Rumores:

DISCLAIMER: Los personajes de Ranma ½ son propiedad de Rumiko yo solo los tome prestados para realizar esta historia que si es de mi pertenencia.


Capitulo Dos: "Una presidente multifacética"

Si un año atrás alguien, le hubiera avisado sobre el estilo de vida que llevaría, seguramente lo tacharía de estar alucinando. Ni ella misma a estas alturas terminaba de aceptarlo. Un cambio que hasta en la actualidad seguía sin procesar del todo, pero a la vez desempeñaba sin objetar.

Al terminar su turno sobre la viga, la profesora de educación física, no presentó ninguna objeción para acceder a que se retirara antes de finalizar la clase. En situaciones como estas una incomodidad la embargaba, pues a los ojos de terceros era considerada "La favorita", ganándose la envidia de la mayor parte de las mujeres.

Sentir la penetrante mirada de todas siguiendo su camino, era molesto. Todos los beneficios que le criticaban se los ganó a pulso, no por nada desde el último año de primaria venia compitiendo en toda clase de disciplinas, ya sea individual o grupalmente siendo ella la menor de todas las participantes, logrando así varios premios que se exhibían en la vitrina de la institución.

Solo cinco meses más —musitó abatida después de cambiarse.

Al comenzar el nuevo año escolar en la secundaria, ingenuamente creyó que podría traer algo de normalidad en su vida. Lamentablemente un examen sorpresa en el primer día la ubico en la nueva posición que desarrollaba actualmente, ya que al obtener la nota más alta fue elegida para ser presidente del año, durante el primer semestre.

Desempeñar ese cargo daba ciertas libertades, como ingerir cualquier comida de la cafetería sin abonar un solo yen, pero también te exigía responsabilidades como el acudir a reuniones del concejo estudiantil de último momento, sin poder eludirlas a pesar de estar en ese momento en alguna actividad.

A cada paso que avanzaba hacia su destino, intentaba mitigar el mal humor que poseía en esos instantes, el tener que dejar una de sus clases favoritas solo por una reunión no era de su completo agrado. Suspiró con fuerza al llegar a la puerta y forzando una sonrisa llamo para hacerse anunciar.

—¡Bienvenida, Akane! —fue el saludo de la persona que la recibió. Acompañado de una sonrisa sincera

— Gracias, Akiyama —respondió avergonzada.

—Cuantas veces te dije que me llamaras por mi nombre — la regañó antes de cederle el paso.

— Lo siento, Kasumi —musitó removiéndose incomoda.

Kasumi, una estudiante de tercer año quien destacaba en toda la escuela, no solo por su belleza sino por poseer un carácter y corazón con una gran bondad. A diferencia de ella Akiyama no tenía rivales ni enemigos.

—¿Creí que no vendrías? — indagó con molestia una tercera voz.

Akane murmuró algo entre dientes antes de dirigir su mirada al individuo.

— No sabía que mi presencia te importara, Tsubasa-san — lo saludó con una mirada despectiva.

La cual fue respondida con un gesto desafiante por parte del muchacho, el cual era alumno de segundo año, fácilmente destacaba en la reunión, ya que entre todos los representantes solo eran dos las figuras masculinas.

No entendía por qué se comportaba de esa manera con ella, pero desde el primer día que cruzaron palabras, el castaño marcó ciertos límites de una manera grosera y despectiva. Con eso mandó al demonio su intención de llevarse bien con todos. Esa era su expectativa, pero el cargar un carácter fuerte la impulsó a no quedarse callada y por ende cada vez que tenían que estar juntos las batallas verbales nacían como si nada.

— A nadie le importas, niñita —aseguró con superioridad agitando su largo cabello, el cual estaba sujetado en una coleta alta.

— ¡Ya basta! —interrumpió otra voz masculina —. No estamos aquí, para verlos discutir, esa no es el objetivo de la reunión.

—Exactamente, como bien lo dice Hibiki, estamos aquí reunidos por el festival de otoño. — acompañó Kasumi al empezar a repartir las hojas entre los presentes —. Allí esta detallado lo que le tocara a cada aula.

