a los sanitarios, el cual fue concedido con bastante renuencia, un gesto de agradecimiento salió del salón, con paso lento recorrió por los pasillos disfrutando del silencio que hacía. Faltando un par de metros para llegar a su destino, alcanzo a escuchar unos murmullos debajo de la escalera en el primer piso para ser más preciso.

Una sonrisa irónica se dibujó en sus labios, al escuchar el tartamudeó de una voz masculina, era obvio que se trataba de una declaración.

—¡Me gustas!, por favor dame una oportunidad. — suplicaron con nerviosismo.

Ranma se sorprendió a reconocer la voz, impulsado por la curiosidad con cuidado se acercó, hasta que logró ver la figura de Ryoga Hibiki de segundo año, todos decían que destaca en las mismas disciplinas y ansiaban poder ver el momento que ambos se enfrentarán.

— Lo siento Ryoga, eres un buen chico, pero en estos momentos no estoy en busca de una relación. — se disculpó.

Directo a friendzone— pensó Ranma hizo un gesto dramático llevándose una mano al pecho, hasta que escucho unos pasos, nervioso empezó a mirar a todos lados, de un ágil salto llegó a la mitad de las escaleras, empezó a descender como si nada, hasta que se topó de frente con la Hechicera Howl*. Apenas pudo ocultar su sorpresa, ya que no era más ni menos que Akane Tendo.

— ¡Buenos días Saotome! — saludo de paso sin siquiera dignarse a pararse.

—¡Buenos días! — respondió despacio, agachando la mirada asi ocultar el delatarse, esperó hasta que el fru frús que hacia la falda por el movimiento se hizo lejano.

Exhalo un suspiro de alivio al llegar al final de la escalera, hasta que los sollozos se hicieron oír, con paso rápido siguió de largo, mientras que por el rabillo pudo ver la deprimente imagen de un hombre sentado en el piso, abrazando sus rodillas y ocultando el rostro.

Al momento que la campana sonó anunciando un nuevo receso, decidió que iría al único lugar donde podría obtener unos minutos de paz, en el trayecto al último piso tuvo que hacer oídos sordos a los murmullos que lo acompañaban. Era de esperarse si no venia del área donde estaba su salón.

Una brisa fresca impactó sobre su cuerpo, al llegar a la azotea, al comprobar que no había nadie salto al techo, procedió a recostarse cruzando sus brazos bajo su cabeza en forma de almohada, dejando que el tiempo transcurriera lentamente.

— Solo cerrare mis ojos unos minutos. — se auto prometió, de todas maneras, cuando la campana sonara tendría que ir al gimnasio para la clase de educación física.

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Con movimientos perezosos abrió sus ojos, comprobando asustado que el nivel del sol estaba bastante alto, lanzando una maldición al aire, salió corriendo de la azotea, se había quedado dormido, gruñendo por su falta aceleró su paso, rogando el poder salir y que no hayan cerrado las instalaciones, todavía tenía que recoger sus cosas que quedaron en el aula. Al llegar noto que no estaban, molesto se dispuso a irse, tendría que comprar nuevamente el material y rogarles a sus compañeros que le prestaran los apuntes.

Al cruzar por el salón de música alcanzo a ver algo rápidamente, deteniéndose de golpe regresó sobre sus pasos para corroborar que no se había equivocado, asomando apenas la cabeza se quedó helado ante lo que veía. Sentada frente al piano estaba Akane Tendo, con una chica ubicada atrás de ella, la cual le hacía un masaje en los hombros, a la vez que murmuraba algo contra su oído, ocasionando que las mejillas de esta se colorearan.

En ese momento las palabras de Daisuke retumbaron en su cabeza" A ella no le gustan los hombres", sus neuronas trabajaron a toda velocidad, y recordó como había presenciado el rechazo a Hibiki.

—Le gustan las mujeres. — musitó aturdido caminando distraído, hasta los casilleros.

—¿Dónde demonios estabas? — gruñó molesto Daisuke.

Ranma salto por el susto, parpadeo aturdido viendo a su compañero, quien en su mano tenía sus cosas.

— Por allí. — comentó restándole importancia, para proceder a cambiar su calzado, y agarrar sus cosas.

Daisuke, lo siguió con una mirada perspicaz, algo le había pasado, pero se contuvo en presionarlo ¿con que fin?, si al chico había que sacarle las palabras con pinzas.

En cambio, Ranma caminaba pensativo, por más que sabía que no era algo de su incumbencia. Pues cada uno era libre de hacer con su vida lo que le diera la gana, pero él sentimiento de molestia lo envolvía sin entender por qué le afectaba

Continuara…

Aclaraciones:

Hechicera Howl: Ranma hace mención irónica que Akane es la versión femenina del protagonista del Castillo Ambulante, donde el hechicero no posee corazón.

N/A:

¡Hola!, vengo aquí con un nuevo proyecto en puerta, esperó sea bien recibido como lo fue "Sentimientos encontrados", el cual agradezco todos los comentarios que recibí sobre él.

En esta historia será un (U.A.) pero saldrán algunos temas del Anime como por ejemplo lo de la obra de Teatro, tratare de mantener la esencia de los personajes, pero al tener forma distinta de conocerse muchas cosas van a variar.

Bien ya saben cualquier duda u opinión son bien recibidas y serán aclaradas en brevedad, esta historia será actualizada igual que "T.O.C" los días domingos y en unas semanas subiré la nueva versión de Limites. Sin nada más que decir me despido, deseándoles que pasen un lindo día.