Incrédula, releyó las líneas impresas en el papel deseando haberse equivocado, pero el gran "Obra de Teatro" seguía resaltando. Pequeñas imágenes del pasado golpearon su memoria, sacudió su cabeza pues las circunstancias eran distintas, además no podía suceder lo mismo

—¿Por qué no podemos decidirlo nosotros? —inquirió al levantar la mano. — Es injusto que lo decidan los profesores.

— Lamentablemente está en el reglamento—admitió Kasumi—. En el Festival de Primavera tenemos la revancha.

Luego de un corto debate la reunión finalizó. Akane buscó disimuladamente a una persona en especial, pero para su sorpresa esta ya no estaba. Con un suspiro cansado salió de allí con destino a la biblioteca.

Estaba tan distraída en el sonido de la fotocopiadora, que no notó que alguien había ingresado.

—¡Hola, Akane! —saludaron a sus espaldas, haciendo que esta brincara—Perdóname, no fue mi intención asustarte.

— No te preocupes Ryoga-kun — musitó recomponiéndose de la impresión. — ¿Vienes a sacar copias? — cuestionó al ver la única hoja que portaba.

— Si, aquí es más rápido. No llegaré tarde al salón.

Akane solo asintió dándole la razón, ella eligió ese lugar por esa razón, además de que así no tendría que cruzarse con cierto castaño y enredarse en otra discusión innecesaria.

— Bueno, nos vemos después—se despidió al terminar de acomodar los papeles.

— ¡Espera! — suplicó al detener su ida—. Si me esperas podríamos irnos juntos, ya que iremos por el mismo camino.

La peli azul iba a negarse, pero al ver la sonrisa del muchacho terminó accediendo. Además, él había demostrado ser una buena persona no tenía nada de malo ¿cierto?

Varios minutos después se maldecía ¡que equivocada estaba!, si no hubiera accedido, no tendría que estar pasando por esta situación. La declaración de Ryoga seguía resonando en su cabeza, incomoda se removió mirando a todos lados, buscando alguna vía de escape. Todavía no terminaba de procesar como había llegado a estar envuelta de esa manera.

Aunque debía haber hecho caso a su instinto, o al incomodo silencio que compartieron durante el camino. Estando a punto de subir las escaleras hacia el segundo piso, fue jalada de improviso hasta el espacio que había debajo de esta.

Detalló la imagen de Ryoga quien se mantenía en la misma posición, desde su lugar alcanzaba a ver el prendedor rojo que utilizaban los presidentes de cada aula, contrastando con el negro de la chaqueta del colegio, pero irónicamente hacia juego con la corbata roja de este; sin mencionar que el pantalón de mezclilla con un diseño cuadrille con una rara gama de colores entre un marrón claro tirando a una tonalidad mostaza.

Suspiró con fuerza, ocasionando un temblor en su acompañante, quien se mantenía en la misma posición, con la cabeza gacha esperando su respuesta, mientras que ella se detuvo en divagar en cosas irrelevantes. Tragó con fuerza esperando que su respuesta no le afectara demasiado al castaño.

— Lo siento, Ryoga, eres un buen chico, pero en estos momentos no estoy en busca de una relación—se disculpó.

Su culpa aumentó al ver como el rostro de Hibiki se desfiguraba, incomoda se alejó de allí pues estaba segura de que el necesitaría su espacio, y su presencia le incomodaría.

Escuchó un golpe antes de llegar al comienzo de las escaleras, curiosa observó que se trataba de su nuevo compañero, quien descendía con pasos perezosos. Sin ganas de pensar a que se debía su presencia, siendo que la hora de clase estaba en curso subió hasta a que ambos se cruzaron.

— ¡Buenos días, Saotome! —saludó de paso sin siquiera dignarse a pararse.

Apenas fue consiente de la respuesta de este, ya que estaba más concentrada en los sollozos que se escuchaban de fondo, ignorando la culpa que la inundo siguió su trayecto. Además, seguramente el día siguiente ya todo el colegio se enteraría que nuevamente rechazó otra declaración aumentando así la fama que le daban.

Frenó de golpe frente a la puerta del aula, respiró profundamente dándose ánimos antes de llamar, esperó ansiosa hasta que Hinako le abrió, no le reclamó nada, estaba emocionada al ver lo que ella portaba entre sus manos.

— Te cederé los últimos minutos, así lo planteas—concedió emocionada, comenzando a dar brincos hasta llegar a su escritorio.

Tal como lo había previsto, todos estaban en contra de la idea y no se esperó las criticas ante no poder decidir por ellos mismo si querían participar, pero una amenaza de parte de la profesora advirtiendo que de no hacerlo se llevarían la materia, aunque sus notas en el año fueran buenas, basto para callarlos.

— Mañana a primera hora se decidirán quién representara los personajes principales—dictaminó al escuchar la campana— Y que les quede claro todos van a participar.

Antes de darse cuenta Akane era arrastrada por sus amigas con destino al comedor. Apenas fue consiente del lugar cuando sus compañeras empezaron con el interrogatorio. No alcanzaba a terminar una respuesta, porque al instante salían con otra pregunta.

— ¡Basta! — exigió con molestia —Una a la vez.

Entendía la euforia de ese par, ante la idea de obtener el papel principal. Aunque no lo compartía, las entendía.

— Ojalá tengamos una oportunidad con Daisuke —musitó soñadora Sayuri—. Se vería tan apuesto de Romeo.

Yuka hizo una mueca graciosa ante la idea de su amiga, ya que estaba segura que lo último que querría ese sería ser el personaje principal. Ella por su lado ya lo había padecido el año anterior. La escena se seguía rememorando en su cabeza aumentando la vergüenza, hasta el día seguía maldiciendo la licencia de maternidad de su maestra, ya que si no fuera por este Hinako no la hubiera remplazado.

— Yo me conformo con ayudar, estar frente al público no es lo mío—admitió con pesadez— Además, estoy segura que Akane obtendrá el papel principal.

La mencionada tembló ante las palabras de su amiga, nuevamente recuerdos de su niñez llegaron a su cabeza

— Sayuri tiene razón—suspiró decaída Yuka—Tu eres la más indicada, además ya has participado en una obra de Romeo y Julieta.

— Eso fue en jardín de niños — aclaró con vergüenza —. Sinceramente no quiero participar en esta ocasión.

— Eso se verá mañana en las votaciones.

— No pensemos en eso, muero de hambre y ya quiero comer bien— cambio de tema Sayuri, al abrir su bento. Siendo seguida por sus amigas.

La siguiente clase que les tocaba era cocina, en la cual estarían solo las mujeres, ya que los varones tenían Educación Física, esa era una de las asignaturas que le traían algo de tranquilidad, al no resaltar en ese ámbito ya que cocinar se le daba bien, pero su sazón no destacaba, lo cual le ayudaba a no ser el centro de atención.

Las ultima clase trascurrió con normalidad, aunque la ausencia de cierto alumno ocasionó murmullos entre sus compañeros, del cual se desconocía su paradero desde antes de la clase de Gimnasia. La peor parte se la llevaría ella ya que sería la encargada de llamarle la atención, era su responsabilidad como presidente intervenir antes de que lo hiciera el director.

Al sonar la campana observó como el novio de su amiga Sayuri tomaba y se llevaba las cosas de su compañero. Sin decirle nada salió de allí. Iba inmersa en sus pensamientos que apenas logró reaccionar antes de ser jalada hasta el interior del salón de música.

Molesta se puso en posición de guardia en busca de su posible agresor, hasta que una risa conocida la hizo arrugar el ceño.

— Relájate, pequeña—musitó con alegría—- Y baja esos puños, que los golpes no son lo mío— admitió antes de empezar a caminar hasta donde estaba el piano.

— Nabiki, cuantas veces te he dicho que no hagas eso—gruño al tranquilizarse—- No es divertido.

— Para mí si lo es — comentó al deslizar sus dedos por las teclas del instrumento, ignorando la molestia de la peli azul.

Nabiki Nakano, alumna de intercambio de segundo año, solo estaría allí durante el primer semestre, su figura esbelta y pequeña era un contraste marcado con su mentalidad. A simple vista demostraba ser dulce y tranquila, pero al conocerla te llevabas una gran sorpresa, era un as en los negocios los cuales le traían ciertos enemigos.

Ambas no eran amigas, ese no era el vínculo que compartían. Por azares del destino ambas terminaron unidas y ese lazo se mantendría hasta que Nakano lo necesitara.

— Pequeña, ven siéntate — indicó palmeando el lugar vacío a su lado—. Ya está depositado el dinero en tu cuenta.

Akane se detuvo en medio avance ante lo mencionado, no había tenido tiempo para corroborar eso, pero si de algo podía fiarse es que Nabiki era puntual en los pagos.

— ¿Para eso actúas asi? — inquirió con soltura — Después de la reunión desapareciste.

— Tenía que llevar la información al director del diario estudiantil. Esa era mi responsabilidad.

Nakano participaba como periodista del diario estudiantil, pero solo Akane sabía que era una tapadera para cubrirse las espaldas.

— A llevar chismes, querrás decir — se burló, Nabiki la miró y con un gesto dramático se hizo la víctima —. Ya deja de dar tantas vueltas, ve directo al grano.

— Tengo información para ti, y te aconsejo que tomes asiento primero— aconsejó con seriedad.

Sin dudarlo aceptó, ya que desde que estaban juntas, le había pedido una sola cosa como favor, lamentablemente hasta la fecha no fueron favorecedoras y eso que Nabiki tenía más contactos de lo que imaginaba.

— Ranma Saotome — murmuró al estar a su lado—. Su padre era amigo del tuyo en su juventud.

— El chico nuevo— musitó sorprendida — ¿Crees que él sepa algo?

—No lo sé, es lo único que pude averiguar, pero ese chico es muy misterioso— admitió molesta.

Sabía que era poca la información, pero había utilizado todos los medios que proveía sin conseguir algo más detallado.

— Lo demás lo dejo en tus manos — susurró contra su oído al ubicarse atrás de la peli azul, antes de darle un masaje en los hombros para distender la tensión que sufría la chica.

Esto se pondrá interesante. — pensó a la vez que una sonrisa misteriosa asomó en sus labios, al notar que alguien las espiaba. Ignorando que su acompañante en ese momento tenía las mejillas rojas a causa del acercamiento.


Continuara…

N/A:

¡Hola! Aquí una nueva actualización, esta es la última vez que haré las dos caras de la historia con el punto de vista de los personajes principales no me gusta usar el POV, desde el próximo será más fluido ya entenderán el por qué cuando lo lean.

Esperó hayan disfrutado la lectura, ya saben cualquier duda me lo dejan en los comentarios, también se aceptan toda clase de críticas. Les responderé por aquí sino tienen cuenta o por privado si la tienen.

Sin dar más vueltas pasaré a contestar los reviews:

Benani0125: Primero que todo agradezco tu voto de confianza, en esta historia voy a acelerar la relación de Ranma y Akane, como dije todos tienen secretos y uno que los une sin que estén enterados ya lo veras a medida que la historia avance.

Paulayjoaqui: Perdón tengo problemas de señal en donde me encuentro y además no se usar la página desde el celular y como sufrí para responder aquí tu comentario. Me alegró que el cap. te gustara y espero que este también lo haga.

Ibetzia: Gracias por comentar, y esperó sea de tu agrado este capitulo

Mei: Ranma siempre enamora, pero tienes toda la razón a la mayoría de las chicas le gustan los chicos malos

Guest 1: Si me sentí mal, pero bue ya está acostumbrado a estar en Friend zone jajaja

Guest2: Las actualizaciones serán los días domingos al igual que T.O.C.

Sé que muchos, no entenderán por qué hago esto. En mi antigua cuenta (hackeada), demoraba mucho en actualizar y no quiero cometer los mismos errores. Además, estoy escribiendo tres historias al mismo tiempo y estoy adelantando varios capítulos asi cuando regrese al trabajar no atrasarme y dejarlas en Hiatus.

Bien sin más me despido, ya saben cualquier duda o critica me las dejan en los comentarios, todas serán bien recibidas.